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Primer post: 10 mar 2009Último post: 30 mar 2009
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Los extraterrestres no saben que existimos....
InfoporAnónimo3/30/2009

HOLA T! ACA LES DEJO UN ARTICULO MUY PERO MUY INTERESANTE.... ES UN POQUITO LARGO PERO CUANDO LO ARRANCAR A LEER ESTA BUENISIMO YA CON EL TITULO TE LO DICE TODO.... HAGANSE UN TIEMPITO Y LEANLO "Los alienígenas no invadirán la Tierra, porque no saben que existe” Si E.T. llamara, él sería quien cogiera el teléfono. Seth Shostak –uno de los científicos más veteranos del famoso instituto SETI– escudriña el cosmos con el fin de detectar algún tipo de señal alienígena. Curioso, escéptico y entusiasta de su trabajo, se considera un explorador, “como aquellos españoles que en el siglo XV quisieron ver más allá del horizonte”. Estamos quizás ante la persona más idónea para sentarse a debatir sobre uno de los grandes enigmas de la ciencia: ¿Estamos solos en el universo? Seth Shostak, el miembro más carismático del instituto SETI –siglas de Search for Extraterrestrial Intelligence–, admite que su obsesión por la búsqueda de vida extraterrestre le viene de la infancia. A sus 65 años de edad, ha superado con creces su meta profesional y sólo espera a que algún día se materialice su sueño. Tras estudiar en la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, y el Instituto Tecnológico de California (Caltech), combina su labor como radioastrónomo con la de asesor científico en películas como Contact o la recién estrenada Ultimátum a la Tierra. “Sí, tuve que irme a Canadá para ayudar a filmar una escena con Keanu Reeves y John Cleese”, explica con naturalidad. “A veces, el cine potencia la idea de que necesitamos a los extraterrestres, bien cuando vienen a la Tierra, como es el caso de esta película; bien en el espacio, como en Star Trek. Aunque siempre son más atractivos si representan una amenaza directa. Que alguien invada tu país resulta mucho más interesante que si las cosas ocurren lejos de aquí. En cualquier caso, desde el punto de vista científico, es improbable que suceda algo así. Las leyes de la física nos hacen toparnos con un problema tecnológico: para viajar entre las estrellas se necesita una enorme cantidad de energía”. Además, existe otra razón de peso. Shostak se pone en la piel de los extraterrestres y se pregunta por qué razón vendrían a visitarnos. “No tendría mucho sentido que llegaran hasta aquí, ya que no saben que existimos. Desde su punto de vista, el nuestro es un planeta tan lejano que no pueden sospechar que contiene vida inteligente. La ciencia y la ciencia ficción coinciden en algo: es poco probable que vengan a la Tierra para inmiscuirse en nuestra política”. Así que los amigos de E.T. no van a hacernos una visita, ¿pero están ahí? “No hemos encontrado aún ningún tipo de vida fuera de la Tierra, ni siquiera microbiana”, admite este astrónomo. La sospecha de su existencia es indirecta, extraída de las matemáticas. “Ya hemos encontrado más de 300 planetas que orbitan alrededor de otras estrellas distintas al Sol, aunque esta cantidad no es lo más interesante. Lo que importa es que los astrónomos creen que la mayoría de las estrellas tienen planetas a su alrededor. En la Vía Láctea hay cientos de miles de millones de estrellas; por tanto, podría contener del orden de un billón de planetas”. Con estas cifras, los cálculos resultan más alentadores. Aunque la mayor parte de ese billón de planetas sea inhabitable, con que uno de cada millón ofreciera las condiciones adecuadas ya “habría muchos mundos favorables para el desarrollo de la vida, a menos que esta sea una especie de milagro”, nos dice Shostak. De acuerdo. Y no sólo hablamos de vida, sino de inteligencia. Imaginemos que dentro de 15 años una nave de la NASA aterriza en Marte y encuentra fósiles de bacterias. ¿Cual sería la trascendencia del hallazgo? “Demostraría que la vida es algo común en el universo. Habríamos encontrado otro planeta habitado además de la Tierra”. Pero, si bien podemos pensar en muchos mundos capaces de albergar alguna estructura biológica, probablemente la mayoría de ellos no produciría “vida más inteligente que la de un trilobites o un dinosaurio”. A pesar de ello, “encontrar un fósil marciano sería alucinante”, asegura Shostak. La ciencia que busca señales extraterrestres inteligentes también tiene detractores. Por ejemplo, el escritor de ciencia ficción Michael Crichton, fallecido en noviembre de 2008, solía criticarla por ser poco convincente y demasiado especulativa. Su argumento –realmente bueno– era que no conocemos ni uno solo de los factores que determinan el número de posibles civilizaciones con seres inteligentes capaces de comunicarse. Podría variar entre un billón y cero; sólo tenemos suposiciones. ¿Qué ciencia podemos hacer con esto? “En 2003, Crichton dio una conferencia en el Caltech en la que afirmaba que la búsqueda de vida extraterrestre es una religión”, dice Shostak entre risas. “Si es así, ¡entonces me estoy convirtiendo en un sacerdote! No creo que sea una religión; se trata de exploración. Es lo que impulsó a los españoles en el siglo XV a ver qué había más allá del horizonte. Aquí nos encontramos en la misma situación; no sabemos si afuera hay vida inteligente o estúpida. Lo único que podemos hacer es construir instrumentos y experimentar para ver si tenemos alguna oportunidad de resolver estas cuestiones”. Nos movemos en el terreno de las especulaciones, y las preguntas se agolpan. Shostak propone un ejercicio mental. “Si tenemos un millón de mundos en los que hay vida y dejamos que evolucionen durante miles de millones de años, ¿en cuántos de ellos surgirá alguna forma de inteligencia? No lo sabemos. Si los dinosaurios no hubieran sido barridos por un meteorito, quizá se habrían vuelto inteligentes y nosotros no estaríamos aquí sentados. Algunos simios, como los chimpancés, y otros animales –delfines, ballenas, algunas aves y pulpos– son bastante listos. En los últimos 50 millones de años varias especies han desarrollado su inteligencia, lo que sugiere que existen presiones evolutivas para que eso ocurra. Quizá la inteligencia no sea un accidente y aparezca normalmente allá donde haya vida. Pero hasta que no encontremos evidencias de su existencia, podemos seguir charlando tranquilamente”. En el caso de una inteligencia superior, ¿qué tipo de señal indicaría que procede de una civilización extraterrestre? El SETI se dedica a buscar señales ópticas con varios telescopios; uno se encuentra en el propio instituto, en Mountain View (California), la ciudad donde reside Shostak. Las universidades de California en Berkeley y de Harvard tienen sus propios instrumentos que rastrean los cielos en busca de señales luminosas. Sin embargo, la vía de comunicación más sencilla es por ondas de radio. Desde el punto de vista energético, constituye la manera más económica de enviar bits de información entre estrellas. La radioseñal “quizá no sea la única forma de comunicarse, pero sí una