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Usuario (Argentina)
Primero que nada, un poco de historia: Dock Sud es una localidad del partido de Avellaneda en la zona sur del Gran Buenos Aires, Argentina. Su nombre lo toma de la dársena (dock, en inglés) construida en la orilla sur del Riachuelo, que es utilizada en su mayoría por buques petroleros; el puerto adyacente a la misma posee una playa ferroviaria donde últimamente llega todo el material comprado a países europeos para ser transferido a la red; la actividad más importante es la industria petroquímica; esto sin embargo produjo a lo largo de los años daños ambientales en la zona. Historia Dock Sud es una localidad con historia. Desde principios de siglo y hasta los años 1950 existían unos recreos famosos, tales como: "El Pasatiempo", "El Alemán", "Ceresetto", en donde fluía lo mejor de la sociedad porteña, quienes solían pasar momentos agradables allí, además había infinidad de quintas en donde había todo tipo de verduras y frutas. Además la costa del Río de la Plata era una zona de veraneo en donde la gente solía pasar los fines de semana bañándose en sus límpias aguas. Se destaca la calidad de vida de sus pobladores, quienes en dácadas pasadas pertenecieron a una clase media alta, siendo la mayoría contratistas, torneros, carpinteros, mecánicos, obreros especializados, etc. Fue un lugar en donde proliferaban industrias y talleres de todo tipo, tales como los frigoríficos "Anglo" y "La Blanca", la jabonera "Lever Hnos", la papelera "Chiozza", la fábrica de ventiladores "Thot", la fábrica de cocinas "Dauco", los talleres navales "Príncipe y Menghi", la "Ribereña del Plata", "Dodero", y los astilleros "Alianza" (uno de los más grandes de Sudamérica), las petroleras Shell, Esso, Astra, etc., La "Compañía Química", las usinas "Italo" (de corriente continua) y la "Chade" (después Cade y SEGBA), que cargaba carbón para las calderas directamente desde el puerto con una gigantesca grúa propia. Además estaba la aceitera "Dock Oil", también había un gran "Elevador de granos". Siempre fue una ciudad cosmopolita en donde convergía gente de todas las nacionalidades, quienes le habían dado a la localidad un estilo progresista nunca visto y que era único en el cono sur en cuanto al comercio internacional y local, ya que en este puerto convergía todo el comercio con la carga y descarga de buques. Originalmente y debido a la superpoblación de gente que habitaba en el mismo surgieron los conventillos de chapa y madera, de dos y hasta tres pisos en altura, construidos a comienzos del siglo XX por inmigrantes Italianos, polacos, yugoslavos, españoles, etc. En los años sesenta ya había en la zona unos 150 bares y restaurantes, los cuales fueron desapareciendo a medida en que iban disminuyendo los pobladores de la zona, de los cuales quedan aún unos pocos bares. Dock Sud tiene gas natural, agua corriente, cloacas, y energía eléctrica. Posee varios clubes sociales, entre los cuales se destaca el Sportivo Dock Sud, que es el representativo futbolístico de la localidad. Típica casa de chapa de 1904Actualmente, el comercio en general está actualizado en cuanto a productos y calidad de los mismos. La autopista "Buenos Aires - La Plata" le ha dado a Dock Sud un nuevo envión en cuanto a las comunicaciones viales con la zona sur y la Capital Federal. La mayoría de la gente que vive actualmente en la zona son hijos de esos inmigrantes que forjaron esta localidad para formar esa masa homogénea de ciudadanos trabajadores y progresistas, además se han integrado nuevas corrientes de pobladores autóctonos, lo cual le da a la localidad de Dock Sud una fisonomía distinta y cálida en las relaciones entre vecinos. Los turistas que deseen visitar Dock Sud podrán encontrar que ese espíritu europeo de sus antiguos pobladores sigue vigente en el alma de esta localidad, que mantiene sus tradiciones culturales y su educación cosmopolita de recibir a los visitantes con afecto. Además su ubicación es excelente, ya que está a pocos minutos de la Capital Federal. El Doke En el lenguaje coloquial la zona de Dock Sud suele ser llamada El Docke, entre los porteños tal designación suele ser confundida con la de la Isla Maciel debido a su inmediatez geográfica.