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Primer post: 24 oct 2011Último post: 24 oct 2011
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Teoría del SIGNO: Saussure&Peirce contraposición
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/24/2011

1. ¿Qué es un signo para Peirce? Reproduzca la definición y analice cada uno de los vértices de la relación sígnica.2. ¿Puede reconocer diferencias y similitudes entre el pensamiento de Peirce y el de Saussure? ¿Cuáles?3. ¿Qué es un interpretante? Vincule la idea de interpretante con la de representación.4. ¿A qué denomina Peirce “semiosis infinita”?5. La segunda tríada de Peirce se refiere a la clasificación de los signos en íconos, índices y símbolos. Defina cada relación o clase de signos y dé ejemplos de cada uno.6. ¿Por qué ocupa un lugar relevante el interpretante en el proceso de la semiosis?7. Para Peirce hay una relación necesaria entre la recepción del signo y los hábitos culturales de los receptores. Argumente sobre esta afirmación.8. Explique cómo se produce la significación desde las dos teorías semióticas estudiadas. 1. Peirce da al signo el nombre de representamen, y sostiene que es algo que representa a un objeto, un carácter o algún aspecto particular que no está presente. El signo sustituye al objeto ausente solo en referencia a una suerte de idea llamada el fundamento del representamen. Esta idea debe entenderse como la coincidencia en el contenido de un pensamiento para dos hombres distintos. Es decir, por ejemplo: cuando una persona relata algo a otra, y le nombra diversos objetos ideales, es decir que no están presentes al momento del relato, pero que la persona receptora logra comprender porque la representación mental de los objetos nombrados coinciden en la psiquis del emisor y del receptor. Aquí la idea es similar o incluso puede ser la misma, ya que por una palabra, por ejemplo automóvil, ambas personas se representarán lo mismo, y no dos objetos distintos.Esto implica la existencia de condiciones para que algo sea un signo, y se produzca la coincidencia de las ideas:a. El signo debe tener cualidades que sirvan para distinguirlos de otros, por ejemplo un dibujo, una palabra, o una imagen visual que lo identifiquen. b. El signo debe tener un objeto al que representar, aunque luego explica que aún así, esta y la condición anterior no son suficientes para componer un signo.c. La relación semiótica por al cual se produce un signo solo estará completa por una tercera parte o componente, debe ser una relación triádica. Además del representamen, y el objeto que el anterior representa, se necesita de un interpretante. Interpretante: El interpretante, según aclara Umberto Eco, es otro signo, o sea otra representación que se refiere al mismo objeto que el representamen y que puede adquirir diversas formas. Es la traducción de un signo en otro signo, el interpretante, que se corresponde con el significado del primer signo. Peirce distingue tres tipos de interpretantes: 1. Interpretante inmediato: interpretante pensado como el concepto o el significado que comporta todo signo independientemente de su contexto y de las circunstancias de la enunciación. Permite relacionar un signo con un objeto sin considerar una situación comunicativa concreta en la que dicho signo aparezca. 2. Interpretante dinámico: es el efecto particular que un signo provoca en la mente de un intérprete en una situación concreta de enunciación, en un contexto determinado de utilización. 3. Interpretante final: requiere de los dos anteriores, es un hábito que hace posible la interpretación recurrente y estable de un signo. Por ejemplo, detenerse frente a la luz roja del semáforo indica un hábito y respeto a una indicación. Los tres tipos de interpretante funcionan de manera simultánea en una relación semiótica.Objeto: El objeto es la cosa material o abstracta representado por algún signo, una palabra o un grafema por ejemplo. Dice Peirce “objeto es aquello acerca de lo cual el signo presupone un conocimiento para que sea posible proveer alguna información adicional sobre el mismo”. Un signo puede tener más de un objeto, así como las oraciones pueden adquirir diversos significados. En este caso se trata de un objeto complejo, pero Peirce tratará a los signos como si solo tuvieran un único objeto. Y distingue a la vez dos tipos de objetos: el objeto inmediato y el objeto dinámico.  