de las más sencillas. Con sólo un transmisor puedes emitir un mensaje a otros mundos desde un garaje”. En la película Contact, Jodie Foster ve cumplido el sueño de toda una vida: recoger una señal inteligente. Si se lograra algo así en la realidad, ¿cómo se descifraría la información que transporta? Aquí los mitos saltan en pedazos. Los mensajes pueden ser muy complejos si llevan imágenes, textos o sonidos, y los radiotelescopios están diseñados para recibir sólo una señal. “Necesitaríamos una antena mucho más grande”, explica el astrónomo. En primer lugar, habría que aislar esta señal del ruido de fondo. Shostak confía en que los gobiernos del mundo financien la creación de un instrumento lo suficientemente sensible como para captar un mensaje. Desde luego, valdría la pena. En 1977, el radiotelescopio Big Ear de Ohio detectó una señal muy intensa. El aparato estaba fijo y escaneaba el firmamento gracias al movimiento de rotación de la Tierra. La señal –que procedía de una parte del cielo donde se ubica la constelación de Sagitario– duró 72 segundos y tuvo un pico de intensidad en el punto medio del barrido para después decrecer y desaparecer. Su frecuencia se correspondía con la de la emisión electromagnética del hidrógeno. El astrónomo Jerry Ehman, que participaba en el proyecto, soltó un sonoro ¡Wow! cuando comprobó los parámetros técnicos de la onda que, a partir de entonces, quedó bautizada con esa interjección inglesa: Wow! Tras aquel increíble momento de excitación, todos los intentos de detectar de nuevo la señal han sido infructuosos. El radiotelescopio de 26 metros en Hobart (Tasmania, Australia) realizó seis observaciones de catorce horas de duración cada una sobre la misma región celeste, pero Wow! no apareció; tan sólo se captaron señales que tenían apenas el 5% de su potencia. Después de muchos años, Ehman ha concluido que la recepción de esa onda pudo deberse a una emisión de la Tierra que rebotó en un pedazo de basura espacial y dio un buen sobresalto a los cazadores de mensajes extraterrestres. Como explica Shostak, Wow! fue una señal en banda estrecha, con las características de una onda emitida por un transmisor. Eso es lo que buscamos, algo proveniente de una fuente artificial, y no de la naturaleza, que es capaz de producir muchas señales. El gas frío entre las estrellas emite sus propias ondas de radio. Los gases calientes, los pulsares, los cuásares y el Sol son grandes radioemisores. Pero sus señales no son como las que captura un receptor de televisión, que están restringidas a una parte del espectro. Si encontrásemos algo así, sabríamos que no es obra de la naturaleza”. Wow! hizo mucho ruido mediático, pero no pudo ser verificada, y este es un requisito sustancial para tomarla en serio. “No sería científico afirmar que fue una señal extraterrestre”, advierte este experto. En este momento, el SETI colabora con la Universidad de California en Berkeley para construir el Allen Telescope Array (ATA) –matriz de telescopios Allen–, un conjunto de 350 radioantenas en el Radio Observatorio de Hat Creek, a unos 466 kilómetros al noreste de San Francisco. ATA es el sueño de los cazadores de alienígenas. Con un coste de 50 millones de dólares, donados en gran parte por el cofundador de Microsoft, Paul Allen, la red se dedicará íntegramente a captar señales artificiales 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año. “Va a acelerar mucho nuestra búsqueda porque los instrumentos están específicamente diseñados con este propósito y podemos usarlos cuando queramos”. Esta red cambiaría muchas cosas. Los radiotelescopios jamás han observado ininterrumpidamente el cielo en busca de señales extraterrestres, lo que significa que hasta ahora los astrónomos han estado jugando a la lotería galáctica con sólo un par de números. Así la posibilidad de que toque el gordo es prácticamente infinitesimal. La directora del SETI, Jill Tarter –en cuyo personaje se basó Carl Sagan para construir el personaje de la doctora Arroway, interpretado por Jodie Foster–, lo explica de otra manera en un vídeo. Estamos en una playa y queremos pescar. Cogemos un vaso vacío, lo llenamos con el agua que baña nuestros pies y observamos que dentro no hay ningún pez. Si hacemos el experimento mil veces, lo más probable es que nunca tengamos éxito. Aunque nuestra galaxia es un vasto océano –sólo se han explorado unos mil sistemas estelares–, la matriz Allen permitirá a los investigadores bucear un poco en sus aguas. En otras palabras, les dotará de muchos más números para jugar a una lotería de dimensiones cósmicas. “Normalmente, lo que hacemos en nuestra búsqueda –dice Shostak– es escudriñar las estrellas cercanas, donde creemos que será más fácil detectar una señal. Pero hay otros sitios donde husmear. Por ejemplo, el centro de la Vía Láctea. Quizá allí haya civilizaciones avanzadas”. ¿Y qué hará el científico si llega el gran momento? Podemos imaginarle saltando de la silla del observatorio y gritando como un loco. Nada de eso. “Hemos tenido falsas alarmas, así que ya sabemos lo que pasaría. Constantemente estamos detectando señales y tan pronto como obtuviéramos una interesante, todo el mundo empezaría a enviarse e-mails. Tendrían que pasar días, quizá una semana, para comprobar que la señal procede del mundo extraterrestre y no se trata de otra interferencia. La prensa empezaría a llamar enseguida, ya que no guardamos secretos. Así que, si encontramos esa señal, no te preocupes; lo leerás en los periódicos”, concluye este cazaextraterrestres. FUENTE www.muyinteresante.es ESPERO LE GUSTE...A MI ME PARECIO MUY INTERESANTE.... GRACIAS

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Milagro de los Andes....experiencia de vida (viven)
Milagro de los Andes....experiencia de vida (viven)
InfoporAnónimo3/18/2009

Esta es la historia ocurrida en el año 1972 a un grupo de estudiantes y deportistas del Old Christians Club de montevideo...para mi la mejor historia de vida q existe por favor leanla...seguro q les va a gustar...gracias Aca va parte de la historia con imagenes y videos conmovedores A las ocho y cinco de la mañana el F-227 despegó de Carrasco. El plan de vuelo de su piloto, el comandante Cesar Ferradas, era dirigirse de Montevideo a Santiago pasando sobre Buenos Aires y Mendoza. La mayor preocupación de los pilotos era que las montañas de los Andes oscilan entre dos mil y seis mil metros, (teniendo en cuenta que el pico mas alto de la Cordillera, el Aconcagua, mide siete mil seiscientos metros) y la mayor altura que podía alcanzar el Fairchild era de seis mil ochocientos metros. Por lo tanto tendría que atravesar los Andes por algún paso donde las alturas fueran menores. En el momento en el que el Fairchild llegó a la cordillera, el auxiliar de vuelo Ovidio Martinez le dio la noticia a los pasajeros de que era imposible atravesar la cordillera, ya que las condiciones climatológicas no se lo permitirían, con lo cual debieron aterrizar en Mendoza, provincia de Argentina. Allí pasaron una noche y al otro día a las 14:18 