nenemau
Usuario
Buenos dias!.. estaba leyendo una pequeña fabula escrita por Richard Bach, se llama Juan Salvador Gaviota (en inglés: Jonathan Livingston Seagull) y no se si alguien mas lo ha leido, pero tiene un buen mensaje, es un poquito largo, eso si, aqui les va: Juan Salvador Gaviota AMANECÍA Y EL NUEVO SOL PINTABA de oro las ondas de un mar tranquilo. Un pesquero chapoteaba a un kilómetro de la costa cuando, de pronto, rasgó el aire la voz llamando a la bandada de la comida y una multitud de mil gaviotas se aglomeró para regatear y luchar por cada pizca de comida. Comenzaba otro día de ajetreo. Pero alejado y solitario, más allá de barcas y playas, está practicando Juan Salvador Gaviota. A treinta metros de altura, bajó sus pies palmeados, alzó su pico, y se esforzó por mantener en sus alas esa dolorosa y difícil posición requerida para lograr un vuelo pausado. Aminoró su velocidad hasta que el viento no fue mas que un susurro en su cara, hasta que el océano pareció detenerse allá abajo. Entornó los ojos en feroz concentración, contuvo el aliento, forzó aquella torsión un... sólo... centímetro... más... Encrespáronse sus plumas, se atascó y cayó. Las gaviotas, como es bien sabido, nunca se atascan, nunca se detienen. Detenerse en medio del vuelo es para ellas vergüenza, y es deshonor. Pero Juan Salvador Gaviota, sin avergonzarse, y al extender otra vez sus alas en aquella temblorosa y ardua torsión -parando, parando, y atascándose de nuevo-, no era un pájaro cualquiera. La mayoría de las gaviotas no se molesta en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar. Este modo de pensar, descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando. No comprendía por qué, por ejemplo, cuando volaba sobre el agua a alturas inferiores a la mitad de la envergadura de sus alas, podía quedarse en el aire más tiempo, con menos esfuerzo; y sus planeos no terminaban con el normal chapuzón al tocar sus patas en el mar, sino que dejaba tras de sí una estela plana y larga al rozar la superficie con sus patas plegadas en aerodinámico gesto contra su cuerpo. Pero fue al empezar sus aterrizajes de patas recogidas -que luego revisaba paso a paso sobre la playa- que sus padres se desanimaron aún más. -¿Por qué, Juan, por qué? -preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que hueso y plumas! -No me importa ser hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo. -Mira, Juan -dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, ¿sabes? No olvides que la razón de volar es la comida. Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dió resultado. Es todo inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Había tanto que aprender! No pasó mucho tiempo sin que Juan Salvador Gaviota saliera solo de nuevo hacia alta mar, hambriento, feliz, aprendiendo. El tema fue la velocidad, y en una semana de prácticas había aprendido más acerca de la velocidad que la más veloz de las gaviotas. A una altura de trescientos metros, aleteando con todas sus fuerzas, se metió en un abrupto y flameante picado hacia las olas, y aprendió por qué las gaviotas no hacen abruptos y flameantes picados. En sólo seis segundos voló a cien kilómetros por hora, velocidad a la cual el ala levantada empieza a ceder. UNA VEZ TRAS OTRA LE SUCEDIÓ LO MISMO. A pesar de todo su cuidado, trabajando al máximo de su habilidad, perdía el control a alta velocidad. Subía a trescientos metros. Primero con todas sus fuerzas hacia arriba, luego inclinándose, hasta lograr un picado vertical. Entonces, cada vez que trataba de mantener alzada al máximo su ala izquierda, giraba violentamente hacia ese lado, y al tratar de levantar su ala derecha para equilibrarse, entraba, como un rayo, en una descontrolada barrena. Tenía que ser mucho más cuidadoso al levantar esa ala. Diez veces lo intentó, y las diez veces, al pasar a más de cien kilómetros por hora, terminó en un montón de plumas descontroladas, estrellándose contra el agua. Empapado, pensó al fin que la clave debía ser mantener las alas quietas a alta velocidad; aletear, se dijo, hasta setenta por hora, y entonces dejar las alas quietas. Lo intentó otra vez a setecientos metros de altura, descendiendo en vertical, el pico hacia abajo y las alas completamente extendidas y estables desde el momento en que pasó los setenta kilómetros por hora. Necesitó un esfuerzo tremendo, pero lo consiguió. En diez segundos, volaba como una centella sobrepasando los ciento treinta kilómetros por hora. ¡Juan había conseguido una marca mundial de velocidad para gaviotas! Pero el triunfo duró poco. En el instante en que empezó a salir del picado, en el instante en que cambió el ángulo de sus alas, se precipitó en el mismo terrible e incontrolado desastre de antes y, a ciento treinta kilómetros por hora, el desenlace fue como una explosión de dinamita. Juan Gaviota se desintegró y fue a estrellarse contra un mar duro como un ladrillo. Era ya pasado el anochecer, cuando recobró el sentido, y se halló a la luz de la luna y flotando en el océano. Sus alas desgreñadas parecían lingotes de plomo, pero el fracaso le pesaba aún más sobre la espalda. Débilmente deseó que el peso fuera suficiente para arrastrarle al fondo, y así terminar con todo. A medida que se hundía, una voz hueca y extraña resonó en su