El objeto inmediato es el objeto tal y como lo es representado por el signo mismo y cuyo ser es dependiente de la representación de él en el signo El objeto dinámico es la realidad que arbitra la forma de determinar el signo a su representación. Este tiene una existencia independiente respecto del signo que lo representa pero para que él pueda representarlo, este objeto debe ser algo conocido para el intérprete resultado de semiosis anteriores. 2. SimilitudesSaussure y PeirceEl pensamiento del hombre es sólo pensamiento en signosLos signos adquieren validez dentro de una comunidad, por convenciónLos signos no son identidades aisladas, sino que conforman cadenas y constituyen sistemas de signos.La dicotomía entre lengua y habla que plantea Saussure es en Peirce la diferenciación entre legisigno y sinsigno. Diferencias: Saussure PeirceConcepción del signo como una relación binaria (significado-concepto y significante-imagen acústica) El signo se compone por tres elementos: representamen, objeto y el interpretante. Los componentes del signo son inseparables y dependientes, se determinan recíprocamente. Aquí la relación entre los componentes es multilateral entre tres términos que son de naturaleza lógica diferenteSe ocupa del singo lingüístico, y realiza sus estudios desde la lingüística. Abarca todos los signos, no solo los linguisticos, y realiza su aporte desde la filosofía, y la lógica matemática. Saussure expone q el signo es una entidad cerrada y q la naturaleza de los elementos de las cosas es de arbitrariedad. Señala q el signo es una entidad abierta, q la naturaleza d los elementos d las cosas no es arbitraria, además de plantear q la relación significante - significado depende del interpretanteNo trabaja con la materialidad del signo Trabaja con la materialidad del signo, ya que el representamen está en el mundo material.Distingue al símbolo del signo por el grado de arbitrariedad, pero que el primero se distingue por cierta continuidad asociativa entre el significante (imagen acústica) y el significado (concepto); es decir, la presencia de un cierto lazo natural, motivado, que lo caracteriza como icónico. Realiza una clasificación compleja de los signos, plantea tres divisiones al interior de cada una de ellas: primera: cualisigno, sinsigno y legisigno; segunda: icono, índice y símbolo; y tercera: rema, signodicente y argumento. El símbolo es un ente viviente y pertenece a la segundidad. Escribe que «la (división de signos) fundamental es la que los clasifica en Iconos, Índices y SímbolosSe interesa por el funcionamiento de la lengua. Le interesa saber cómo conoce el hombreLe interesa el signo y no lo que está fuera de él. Se interesa en la relación de los signos con la realidad Al deslindar a la lengua del habla no considera a los signos como objeto de estudio. Posee una perspectiva pragmática que permite analizar los efectos que los signos producen en sus intérpretes. 3. Interpretante: es el signo que se crea en la mente del intérprete y que equivale a otro signo, que tiene el mismo objeto que el representamen. Establece una relación entre los dos aspectos anteriores, es el mediador. El interpretante debe ser capaz de traducir y desarrollar el signo original en un sentido diferente, pero no como una traducción interlingüística, sino a la extrapolación del significado de las cosas. En cierto modo, es la traducción mental de un objeto. “Todo puede ser comprendido o, más precisamente, traducido, por algo mediante otra cosa que pueda representarla; así como el grano de polen es, para el óvulo que penetra, la planta de la que viene, porque transmite sus características. Más o menos en el mismo sentido, aunque no con el mismo grado, todo es un medio entre algo y algo” (Peirce)Teniendo en cuenta que el interpretante es un signo que equivale en la mente del intérprete al singo original percibido, podemos decir que el interpretante es la representación que hacemos del signo original. Esta representación mental nos traslada hasta el objeto que el representamen figura, y que nos permite el entendimiento y comprensión del signo primitivo. Un signo es signo porque se dirige a otro signo que lo interpreta representando al mismo objeto en el mismo sentido del signo original, aunque más desarrollado. 