el Fairchild partió de Mendoza rumbo a Santiago, comandado por el copiloto Dante Lagurara. En la de ciudad de Mendoza, de izquierda a derecha: Valeta, Lamas, Mangino, Platero, Zerbino, Inciarte, Turcatti, Magri y Menéndez Pasajeros y Fairchild en el aropuerto de Mendoza minutos antes de caer en la cordillera José Luis Inciarte y Adolfo Strauch en la escala previa al accidente Los pasajeros esperan subir a bordo del Fairchild en el aeropuerto de Mendoza. Minutos Antes de subir al Fairchild. Interior del Fairchild. Nicolich rodea con su brazo a Harley. El avión ascendió hasta llegar a los 6 mil metros de altura. A medida que avanzaban, un manto de nubes blancas aparecía bajo ellos, pero esto no era problema, ya que la visibilidad era buena por encima de las nubes. A las 15:21 Lagurara se comunicó con el control de tránsito aéreo de Santiago para decirles que sobrevolaban el paso Planchón. Minutos mas tarde se volvió a comunicar para decirles que divisaba Curicó. El avión giró en ángulo recto para tomar la ruta anterior. Dando por buena la información recibida, la torre de control autorizó para descender a los 3 mil quinientos metros cuando se dirigía al aeropuerto de Padahuel. Cuando el avión descendió penetró en una nube y comenzó a dar sacudidas. Lagurara conectó las señales de abrocharse los cinturones y de no fumar ya que los pasajeros estaban yendo de un lugar a otro y jugando con un pelota de rugby. . Minutos después el avión empezó a sacudirse de forma anormal y luego penetró en una bolsa de aire que lo hizo descender varios metros bruscamente. Algunos de los pasajeros se veían nerviosos y otros para disimular el miedo hacían chistes sobre su situación. Luego otra bolsa de aire los hizo descender varios metros mas hasta sacarlo de la nube. El paisaje que se veía por las ventanillas, no eran los valles de Chile, sino, tan solo una inmensa montaña a escasos tres metros del ala. Al ver esto varios de los pasajeros comenzaron a rezar, otros se miraban aterrorizados esperando el impacto contra la montaña. El piloto forzó los motores intentando obtener altura. El avión se elevó un poco, pero el ala derecha tocó la ladera y se desprendió del fuselaje. Al pasar por encima de este, arrancó la cola del avión, dejando una salida en la parte trasera de lo que quedaba del Fairchild. El navegante, el ayudante de vuelo y tres chicos más salieron despedidos por donde anteriormente estaba la cola. Segundos después el ala izquierda se partió y una de las aspas de la hélice rasgó el fuselaje. Se oyeron largos gritos de terror. En lugar de deshacerse, el avión siguió unos segundos mas sin alas ni la cola hasta aterrizar sobre su vientre en la nieve a lo ancho de un gran valle. En ese momento dos pasajeros mas salieron despedidos por la parte trasera. La fuerza de desaceleración hizo que la base de los asientos se rompiera y que estos aplastaran violentamente a los pasajeros contra la parte delantera del avión. La distancia entre el punto de impacto y el lugar donde el Fairchild se detuvo era de cinco kilómetros. Y la altura del lugar, donde estaban los 32 supervivientes que hasta el momento quedaban, era de tres mil quinientos metros sobre el nivel del mar. Surco en la nieve, dejado por el fuselaje tras chocar El primer dia Cuando el movimiento del F-227 cesó hubo un instante de silencio. Después lentamente, de todas partes del desorden comenzaron a oírse señales de vida. El primero en liberarse fue Gustavo Zerbino, un jugador del equipo y estudiante de primer año de medicina. Roberto Canessa otro estudiante de medicina y jugador acudió a la ayuda de un compañero para liberarlo de todos los asientos que se habían soltado al frenarse el avión. Así comenzaron a rescatar a sus compañeros. Canessa y Zerbino hacían lo que podían para auxiliar a los heridos. Al ver a Parrado, (uno de los rugbiers) que yacía inconsciente en el piso y tenía la cara manchada de sangre, lo dieron por muerto aunque percibieron un débil latido. Otro jugador del equipo fue en busca de Zerbino ya que tenía un tubo incrustado en el estómago. Al examinarlo el estudiante de medicina le dijo que no era gran cosa y que lo vería mas tarde, en cuanto el accidentado se descuidó Zerbino le arrebató el metal de un tirón, sin causarle grandes problemas al paciente. Pensaron que el rescate sería más fácil si podían transmitir mensajes por radio. Como la entrada de la cabina estaba bloqueada por los asientos, Ramón Sabella llegó a ella caminando por la nieve. Descubrió que Ferradas y Lagurara estaban atrapados en los asientos y los instrumentos habían penetrado en sus cuerpos. Ferradas estaba muerto, pero Lagurara aún estaba con vida y le suplicaba a Sabella que lo auxiliara. Este trató inútilmente de hacer funcionar la radio pero nunca lo logró. Aquellos a quienes habían conseguido liberar, estaban afuera tendidos en la nieve y los que eran capaces de trabajar limpiaron de chatarra el interior del avión. Pero ya estaba oscureciendo, así que volvieron a meter a los heridos. Mas tarde, los treinta y dos supervivientes se dispusieron a pasar la noche dentro del destruido Fairchild. Sabella dentro del fuselaje del Farichild Cociendo el saco de dormir Sobrevivientes fuera del fuselaje Zerbino, Fito Strauch (con gorra), Sabella, Canessa (de pie), Algorta (sobre el avion), Parrado (pañuelo rojo), Methol y Delgado (con camisa blanca) Sentados junto al fuselaje De izquierda a derecha: Mangino, Sabella, Fernández, Inciarte y Delgado. Dias siguientes En los días que le siguieron al accidente, los sobrevivientes mantuvieron la esperanza creyendo que pronto iban a ser rescatados. Los estudiantes de medicina, Roberto Canessa y Gustavo Zerbino hicieron chequeos sobre los heridos. Como no encontraron el botiquín del avión, se tuvieron que arreglar con instrumentos improvisados, tales como vidrios, hojas de afeitar y medicamentos que ellos mismos habían llevado al viaje. Al despertar del segundo día fueron a ver como se encontraba el copiloto Dante Lagurara y lo encontraron sin vida. Ese mismo día también murió la Señora Mariani, que era la única persona que no estaba ligada a los Old Chrisitian y viajaba a Santiago para asistir a la boda de su hija. Uno de los sobrevivientes, al ver a Antonio Vizintin noto que por uno de sus brazos estaba perdiendo sangre por lo cual debieron detener la hemorragia. Los sobrevivientes mas adultos del grupo, Liliana y Javier Methol, ambos de 35 años, se hallaban físicamente bien. A pesar de no tener heridas, Javier estaba sufriendo mareos debido a la altitud. Constantemente sufría de desorientación y sus movimientos eran muy lentos. Su esposa, Liliana se ocupaba de cuidarlo como así mismo también cuidaba de los demás jóvenes como una madre. Susana Parrado estaba empeorando día a día. Tenía daños internos, con los cuales, ninguno de los dos estudiantes de medicina podía lidiar. Su madre había muerto instantáneamente cuando el avión freno en el valle. Su hermano Fernando Parrado, todavía yacía inconsciente en el suelo del avión, pero estaba poniéndose mejor