nesta1305
Usuario (Argentina)
la falacia del patriotismo o nacionalismo militar se ve claro en el analisis de su plan economica,y decir"su plan" ya es decir mucho hablar de patria o nacionalismo en boca de esta gente es uno de los chistes mas grandes que se cuentan en la argentina La dictadura militar del general Videla (1976-1981) se caracterizó por una agresiva política de endeudamiento del Estado y de las empresas públicas. El endeudamiento de Argentina era una de las principales prioridades de los intereses extranjeros que estaban detrás de la dictadura: inmediatamente después del golpe militar, el Fondo Monetario Internacional (FMI) otorgó un crédito multimillonario a Argentina y declaró a los bancos occidentales que este país era un lugar privilegiado para reciclar el exceso de petrodólares . La dictadura justificó el endeudamiento irracional alegando su necesidad de divisas fuertes para sostener el descabellado aumento de las importaciones, especialmente de armas (compradas a los mismos países y empresas que promovieron el golpe militar y el endeudamiento). Sin embargo, las fortunas enviadas por capitalistas argentinos a países occidentales y paraísos fiscales durante la dictadura suman más que el total de deudas contraídas por Argentina en ese periodo. Desde el comienzo de la dictadura (marzo de 1976), la deuda externa argentina creció de menos de 8.000 millones de US$ a más de 170.000 millones. Argentina reembolsó alrededor de 200.000 millones de US$ en el mismo período, pero la deuda siguio creciendo debido sobre todo a la fuerte subida de intereses decidida por Reagan y Thatcher a comienzo de los 80s. La dictadura provocó deliberadamente la bancarrota del sector público, preparando el terreno para su privatización. Por ejemplo, la principal empresa pública argentina, la petrolera YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) fue forzada a endeudarse en el exterior, pese a no necesitarlo en absoluto. En el momento del golpe militar, la deuda externa de YPF era de 372 millones de US$. Siete años mas tarde, al terminar la dictadura, esta deuda se elevaba a 6.000 millones de US$. Casi todos los créditos quedaron en manos de la dictadura, que además redujo a la mitad las comisiones que iban a YPF por la venta de combustibles para aumentar sus ingresos. YPF fue obligada a refinar el petróleo que extraía en las multinacionales privadas Shell y Esso, aunque dada su buena situación financiera al comienzo de la dictadura, podía haberse dotado de una capacidad de refinación acorde a sus necesidades, complementando la de sus tres refinerías ya existentes. Al final de la dictadura, YPF estaba asfixiada por las deudas, pese al despido de 13.000 de los 47.000 trabajadores que tenía la empresa en 1976. De manera general, los créditos multimillonarios contratados por el Estado o las empresas públicas con los banqueros del Norte eran inmediatamente recolocados como depósitos en estos mismos bancos o en otros bancos competidores. En 1979 el 83% de estas reservas estaban fuera del país. El Banco Central argentino colocaba discrecionalmente dichos fondos en los bancos estadounidenses, apoyado por la generosa intermediación de la Reserva Federal estadounidense. En todos los casos, el interés recibido por las sumas depositadas era inferior al interés pagado por la deuda. El Banco Central argentino fue dirigido durante la dictadura de Videla por Domingo Cavallo, que luego fue ministro de economía con Carlos Menem (del partido peronista) y con De la Rúa (del partido radical). El Secretario de Estado para la Coordinación y la Programación Económica de 1976 a 1981, Guillermo Klein, dirigía al mismo tiempo una oficina privada que representaba los intereses de 22 bancos extranjeros. Al final de la dictadura, el Estado asumió las deudas (reales o ficticias) de los capitalistas argentinos y extranjeros. El Banco Central argentino declaró que no tenía registro de la deuda externa pública, pese a lo cual el gobierno de Alfonsín decidió asumir el conjunto de la deuda, tanto privada como del Estado, basándose en las declaraciones de los acreedores extranjeros y en los contratos firmados por los miembros de la dictadura. El estado argentino asumió también las deudas contraídas por filiales argentinas de empresas y bancos multinacionales con sus casas matrices o con bancos internacionales, fácilmente fabricables por un juego de contratos ficticios. Sólo se mantuvieron las deudas que la dictadura impuso sobre las empresas públicas, por lo que Menem esgrimió el argumento de su endeudamiento para privatizarlas, previa transferencia de las deudas al Estado. La sentencia (del 13 de julio del 2000) revela que el Estado asumió las deudas de 26 bancos con los que el mismo Estado argentino estaba endeudado, tales como Citibank, Deutsche Bank, Chase Manhattan Bank, Bank of America, etc. Señala que "la deuda externa (...) ha resultado groseramente incrementada a partir del año 1976 mediante la instrumentación de una política económica vulgar y agraviante que puso de rodillas el país (...) y que tendían, entre otras cosas, a beneficiar y sostener empresas y negocios privados -nacionales y extranjeros- en desmedro de sociedades y empresas del estado que, a través de una política dirigida, se fueron empobreciendo día a día" . La Corte Suprema declaró "ilegítima" la deuda contraída por el régimen Videla y recomendó al Congreso utilizar esta sentencia para negociar su anulación. El Congreso ignoró la recomendación, pues los oligarcas que lo componen también se benefician del pillaje: los capitalistas argentinos compran en los mercados financieros norteamericanos y europeos los títulos de la deuda de su propio país con el dinero que han sacado del mismo, y reciben por tanto una parte de los reembolsos. La Política Económica del Proceso de Reorganización Nacional Según consta en los documentos oficiales del gobierno del Proceso, las medidas inmediatas a adoptar en el terreno económico eran definidas vagamente como aquellas "medidas de control de emergencia necesarias para mejorar la situación existente hasta tanto se pueda instrumentar la reactivación económica en forma coherente" En segundo lugar, se mencionaba la elaboración de un plan económico que contemplaba los siguientes objetivos: a) estímulo a la productividad; b) reactivación del aparato productivo; c) control y disminución del déficit presupuestario; d) aliento a las inversiones; e) reversión de la política estatizante; f) búsqueda de la eficiencia en los servicios públicos y empresas del Estado; g) implementación de una política agropecuaria realista; h) reactivación de las obras públicas; i) instrumentación de un adecuado régimen de comercialización; j) impulso a las exportaciones tradicionales y no tradicionales; k) desaceleración de la inflación compatible con el mantenimiento de la actividad económica; l) reordenamiento impositivo. No obstante, existía cierto diseño técnico de las medidas concretas a adoptar. El 2 de abril de 1976 el flamante Ministro de Economía Martínez de Hoz anunció por radio y televisión las nuevas medidas económicas tendientes, en términos generales, a reducir la inflación y el gasto fiscal, redefinir la política tributaria, ampliar y liberalizar el mercado de capitales, liberalizar los precios y promover las exportaciones dentro de los principios de la multilateralidad Los principales objetivos del llamado "Programa de Recuperación, Saneamiento y Expansión de la Economía Argentina" eran los siguientes: i) lograr el saneamiento monetario y financiero indispensable para la modernización y expansión del aparato productivo, lo que garantizaría un crecimiento no inflacionario de la economía; ii) acelerar la tasa de crecimiento económico; iii) alcanzar una razonable distribución del ingreso, preservando el nivel de los salarios, en la medida adecuada a la productividad de la economía. Más concretamente, las disposiciones centrales del nuevo plan económico incluían: a) fijación de un nuevo nivel de equilibrio de los salarios reales inferiores en un 40% al nivel promedio del quinquenio anterior; b) eliminación de retenciones a la exportación de productos agropecuarios; c) ampliación de un programa de reducción progresiva de los aranceles de importación; d) eliminación de subsidios a las exportaciones no tradicionales, de créditos de fomento y de prestaciones sociales deficitarias (e.g., en las áreas de salud y vivienda); e) incremento de las tarifas de servicios públicos; f) liberalización de los mercados cambiario y financiero; g) financiamiento del déficit público mediante colocación de títulos en el mercado de capitales; h) reducción del gasto, del empleo y del déficit del gobierno; i) privatización de empresas que habían pasado al control estatal Como puede observarse, la mayoría de estas medidas no eran novedosas. Muchas se habían implementado bajo administraciones anteriores. Sin embargo, Martínez de Hoz argumentaba que nunca se las había puesto en práctica a conciencia. Esta vez se esperaba hacerlo sin medias tintas, ya que el gobierno poseía la voluntad y el poder para hacerlas cumplir. Además, esta vez se contaba con el apoyo explícito del Fondo Monetario Internacional, con el que a poco de asumir se negociaron varios préstamos bajo la condición de alcanzar ciertas metas económicas A partir de las medidas antes enunciadas, pueden identificarse los ejes centrales de la política económica del período 1976-1983. En primer lugar, la apertura de la economía: durante los dos primeros años, el instrumento predominante fue la reducción de los aranceles de importación a la oferta de bienes industriales competitivos con la producción nacional. En segundo lugar, la liberalización del mercado de capitales, que hasta ese entonces mantenía las tasas de interés y las normas cambiarias estrictamente controladas por el Banco Central. Al respecto, el paso más importante fue dado en junio de 1977 cuando se implementó la llamada Reforma Financiera, por la que se liberalizaron las tasas de interés de la banca comercial, se eliminó la mayor parte de los créditos subsidiados y se liberalizó el mercado cambiario Las relaciones con Estados Unidos La llegada al poder del régimen militar argentino en marzo de 1976 no pareció constituir en un primer momento motivo de conflicto con el gobierno republicano de Gerald Ford, dado que la emergencia de un gobierno autocrático en la Argentina fue percibida como una salida “necesaria” al caos generado por el gobierno de Isabel Perón. Así, desde Washington, medios de prensa y organismos oficiales emitieron evidentes gestos de la posición favorable de la administración Ford hacia el nuevo gobierno argentino. Un cable proveniente de la capital norteamericana informó acerca de la “buena disposición” con que el Fondo Monetario Internacional saludaba al régimen militar argentino, mencionándose la posibilidad de que el gobierno de Videla obtuviese un crédito stand-by por 300 millones de dólares. A su vez, el propio gobierno de Ford recomendó el envío a los militares argentinos de 49 millones de dólares en concepto de asistencia militar para el año 1977. Por cierto, estos gestos demostraron la positiva repercusión que en las autoridades y los hombres de negocios norteamericanos tuvo el plan liberal del ministro Martínez de Hoz, que apuntaba a la apertura financiera y la atracción del capital extranjero.Desde la óptica de la administración Ford, la política económica de Martínez de Hoz era una “garantía de los intereses de la política económica exterior de los EE.UU.” y el gobierno de Videla constituía “un factor de perfecta estabilización” después de “las luchas con características de casi guerra civil” en los años de las administraciones peronistas. en 1978 el frustrado intento del Departamento de Estado de vetar los créditos del Eximbank a la Argentina como “castigo” por las violaciones a los derechos humanos practicadas por el régimen militar fue un claro caso del influyente peso de los sectores “pragmáticos” en su puja con los “cruzados”. A pesar de los esfuerzos de Carter y de los miembros del Departamento de Estado, el Eximbank continuó sus operaciones con la Argentina. Sus créditos pasaron de 27,4 millones de dólares en 1978 a 32,7 millones en 1979 y 79,2 millones en 1980. Este resultado, que evidenció la debilidad de la política impulsada por el ala liberal del Departamento de Estado, fue producto de la presión ejercida en contra de esta sanción por numerosos representantes del sector privado norteamericano, y de las excelentes relaciones del ministro de Economía argentino Martínez de Hoz con los representantes del ámbito financiero de Wall Street, las autoridades del Departamento de Tesoro y el propio presidente del Eximbank, John Moore. LA PLATA DULCE La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada “la época de la plata dulce” y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor. Los grandes grupos obtenían créditos pero no los invertían en la producción sino en la especulación. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus “pequeños” ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprovechar el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos. Esa creciente influencia del capital financiero significó la instalación de numerosos bancos en el país, así como un importante proceso de concentración de, estos. Sin embargo, el sector bancario en desarrollo sufrió crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura. El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañadas por una nueva crisis mundial que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante. En ese contexto se produjo el “crack bancario” de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Siguió el cierre de otras 37 entidades financieras, que a su vez repercutió en sectores industriales. