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CIUDAD DE MÉXICO (03/MAY/2012).- Por una fuerte gripa, el connotado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 104 años de edad, permanece internado desde la noche de ayer en el Hospital Samaritano de Botafogo, en Río de Janeiro, donde está en observación. De acuerdo con información publicada en diversos medios locales, Niemeyer, creador de la ciudad de Brasilia -nueva capital del país, antes fue Río de Janeiro-, que este año se renovó bajo su supervisión, fue internado a causa de una fuerte gripa, sin embargo el paciente evoluciona de manera favorable. La fuente mencionó que el arquitecto recibe el tratamiento adecuado para superar esta afección respiratoria. El doctor Fernando Gjorup, mediante un comunicado, señaló que Niemeyer está lucido, respira naturalmente y posee un estado estable. En declaraciones a la prensa, la hija de Niemeyer, Ana Lucía, apuntó que el estado de salud de su padre es estable, pues únicamente esta enfermo de gripe.

LONDRES, INGLATERRA (02/MAY/2012).- Una exposición presentada hoy en Londres recrea el espíritu visionario de la Bauhaus, la escuela alemana de arte, diseño y arquitectura más influyente del siglo XX, a través de 400 obras y un acercamiento a lo que era la vida del mítico campus. La extensa producción de una escuela que funcionó desde 1919 a 1933, cuando fue clausurada por los nazis, abarca pinturas, esculturas, fotografías, muebles, tapices, vestidos, cerámicas y objetos icónicos como la silla Marcel Breuer y las pinturas de Kandinsky. Pero la muestra "Bauhaus: Art as a Life (El arte como la vida)", que se podrá ver en el centro Barbican de la capital británica desde mañana hasta el 12 de agosto, va más allá y explora el idealismo y la visión de futuro de una comunidad de artistas y diseñadores cuya dedicación y optimismo tenía como objetivo cambiar el mundo. La escuela fundada por el arquitecto Walter Gropius en Weimar (Alemania) sentó las bases de lo que hoy se conoce como diseño industrial y gráfico y en ella enseñaron artistas como Mies van der Rohe, Paul Klee, Herbert Bayer y Oskar Schlemmer. "La Bauhaus fue una fuerza ineludible en la cultural visual moderna y su impacto se puede percibir en todo el mundo, desde Tel Aviv hasta Tokio", explicó Kate Bush, responsable de la galería de Arte del Barbican. La muestra recorre los trece años de vida de la influyente escuela por sus tres campus en Alemania, desde los orígenes en Weimar y sus influencias expresionistas hasta su paso por Dessau en 1925, cuando adquirió su componente más industrial, y su breve periodo en Berlín, liderado por el arquitecto Mies van der Rohe. Además, la exposición también se detiene en la dramática clausura por los nazis, que consideraban los postulados de este movimiento como socialistas, lo que hizo que la mayoría de sus integrantes emigraran a Estados Unidos. Entre los trabajos más significativos que se pueden ver en Londres se encuentra la pintura de Wassily Kandinsky "Circles in a Circle" (1923) y la acuarela Doppelturm de ese mismo año de Paul Klee, cuya influencia en el movimiento se pone de manifiesto en un impresionante tapiz de dos metros de Gunta Stölzl, que se exhibe por primera vez en el Reino Unido. El recorrido por la extensa producción de la visionaria escuela en el Barbican incluye además fotografías, cerámicas, maquetas de edificios, muebles y lámparas. Uno de los aspectos más interesantes de la exposición es el esfuerzo que hace por humanizar a sus integrantes y acercar al visitante a un campus lleno de energía y vitalidad. Se hace a través de retratos, artefactos personales e invitaciones a unas fiestas muy habituales y ya legendarias, que eran animadas por la banda de jazz de la propia escuela. El Barbican muestra una invitación a una fiesta diseñada por Herbert Bayer que contiene una caricatura de los músicos victorianos Gilbert y Sullivan, además de disfraces que vestían los estudiantes creados con diseños geométricos y funcionales típicamente bauhausianos. En este sentido, la comisaria de la exposición, Catherine Ince, explicó que el objetivo era centrarse más en la Bauhaus como escuela de arte que hacer un análisis de un movimiento artístico. La muestra reflexiona además en el hecho de que los miembros de este movimiento eran una elite de artistas y diseñadores que crearon un nuevo lenguaje para una clase trabajadora, pero que finalmente acabaron realizando objetos artísticos para una burguesía rica y educada.
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (04/MAY/2012).- Dos cubiertos que pertenecieron a Adolf Hitler, la palanca con la que se accionó el primer metro de Nueva York o un trofeo aeronáutico son algunos de los 150 objetos en plata que desde hoy pueden verse en una exhibición en la Gran Manzana que cuenta la historia de la ciudad a través de ese preciado metal. La exposición pretende "explorar la historia de la ciudad desde el siglo XVII hasta el siglo XX, a través de objetos en plata que estuvieron ligados de algún modo con sus habitantes y que ayudan a entender cómo eran sus vidas", afirmó hoy a Efe Margaret Hofer, la comisaria de la muestra organizada por la Historical Society. Bajo el título "Cuatro siglos de plata en Nueva York", los 150 objetos son un vivo ejemplo de la riqueza de la ciudad de los rascacielos "en sus épocas de mayor esplendor", según Hofer, quien destacó también que muestran la multiculturalidad de la sociedad neoyorquina y la fuerte influencia europea entre sus habitantes. Dos de las piezas más destacadas de la colección son un cuchillo y un tenedor de plata que pertenecieron a Hitler, y que formaron parte del botín de guerra que los soldados estadounidenses reunieron en su vivienda de verano de los Alpes Bávaros al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Los cubiertos, grabados con las iniciales AH y los símbolos del Tercer Reich, integraban un servicio de cena elaborado en 1939 con motivo del cincuenta cumpleaños del dictador, y fueron entregados por uno de los soldados que los encontró al financiero alemán y judío Carl Loeb, quien hizo fortuna en Wall Street. Tiempo después Loeb donó los dos cubiertos a la Historical Society, una de las instituciones culturales de mayor renombre de Nueva York, donde han permanecido guardados durante 66 años en su sede del barrio del Upper West Side. "Son un símbolo del triunfo de los aliados sobre la tiranía", indicó Hofer, quien reconoció que el cuchillo y el tenedor podrían "causar polémica" pero creen que la historia debe ser contada, "aunque no siempre sea alegre o bonita", y estas piezas "encajaban con el espíritu del resto de la exposición". Otro de los objetos más curiosos es la palanca con la que, en 1904, el por entonces alcalde de la Gran Manzana, George McClellan, accionó el primer metro neoyorquino en su viaje inaugural. Asimismo, en la muestra sobresale un trofeo aeronáutico de 1907 que se concedió a un piloto por realizar un vuelo entre Missouri y Quebec en un tiempo récord: dos días de viaje en los que cubrió una distancia de 1.880 kilómetros. Otras piezas de uso doméstico como bandejas, tazas, alhajas, platos para el helado de la emblemática Tiffany & Co o cigarreras completan la exhibición, que permanecerá abierta hasta el 2 de septiembre, y dan testimonio de la vida cotidiana y los lujos de los neoyorquinos más acomodados. "Pero también hay objetos que no son de plata de ley, sino que sólo están chapados en este metal, que constituyó una importante industria a finales del siglo XIX y que, por tanto, eran más baratos, permitiendo así a la clase media disponer de un elegante servicio de mesa", concluyó Hofer.