interior. No hay forma de evitarlo. Soy gaviota. Soy limitado por la naturaleza. Si estuviese destinado a aprender tanto sobre volar, tendría por cerebro cartas de navegación. Si estuviese destinado a volar a alta velocidad, tendría las alas cortas de un halcón, y comería ratones en lugar de peces. Mi padre tenía razón. Tengo que olvidar estas tonterías. Tengo que volar a casa, a la bandada, y estar contento de ser como soy: una pobre y limitada gaviota. La voz se fue desvaneciendo y Juan se sometió. Durante la noche, el lugar para una gaviota es la playa y, desde ese momento, se prometió ser una gaviota normal. Así todo el mundo se sentiría más feliz. Cansado se elevó de las oscuras aguas y voló hacia tierra, agradecido de lo que había aprendido sobre cómo volar a baja altura con el menor esfuerzo. -PERO NO -pensó-. Ya he terminado con esta manera de ser, he terminado con todo lo que he aprendido. Soy una gaviota como cualquier otra gaviota, y volaré como tal. Así es que ascendió dolorosamente a treinta metros y aleteó con más fuerza luchando por llegar a la orilla. Se encontró mejor por su decisión de ser como otro cualquiera de la bandada. Ahora no habría nada que le atara a la fuerza que le impulsaba a aprender, no habría más desafíos ni más fracasos. Le resultó grato dejar ya de pensar, y volar, en la oscuridad, hacia las luces de la playa. ¡La oscuridad!, exclamó, alarmada, la hueca voz. ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! Juan no estaba alerta para escuchar. Es grato todo esto, pensó. La Luna y las luces centelleando en el agua, trazando luminosos senderos en la oscuridad, y todo tan pacífico y sereno... ¡Desciende! ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! ¡Si hubieras nacido para volar en la oscuridad, tendrías los ojos de búho! ¡Tendrías por cerebro cartas de navegación! ¡Tendrías las alas cortas de un halcón! Allí, en la noche, a treinta metros de altura, Juan Salvador Gaviota parpadeó. Sus dolores, sus resoluciones, se esfumaron. ¡Alas cortas! ¡Las alas cortas de un halcón! ¡Esta es la solución! ¡Qué necio he sido! ¡No necesito más que un ala muy pequeñita, no necesito más que doblar la parte mayor de mis alas y volar sólo con los extremos! ¡Alas cortas! Subió a setecientos metros sobre el negro mar, y sin pensar por un momento en el fracaso o en la muerte, pegó fuertemente las antealas a su cuerpo, dejó solamente los afilados extremos asomados como dagas al viento, y cayó en picado vertical. El viento le azotó la cabeza con un bramido monstruoso. Cien kilómetros por hora, ciento treinta, ciento ochenta y aún más rápido. La tensión de las alas a doscientos kilómetros por hora no era ahora tan grande como antes a cien, y con un mínimo movimiento de los extremos de las alas aflojó gradualmente el picado y salió disparado sobre las olas, como una gris bala de cañón bajo la Luna. Entornó sus ojos contra el viento hasta transformarlos en dos pequeñas rayas, y se regocijó. ¡A doscientos kilómetros por hora! ¡Y bajo control! ¡Si pico desde mil metros en lugar de quinientos, ¿a cuánto llegaré...? Olvidó las recientes resoluciones de hace un momento, arrebatadas por ese gran viento. Sin embargo, no se sentía culpable al romper las promesas que había hecho a sí mismo. Tales promesas existen solamente para las gaviotas que aceptan lo corriente. Uno que ha palpado la perfección en su aprendizaje no necesita esa clase de promesas. Al amanecer, Juan Gaviota estaba practicando de nuevo. Desde dos mil metros los pesqueros eran puntos sobre el agua plana y azul, la Bandada de la Comida una débil nube de insignificantes motitas en circulación. Estaba vivo, y temblaba ligeramente de gozo, orgulloso de que su miedo estuviera bajo control. Entonces, sin ceremonias, encogió sus antealas, extendió los cortos y angulosos extremos, y se precipitó directamente hacia el mar. Al pasar los dos mil metros, logró la velocidad máxima, el viento era una sólida y palpitante pared sonora contra la cual no podía avanzar con más rapidez. Ahora volaba recto hacia abajo a trescientos veinte kilómetros por hora. Tragó saliva, comprendiendo que se haría trizas si sus alas llegaban a desdoblarse a esa velocidad, y se despedazaría en un millón de partículas de gaviota. Pero la velocidad era poder, y la velocidad era gozo, y la velocidad era pura belleza. Empezó su salida del picado a trescientos metros, los extremos de las alas batidos y borrosos en ese gigantesco viento, y en ese camino, el barco y la multitud de gaviotas se desenfocaban y crecían con la rapidez de una cometa. No pudo parar; no sabía aún ni cómo girar a esa velocidad. Una colisión sería la muerte instantánea. Así es que cerró los ojos. Sucedió entonces que esa mañana, justo después del amanecer, Juan Salvador Gaviota salió volando directamente en medio de la bandada de la comida marcando trescientos dieciocho kilómetros por hora, los ojos cerrados y en medio de un rugido de viento y plumas. La Gaviota de la Providencia le sonrió por esta vez, y nadie resultó muerto. Cuando al fin apuntó su pico hacia el cielo azul, aun zumbaba a doscientos cuarenta kilómetros por hora. Al reducir a treinta y extender sus alas otra vez, el pesquero era una miga en el mar, mil metros más abajo. Sólo pensó en el triunfo, ¡La velocidad máxima! ¡Una gaviota