nosoy_maria
Usuario (Argentina)
Lectores del Espacio de Subversión Genérica nos acercan dos opiniones –acerca de la homosexualidad y la mujer– del candidato a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, publicadas en medios nacionales. LA HOMOSEXUALIDAD SEGÚN MACRI El siguiente es un fragmento de una entrevista realizada por el diario Página/12 a Mauricio Macri. Periodista: ¿Aceptaría jugadores gay en el equipo? Macri: No se me ha presentado la situación. Es una situación complicada. Es una enfermedad, no es una persona ciento por ciento sana. P:¿Realmente cree que es una enfermedad? Macri: Si, por supuesto, es una desviación. P: Pero la OMS no la incluye en su listado. Macri: Mi opinión es que es una desviación no deseada. P: Creer que es una enfermedad es una idea bastante antigua. Macri: ¿Qué quiere que le haga? Yo le tengo que decir lo que pienso. Y, ¿Qué voy a pensar? ¿Que lo que hacen está bárbaro? ¿Usted festejaría que su hijo fuera homosexual? Por favor. El mundo nos ha hecho para que nos juntemos con una mujer. ¿Por qué nos vamos a juntar con un hombre? Está bien que es más cómodo. Se puede ir a jugar al tenis y después se puede ir a.... todo con el mismo tipo. ¡Pero, por favor! LA MUJER SEGÚN MACRI Fragmento de una entrevista para la revista Noticias Periodista: ¿y Sandra (la hermana de Macri), sería la ministra de acción social? Macri: Vengo de una familia machista... En una familia machista, una mujer no tiene otro destino que el de estar educando a sus hijos. No la veo en ningún gabinete. FUENTE
El afeminadito El nene debe estar buscando la palabra en diccionarios que nunca lo calmarán. Afeminado. En la paz insostenible del norte santafesino, en el semisilencio de las aulas con el único escollo de la voz monocorde de la de quinto repitiendo sin fe que una cosa es una península y otra muy distinta un istmo, la llovizna que humedece, el crack en una vida. Quizás también tuviera doce el que lo agarró en un descuido y lo llevó al altar del sacrificio de la virilidad. Quizás lo hubiera planeado hace tiempo o tal vez fue que lo vio ahí, había salido a tomar agua, tan mariconcito, tan débil, tan poca cosa. Y lo agarró y lo empujó y lo tiró al piso. Algo así dice la historia oficial, la noticia que hace que hoy el diario hable de ti. Escuela 1335 “Profesor Alberto A. Roveda” del Barrio Belgrano de Reconquista, provincia de Santa Fe. Viernes 5 de julio de 2008. Un chico lleva obligado a otro al fondo de un aula del jardín de infantes. Y le pega, lo tumba, le baja los pantalones, le manosea la cola. Llegan otros tres, uno de quince, y le empiezan a pegar patadas al que está en el piso, esa es la idea de hombre que parecen tener, así se construye un macho. Quizás todo fue de otra manera y los dos primeros habían llegado a esa instancia sin violencia y aparecieron los otros y la situación se hizo insostenible. Claro que eso no se puede ni pensar porque los padres adoran creer que la sexualidad es algo que no roza ni de cerca a sus hijos. “Nuestros chicos” dicen,l e importa más el hecho de que sean “nuestros” a que sean “chicos”. Hay una hipersexualidad berreta en el ambiente, fuera de todo contexto y sentido que la sociedad adulta premia y festeja yéndosele en ello la vida, pero cualquier noticia que vincule sexualidad y minoridad los enloquece. Se masturban todo el tiempo con imágenes redondas pero no se hacen cargo de que es imposible que los chicos sean impermeables a tanta teta y tanto culo. Quizás los chicos simplemente se estaban divirtiendo, repitiendo lo del baile y el sueño y aparecieron la maldad y los golpes, ¿por qué esos chicos sabrían manejar de otra manera la situación? Pero no deja de ser una anécdota. Lo cierto es que ahí está la víctima, tirada en el piso, semidesnudo, lo humillaron entre cuatro