(No tenemos ABSOLUTAMENTE nada que ver) Las Torres El Conjunto Habitacional Nicolás Avellaneda es más conocido como Las Torres, un barrio muy popular en Dock Sud. Se construyó hacia el año 1973 como parte del Plan Alborada, un emprendimiento de vivienda del gobierno de Héctor Cámpora. Está compuesto por once grupos de edificios y torres. Posee clubes como Las Torres y el Centro de Jubilados 2 de Abril, además del bar Moncho. Las Torres es una zona conocida por tener unos índices de delincuencia muy elevados. En las torres se filmó gran parte de la miniserie Okupas (año 2000) producida por Ideas del Sur. Además, en la calle Ingeniero Huergo se encuentra un conocido bar llamado El Viejo Sauce, donde la especialidad es la cerveza tirada y las picadas de gran variedad de fiambres. Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Dock_Sud" Historia completa del Club Sportivo Dock Sud Eran años de principio del siglo XX durante los cuales se fueron gestando e iniciando gran cantidad de instituciones, conformadas por pequeños y/o grandes núcleos de personas que principalmente se unían con la idea de fomentar y practicar deportes en común en la zona de influencia que por aquellos años vivían. Eran tiempos en los cuales los clubes hacían irrupción en los terrenos baldíos, llevando a sus cuestas los arcos y los demás implementos para el juego, preparando sus respectivas canchas para realizar después los encuentros programados. Respaldados por la barriada, con capitales y/o inversiones mínimas. Así fueron naciendo por la zona aledaña al centro de Avellaneda, en los pagos de Barracas al sur y en el sector correspondiente a la Isla Maciel, allí fueron logrando fama conjuntos como Honor y Patria, Los 15 Amistosos, Amor y Lucha, General Urquiza, Nelson y San Martín Juniors y su principal característica eran sus camisetas, cuanto más llamativas mejor. El embrión para dar vida a una nueva entidad es gestado el 1 de octubre de 1913 cuando un grupo de jóvenes motivados por la práctica del fútbol comienza a unirse y a unificar criterios; finalmente el 13 de Octubre de 1913, nació el Club Atlético Dock Sud. Entidad gestada por iniciativa de los señores Carlos Schannapper, Santiago Pryor, Enrique Penney, Eduardo Penney, Juan Webb, Carlos Lynch, Fernando De Pietri, Ricardo De Pietri, Ángel Paramidani, Eduardo Debono y Domingo Debono principalmente. Con la base de algunos jugadores alejados del Club San Martín Juniors, se constituyó la base del grupo inicial de personas que comenzó a trabajar en pro de sus proyectos. Se eligió como presidente al señor Carlos Schannapper y como insignia de la entidad, los colores celeste y blanco en rayas verticales y empezó a utilizarse como cancha un terreno ubicado sobre el costado oeste de la Usina CADE (Corporación Argentina de Electricidad) situada sobre la prolongación de la calle Londres. En ese entonces comenzaron a participar de los torneos afiliándose a la Liga Nacional de Football, cumpliendo en ese año una destacada performance. En 1914 el equipo formado por Natalio Beratti, Enrique Penney, Jimmy Pryor, Webb, Lynch, Francisco López, Eduardo Penney, De Pietri, Schnapper y Paramidani, se clasificó finalista y en el partido contra Estrella