a trescientos veinte kilómetros por hora! Era un descubrimiento, el momento más grande y singular en la historia de la Bandada, y en ese momento una nueva época se abrió para Juan Gaviota. Voló hasta su solitaria área de prácticas, y doblando sus alas para un picado desde tres mil metros, se puso a trabajar en seguida para descubrir la forma de girar. Se dio cuenta de que al mover una sola pluma del extremo de su ala una fracción de centímetro, causaba una curva suave y extensa a tremenda velocidad. Antes de haberlo aprendido, sin embargo, vio que cuando movía más de una pluma a esa velocidad, giraba como una bala de rifle. Y así fue Juan la primera gaviota de este mundo en realizar acrobacias aéreas. No perdió tiempo ese día en charlar con las otras gaviotas, sino que siguió volando hasta después de la puesta del sol. Descubrió el rizo, el balance lento, el balance en punta, la barrena invertida, el medio rizo invertido. CUANDO JUAN VOLVIÓ A LA BANDADA ya en la playa, era totalmente de noche. Estaba mareado y rendido. No obstante, y con verdadera satisfacción, dibujó un rizo para aterrizar y una vuelta rápida justo antes de tocar tierra. Cuando sepan, pensó, lo del descubrimiento, se pondrán locos de alegría. ¡Cuánto mayor sentido tiene ahora la vida! ¡En lugar de nuestro lento y pesado ir y venir a los pesqueros, ¡hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia, podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podremos ser libres! ¡Podremos aprender a volar! Los años venideros susurraban y resplandecían de promesas. Las gaviotas se hallaban reunidas en Sesión de Consejo cuando Juan tocó tierra, y parecía que habían estado así reunidas durante algún tiempo. Estaban, efectivamente, esperando. -¡Juan Salvador Gaviota! ¡Ponte al Centro! -las palabras de la gaviota mayor sonaron con la voz solemne propia de las altas ceremonias. Ponerse en el centro sólo significaba gran vergüenza o gran honor. Situarse en el centro por honor, era la forma en que se señalaba a los jefes más destacados entre las gaviotas. Por supuesto, pensó, la bandada de la comida esta mañana vio el Descubrimiento. Pero yo no quiero honores. No tengo ningún deseo de ser líder. Sólo quiero compartir lo que he encontrado, y mostrar esos nuevos horizontes que nos están esperando. Y dio un paso al frente. -Juan Salvador Gaviota -dijo la mayor-. ¡Ponte en el centro para tu vergüenza ante la mirada de tus semejantes! Sintió como si le hubieran golpeado con un madero. Sus rodillas empezaron a temblar, sus plumas se combaron, y le zumbaban los oídos. ¿Al Centro para deshonrarme? ¡Imposible! ¡El descubrimiento! ¡No entienden! ¡Están equivocados! ¡Están equivocados! -Por su irresponsabilidad temeraria -entonó la voz solemne-, al violar la dignidad y la tradición de la familia de las gaviotas... Ser puesto en el centro por deshonor significaba que le expulsarían de la sociedad de las gaviotas, desterrado a una vida solitaria en los lejanos acantilados. -Algún día, Juan Salvador Gaviota, aprenderás que la irresponsabilidad se paga. La vida es lo desconocido y lo irreconocible, salvo que hemos nacido para comer y vivir el mayor tiempo posible. Una gaviota nunca replica al consejo de la bandada, pero la voz de Juan se hizo oír: -¿Irresponsabilidad? ¡Hermanos míos! -gritó-. ¿Quién es más responsable que una gaviota que ha encontrado y que persigue un significado, un fin más alto para la vida? ¡Durante mil años hemos escarbado tras las cabezas de los peces, pero ahora tenemos una razón para vivir; para aprender, para descubrir; ¡para ser libres! Dadme una oportunidad, dejadme que os muestre lo que he encontrado. La bandada parecía de piedra. -Se ha roto la hermandad -entonaron juntas las gaviotas, y todas de acuerdo cerraron solemnemente sus oídos y le dieron la espalda. JUAN SALVADOR GAVIOTA PASÓ EL RESTO DE SUS DÍAS SOLO, pero voló mucho más allá de los lejanos acantilados. Su único pesar no era su soledad, sino que las otras gaviotas se negasen a creer en la gloria que les esperaba al volar; que se negasen a abrir sus ojos y a ver. Aprendía más cada día. Aprendió que un picado aerodinámico a alta velocidad podía ayudarle a encontrar aquel pez raro y sabroso que habitaba a tres metros bajo la superficie del océano: ya no le hicieron falta pesqueros ni pan duro para sobrevivir. Aprendió a dormir en el aire fijando una ruta durante la noche a través del viento de la costa, atravesando ciento cincuenta kilómetros de sol a sol. Con el mismo control interior, voló a través de espesas nieblas marinas y subió sobre ellas hasta cielos claros y deslumbradores... mientras las otras gaviotas yacían en tierra, sin ver más que niebla y lluvia. Aprendió a cabalgar los altos vientos tierra adentro, para regalarse allí con los más sabrosos insectos. Lo que antes había esperado conseguir para toda la bandada, lo obtuvo ahora para si mismo; aprendió a volar y no se arrepintió del precio que había pagado. Juan Gaviota descubrió que el aburrimiento y el miedo y la ira, son las razones por las que la vida de una gaviota es tan corta, al desaparecer aquellas de su pensamiento, tuvo por cierto una vida larga y buena. ".. que estas dispuesto a sacrificar por lo que crees y amas?.." FUENTE Espero que les sirva aunque sea un poco, que tengan un buen dia.

