O

o______0

Usuario (Argentina)

Primer post: 30 mar 2014Último post: 7 may 2014
2
Posts
0
Puntos totales
11
Comentarios
M
Mi pasado, mi presente, mi futuro y yo (relato propio)
OfftopicporAnónimo3/30/2014

Cada vez que se presenta alguien nuevo en mi vida también se presentan ellos dos, mi pasado y mi presente. Siempre juntos, haga lo que haga van de la mano. Sinceramente, nunca me molesto demasiado que fueran juntos, siempre se complementaban y eran el motivo perfecto para que yo me quedara en la nada. Es que cuando se juntan me da miedo, demasiado miedo, ese miedo que te paraliza. Igual nunca encontré a alguien que me llamara la atención como para plantearme que ellos debían separarse. Pero el día llegó, ese día que apareciste sabía que tenía que abandonar a alguno de los dos. No fue tan fácil. Los llamé y les dije que teníamos que hablar seriamente. Nos sentamos los tres… Había un silencio bastante molesto, hasta que decidí hablar. - Bueno… los llamé porque uno de los dos tiene que irse, yo no puedo seguir así, no es justo. Creo que al que más le molesto esto fue al pasado. Sabía que iba con más de perderles, entonces reprocho de una manera casi violenta: ¿estás seguro? Mira que puede volver a pasar lo mismo. ¿Vas a soportar pasar por lo mismo? Me parece que vos no te acordás todo lo que tuviste que pasar- - Sí, si me acuerdo. Me acuerdo perfectamente- - ¿Entonces qué? ¿Me vas a echar, vas a dejar que me vaya para volver a ser la misma?- - Yo creo que sí, ya es hora. - Sé que es difícil, pero ¡vamos! Vos sabes que vale la pena – exclamó con esperanza el presente. - ¡Sí! Es la hora… se lo merece… ¡si, se lo merece!- exclamé con entusiasmo. Cuando decidí despedirme de mi pasado, fui a ponerme mi mejor pilcha y a esperarte. Pero me quedé ahí, esperándote… y nunca llegaste. Te entiendo. Esta charla duró lo que duró nuestra relación. La noche fue la primera en saludarme, hacia bastante que no la veía, o no de la forma que sabía hacerlo. Me senté al lado de ella y a los segundos aparecieron los otros dos. El alcohol y el saltar de cama en cama. ¡Ellas tres sí que sabían acompañarme! Pero también apareció alguien más… tu recuerdo. Y si, él fue mi prioridad esa noche. Le pedí que nos sentáramos y ahí empezó todo. - ¡¿A qué venís?! - le reclamé con bronca – ¿no ves qué sin vos estoy bien? Me miró con aire de ternura y me dijo: - ¿Estás seguro qué sos esto?, Yo no lo creo- Y no, no era eso. Pero “eso” había sido la salida para tantas cosas, que ya era costumbre. - No – respondí casi vencida – Pero te extraño tanto que no sé qué hacer, si esto fue la salida para tantas cosas… ¿por qué no para esto también?- - Y si tanto me extrañas ¿por qué no me buscas? - Por qué no puedo, ya lo hice una vez y me ignoraste. Te fuiste sin despedirte. Si me quisieras, como juraste tantas veces, estarías acá, no dejarías que yo estuviese así… No te echo la culpa, yo estoy acá porque quiero… pero si estuvieras… no estaría acá. Viene el alcohol y siento su abrazo. Cuando ya no encuentro valor dentro de mí, espero eso. Vuelvo a mirar a tu recuerdo, tan en silencio como vos. Me decías que eras así, pero que también te gustaba escucharme con mis ideas locas. Y te vuelvo a hablar, a tú recuerdo mejor dicho. - Perdóname, pero es todo lo que te puedo ofrecer. Un pasado demasiado oscuro, que me persigue cada tanto. Pero te prometo que si te quedas lo trato de dejar de lado. Y no, no puedo ofrecerte una relación perfecta, pero te prometo que puedo estar al lado tuyo… ¡pase lo que pase! Un silencio atroz me destrozó. Es que no eras vos, era tu recuerdo. Lo miré y le di un beso en la frente, de esos besos que una nunca quiere dar porque sabe que puede ser el último. Deje al alcohol, a la noche y a la peor, a saltar de cama en cama. Es que como dicen “los besos sin amor, saben todos iguales” y era verdad. Yo no quiero otros besos, otras manos, otro cuerpo. Si no sos vos, no quiero nada. Qué triste darme cuenta tarde. Creo que la gente se cansa de querer sin sentirse querido, y creo que eso te sucedió (Digo creo porque vaya una a saber, quizá hacías tantooo por coger y yo creía que me querías). En fin, tomé mis cosas y me retiré con orgullo, con la frente bien alta. Me senté en una esquina a fumar un cigarro, uno tuyo, uno que te olvidaste. Odio el cigarrillo, pero que placer me causó fumar ese en tu honor… ¡Que placer recordarte! Me le levanto y los veo a ellos al presente y al señorazo futuro. ¡Lo abracé tan fuerte! Es que hacía tanto que no lo veía venir. - ¿Y ahora?- preguntó el futuro. - Ahora, ahora roguemos que más adelante nos volvamos a encontrar…es que quedó tanto por dar.- - Bueno- dijo medio decepcionada. - Mientras tanto… ¡bebo, fumo, vivo y amo!- y el presente me sonrió.