al cuidado de Diego Storm. Por otro lado la pierna de Rafael Etchevarren se estaba infectando al igual que la de Arturo Nogueira. Poco antes del mediodía del tercer día divisaron un avión reactor que volaba por encima de ellos. Agitaron los brazos, gritaron y trataron de hacer señales con elementos metálicos, pero este siguió de largo. Por la tarde un aparato de turbohélice paso a menor altura que el anterior volando de este a oeste y poco después otro avión pasó de norte a sur. Los sobrevivientes gritaron y agitaron sus brazos en el aire pero ninguno de los aviones mostró señales de haberlos visto. A las 4: 30 surgió un biplano cuya ruta pasaba exactamente sobre los accidentados. Esta ves los sobrevivientes notaron que el avión había movido sus alas, lo que interpretaron como una señal. Ya nada podía impedir que estos creyesen lo que tanto deseaban creer. Algunos se sentaron en la nieve a esperar el rescate. Mantuvieron la esperanza durante todo el día, pero cuando empezó a oscurecer, el frío se intensificó y los helicópteros no llegaron. Mas tarde, ese mismo día el capitán del equipo Marcelo Pérez se dio cuenta de que alguien había comido parte de los alimentos que estaban racionando. Algunos de los sobrevivientes reconocieron haber comido ya que creían que el rescate seria inminente. El hambre comenzaba a atormentarlos. Se veían obligados a ajustar la racion de comida día a día. Cuando se paraban se sentían mareados y les costaba mantener el equilibrio. Tenían frío aun cuando el sol estaba lo bastante alto para calentarlos. Pegados a algunas rocas sin nieve encontraron liquides con los que hicieron una especie de pasta que resulto amarga y nauseabunda, sin ningún valor nutritivo. Les quedaba una única posibilidad y ya todos sabían cual era. Canessa fue quien tomo la iniciativa. Este explicó que nadie iría a rescatarlos, que tendrían que salir de allí por sus propios medios y que para eso necesitarían energía. No podrían hacer nada si no comían y el único alimento disponible eran los cuerpos muertos de sus amigos. Subrayó que tenían el deber moral de mantenerse con vida mientras pudieran. - La carne es alimento. Las almas de nuestros amigos ya abandonaron sus cuerpos y lo que queda aquí son los despojos que ya no son seres humanos si no carne como la del ganado - . Se convocó a una reunión en el interior del Fairchild y los 27 sobrevivientes debatieron largamente acerca de si debían o no comer la carne de los muertos para seguir viviendo. Canessa y también Fito Strauch reiteraron sus argumentos. En respuesta a los que se negaban a aceptar la situación Zerbino rebatió: - Pero ¿que creen que pensarían ellos? Por mi parte, estoy seguro de que si mi cadáver les fuera útil, querría que lo aprovecharan. - Esta reflexión aclaró muchas dudas, porque mas allá de que cada uno de ellos se resistiera a comer, todos estuvieron de acuerdo con Zerbino. La discusión continuó durante la mayor parte del día y aquella misma tarde decidieron proceder sin mas tardanza. A la mañana siguiente Roy Harley encendió la radio de transistores y se enteró de que el Servicio Aéreo de Rescate había desistido de buscar al Fairchild en vista de los malos resultados obtenidos. Cuando lo supieron, los demás empezaron a rezar entre sollozos. Mientras tanto Parrado fijaba la vista en los picos de las montañas y estudiaba la posibilidad de salir de allí caminando. Canessa y Algorta En cuanto se encontraron en el medio de los Andes, los sobrevivientes entendieron que debían mantenerse con vida unos a otros hasta que fuesen rescatados. La necesidad más urgente era el agua. En el avión no había ningún tipo de liquido para saciar la sed y era difícil fundir suficiente cantidad de nieve para todos los pasajeros. Fue Adolfo Strauch quien descubrió que en la parte trasera del respaldo de todos los asientos, había una bandeja metálica de unos 30 por 70 centímetros. Lo que hizo fue doblarle los lados hacia arriba y hacerle un agujero en el medio. Hecho esto, la cubrió parcialmente con nieve y la colocó de cara al sol. A los pocos minutos el sol calentó la chapa y la nieve comenzó a fundirse formando un chorrito de agua que caía por el orificio. Como todos los asientos tenían una de estas chapas en su respaldo, rápidamente comenzaron a funcionar mas "convertidores de nieve en agua". La única comida de la que disponían era la que llevaban ellos para comer durante el viaje y algunas cosas que habían comprado en Mendoza. Como en total eran 29 personas las que hasta el momento estaban vivas, decidieron que debían racionar los alimentos y hacerlos durar hasta que fuesen rescatados. De esto se encargaba el capitán del equipo Marcelo Pérez. Durante los primeros días a cada uno le correspondió la medida de una tapa de desodorante cargada con vino, una cucharada de mermelada y una tableta de chocolate. Carlos Páez, era quien se encargaba voluntariamente de tapiar el boquete de entrada al avión. Un día lo dejó tan bien, que tuvo que volver a pararse y abrir un hueco por que había empezado a faltar el aire en el interior del fuselaje. El mismo, era quien tenía asignado el trabajo de pasar un frasco durante las noches, para que los demás pudiesen orinar y luego tirar el desecho por un pequeño agujero que daba al exterior. La vestimenta estaba provista de varias prendas superpuestas, la mayoría llevaba varios buzos, tres pantalones, tres pares de medias, un par de almohadones atados a las botas de rugby (para no hundirse en la nieve) y como no tenían guantes se los confeccionaron con medias. Durante el día, cuando el cielo estaba despejado, el sol se reflejaba en la nieve y encandilaba a los que permanecían en el exterior. Usando partes del avión y la tapa de una carpeta que encontraron en la cabina, Fito Strauch armó rudimentarios anteojos de sol con los que podrían evitar la ceguera durante el día. La solidaridad, la Fe, el compañerismo y el trabajo en equipo, fue sobretodo lo que ayudaba a subsistir día tras día a los sobrevivientes. Cuando uno de ellos decaía en animo otros iban y se ocupaban de levantarle la moral, de lo contrario, este deprimía a todos los que se hallaban a su alrededor. La avalancha Diego Storm y Gustavo Nicolich se sentían deprimidos aquella noche. Su buen amigo Roy Harley hizo lo que pudo para levantarles el animo y alegrarlos un poco. Generalmente Harley dormía delante de Storm. Aquella noche decidieron cambiar los puestos, ya que Storm se sentía incómodo. Harley yacía acurrucado junto a Nicolich. Mientras tanto los demás se acomodaban bajo las mantas y se iban durmiendo. Roy Harley todavía permanecía despierto, cuando se oyeron dos estruendos terribles. Sonaron como truenos. Inmediatamente se abatieron sobre la débil barricada que cerraba el boquete trasero del fuselaje toneladas de nieve blanda, invadiendo el fuselaje y la cabina. El retumbar de un rayo había producido una avalancha de nieve, que derribó y arrastró el "tapón" con que habían obstruido la abertura trasera. Todos, menos Roy, que se incorporó rápidamente al oír el ruido, quedaron