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente al proyecto —sobre todo en su aspecto represivo— reclamó una política de salvataje por parte del Estado frente al crack industrial y financiero. A partir de allí, el plan pasó a retiro. En realidad esta primera etapa del plan económico constituía una puesta a punto de lo que vendría meses más tarde. El 1 de junio de 1977 la “ley de entidades financieras” libera el mercado de dinero y le da garantía estatal a todos los depósitos a plazo fijo. Con esta norma, si un banco quebraba, el Estado devolvía el dinero. Comenzó así la especular y tristemente celebre "bicicleta financiera". En octubre del ‘77, las tasas de interés alcanzaron un nivel del 135 por ciento anual. La distorsión de este mecanismo hizo que las empresas tuvieran que endeudarse en el extranjero, la que debieron pagar altas tasas para lograr financiación en el mercado local. Así, mientras los plazos fijos y las financieras se reprodujeron ferozmente, los que tomaron créditos hipotecarios durante esa época terminaron pagando tasas usurarias: el ejemplo fue la de la recordada circular 1050 del Banco Central, que determinó que miles de ahorristas terminaran pagando tasas siderales o que debieran entregarle sus viviendas al banco, ya que los intereses, fijados por un mercado de tasas que llegaron a mas del 100 por ciento al año, tornaba impagables los préstamos. En 1978, el plan de Martínez de Hoz dio indicios de ser un fracaso total: la inflación anual llegó al 160 por ciento, y el PBI descendió durante ese año cerca de un 3,2%. Al crecimiento nulo del país se le sumaron los fuertes gastos del Estado: el 25 de junio del 1978 la Argentina ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Ese mundial, organizado en el país, costó cerca de US$ 500 millones, gasto que fue completamente cubierto por el Estado. link: http://www.youtube.com/watch?v=zJS3CbmOWf4 Paralelamente a la “mano dura” aportada por los militares el Ministro de Economía Martínez de Hoz implementaba medidas económicas de corte neoliberal como la baja de las tasas de importación (en pos de abrir nuestra economía), la sobrevaluación del peso argentino respecto al dólar y medidas de aliento a la especulación financiera (la famosa tablita que era una devaluación anunciada y la promulgación de la Ley de Entidades que liberaba el mercado de dinero dando, además, garantía estatal a los plazos fijos). Estas tres medidas aplicadas en conjunto provocaron la Desindustrialización y el Endeudamiento del Estado (la deuda externa argentina aumentó de 7.875 millones de dólares en 1975 a 45.087 millones en 1983) en gran parte favorecida por la NACIONALIZACION de las deudas de empresas multinacionales como IBM, General Motors, Ford Motors, First National Bank of Boston, Deutsche Bank, Chase Manhattan Bank, Bank of America etc. instrumentada por DOMINGO FELIPE CAVALLO el movimiento obrero El periodo de alta movilización social iniciado en la década del 60 en nuestro país tuvo como figura central un movimiento obrero que, con mayor ímpetu a partir del cordobazo en mayo de 1969, levantó la bandera de la protesta hacia los dos polos de la relación capital- trabajo: el sindicalismo y el empresariado. El primero, tachado de “burocrático”y “dialoguista”, fue discutido a partir de un nuevo sindicalismo “clasista y combativo”, que hasta mediados de la década del 70 dirigió los conflictos y protestas obreras de carácter cada vez más intenso y violento. Lejos de considerarse una corriente homogénea, este nuevo sindicalismo se caracterizó en general por su accionar en el marco de la fábrica y de las condiciones de trabajo, además de su cualidad de honestidad1 . A mediados de la década del 70 cuando se comienza a combatir intensamente a las corrientes clasistas y la represión de los conflictos obreros se acentúa, de la mano del accionar de la Triple A y el Ejército. También se produce un gran descontento al interior del sindicalismo dirigente, que llama al primer paro a un gobierno peronista, luego del llamado “rodrigazo” que culmina con la renuncia de los ministros Rodrigo y López Rega. En este contexto de crisis nacional que involucraba la economía, la política, la sociedad y hasta el propio partido de gobierno, ocurre el golpe de estado de marzo de 1976. Una vez más un gobierno militar venía a “salvaguardar la Nación” a restablecer el orden social perdido. Y fue recibido por amplios sectores del país como una verdadera salvación, quizás como la única. El Proceso de Reorganización Nacional comportó un proyecto autoritario de refundación social, institucionalizando aquello que venía realizando desde un tiempo atrás: la violencia extralegal hacia todo aquello considerado “subversivo” de los valores tradicionales. No llama la atención entonces que el principal sector de la sociedad argentina golpeado por el Proceso fuera el movimiento obrero organizado, altamente movilizado en el periodo previo al golpe. Ya en marzo de 1975 en Villa Constitución, luego de una huelga declarada a raíz de la intervención represiva, se realizaron decenas de detenciones, acrecentándose las desapariciones y asesinatos a partir del final de la huelga. Otro caso es el de astilleros Astarsa en Tigre, donde los asesinatos de militantes de agrupaciones sindicales pueden rastrearse ya a partir de 1974 . De este modo, es posible afirmar que, si bien las prácticas represivas al movimiento obrero no se inauguran en marzo de 1976, sí se institucionalizan a partir del golpe, aplicándose a gran escala. En marzo de 1976 la economía argentina había llegado a un estado de crisis casi sin precedentes. Los problemas políticos y económicos se aceleran en junio de 1975 con el llamado “rodrigazo”: el entonces ministro de economía Celestino Rodrigo anuncia una devaluación de un 160 %, un aumento en la nafta común del 181%, aumento en las tarifas de transporte urbano del 75%, provocando un brusco incremento de la inflación, una explosión de los precios internos del 63% en los dos meses siguientes y la caída de los salarios. Las presiones sindicales por este último factor fueron respondidas con aumentos salariales que solo conseguían acelerar la espiral inflacionaria, provocando una redistribución del ingreso en desmedro de los asalariados y la pérdida de poder de negociación de los sindicatos. A este panorama se suma la especulación en el mercado cambiario que impulsaba el alza del dólar y alentaba el contrabando y el mercado negro, influyendo negativamente en la balanza de pagos. El déficit fiscal acotaba el margen de maniobra de las autoridades, y paulatinamente se erosionaban las bases de sustentación del poder político de sindicatos y se le asignaba un papel cada vez más relevante a los sectores ligados a los “salvavidas” de los centros financieros internacionales. Los mecanismos clásicos de control sobre los mercados se disolvieron, cerrando toda posibilidad de acuerdos sociales sobre distribución del ingreso y perfil deseado de la economía. Los sectores reformistas frente a dicha coyuntura se ven desplazados del poder político por la demanda de “orden” de amplios sectores sociales. La política económica del regimen militar giró sobre dos ejes fundamentales: la apertura económica y la liberalización del mercado de capitales. 1976 fue un año de aplicación de soluciones económicas “relativamente fáciles” tendientes a controlar la inflación: el endeudamiento externo con el FMI (organismo frente al que los últimos ministros de economía del peronismo habían tenido infructuosos esfuerzos por gestionar empréstitos) el congelamiento de los salarios del sector público, la indexación de impuestos para proteger la recaudación impositiva frente a la creciente inflación y la fijación de un nuevo nivel de equilibrio de los salarios reales inferiores en un 40% al nivel promedio del quinquenio anterior. La apertura de la economía que tuvo lugar a partir de 1976 significó la apertura del mercado interno a la competencia exterior. El instrumento básico de esta política fue el descenso de los aranceles de importación. La lógica de mercado por si sola se encargaría de producir un aumento de la productividad de la mano de obra, presionada por la competencia del mercado externo. Pero este proceso habría que esperarlo en el futuro, por lo que el único procedimiento inmediato de reducción de costos en la industria fue la baja de los salarios. A partir de 1977, el equipo económico de M. de Hoz se abocó a la tarea de llevar adelante la reforma financiera, que requería para su aplicación el libre funcionamiento del mercado de capitales. Los limites que impone el presente trabajo nos obligan a centrarnos principalmente en el impacto de esta reforma para la industria argentina. El centro de la atención de la política económica fue ocupado por el sector industrial, pero esta vez como el “sector problema”. Según A. Canitrot, el programa económico del proceso tuvo un crudo carácter clasista, orientado a disciplinar a la industria, sus empresarios y asalariados. Cuando el regimen anunció su intención de instaurar una economía de libre mercado se refería esencialmente a la eliminación del sistema de privilegios (fiscales, crediticios, arancelarios) del que la industria había gozado hasta 1976. Todas estas medidas constituyeron un ataque abierto al sector industrial y a los sectores obreros organizados, que presenciaron tanto la caída abrupta del salario real como la destrucción de sus fuentes de trabajo. los beneficiarios del genocidio Mi objetivo para cumplir con la sangre de mis compañeros es llegar al fondo de la cuestión”. Con estas palabras Hugo Crosatto expresa el motivo por el cual trabajadores y delegados de la década del 70 se están organizando para pedir el juicio y castigo a los cómplices civiles de la última dictadura militar argentina. Julio Dalessandro agrega: “Querían descabezar al movimiento obrero, parar la organización que se venía”. Ambos hablan desde la experiencia y por los compañeros que no están. Mercedes Benz, fábrica en la que los dos trabajadores cumplían sus jornadas laborales, fue una de las tantas empresas que promovió y luego se benefició con el golpe de Estado de 1976. Desde septiembre de 1975, los jefes militares acordaron la implementación de un modelo económico neoliberal y, en consecuencia, definieron una estrategia clandestina que neutralizara y exterminara físicamente a los integrantes de las organizaciones guerrilleras, del sindicalismo combativo, de las organizaciones populares, del cristianismo de base y a los potenciales opositores. Lo que imperó fue un plan de aniquilamiento: secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones.“¿Quién no sabe que las fuerzas armadas son el brazo armado del capitalismo?”, pregunta retóricamente Hugo. Empresas y entidades bancarias fueron colaboracionistas del terrorismo de Estado y, además, se beneficiaron estatizando su deuda privada. Entre ellas se puede citar a Banco Río, Banco de Italia, Banco de Galicia, City Bank, Banco Francés, Banco de Crédito Argentino, Banco Comercial del Norte, Banco de Londres, Banco Tornquist, Banco Español, Banco de Quilmes, Banco Sudameris, Banco de Crédito Rural, First National Bank Boston, Deutsche Bank, Banco Roberts, Banco General de Negocios, Banco Shaw, Banco Superville, Bank of America, Chase Manhattan Bank, Acindar SA, Alianza Naviera Argentina, Alto Paraná SA, Autopistas Urbanas SA, Celulosa Argentina SA, Cogasco SA, Propulsora Siderurgica, Ford, Fiat, Mercedes Benz, Establecimiento Las Marías, Grupo Clarín, Ledesma, Alimentaria San Luis Astilleros, Alianza SA de Construcción, Continental Illinois National Bank, Cemento NOA, Cía General Fabril Financiera, Deere and Company, Deminex Argentina, ESSO, Industrias Metalúrgicas Pescarmona, La Penice SA, Loma Negra, Masuh SA, Manufacturas Hanover Trust, Macrosa, Pirelli, Selva Oil Incorporated, Sideco Argentina, Petroquímica Comodoro Rivadavia, Panedile Argentina, entre otras Julio relata que “en las fábricas se hacían listas de los sectores que querían un cambio, de los sectores que estaban por el socialismo. Acindar, Mercedes, Ford, por todos lados. Listas de comisiones internas, delegados, activistas, listas con los nombres de los compañeros que secuestraron o desaparecieron”. Esta persecución, recalca, no comenzó con la dictadura militar. “En los juicios estamos presentando esto: que empezó en el 73, y que la represión comenzó en el 74” y continúa: “A cada policía le daban 8 veces más que el salario del obrero más calificado, como si fuera un trabajador. Eso lo hicieron hasta el 75, hasta el decreto que dice que había que aniquilar a la subversión. Ahí comienza el financiamiento a través de López Rega y del Ministerio de Desarrollo Social, pero hasta ese momento financian las empresas”. Pero además las industrias y compañías cumplieron un rol fundamental como protagonistas activos en la represión. Hugo cita como ejemplo el apagón en el Ingenio Ledesma en Jujuy: el 27 de julio de 1976 se cortó el suministro eléctrico en todo el departamento y fuerzas represivas y capataces del ingenio allanaron viviendas. En vehículos de la empresa Ledesma fueron trasladadas más de 400 personas a los galpones de la firma azucarera. Tras torturas e interrogatorios, algunos fueron liberados, mientras que otros fueron enviados a comisarías, cuarteles militares o a cárceles de distintas provincias. Treinta personas permanecen desaparecidas. “¿Más pruebas que esas querés?”, afirma Hugo. Julio sostiene que dentro de Ford “funcionó un centro de detención y tortura. Durante los horarios de trabajo, para aumentar la producción, los llevaban, los torturaban. Después los metieron presos”. “Por eso nosotros queremos, primero, que se diga ‘genocidio’” -asevera Hugo- “y segundo que se condene a los beneficiarios”. El historiador Leónidas Ceruti señala que “Los empresarios estaban atemorizados por el poder creciente de las comisiones internas y cuerpos de delegados dentro de las fábricas y por la situación económica que combinaba control de precios y alta inflación. A mediados de 1975, en una reunión privada con Videla, sugirieron que las Fuerzas Armadas asumieran el poder. El compromiso que tomaron los principales empresarios fue que uno de ellos, José Alfredo Martínez de Hoz, fuera el responsable de la gestión económica del nuevo gobierno militar. Los sectores con poder económico resolvían así sus dos problemas principales: ellos arreglarían las finanzas del país, mientras los militares ponían orden eliminando a la subversión. Los medios de comunicación mayoritarios también apoyaron el golpe. “El golpe militar del 24 de marzo de 1976 fue clara y contundentemente contra la clase obrera y los trabajadores, para restaurar el orden en la producción, desarticular las distintas formas de organización obrera e imponer un plan económico de distribución contra el proletariado. “Desde 1969, en distintas zonas industriales se fueron dando formas organizativas democráticas, con gran participación de las bases obreras que establecieron con el tiempo profundas relaciones interfabriles, con innumerables contactos regionales y nacionales. A esto se sumó la intensificación de las relaciones y debates al interior de las fábricas, entre fábricas, y de las zonas industriales a los barrios obreros. Para frenar ese desarrollo en ascenso, el principal objetivo de la dictadura militar fue destruir y paralizar toda esa organización que se venía gestando en la clase obrera, el pueblo y las organizaciones populares”.
