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Las abejas, esos insectos amarillos y negros con capacidad para volar, en contra de los principios de la ciencia aeronáutica, y cuya picadura puede ser muy dolorosa, e incluso mortal para determinadas personas alérgicas a su veneno, cumplen, sin que nos percatemos, una función esencial en el equilibrio del medioambiente. Hasta tal punto es así, que según palabras de A. Einstein, la humanidad solo podría sobrevivir cuatro años sin las abejas. ¿Por qué son importantes las abejas? Las abejas son las principales polinizadoras de plantas con flor. La polinización es el mecanismo de reproducción de las plantas y las abejas son sus agentes polinizadores. Se estima que el 80% del alimento que se consume en el mundo procede de una centena de cultivos y las abejas son las encargadas de la polinización de la gran mayoría de estos cultivos. En consecuencia, si no hubiese abejas, no se podrían realizar la polinización y las especies que dependen de las abejas se extinguirían en poco tiempo. La crisis alimenticia sería brutal. El problema es que la desaparición de las abejas no es una hipótesis, sino una posibilidad real. En las últimas décadas, el ritmo de desaparición de las poblaciones de abejas se ha ido incrementando hasta alcanzar niveles preocupantes para la comunidad científica. Los enemigos de las abejas Recientes investigaciones han detectado cuáles son los principales responsables de la desaparición de las abejas. Determinados compuestos químicos presentes en fertilizantes y pesticidas afectan severamente a las abejas provocándoles su muerte por inanición. Por otro lado, se ha expandido la epidemia de una variedad de ácaro que el letal para las abejas. La conjunción de estos factores es la principal responsable de la progresiva reducción de las poblaciones de abejas a nivel muldial. Qué pasa si desaparecen las abejas La crisis mundial no tendría precedentes. La carencia de alimento provocaría una situación de hambruna y carestía a escala planetaria. Solo un grupo reducido de privilegiados podrían acceder al precio que alcanzaría la escasa producción de alimento. A nivel de ecosistema, todo el equilibrio quedaría alterado, y se extinguiría una gran multitud de insectos, animales y plantas. Puede que la humanidad no sobreviva a la extinción de las abejas.