Navegando encontre informacion muy interesante sobre Carl Sagan y queria compartirlo, espero que lo disfruten ok.. Carl Sagan (Nueva York, 1934-Seattle, EE UU, 1996) Astrónomo estadounidense. Cursó estudios en la Universidad de Chicago, donde se doctoró en astronomía y astrofísica en 1960. Posteriormente fue profesor de la Universidad de Berkeley, de la Universidad de Harvard y, a partir de 1968, de la Cornell University. En 1970 fue nombrado director del Centro de Estudios Planetarios. Colaborador habitual de la NASA, ideó los mensajes radiotelegráficos enviados por las sondas Pioneer 10 y 11 al espacio exterior para contactar con posibles civilizaciones extraterrestres. Contrario a la proliferación del arsenal nuclear, de cuyos peligros advirtió, fue un prolífico escritor de ciencia ficción, y en 1978 fue galardonado con el Premio Pulitzer por su obra Los dragones del Edén: especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana, si bien adquirió fama y popularidad por su obra Cosmos, que en 1980 fue convertida en serie televisiva y constituyó un éxito mundial. Tuvo dos matrimonios, despues de largos tramites, en 1981 por fin recibe el divorcio de Linda Salzmann y el 1° de junio de ese mismo año se casa con Ann Druyan, su ultima esposa y con quien estaria hasta su muerte. También fue consumidor de marihuana o cannabis, aunque nunca lo admitió públicamente en vida, sólo en su círculo íntimo de amigos. Bajo el pseudónimo de Mr. X escribió un ensayo sobre el consumir cannabis en 1971 en el libro Marihuana Reconsidered, cuyo editor era el profesor Lester Grinspoon. En este ensayo, Sagan señalaba que el consumo de cannabis le ayudaba en algunos de sus proyectos o experiencias. Después de su muerte, Grinspoon se lo dio a conocer a su biógrafo, Keay Davidson. Cuando la biografía, titulada Carl Sagan: A life se publicó en 1999, este hecho llamó una cierta atención en los medios de comunicación, respecto al asunto de la legalización de la marihuana. “Es indecoroso de nuestra parte, insistir que sólo los humanos sufren, si nosotros mismos nos portamos de una manera tan indiferente frente a los demás animales. El comportamiento de otros animales vuelve falsas tales pretensiones. Ellos se parecen demasiado a nosotros”. Sombras de antepasados olvidados, 1992 Murió a los 62 años víctima de una neumonía, consecuencia de la complicación de la enfermedad mielodisplasia, una anomalía en el desarrollo de las células sanguíneas que frecuentemente desemboca en leucemia, la que le afectó durante sus dos últimos años de vida. Antes de morir, en su artículo El valle de las sombras, publicado en la revista Parade el 10 de marzo de 1996, dejó la siguiente reflexión que reflejan su personalidad y convicción: "Seis veces hasta hoy he visto la Muerte cara a cara, y otras tantas ella ha desviado la mirada y me ha dejado pasar. Algún día, por supuesto, la Muerte me reclamará, tal como hace con todos nosotros. Es sólo una cuestión de cuándo y cómo. "He aprendido mucho sobre nuestros encuentros, especialmente sobre la belleza y dulce patetismo de la Vida, sobre el valor inapreciable de amigos y familia, sobre el poder de transformación del amor. "Me encantaría creer que cuando muera viviré de nuevo, que alguna parte de mis pensamientos, sentimientos o recuerdos continuarán. Pero a pesar de lo que me gustaría creerlo, y de las antiguas tradiciones culturales a lo largo de todo el mundo que aseguran la vida tras la vida, no sé de nada que me sugiera que esto es algo más que una forma de pensar optimista. "Quiero envejecer con mi mujer, Annie, a la cual adoro. Quiero ver a mis jóvenes hijos crecer y quiero jugar un papel en su desarrollo personal e intelectual. Quiero conocer a mis nietos aún no concebidos. Hay problemas científicos, de cuyos descubrimientos querría ser testigo, como la exploración de muchos de los mundos de nuestro Sistema Solar y la búsqueda de vida exterior. "Quiero aprender cómo funcionan las mayores cuestiones en la historia de la Humanidad, preocupantes o esperanzadoras: los peligros y promesas de la tecnología; la emancipación de la mujer; el crecimiento y ascendencia económica y tecnológica de China; los vuelos interestelares. "Si hubiera vida tras la muerte, no importaría morir, satisfaría la mayoría de esas profundas curiosidades. Pero si la muerte no es más que el fin, el sueño sin sueños, esto no sería más que un desesperado anhelo. Quizás esta perspectiva me dé una pequeña motivación extra para permanecer vivo. "El mundo es tan exquisito, con tanto amor, que no hay razón para engañarnos con bonitas historias para las cuales hay bien pocas evidencias. Es mucho mejor, me parece a mí, que en nuestra vulnerabilidad, miremos a la Muerte a la cara y seamos agradecidos cada día por la breve pero magnífica oportunidad que la vida nos ofrece". Libros publicados •La diversidad de la ciencia (2006) cuyo título en inglés es "The Varieties of Scientific Experience" •Miles de millones (1997) •El mundo y sus demonios (1996) •Un punto azul pálido (1994) cuyo título fue inspirado por la fotografía homónima. •Sombras de antepasados olvidados (1993) •El invierno nuclear (1990) •Contacto o Contact (1985) •El cometa (1985) •El Frio y las Tinieblas (Coautor) (1984) •Cosmos (1980) •El cerebro de broca (1979) •Murmullos de la Tierra (1978) •Los dragones del Edén (1977) •La conexión cósmica (1973) •Comunicación con Inteligencias Extraterrestres (1973) •Vida Inteligente en el Universo (1966) Documentales •Cosmos: Un viaje personal Publicaciones •Sagan, Carl y Jonathon Norton Leonard y editores de Life, Planetas, Time, 1966. •Sagan, Carl and I.S. Shklovskii, Vida inteligente en el universo, Random House, 1966. Aborda de forma científica y crítica pero entusiasta los temas del universo, la vida y la conciencia. Conjetura sobre viajes por el cosmos y comunicación extraterrestre. •Sagan, Carl, Comunicación con inteligencia extraterrestre. MIT Press, 1973. Plantea la duda de si realmente hay vida alienígena y la posibilidad de un encuentro utilizando transmisiones de radio. •Sagan, Carl, La conexión cósmica. Anchor Press, 1973 •Sagan, Carl, et