la falacia del patriotismo o nacionalismo militar se ve claro en el analisis de su plan economica,y decir"su plan" ya es decir mucho hablar de patria o nacionalismo en boca de esta gente es uno de los chistes mas grandes que se cuentan en la argentina La dictadura militar del general Videla (1976-1981) se caracterizó por una agresiva política de endeudamiento del Estado y de las empresas públicas. El endeudamiento de Argentina era una de las principales prioridades de los intereses extranjeros que estaban detrás de la dictadura: inmediatamente después del golpe militar, el Fondo Monetario Internacional (FMI) otorgó un crédito multimillonario a Argentina y declaró a los bancos occidentales que este país era un lugar privilegiado para reciclar el exceso de petrodólares . La dictadura justificó el endeudamiento irracional alegando su necesidad de divisas fuertes para sostener el descabellado aumento de las importaciones, especialmente de armas (compradas a los mismos países y empresas que promovieron el golpe militar y el endeudamiento). Sin embargo, las fortunas enviadas por capitalistas argentinos a países occidentales y paraísos fiscales durante la dictadura suman más que el total de deudas contraídas por Argentina en ese periodo. Desde el comienzo de la dictadura (marzo de 1976), la deuda externa argentina creció de menos de 8.000 millones de US$ a más de 170.000 millones. Argentina reembolsó alrededor de 200.000 millones de US$ en el mismo período, pero la deuda siguio creciendo debido sobre todo a la fuerte subida de intereses decidida por Reagan y Thatcher a comienzo de los 80s. La dictadura provocó deliberadamente la bancarrota del sector público, preparando el terreno para su privatización. Por ejemplo, la principal empresa pública argentina, la petrolera YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) fue forzada a endeudarse en el exterior, pese a no necesitarlo en absoluto. En el momento del golpe militar, la deuda externa de YPF era de 372 millones de US$. Siete años mas tarde, al terminar la dictadura, esta deuda se elevaba a 6.000 millones de US$. Casi todos los créditos quedaron en manos de la dictadura, que además redujo a la mitad las comisiones que iban a YPF por la venta de combustibles para aumentar sus ingresos. YPF fue obligada a refinar el petróleo que extraía en las multinacionales privadas Shell y Esso, aunque dada su buena situación financiera al comienzo de la dictadura, podía haberse dotado de una capacidad de refinación acorde a sus necesidades, complementando la de sus tres refinerías ya existentes. Al final de la dictadura, YPF estaba asfixiada por las deudas, pese al despido de 13.000 de los 47.000 trabajadores que tenía la empresa en 1976. De manera general, los créditos multimillonarios contratados por el Estado o las empresas públicas con los banqueros del Norte eran inmediatamente recolocados como depósitos en estos mismos bancos o en otros bancos competidores. En 1979 el 83% de estas reservas estaban fuera del país. El Banco Central argentino colocaba discrecionalmente dichos fondos en los bancos estadounidenses, apoyado por la generosa intermediación de la Reserva Federal estadounidense. En todos los casos, el interés recibido por las sumas depositadas era inferior al interés pagado por la deuda. El Banco Central argentino fue dirigido durante la dictadura de Videla por Domingo Cavallo, que luego fue ministro de economía con Carlos Menem (del partido peronista) y con De la Rúa (del partido radical). El Secretario de Estado para la Coordinación y la Programación Económica de 1976 a 1981, Guillermo Klein, dirigía al mismo tiempo una oficina privada que representaba los intereses de 22 bancos extranjeros. Al final de la dictadura, el Estado asumió las deudas (reales o ficticias) de los capitalistas argentinos y extranjeros. El Banco Central argentino declaró que no tenía registro de la deuda externa pública, pese a lo cual el gobierno de Alfonsín decidió asumir el conjunto de la deuda, tanto privada como del Estado, basándose en las declaraciones de los acreedores extranjeros y en los contratos firmados por los miembros de la dictadura. El estado argentino asumió también las deudas contraídas por filiales argentinas de empresas y bancos multinacionales con sus casas matrices o con bancos internacionales, fácilmente fabricables por un juego de contratos ficticios. Sólo se mantuvieron las deudas que la dictadura impuso sobre las empresas públicas, por lo que Menem esgrimió el argumento de su endeudamiento para privatizarlas, previa transferencia de las deudas al Estado. La sentencia (del 13 de julio del 2000) revela que el Estado asumió las deudas de 26 bancos con los que el mismo Estado argentino estaba endeudado, tales como Citibank, Deutsche Bank, Chase Manhattan Bank, Bank of America, etc. Señala que "la deuda externa (...) ha resultado groseramente incrementada a partir del año 1976 mediante la instrumentación de una política económica vulgar y agraviante que puso de rodillas el país (...) y que tendían, entre otras cosas, a beneficiar y sostener empresas y negocios privados -nacionales y extranjeros- en desmedro de sociedades y empresas del estado que, a través de una política dirigida, se fueron empobreciendo día a día" . La Corte Suprema declaró "ilegítima" la deuda contraída por el régimen Videla y recomendó al Congreso utilizar esta sentencia para negociar su anulación. El Congreso ignoró la recomendación, pues los oligarcas que lo componen también se benefician del pillaje: los capitalistas argentinos compran en los mercados financieros norteamericanos y europeos los títulos de la deuda de su propio país con el dinero que han sacado del mismo, y reciben por tanto una parte de los reembolsos. La Política Económica del Proceso de Reorganización Nacional Según consta en los documentos oficiales del gobierno del Proceso, las medidas inmediatas a adoptar en el terreno económico eran definidas vagamente como aquellas "medidas de control de emergencia necesarias para mejorar la situación existente hasta tanto se pueda instrumentar la reactivación económica en forma coherente" En segundo lugar, se mencionaba la elaboración de un plan económico que contemplaba los siguientes objetivos: a) estímulo a la productividad; b) reactivación del aparato productivo; c) control y disminución del déficit presupuestario; d) aliento a las inversiones; e) reversión de la política estatizante; f) búsqueda de la eficiencia en los servicios públicos y empresas del Estado; g) implementación de una política agropecuaria realista; h) reactivación de las obras públicas; i) instrumentación de un adecuado régimen de comercialización; j) impulso a las exportaciones tradicionales y no tradicionales; k) desaceleración de la inflación compatible con el mantenimiento de la actividad económica; l) reordenamiento impositivo. No obstante, existía cierto diseño técnico de las medidas concretas a adoptar. El 2 de abril de 1976 el flamante Ministro de Economía Martínez de Hoz anunció por radio y televisión las nuevas medidas económicas tendientes, en términos generales, a reducir la inflación y el gasto fiscal, redefinir la política tributaria, ampliar y liberalizar el mercado de capitales, liberalizar los precios y promover las exportaciones dentro de los principios de la multilateralidad Los principales objetivos del llamado "Programa de Recuperación, Saneamiento y Expansión de la Economía Argentina" eran los siguientes: i) lograr el saneamiento monetario y financiero indispensable para la modernización y expansión del aparato productivo, lo que garantizaría un crecimiento no inflacionario de la economía; ii) acelerar la tasa de crecimiento económico; iii) alcanzar una razonable distribución del ingreso, preservando el nivel de los salarios, en la medida adecuada a la productividad de la economía. Más concretamente, las disposiciones centrales del nuevo plan económico incluían: a) fijación de un nuevo nivel de equilibrio de los salarios reales inferiores en un 40% al nivel promedio del quinquenio anterior; b) eliminación de retenciones a la exportación de productos agropecuarios; c) ampliación de un programa de reducción progresiva de los aranceles de importación; d) eliminación de subsidios a las exportaciones no tradicionales, de créditos de fomento y de prestaciones sociales deficitarias (e.g., en las áreas de salud y vivienda); e) incremento de las tarifas de servicios públicos; f) liberalización de los mercados cambiario y financiero; g) financiamiento del déficit público mediante colocación de títulos en el mercado de capitales; h) reducción del gasto, del empleo y del déficit del gobierno; i) privatización de empresas que habían pasado al control estatal Como puede observarse, la mayoría de estas medidas no eran novedosas. Muchas se habían implementado bajo administraciones anteriores. Sin embargo, Martínez de Hoz argumentaba que nunca se las había puesto en práctica a conciencia. Esta vez se esperaba hacerlo sin medias tintas, ya que el gobierno poseía la voluntad y el poder para hacerlas cumplir. Además, esta vez se contaba con el apoyo explícito del Fondo Monetario Internacional, con el que a poco de asumir se negociaron varios préstamos bajo la condición de alcanzar ciertas metas económicas A partir de las medidas antes enunciadas, pueden identificarse los ejes centrales de la política económica del período 1976-1983. En primer lugar, la apertura de la economía: durante los dos primeros años, el instrumento predominante fue la reducción de los aranceles de importación a la oferta de bienes industriales competitivos con la producción nacional. En segundo lugar, la liberalización del mercado de capitales, que hasta ese entonces mantenía las tasas de interés y las normas cambiarias estrictamente controladas por el Banco Central. Al respecto, el paso más importante fue dado en junio de 1977 cuando se implementó la llamada Reforma Financiera, por la que se liberalizaron las tasas de interés de la banca comercial, se eliminó la mayor parte de los créditos subsidiados y se liberalizó el mercado cambiario Las relaciones con Estados Unidos La llegada al poder del régimen militar argentino en marzo de 1976 no pareció constituir en un primer momento motivo de conflicto con el gobierno republicano de Gerald Ford, dado que la emergencia de un gobierno autocrático en la Argentina fue percibida como una salida “necesaria” al caos generado por el gobierno de Isabel Perón. Así, desde Washington, medios de prensa y organismos oficiales emitieron evidentes gestos de la posición favorable de la administración Ford hacia el nuevo gobierno argentino. Un cable proveniente de la capital norteamericana informó acerca de la “buena disposición” con que el Fondo Monetario Internacional saludaba al régimen militar argentino, mencionándose la posibilidad de que el gobierno de Videla obtuviese un crédito stand-by por 300 millones de dólares. A su vez, el propio gobierno de Ford recomendó el envío a los militares argentinos de 49 millones de dólares en concepto de asistencia militar para el año 1977. Por cierto, estos gestos demostraron la positiva repercusión que en las autoridades y los hombres de negocios norteamericanos tuvo el plan liberal del ministro Martínez de Hoz, que apuntaba a la apertura financiera y la atracción del capital extranjero.Desde la óptica de la administración Ford, la política económica de Martínez de Hoz era una “garantía de los intereses de la política económica exterior de los EE.UU.” y el gobierno de Videla constituía “un factor de perfecta estabilización” después de “las luchas con características de casi guerra civil” en los años de las administraciones peronistas. en 1978 el frustrado intento del Departamento de Estado de vetar los créditos del Eximbank a la Argentina como “castigo” por las violaciones a los derechos humanos practicadas por el régimen militar fue un claro caso del influyente peso de los sectores “pragmáticos” en su puja con los “cruzados”. A pesar de los esfuerzos de Carter y de los miembros del Departamento de Estado, el Eximbank continuó sus operaciones con la Argentina. Sus créditos pasaron de 27,4 millones de dólares en 1978 a 32,7 millones en 1979 y 79,2 millones en 1980. Este resultado, que evidenció la debilidad de la política impulsada por el ala liberal del Departamento de Estado, fue producto de la presión ejercida en contra de esta sanción por numerosos representantes del sector privado norteamericano, y de las excelentes relaciones del ministro de Economía argentino Martínez de Hoz con los representantes del ámbito financiero de Wall Street, las autoridades del Departamento de Tesoro y el propio presidente del Eximbank, John Moore. LA PLATA DULCE La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada “la época de la plata dulce” y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor. Los grandes grupos obtenían créditos pero no los invertían en la producción sino en la especulación. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus “pequeños” ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprovechar el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos. Esa creciente influencia del capital financiero significó la instalación de numerosos bancos en el país, así como un importante proceso de concentración de, estos. Sin embargo, el sector bancario en desarrollo sufrió crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura. El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañadas por una nueva crisis mundial que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante. En ese contexto se produjo el “crack bancario” de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Siguió el cierre de otras 37 entidades financieras, que a su vez repercutió en sectores industriales. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente al proyecto —sobre todo en su aspecto represivo— reclamó una política de salvataje por parte del Estado frente al crack industrial y financiero. A partir de allí, el plan pasó a retiro. En realidad esta primera etapa del plan económico constituía una puesta a punto de lo que vendría meses más tarde. El 1 de junio de 1977 la “ley de entidades financieras” libera el mercado de dinero y le da garantía estatal a todos los depósitos a plazo fijo. Con esta norma, si un banco quebraba, el Estado devolvía el dinero. Comenzó así la especular y tristemente celebre "bicicleta financiera". En octubre del ‘77, las tasas de interés alcanzaron un nivel del 135 por ciento anual. La distorsión de este mecanismo hizo que las empresas tuvieran que endeudarse en el extranjero, la que debieron pagar altas tasas para lograr financiación en el mercado local. Así, mientras los plazos fijos y las financieras se reprodujeron ferozmente, los que tomaron créditos hipotecarios durante esa época terminaron pagando tasas usurarias: el ejemplo fue la de la recordada circular 1050 del Banco Central, que determinó que miles de ahorristas terminaran pagando tasas siderales o que debieran entregarle sus viviendas al banco, ya que los intereses, fijados por un mercado de tasas que llegaron a mas del 100 por ciento al año, tornaba impagables los préstamos. En 1978, el plan de Martínez de Hoz dio indicios de ser un fracaso total: la inflación anual llegó al 160 por ciento, y el PBI descendió durante ese año cerca de un 3,2%. Al crecimiento nulo del país se le sumaron los fuertes gastos del Estado: el 25 de junio del 1978 la Argentina ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Ese mundial, organizado en el país, costó cerca de US$ 500 millones, gasto que fue completamente cubierto por el Estado. link: http://www.youtube.com/watch?v=zJS3CbmOWf4 Paralelamente a la “mano dura” aportada por los militares el Ministro de Economía Martínez de Hoz implementaba medidas económicas de corte neoliberal como la baja de las tasas de importación (en pos de abrir nuestra economía), la sobrevaluación del peso argentino respecto al dólar y medidas de aliento a la especulación financiera (la famosa tablita que era una devaluación anunciada y la promulgación de la Ley de Entidades que liberaba el mercado de dinero dando, además, garantía estatal a los plazos fijos). Estas tres medidas aplicadas en conjunto provocaron la Desindustrialización y el Endeudamiento del Estado (la deuda externa argentina aumentó de 7.875 millones de dólares en 1975 a 45.087 millones en 1983) en gran parte favorecida por la NACIONALIZACION de las deudas de empresas multinacionales como IBM, General Motors, Ford Motors, First National Bank of Boston, Deutsche Bank, Chase Manhattan Bank, Bank of America etc. instrumentada por DOMINGO FELIPE CAVALLO el movimiento obrero El periodo de alta movilización social iniciado en la década del 60 en nuestro país tuvo como figura central un movimiento obrero que, con mayor ímpetu a partir del cordobazo en mayo de 1969, levantó la bandera de la protesta hacia los dos polos de la relación capital- trabajo: el sindicalismo y el empresariado. El primero, tachado de “burocrático”y “dialoguista”, fue discutido a partir de un nuevo sindicalismo “clasista y combativo”, que hasta mediados de la década del 70 dirigió los conflictos y protestas obreras de carácter cada vez más intenso y violento. Lejos de considerarse una corriente homogénea, este nuevo sindicalismo se caracterizó en general por su accionar en el marco de la fábrica y de las condiciones de trabajo, además de su cualidad de honestidad1 . A mediados de la década del 70 cuando se comienza a combatir intensamente a las corrientes clasistas y la represión de los conflictos obreros se acentúa, de la mano del accionar de la Triple A y el Ejército. También se produce un gran descontento al interior del sindicalismo dirigente, que llama al primer paro a un gobierno peronista, luego del llamado “rodrigazo” que culmina con la renuncia de los ministros Rodrigo y López Rega. En este contexto de crisis nacional que involucraba la economía, la política, la sociedad y hasta el propio partido de gobierno, ocurre el golpe de estado de marzo de 1976. Una vez más un gobierno militar venía a “salvaguardar la Nación” a restablecer el orden social perdido. Y fue recibido por amplios sectores del país como una verdadera salvación, quizás como la única. El Proceso de Reorganización Nacional comportó un proyecto autoritario de refundación social, institucionalizando aquello que venía realizando desde un tiempo atrás: la violencia extralegal hacia todo aquello considerado “subversivo” de los valores tradicionales. No llama la atención entonces que el principal sector de la sociedad argentina golpeado por el Proceso fuera el movimiento obrero organizado, altamente movilizado en el periodo previo al golpe. Ya en marzo de 1975 en Villa Constitución, luego de una huelga declarada a raíz de la intervención represiva, se realizaron decenas de detenciones, acrecentándose las desapariciones y asesinatos a partir del final de la huelga. Otro caso es el de astilleros Astarsa en Tigre, donde los asesinatos de militantes de agrupaciones sindicales pueden rastrearse ya a partir de 1974 . De este modo, es posible afirmar que, si bien las prácticas represivas al movimiento obrero no se inauguran en marzo de 1976, sí se institucionalizan a partir del golpe, aplicándose a gran escala. En marzo de 1976 la economía argentina había llegado a un estado de crisis casi sin precedentes. Los problemas políticos y económicos se aceleran en junio de 1975 con el llamado “rodrigazo”: el entonces ministro de economía Celestino Rodrigo anuncia una devaluación de un 160 %, un aumento en la nafta común del 181%, aumento en las tarifas de transporte urbano del 75%, provocando un brusco incremento de la inflación, una explosión de los precios internos del 63% en los dos meses siguientes y la caída de los salarios. Las presiones sindicales por este último factor fueron respondidas con aumentos salariales que solo conseguían acelerar la espiral inflacionaria, provocando una redistribución del ingreso en desmedro de los asalariados y la pérdida de poder de negociación de los sindicatos. A este panorama se suma la especulación en el mercado cambiario que impulsaba el alza del dólar y alentaba el contrabando y el mercado negro, influyendo negativamente en la balanza de pagos. El déficit fiscal acotaba el margen de maniobra de las autoridades, y paulatinamente se erosionaban las bases de sustentación del poder político de sindicatos y se le asignaba un papel cada vez más relevante a los sectores ligados a los “salvavidas” de los centros financieros internacionales. Los mecanismos clásicos de control sobre los mercados se disolvieron, cerrando toda posibilidad de acuerdos sociales sobre distribución del ingreso y perfil deseado de la economía. Los sectores reformistas frente a dicha coyuntura se ven desplazados del poder político por la demanda de “orden” de amplios sectores sociales. La política económica del regimen militar giró sobre dos ejes fundamentales: la apertura económica y la liberalización del mercado de capitales. 1976 fue un año de aplicación de soluciones económicas “relativamente fáciles” tendientes a controlar la inflación: el endeudamiento externo con el FMI (organismo frente al que los últimos ministros de economía del peronismo habían tenido infructuosos esfuerzos por gestionar empréstitos) el congelamiento de los salarios del sector público, la indexación de impuestos para proteger la recaudación impositiva frente a la creciente inflación y la fijación de un nuevo nivel de equilibrio de los salarios reales inferiores en un 40% al nivel promedio del quinquenio anterior. La apertura de la economía que tuvo lugar a partir de 1976 significó la apertura del mercado interno a la competencia exterior. El instrumento básico de esta política fue el descenso de los aranceles de importación. La lógica de mercado por si sola se encargaría de producir un aumento de la productividad de la mano de obra, presionada por la competencia del mercado externo. Pero este proceso habría que esperarlo en el futuro, por lo que el único procedimiento inmediato de reducción de costos en la industria fue la baja de los salarios. A partir de 1977, el equipo económico de M. de Hoz se abocó a la tarea de llevar adelante la reforma financiera, que requería para su aplicación el libre funcionamiento del mercado de capitales. Los limites que impone el presente trabajo nos obligan a centrarnos principalmente en el impacto de esta reforma para la industria argentina. El centro de la atención de la política económica fue ocupado por el sector industrial, pero esta vez como el “sector problema”. Según A. Canitrot, el programa económico del proceso tuvo un crudo carácter clasista, orientado a disciplinar a la industria, sus empresarios y asalariados. Cuando el regimen anunció su intención de instaurar una economía de libre mercado se refería esencialmente a la eliminación del sistema de privilegios (fiscales, crediticios, arancelarios) del que la industria había gozado hasta 1976. Todas estas medidas constituyeron un ataque abierto al sector industrial y a los sectores obreros organizados, que presenciaron tanto la caída abrupta del salario real como la destrucción de sus fuentes de trabajo. los beneficiarios del genocidio Mi objetivo para cumplir con la sangre de mis compañeros es llegar al fondo de la cuestión”. Con estas palabras Hugo Crosatto expresa el motivo por el cual trabajadores y delegados de la década del 70 se están organizando para pedir el juicio y castigo a los cómplices civiles de la última dictadura militar argentina. Julio Dalessandro agrega: “Querían descabezar al movimiento obrero, parar la organización que se venía”. Ambos hablan desde la experiencia y por los compañeros que no están. Mercedes Benz, fábrica en la que los dos trabajadores cumplían sus jornadas laborales, fue una de las tantas empresas que promovió y luego se benefició con el golpe de Estado de 1976. Desde septiembre de 1975, los jefes militares acordaron la implementación de un modelo económico neoliberal y, en consecuencia, definieron una estrategia clandestina que neutralizara y exterminara físicamente a los integrantes de las organizaciones guerrilleras, del sindicalismo combativo, de las organizaciones populares, del cristianismo de base y a los potenciales opositores. Lo que imperó fue un plan de aniquilamiento: secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones.“¿Quién no sabe que las fuerzas armadas son el brazo armado del capitalismo?”, pregunta retóricamente Hugo. Empresas y entidades bancarias fueron colaboracionistas del terrorismo de Estado y, además, se beneficiaron estatizando su deuda privada. Entre ellas se puede citar a Banco Río, Banco de Italia, Banco de Galicia, City Bank, Banco Francés, Banco de Crédito Argentino, Banco Comercial del Norte, Banco de Londres, Banco Tornquist, Banco Español, Banco de Quilmes, Banco Sudameris, Banco de Crédito Rural, First National Bank Boston, Deutsche Bank, Banco Roberts, Banco General de Negocios, Banco Shaw, Banco Superville, Bank of America, Chase Manhattan Bank, Acindar SA, Alianza Naviera Argentina, Alto Paraná SA, Autopistas Urbanas SA, Celulosa Argentina SA, Cogasco SA, Propulsora Siderurgica, Ford, Fiat, Mercedes Benz, Establecimiento Las Marías, Grupo Clarín, Ledesma, Alimentaria San Luis Astilleros, Alianza SA de Construcción, Continental Illinois National Bank, Cemento NOA, Cía General Fabril Financiera, Deere and Company, Deminex Argentina, ESSO, Industrias Metalúrgicas Pescarmona, La Penice SA, Loma Negra, Masuh SA, Manufacturas Hanover Trust, Macrosa, Pirelli, Selva Oil Incorporated, Sideco Argentina, Petroquímica Comodoro Rivadavia, Panedile Argentina, entre otras Julio relata que “en las fábricas se hacían listas de los sectores que querían un cambio, de los sectores que estaban por el socialismo. Acindar, Mercedes, Ford, por todos lados. Listas de comisiones internas, delegados, activistas, listas con los nombres de los compañeros que secuestraron o desaparecieron”. Esta persecución, recalca, no comenzó con la dictadura militar. “En los juicios estamos presentando esto: que empezó en el 73, y que la represión comenzó en el 74” y continúa: “A cada policía le daban 8 veces más que el salario del obrero más calificado, como si fuera un trabajador. Eso lo hicieron hasta el 75, hasta el decreto que dice que había que aniquilar a la subversión. Ahí comienza el financiamiento a través de López Rega y del Ministerio de Desarrollo Social, pero hasta ese momento financian las empresas”. Pero además las industrias y compañías cumplieron un rol fundamental como protagonistas activos en la represión. Hugo cita como ejemplo el apagón en el Ingenio Ledesma en Jujuy: el 27 de julio de 1976 se cortó el suministro eléctrico en todo el departamento y fuerzas represivas y capataces del ingenio allanaron viviendas. En vehículos de la empresa Ledesma fueron trasladadas más de 400 personas a los galpones de la firma azucarera. Tras torturas e interrogatorios, algunos fueron liberados, mientras que otros fueron enviados a comisarías, cuarteles militares o a cárceles de distintas provincias. Treinta personas permanecen desaparecidas. “¿Más pruebas que esas querés?”, afirma Hugo. Julio sostiene que dentro de Ford “funcionó un centro de detención y tortura. Durante los horarios de trabajo, para aumentar la producción, los llevaban, los torturaban. Después los metieron presos”. “Por eso nosotros queremos, primero, que se diga ‘genocidio’” -asevera Hugo- “y segundo que se condene a los beneficiarios”. El historiador Leónidas Ceruti señala que “Los empresarios estaban atemorizados por el poder creciente de las comisiones internas y cuerpos de delegados dentro de las fábricas y por la situación económica que combinaba control de precios y alta inflación. A mediados de 1975, en una reunión privada con Videla, sugirieron que las Fuerzas Armadas asumieran el poder. El compromiso que tomaron los principales empresarios fue que uno de ellos, José Alfredo Martínez de Hoz, fuera el responsable de la gestión económica del nuevo gobierno militar. Los sectores con poder económico resolvían así sus dos problemas principales: ellos arreglarían las finanzas del país, mientras los militares ponían orden eliminando a la subversión. Los medios de comunicación mayoritarios también apoyaron el golpe. “El golpe militar del 24 de marzo de 1976 fue clara y contundentemente contra la clase obrera y los trabajadores, para restaurar el orden en la producción, desarticular las distintas formas de organización obrera e imponer un plan económico de distribución contra el proletariado. “Desde 1969, en distintas zonas industriales se fueron dando formas organizativas democráticas, con gran participación de las bases obreras que establecieron con el tiempo profundas relaciones interfabriles, con innumerables contactos regionales y nacionales. A esto se sumó la intensificación de las relaciones y debates al interior de las fábricas, entre fábricas, y de las zonas industriales a los barrios obreros. Para frenar ese desarrollo en ascenso, el principal objetivo de la dictadura militar fue destruir y paralizar toda esa organización que se venía gestando en la clase obrera, el pueblo y las organizaciones populares”.