machos, pregunta y no hay ninguna respuesta y ni pregunta porque sabe que nadie le contestará y entonces será la primera vez que compruebe que no hay respuestas para sus preguntas y deberá averiguar todo solito, minga de patria, familia y religión. Olvidate de la escuela. La escuela no sabe qué hacer con vos, afeminadito. Tampoco le importa. Vos nunca sos “nuestros” chicos. Vos sos afeminadito. Denuncia policial en la comisaría 2 de Reconquista, madre preocupada, programa de radio: La tarde ideal –no hay literatura, se llama así, la tarde ideal- Radio General Obligado la madre que cuenta que la directora le dijo que eso le pasó al nene por “cabezudo”(Sic). El periodista ideal de la tarde ideal quiere saber más. Y la mamá preocupada cuenta que la supervisora dijo: “¿Sabés por qué pasa eso? Yo te voy a decir: tu hijo es afeminado. Por eso pasa eso”. Silencio en la tarde ideal. –¿Estás segura que dijo eso? Mirá que es muy grave. –A mí me lo dijo. ¿Qué…me estás diciendo que no me lo dijo? A mí me lo dijo. La supervisora me hizo alejar al chico para que no escuche. Y entonces las fuerzas vivas, policía, directora Noemí Tortul (tampoco es literatura, se llama Noemí Tortul) y otra docente que van a la casa de mamá preocupada de nene afeminado y le dicen que tenga cuidado que las personas denunciadas pueden tomar represalias contra su hijo. El chico y sus hermanos no están yendo a la escuela. Los cuatro machitos sí. La mamá preocupada afirmó a quien quiera oírla que su hijo no es afeminado. Que no lo es. Que quede claro que no lo es. Y no importa si lo es o no. Importa que una autoridad escolar reconozca que a los chicos afeminados se los puede llevar al fondo del aula del jardín, bajarle los pantalones, manosearlo, humillarlo, burlarse y pegarle patadas varoniles en el estómago, en la espalda, en la boca. Afeminaditos, ya lo saben. Todos los que estuvimos ahí lo sabemos. Por eso no tenemos que explicarnos el concepto de “orgullo gay”. –¿Por qué hacen una marcha de orgullo gay? ¿Orgullo de qué? Yo soy heterosexual y no hago ninguna marcha de orgullo. –Porque a vos no te patean, ni te humillan, y no hay supervisoras que crean que es lógico que ocurra algo así, porque sos afeminadito. Porque vos no sos el putito del curso. Enorgullecerse de eso de lo que te obligan a avergonzarte es el primer acto político a favor de todos esos afeminaditos. Si Dios tuvo algo que ver en la creación, deberán reconocer que nos hizo a todos. Dios también creó a los putitos de doce. Y a sus verdugos. Todos somos esta naturaleza que puede explotar con furia, en el fondo de un aula de jardín, en una escuela de barrio, en una población del norte santafesino. Todos podríamos ser el afeminadito. Nada El niño homosexual está en guerra. No sabe todavía que es homosexual. Ni que está en guerra. También desconoce las causas de ambos hechos. Sin embargo, nació en guerra. Maldición, la de haber sido parido en territorio enemigo. El niño judío sufre la estupidez del mundo y vuelve a casa y en su casa sus padres judíos le dicen “estúpido es elmundo, no vos”. Y le hablan de por qué esta noche no es como todas las noches y le cuentan de aquella vez que hubieron de salir corriendo y el pan no se levó. Le dan una lista de valores y tradiciones y le dicen: “Vos estás parado acá”. Y sabrá, el niño judío, que no está solo. El niño negro sufre la estupidez del mundo y vuelve a casa y en su casa sus padres negros le dicen “estúpido es el mundo, no vos”. Y le hablan de la cuna de la humanidad, de un barco, una guerra. Le dan una lista de valores y tradiciones y le dicen: “Vos estás parado acá”. Y sabrá que no está solo. El niño homosexual sufre la estupidez del mundo y ni se le ocurre hablar con sus padres. Supone que se van a enojar. Él no sabe por qué, pero se van a enojar.Y para sus