patriconvos
Usuario (Argentina)
Hola! Bueno este post es para compartir con ustedes un tema que me encanta y que siempre me ha llamado la atención. Me gusta mucho el mundo mágico y de la naturaleza. El post contiene información sobre los orígenes de las hadas y los duendes, de acuerdo a la fuente que cito oportunamente. Luego introduzco un cuentito que me gustó mucho!. Y finalmente dejo Los Preceptos del Duende, que es un meil que recibí. Espero que les guste.. Dejo un tema musical que se llama "vida" por si desean mientras leen el post, escuchar el tema que acompaña el contenido. Es instrumental. Presionar PLAY. Origen de las Hadas y los Duendes Enero 2008 "Navegando en la WEB me encontré con las Hadas y Duendes, ¿Quieren saber su origen?, aquí les adjunto de donde surgen estos seres que son tan especiales para mi. Bueno, ahora la explicación de quienes son; y a que elemento pertenecen. Las Hadas Elementales del aire Regido por las hadas, las sílfides y los silfos. El aire promueve el movimiento, tanto para agitar a las nubes como para lanzar el fuego. Los seres mágicos del aire pueden ser benévolos como malignos, y las leyendas dicen que deben ser tratados con mucha prudencia porque suelen ofenderse con facilidad si se los molesta. Los elementales del aire son afines a buscar relación con seres de otros elementos así como también con el hombre. Prefieren los lugares abiertos, árboles, el aire mismo. Estas criaturas se vinculan al amanecer, la primavera, el cobre, el estaño y la energía proyectiva. ¿Quienes son las Hadas? La raíz etimológica del vocablo ‘hada’ se encuentra en el latín ‘fata’ (destino) por lo cual, puede interpretarse que estos seres intervienen activamente en el curso de las cosas, teniendo alguna influencia en el destino de los humanos. Se dice incluso que cuando un hada decide entablar relación con un humano, suele elegir a una persona alegre y generalmente enamorado. En general, suelen estar de buen humor, pero si se sienten ofendidas pueden llegar a ser muy vengativas. Las hadas son siempre de sexo femenino y muy bello, aunque esto no les resta fuerza física. Se caracterizan por una legendaria voluntad y curiosidad, lo que hace de ellas seres de gran iniciativa. Como otros seres elementales poseen poderes extraordinarios. En general, un hada suele ocuparse de proteger y ayudar a otras criaturas elementales. La mayoría de las hadas, pertenecen al aire, aunque también las hay, unas pocas, que habitan las aguas y la tierra. Algunos ejemplos son las hadas de agua de Gales, llamadas Gwragedd Annwn, que habitan los lagos. Según las leyendas, las hadas adoran cantar y bailar con sus dulces y melodiosas voces armando círculos (coros o anillos de las hadas). Si un hombre, tentando por la danza de las hadas, irrumpe en esos círculos mágicos, corre grave riesgo de quedar hechizado bajo la magia tormentosa de las hadas. Se dice que solo otro humano puede rescatarlo poniendo con firmeza un pie dentro del anillo y otra fuera, tirando fuertemente de él para liberarlo del encanto. Las hadas son siempre de sexo femenino y muy bellas, aunque esto no les resta fuerza física. Se caracterizan por una legendaria voluntad y curiosidad, lo que hace de ellas seres de gran iniciativa. Como otros seres elementales poseen poderes extraordinarios. En general, un hada suele ocuparse de proteger y ayudar a otras criaturas elementales. Las hadas del aire, al igual que las hadas terrestres, disfrutan de posarse sobre los hongos en el bosque. Vuelan con sus hermosas alas entre las flores y sorprenden a los caminantes con luces fugaces y silbidos agudos. Las hadas terrestres adoran las flores y los árboles. Toman la vitalidad del sol y se encargan luego de llevarla a todo el bosque. ¿Quiénes son los Duendes? Elementales de la tierra Simboliza la realidad sobre la que nos apoyamos engendrando sabiduría y salud. La tierra es la fuente de la vida. Este elemental es regido por duendes, pigmeos y gnomos. Las criaturas del elemento tierra se hallan en sintonía con la noche, el invierno, el hierro y la energía receptiva. Ahora que conocemos las raíces y