sepultados de un momento a otro bajo casi un metro y medio de nieve. Lo que vio Harley al incorporarse lo dejó aterrado. El avión estaba casi completamente lleno de nieve y todo lo que anteriormente cubría el suelo había desaparecido. Roy empezó a cavar hacia su lado derecho, donde anteriormente se encontraba Carlitos Páez. Primero le descubrió la cara y después el torso. Al ver que había manos fuera de la superficie de la nieve, el muchacho fue a rescatar a otros compañeros. Liberó a Canessa y luego fue por Adolfo Strauch. Ya habían pasado varios minutos del alud y la mayoría de sus compañeros permanecían bajo la nieve aún. Los que estaban sobre las camas colgantes no se vieron afectados en gran parte por la avalancha. Vizintin a pesar de estar herido y en una cama ayudaba a cavar desde su lugar pero Echevarren no se podía mover y Nogueira estaba en estado de shock. Hasta ese momento Harley, Páez, Sabella, Canessa y Adolfo Strauch se hallaban libres y cavando en la nieve. Cuando Adolfo Strauch se encontraba bajo la nieve, gritaba a su primo que resistiese. Mientras tanto Harley ya estaba llegando a él con sus manos. Una vez que Adolfo Strauch quedo libre, su primo (Eduardo), Inciarte, Daniel Fernández y François salieron por el mismo agujero que él había dejado. Todos comenzaron a buscar al capitán del equipo, Marcelo Pérez, pero al encontrarlo ya había muerto. Roy Harley que había quedado hundido en la nieve hasta el pecho, oía las voces ahogadas bajo la nieve de sus compañeros. Excavó con las manos en busca de su amigo Diego Storm, con quien había cambiado el lugar hacía instantes. A aquella altura este esfuerzo era literalmente agotador. Perdió completamente la sensibilidad en sus manos, que se le congelaban. Cuando Páez se sintió libre comenzó a buscar a sus amigos Nicolich y Storm, pero se le congelaban las manos y debía parar para calentárselas con el encendedor. Se comunico con Gustavo Zerbino a través de un túnel pero Zerbino le dijo que el se encontraba perfectamente y que podía rescatar a otro. Finalmente halló a su amigo Nicolich, pero ya era tarde. Uno de los que no se entregaron fue Fernando Parrado. Había leído que en caso de avalancha las victimas pueden vivir algunos minutos bajo la nieve. Espero y cuando sintió que alguien aplastaba su pecho por encima suyo empezó a gritar pidiendo auxilio. En el último momento, cuando ya estaba por entregarse, Carlos Páez llegó hasta su cara. Luego de rescatar a Nando, Páez buscó asu amigo Diego Storm, pero cuando lo encontró se dio cuenta que había muerto. Canessa encontró muerto a su amigo Maspons. Roque (el mecánico) y Menéndez murieron al derrumbarse la barrera, pero parte de ella salvó la vida de Turcatti y Alfredo Delgado. Algorta se preparaba para morir cuando una mano llegó a su cara, permitiéndole respirar. Al ir a rescatar a Javier Methol este les dijo que primero rescaten a su esposa. Methol se liberó y junto a Zerbino comenzaron a buscar a Liliana. Cuando la encontraron, estaba muerta. Javier cayó fulminado en la nieve, llorando, abrumado por el dolor. Como la nieve había llenado las tres cuartas partes del interior del fuselaje ahora los sobrevivientes se encontraban casi contra el techo, con miedo, frío y sin ocho de sus mejores compañeros. Algunas horas mas tarde les comenzó al faltar el aire, entonces Parrado agarró una vara y consiguió pasarla por la entrada, atravesando la nieve hacia el exterior, de esta manera el oxigeno llegaba a ellos. La tormenta duró dos días mas por lo cual los sobrevivientes debieron quedarse acurrucados dentro del avión. El primero de Noviembre seis de los muchachos salieron del avión a derretir nieve y limpiar las ventanas. Al día siguiente, el cielo estaba despejado y se organizaron nuevamente en equipos para quitar la nieve y los cuerpos del interior del fuselaje. La cola El 17 de Noviembre Canessa, Vizintin y Parrado partieron hacia el este para bordear una ladera y luego dirigirse hacia Chile. En el camino se encontraron con la cola del avión. Lo que más les encantó fue la vista de las valijas que se encontraban esparcidas a su alrededor. Fueron hacia ellas, las abrieron y buscaron en el interior. Encontraron toda clase de ropas, un equipo de esquí y una caja de bombones de los cuales comieron algunos. Los tres se sacaron las ropas sucias y las cambiaron por las mas gruesas que pudieron encontrar. Canessa allí encontró su valija con sus pulloveres preferidos Después entraron en la despensa de la cola y allí encontraron un paquete de azúcar y tres empanadas de carne que comieron inmediatamente. Detrás de la despensa había un compartimiento para el equipaje donde encontraron mas valijas. En una de ellas encontraron una botella de Ron y, en otras, varios cartones de cigarrillos. También encontraron cajas de Coca-Cola, revistas cómicas con las que encendieron fuego y algunos sanguches llenos de moho. Pero el descubrimiento más importante fue el de las baterías del avión. Antes de morir, el mecánico Roque les había dicho que con las baterías podrían hacer funcionar la radio del avión, el problema era que la radio estaba en la cabina de los pilotos y las baterías en la cola. Si conectaban las baterías a la radio podrían trasmitir un mensaje de auxilio y cancelar los planes de una peligrosa expedición. Cuando conectaron las baterías a la radio a transistores que ellos llevaban lograron sintonizar varias emisoras. Escucharon la noticia de que un C-47 de la Fuerza Aérea Uruguaya reanudaría la búsqueda del Fairchild por lo que decidieron hacer una cruz con los bolsos y ropas a pocos metros de la cola. Para entonces ya estaban prácticamente convencidos de que no lograrían hacer funcionar la radio, aunque Canessa seguía intentándolo y se oponía a regresar al avión. Finalmente, a pesar de todos los intentos, todos los resultados fueron negativos. Por lo que después de pasar su ultima noche en la cola decidieron regresar al avión sin que antes Harley destruyera la radio a patadas. Canessa y vizintin en la cola.Harley de espaldas a la cámara. Harley, Canessa y Parrado en la cola del avión. Parrado en la cola del avión. Expedicion final Luego de varias discusiones, el día número sesenta y dos, Roberto Canessa, Fernando Parrado y Antonio Vizintin salieron en su última expedición hacia Chile. Se llevaron consigo la brújula del avión, los planos y una bolsa de dormir fabricada con una parte aislante de la calefacción del avión a la cual debieron coser con los cables pertenecientes a los circuitos. Al segundo día de ascensión, mientras descansaban, Canessa aseguró ver una carretera hacia el lado de Argentina y lo comentó con los otros dos. El deseaba volver al avión para luego dirigirse hacia la carretera. Pero Parrado creía imposible que lo que veía sea una ruta ya que se dirigía hacia el este y Chile estaba hacia el oeste. Llegó la noche del segundo día y todavía no habían llegado a una conclusión. Al día siguiente, tercero de su ascensión, llegaron a un acuerdo. Parrado había llegado a la cima de la montaña y con desilución, se