del Sur perdió por 2-0. Por causas ajenas a sus dirigentes y debido al desinterés de algunos, el entusiasmo decayó, el rendimiento también y algunos jugadores se alejaron. Fue por eso que en desapareció el Club Atlético Dock Sud; pero sin embargo algunos se siguieron reuniendo, se reestructuraron, se reorganizaron y formaron otro equipo bautizado con el curioso nombre de "Sígame si puede". Este elenco cumplió vestido con los colores rojo y verde a rayas verticales una campaña memorable durante 1915 y mediados de 1916 en los partidos de carácter amistosos. Ante el entusiasmo reinante por las números positivos, los jugadores de citaron al vecindario a una asamblea que tuvo lugar el 24 de agosto de 1916, donde se trató la formación de un gran club, que agrupara a todo el barrio y sobre el nombre que este debía llevar. En el intenso debate no se pusieron de acuerdo y obligó a convocar a otra asamblea para el 1 de setiembre de ese mismo año en el local de Londres y J. M. Núñez, propiedad del Sr. Marcelo Guala, a cuyo efecto se realizó una gran propaganda en todo el ámbito de la localidad y en esa tarde, en dicho lugar se montó un gran preparativo, acomodando las sillas, los bancos, los cajones y todo aquello que sirviera para comodidad de la concurrencia que se fue dispersando dentro del local. Eran las 20.30 del día 1° de septiembre de 1916, y el señor Juan Cabeza, detrás de un pequeño escritorio venido quien sabe de dónde y ejerciendo en forma provisional la presidencia, declara abierto el acto con la asistencia de 44 deportistas, citándose entre ellos los nombres de don Fernando De Pietri, Enrique Banchero, los hermanos Damonte, Juan, Carlos y Joaquín, Carlos Lynch, Ramón Mendiburu, Darío Cámpora, Santiago Moro, Alberto Rapallini, Ricardo Cabeza, Rafael N. Penney, los hermanos Guala, Ángel Paramidani, Diéguez, Francisco Cabeza, Andrés Cheeán, Domingo Debono, Willie Lynch y Ricardo De Pietri; los que desde ese mismo momento pasaron a ser los socios fundadores de la institución. Entre lo más importante a desarrollarse a cabo estaba la elección del nombre de la nueva entidad, para lo cual hubo diferentes propuestas como Picaflor Porteño, Peñarol Argentino, Nelson y Dock Sud. Luego de prolongadas discusiones es aprobada la moción de Enrique Penney quién propuso el nombre de Club Sportivo Dock Sud como homenaje al pueblo laborioso que compone la barriada, lo cual es aceptado. Se nombró a una comisión provisoria y se designó a Enrique Penney para que estudiara y redactara los Reglamentos y Estatutos, los cuales debían ser considerados al cabo de noventa días en un nuevo acto. La asamblea también aceptó la proposición elevada por el señor Penney de que los colores fueran azul marino y celeste en rayas verticales ante la otra moción presentada por Joaquín Damonte que propuso el negro y amarillo también a rayas verticales- por 44 votos a 2. Y se designó al señor Cabeza para efectuar la compra de las casacas. Además se dispuso nombrar Primer Socio Honorario al señor Agustín Debenedetti, prestigioso vecino, en reconocimiento de su gestión por obtener el permiso correspondiente para ocupar una manzana de terreno ubicada frente a la Usina, en forma gratuita, y que también cedió una vivienda en la calle Núñez para las reuniones posteriores. Finalmente se nombró a Ramón Mendiburu como Presidente provisorio. Durante los primeros meses el Club no pudo defender los colores elegidos, pues el encargado de la compra de las camisetas no las pudo conseguir en ninguna casa, por ello se decidió jugar con los colores verde y rojo a rayas verticales, hasta tanto se consiguieran los elegidos. El 1 de diciembre de 1916 se llevó a cabo la Primera Asamblea Constitucional de la entidad y se aprobaron