al, Marte y la mente del hombre, Harper & Row, 1973 •Sagan, Carl, Otros mundos, Bantam Books, 1975 •Sagan, Carl, et. al. Murmullos de la Tierra: El mensaje interestelar del Voyager. Random House, 1977 •Sagan, Carl, Cosmos. Random House, 1980, 384 p. Es su libro más conocido, rastrea los 15 mil millones de años de la existencia del Universo. La serie televisiva del mismo nombre ganó varios premios Emy y Peabody y convirtió a Sagan en una figura popular a nivel mundial. •Sagan, Carl et. al. Invierno nuclear: El mundo después de la guerra nuclear, Sidgwick & Jackson, 1985 •Sagan, Carl, Contacto, Simon and Schuster, 1985; Reeditado en agosto de 1997 por Doubleday Books, , 352 p. En castellano: Contacto. El llamado de las estrellas. México: Emecé Editores, 1987, pp. 364, Novela de ciencia ficción sobre la posibilidad de comunicación con vida extraterrestre. Fue llevada al cine. •Sagan, Carl, "Introducción" en Hawking, Stephen, Historia del Tiempo. Del Bing Bang a los Agujeros Negros, Bantam Books, NY, 1988 •Sagan, Carl, Los Dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana, Ballantine Books, diciembre de 1989, ISBN 0-345-34629-7, 288 p. Obra en la que intenta explicar la evolución del cerebro desde el origen de la vida hasta nuestros días. Esta obra recibió un premio Pulitzer. •Sagan, Carl and Richard Turco, Un camino que ningún hombre imaginó: Invierno nuclear y el fin de la raza de las armas, Random House, 1990 •Sagan, Carl, El cerebro de Broca: Reflexiones sobre el romance de la ciencia, Ballantine Books, Octubre de 1993, , 416 p. •Sagan, Carl y Ann Druyan, Sombras de antepasados olvidados: Una búsqueda de quienes somos, Ballantine Books, octubre de 1993, , 528 p. Reflexiones sobre la situación actual de la humanidad ante preguntas sobre la naturaleza y el papel del ser humano en el Universo. •Sagan, Carl y Ann Druyan, Cometa, Ballantine Books, febrero de 1997. •Sagan, Carl, Un punto azul pálido: Una visión del futuro del hombre en el espacio, Ballantine Books, septiembre de 1997, , 384 p. Una visión personal de la exploración del Sistema Solar y del futuro del hombre en el espacio. •Sagan, Carl y Ann Druyan, Miles de millones: Pensamientos de vida y muerte en la antesala del milenio. Ballantine Books, junio de 1998, , 320 p. •Sagan, Carl, El mundo y sus demonios: La ciencia como un candil en la oscuridad. Ballantine Books, marzo de 1997, 480 p. Una reflexión contra la pseudociencia, una defensa de la ciencia. También contiene elementos de crítica contra el sistema educativo estadounidense. •Sagan, Carl y Jerome Agel, La conexión cósmica: Una perspectiva extraterrestre. Cambridge University Press, 15 de enero de 2000, 301 p. Edición ampliada y actualizada de La conexión cósmica de 1973 donde aparece Jerome Agel como coautor. •Terzian, Yervant y Elizabeth Bilson (eds.), El Universo de Carl Sagan. Cambridge University Press, 1997. •Película de Zemeckis, Robert, Contacto. Estudios Warner, 1997. Protagonizada por Jodie Foster y Matthew McConaughey. •Davidson, Keay, Carl Sagan: Una vida. John Wiley & Sons, 31 de agosto de 2000, 560 p. Ahora, lo que sigue a continuación es realmente genial.. Los revires de Carl Sagan En el libro que presumía la bosta prevía, El Universo de Carl Sagan, hay una conferencia que dió Sagan en 1994 en la Universidad de Cornell con motivo de su cumpleaños. A continuación están algunas de las preguntas y respuestas al final de esa conferencia. Las he acomodado por temas. Nomás una aclaración para que sepan a qué se refieren dos de estas preguntas: durante la conferencia, Sagan usó el término "degradaciones" para referirse al antropocentrismo idiota de algunos ante los descubrimientos que nos han permitido tener una idea precisa de que no somos el centro del universo (la revolución copernicana, las ideas de Darwin, etc). 1. Religión y diosito bimbo. Pregunta: ¿Cuál es su religión personal? o ¿cree usted que existe algún tipo de dios?, ¿qué sentido tiene que estemos sentados en esta pequeña mancha en medio de este mar de estrellas? Sagan: No quiero eludir ninguna pregunta y tampoco lo voy a hacer con esta. Pero antes de nada permítame preguntarle a qué se refiere cuando emplea el término "dios". Pregunta: Bueno, supongo que con mi pregunta me refiero a si todo esto tiene algún sentido, quiero decir, en vista de todas estas degradaciones ¿porqué no nos destruimos? Sagan: Permítame invertir la pregunta. Si nos destruyéramos, ¿refutaríamos la existencia de Dios? Pregunta: No, supongo que no. Supongo que mi pregunta alude a que casi prescindimos de Dios al hablar de todas esas degradaciones... A través de los tiempos, nosotros, los humanos, hemos creado un cuerpo mitológico que siempre ha implicado, o que a menudo ha implicado a algún tipo de espíritu superior... Si eso se termina a medida que aprendemos más y más y cada vez parece más difícil demostrar la existencia de algo así, ¿a dónde nos conducirá todo esto? Sagan: A nosotros mismos. (Aplausos). En lo cual veo una responsabilidad mucho mayor que en la esperanza de que venga alguien procedente del exterior para salvarnos de nosotros mismos. En este último caso, no tendríamos que dedicar nuestros mejores esfuerzos a hacerlo por nuestro propios medios.Si yo estuviera equivocado y hubiera alguien que viniera a salvarnos, pues perfecto. El término Dios engloba un enorme abanico de ideas diversas (y así lo reconoce ud. por el modo en que ha expresado la pregunta) que va desde un hombre descomunal, de piel clara, con larga barba blanca que ocupa un trono en el cielo, que registra la caída de cada gorrión y del cual no existe evidencia alguna, hasta el tipo de dios proclamado por Einstein o Spinoza, que guarda gran parecido con la suma total de las leyes de la naturaleza. Ahora bien, la existencia de leyes aplicables a todo el universo constituye un hecho observable y magnífico. Si a eso es lo que ud quiere denominar Dios, entonces por supuesto Dios existe. Pero hay otros matices. Está, por ejemplo, el dios deista en el que creyeron muchos de los padres fundadores de este país, un roi faineant, un rey que no hace nada, el dios que crea el