encontró con que todo lo que lo rodeaba eran montañas. En la lejanía descubrió dos montañas sin nieve, entre las cuales debía haber un valle donde encontrarían su salvación. Al mediodía del día 17 de Diciembre llegaron a la base de la montaña y siguieron andando por el valle que habían acordado cuando estaban en la cima de la montaña. En una de las paradas que hicieron para descansar vieron un pequeño arrollo y a su lado descubrieron musgo y juncos. Era el primer signo de vegetación que veían desde el día del accidente. Dos días mas tarde por la mañana, Canessa vio un grupo de vacas, lo que los alentaba a seguir caminando. Mas adelante encontraron los primeros signos de civilización, (una herradura, una lata de sopa, árboles talados, etc). Después de esto se acostaron a dormir, estando seguros de su salvación. En el día 20 de Diciembre, cuando ya se estaban por acostar, después de haber caminado otro largo tramo, Canessa reconoció a un hombre a caballo del otro lado del río y empezó a gritarle a Parrado para que fuera a su encuentro, ya que él no podía caminar. Parrado corrió hacia donde se encontraba el jinete, pero no lo vio, por lo que regresó junto a Canessa quién también lo había perdido de vista. Mas tarde oyeron un grito y esta vez vieron a tres hombres del otro lado. Los dos pidieron socorro desesperadamente e hicieron gestos de súplica. Uno de los tres hombres se acercó a la orilla del río y gritó algo, de lo cual Canessa y Parrado solo pudieron entender "mañana". Finalmente se acostaron a dormir felices por lo acontecido. A la mañana siguiente, los dos sobrevivientes volvieron a ver a los tres hombres al lado de la cabaña. Parrado se acercó al río y le gritó algo a las personas. Uno de ellos (Sergio Catalán) bajóhacia la orilla y en un papel escribió: Va a venir luego un hombre a verlos. ¿Que es lo que desean?. Después de escribir esto, envolvió el papel en una piedra y se lo lanzó a Parrado. Este escribió lo siguiente: "Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos como. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar a arriba?. Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?". Cuando terminó, hizo lo mismo que el arriero para devolver el papel. Sergio Catalán lo leyó e indicó que había entendido. Antes de irse, el arriero arrojó cuatro panes al otro lado del río y luego se fue a caballo. Unas horas mas tarde llegó un hombre al lugar dónde estaban Canessa y Parrado y les dijo que Sergio Catalán había ido a notificar la noticia al pueblo más cercano. Finalmente, a setenta días del accidente y de nueve de caminar a través de las montañas, habían encontrado la salvación. El rescate Luego de que Sergio Catalán halla leído el mensaje Parrado se fue a donde estaba Canessa para comer los panes que el arriero les había lanzado por encima del Río. Poco tiempo después llegó un hombre a caballo al lugar dónde estaban Canessa y Parrado. Brevemente le explicaron su aventura al arriero quien les dio queso y luego los llevó a una cabaña en Los Maitenes donde los dos sobrevivientes comieron sin pausa. Allí, junto a un tercer jinete, los nativos les explicaron que la persona que los había descubierto había salido por la mañana para llevar la carta al puesto de carabineros mas cercano. Horas mas tarde Sergio Catalán arribó a Los Maitenes junto a un grupo de carabineros, quienes escucharon con atención la historia de los dos sobrevivientes. Parrado y Canessa en Los Maitenes. Sergio Catalán, el arriero que los encontró. Roberto Canessa es asistido en Los Maitenes. Canessa, Parrado y Catalán rodeados de periodistas en Los Maitenes. Roberto Canessa recibe asistencia médica. Cuando Canessa y Parrado terminaron de hablar, el jefe de carabineros mandó a pedir tres helicópteros a Santiago, para el rescate de los demás sobrevivientes. Los helicópteros llegaron a los Maitenes aproximadamente después de las 10 am. Tres horas después había bastante visibilidad por lo que los pilotos decidieron partir hacia el Fairchild (dos de los tres helicópteros). A las 13 salieron los dos helicópteros con: Carlos García (comandante), Jorge Massa (comandante), dos mecánicos, un asistente sanitario, tres miembros del S.A.R. y Parrado para indicar el lugar del avión. Ya en viaje, Parrado reconocía todo lo que veía hacia abajo. Una vez adentrados en las montañas el helicóptero se encontró frente a una enorme ladera. Cuando García pregunto hacia donde iban ahora, Parrado contestó - Hacia arriba -. Al escuchar esta respuesta García quedó anonado ya que le parecía imposible que dos personas en situación de sobrevivientes, hubiesen podido descender por aquella montaña. Estudiando los mapas de la zona para indicar el lugar del accidente. Aquella mañana los catorce sobrevivientes que habían quedado en el avión se habían enterado de su suerte a través de una radio a transistores que escuchaban todas los días. Después de oír las noticias gritaron a las montañas que estaban salvados y agradecieron a Dios por la merecedora noticia. La moral cambió de un momento a otra dentro del grupo. Varios se prepararon para el rescate, cambiándose de ropa, peinándose y lavándose como fuera posible. Otros planearon lo que harían después de que los helicópteros llegasen. Nada pasó sino hasta después del mediodía. Cerca de la una vieron volar en el nordeste a los helicópteros. Los que se encontraban en el exterior comenzaron a hacer señas, a gritar y a llorar. Se abrazaban emocionados y agradecían al cielo por su salvación. Cuando uno de los helicópteros pasó por encima de sus cabezas, los sobrevivientes pudieron ver a Nando que se asomaba por uno de los lados. Día del rescate junto a miembros del SAR También pudieron ver que desde el otro helicóptero estaban haciendo fotografías y filmando. Finalmente, después de un cuarto de hora uno de los helicópteros tocó la nieve. Arrojaron un paquete por la puerta y a continuación bajaron dos hombres. El primero de ellos era un andinista y el segundo, un asistente sanitario. Los dos extraños fueron saludados compulsivamente por la mayoría de los sobrevivientes. Dos de los jóvenes caminaron hacia el helicóptero en el cual se encontraba Parrado y subieron. Como García creyó que la máquina no soportaría mucho mas peso se elevó y dejó tiempo para que el piloto del otro helicóptero (Massa) haga la misma maniobra dejando a dos andinistas mas. Aquel día fueron rescatados Daniel Fernández, Alvaro Mangino (en el primer helicóptero); Carlos Páez, Pedro Algorta, Eduardo Strauch e Inciarte (en el segundo helicóptero). Dejaron abajo a los demás sobrevivientes a cargo de los tres andinistas y el ayudante sanitario y de allí partieron hacia Los Maitenes. Carlos Páez Vilaró abraza a su hijo y a Parrado. Parrado y Canessa se encuentran con sus compañeros recién rescatados. Mangino e Inciarte en Los Maitenes. Los visitantes examinaron a los ocho supervivientes, atendiendo primero a su salud y luego a sus estómagos hambrientos. Alrededor de las cuatro de la tarde se hizo evidente que los helicópteros no volverían aquel día. De