los Estatutos y Reglamentos ya confeccionados en la cual resulta finalmente electa la primera Comisión Directiva. La misma quedó conformada por Adolfo Cerrote (Presidente); Ramón Mendiburu (Vice); Enrique Penney (Secretario); Juan Cabeza (Pro-Secretario); Enrique F. Banchero (Tesorero); Darío Cámpora (Pro-Tesorero); Santiago Moro, David Del Riego, Oscar de la Serna, Juan Murchio y Félix Chiappe (Vocales titulares); Antonio Sanchetti, Fernando De Pietri y Carlos Damonte (Vocales suplentes); Miguel Cerrone, José Nelly y Gregorio Llorente (Revisores de Cuentas). En ese momento la institución contaba con el aporte de 110 asociados que abonaban una cuota mensual de cincuenta centavos. Era el año 1917 y faltaban solo tres meses para la iniciación de los campeonatos oficiales de la Asociación Argentina de Football y las autoridades empezaron a vérselas negras para poder inscribir sus equipos en los torneos de ese año. También se carecía de campo de juego con los requisitos reglamentarios exigidos (césped, dimensiones, altibajos en su extensión, alambrados internos y externos, etc.) problemas estos que adquirían proporciones pasmosas para los ínfimos recursos económicos con los que disponía la entidad. Algunas de esas dificultades fueron salvadas por Agustín Debenedetti, quién consiguió dos casillas para ser utilizadas como vestuarios. Mientras que Miguel Cerrone, el Dr. Gustavo Welchi, el gerente de la Chade Jones y don José Gnecco consiguieron diversos permisos gratuitos de la Municipalidad de Avellaneda para mejorar el campo de juego. Los asociados se acercaron e inclusive en horarios nocturnos colaboraron en la nivelación del terreno y en otros trabajos. Gracias a los empréstitos internos se juntaron doscientos cuarenta pesos para lograr el estado requerido de la cancha en pocos días. Como los colores de la camiseta no conformaban a varios componentes de la entidad, el señor Adolfo Cerrone propuso como emblema de la entidad, los colores oro y azul. Oro por su valor y azul por el cielo puro e infinito; los cuales desde entonces penetrarían en el corazón de todos los dockenses. El 1 de abril de 1917 se usaron por primera vez esos colores, cuando se inauguró el flamante campo de deportes en un amistoso ante el club Torre. La anónima generosidad de un vecino permitió recibir los sesenta pesos necesarios para lograr la afiliación, mientras que el Sr. Cerrone fue el primer representante que tuvo la institución en la AFA. El club contó en ese año con cuatro fuertes equipos a saber: una Segunda División, una Tercera, una Cuarta y una Quinta. Se destacaron Arturo Scarcella y Jose Tabar, que luego pasaron a militar en las filas del Racing Club de Avellaneda, consagrándose el primero de los nombrados en su puesto de back izquierdo internacional. En el primer campeonato que participó en la Segunda división debutó ocupando el tercer puesto en la tabla de posiciones. El 10 de diciembre de 1918, la asamblea se llevo a cabo en el local del Blue Bell Bar, propiedad de Pablo Banchero, ya que el malestar económico propio de aquella época aciaga había influido considerablemente sobre las actividades de la institución. En 1920, el club conquistó el ascenso a la División Intermedia en el campeonato de Segunda División consagrándose campeón invicto. Este hecho determinó que gran cantidad de deportistas pidieran su ingreso a la institución. La sede social funcionaba en la casa del señor presidente Santiago Moro, quien llegó a albergar en su morada a jugadores provenientes del interior, para incorporarse al equipo. Cuando en el año se consideraba ganador del certamen de intermedia, la AFA anuló el desarrollo del campeonato y dispuso que se jugara de nuevo dividido en tres zonas: Extra, Sud