4. Semiosis infinita: implica la idea de que el proceso por el que un signo es interpretado como tal, es en realidad una cadena de semiosis, y no un proceso aislado: cada signo es a la vez interpretante del que lo antecede e interpretado por el que sigue. Como todos los pensamientos son signos, se remiten unos a otros. Peirce nos dice que las relaciones entre signos son conocimientos, por lo que todo conocimiento está determinado por otro: “No se puede poseer ningún conocimiento que no esté determinado por un conocimiento anterior”. Teniendo en cuenta que un interpretante es en general un signo más desarrollado que el representamen, la cadena de la semiosis infinita determina el paulatino aumento del conocimiento sobre un objeto. 5. ÍconosTienen una relación de semejanza, en tanto se parecen al objeto que representan. La relación con aquello a lo que se refieren es directa, por ejemplo: pinturas, retratos, dibujos figurativos, mapas, etc. En palabras de Peirce sobre el ícono “Cualquier cosa, sea lo que fuere, cualidad, individuo existente o ley, es un icono de alguna otra cosa, en la medida en que es como esa cosa y en que es usada como signo de ella”.ÍndicesLa relación con los objetos que representan es de continuidad con respecto a la realidad. Por ejemplo, un rayo (es índice de tormenta), una huella (es índice de alguien que pasó por ahí), etc. Entabla con el objeto una relación existencial, no puede desprenderse de su objeto. Estos carecen de parecido alguno con sus objetos representadosSímbolosLa relación con el objeto es convencional. Ejemplo: logotipos, escudos de armas, señales de tránsito, etc. Estos tipos de signos denotan clases de objetos, y no a uno que tiene existencia particular, es en general respecto al objeto que representanl.Los diferentes tipos de signos pueden combinarse, en el caso particular de la fotografía, por ejemplo se trataría de un ícono (en tanto hay una relación de semejanza con el objeto) pero también es índice puesto que la fotografía se ve afectada por el objeto que representa (la fotografía se produce a través de registrar diferencias lumínicas de aquello que representa) de manera tal que podemos decir que la fotografía sería un signo icónico-indicial. 6. Para poder hablar de signo o de representación, según Pierce, se precisa algo material que vehicule la relación del objeto y su representamen, esto es el interpretante, que va a actuar de “mediador” entre los otros dos aspectos ya nombrados. Cuando tenemos un interpretante capaz de vincular al objeto con su representación dice Peirce tenemos un signo, de lo contrario no lo sería. Según el filósofo todo puede ser signo, siempre que exista un interpretante, partiendo de que la realidad para Peirce es una realidad sígnica, el hombre sólo puede conocerla a través de los signos, interpretados como tales por la intervención de un intérprete capaz de generar de manera individual y a la vez convencional en su mente otro signo equivalente al original, un signo interpretante. 7. Teniendo en cuenta que, según Peirce, un hábito es “una tendencia a actuar de manera similar en circunstancias futuras y similares”, la relación que existe entre la recepción del signo y los hábitos culturales del receptor está en que es necesario que las personas receptoras tengan conductas similares o comunes con otras personas frente a un signo, así se establecería una convención tanto de un signo como de la respuesta frente a éste. Si las conductas de los receptores no fueran similares en cada situación que se enfrentan a un signo, se deducirá que éste no es respetado como tal, y que no hay hábitos de respuestas.Un signo aceptado convencionalmente por una sociedad debe producir unas series de respuestas inmediatas y, de ese modo, va estableciendo el hábito, la regularidad de comportamiento en su intérprete. 8. Significación en Saussure:Un signo aislado posee un significado y un significante, pero no tiene valor. El valor es la capacidad de un signo de representar algo. El valor se adquiere cuando se relaciona a un signo con los otros signos del sistema. El valor se adquiere por lo que no es respecto a otros signos, una casa es una casa porque no es un perro o un automóvil, es casa porque se diferencia de éstos otros. Esta idea está fundada en la diferenciación de los signos. El valor del signo lingüístico es la forma en que se produce la significación en Saussure. Significación en Peirce:La significación en este filósofo se da a partir de un proceso de semiosis: un proceso de inferencia por el cual se puede “pegar” un representamen a un objeto, y extraer una conclusión que es el interpretante.

