N

no_uso_antivirus

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 jun 2011Último post: 21 jul 2011
2
Posts
20
Puntos totales
58
Comentarios
L
La habitación equivocada (cuento hecho por mí)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/21/2011

Bueno gente este cuento está hecho para la gente que sabe leer y no para los ignorantes que no leen nada y dicen que es una mierda jaja La habitación equivocada. Tenía que trabajar horas extras. Eso significaba que iba a volver tarde. Vivía con mi novia en mi departamento. Pronto íbamos a mudarnos para experimentar la vida en una casa común y quien sabe, formar una familia. Era ya de noche y ya había terminado mi tiempo de trabajo. Siempre salía a la tarde pero bueno, había decidido aceptar esas horas extras. Cuando salí del trabajo, los ojos se me cerraban del cansancio que tenía. Caminé ese camino hacia el estacionamiento (que eran dos o tres cuadras de mi trabajo) y subí a mi coche. Yendo de camino a casa, me había puesto a pensar en el futuro. En esos momentos de pensamientos me dormí al volante. Cuando desperté, escuchaba muchas sirenas. Se mezclaban tanto que no podía distinguir si eran de la ambulancia o los bomberos. Me subieron a una camilla y en ese momento me había desmayado. Desperté en un hospital que yo no conocía. A mi lado estaba mi novia preguntándome que había pasado pero yo no lo recordaba. Me abrazó y se fue. Tenía una venda en la cabeza y me dolía tanto que no podía hacer fuerza para levantarme. Escuche unos llantos en el pasillo del hospital. Varios doctores pasaron por mi puerta sin ni siquiera mirarme. De repente, un doctor se detuvo a mirarme y entro en mi habitación. Me conto que era la familia que había chocado yo con mi auto. Vieron que yo me pase a contra mano y los choque de frente. De los cuatro, solo uno quedo vivo. El hijo más chico. Dijo que no había habitación para mantenerlo en este hospital así que lo iban a trasladar a otro. Le dije al doctor que yo ofrecía el mío. Era lo único que podía hacer en ese momento. Lo raro es que el doctor me miraba muy fijo a los ojos y eso me ponía un poco incómodo. Dijo que me conocía por el apellido. Mi madre había sido internada en este hospital. Había muerto de cáncer cerebral y yo cuando era chico tenía miedo de visitarla. Aun me sigo culpando por eso, por ser tan cobarde. El doctor dijo que la habitación de mi madre estaba clausurada por quejas de que los pacientes no podían dormir. Le pregunte si era la única queja y me había dicho que sí. Decidí cambiarme a esa habitación. Cuando me habían cambiado ya se había hecho de noche y dijo que si tenía algún problema debía llamar al doctor. En la oscuridad me había puesto a pensar sobre mi mamá. Me acordé de su rostro y de su forma de ser. De repente en el medio de la oscuridad sentí como si alguien estuviese respirando. Miré para todos lados pero no vi nada. Luego de unos segundos escuche una leve risa. Estaba muy asustado. No veía a nadie y esa maldita risa seguía escuchándose. Pensé que por mi herida en la cabeza estaba alucinando. Después de unos segundos la risa cesó. Tarde unos minutos en dormirme pero al final pude. Me levante quebrado por el dolor de cabeza. Cuando me di vuelta había una silla puesta al lado de mi cama apuntando hacia mí. ¿Cómo podía ser posible? ¿Habrá sido el doctor? Mi novia me fue a visitar ese mismo día. Noto mi raro humor y me pregunto qué me pasaba. Yo no le quise decir, quien iba a creerme que alguien se había empezado a reír en mi habitación. Hablamos sobre que se iba a postergar la mudanza y se fue. Anocheció y no escuchaba un mínimo ruido. Yo ya más o menos podía moverme así que me senté en la cama, esperando a que algo pase. De repente alguien se paro en mi puerta. Era una mujer con un bebe en sus brazos. El bebe lloraba pero raramente nadie se despertó o algo por el estilo. Mi puerta se abrió lentamente. La mujer entro caminando y se dirigía hacia mí. Cuando se acerco lo suficiente me di cuenta de algo escalofriante, ¡no tenía cara y el bebe tampoco! Yo me aleje lo mas que pude de la mujer pero no había caso. Estaba lo suficientemente cerca como para acorralarme y lo había logrado. Yo estaba contra la pared, temblando de miedo, diciéndole que se vaya de una vez, pero la mujer no se movía y aquel bebe, que no tenía boca, seguía llorando. Le grite que se vaya y de repente desapareció. Segundos después entro el doctor a mi cuarto preguntando que me pasaba. Yo, contra una esquina, temblando del miedo, no podía decirle, no me salían las palabras. Me hizo recostarme y me dijo que me calmara. Creo que una hora después pude dormirme. Me desperté solo. Mi novia me había dejado una nota en la mesita al lado de mi cama donde decía: “Estuve esperando a que despiertes. ¿Problemas para dormir? Voy a ir a visitar a mis padres así que en una semana no vuelvo. Volveré cuando estés del todo bien. Te amo”. No podía creerlo. Estaba mas solo de lo que creí. En ese momento pensé que esta situación la tenía que arreglar