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Usuario (Argentina)
12 trucos que las personas utilizan para manipularte. Si les das la oportunidad, la gente tratará de manipularte. Es un hecho triste de la vida. Y si bien el conocimiento es la mejor defensa, aquí hay doce técnicas es probablemente tratarán de usar para manipularte. 1. Apuntan a tu falta de tiempo y atención. Alguien, a propósito, te convence a que te comprometas a algo en el momento justo, cuando de otro modo habrías dicho “no”. Esto suele ocurrir cuando estás apurado o fatigado mentalmente. Ejemplo: Viernes, 5 PM, mientras estás saliendo de la oficina, tu compañero te pregunta si te importaría encargarte de X, Y y Z por él la próxima semana, mientras está de vacaciones. “Claro”, dices rápidamente. “Mándame un email con los detalles.” El Lunes por la mañana te enteras que X, Y y Z son tareas muy importantes a las que desearías no haberte comprometido. 2. Tergiversan los hechos en base a las creencias populares. Cuando alguien dice que algo es un hecho probado, simplemente porque es una creencia popular. Ejemplo: “No sólo lo digo yo, 9 de cada 10 médicos están de acuerdo en que la píldora de dieta XYZ es segura.” 3. Usan palabras complejas para explicar algo simple. Especialmente en el mundo de los negocios de alta tecnología, la jerga compleja y la ofuscación son tácticas usadas frecuentemente para intimidarte a estar de acuerdo con algo que no entiendes completamente. Ejemplo: “Nuestra matriz de capacidad de flujo dinámica utiliza un protocolo de resistencia de tiempo de inactividad sin precedentes.” 4. Explotan una posición de autoridad. Tú eres mucho más propenso a ser persuadido por alguien que te agrade o por alguien que está en una posición de autoridad. Ejemplo: Un oficial de policía te dice: “Es legal para mi buscar en tu apartamento ahora mismo.” Y como él es un oficial de policía, (aunque nunca te mostró una orden de registro) tú crees que debe estar diciendo la verdad. 5. Hacen una petición irrazonable primero. Cuando alguien te hace una petición que es excesiva y a la que muy probablemente te negaras. Entonces se ven decepcionados y te hacen una segunda petición que es más razonable. Ejemplo: “¿Donaría $100 a nuestra causa?” “No puedo pagarlo.” “Oh bueno, ¿Podría donar $5, entonces?” 6. Sacan conclusiones vagamente relacionadas. Cuando alguien trata de convencerte de algo utilizando una conclusión que está vagamente relacionada con la información que te dieron. Ejemplo: “Este alimento para bebés está fortificado con vitaminas y minerales. Es muy saludable. Si todavía está comprando otro tipo de alimentos para bebés, está descuidando la salud de su bebé.” 7. La ilusión de la escasez. Si el producto es escaso, debe haber un montón de demanda de la misma, ¿no? A menudo, la escasez es una ilusión diseñada por el fabricante del producto. Dado que los productos (y las oportunidades) parecen mucho más atractivos cuando su disponibilidad está limitada. Ejemplo: “¡Sólo por hoy! ¡Oferta limitada! ¡Adquiéralo antes de que se agote!” 8. Endulzan ligeramente la realidad. Cuando alguien te hace aceptar algo que no es lo ideal diciéndote que es ligeramente mejor de lo que es. Ejemplo: “La mesa estará lista en cinco minutos.” Porque suena mucho mejor que quince minutos. 9. Cambian el tema. Cuando alguien desvía la atención del tema de discusión a un tema completamente nuevo (pero vagamente relacionado) en un esfuerzo para persuadirte. Ejemplo: “Así que no crees que la energía verde es una prioridad en este momento con el estado actual de la economía. Bueno, todos vimos lo que pasó con el desastre del Golfo de México en 2010. ¿Es eso lo que quieren? ¿Quieren ver a las inocentes criaturas marinas cubiertas de petróleo? Entonces hágalo, vote en contra del proyecto de energía verde de este año.” 10. Suposición de culpa. Cuando una pregunta o afirmación supone automáticamente que el sujeto es culpable. Ejemplo: “He visto los moretones en la parte de atrás de tu hijo. Entonces, ¿cuándo decidiste que nalguear a tu hijo con todas tus fuerzas estaba bien?” 11. Crean miedo y una solución para ello. . Alguien juega con tus emociones y sutilmente invoca el miedo en ti, y entonces, cuando empiezas a pensar en una posible solución, ellos te proporcionan una. Ejemplo: “Tu desempeño ha sido escaso recientemente, y el director me sugirió poner a los empleados con bajo desempeño a prueba. No te preocupes, no voy a hacerlo ahora. Pero quiero que me demuestres que eres capaz. ¿Te importaría trabajar este sábado para ayudar a aumentar tus números?” 12. Comienzan en pequeño y luego suben. Alguien te pide algo pequeño, y cuando aceptas, pide algo más grande. Y entonces, tal vez, algo aún más grande. Ejemplo: Hijo: “Mamá, ¿Puedo salir por una hora para ver Anthony?” Mamá: “Claro.” Hijo: “Acabo de llamar a Anthony y está yendo al cine. ¿Puedo ir con él? “ Mamá: “Claro.” Hijo: “Sólo tengo $5. ¿Podrías prestarme un poco de dinero para entrar? “ Hijo: “… ¿Podrías llevarnos hasta allá?” Hijo: “… ¿Podrías recogernos después?”