y Norte. En la Extra figuraban 13 equipos seleccionados y ascendían 6; mientras que el la zona Sur y Norte, ascendía el ganador. Dock Sud actuó en la Sud y la ganó. Tenía entonces que jugar contra el triunfador de la Norte que fue el Club Liniers y ganar para ascender. El primer partido terminó empatado y en la cancha de Boca en el segundo encuentro lo derrotó por tres tantos contra cero. Siendo el autor de los tres goles el jugador Alejandro de los Santos. Esta conquista le permitió llegar a la Primera División, lo que trajo aparejado la necesidad de disponer de un nuevo campo de deportes dotado de mejores comodidades para el público y los jugadores. Para ello, la compania Dock Sud cedió en arriendo, por la ínfima suma de 150 pesos anuales, una manzana de terreno ubicada en las calles Facundo Quiroga y Núñez. El nuevo campo de deportes frente al antiguo Recreo Nino se inauguró el 25 de mayo de 1922 y ese día recibió a Boca Juniors. Mientras que la nueva sede fue inaugurada algunos días antes, el 20 de abril de 1922 en la calle Estévez 1470. Pasó 1923 y en la temporada de 1924 el club ocupó el 3° puesto y terminó la campaña detrás de Boca Juniors y Temperley a solo ocho puntos del campeón. En 1925 su actuación fue discreta. En ese año se venia anunciando la construcción del frigorífico Anglo y la Cia. Dock Sud se vio obligada a rescindir el contrato de locación del campo que ocupaba el club. Gestiones directas del Ing. Nelson Mortimer permitieron conseguir por parte de la misma empresa, un permiso para ocupar por tiempo indeterminado una manzana de terreno ubicada en Leandro N. Alem al 1900 y allí se procedió a la construcción de las instalaciones y demás comodidades imprescindibles. Durante el curso del año 1927, las autoridades de la A.F.A. hicieron renuncia plena de sus derechos en un pacto de fusión con la Asociación Amateur de Fútbol, entregándose de lleno a esa Institución, sin cuidar la vida de los numerosos clubes que la componían. Generaron la desaparición de los mismos en los medios deportivos, porque fueron arrastrados por la carencia de medios financieros, para sobrellevar todas las necesidades. Unos pocos clubes se favorecieron por el pacto realizado pero la mayoría sucumbió. Sportivo Dock Sud también resultó perjudicado y durante esos años el ostracismo lo alcanzó de tal manera que sus actividades siguieron sin llegar a quedar en los anales del recuerdo de muchos; mientras el fútbol profesional avanzaba a pasos agigantados. Dock Sud por entonces siguió participando de los torneos organizados por la Asociación Amateur y en 1932 conquistó el certamen con opción al ascenso a Primera División A. Ya en la temporada de 1933 consiguió la Personería Jurídica y el desempeño del su equipo fue notable en lo deportivo, económico y social. Ese mismo año se cercó el perímetro del campo de juego con chapas de cinc y se adquirió una nueva casilla, necesaria en la cancha. De la sede social, ubicada en la intersección de Leandro N. Alem e Ingeniero Huergo debió trasladarse al edificio sito en Facundo Quiroga y Mazzini, que no era patrimonio de la institución pero trajo resultados favorables pues aumento la cantidad de asociados. 