0
0
Mi hijo es adicto a la mostaza....
Mi hijo es adicto a la mostaza....
OfftopicporAnónimo5/7/2014

Algunas personas lo hacen, si un niño pide algo se lo dan para que lo pruebe, de hecho me he encontrado casos que dicen que les dan de comer a los niños muchas cosas desde pequeños, con la absurda respuesta de "Ellos me pidieron" y claro uno de adulto responsable les da a probar cerveza, refresco e incluso recuerdo un vídeo donde un niño era adicto al tabaco. Ridículo pero cierto, nosotros provocamos que los niños sean adictos a las cosas, algunas queremos que las prueben y cuando lo hacen no les gustan, otras ellos las piden y aunque sepamos que esta mal se las damos. Nosotros fuimos muy cuidadosos con la alimentación de mi hijo, aunque hasta hace unos días leí que unas #mamastuiteras comentaban que el hecho de dar algunos alimentos a los niños desde pequeños no los hace alérgicos, yo desconozco del tema, pero fui alérgica de pequeña y mi esposo también, así que con esos antecedentes se nos dio una lista de alimentos que mi hijo no debía probar si no hasta cumplir los dos años de edad, entre esos alimentos se encontraba el chocolate, los mariscos, las fresas, las semillas, la miel, etc., nosotros cumplimos y en ocasiones exagerábamos, no queríamos que nada dañara a nuestro pequeñito... Al cumplir los dos años le dimos carne de puerco y le encanto, le dimos fresas y las odio, empezamos a intentar que comiera de todo, pero me resisto a darle algunas cosas, como café o picante, en lo personal no me gusta casi nada de picante, soy bien chillona y algunas personas dicen que ni parezco Mexicana porque simplemente no me gusta. Independiente de eso hay cosas que pienso que a mi hijo no le van a gustar, pero resultan gustándole. Ejemplo de eso es la pimienta que le encanta en unos huevos revueltos, en una pechuga de pollo, en su sopa, le gusta, y bueno a mi también, así que no digo nada. Sin embargo ahora si creo que mi hijo se volvió loquito en sus gustos, un día quería algo del refrigerador, se estiraba y algo me señalaba, yo le mostraba un yakult, un danonino, una gelatina, un huevo, pero nada el gritaba y señalaba algo... como yo no entendía que me decía él fue por su banquito, acto seguido alcanzó la mostaza... "No mi amor, eso no te va a gustar", pero resulta que él insistía tanto que accedí, le mostré el dedo indice de mi mano derecha.... le indiqué "Pon tu dedito así", entonces le dí un puntito de mostaza, lo probó he hizo cara de fuchi, me sentí bien de saber que mi idea había resultado, mi hijo ya no me volvería a pedir mostaza, pero no pasaron ni 5 minutos cuando se acerco con su dedito para que le diera más mostaza, no podía creer que le gustara y que la estuviera saboreando tan bien, pero SI, le gusto la mostaza. Ahora cada que se acerca a mi levantando el dedo indice de la mano derecha ya sé que quiere un poco de mostaza y no me queda otro remedio que darle su puntito. Platicando con otra mamá me dijo que ella le dio a su hijo un chile verde pensando que no le gustaría y que le fascino y ahora siempre quiere chile, increíble pero cierto. Si se preguntan ¿Por qué mi hijo es adicto a la mostaza? la respuesta es fácil y sencilla, porque una adulta "responsable" le dio un poquito esperando que no pasará nada, pero paso... La conclusión la saca cada quien, creo que nosotros en ocasiones no sabemos como reaccionar ante una situación, mucho menos sabemos como va a reaccionar un niño, no por nada siempre escuche decir a las mamás que los hijos siempre nos hacen quedar mal, así que ahora mi hijo es adicto a la mostaza por un inocente y pequeño puntito en el dedo indice de su mano derecha.

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.