¿No tienes energía? ¿Te levantas y no tienes ganas de hacer nada? Todos pasamos por épocas en las que la vida parece que pesa el doble. A veces la fatiga es consecuencia de una enfermedad no diagnosticada, mientras que otras veces es que simplemente estás saliendo demasiad. Si no es así, aquí tienes la lista de los principales ladrones de energía, y cómo enfrentarte a ellos. Esta es la causa principal de ese cansancio de media mañana que hace que te duermas sobre la mesa. Olvídate de los cereales y de la bollería. Si desayunas cosas dulces, tendrás energía durante una hora. Pero al cuerpo no le gusta el exceso de glucosa en sangre, y lo suprime de golpe segregando insulina. Así toda esa azúcar se convierte en grasa y tu cerebro se queda casi sin glucosa. Por eso estás aturdido. El café puede ser un aliado, pero en exceso se convierte en un enemigo. Piensa en el café como si fuera alcohol. Una copa de vino está bien, dos litros de ginebra no. El café hace que el cuerpo segregue cortisol, la hormona del estrés. Después del tercer café del día ni siquiera conseguirás estar más despierto, y puede alterarte el sueño por la noche. Es un círculo vicioso. Si no haces ejercicio porque no tienes energía, no tendrás energía por no hacer ejercicio. En un estudio sobre personas con fatiga crónica, solo hacer ejercicio suave aumentó su energía en un 20%. El ejercicio por las mañanas (según los casos), puede ser tan vigorizante como un tazón de café. Cuando te da el bajón después de un desayuno azucarado, ¿vas a la máquina a por un chocolate o unas papas fritas? Solo estás empeorando la situación, y provocando el siguiente bajón y el siguiente viaje a por golosinas. Olvídate de los aperitivos salados, los dulces, las bebidas energéticas e isotónicas (son como caramelos líquidos), la cocacola, las barritas de cereales y los horribles zumos. Un gran yogur con fruta puede ser una opción. ¿Frutos secos? Con moderación, un puñado al día como máximo. Esta es una deficiencia muy común. La falta de magnesio produce debilidad muscular y cansancio. Los antibióticos y los diuréticos pueden llevarse tus reservas de magnesio, así como una dieta pobre en minerales. El cuerpo, y sobre todo el cerebro, necesitan el sueño para repararse. Es como si tuvieras un coche que nunca pasa por el taller y termina estropeado. La falta de sueño aumenta los niveles de cortisol, que produce estrés, fatiga y además, engorda, ya que favorece la acumulación de grasa. El estrés es la madre de todos los males. El cortisol, la hormona que se segrega en situaciones de estrés, desactiva tu sistema inmunitario, por lo que es más fácil caer enfermo. Impide que tu cuerpo use la grasa como energía, y favorece que la acumules. Afecta a tu sueño. Acaba con tus reservas de vitaminas y minerales. El estrés es lo peor. Fin del post!