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Profiero mi alarido bárbaro por los tejados del mundo
ArteporAnónimo10/24/2011

Encontrarme. Profiero mi alarido bárbaro sobre los tejados del mundo que denuncie esta represión del ser que me corta las alas y me arrebata del pecho la identidad y la intimidad más profunda de mis huesos. Prefiero la preciosa libertad de saberme autentica a la eterna prisión de la cotidianeidad, de las nubes siempre con la misma forma y un ave muerto en la ventana. Deseo correr por los confines del mundo llevando como bandera mi voz gritando la verdad, desaforándome las entrañas para reconocerme a mí misma, y poder verte y encontrarme en tus ojos, y que en ellos se refleje no sólo mi rostro sino todo lo que soy, mi alma, mi mente, mi espíritu y las tristezas que me acosan. Quiero verte y traspasarte el iris, quiero hacerte explotar las pupilas, penetrarte, y en cada parpadeo quiero dolerte como cada puta herida que tú me clavaste. Necesito reencontrarme, escaparme de tus palabras y que ya no te perciban mis oídos, y que por un momento deje de sangrar mi piel al no sentir tus manos tocándome. Debo huir para salvarme, salvarme a mí pero también a ti, salvarte de mí. Tú no sabes las locuras que confabula mi mente cuando me desgarras el amor y me desbastas con no se qué permiso tan brutalmente las ilusiones. Tú no sabes, no imaginas, de lo que mis manos son capaces de armar y con qué terrible fuerza puedo destruirlo y volver a empezar, tú no conoces la dureza de este corazón si quisiera odiarte hasta el final, pero no quiero llegar a eso. Tú no sabes, y sé muy bien que no te atreverías nunca a enfrentar el tornado que con una sola palabra pueden mis labios llegar a desatar. Y me hieres, con descaro me hieres, con licencia para matar pulverizas mis fuerzas, me desarmas de cualquier tipo de defensa y me dejas tirada, cual beso olvidado por el tiempo, y me arrastra el viento a cualquier lugar, donde reposan mis restos por un momento, hasta conseguir levantarme y como puedo erguirme sobre estas piernas, que te sostuvieron y que corrieron cuando tu boca me nombró. Y levanto la cabeza cerrando los ojos, y el sol me quema los párpados, pero yo lo ignoro, no dejo que me lastime aún más, y lentamente comienzo mi retorno para gritarte la desazón que me avasalla el ánimo. Déjame ser, déjame volar, si me diste las alas, no me las quieras cortar, me enseñaste a crear y ahora intentas ponerle limites a mi imaginación, presa no quiero estar, tu esclava yo no deseo ser. Tengo mucho de mí que aún no exploré, tengo mucho en mí que aún no regalé, y si tu no lo quieres no lo desperdiciaré… Me rasgaré los pies pero me iré caminando sobre el fuego de las lágrimas sepultadas, me iré en busca de mi propio perdón por no haberme sido fiel, por no haberme respetado en la entereza de mí ser y haber intentado ser otra, lo que tú querías y no lo que por un incesante impulso debía ser. No me importa si la luna no me acompaña en el viaje, si las mariposas no protegen mi caminar, yo igual me iré, y en mi odisea de encontrarme te perderé. Profiero mi alarido bárbaro sobre los tejados del mundo, sobrevolando la niebla espesa de tu amor, profiero en lo alto de los cielos una súplica de libertad que me ayude a escapar de los fantasmas incomprendidos de mi inconsciente que no soporta el encierro. Profiero con afán la dicha de mi ELLO al desnudo, que las vestiduras de mi YO cubierta d mentiras.

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