El Doctor en Ciencias Sociales Julio Gambina nos explica el por qué del ajuste, de las restricciones al dólar y otros fenómenos de un sistema que mantiene las bases del modelo de desarrollo productivo inaugurado en los 90. También opina sobre el cooperativismo actual y la potencialidad de transformación de Argentina y América Latina. - Se acaba la bonanza económica y queda al descubierto que este modelo no condujo a la distribución de la riqueza. ¿Estamos ante un ajuste? Quién lo va a pagar? - Sí, los ajustes siempre los pagan los de abajo, los trabajadores, los sectores de ingresos fijos, e incluso los pequeños y medianos empresarios que vinculan su actividad económica a esos sectores de menores ingresos. Si el mercado interno tiene menores niveles de desarrollo, si hay menores niveles de ingreso de los trabajadores, de los jubilados, de la gente que vive en el país, también esos sectores se van a ver afectados. Digamos que la caída de la actividad económica afecta a trabajadores y a pequeños y medianos empresarios y productores del campo, de la ciudad, por lo tanto hablamos de la gran mayoría de la población. Uno de los datos relevantes de los últimos años de recuperación económica entre el 2002 y el 2011 ha sido la creación de nuevos puestos de trabajo, a un promedio de unos 540 mil trabajadores por año. Ahora entre el último trimestre del 2011 y el primer trimestre del 2012, o sea en seis meses, se han perdido 360 mil puestos de trabajo. Es la primera vez que esto ocurre desde que empezó la recuperación económica en el 2002. Este es un dato estructural muy importante donde se ha detenido el crecimiento del empleo. Otro dato es que el crecimiento del empleo estaba relacionado a muy bajos salarios. Sólo se han defendido con respecto a la inflación los empleos regularizados del sector privado, no es el caso de los estatales y ni hablar de los trabajadores en situación irregular, es decir aquellos que no tienen seguridad social. Por lo tanto, hubo crecimiento acumulativo del empleo todos los años, salvo en los últimos seis meses y el salario ha ido por detrás de la evolución de la inflación. Entonces, es cierto que hay un deterioro de las cuentas macroeconómicas de Argentina, el INDEC, más allá de creerle o no creerle, manifiesta cifras de caída de la producción para el primer trimestre del 2012, y una caída del 0,5 % para mayo del 2012. Es la primera vez que ocurre desde el año 2009, año de gran impacto de la crisis mundial en la economía. Hay caída de la producción, en especial de la producción industrial, que multiplica varias veces el deterioro de la economía en general y por primera vez aparece una pérdida de puestos de trabajo. La economía no cae más porque los precios de exportación, principalmente de la soja y del maíz, vienen creciendo a niveles exorbitantes, incluso llegaron a precios récord en el primer semestre de 2012 hubo precios superiores al “boom” de precios que hubo en el 2008 que motivó el debate de las retenciones y de la 125. Este crecimiento de los precios internacionales significa importantes recursos para los principales propietarios de esas producciones pero también para el Estado porque un 35% de la venta de esos productos van como retenciones al presupuesto fiscal. Eso representa en el último año unos 8500 millones de dólares, un 30% de eso que se distribuye como fondo sojero en los municipios de la Argentina. Por lo tanto, el crecimiento de los precios agrícolas esconde la profundidad de la situación de crisis que hay en este momento en la Argentina. Esta situación también ha puesto de manifiesto problemas fiscales. Es decir, las provincias no tienen suficientes recursos para hacer frente a los gastos cotidianos, algo que también empieza a ocurrir en el Estado Nacional. - ¿Por ejemplo, el endeudamiento de Córdoba? - Claro, el endeudamiento de Córdoba, de Santa Fe, las provincias están muy asfixiadas y no tienen formas genuinas de aumentar la recaudación. Lo que están haciendo son reformas tributarias que suponen incrementar las tasas de algunos impuestos . El Estado Nacional está, de alguna manera, disimulando los problemas fiscales porque en los últimos años crecientemente utiliza para financiarse algunas cajas como el Anses o el Banco Central. Entonces el panorama que tenemos es una situación compleja donde se mantiene el superávit comercial porque hay buenos pecios internacionales de exportación, pero los beneficiarios de esa evolución favorable del comercio exterior son los dueños del negocio de producción y exportación agropecuaria, principalmente las trasnacionales de la alimentación, de la biotecnología como Monsanto, Syngenta, Cargill, Dreyfus. Y lo que se nota es un deterioro de la producción industrial y eso impacta en el grueso de la economía, afectando especialmente a los trabajadores. Hay varias empresas destacadas del complejo automotriz que han iniciado procesos de suspensiones temporarias de producción, y esto supone pagos limitados de los salarios. Es decir, se generan procesos de ajuste en el sector privado. Y en el Estado también empieza a presentarse el ajuste, por ejemplo el intento del Gobierno provincial de Scioli de pagar el aguinaldo en cuatro cuotas… - Aparte de eso, se van quitando adicionales y otras sumas no remunerativas que se cobraban en los salarios de trabajadores estatales… - Así es, se van quitando algunos beneficios y esto supone un ajuste para el ingreso de los trabajadores. La inflación real es otro gran dato del ajuste. Es interesante cómo el INDEC proyecta una inflación anual del 8% y los representantes sindicales pro-gobierno, no los críticos, proyectan una inflación del 24 al 25% anual, una triplicación de los valores oficiales. En la práctica esto supone una pérdida del poder adquisitivo del ingreso de los trabajadores que deteriora la calidad de vida. Por lo tanto hay ajuste. Hay ajuste por decisión del sector privado de la economía, por decisión del sector estatal y hay ajuste por imperio de las condiciones en que funciona la economía. Argentina no está ajena a la situación de crisis que vive la economía mundial pero aquí no es tan fuerte por el carácter extractivista del país como de los demás países de América Latina que venden al mundo productos primarios cuyos precios están aumentando. - ¿Hasta cuándo se van a poder mantener las restricciones al dólar? - Las restricciones están muy vinculadas a lo que hablamos antes. Argentina no fabrica dólares. Entonces, de dónde obtiene dólares una economía que es dependiente del dólar. Sobre todo porque Argentina ha decidido, los dos gobiernos de Cristina y el gobierno de Néstor Kirchner han planteado que “este no es el gobierno del default” y se ha generalizado una palabra que es el “desendeudamiento”, eso quiere decir que la Argentina paga rigurosamente su deuda externa. Y la deuda se paga en divisas, preferentemente en dólares. Los dólares de la Argentina se obtienen, por un lado del balance comercial positivo, si la Argentina le vende al mundo más de lo que le compra, le queda un saldo positivo en divisas. Pero esto sucede cada vez menos, por eso la Secretaría de Comercio restringe las importaciones. Esto afecta la producción local, que depende de insumos importados. La segunda fuente de dólares son las inversiones externas. Argentina no es un país privilegiado por la economía mundial, esos son los llamados países “emergentes”, países amigables con las políticas de apertura y liberalización de la economía como India, África, en América Latina privilegian Chile, Perú. Y la tercera fuente de ingreso de divisas son los préstamos. Pero Argentina no tiene quien le preste y quien le presta le cobra muy caro. Entonces no hay otro remedio que restringir el uso de los dólares, el Estado tiene la decisión de que los privados no le disputen los dólares. Las restricciones son crecientes y van a seguir mientras continúen los problemas de la crisis de la economía mundial y mientras continúen las restricciones estructurales para la evolución de la economía argentina - ¿No se pudo o no se quiso cambiar sustancialmente el modelo productivo de desarrollo? - No se intentó. La política económica desde el año 2002, Duhalde-Lavagna primero, y Kirchner-Lavagna después, y la continuidad, fue producir una reactivación de la economía, no se propuso cambiar la economía. Lavagna-Duhalde pusieron de manifiesto que había que pasar de un modelo especulativo a un modelo productivo pero sin modificar la estructura productiva que se había prefigurado en la década del 90. El elemento originario para el desarrollo de la política productiva con Lavagna-Duhalde, fue la devaluación y el no pago de la deuda establecido por Rodríguez Saa. El no pago de la deuda significó un alivio fiscal para el Estado y un aliento a la producción local, a la vez que se “apagaron incendios” de la crisis interna. Por eso empezaron a generalizarse en 2002 los planes sociales, luego vendrían las jubilaciones y la asignación por hijo. Sin embargo, el paso de la llamada política especulativa de Menem a la economía productiva de Duhalde- Lavagna fue una transferencia de los trabajadores a los empresarios. Esto se visibiliza en un estudio reciente donde se ve cómo han crecido las ganancias de los sectores empresarios y los ingresos de los trabajadores se han congelado en esta última década. Entonces el paso del llamado modelo especulativo al modelo productivo tuvo perjudicados y beneficiados muy claros pero ese modelo productivo no se modificó sino que se potenció. Características principales del modelo productivo desde Lavagna-Duhalde hasta ahora: 1) potenciación de un modelo productivo extractivista, esto se ve en el gran peso que tiene el agro. El dato de la expansión de la actividad agraria explica la expansión de la industria automotriz y el gran crecimiento de la construcción en las grandes ciudades también está explicado por la bonanza de los precios internacionales. En este sentido, defino el modelo productivo como extractivista y el modelo en la industria automotriz de armaduría (disminuyó la contribución de las autopartes al producto final), de ensamble y no difunde esos beneficios a la pequeña y mediana empresa. Con lo cual tenemos que el llamado productivo le da continuidad al que venía de los 90 donde se dio empuje a los organismos genéticamente modificados que es lo que amplió la frontera agrícola de producción de soja, maíz, etc. Esto se dio en 1996, en el segundo gobierno de Menem. Por lo cual el modelo productivo de desarrollo tuvo sus bases institucionales en los 90 y eso no se ha cambiado. - ¿Es muy soñador pensar en la posibilidad de una sustitución de importaciones? Siempre es posible, de hecho el Gobierno siempre la fórmula como una de sus políticas. Pero se está intentando una sustitución de importaciones muy parcial. Si uno revisa las propias estadísticas del INDEC que realiza la encuesta de empresas se va a encontrar que en estos últimos años ha crecido la presencia de las trasnacionales en todos los sectores de la economía (producción, servicios, etc) y por lo tanto resulta decreciente la influencia de las empresas nacionales. Para que haya una verdadera sustitución de importaciones tiene que haber un cambio de modelo productivo que no privilegie el comando de las trasnacionales sobre la Argentina. La presencia de las trasnacionales como Monsanto es muy fuerte en el modelo agropecuario, agroalimentario que hay en diseño hacia el 2020 y queda claro que la Argentina quiere avanzar en un desarrollo de producción agropecuaria dominado por las trasnacionales de la alimentación y biotecnología. Lo mismo podemos afirmar en el plano de la industria automotriz con las inversiones que se alientan, y en la explotación minera, en el plano extractivo. Por lo tanto, todo indica que lo que Argentina hace, sea para obtener dólares, sea para mejorar los datos de la macroeconomía argentina es que se potencia la dominación de las trasnacionales en la Argentina y no hay una inducción estructural para modificar los limitantes estructurales que se generaron en los 90. Entre otros la reforma de la Constitución y los tratados bilaterales para favorecer la inversión externas que favorecen a empresas extranjeras en detrimento de las nacionales. -En los últimos años ha habido un crecimiento cuantitativo de las cooperativas pero preocupa que sean solamente las generadas por planes sociales, ¿qué pensás al respecto? Es un tema muy complejo. Hay un crecimiento cuantitativo importante del cooperativismo en Argentina que está asociado a un crecimiento cuantitativo del cooperativismo a nivel mundial. En el caso argentino se revalorizó el cooperativismo en la crisis del 2001. Pero luego los Estados y entre ellos el Estado argentino, banalizaron la respuesta cooperativa cuando la asociaron a mecanismos compulsivos mediante los cuales los trabajadores recibían los planes sociales si y sólo si se organizaban a través de cooperativas. Cooperativas que en