nene_kaox
Usuario (México)
UN ROBO DE FANTASÍA Una cinta de video revela importante información sobre Albert Spaggiari, el hombre que en 1976 extrajo 60 millones de francos de la caja fuerte del banco Société Générale, en Niza. En una entrevista clandestina, Albert confiesa que nunca le intereso el botín tanto como el desafío. Explica cómo, con ayuda de un equipo formado con criminales profesionales, cavo un túnel desde las alcantarillas de ocho metros de largo hasta la caja de seguridad del banco. Para comprobar la posible existencia de aparatos de detección sísmica o acústica, alquiló una caja en la cámara y colocó en ella un sonoro despertador, configurando su alarma para que sonase por la noche. De hecho, la cámara no contaba con ningún tipo de alarma que la protegiese puesto que era considerada impenetrable; el muro de su puerta era extremadamente grueso y no había maneras obvias de acceder por las otras paredes. Trabajaron durante dos meses. Para asegurarse de que la operación fuera un éxito, les ordeno que no bebieran alcohol ni café, y durmieran periodos de al menos diez horas por cada turno. El 16 de julio de 1976, durante un largo fin de semana debido a la festividad por el Día de la Bastilla, la banda de Spaggiari logró entrar en la cámara. Abrieron 400 depósitos y se estima que robaron unos 60 millones de francos en efectivo, bonos y bienes. Durante tres días se pasaron horas abriendo las cajas de seguridad. Descartaban lo que consideraban ahorros personales y tomaban el resto, joyas, bonos al portador y valores. También hallaron dentro de algunas cajas, comprometedoras fotos de desnudos de algunos de los más ricos y famosos ciudadanos locales y las pegaron a las paredes de la cámara. Tal fue la calma con la que trabajaron durante el fin de semana que, Spaggiari mandó a unos de sus hombres a comprar comida, vino, quesos y paté, y cocinaron dentro de la bóveda. Antes de marcharse, a las 5 mañana del lunes 20 de julio, Spaggiari tomó un aerosol de pintura y escribió sobre una pared lo se convirtió posteriormente en una famosa frase y que daba cuenta de su mística y filosofía de vida:"sans arme, sans violence et sans haine" ("sin armas, sin violencia, sin odio". Albert recuerda con una amplia sonrisa que mando a varios de sus hombres a comprar vino, quesos y pate, para comer en el interior de la bodega. La policía francesa atrapo a Spaggiari tras detener y hacer confesar a uno de sus secuaces. Durante el juicio, el ingenioso ladrón planeo su fuga: en una de las audiencias, le dio al juez un documento supuestamente codificado para distraerlo, corrió con todas sus fuerzas y salto por la ventana, salto sobre un coche y, ante los ojos incrédulos de todos, huyo en una motocicleta que lo esperaba abajo. Spaggiari confiesa que se sintió mal por el daño al auto, así que le giro a su dueño un cheque de 5 mil francos para que o arreglara. La cinta termina sin dar más explicaciones.