universo y luego se retira y ante el cual los rezos se convierten en una especie de sinsentido. Ya no está aquí, se marchó a algún otro lugar; tenía otras cosas que hacer. Se trata de otro tipo de dios, otro dios creador pero muy diferente del dios judeo-cristiano-musulmán. De modo que tanto si respondo que sí como si respondo que no a su pregunta de si creo en Dios, usted no habrá aprendido nada en absoluto. Pregunta: Me imagino que le estoy pidiendo que defina el suyo, en caso de que crea en alguno. Sagan: Pero ¿por qué emplea un término tan ambigüo, de significados tan distintos? Pregunta: Eso le da libertad a la hora de definirlo. Sagan: Me da la libertad de parecer que coincido con otras personas con las que en realidad no coincido. Anula las diferencias. Evita roces sociales pero no ayuda a encontrar la verdad. Creo que las preguntas de este tipo requieren un leguaje mucho más definido. Disculpen que dedique tanto tiempo a esta respuesta, pero me parece una cuestión importante. 2. Astrología y percepción extrasensorial. Pregunta: Me gustaría saber qué opina de la astrología; por lo que sé es una ciencia relacionada con la astronomía. Sagan: La astrología es un fraude. Pregunta: ¿Cómo? Sagan: Que es un fraude. F-R-A-U-D-E. Pregunta: Ok, ¿y qué me dice de los estudios documentados con pruebas sobre percepción extrasensorial, clarividencia...? Sagan: Eso es distinto, ¿no? La astrología no es lo mismo que la percepción extrasensorial o que la clarividencia. Pregunta: Ok, pues he confundido una cosa con la otra... Sagan: No, sí me alegro de responder a la pregunta. Solo quería ser claro. Pregunta: Ok, pues ¿existe la percepción extrasensorial o la telequinesis y las personas que disfruten de ellas? En tal caso ¿cómo las adquirieron? Sagan: Si existen, han debido llegarnos por evolución, por selección natural, del mismo modo que todo lo demás. ¿Pero a qué nos referimos con percepción extrasensorial? En África hay un pez de agua dulce que crea campos eléctircos estáticos para detectar su presa mediante las perturbaciones que experimenta el campo eléctrico. Nosotros no podemos hacer nada semejante. No tiene parangón con ninguno de nuestros sentidos. ¿Disfruta este pez de una percepción extrasensorial? Pregunta: En cierto sentido, sí, pero vale... Sagan: Si admitimos que disfruta de ella, ¿se trata de algo misterioso? ¿Desafía a la ciencia o es tan solo una forma distinta de percibir el mundo? Pregunta: Es una forma distinta de percibir el mundo. Sagan: Eso es. De modo que si existe la percepción extrasensorial creo que tenemos excelente posibilidades de interpretarla mediante la ciencia. Pero desde lo mejor de mis conocimientos le diré que tal percepción no existe. 3. Visitas extraterrestres Pregunta: Feliz cumpleños doctor Sagan. Lamento no haberle traído un regalo. Bueno. Hay quien afirma que ciertas estructuras de los Andes y también algunas formaciones en cultivos del norte de Inglaterra se deben a actuaciones extraterrestres. Sagan: La Pampa de Nazca. Pregunta: Me estaba preguntando sobre su opinión de si han aterrizado o no en nuestro planeta. Sagan: Una forma de verlo consiste en preguntarse de dónde han salido todos esos chismes que afirman que la Pampa de Nazca es misteriosa y tiene algo que ver con los extraterrestres. Pues proceden de un hotelero suizo, Erik von Daniken, quien escribió libros que se convirtieron en superventas en todo el mundo. Daniken decía, que en la Pampa de Nazca, en Perú, hay dibujos gigantes, algunos de ellos parecen arañas, otros parecen pavos, otros son líneas rectas, y concluyó que las líneas rectas eran aeródromos y que el resto de las figuras representaban mensajes que humanos bobalicones grabaron en el desierto de Perú por orden de los extraterrestres. ¿Por qué? ¿De qué va todo esto? ¿Es que no sabemos hacer dibujos gigantes sin necesidad de que los extraterrestres nos digan cómo hacerlo? Algunas de esas líneas rectas tienen poco más de 15 centímetros de ancho. ¿De qué tamaño son los aviones que aterrizan en esos campos de aviación? ¿Cómo imaginarnos una nave estelar que atraviesa cientos, miles de años luz, que abre su puerta de carga y expulsa por ella pequeños aeroplanos de hélice de tamaño semejante al de los aviones con lo que juega mi hijo de tres años y medio? Es una idiotez. La característica común de toda la fantasmagoría de von Daniken es que subestima las capacidades de nuestros ancestros. Va a Egipto y contempla las pirámides "¡Eso sí que es grande! ¿Cuánto pesarán esos bloques de piedra?"; "Cien toneladas". "Cien toneladas", dice von Daniken, en efecto."Yo no sería capaz de alzar un bloque que pesara siquiera la mitad". Por tanto, los seres humanos no son capaces de levantar bloques de esa masa; por tanto, las pirámides son obra de extraterrestres. Q.E.D. Pero sabemos cómo se construyeron. Sabemos que hubo canteras y leños que sirvieron como rodillos, balsas remontando el Nilo, rampas y decenas de miles de trabajadores. Comprendemos de qué modo pudo hacerlas la humanidad. Nuestros antepasados eran perfectamente capaces de realizar contrucciones colosales. Me parece estúpido considerar indispensable la visita de extraterrestres cada vez que un observador ingenuo es incapaz de imaginar el modo en que se hizo algo. Puede que el único aspecto positivo de von Danien sea que entre la frustración y la perplejidad puede hacer que ocasionalmente algún lector se interese por la arqueología. 4. Y lo mejor de todo. Pregunta: Usted ha descrito varias de las principales degradaciones que hemos padecido. ¿Cree que hemos llegado al máximo grado posible de degradación? Sagan: No. Pregunta: ¿Qué otras humillaciones nos augura usted para un futuro inmediato? Sagan: Pues verá, a mi entender, el colmo de la humillación consiste en pensar que nuestro sentido de autoestima no depende de nuestras acciones ni de nuestros méritos sino de lo accidental de nuestro nacimiento. Recomendaría a quienes se preocupan por estar degradados, a quines desean que seamos importantes, que hagan algo importante. Deberíamos fijar objetivos fáciles de entender, realizables e inspiradores para la especie humana y luego emprenderlos y cumplirlos. Eso nos daría la confianza que nos hace falta cuando nuestra autoestima no depende de nada de lo que hacemos. Consigamos un planeta en donde nadie pase hambre. Consigamos un planeta donde todos los hombres y las mujeres tengamos idénticas posibilidades para llegar al poder. Consigamos un planeta en el que ningún grupo étnico disfrute de privilegios negados a otras etnias. Consigamos un planeta en el que la ciencia y la ingeniería sean utilizados en beneficio de toda la humanidad. Consigamos un mundo que nos conduzca a otros mundos. Mareador, no?.. espero que tengan un buen dia. Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sagan.htm http://www.razoncritica.com/Los-revires-de-Carl-Sagan_1006.html http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Sagan