energías de estos seres, vamos a avanzar hasta la descripción de cada uno de ellos, aprender a reconocerlos. Los libros hablan de ellos con formas y cosas que dudosamente los humanos adultos logremos ver… pero si, depende de nuestra inocencia podemos llegar a reconocerlos por otra escala… como los sonidos… El que llego hasta acá y se esta riendo… puede bajar rápidamente hasta las imágenes) Para quienes creen en los seres elementales, nuestros amigos de la naturaleza, y aun recuerdan esos duendes que veían en la terraza cuando eran pequeños, sepan que en todo jardín hermoso hay un gnomo cuidando las plantas, que si el jardín esta abandonado los gnomos se marcharan a otro mas cuidado… Sepan que esa llave que juran haber dejado en la mesa y no esta en ningún lado, la tiene un duende que quiere jugar un rato… Sepan, que ese cosquilleo o mirar a sus espaldas cuando están a solas, es solo un hada que trata de registrar sus movimientos para cotillear con las demás… Ellos siempre están, le pese a quien le pese… Anécdota: Se cuenta que una pareja que vivía en una carpa en un verano caluroso en el sur de la provincia de Bs.As, escuchaba todas las noches un chiflido muy especial exactamente a las 12 en punto, el chiflido se oía a los lejos y se iba acercando a ellos, en la oscuridad del fondo, ellos nunca se atrevieron a avanzar, pero aún así, cuando se adelantaban al sonido el sonido volvía a retroceder (alejándose lentamente). Solo ellos y su hijito de 5 años escuchaban ese chiflido, ni los amigos ni la familia. Un día, la mujer compro un libro de hadas, duendes y elementales y se informó un poco. Recordó el silbido de las 12 mientras leía un cuento de duendes… Se trataba de un duende amigable, se acercaba en busca de tabaco y alcohol. (un duende de bodega), quisieron probar si era real, y esa tarde antes de que anochezca dejaron tabaco en un plato y vino en un envase en el fondo del jardín. A la noche escucharon el silbido acercarse, se quedaron quietos. Al día siguiente el tabaco y el vino ya no estaba. Se dice que estos seres si reciben algo a cambio de su presencia, se quedan con nosotros y nos protegen. Si no son reconocidos y nadie cree en ellos en cambio, partirán a otro lugar… La pareja jamás los vió, pero tuvieron la magia de sentirlo de todos modos. dejaron su anécdota de forma anónima para que la gran masa no los tilde de “lokitos”" Fuente UN CUENTO Ojitos de corazón Ojitos de Corazón era un duendecito al que llamaban así, justamente porque sus ojitos tenían forma de corazón, pero como el nombre es un poco largo lo llamaremos simplemente Ojitos. Nuestro duendecito tenía un hermano gemelo quien, para todos los duendes, era igualito a él. Ojitos sabía mucho acerca de igualdades y diferencias. El sabía que por más que todo el mundo lo confundiera con su hermanito, él tenía la nariz un poquitín más respingada y el dedo gordo de su mano derecha era más gordo que el la manito de su hermano. Estaba demostrado que no había dos personas iguales y dos duendes tampoco. Sin embargo, Ojitos no se fijaba en las diferencias que había entre los duendes. No es que no se diera cuenta que todos somos diferentes en alguna forma, pero sus ojos veían a todos iguales. Parece raro, pero no lo es. El veía más con el corazón que con la vista, y mirando así, es fácil darse cuenta que todos somos iguales en nuestro interior. En la aldea de los duendes no todos tenían las mismas capacidades, algunos cantaban mal, otros no eran buenos deportistas, algunos no veían, otros no escuchaban o caminaban con dificultad, etc. Ojitos pensaba que todos debían tener las mismas posibilidades de hacer cosas en la vida, pero en su aldea, como en tantas otras partes, no todos lo entendían así. Había escuelas donde los duendecitos a los que les costaba más estudiar, no podían asistir, muchos duendes adultos no conseguían trabajo porque no podían escuchar o hablar y todas estas cosas apenaban el corazón de Ojitos. Un día, una gran tormenta se desató en la aldea. Llovió como nunca antes, el viento arrasó con lo que tuvo a su alcance y el granizo completó el triste trabajo de destruir el