yo. Me dieron la comida y me recosté a pensar un rato. No tenía televisión, ni tampoco algo productivo para hacer. Esa noche la enfermera no me había traído la comida. Agarre algo para ponerme en los pies y me pude levantar. Me dirigí hacia la puerta e intente abrirla, pero no podía. La puerta estaba trabada. Empecé a golpearla e intentando llamar a alguien pero no hubo caso. Entre en pánico y empecé a llamar a cualquier persona a los gritos. Yo creo que con los gritos me hubiesen escuchado en todo el piso pero no, nadie contestaba. Agarre la silla que tenia al lado de mi cama y la use para abrir la puerta. Hizo un estruendo impresionante pero aun así, no se escuchaba a nadie. Salí afuera y me encontré con una gran sorpresa. Estaba todo oscuro y no había nadie. Escuche otra vez esa maldita risa al fondo del pasillo. Intente preguntarle quien era pero no había caso. De repente las risas se detuvieron y pude ver como una anciana se acerco a mí a toda velocidad. No caminaba, estaba flotando y tenía toda la cara rasguñada. La anciana se seguía riendo mientras venía hacia mí. Intente correr pero por el dolor me caí al piso. La anciana me agarro del pie y me empezó a arrastrar hacia el fondo del pasillo. Intentaba agarrarme de algo pero no había caso. La anciana se seguía riendo y no podía hacer nada. Cuando llegue al final del pasillo se me apago la vista. Me desperté rápidamente y estaba acostado en mi cama. ¿Cómo podía ser? ¿Qué pasó con la anciana o con la mujer y su bebé? Esas preguntas no me las podía hacer en ese momento. Me levanté de mi cama y me dirigí otra vez a la puerta. Mire por la ventana y veía todo común. Pacientes, enfermeras y doctores. Intenté llamar a alguno pero no había caso. Otra vez me había empezado a asustar. La puerta estaba trabada ¿qué esta pasando? ¿Por qué nadie me escucha? Estaba la silla ahí, contra la pared, después de que yo la haya corrido cuando “alguien” la puso al lado de mi cama. La agarré y la use para abrir la puerta de nuevo. Rompí toda la ventana y quebré un poco de la madera. Cuando estuve afuera, la gente seguía caminando. Intente hablar con alguno pero todos seguían caminando como si yo no existiera. Encontré al doctor con el que había hablado para cambiarme de habitación. Le grite para ver si me escuchaba pero no hubo caso. Seguía escribiendo en su hoja como si nada. De repente levanto la mirada y me dijo: -Vos elegiste estar ahí ¿no? A que te pase eso no es mi culpa, alguien te esta haciendo pagar por lo que hiciste y supongo que no vas a escapar nunca. Lo miré a los ojos, congelado. No podía creer lo que me había dicho. Bajo la mirada y siguió escribiendo. Yo salí corriendo y baje las escaleras para escapar de aquel hospital. La gente seguía pasando por al lado mío, sin mirarme, sin ni siquiera sentirme. Había encontrado la puerta de salida pero estaba cerrada. En ese momento ninguna puerta me iba a frenar así que corrí a toda velocidad y me lancé sobre la puerta. Había mucha luz y no me dejaba ver nada. En un momento la luz empezó a bajar y cada vez veía mejor. Pero algo raro… no puede ser… es mi habitación. Me senté en mi cama, rendido. Ya no sabía que hacer. De repente, la pared de mi habitación empezó a rajarse, pero me di cuenta de que se estaba escribiendo algo. Decía: “Acepta tu destino”. Me estaba volviendo loco ya. Empecé a escuchar voces y gritos en mi cabeza. Pedían ayuda desconsoladamente. ¿Qué me podría salvar de esto? ¿Quién me hizo esto? Las preguntas se mezclaban con los gritos de mi mente. Golpeaba mi cabeza contra la pared intentando callarlos. Sentí que algo me agarro de los brazos y después de unos segundos me empezó a llevar hacia mi cama. No quería hacerlo pero era tanta la fuerza que me arrastraba. Me pude soltar en un momento y pude escapar. Me lancé hacia la puerta, clavándome algunos vidrios en el cuerpo pero en ese momento no me interesaba, lo único que quería era escapar. No había nadie, estaba solo en aquel hospital. Por la ventana se veía que estaba lloviendo. De repente las luces se empezaron a apagar y pude escuchar la voz de mi madre. La vista se me estaba oscureciendo, pero yo seguía caminando hacia la voz. Apareció mi mamá, parada en frente mío. Estaba pelada, seguramente por la quimioterapia. La mire a los ojos y me dijo: -Perdón por todo este sufrimiento, te quiero llevar conmigo- me lo decía mientras se me oscurecía la vista- te amo hijo. UNA HORA DESPUÉS. -¿Qué le habrá pasado a este chico?- dijo el policía- ¿no intentaron frenarlo o algo así? -Por supuesto, lo teníamos agarrado de los brazos en su cuarto pero saco una fuerza sobrenatural y salió corriendo hacia la puerta. Me temo que se clavó un cuchillo y fue caminando y hablando solo mientras se desangraba, y así fue su final. -Que escalofriante pero bueno. Solo el loco sabe las locuras que hace ¿no te parece?-dijo el policía- -Sí –bajo la mirada- supongo. Disculpen la puntuación. Ojala estuviese todo el día al pedo para arreglar ciertos errores en las historias.