No maaannn... Walt Disney comprará Marvel Entertainment!! Nueva York, Estados Unidos The Walt Disney Company anunció hoy que comprará Marvel Entertainment por 4,000 millones de dólares, con lo que sus más de 5,000 personajes de ficción, entre ellos el mítico Spider Man, pasarán a formar parte del imperio de Mickey Mouse. Según los términos, en los que Bank of America Merrill Lynch ha servidor de asesor, los accionistas de Marvel recibirán 30 dólares y cerca de 0.745 títulos de Walt Disney por cada acción que tuvieran de la compañía de cómics. Ambas empresas detallaron que sus respectivos consejos de administración ya han aprobado la operación, que valora cada título de Marvel en 50 dólares, lo que supone una prima del 29 por ciento respecto de los 38.65 dólares a los que cerró el viernes. Media hora después de la apertura de la Bolsa de Nueva York, las acciones de Marvel subían el 26.73 por ciento, ya que añadían más de 10 dólares a su precio del viernes y se negociaban a 48.98 dólares. Por contra, las acciones de Walt Disney, que en 2006 ya compró la firma Pixar Animation, bajaban el 1.34 por ciento y se negociaban a 26,48 dólares. "Creemos que la suma de Marvel a la cartera única de marcas de Disney aportará significativas oportunidades de crecimiento a largo plazo y de creación de valor", aseguró hoy el máximo responsable ejecutivo de Disney, Robert Iger, al anunciar la operación. Su homólogo en la compañía adquirida, Ike Perlmutter, añadió que Disney es "la casa perfecta para los personajes fantásticos de Marvel, dada su demostrada capacidad para crecer en el negocio de la creación de contenidos". "Ésta es una oportunidad sin precedentes para Marvel", afirmó Perlmutter. Además destacó que Disney cuenta con una "tremenda organización global e infraestructuras en todo el mundo", donde él seguirá velando por los derechos de propiedad de su compañía y de sus personajes de ficción, entre ellos Los Cuatro Fantásticos, la Patrulla X, el Increíble Hulk, Iron Man y el Capitán América. Esto "combina la fortaleza mundial (...) de Marvel y su conocido elenco de personajes, con las habilidades creativas de Disney, una cartera de derechos de entretenimiento única y una estructura de negocio que maximiza el valor de los derechos de propiedad creativa por medio de múltiples plataformas y territorios", agregó. En lo que va de año, las acciones de Marvel han subido un 59.25 por ciento, impulsadas en gran medida por el éxito de las producciones cinematográficas basadas en sus personajes, y las de Disney se han apreciado un 16.83 por ciento. Las tres películas basadas en Spider Man han generado en taquilla más de 2,500 millones de dólares en todo el mundo, al tiempo que las cuatro cintas de X-Men rondaron los 1,600 millones de dólares. fuente http://www.laprensa.hn/index.php/Ediciones/2009/08/31/Noticias/Walt-Disney-comprara-Marvel-Entertainment

El Futuro de la Energia Nuclear Mucho se habla sobre esta alternativa al petróleo, pero realmente son muy pocos quienes saben en detalle cómo se produce. A continuación, un acercamiento a esta tecnología. EL INICIO La fisión nuclear libera energía equivalente a 5.000 toneladas de dinamita por cada gramo de materia fisionada. Si la reacción se produce de golpe, es una bomba atómica. Si la reacción es controlada, libera la energía gradualmente, y puede ser usada para generar electricidad. Los primeros reactores no generaban energía sino plutonio para las bombas atómicas. Terminada la Segunda Guerra Mundial se inició el diseño de un reactor nuclear capaz de generar energía para uso civil. El siguiente paso fue el uso de reactores para propulsar submarinos y portaviones. En diciembre de 1951 en Arco, Idaho (EE.UU.), entró a funcionar el primer reactor experimental, productor de plutonio, que generó corriente. El primer reactor nuclear comercial fue el de Obninsk, en 1954, en la otrora Unión Soviética. Tres años más tarde comenzó a funcionar el primer reactor comercial de Occidente en la ciudad de Shipping-port en EE.UU. La construcción de reactores nucleares alcanzó su mayor auge hace 30 años, cuando se construyeron 35. Diversos factores, pero sobre todo la catástrofe del 28 de abril de 1986, en Chernobyl, coincidieron para frenar la construcción de plantas nucleares. La energía nuclear de físión consiste en bombardear uranio 235 con neutrones. Al ganar ese neutrón extra, el uranio para a ser U-236, cuyo núcleo se deforma tanto que se quiebra: se fisiona. En esa fisión se desprenden trozos de diferentes tamaños y 2 neutrones libres que pueden ser capturados por 2 núcleos de U-235 que al fisionarse generarán 4 nuetroes, y así sucesivamente. Esto es la reacción en cadena. El problema es que los trozos o fragmentos que se crean son radiactivos con vidas medias de decenas de miles de años. Esta es la porquería nuclear que tanto problema causa. LOS REACTORES RÁPIDOS Aunque el principio con el que funcionan todos los reactores es el mismo, para el uso pacífico de la energía nuclear surgieron diversas tecnologías que se pueden clasificar de varias maneras. Esta clasificación puede ser tanto por el material radiactivo usado (mal llamado “combustible”*) como por el material que circula trasmitiendo el calor para generar el vapor que mueve las turbinas y que estas generen electricidad. Por el material