repente la elevada moral de los sobrevivientes dio paso al triste pensamiento de pasar una noche mas en el avión. Los andinistas al darse cuenta de esto hicieron todo lo posible para levantarle los ánimos al grupo. Cayó la noche y los sobrevivientes invitaron a los cuatro chilenos a quedarse en el avión, pero los visitantes se mostraron reacios y armaron una carpa a unos metros del avión. Los ochomuchachos se sintieron ofendidos cuando rechazaron su hospitalidad y le dijeron a los chilenos que si al menos uno no pasaba la noche en el avión, a medianoche arrancarían las estacas de la carpa. Eligieron a uno de los andinistas ya que al día siguiente sería su cumpleaños. Aquella noche nadie durmió y se la pasaron hablando sobre la vida de los andinistas y la aventura que los sobrevivientes habían pasado. A la mañana siguiente se desayunaron con té y galletas. Sobre las diez de la mañana aparecieron los tres helicópteros. Describieron círculos por encima de los restos del Fairchild por algunos minutos y por fin descendieron. Uno por uno los sobrevivientesfueron acercandose para subirse. Una vez que las tres máquinas se encontraron cargadas, los pilotos decidieron elevarse y emprender el viaje de vuelta hacia los Maitenes. Methol, Zerbino (de pie), Harley y Francoise. Roy Harley y su familia. Roy Harley se encuentra con su madre Francoise se reune con sus familiares Roberto Canessa regresa a Montevideo. Los sobrevivientes arriban a Uruguay. Parrado vuelve a su casa. Video muy conmovedor...no se lo pierdan link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PaEKqc1lITk Sobrevivientes Fernando Parrado: En 1972 Trabajaba junto a su padre vendiendo tuercas y tornillos. Era Estudiante de ingeniería mecánica y estaba graduado del Stella Maris. Jugaba de segunda línea para el club "Old Christians". En el avión lo acompañaban su hermana y su madre. Ambas murieron. En los andes cumplió los 21 años. Fue quien, junto a Roberto Canessa, cruzó los andes y salvo a sus compañeros. En la actualidad es empresario, productor de TV. Todos los domingos conduce un programa de automovilismo para la televisión uruguaya. Varias veces al año da conferencias a grandes empresas sobre toma de decisiones y liderazgo. Está casado con Veronique Van Wassenhove y tiene dos hijas, Verónica y María Cecilia. Roberto Canessa: En Enero de 1972 había cumplido 19 años. Estaba graduado del Stella Maris y cursaba el segundo año de Facultad de Medicina. Jugaba para el club "Old Christians". Su novia en aquel momento era Laura Surraco. Luego del accidente debió suspender sus estudios por seis meses. En la actualidad es médico cardiólogo y director especializado en eco cardiografía infantil en el Hospital Italiano. Por su labor y dedicación obtuvo varias becas y premios en muchos países del mundo. Actuó en política y en Mayo de 1994 fundó el partido Azul. Ese mismo año obtuvo la candidatura a la presidencia de la Republica del Uruguay pero perdió. Actualmente está casado con Laura Surraco y tiene tres hijos adolescentes: Hilario, Roberto Martín y Laura Ines. Roy Harley: En la fecha del accidente tenía 20 años y era estudiante de ingeniería mecánica. Se había graduado en el Stella Maris y Jugaba para el club Old Christians. Durante la avalancha fue el único que no quedó tapado por la nieve y quien rapidamente comenzó a desenterrar a sus compañeros. Durante el accidente también intentó activar la radio del avión para mandar un mensaje de auxilio, pero no lo consiguió debido a desperfectos del equipo. Actualmente esta casado con Cecilia Surraco (hermana de la esposa de Canessa). Tiene tres hijos, Carolina, María Eloisa y Alejandro. Es Ingeniero industrial. Antonio Vizintin Brandi: En el momento del accidente tenía 19 años. Era Graduado del Stella Maris y Jugador del "Old Christians". Ese mismo año había ingresado a la facultad de derecho. Luego del accidente trabajó durante varios años en una inmobiliaria de la familia y ejerció como rematador público. En 1980 se desempeñó como sub-director de Zona Francas y en 1981 ingresó a una fábrica de envases plásticos en donde ejerció la gerencia general durante trece años. Poco después con un socio fundo "Pizza Quick", una conocida cadena de pizzerías en Uruguay. Actualmente tiene una importadora de productos químicos, "Antonio Vizintin Representaciones". En 1991 enviudó de Graciela Gercar y ahora está casado con Josefina Serrsato. Tiene dos hijos Lucía y Patricio. Carlitos Páez Vilaró: Cumplió 19 años en la cordillera. Era estudiante de agricultura y formaba parte de un grupo muy unido de amigos con Bobby François, Gustavo Nicolich, Diego Storm, Roy Harley, Gilberto Regules (no viajó) y Rafael Echevarren. Ahora tiene dos hijos, María Elena de los Andes y Carlos Diego. Es publicista, ejecutivo de cuentas de bates Uruguay y conferencista motivacional. En Octubre de 2003 lanzó a la venta su libro autobiográfico llamado "Después del dia diez" donde cuenta su aventura en la cordillera y otras tragedias y milagros que sucedieron tras esta. Gustavo Zerbino: Había cumplido los 19 años y era estudiante de primer año de medicina. Jugaba para el club "Old Christians". Tiene cuatro hijos varones, Gustavo, Sebastian, Lucas y Martín. Es Administrador de empresas, director de Cibeles S.A, presidente de la compañía farmacéutica Merck en Uruguay y tesorero del Club Old Christians. Javier Methol: Para la fecha del accidente tenía 36 años. Estaba casado con Liliana Navarro y era primo de uno de los "old christians" que también iba en el avión (Panchito Abal). Viajaba a Chile para tomarse unas cortas vacaciones con su esposa con quien habian cumplido 12 años de casados. Habiendo perdido a su esposa Liliana, cuando volvió de los andes se encargó de cuidar a sus cuatro hijos. Tiempo después se casó con Ana Maria de Amorrorto y tuvo otros cuatro hijos. Fue empresario de una industria tabacalera de Uruguay y ahora esta jubilado. Adolfo Strauch: Antes del accidente había cumplido los 24 años. Era estudiante de Agronomía y estaba graduado del Stella Maris. En la actualidad es ingeniero agrónomo y está Casado con Paula Valdés y tiene tres hijos: Diego, Alexandra y Catalina Eduardo Strauch: En ese momento tenía 25 años y estudiaba arquitectura. Se había graduado en el colegio Stella Maris. Ahora esta Casado con Laura Braga con quien tuvo cinco hijos, Olivia, Eduardo Federico, Sofia, Camila y Pedro. Es arquitecto. José Luis Inciarte: Antes del accidente había cumplido 24 Años. Estudiaba agronomía y era graduado del Stella Maris. Hoy es ingeniero agrónomo y empresario agropecuario, ha dirigido y administrado establecimientos de orientación lechera, agrícola, ganadera y forestales desde 1966 hasta el presente. Director de Conaprole (1987-1997), la mayor compañía exportadora láctea de América Latina; Director de la Asociación de Productores de Leche entre 1984 y 1987 y de Cooperativas regionales en el interior del Uruguay. Actualmente representa a la empresa Neoplástica de Brasil para la fabricación de film de Pet para envases termoformables. También