paveledu
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El tiempo pasa demasiado rápido para mí, y cuando te das cuenta, ya es tarde. Si te pones a pensar formalmente, te das cuenta que has desperdiciado (al menos yo) varias, pero varias, oportunidades, te das cuenta que podrías estar en un "nivel superior", y posiblemente te arrepientas de las malas decisiones que tomaste, pero nadie es perfecto, somos humanos, lamentablemente uno no está (quizá no del todo) consiente que pequeñas decisiones tomadas en segundos, pueden afectar al futuro de manera relevante. De esto aprendí que el futuro no es sólo incertidumbre, si no que también tu voluntad puede afectar de gran manera de lo venidero. Parece una cuestión básica de la vida, pero afecta extensamente en nuestro pensar y vivir. Estoy casi seguro que todos, de alguna manera, quisieran cambiar una decisión del pasado, por que saben conscientemente que si la hubieran tomado de otra manera, su situación actual, sería mucho mejor de lo que es ahora.
Es curioso, cuando después de tanto tiempo, recién te das cuenta de algo que estaba sucediendo desde hace mucho, que sin mala intención ignorabas, curioso... Pensando mucho en los nudos del pecho, tratando de liberarlos pacientemente, analizando con cabeza fría la situación, te das cuenta que del tamaño de la bola de nieve que te aplastó, era más grande de lo que pensabas, es en este momento en que tengo un sentimiento encontrado, felicidad y amargura mas junta que nunca, felicidad por que lo peor ya pasó, amargura por que cómo es posible que no me haya dado cuenta del problema y lo haya dejado crecer tanto, es allí donde empiezas a indagar ¿Qué sucedió? , haces una cuenta en el pasado, y verificas que el problema siempre fue evidente, es verdad, sabía que había un problema desde el principio, pero siempre lo subestimé, siempre pensé que era pequeño y fácil de solucionar, pero cuando lo veo ahora, era enorme, y debí haber actuado antes de que las cosas empeoren, pero no lo hice, quizá cegado por la ingenuidad que tenía, fabriqué mi propio mundo de mentiras sin saberlo, hasta que la bola de nieve me alcanzó y no pude escapar. <creación literaria>