1935 traería nuevos bríos para la entidad, pues dada la creación de la AFA, sus certámenes cobran un nuevo cuerpo y se crea la Segunda División (la que hoy conocemos como Primera B) en la cual Sportivo Dock Sud comienza a participar conjuntamente con los demás clubes y en 1936 logra ser el mejor. En esta divisional actuó con diversa suerte durante varios años, en los cuales se destacaron Larregina, Del Campo, Wilson, Severino, Rojas, Ferrario, Montorvino, Muñoz, Ferreiro y el arquero Bottyan. En 1944 sus mandatarios disponen tramitar la compra de tierras para construir su sede social. Optaron por elegir 3 terrenos en Leandro N. Alem, entre Mazzini y Estévez, los cuales abarcaban 1284 metros cuadrados. El 8 de mayo de 1945 se aprobó la adquisición y se gestionó un préstamo al poder Ejecutivo Provincial, que finalmente fracasó. Pero sus ganas de continuar adelante no enflaquecieron y con la creación de unos bonos internos entre los asociados, comenzaron a ejecutarse las obras con el esfuerzo de dirigentes, socios, simpatizantes, comerciantes e industriales de la zona. Salvo, Bruno, Mieres, A. Rodríguez, Justo, R. Díaz, H. Martínez, Cassán, Gómez, Pacheco y Driollet supieron destacarse. Al año siguiente el equipo conformado por Justo, Marino, A. Díaz, Mieres, Bosanova, Robustelli, Vásquez, Driollet, Gómez, A. Martínez y Pesada le tocó ser último en la tabla de posiciones, pero no descendió al verse favorecido por la determinación que anuló los descensos. Una de sus mejores campañas la cumplió en 1948 cuando logró adueñarse de una de las zonas en las que actuó, pero el torneo debió suspenderse en su parte final debido a la huelga de futbolistas, por esos sus esperanzas de ascenso a la Primera División quedaron truncas. Comenzaba a brillar en sus filas el nombre de Héctor Dufruka, junto al de Orsi, Cornelutti, Cerneca, Leanza, Lettieri, R. Rodríguez, Dell´Aquila, A. Pérez y J. Ramón, y en 1949 logra tener un inicio espectacular en el cual logra vencer en los primeros 8 partidos, ganarle al que luego sería campeón Quilmes por 3-2 en la fecha final de la 1ª rueda. Logra ubicarse quinto en 1951 gracias al poder de definición de Catoira que con 31 goles se adueña de la tabla de goleadores de ese certamen. En ese año en su plantel estuvieron Netto, H. Ramón, Botto, Belén, Castiglia, Dufruka, Ángel Auditore y los ya históricos Robustelli, Orsi y J. Ramón. En 1955 sin llegar a cumplir una destacada labor, logra ubicarse en los primeros planos gracias al poder goleador de sus hombres de punta, pues Fazzolari y Hebe Auditore son los dueños de la cima de la tabla de goleadores de ese certamen con 26 y 22 goles, respectivamente. Durante varios años más le dio color y calor a la categoría. En 1966 festejò sus bodas de oro jugando partidos en su propio reducto contra los grandes de Primera División como Racing, River e Independiente. Hasta que en 1969 debe descender a la Primera C, categoría que no puede abandonar prontamente y en la que permanece hasta 1973, cuando como subcampeón asciende otra vez a la B. En este torneo jugó 38 encuentros, ganó 26, empató 8 y perdió 4, convirtió 84 goles y le señalaron 32, sumando 60 unidades; quedando a un solo punto de Central Córdoba que fue el Campeón y 5 más que el tercero Excursionistas. Una fecha antes que terminara el certamen se aseguró el regreso a la B al vencer en la cancha de Racing a El Porvenir por 2-0; esto ocurrió el 1 de diciembre de 1973. El plantel lo conformaban Rubén Oscar Luciani y Juan Pereyra –arqueros-; Héctor O. Pereyra, Horacio Raúl Capiello, Grazzano, Ortiz, Marchessini, Luis Cebrián y Juan Luis Ansaldo –defensores-; J. M. Ferrero, José Pedro Nanni, Raúl Klasmeier, D. A. Gómez y R. R. Aguirre –mediocampistas- y Gustavo Salvador Taborda, Carlos Alberto Moral, Medina, Huguenet, R. Dos Santos como delanteros; dirigidos por Oscar Ricardi. Tres años está en la B hasta que en 1976 debe retornar a la C. Otra vez permanece durante varios años hasta que en 1983 llega a su punto futbolístico más bajo, pues debe descender a la D. Para 1984 conforma un gran equipo que de la mano de uno de los valores surgidos de su semillero como ser Luis Ernesto Sosa Tieri –uruguayo, habilidoso y goleador- vence a Argentino de Merlo en la cancha de Ferro Carril Oeste –con quien debió