20
0
P
Por qué?
OfftopicporAnónimo6/20/2011

Quiero escribir acá esto porque tenía muchos lugares pero en ninguno les iba a interesar esto (acá tampoco pero esta página me gusta). Uno piensa, planea y dice bueno, voy a hacer esto, esto y esto, pero que pasa. Parece que hay una ley que dice: "algo o alguien aparecerá en un día y arruinará todo". Esa ley la acabo de escribir gracias a mis magníficas experiencias ya que estoy rodeado de gente de mierda y otros de desconfianza. Dirán que yo soy un antisocial pero no crean eso. Yo tranquilamente puedo ganarme amistades pero es como si hubiese nacido en el lugar equivocado. Acá (quizás en otros lugares también pero nadie me alentó a salir de este pozo) juzgan con los ojos y la pregunta del millón ¿Qué ganás con eso? Un título que te pone la gente. Explico eso: la gente te ve diferente y ellos dicen "lo diferente es raro y malo, tiene que ser como nosotros, gente normal" ¿Alguien les dijo que ellos eran normales?¿Qué los hace perfectos? Ellos pueden criticarte en todo (ropa, actitud, religión, trabajo. etc). Me temo que yo soy una persona "buena" y no me gané ese título por la gente, sino por mí mismo, ayudando a los demás. Me siento muy arrepentido de eso, ya que la gente mas cercana no resultó ser lo que yo pensaba. Estoy en un laberinto sin salida ¿Como le buscás la solución a eso? Yo sinceramente no sé. Detesto a los psicologos ya que se meten en tus vidas diciendote consejos que andá a saber si sirven (quizás si quizás no, me chupa un huevo). Que generosa vida me dieron. Quieren que crea en Dios, digamos que le tengo que agradecer que haya nacido bien y tener una buena vida, pero no es así. Pasé por enfermedades que me pudieron haber matado y no fue "Dios" el que me salvó. Me dicen ignorante por no creer pero yo creo que la realidad es en lo que hay que creer, tener los ojos abiertos a las cosas pero ¿Quién soy yo para decir esto JUSTO en los momentos que estoy pasando? Me va muy mal así que antes de decir "chau" ¿Que podría decir? ¿Gracias por el boleto de ida y vuelta de la vida?

0
14
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.