fisionable (“combustible”) y la manera en que lo controlan, los reactores se clasifican en rápidos y lentos. Los llamados rápidos solo pueden usar uranio 238 o plutonio —de alto grado, como en las armas nucleares—, aunque la India está desarrollando uno que puede usar torio (India tiene poco uranio y bastante torio). Estos reactores producen más “combustible” del que consumen, por lo que se llaman “breeders” (criadores). Los reactores rápidos usan generalmente metal líquido (normalmente sodio, pero pueden emplear plomo, potasio o mercurio) para transferir el calor al agua. Tanto Francia como Gran Bretaña, la India, Japón, EE.UU. y Rusia tienen reactores rápidos. Los soviéticos los usaron para desalinizar agua y propulsar sus submarinos, además de generar corriente eléctrica. El más grande reactor rápido es el Superphénix francés, que usa sodio para transferir calor y está operativo desde 1984 produciendo 1.200 megavatios de electricidad. Superphénix, en Creys-Malville, 60 kilómetros al suroeste dé Ginebra. LOS LENTOS Se llaman reactores lentos a los que tienen materiales moderadores entre las barras de “combustible”. La mayoría de los reactores utilizados para generar electricidad son de este tipo. Entre estos los más comunes son los de agua a presión, agua hirviendo y los de agua pesada. El agua a presión puede calentarse a varios cientos de grados sin hervir y se usa para transferir el calor y generar vapor. En el generador de agua hirviendo esta se evapora dentro del generador y va directamente a las turbinas. El agua pesada en lugar de hidrógeno y oxígeno (H2O) tiene deuterio (D2O, hidrógeno pesado con un neutrón en el núcleo) y es la que circula en los reactores tipo Candu (siglas de Canadá, deuterio y uranio), reactor de agua pesada, que es el tipo más difundido. Actualmente hay operativos en el mundo 439 reactores nucleares que están produciendo energía comercial, de los cuales 230 son de agua a presión. Estos son de diverso tipo y algunos de ellos, los muy antiguos, están siendo clausurados porque su mantenimiento no resulta rentable. LA EVOLUCIÓN Además de dividirse en rápidos y lentos, los reactores se clasifican de acuerdo con tres características: el elemento que fisiona, el control de la fisión y la sustancia que transfiere el calor. Las diversas combinaciones de estas características permiten una gran variedad de reactores. El combustible puede ser uranio 233, uranio 235, plutonio o torio. El control del reactor se puede llevar a cabo con varillas de grafito, entre otros medios. Para transferir el calor se puede usar agua (H2O), a presión o hirviendo, agua pesada** (D2O), metales líquidos que transfieren el calor (sodio) o gases inertes (nitrógeno, helio). Los diversos reactores nucleares producen diferentes residuos. Los llamados “criadores” tienen la ventaja de no dejar residuos, pero en cambio producen plutonio, que puede ser empleado tanto en reactores como en armas nucleares. Otros producen residuos radiactivos, cuyo almacenaje presenta problemas. Otro factor es la disponibilidad de combustible. Uranio. Plutonio. Torio. EL FUTURO El agua puede usarse como elemento de seguridad y en forma de vapor para propulsar las turbinas. Un nuevo sistema, llamado PBMR (siglas de reactor modular de cama de guijarros) usa miles de “guijarros” de combustible enriquecido que calientan helio, gas que mueve las turbinas. Este sistema parece ser el más seguro y efectivo diseñado hasta hoy. Sin embargo, las ventajas de cada sistema dependen de factores geográficos, económicos y políticos que varían de un país a otro. Los diversos tipos de reactores tienen ventajas y desventajas, pero en todos la seguridad ha aumentado exponencialmente mientras se han reducido los requisitos de mantenimiento. Hoy los reactores reproductores rápidos (RRR), que producen más “combustible” (plutonio fisionable) del que consumen (uranio), están disponibles. Al instalarse estos reactores, el aprovechamiento del combustible se multiplicará por un factor de 100, mientras que los residuos radiactivos serán mínimos. Mientras tanto, las condiciones son cada vez más propicias para el renacimiento de la energía nuclear, y la posibilidad de producir energía sin emisiones de CO2 y con ella el hidrógeno para las celdas de combustible de los vehículos del futuro. Estos son los guijarros que sirven de combustible, estan conformados por particulas microscopicas llamadas TRISO y son basicamente material fisil (como el Urano 235) recubierto con una capa de ceramica para darle integridad estructural. En el PBRM, se colocan juntas unas 360.000 bolas para crear un reactor, refrigerándolas mediante un gas inerte o semi inerte como helio, nitrógeno o dióxido de carbono. CHERNOBIL Quienes conocían la inseguridad intrínseca del reactor soviético previeron que causaría un desastre que pondría en duda la viabilidad de los reactores nucleares. A raíz de Chernobyl los opositores de la energía nuclear, apoyados por los intereses petroleros le declararon la guerra. En aquel momento nadie consideró las diferencias entre los reactores soviéticos y los de occidente. Chernobyl es un ejemplo de todo lo que puede estar mal en una central nuclear. El reactor, cuyo diseño fue meticulosamente analizado por expertos de varios países después del desastre, nunca hubiera sido autorizado en Occidente. Sólo una dictadura, sin opinión pública y con prácticas industriales inaceptables, podía acumular los errores que causaron la tragedia de Chernobyl. En la Unión Soviética también hubo una desaprensión extrema con los residuos radioactivos, que fueron echados al Mar del Norte, al Océano Pacífico o enterrados cerca de aguas subterráneas. Chernobyl en la actualidad. (*) La combustión es una reacción química de oxidación. En la reacción nuclear no hay combustión. (**) El agua H2O es óxido de hidrógeno. El agua pesada D2O es óxido de deuterio, una forma de hidrógeno más pesada. El hidrógeno (H) normal tiene un electrón y solo un protón en el núcleo. El deuterio (D) tiene un electrón y en el núcleo un protón y un neutrón. No podia faltar la central de Springfield Que tengan un bien dia Fuente