disputar 3 encuentros debido a que empataron en los primeros 1-1 en Dock Sud y 2-2 en el oeste- y así el 6 de octubre volvió a la C tras ganar por 1-0 con un fatídico gol de Hugo López en contra. En el torneo jugó 26 encuentros de los cuales se impuso en 21, empató 4 y perdió solo 1, con 84 goles en su haber y 27 en contra; totalizando 46 puntos imponiéndose en la zona B. El plantel conducido por Emilio Baldonedo y Guilermo Dosil estuvo conformado por los arqueros Moccia, Pimentel y Russo; los defensores Bogado Camelino, Gagiotti, Riera y Fassione, Raúl Oyola, Mario Benítez, Torres, Machado, Budko y Rocasalvas; los volantes Marcelo Grasso, Carlos Vera, Tolosa, Riveros, José Ramírez, Delgado, Aníbal Rodríguez y Héctor Domínguez; y los delanteros Pedro Grosso, el mítico Luis Sosa, Lamadrid Andahur, Visiconte, Dos Santos y Morales. Durante 1985 logra afianzarse y en 1986 vuelve a la B cuando a mediados de año logra el ascenso a través del torneo Apertura, en el cual relega a San Telmo imponiendo sus ambiciones ante el clásico rival tras empatar 1-1 en cancha de Defensores de Belgrano y venciendo por 3-2 el 14 de junio en el estadio de Arsenal. Esa proeza fue lograda tras ganar la zona A con 18 partidos jugados, ganar 9, empatar 6 y perder 3; con 27 goles a favor y 14 en contra totalizando 24 puntos; 1 más que Defensores Unidos. El plantel que en la primera fecha fue dirigido por Guillermo Dosil y luego por Raúl Blanco estuvo conformado por los arqueros Jorge Méndez, Follini y Recalde; los defensores García, Bogado Camelino, Gaggiotti, Riera y Fassione, Víctor Correa, José Toledo, Gauna, Díaz y Cacciatore; los volantes Riveros, Lois, Tolosa, Ramírez, Daniel Ferraresi, Carlos Vera y Jorge Cufone; y los delanteros Sergio Falce, Luis Ernesto Sosa, Morales, Hugo Giménez, Claudio Gerardi, Lescano y Torres. En 1986/87 el promedio no lo ayuda y otra vez vuelve a descender de categoría. La C lo tiene entre los suyos durante varias temporadas, pasando otra vez por un momento dramático cuando al fín de la temporada 1989/90 debe desempatar ante Deportivo Muñiz por mantener su lugar en la divisional. El Rayo Rojo del Oeste cae en los penales 4-2 y se salva de descender otra vez a la D. En la temporada 1987/88 su DT era Rodolfo Castelli y una de sus formaciones fue con Rubén Pereyra; Lencina, Bogado, Pedro Ramírez y Russomano; Cufone, Vera y Tolosa (Sosa); Giménez, Sánchez y Mainero (Rotela), quedando como sustitutos Coronel, Ledesma y Dolima. En las temporadas siguientes es animador hasta que en el certamen 1991/92 logra una fusión con Independiente, quien le cede importantes valores de su cantera y bajo la presidencia de Norberto Álvarez logra imponerse en el torneo Reducido por el segundo ascenso ante San Telmo en dos recordadas finales; en las que empató 0-0 y luego venció 2-0 con tantos de Andrés Orellano y Juan Carlos Ortega. En ese plantel estaban Omar Gauna, Hugo Vera, Jorge Armando Giménez, Diego Villar, Carlos Luna, Carlos Larralde, Leonardo Giménez, Rodrigo Daniel Ballardo, Marcelo Marascio, Jorge Cufone, Diego Antonio Acosta, Adrián Néstor Zabatta, Norberto Segovia, José Pastorini, Pablo Melluso, Hugo Alberto Genaro, Julio César Molina, Sergio Luis Masmuh, Cristian Bernadas, Eduardo Bruno, Ernesto Alberto Barbagallo, Rubén Ariel Martí y quien luego se convertiría en una de las figuras de Independiente, la chancha Javier Gustavo Mazzoni, quienes fueron dirigidos por Jorge Vendakis. Durante 1992/93 cumplió una muy destacada campaña de la mano de un técnico como Juan Domingo Rocchia y varios valores que llegaron como Luis Kasperkas, Christian Fernández, Marcelo Kobistyj, Leonardo Gastón Fiorotto, Prieto y Fernando Cassano quienes dieron la nota obteniendo resultados muy buenos