pueblo casi por completo. Una vez que la tormenta pasó, se reunieron todos los duendes para ver cómo comenzaban a reconstruir su pequeño mundo. Alguien tenía que dirigir las obras de reconstrucción, pero nadie quería hacerse cargo de semejante tarea. Ni siquiera la autoridad máxima de la aldea, Gruñón, un duende que por todo se enojaba. Ojitos se ofreció a hacerse cargo de las obras. Pensó que ésta sería una oportunidad de hacer algo mucho más grande que la reconstrucción de un pueblo. – ¿Y Ud. jovencito cree que está capacitado para semejante tarea? Esto no es un juego de niños. Le dijo el Gruñón con tono muy serio. – Jamás pensé que lo fuera. Contestó Ojitos un poquitín asustado. Se que no es fácil, pero si todos colaboramos, seguramente se podrá. – Ud. sabe mejor que yo jovencito, que no todos en la aldea están capacitados para ayudar. – Se equivoca señor. Todos podemos hacer algo y se lo voy a demostrar. Ojitos tenía un plan. Comenzó por organizar distintos grupos, cada cual con su tarea bien definida. A los duendes que les costaba escuchar o que no escuchaban nada, les encomendó el clavado de las maderas para construir las nuevas casas. Quienes no podían hablar, se ocuparon del sembrado de todos los jardines. Aquellos que no podían ver fueron los encargados de cantar hermosas canciones para que los duendecitos que estaban muy asustados en los refugios pudieran dormir tranquilitos. A los que siempre estaban sentaditos en sillas de ruedas, les pidió que cocieran cortinas, sábanas, manteles y toda la ropa que se había volado con el viento. Todos ayudaron, y cuando digo todos, es porque realmente eran todos. Ojitos se había propuesto algo más importante aún que sacar a su aldea de las ruinas y era que los demás duendes se diesen cuenta que todos podían hacer algo. Que todos -pero todos- tenían el mismo derecho, no sólo de estudiar o trabajar, sino de hacer algo por los demás, de sentirse como lo que eran: un duende más del pueblito. Y realmente lo logró. En menos tiempo del que tenían pensado la aldea estuvo reconstruida. Cuando el trabajo estuvo terminado, Grunón se acercó a Ojitos y le dijo: – ¡Me ha sorprendido jovencito! Jamás pensé que lo lograra y menos habiendo pedido ayuda a duendes que no pueden hacer algunas cosas. – Todos podemos hacer algunas cosas y otra no. Lo importante es pensar en lo que sí se puede y no en aquello que no nos es posible ¿no le parece? Yo puedo morderme mi codito si quiero ¿y Ud.? Gruñón empezó a enojarse. Al principio no entendió mucho que tenía que ver el codo con todo esto. Demás está decir que no se lo podía morder, pero eso es otra historia. Luego entendió lo que ojitos había querido decir. La aldea nunca volvió a ser la misma. No se veía igual, se veía mejor. Había algo muy diferente en ella. Seguramente no era el color de la pintura, las maderas recién lustradas o las nuevas floren que sembraron, sin duda era que en el corazón de todos los que la formaban algo había cambiado para siempre. Sus habitantes habían entendido que todos podemos hacer cosas y que nadie puede negarnos el derecho de hacerlo. Empezó a haber escuelas para todos, maestros que se dedican más a los duendecitos que tardaban más en aprender y todos sin excepción tenían trabajo y posibilidades de crecer. Todos habían aprendido a ver el interior de cada persona, a fijarse no en las diferencias, sino en las igualdades. A partir de ese entonces, cada vez eran más los duendes cuyos ojitos tenían forma de corazón. Esos ojitos que tenían la misma forma con la que ellos miraban a los demás. Fin Fuente EL PRECEPTO DE LOS DUENDES SOBRE EL DINERO EL DINERO PUEDE COMPRAR UNA CASA, PERO NO UN HOGAR EL DINERO PUEDE COMPRAR UN RELOJ, PERO NO EL TIEMPO EL DINERO PUEDE COMPRAR UNA CAMA, PERO NO EL SUEÑO EL DINERO PUEDE COMPRAR UN LIBRO, PERO NO EL CONOCIMIENTO EL DINERO PUEDE PAGAR UN MEDICO, PERO NO LA SALUD EL DINERO PUEDE PAGAR UNA POSICIÓN, PERO NO EL RESPETO EL DINERO PUEDE COMPRAR LA SANGRE, PERO NO LA VIDA EL DINERO PUEDE COMPRAR EL SEXO, PERO NO EL AMOR EL PRECEPTO DE LOS DUENDES TRAE SUERTE. EL ORIGINAL SALIÓ DE LOS PAÍSES EUROPEOS DEL NORTE