Pasa el día haciendo cosas con tu mano no dominante. Si eres zurdo abre las puertas con la mano derecha. Si eres diestro intenta usar las llaves con la mano izquierda. Esta sencilla tarea hará que tu cerebro establezca algunas conexiones nuevas y tenga que repensar la forma de realizar las tareas diarias. Ponte el reloj en la mano contraria para que recuerdes el reto del cambio de mano en las tareas. Los juegos son una forma maravillosa de excitar y retar al cerebro. Los sudokus, crucigramas y juegos electrónicos tipo “brain training” son formas estupendas de mejorar la agilidad cerebral y la capacidad de memorizar. Estos juegos se basan en la lógica y en las capacidades verbales, matemáticas, etc. Además son divertidos. Se obtiene más beneficio practicando estos juegos un poquito cada día (15 minutos, más o menos) que haciéndolo durante horas. Tu cerebro necesita que comas grasas saludables. Céntrate en las grasas de pescado como las del salmón salvaje, frutos secos como las nueces, y aceites como el de linaza u oliva. Ingiere más esta clase de alimentos y reduce las grasas saturadas. Elimina por completo los ácidos transgrasos de tu dieta. En auto, o a pie, busca nuevas rutas para llegar a donde quiera que vayas. Este pequeño cambio en la rutina ayuda al cerebro a practicar con la memoria espacial y las direcciones. Intenta cambiar de acera y altera el orden en que visitas tus tiendas preferidas para así cambiar la rutina. Aprender una nueva habilidad pone a trabajar a múltiples áreas cerebrales. Tu memoria entrará en juego, aprenderás nuevos movimientos y asociarás las cosas de un modo diferente. Lee a Shakespeare, aprende a cocinar o a construir un avión con palillos, todo sirve para retar al cerebro y darte cosas nuevas en las que pensar. Nos encantan las rutinas. Tenemos hobbies y pasatiempos que podemos hacer durante horas. Pero cuanto más nos habituamos a una tarea más se convierte en una naturaleza arraigada y menos trabaja nuestro cerebro al hacerla. Para ayudar de verdad a que tu cerebro se mantenga joven, rétalo. Cambia la ruta hacia el supermercado, usa tu mano contraria para abrir las puertas y cómete primero el postre. Todo esto forzará a tu cerebro a despertarse de sus hábitos y a prestar atención de nuevo. Los modernos celulares memorizan todos los números que nos llaman. Nadie ha vuelto a esforzarse en recordar los números de teléfono, pero es una estupenda actividad para ejercitar la memoria. Apréndete un nuevo número de teléfono cada día. Encuentra algo que te cautive, que puedas hacer fácilmente en casa y que no cueste demasiado dinero. Haz fotografías con una cámara digital, aprende a dibujar o a tocar un instrumento, practica nuevos estilos de cocina o escribe. Todas estas son buenas elecciones. Toma un libro que verse sobre un asunto que te sea completamente novedoso. Lee una novela que transcurra en el antiguo Egipto. Aprende algo de economía. Existen multitud de libros populares excelentes que tocan temas de no-ficción y que además de entretener cumplen el cometido de enseñar un montón de cosas sobre un tema concreto. Conviértete cada semana en un experto en algo nuevo. Diversifica un poco tus lecturas, abandona los temas que te son familiares. Si normalmente lees libros de historia, pásate a una novela contemporánea. Lee a autores extranjeros, a los clásicos y elige otros al azar. Tu cerebro no solo se verá beneficiado por tener que trabajar imaginando otros períodos históricos, otras culturas y otras gentes, sino que además obtendrás historias interesantes que contarle a los demás, lo cual te hará pensar y establecer conexiones entre la vida moderna y las palabras. Las listas son maravillosas. Hacer listas nos ayuda a asociar unos datos con otros. Haz una lista de los lugares a los que haz viajado. Haz una lista de todas las comidas sabrosas que has probado. Haz una lista con los mejores regalos que has recibido. Haz una lista mental diaria para ejercitar a la memoria y para conseguir nuevas conexiones cerebrales. Pero no dependas demasiado de ellas, haz una lista con todo lo que necesitas comprar pero luego trata de no usarla en el supermercado. Usa la lista una vez que hayas metido todos los productos en la cesta simplemente para comprobar tu memoria. Haz lo mismo con tu agenda de quehaceres diarios.