ante rivales de jerarquía como Tigre, Defensores de Belgrano en cancha de River Plate, Chacarita Juniors y Atlanta entre otros; logrando clasificar para pelear un puesto en la B Nacional al zonal Noroeste del que fue eliminado por Gimnasia y Esgrima de Jujuy tras perder ambos encuentros 1-2 y 0-2 aún así logró afianzarse en la nueva divisional. En la misma permaneció con dispares actuaciones alternando entre la medianía general pero siendo sensación en las temporadas 1994/95 y 1996/97. En 1994 se consagra como ganador de la primera rueda, denominada Toreo Apertura. Pierde la final por el ascenso directo ante Atlanta quien lo relegó por 2-0 y 2-1, pasando a actuar en el Reducido por el Segundo Ascenso es eliminado en semifinales por Tigre tras empatar 2-2 como visitante y perder 3-2 de local. En ese plantel que orientaba Dante Mírcoli estaban entre otros: Sanagua, Svagher, Cufone, Marascio, Juan Silva, Claudio Correa, Rodrigo Álvarez, Héctor Teri, Hernán Gabriel Caruso, Adrián Antonetti, Ortega, Chiodi, Rubén Forestello, Olivera, Zabatta, Ordiales, Blanco y Alegre. A mediados de 1996 es eliminado del certamen Reclasificatorio a manos de Temperley. En la temporada 1996/97 logra llegar a la final del Torneo Reducido por el segundo ascenso, pero San Miguel lo supera y lo relega tras empatar 1-1 (en campo de Estudiantes) y perder 3-1 en la cancha de Platense. En sus filas estaban Donelli, Raúl Oyola, Juan Volpe, Orellano, Yriarte, Leandro Martínez, Mauricio Trapes Granero, Walter Duarte, Claudio Bustos, D. Siciliano, Carlos Candedo, Adrián Godoy, Héctor Orellana, Robert, Christian Sablich, José Rodini, José Isusi, Miño, Ferrara, Leandro López y Diego Vera, entre otros siendo conducidos por Osvaldo Cortés. Al cabo de la temporada 2002/03 fue eliminado en las semifinales del certamen reducido y en la pasada 2003/04 se quedó en las puertas de la clasificación. Por sus filas pasaron valores muy importantes como ser Ramón Ismael Medina Bello –quien convirtió su gol Nº 100 jugando para Dock Sud-, Simón, Casaburi, J. Bozalla, los primos Ángel y Hebe Auditore, Robustelli, Dell´Aquila, Nóbile, Dibella, Glavosich, Luonfo, Paolinetti, Luis Escobedo, Pablo Lorenzo, Trigo, Sastre, Cirrincione, Amarilla, Fazzolari, J. Ramón, Héctor Orellana, Carlos Squeo, Héctor Dufruka, Minutti, Andrés Orellano, Nicolás Bieladinovich, Juan Carlos Rodríguez, Juan Carlos Colman, Parrucci, José Moreno, Omar Zarif, Luis Giuliano, Donelli, Diácono y Gustavo Sosa entre otros. Un poco en mis palabras lo que significa Dock sud para mi Mi barrio, mi querido y amado barrio, hace 18 anios (perdon la falta de ortografia tengo el teclado desconfigurado XD) que vivo aca, y jamas NUNCA me paso nada ni a nadie conocido, si bien pasan cosas como en cualquier lugar del conurbano bonaerense, Dock sud no peretence a un barrio de la capital, si no de la provincia. Es un barrio de gente trabajadora, un barrio donde los inmigrantes de Europa venian a vivir cerca del puerto e instalarse de por si a beber algo en los bares del Docke. Si bien eso cambio demasiado, pero no es ''la boca del lobo'' como todos dicen, cuando pedis un remis de tal lado y te dicen: Hasta a donde va? - Dock sud. No, hasta alla no vamos. Tipica deduccion de que SIEMPRE se nos confundio con la Isla maciel (donde esta la cancha fea esa de san telmo que se cae a pedazos) y alli las calles son de tierra hay mas asentamientos y demas, por eso su temor, pero, si bien ''la tranquila'' une a Dock sud con La isla de cierto modo, pero son localidades totalmente diferentes. En mi barrio se vive perfectamente, salgo a la calle cuando quiero y a la hora que sea, y siempre voy a alentar a mis colores. En fin, queria dejarles algo en claro de donde vengo, de Dock Sud