dedica gran parte de su tiempo actual a las Artes, incursionando en la pintura al óleo. Varias de sus obras estan basadas en lo sucedido en la Cordillera de los Andes. Está casado con quien fuera su novia durante el accidente, Soledad, y tienen 3 hijos. En la montaña, llevaba una libretita en la que escribió todo lo que haría en su vida, si sobreviviera; hoy con gran orgullo se lo escucha decir, qué todo lo que escribió en aquella libretita, lo cumplió. Roberto François: En aquel momento tenía 20 años se había graduado en el Stella Maris y era estudiante de agricultura. Actualmente esta Casado con Graciana Manini. Hijos: Roberto, Federico, Sofía, Josefina y Milagros. Es técnico agropecuario. Daniel Fernández: Antes del accidente había cumplido 26 años. Era estudiante de agronomía. Viajó con sus primos Eduardo Strauch, Adolfo Strauch y Daniel Shaw. Ahora está casado con Amalia Ruiz. Tiene tres hijos, Milagros, Santiago e Ignacio. Es ingeniero agrónomo y propietario de AT SRL empresa de informática. Pedro Algorta: Había cumplido 21 años. Era estudiante de ciencias económicas, compañero de Felipe Maquirrain. Estaba graduado del Stella Maris. Luego del accidente terminó sus estudios en Estados Unidos. Actualmente esta casado con María Noel y con ella tiene dos hijas mujeres y un varón. Es Master en business administration en USA. Trabajó en las cervecerías Quilmes de Argentina y ahora vive en Buenos Aires. Alvaro Mangino: En 1972 tenia 19 años. Jugaba al rugby para el "Carrasco Polo" (equipo oponente al old christians). Era amigo de Gustavo Zerbino. Luego del accidente trabajó durante diez años como Técnico Agropecuario en el Uruguay y a partir de 1985 se instaló en Río de Janeiro Brasil, donde fundó y dirigió la empresa DTK en el área de la Computación hasta 1993. A partir de esa fecha, la Compañía Eurocable le propuso fundar la filial de dicha empresa en Brasil y se instaló en la ciudad de Porto Alegre hasta el año 2001. Actualmente es Director de dicha empresa en la casa matriz de la ciudad de Montevideo, Uruguay y es uno de los directivos del Old Christians Club. Está casado con quien fuera su novia durante el accidente, Margarita, y tienen 4 hijos. Por decisión personal, se mantuvo sin efectuar ningún tipo de comentarios acerca del accidente, hasta hace unos pocos años. Ramon Sabella: En aquel momento tenía 21 años. Era estudiante de agronomía y compañero de Rafael Echevarren en preparatorio. Actualmente es empresario industrial y tiene una empresa de auto elevadores eléctricos. Es soltero. Alfredo Delgado: Antes del accidente había cumplido 24 años. Era estudiante de derecho y amigo de Numa Turcatti y compañero de clase de Gastón Costemalle (ambos muertos en el accidente). Actualmente es escribano, está casado con Susana Sartori y tiene cuatro hijos: María Federíca, Alfredo, Joaquín y Agustina. Los sobrevivientes en Chile Harley, Delgado, Inciarte, Paez y Canessa en la cordillera Diciembre de 2002. A treinta años, los sobrevivientes en la Cordillera de los Andes Aca les dejo el trailer de la pelicula q se acaba de estrenar en las salas de cine de uruguay...vale la pena mirarlo link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=diTmX-aegcw 35 años de la tragedia link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=XvtI_5YW-ew Link descarga libro "Viven la tragedia de Los Andes" Bueno espero les haya gustado el material.... me gustaria mucho q comentaran.... gracias

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Imagenes y humor....insolitas y un poco raras
Imagenes y humor....insolitas y un poco raras
HumorporAnónimo3/10/2009

Bueno aca les dejo unas imagenes graciosas y algunas un poco insolitas..tambien un poco de humor grafico.. ojala les cause risa o asombro nose...lo mas importante es q le saque una sonrisa poque para eso cree este post...abrazo gente Animales un poco raros pero sobre todo feos Estatuas algo raras... Y la palangana??? jeje Buena vista... Un tatuaje no muy normal Un arma media rara...no creen?? Mama descuidada Aca una bien rara pero no tan fea...es mas sin palabras!! Ahora un poco de humor grafico Esto es todo..espero q le guste....es bastante variado!! Comeneten..gracias

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Caricaturas de mi amigo...posta
Caricaturas de mi amigo...posta
HumorporAnónimo3/28/2009

HOLA T! ACA DEJO UN POST CON UNAS CARICATURAS HECHAS POR UN AMIGO.... USTEDES DIRAN Y SERA AMIGO?????....ES UN CHICO DE YOUNG, RIO NEGRO, URUGUAY SU NOMBRE ES DANIEL GONZALEZ Y EN SUS DIBUJOS FIRMA COMO "DAI" POR SI NO ME CREEN LES DEJO LA FUENTE DE DONDE BAJAMOS ESTAS CARICATURAS, ES WWW.YOUNGCIUDAD.COM ESTA EN UNA CARICATURA AL INTENDENTE DE RIO NEGRO...OMAR "TUFI" LAFLUF...CAPAZ LO RECONOCEN POR EL "LIO DE LAS PAPELERAS" ESTE ES UN TIPICO ALAMBRADOR URUGUAYO ESTA REPRESENTA COMO NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA EL MUNDIAL DE SUDAFRICA 2010 LA SIGUIENTE ES EN REPRESENTACION DEL PROBLEMA DE LAS PAPELERAS EN EL RIO URUGUAY..(CON TONO GRACIOSO POR SUPUESTO) CARICATURA RELACIONADA A LA "LEY NACIONAL POR EL USO DEL CASCO OBLIGATORIO"... ESTA ES BURLANDOSE DE LOS INSPECTORES DE TRANSITO "CHANCHOS" Y SU VESTIMENTA FLUORESCENTE ACA ESTA REPRESENTADA EN FORMA IRONICA LA LEY DE PROHIBIDO FUMAR EN ESPACIOS CERRADOS RONALDINHO Y SU BAJO RENDIMIENTO EN EL MUNDIAL PASADO ZIDANE ES LA CABEZA DEL EQUIPO JE BUENO SI LES GUSTA EL POST Y SEGUN COMO ME VAYA SE VIENE LA SEGUNDA PARTE...CON MAS CARICATURAS... ACLARO QUE ES PARA MOSTRAR SU HABILIDAD!!! COMENTEN Y ESPERO SU OPINION

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Caricaturas de mi amigo...posta..(editado)
Caricaturas de mi amigo...posta..(editado)
HumorporAnónimo3/28/2009

HOLA T! ACA DEJO UN POST CON UNAS CARICATURAS HECHAS POR UN AMIGO.... USTEDES DIRAN Y SERA AMIGO?????....ES UN CHICO DE YOUNG, RIO NEGRO, URUGUAY SU NOMBRE ES DANIEL GONZALEZ Y EN SUS DIBUJOS FIRMA COMO "DAI" POR SI NO ME CREEN LES DEJO LA FUENTE DE DONDE BAJAMOS ESTAS CARICATURAS, ES WWW.YOUNGCIUDAD.COM ESTA EN UNA CARICATURA AL INTENDENTE DE RIO NEGRO...OMAR "TUFI" LAFLUF...CAPAZ LO RECONOCEN POR EL "LIO DE LAS PAPELERAS" ESTE ES UN TIPICO ALAMBRADOR URUGUAYO ESTA REPRESENTA COMO NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA EL MUNDIAL DE SUDAFRICA 2010 LA SIGUIENTE ES EN REPRESENTACION DEL PROBLEMA DE LAS PAPELERAS EN EL RIO URUGUAY..(CON TONO GRACIOSO POR SUPUESTO) CARICATURA RELACIONADA A LA "LEY NACIONAL POR EL USO DEL CASCO OBLIGATORIO"... ESTA ES BURLANDOSE DE LOS INSPECTORES DE TRANSITO "CHANCHOS" Y SU VESTIMENTA FLUORESCENTE ACA ESTA REPRESENTADA EN FORMA IRONICA LA LEY DE PROHIBIDO FUMAR EN ESPACIOS CERRADOS RONALDINHO Y SU BAJO RENDIMIENTO EN EL MUNDIAL PASADO ZIDANE ES LA CABEZA DEL EQUIPO JE TUVE QUE HACER DE NUEVO EL POST PORQ TUVE UN PROBLEMITA CON LAS IMAGENES, AL EDITARLO... BUENO SI LES GUSTA EL POST Y SEGUN COMO ME VAYA SE VIENE LA SEGUNDA PARTE...CON MAS CARICATURAS... ACLARO QUE ES PARA MOSTRAR SU HABILIDAD!!! COMENTEN Y ESPERO SU OPINION

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