muchos casos fueron organizadas por los viejos métodos del clientelismo político-social argentino. Es decir, que no se generó una cultura asociativa de la población para el desarrollo de un cooperativismo genuino. Sino tal como sucedió con el Plan Trabajar en su momento, o en el Plan Argentina Trabaja, no fue una gesta desde abajo hacia arriba autogestionada como había sido en el 2000, 2001, 2002; se instrumentaron cooperativas en un estilo cuantitativista, una cantidad de personas organizándose en cooperativas inducidos por el Estado. Y no necesariamente se generaron condiciones macroeconómicas, políticas, culturales para que tuvieran un desarrollo propio, sino que lo que hacen es distribuir los planes. Este fenómeno se da en Argentina, Latinoamérica y a escala mundial. Por lo cual hay grandes desafíos para que la economía sea más organizada bajo formas cooperativas, lo que supondría ir en contramano de la tendencia que antes mencionaba de trasnacionalización de la economía argentina. Suponer una expansión de lo cooperativo significaría cambiar la política económica para promover la organización económica social popular de autogestión, lo que significa democratizar la economía, democratizar la sociedad, que es el principal aporte que pueden realizar las entidades cooperativas aún en las condiciones del desarrollo capitalista. - ¿Esperanzas? - Muchas expectativas, porque así como hay un proceso de recuperación del capitalismo desde el 2001 al 2012, como el capitalismo es una relación social, cuando se desarrollan empresarios también se desarrollan trabajadores. Lo que ha crecido en los últimos 12 años en Argentina y en América Latina, es la acumulación de fuerza cultural para la transformación. Entonces los datos no son buenos en materia económica pero sí son buenos en las expectativas de organización y transformación en la sociedad argentina. Es importante el hecho de que haya un fortalecimiento de organizaciones y sindicales de base en un plano territorial y sindical. El relanzamiento de la CTA por un lado, su expansión y desafío a dirimir en el sector sindical privado. La Argentina tiene 14 millones de trabajadores privados y unos dos millones y medio de trabajadores estatales. Si la CTA afirma su capacidad de representar a los trabajadores ocupados, desocupados, precarios, del sector privado y estatal del país, puede dar una presencia y perspectiva importante. Si a eso se asocian otras experiencias que se vienen desarrollando en materia de economía popular y se impulsa la potencia de los trabajadores asociadas a otros sectores sociales que supone discutir el tipo de país que se tiene y el país que se quiere, algo que se insinúa en la propuesta de la Constituyente Social , puede generarse un clima social para discutir estructuralmente qué es lo que se quiere transformar. Y si toda esta fuerza organizativa, sindical, social, cooperativa, popular se pone en dimensión política, la Argentina puede contribuir seriamente a las transformaciones que se generan en Latinoamérica. No es ilusorio lo que digo porque los cambios políticos de esta primera parte del siglo XXI tienen que ver con dinámicas sociales. Quién generó las condiciones para el cambio político no fueron los líderes de los países sino la dinámica de los movimientos populares.
esta nota tiene un par de años pero me parecio interesante igual,es un poco la historia de chary y de loquero Loquero Loquero es una banda marplatense de punk rock de esas que son de verdad. Las letras son profundamente emotivas, y no le huyen para nada a la politica con una postura claramente anarquista. Aca vamos a reproducir una entrevista que salio publicada en Steifree.com en 4 partes, es interesantisima. Las fotos tambien son extraidas de esa web, que esta buenisima. ¿QUIEN?: Chary ¿CONOCIDO POR?: Cantante de Loquero Era un día de semana, Chary estaba acá en capital federal por unos días y nos encontramos en un bar del barrio de congreso para llevar a cabo lo que termino siendo toda esta nota. Fueron más de 2 horas de charla, sin casi preguntas en la que nos fuimos metiendo en las distintas historias y situaciones de su vida. Hacia solo un par de días que había llegado de una gira por el sur del país, en la que estuvieron tocando junto a 2 minutos, la banda que en esa semana le cambio la vida y lo hizo volver a creer en el rock, según sus propias palabras. Para el que no lo conoce, Claudio (según dice su documento) es mar platense, estuvo siempre ligado a la movida punk de la ciudad, llevando bandas a tocar por allá, y armando sus propias bandas. De todas las que tuvo, la ultima, loquero, es la mas conocida. Con Loquero recorrió Argentina, algunos países de Sudamérica e incluso anduvo dando conciertos en casas ocupadas de la vieja Europa. Es amigo de tipos como Nekro y fue amigo de otros como Ricky Espinosa. Tuvo trabajos varios, accidentes extraños, situaciones border por doquier, una adolescencia conflictiva pero ahí esta, ya anda arriba de los 40 y sigue haciendo lo que le gusta, algo que no muchos pueden decir. Fue una charla amena, entretenida, con mil altibajos por las cosas que contaba, pero siempre atrapante. Espero que la disfruten tanto como yo. Acá les dejo la primera parte de las cuatro finales. Inicios musicales: Me metí en la música porque sentía que yo no era como el resto de la gente, me influenciaron los discos de mi hermano de Creedence, Rolling Stone, el tenia 18 años cuando yo nací. Eso me acerco originalmente a la música. Y después los sueños, soñar con ser músico. Yo me iba a ir a vivir a USA en el 83 y cuando me estoy por ir se muere mi viejo, entonces me quedo. Yo tengo toda mi familia allá , pero decía: antes de ir me voy a sacar una foto acá tocando, como para que vean que tenia una banda., Me voy a sacar una foto y decirles "esta es mi banda" pero para eso tenia que aprender a tocar. Emotion is my middlename: A los 12 años era muy fanático de Kiss me gustaba el glamour, me parecía que tenían libertad, se vestían como a mi me gustaba. Con esas ropas, se pintaban la cara.. Yo me pintaba la cara de blanco, compraba crema esa de los mimos, me pintaba de blanco y me sentaba en la mesa en la hora del almuerzo, me concentraba y hacia que se me cayeran las lagrimas. Yo quería ver si podía, pero eran unas escenas en mi casa, se ponían como locos: porque te pintas así.?.. era un nabo. Yo era emo antes que Capussoto! (risas) El 1er recital: Una vez fui a ver a Moris, cuando tenia 15 años, lo único que conocía era "de nada sirve" y una cosa que había escuchado en un programa de rock nacional. Yo era chico.. no se si tenia 15, creo que tenia menos y mi mama me vistió de blanco, pantalón blanco, campera blanca.. me peinó. Ese fue mi primer recital, cuando Salí de ahí me dije "yo voy a ser como ese chico". Era rocanrol lo que hacia.. la flashie con eso. La Escuela: Yo no termine el secundario, deje en 3ro en el Don Bosco de mar del plata, un colegio de curas, me suspendían, iba de mal en peor. Ahí fue que empecé a estudiar música en un conservatorio, estudie bastante años, 4 años creo que fueron. Desde los 15 que empecé con las drogas y muchas otras cosas, medio que todo lo que fue disciplina fue boicoteado, me autoboicotie, sino incluso podía haber llegado a ser músico (risas). Antitodo: Yendo por la calle en una peatonal encontré a dos pibes tocando una guitarra, tocaban temas de Creedence y de los Beatles y bueno me quede con ellos. Eran 3, 4, 5 que nos juntábamos desde las 3 de la tarde, todos los días, hasta cualquier hora, comprábamos cinco litros de vino y nos íbamos a la playa a sacar temas. Para mi eso fue la escuela, q me metan preso, ya raparme. Me gustaban los skinheads porque yo veía que estaban en contra de todo, incluso de los anarquistas, me gustaba todo lo que era estar en contra, tenia un cartel así que decía “yo odio”. No era violento ni nada, pero era básicamente antisocial, no era de pelearme y esas cosas. Termine muy mal porque estaba en una mala situación, la situación esta generada por el ambiente y si estas en uno medio triste… Pank: En Mar del Plata en aquella época como mucho éramos 6 punks, los que tocaban la guitarra conmigo no eran punks, eran pibes de la calle, solo tenían cierta cultura musical, pero lo mas punk que conocían era the police. Mi ambiente no era punk, pero yo si. Después cuando conocí el punk, se potencio toda mi punkitud.. Ahí hice mi primer banda, se llamo submision y la hice cuando tenia 19 años, tocaba la guitarra y cantaba. Hicimos 2 shows, uno en un local muy chiquito y otro con TTM. El 1er show de TTM fuera de Bs. As. antes de grabar su 1er disco, el 6 de agosto de 1986. Pank II: Había una cosa antisocial en mi y el punk entro justo en el momento que tenia que ser, yo no encajaba en ningún lado, solo en el punk. Cuando conocí a los punks, conocí a unas chicas que tenían una cultura superior a la media que me daban cosas para leer, y así fue como me empecé a leer muchas cosas. Me hice socio de una biblioteca, empecé a leer muchos poetas, a los clásicos. Si yo quería imitar a alguien no quería ser Johny Rotten, quería escribir como Baudelaire, yo quería hacer algo bueno.. no me salió.. bah, no le salió a nadie. El otro día estaba pensando, como dice Enrique Symns: “poetas deben haber 2 por siglo” y no creo que estén en el rock. Comienzo y final: Mi primer laburo fue en una distribuidora de juguete, en ese lugar tuve un accidente terrible casi me muero y deje de trabajar. Y ahí cambiaron un poco las cosas, fue traumático. El otro día fui al lugar del accidente, fui con mi hija, le dije “ahí yo tuve un accidente”. Era un lugar público, en un predio y cuando estaba ahí viene un chabon y me dice “no pueden estar acá”. Le dije que le estaba mostrando a mi hija unas cosas.. le decía que en ese lugar había un ascensor y que ahí me accidente… y el chabon me empieza a mirar raro.. me dice: sos vos?.. loco estuviste mas allá que acá.. sabias que estuviste muerto?. Yo le dije que si, que supe todo lo que paso, no lo podía creer, el estaba ese día, ese lugar no existe mas, fue clausurado por el accidente, fue terrible, marco un antes y un después. El accidente: Me caí en el hueco del ascensor, y vino y me aplasto… era chico.. lo vi venir y me empezó a aplastar y empecé a sentir mi cabeza hacer cric cric cric contra los fierros del fondo.. fue difícil. Creo que fueron 7 u 8 segundos, me cortaba, seguía y me cortaba!. Eso fue un antes y un después, esos segundos que estuve muerto hicieron que me empezara a cagar mas en la vida. Fue en marzo, el 15 de marzo de 1988, creo que no tuvo mucha injerencia en lo mío con la música, aunque dice mi mamá que yo era otra persona antes. Conociendo gente/música: Yo venia de mar del plata a comprar discos, y me iba a libertador y juramento ponele y me llevaba 5 discos o a veces no en disco, sino en cassette. Y así era como tenia cierta cultural musical. Yo escuchaba Circle Jerks, GBH, Exploited, todo ese hardcore medio cabezota, mucho rock radical vasco: Neku Gorriak, Kortatu, esa movida. También grupos de Bs As, yo tenia contacto con gente de acá, en el 85 la conozco a Patricia (Pietrafesa), nos escribiamos cartas, hablábamos por teléfono, ella me trajo a tocar acá. Yo la llevaba a tocar allá, siempre fuimos así como conocidos. Igual que Nekro, que me mandaba fanzines con el padre. El padre iba a mar del plata, me tocaba el timbre me decía: vos sos chary? Toma y me tiraba una bolsa con cosas que hacia Nekro. De MDQ a BA: Yo venia a Bs As a ver bandas, viajaba casi todos los fines de semana. A comprarme discos, estaba con mis amigos, en aquel momento, sepulkro, todos tus muertos, conmoción cerebral, alerta roja. Los alerta roja eran una banda que Luca Prodan una vez dijo que ellos eran la única banda punk que existía en argentina, yo estuve hablando alguna vez para tocar ahí.. pero bueno. Prostitutas y punks anti policias: Una vez yo estaba en mar del plata y estaba escuchando a Lalo Mir y Elizabeth Vernaci. En el programa tenían una sección que invitan a los oyentes que tengan una buena historia a llamar. Y ese día llamo un pibe diciendo que acá en el congreso va a haber una manifestación contra la policía, prostitutas y punks unidos contra los edictos policiales. Yo agarre la mochila, le dije “mama me voy a la marcha contra lo policía”.. un pelotudo, como le vas a decir?, ella se preocupaba toda. Me vine, llegué, empecé a preguntar, eran las 2 de la tarde, venia caminando por entre ríos y en un bar me golpean desde adentro la ventana. Veni, me dice una vieja, yo no conocía a nadie, era ella y una pendeja toda así vestida de negro. Entro y me preguntan: vos sos punk?.. ehh bueno si.. venís a la marcha contra la policía?... ehh si. Entonces sentate acá. Yo soy Ruth, ella es Patricia. Ruth era muy famosa, tanto que yo la conocía, era una luchadora de los derechos de las prostitutas, en las revistas le hacían reportajes, quería legalizar la prostitución en la época de Alfonsín. Empezaron a decir que era lo que íbamos a hacer : vamos a cortar la calle, vamos a ir para acá, para allá, eran 2 y ahora conmigo 3. Asi fue como se hicieron las 5 de la tarde y habían venido 8 punks, 2 prostitutas, un fracaso total y Ruth agarro una pancarta que habíamos hecho con marcador en el bar, y se puso sola en el medio de la calle y atrás fuimos todos. Después empezó a venir más gente, venia la prensa. Después de eso se hizo una comisión para ir al congreso y fui yo! con Ruth y Patricia. Yo caí ahí con esta gente.. pero tuve suerte. Ese día salió un diputado a hablar y conseguimos que se trate en la próxima sesión el tema de los edictos policiales. Al final no paso nada, pero entré al congreso que fue lo mas lindo que me paso en el día. Arte arte arte: Siempre estuve ligado a la cosa provocativa, uno no puede ser complaciente tampoco. No tiene porque tener un objetivo. “yo hago arte porque quiero comunicar el dolor y el sufrimiento del pueblo”… eso es una mierda, hago lo que hago, yo voy. No tengo un objetivo final, mientras lo hago veo. El arte para mi es un signo de pregunta, no una respuesta. Me dan asco los artistas, los que dicen “yo soy un artista” cuando viajo en profesión pongo lumpen (risas). A: Yo tuve una época anarquista, estaba en una agrupación que se llamaba agitación anarquista. Cuando sos chico, sos anarquista, no queda otra, sino sos un tarado (risas). La provocación, por la provocación misma: El look lo deje a los 20 años, ya renegaba de eso, renegaba de todo en realidad. En algún momento colabore con las madres, pero cuando renegaba de todo, una vez en mar del plata, fui a una ronda de las madres, un jueves, vestido de militar. Sin hablar con nadie, ni hacer sociales, ni decir a quien conocía o a quien no, me metí en la ronda. La ropa era una provocación total, no solo contra los milicos, porque estaba en una marcha contra ellos, sino contra las madres también. Me acuerdo como si fuera hoy, vinieron 2 policías con 2 perros y se pusieron en el medio de la ronda, re provocadores, y las madres dándoles vuelta alrededor y toda la gente sacando fotos de la situación. Todos me miraban, “que es este joven, todo raro, todo punk, vestido de militar, no esta con las madres, pero esta dando vueltas con ella”. Y eso no se que significaba, pero me gustaba. No creo que haya un objetivo. Yo la vuelta la daba porque se transita, yo no quería esto o lo otro, todo me chupaba un huevo, yo estaba transitando, haciendo mi cuadro, haciendo mi obra, ellos eran extras, la policía, las madres, todos. Era chocante. Ese día las madres no me echaron, debo reconocer, no me dijeron nada. El soldado: La música en algún momento para mi fue una catarsis, sino me hubiera vuelto un asesino en serio, no en serie. Yo quería matar, yo odiaba a todo el mundo. Odiaba la colimba pero la hice porque yo quería. Yo no había hecho la colimba, había sacado numero bajo y un día no se, yo tengo esas cosas.. me dije: “que es lo que mas odio?”: la disciplina, los militares.. ok.. no me importa.. y me anote. Revisación medica, al otro día me estaban mandando en un micro a Punta alta. Tenia 21 años, tocaba, deje la banda, deje todo. En la 1ra entrevista con el psicólogo todos decían que iban porque era una salida laboral y bla bla.. yo estuve como 45 minutos con el tipo. El psicólogo me pregunta: “¿a que viniste?”