padres, lo peor, es creer que su hijo no es como ellos. Se enfrentará con algunas tonteras el niño homosexual. Será parte de una minoría con la cual, las relaciones que han establecido las mayorías han sido,generalmente, de crueldad. Las mayorías heterosexuales se han creído, a lo largo de los siglos, moralmente superiores y por lo tanto, con derecho a decidir cómo tienen que vivir todos los demás. La homosexualidad –en realidad, todas las sexualidades no reproductivas– fueron pecado para las religiones, fueron enfermedad para la ciencia y fueron delito para el derecho y los Estados. El poder no nos ha querido nunca. El niño homosexual, sólo por haber nacido homosexual, sólo por haber sido parido en territorio enemigo, está en guerra con la religión, con la ciencia y con el Estado. ¿Cómo podría enfrentar un niño una lucha tan desigual? ¿Con qué armas? ¿Dónde está el adulto que lo escuche? Con el tiempo, la ciencia que un día había decretado que la homosexualidad era una enfermedad, con la misma ligereza, decretó otro día que no lo era. No pidió perdón, pero por un decreto afirmó que éramos enfermos, y por otro, que ya no lo éramos. Fue la primera de las tres fuerzas que reconoció el error. No, perdón no pidieron. Ahora algunos señores representativos de la sociedad argentina 2009 deberán decidir sobre qué piensa hacer el Estado con estas minorías. Una posibilidad cierta sería matarnos a todos, hacerse cargo de la superioridad moral que se vienen atribuyendo y dejar un mundo binario; ir contra la naturaleza –que es variada y multisexual– y decidir que lo único que tiene derecho a existir es el hombre y la mujer, llamándole hombre a todo el que nació con pito y mujer a todo el que nació con chochi y listo. Y que necesariamente deben enamorarse entre sí para procrear. Podrían agregar un inciso en donde se elimine también a todos los estériles. El matrimonio, para esta posibilidad en donde sólo es un extensión legal para la procreación, se extinguiría apenas hombre o mujer ya no puedan cumplir su función reproductora. Allí, podrían ser eliminados también. Otra posibilidad es que todo siga como hasta ahora. Que las mayorías heterosexuales no se hagan cargo de que nos imponen a todos los demás cómo debemos vivir. Que sigan disimulando que nuestras uniones le reportan al Estado los días de trabajo que no nos tomamos por unirnos; que las obras sociales nos cobren como solteros; que debemos pedir los créditos como solteros; que no tenemos asegurada la herencia después de haber vivido toda una vida con la persona que elegimos; ni siquiera la posibilidad de acompañarlo en la terapia intensiva. La posibilidad, si todo sigue como hasta ahora, es que nos digan “ustedes tienen los mismos derechos que nosotros a ser heterosexuales”, frase que oculta una verdad: no nos dan derecho a ser homosexuales. ¿Por qué no tenemos ese derecho? Porque somos minoría. El matrimonio es una institución civil de la que se apropió la Santa Iglesia Católica y la convirtió en sacramento. Indisoluble. Monogámico. Y sagrado. En eso estamos de acuerdo. La Santa Iglesia Católica miente cuando dice que el matrimonio es “Lo que Dios ha unido”. El matrimonio es un sacramento indisoluble, monogámico y sagrado desde que así lo consagró el IV Concilio de Letrán,de 1215. Sus autores fueron hombres reunidos con fines políticos y económicos concretos, quienes interpretaron y monopolizaron la palabra de Dios a su antojo y necesidad. Que el matrimonio heterosexual y monogámico fuera definido como sagrado instauró una primacía que excluyó cualquier otro tipo de relación. De allí a la hoguera había un solo paso y no tardó nada la Santa Iglesia Católica en darlo. Es tan grande el malentendido que nadie explica cómo durante doce siglos de catolicismo nadie habló de esa unión conocida como