. “ Yo vine a aprender a matar”, le digo (risas). “¿Aja.. Por qué queres aprender a matar?, me pregunta. “No se, yo quiero matar todo”, o algo asi le digo. “Bueno.. acá te vamos a enseñar.. participaste en algún movimiento político?”. “Si, madres de plaza de mayo.. agitación anarquista”. Y les decía, “¿Cómo que me estoy cavando mi propia fosa no?”.. “no no”, me decía, pero me trataban como un loquito.. “así que sos loquito?.. y me mandaban a los cardos”. Estuve 2 meses y medio, porque después te hacían un contrato por un año y no te podías ir, entonces yo sabiendo esto antes de los contratos, me fui. Psicólogo de vuelta: “vos viniste a aprender a matar y todavía no sabes”… y yo le decía que sabia que antes de los 3 meses me podía ir cuando yo quería y como le argumentaba la cosas bien, me dijo: “ok, andate”. Yo los odiaba, los odiaba con toda mi alma, de verdad. Cantábamos una canción que decía “para un camada no hay mejor que otro camada de su clase” y de ahí saque la letra para el soldado, me sirvió para eso. Si te contára todo lo que nos pasó te cagarías como un pato. Llena de bichos una aguja nos picó y parece que no fue tan malo. Busqué la fórmula del farmaco y de dios son mis amigos y me entienden. Como las mariposas vivo dos horas hoy, mañana ya no existo. Madame buterfly, Madame buterfly. Volver volver al mar a contemplar como se ahogan unos sueños. Envejecer tocando la misma canción de la muerte que camina lento. Madame buterfly, Madame buterfly. Y la alegría fue ganando su lugar, entre las viejas rimas de mi abuela. Y yo las grito a todos con mi mala voz, con mis borracheras y mis malas ideas.[Loquero - Mariposas] Cayendo: Nunca fui un alcohólico, pero siempre me lleve bien con ellos, mis mejores amigos eran alcohólicos. Me he agarrado algunos carajos de alcohol, pero tuve hepatitis también y me hacia mal. Pero lo que peor me hizo fueron los psicofármacos, mas que la marihuana o drogas sintéticas. En los 80s había una época que eran muchas pastillas, y era pastas y alcohol todo el tiempo. Empecé a tomar todas, hasta que un día conocí el Rohypnol y eso me cambio totalmente. Me hice adicto, el Flunitrazepam tiene un componente que crea tanta adicción como la heroína, pero como acá no había heroína.. de las pastillas me agarré la peor. Me hice dependiente psíquicamente, físicamente, totalmente enfermo. Fue un momento de caos pero caos!. Me preguntaban a que te dedicas y decía “yo me drogo”, ese era mi único objetivo. Me levantaba a las 10 de la mañana, me tomaba una, dos, sabes como te deja la cuarta?. Tengo días de mi vida que están en blanco. Tengo días que me acuerdo estar tirado y ver gente que me esta rodeando y no se quienes son. Se ve que yo me caía en cualquier lado y me levantaban, me llevaban a la casa, no se. Nihilismo: Me mande muchas cagadas con mi familia… un día me desperté y mi mamá estaba bañándome, parece que me había desmayado. Me encontraron tipo a las 2 de la tarde tirado en la vereda, pensaron que estaba borracho… no estaba borracho, estaba re loco, a mi no me importaba nada. Después me fui de mi casa, dormía en la calle, tirado. Tambien estuve durmiendo con chorros, eran buenos pibes, pero yo no era chorro, para ellos yo era un pavo. Pulinqui: En el aguantadero ese pase días enteros sin dormir, hecho mierda. Un día viene Pulinqui, que tenia mi edad, medio punky y me admiraba porque yo tocaba. El tenia problemas, andaba con una escopeta recortada y esa noche viene y me apunta, apuntó a todos, pero vio que yo me asuste un poco, vio mi lado débil. Entonces me dice “como se parainoquea la gente cuando lo apuntan con una recortada” y yo me empecé a perseguir: “me va a matar, me va a matar, me va a matar” entonces me acuesto, “ya está, que me mate..” y me dice “ehh no te parainoques.. no te voy a matar”. Como a las 5 de la mañana se van, estaban re locos y van a chorear un colectivo, y algo sale mal y a Pulinqui lo matan. Era una época muy oscura. Amistades: Todos mis amigos se picaban, yo le tuve rechazo a la jeringa, siempre siempre. Ahora ya no tengo amigos, todos se murieron de sida, se picaban y se murieron, yo nunca entre en esa. Un día estábamos en la casa del pibe que tocaba conmigo en aquella época y todos usaban una o dos jeringas, y tenían un vaso con agua donde hacían gancho y la limpiaban. Yo estaba ahí tirado tomando. Y no se, estábamos tomando cerveza y sin saber me tome el vaso que ellos usaban, con la sangre y todo. Cuando tuve hepatitis, me hacen los análisis de sangre, me preguntan si tenía algo y les digo “debo tener sida”, porque todos eran positivos.. y le cuento que me tome el vaso ese y me dice “ojo que los jugos gástricos del estomago destruyen cualquier cosa, sino tenes una herida o algo así que haya hecho que la sangre y no se cuanto, por ahí no tenes nada”. A mi me daba igual, yo era un muerto en vida.. y nada, me dio negativo, no me lo agarre. El final: Yo deje de tomar por Gustavito, un amigo, me lo encuentro un día a las 10 de la mañana en el centro, vamos a tomar una birra, y me dice “que bueno que estuvo anoche no?.. como garchamos” Yo le decía “sí sí” y no me acordaba de nada!. Él se da cuenta y me da una trompada y me dice “Si yo fuera cana y te digo que mataste a alguien decís que si, no sabes lo que estas diciendo”. Me hizo tomar conciencia que yo no sabia lo que hacia durante meses, tenía razón. No cogía nunca y cuando cogía no me acordaba, era un pelotudo! Eso me hizo un poco despertar. Al otro día me levante y dije, esta es la última y la deje. Ahora no tomo más nada, ni alcohol. Experiencia gastada. El nombre: Loquero nace una vez que estoy preso. No era estereotipado, porque yo había escuchado que Johnny Rotten había dicho “no quiero mil copias de mi” entonces yo me dije que iba a ser distinto. Me cortaba el pelo yo mismo, de a mechones con la tijera y agarraba la afeitadora de mi papá y me la pasaba. Me habían metido preso solo por eso. Andaba con muñequera con clavos enormes, era muy radical. Cuando me llevan me sacan la ropa, todas mi cadenas, lo que tenia y me tiran al calabozo, pero no al de los menores, me tiraron al de los grandes. Yo decía o acá me cojen o me matan. Yo con el look punk entro y me quedo al lado de la reja, mirando a todos, cagado en las patas. Y viene un chabon, así todo tatuado, todo mal, y me mira, se me acerca y me dice: ¿venís del loquero vos?. ¿Qué pinta tendría yo para que ese chabón, me pregunte, se imagine que yo venia de un manicomio?. La felicidad oh oh oh: El otro día escuche una canción de Larralde que decía “quiero cantarle al gato, a las flores, pero no puedo, le tengo que cantar a las cosas tristes”. Y yo digo que poder, se le puede cantar a todo eso, pero ahí está la capacidad tuya. Ojo, a veces las chicas me decían: "vos me haces esto porque querés escribir algo, pero no me lo hagas, no seas hijo de puta…" Yo busco en mis situaciones jodidas para sacar algo, esta claro que en la felicidad nadie escribe nada bueno. Luca & Symns: A Sumo los vi en diciembre del 87 en Mar del Plata, teatro San Martin, poco tiempo antes de que se muera Luca, pero tenía como cierta distancia del establishment rockero, yo leía el Expreso Imaginario, la revista Humor que estaba Gloria Guerrero, la Cerdos & Peces por supuesto. Enrique Symns me llamó a mi casa una vez, lo atendió mi mamá: “estoy buscando al cantante de loquero”. Después me dice, "te llamó un tipo de Buenos Aires, Enrique Symns..". QUIEN!?. Me había llamado porque había escuchado el "Temor Morboso" y le había parecido fantástico y llamaba para invitarnos a tocar en una fiesta de la Cerdos, así fue como lo conocí. Lecturas: Yo en un momento trabaje con un baterista que teníamos nosotros, el me metió en el circulo del buen lector de Mar Del Plata, terminó a cargo de la sección MDP y ahí fue que puso a todos sus amigos a laburar. Y me decía, "Chary vos no servís para andar por la calle vendiendo, así que vas a confirmar los libros". Lo que tenía que hacer era tomar los pedidos, los vendedores lo pedían a la sucursal, ellos lo mandaban, yo lo iba a buscar y los entregaba. Llegué a tener 40 libros en mi casa, los empecé a abrir y empecé a leerlos, como había que entregarlos llegué a leer 3 libros en un día. Después nos echaron a todos, pero funcionaba. Chary, el enfermero: En el año 92-93 me agarro hepatitis B, de tanta porquería que tomaba. Por esto me hice amigo de un enfermero y me dijo que había un curso gratis para ser enfermero, si lo quería hacer. Yo estaba al pedo, no trabaja, no hacía nada, estaba en loquero nomás y lo hice, me recibí. Nunca pensé en ejercer y un día un amigo me ofrece trabajar en una clínica psiquiátrica, y acepte. No hacía nada de enfermería, solo medicación, contención verbal. Ahí no sos el mismo cuando entras y cuando salís. En un momento me canse de la psiquiatría y una conocida me ofrece laburar en el hospital y cambié. Trabaje en terapia intermedia, intensiva.. baleados, acuchillados, envenenados, de todo. Aprendí mucho, y estuve como 2 años ahí, después empecé a tocar mas con Loquero y bueno... Ese laburo era muy bueno, no por el trabajo en sí, sino por lo que aprendí, por ejemplo, se sacar personas de paros respiratorios, lo hice muchas veces.. yo venía de psiquiatría que era dar la pastillita y escuchar lo que decían los locos. Otra cosa que nunca pensé que iba a saber hacer era poner suero, pero lo hacia tan bien que hasta me llamaban de otros pisos para ponerle a enfermos de HIV porque estaban muy hechos mierda, muy flaquitos… estuve 9 meses en infectologia.. todo mal. La experiencia estuvo buena, pero lo deje. Estoy muy deprimido man, al cabo que ni me querrás escuchar. Parecíamos tal para cual: dos tipos lejanos, tranzando recetarios, buscando la liberación final. Hermosos días lejanos, extraño desengaño en realidad. Buscando un estallido, estabamos tan locos que las voces eran ladridos. Y los genios no se aburren, no no no!. Me dicen al oido, dos chicos escondidos, en este mundo cruel estábamos perdidos, viejo y cansado amigo mio, los dos. Sigo buscando la pared donde gritabas "ya no me emociono con nada..." [Loquero - Desde aqui] Manuel Ricardo Espinosa: A Ricky lo conocía, porque era Flema. Nosotros tocamos de soporte de flema en el 94 en Mar del Plata y eso. En 1998 empiezo a trabajar en Malasaña discos, me ponen a hacer prensa, yo no sabía nada, pero me dijeron es fácil: tenes que hacer gacetillas de las bandas y llevarlas a los medios. Una de esas era flema, me dieron una computadora y un escritorio… te juro, así como te lo estoy diciendo. Trabaje 3 meses y me echaron, pero me echaron por culpa de Ricky, porque Ricky es un zarpado (risas)… fijate que todavía digo “es”. Hoy me llamó Ricky y me dijo lo dificil que es": Siempre que iba a ¿Cual Es?, el programa de Pergolini en la radio Rock & Pop, me recibía Nacho Goano, el productor y me hacia dejar la gacetilla, el cd y chau me despachaba. Yo le pedia ver a Mario, pero me decia que estaba con la grilla a full de bandas para entrevistar, que nunca tenia lugar. Un día, cuando salió "Si el placer es un pecado..." voy como siempre, pero voy con Ricky. Entramos, pedimos para hablar con Mario, en cambio viene Nacho, lo saluda a Ricky y él le dice que quiere hablar con Pergolini, esta vez nos dice que si y se lo llama, ya era más de lo que yo había conseguido solo!. Baja Mario, Ricky le dice que quiere que le haga una nota para promocionar el disco nuevo que sacaron. Le mete la misma excusa que me metían a mi, que tenian muchas bandas, que no podian y no se cuanto pero le insistimos y Pergolini le termina diciendo que esta bien, que volvamos al otro día y hacia la entrevista! Pero Ricky empieza: “Mario, vivo en Gerli.. ya estoy acá.. hagamosla hoy“ (risas) y ahí fue que dijo “Ok, suban y hagamosla”. Fue una nota de cómo una hora que pegamos solo por romper las pelotas. Vamos a decir que tambien ayudó que el día anterior habíamos hecho un quilombito ahí en Rock & Pop que nos terminaron metiendo presos a Ricky y a mí. Habíamos ido a hablar con Juan Di Natale.. porque estabamos haciendo prensa, ibamos a los medios y Ricky me acompañaba. Ese día mientras esperábamos empezamos a chupar… - Habían pateado una puerta o algo así no? Y además Ricky le había sacado el arma al policía de la puerta.. no sabes lo que fue.. vino la policía y nos llevaron en cana. Al otro día se enteraron en Malasaña y me quería matar: “¿Como vas a estar borracho con el artista?” (risas). Si, entre otras cosas pateamos la puerta y claro, Mario se habia enterado… Ricky de flema, El último punk: Han dicho muchas cosas sobre Ricky después que murió, creo q no lo han valorado, y ese subnormal que escribió el libro ese.. ¿Cómo es que se llama?, yo le escribí una carta al pibe. No es que este plagado de mentiras, está plagado de verdad, pero estaba buscando el lado escatológico y no el lado critico. No es que mienta, sino que me parece un producto comercial, por ejemplo dice: “se comía el vomito”, si se comía el vomito, ponele Chary se comió el vómito ¿y qué? ¿vas a hacer un libro con eso?. ¿Eso es lo mejor de mí? Ricky escribía cosas re lindas, la gente piensa que solamente era un bardo y ese libro ayuda. Les dolió mucho a los padres porque decía cosas muy duras. Tal vez hubiera sumado a otro mito, pero no al de Ricky, porque él era una persona sensible que se tomaba una cerveza y se ponía a llorar cuando hablaba del hijo. Y eso no lo dice en ninguna parte. Sabía que lo cagaban y entendía el negocio, aunque todos pensaran que era un negro cabeza. Cuando entraba a Malasaña le decía al dueño “¿qué haces garca?”. No sé si cada uno cuando entra a su trabajo le dice a su jefe, que haces garca.. no creo.. y seguro que te están cagando también, hay poca gente así. Y lo que vas a rescatar de él es todo lo escatológico.. el bardo y nada más?, Noooo yo lo conocí y sé que no. No lo vi en la tapa de ninguna revista jamás y cuando lo veo se habían basado en ese libro. El director me escribió y yo le puse en la carta, si alguna vez lo encuentro a este pibe.. Sebastián no se cuanto.. lo voy a desafiar a pelear como la ley de la calle me lo demanda, por lo que ha hecho, es lo que se merece, lo que Ricky hubiera hecho por mí. Vos sos vos: Era muy especial Ricky, era una persona muy querida por mi y le tuve mucho cariño. Cuando murió me acuerdo que me llamó Nekro y me da la noticia: "¿viste lo que paso?... murió Ricky.. acordate que vos no sos él... y que ahora que él murió vos no tenés que ser Ricky, tenes que ser vos, yo se que era tu amigo y todo, quedate tranquilo". Eso me quedó re grabado, fue su manera de darme el pésame. Homenaje: El día del homenaje en Cemento, después que había muerto, yo estaba invitado, iba a cantar. Estuve hablando con Fernando Rossi y me dijo que suba a cantar “a nadie” que estaba por el final. Y me puse a ver las bandas que tocaban.. y sé que algunos grupos de los que estaban ahí lo despreciaban y los veía ahí diciendo “negro querido.. ¿por qué te fuiste?”. La gente si lo quería, pero ellos no, era muy hipócrita. Ese día me negué a mi mismo participar de ese homenaje y dije no puedo hacer esto, mira quien está tocando, yo sé todo como era, estaba adentro, no lo veía de afuera y me dije que no iba a ser parte de eso, me fui y no cante ese día. Nunca más participe de homenajes ni nada de eso, no me parece. Carlitos de Campana: Nekro es el rey de la independencia, no tranza. Me gusta eso de él. Una vez iba a tocar en un lugar y el pibe que armó el show, puso un aviso de una carnicería en el flyer y no tocó por esa razón. Esas cosas para mí son valiosas, sigue siendo unos de los más respetables dentro de la movida, al menos para mí. Muchas veces nos peleamos, por el sello y eso. Como él es artista, para mí un artista no puede andar haciendo de empresario. Si sos artista te vas a preocupar por tu obra, si sos empresario te vas a preocupar por el sello, porque crezca, se vendan los discos, lo que pasa es que él no era ni artista ni empresario, el era amigo, un amigo que ayudaba a otro amigo y él lo que hizo fue ayudarme. Yo siempre digo que en esta vida solo hubieron cuantro personas que confiaron en mí, dos ya no me hablan, otra es mi mamá y el otro es Nekro y eso se lo re agradezco. El rock despues de los 40 y los consejos del peluquero: El otro día Cristian (Aldana) me cuenta que iba caminando por la calle, era por acá cerca, por Congreso y se cruza con dos pibitas y y una le dice a la otra “ese es Cristian del otro yo”, y el nada, no se hace cargo, hasta que escucha que dicen “esta hecho mierda el viejo ese” (risas). No hay caso, ya somos grandes. Toda la gente de mi edad, tiene una casa, una familia normal… mi primo me dice que estoy loco. Yo trabaje en un hospital público, tenía todos los beneficios que te daba trabajar en el estado. Me tenía que ir de gira y me fui, ni lo dude. Cuando tenes 20 años es una cosa, cuando tenes 40 es otra, es difícil. Charlando con un conocido, le digo que a veces no se que hacer, que pienso en hablar con el hospital para ver si me toman de vuelta y se me re enojó, me dice “nadaste desde la mitad del mar hasta 1000 metros antes de la orilla y te vas a dejar ahogar?, vas a dejar de nadar?, ya nadaste hasta acá, ahógate pero nadando, no abandones, seguí con la tuya, vos te tenes que morir como vos viviste, no podes ir a buscarte un trabajito mejor y decir ay! ahora tengo obra social!, NO!”. Que hijo de puta, siempre me despierta. Estamos en una época en que hacer punk rock en argentina es complicado, los lugares piden millonadas para tocar, no hay una movida solida que convoque demasiada gente y muchas bandas mueren tocando en la sala de ensayo. En todo este panorama oscuro las únicas que perduran con algo de éxito como para salvar los costos son las que vienen haciendo lo suyo desde hace años, dígase 2 minutos, dígase cadena perpetua, digase mal momento, digase Loquero.. los 90s no murieron!. En esta camada Loquero se destaca por sobre el resto, tiene algo que la hace distinto, no le canta al descontrol, no compone con el diario en la mano, sus letras hablan de otra cosa, son casi poeticas, todo debido a Chary. Chary habla de soledad, de viejos amigos perdidos, de eso que te pasa en la vida y pocos suelen decir de manera tan clara. Chary es un tipo sincero, frontal, con mil y una historias que lo llevaron a escribir las canciones que escribe, esto lo termine de descubrir mientras grababa esta nota en un barcito de congreso. Esta es la última entrega, donde haré lo mismo que las veces anteriores, dejaré solo su testimonio para que cada uno interprete y saque sus propias conclusiones. Espero que la hayan disfrutado tanto como lo hice yo. Mi corazón es de cristal y nadie lo puede rayar, desconectado del pulmón que nada puede oxigenar. Mitad volver, mitad nacer. Para ser un tipo normal, voy aprender a resbalar, para estar solo. Quiero jugar a la pelota, cerrar ventanas y bailar y que la música desvíe toda la mierda a otro lugar, toda la mugre a otro lugar. Para ser un tipo normal, voy aprender a resbalar. Para estar solo hay que tener mucho valor. Quiero que rompas los vidrios del baño, quiero que te cortes por mi y quiero que me entibies con tu aliento de muerte, quiero quemar los barcos e irme de aquí. [Loquero - Peinala] MDQ: Vivo en Mar del plata, ganaría mas guita si viviera acá en capital, porque me ahorraría los pasajes, pero toda la banda vive allá, así que los pasajes igual hay que pagarlos. Nadie quiere vivir acá, porque ha sido para bardo, a nadie le gusta buenos aires como ciudad cosmopolita agitada. Tenemos cierta tranquilidad allá, en este momento de mi vida no está mal. Mar del Plata, es la única ciudad de Sudamérica que tiene un asesino serial en este momento, al loco de la ruta todavía no lo atraparon. Es muy especial, es muy linda y es horrible también. El otro día salió que mi barrio era zona de riesgo para tacheros y taxistas. Vivo en una zona muy jodida.. pero a mí.. que se yo.. me acostumbre, estoy ahí, no tengo tantos problemas con la ciudad como cuando era chico, ahí la odiaba a muerte, yo quería otra cosa. Ahora estoy teniendo mejores relaciones, estoy más tranquilo, ya no tengo 20 años y miro las cosas de otro modo. LQR: A la banda le va bien, en cualquier lado del país que toquemos, tenemos cierto reconocimiento a nuestra trayectoria. La banda nunca explotó, como muchos quisieron, a mi nunca me intereso especialmente eso, me parecía que antes de la banda iba a explotar yo. En un momento si bien hice cosas para que la banda crezca, no fue una ambicion desmedida por el éxito, fue más bien un experimento. Si me das a elegir entre la seguridad y el misterio, voy a elegir siempre el misterio. Cemento podía estar lleno o semi vacio, el experimento era ese. Hace poco leí de massacre que le decían “los felicito por este éxito aunque este éxito sea la mierda que es”. Tal vez Massacre tiene el premio a su merecida trayectoria, tiene el champagne que siempre se mereció. No sé como lo viviría yo, como sería que loquero toque en el luna park (risas) como experiencia no me voy a negar, me animo, capaz hay 200 personas, pero me animo. Touring: Yo veía en la Madhouse a alguna banda decir que estaban cansados de la gira y yo decía que hijos de puta, es lo único que quiero en la vida, irme de gira y no quiero nada mas, ni familia, ni hogar, ni trabajo, quiero vivir tocando por el mundo. Y cuando me paso, la viví con amargura y bastante desilusión. Pero es mi personalidad, no todos estaban así, los demás disfrutaban mucho. Prefiero mil veces tocar en Buenos Aires que allá. Tal vez si hubiera sido cuando tenía 20 años, lo hubiera vivido con más alegría, con más actitud. Pero es feo tocar y que la gente te este mirando así.. raro. Europa Okupa: Cuando van las bandas allá, americanas, europeas o inglesas o lo que fuera, hablan en su idioma y no les importa que el público no los entienda, así que yo hablaba en español. Allá me agarro una cosa nacionalista que nada que ver, pero al ver tanta injusticia tanta desigualdad, más estando sensible, porque estando lejos de tu país te pones sensible, yo quería volver, no quería estar allá. Hicimos 60 shows en lugares okupas, hice buenos amigos, de hecho el disco Black lo pago un sello de allá, el sello comunista, salió como 4 mil euros y lo pagaron ellos. Hicimos toda España, Francia, Holanda, Bélgica, Portugal, Alemania, país vasco. Una vez estábamos probando sonido y vienen los okupas y le dicen a todos los que estaban viendo la prueba si pueden salir que tienen que empezar a cobrar entrada y salen todos, hacen la cola y vuelven a entrar… impensado acá. Europa II: Me han dicho: ”mira la banda me pareció muy irrespetuosa para con el público pero igual te voy a comprar el Cd para ayudarlos”. Porque en algunos lugares yo me enojaba, no hablaba con la gente. Para mí fue una mierda esa gira, me sentí muy mal, suspendí un show en Barcelona, porque me sentía mal de salud, cosa que nunca había hecho. Si me pongo en detalle se que hubieron momentos espectaculares, pero solamente me acuerdo de la traffic y de cómo íbamos sin bañarnos a veces y viviendo con las mismas 20 personas 70 días. Además era llegar, descargar, tocar, cargar e irse, así cualquier se cansa. Suiza: Con mi guitarrista a veces discutimos por las letras porque él dice que no es necesario el sufrimiento para hacer las cosas bien, me dice que viviendo en Suiza nosotros seríamos una re banda, sonaría bien, saldría todo bien, nunca tendríamos problemas de desorganización; pero yo digo que no seriamos nosotros y él que sí, que seriaos nosotros pero seriamos mejores. Lo respeto a él, pero no estoy de acuerdo. Cuando yo estuve en Suiza, tocando, fue una desgracia para mí. Toda esa perfección no tiene que ver conmigo. De hecho me vine antes porque no me bancaba ese orden, estaba todo limpito. No sé, seré un indio que me pone nervioso todo eso, para colmo escabiaba y me pegaba peor: "En mi país se están cagando de hambre y esos con autos de 100 mil euros… " 2 minutos: Yo estuve 70 días arriba de un micro con españoles, con los más reventados del hardcore, y no vi nada así. Vengo de estar de gira por el sur del país con los 2 minutos y fue increible. Al que me diga que el punk no existe (como yo pensaba hasta hace unos dias) le diré que mientras exista 2 minutos va a existir el punk. No del anarquismo constructivo, sino de la cosa anarquizada destructora, del caos por el caos mismo. Si me decís que el rock en Argentina es una porquería, yo te digo, si ok, pero mientras este 2 minutos le pongo una fichita. Es una cosa de locos, yo no lo podía creer, no tengo ningún tatuaje, pero me voy a tatuar 2 minutos. Cambiaron mi vida, no por su música, lo hicieron porque vi autenticidad, yo no veo autenticidad loco, yo veo pose y ellos no son pose. No es poesía, no es rock… es 2 minutos. Son la única banda de punk rock que queda en Sudamérica, hasta les hice un tema! Volví a creer. Es así acá todo el mundo trata de hacer su negocio con dignidad y nada más, de verdad no hay nadie, salvo 2 minutos. Discos discos discos: A mí me sirve que nuestra música este en internet, un grupo como loquero que antes vendía 4000 discos ahora va a vender 1000 por esto, no me sirve por las regalías que yo cobraría por esto, pero si me sirve por los shows, ahora viene mucha más gente, a los shows van más pibes, no me llevo mal con eso, todo lo contrario, me gusta. Al sello no creo que le guste mucho, porque bancan una grabación, con todos los gastos que tienen, pero tenemos suerte, el único disco que bancamos nosotros fue el primero. El segundo lo saco Nekro, el tercero lo saco Nekro, el cuarto lo pago esta gente de España, después esos otros discos como el acústico y los demos los edito x el cambio. Ya esta terminado el 2do suicidal futbol club y ahora estamos haciendo un disco acústico de nuevo y uno electrónico, con batería electrónica, todo remixado, para sacar como loquero que lo estamos pagando nosotros. Suicidal fútbol club II: Tenemos el otro disco listo, pero no salió todavía. Esperamos que el sello apoye, que haga un poco de promoción, porque del primero no se hizo nada. Yo entiendo que no hay guita y todo eso, pero nadie se entero, si los chicos, los fans, pero no los medios grandes, nadie se hizo eco de que salió. El disco esta buenísimo, está bien grabado, re bien masterizado.. el 2do es mejor y tiene mejores canciones, son trece canciones nuevas. Terminamos un video ahora, nos lo hicieron los chicos de much music, de onda, porque les gusta la banda. Estoy contento con eso, pero viste como es, tenes un video pero sino tenes una compañía grande que lo banque no pasa nada. link: http://www.youtube.com/watch?v=N1DOyFTMxmA eso es todo saludos gente!!!