matrimonio como algo sagrado. Es cierto que cuando se tratan estos temas, muchos ciudadanos armados de sentido común pregonan: no se puede criticar con los conocimientos y en el contexto de hoy lo que hicieron esos hombres en 1215. Es un error académico garrafal hacerlo. Nada parece más sensato. Si por un milagro uno de esos lobbystas de 1215 llegase a vislumbrar elmundo contemporáneo no viviría más de cinco minutos. Moriría de un susto de tan cambiado que está todo. Ahora bien, si es tan de sentido común, tan lógico no poder criticar hoy el pensamiento de hace ochocientos años ¿cómo se les ocurre que podemos vivir de acuerdo con una ideología pensada para la vida cotidiana de hace ochocientos años? En todo caso, los lobbystas del IV Concilio de Letrán aseguraron también que el matrimonio era indisoluble. Hemos podido comprobar que no lo es. Y Dios no dejó de ser Dios por eso. A comienzos del siglo IV, el emperador Constantino proclamó al cristianismo como religión estatal del Imperio Romano, lo cual obligaba a todos los ciudadanos a cumplir con los preceptos católicos. Al convertir la ley canónica en legislación civil para toda Europa, la conducta sexual, que Grecia y Roma no habían reglamentado por pertenecer a la esfera de los derechos privados, pasaba a ser regulada por las autoridades civiles y eclesiásticas. En el siglo IV comenzaba a morir la libertad individual. Ha pasado suficiente tiempo. Ha sufrido mucha gente. Hoy tenemos la obligación de pensar todo otra vez. “¿Entonces si mañana alguien quiere que el casamiento sea entre tres personas, hay que aceptarlo?”. Si el casamiento entre tres personas fuese común en la sociedad, como son las relaciones homosexuales, si hubiese miles de personas que dependiesen de que se legislase sobre eso, si hubiese marchas y pedidos, quizás debería pensarse. Pero al menos por ahora, no parece que ocurra. Ni aquí ni en ningún lugar del mundo. “Mañana se van a querer casar con un delfín, y va a haber que aceptarlo?”. Nadie quiere casarse con delfines, pensar que nuestras relaciones son como enamorarse de un delfín habla más de quien lo piensa que de nosotros. “Hay temas más importantes, es un pedido progre de clase media”. La homosexualidad cruza verticalmente las clases sociales. Y como en todo, los más pobres son los más desprotegidos. Y los pobres homosexuales están un poco peor que los pobres heterosexuales. Y las travestis pobres están peor que todos. “Si todos fuesen homosexuales, se termina la humanidad”. Ninguno de nosotros quiere que la homosexualidad sea obligatoria. Sólo algunos heterosexuales quieren que la heterosexualidad sea obligatoria. Y no les sale. Queremos un mundo variado porque de la naturaleza nacimos todos. Quizás el niño homosexual sea tu hijo. O tu futuro hijo. O tu nieto. O vos. O quizás no. No importa. Lo importante para todos es que el niño homosexual no tiene por qué sufrir porque vos te creas normal. Lo normal es que el mundo es maravillosamente variado y cada uno es valioso, porque es diferente a todos, y es diferente a todos, porque es igual a todos. La mala noticia para los que insisten en vivir en el pasado, es que el casamiento homosexual ya existe hace años. Sólo falta que el Estado lo reconozca. Peleamos por ese reconocimiento. Cuando se despejen los prejuicios, los odios, la crueldad y la mentira se descubrirá finalmente la verdad que dos mil años de ocultamiento no pudieron tapar: la homosexualidad no es nada. Nada Fuente: http://www.osvaldobazan.com/2008/07/contratapa-el-afeminadito-140708/ http://www.osvaldobazan.com/2009/11/nada-021109-2/ Aviso: todos aquellos comentarios que sean insultos o sean hechos con el fin de generar forobardo seran borrados, si pensas distinto o no estas de acuerdo con el contenido podes exponerlo pero con respeto. Gracias