nachogomez60
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Pudo ser Fontanarrosa… Por Victor Hugo | 05.08.07 Le pusieron “Cablevision” al campeonato. Pudo ser Fontanarrosa. Pero al final, en un alarde de sinceridad, le dieron ese nombre al engendro miserable parido al cabo de la cópula del diablo con una bruja borracha. Padres de una criatura desvalida, desamparada, la televisión del fútbol y los demás firmantes se levantan como un ejercito de hulks que aparece de atrás de la montaña y cada vez se hace mas grande e invencible. Las modestas hondas y las pequeñas lanzas de madera de los aficionados, eso que vienen a ser sus protestas a los pocos medios que pueden escucharlos, están vencidas de antemano. Millones de excluidos, otros cientos de miles rehenes del cable, el botín de decodificadores, nuevos abonados y el eterno robo perpetrado al fútbol se consuman en una lucha desigual. Ante la batalla absurda –todo se resuelve con los “Hulks” caminando por encima del ejercito derrotado– el gobierno mira para otro lado y el periodismo cautivo aplaude frenéticamente. Se pude hacer periodismo contando el miserable robo de un arquero suplente, diciendo que Estudiantes ganó un intenso partido y Vélez se mando una pequeña hazaña. Mas del 90 por ciento de los actores de la noble profesión están en la onda. Y como se puede, se hace. El arte de disimular. Periodistas enérgicos, gente que parece decir la justa, se ocupa de los árbitros y los líneas, hablan de las barras bravas, discuten sobre las tácticas y el fútbol que le gusta a la gente, y pasan por caja a fin de mes, lo mas campantes. El gobierno sabe quien es Grondona, nadie puede no saberlo en el país. Trata diariamente con las empresas que lo dominan. Saben cuanto grupo hay el asunto Pero no esta dispuesto a dar la batalla. Sueña, quizás, con destruir a un gigante que al final–lo sabe– le jugara siempre en contra, una vez consumados sus caprichos, y calmada su voracidad, pero no se anima. El coraje del atril famoso, conoce sus límites. Es esa inteligencia su debilidad moral. El Real Madrid, solo el Real, recibió por sus contratos para el 2007, unos cuatro mil cuatrocientos millones de pesos argentinos de Mediapro, la empresa que compra fútbol en España. El Atlético Madrid, mas de 1.200 millones de pesos. Basten esos ejemplos –y no haga la suma, para poder hacer la digestión– para calibrar la estafa perpetrada cuando se menciona los 180 millones que recibe el fútbol argentino. Los pobres dirigentes, cómplices o incapaces, no conocen los contratos. Esperan sentados algún viaje de familia a los próximos partidos internacionales o la jauja de los charters del mundial. Todo lo firman, nada desaprueban. La gremial de jugadores observa en silencio como son explotados por un mercado deprimido, esperando que algún pase los eyecte del país. El torneo se inicia al cabo de una sangría que lo arroja en los brazos de la indigencia. River roba un arquero de la reserva por la madrugada. El técnico de Racing no sabe con que jugadores cuenta para el debut. Boca y River no se pueden dar un solo gusto y, si se va Riquelme, el mayor atractivo del campeonato -eso es bueno- es la ausencia de favoritos. La televisión ahora pasa diez partidos cuando hace un año, solo un año, Grondona proclamaba que de ninguna manera se estaba estudiando dar el séptimo. Eran los días en los que aseguraba que los 180 millones que ofrecía el Hulk mayor del país, no alcanzaban para nada. Trescientos días después, los partidos son diez, y la plata es aquella que para nada servia a los clubes. El único drama de la vida de Grondona, son los archivos con esa voz suya diciendo cualquier disparate que luego corrige o al revés, o todo al mismo tiempo. Serio, sincero, paternal, inimputable. Los juveniles ascienden sin quemar etapas. Se compran jugadores del ascenso. Se repatría a los que se hastían de andar por el mundo y ya no pueden hacer una diferencia económica que los justifique. Se arman de nuevo equipos que duraran cuatro meses. Y los periodistas, sobre todo los que nunca podrán mencionar la estafa, los grandes simuladores, dirán que se juega pegándole de punta y para arriba y criticaran a los sanjuaninos porque no tienen grandeza y se plantan defensivamente en la cancha de Boca. Le llaman “Cablevision”, al campeonato. Pudo ser Multicanal, TyC, Tricsa, Torneos y Competencias, un par de nombres de radios o de diarios. Estaba bueno para ponerle Fontanarrosa, “Negro Fontanarrosa”. ¿No suena lindo? Pero así esta bien. Que le llamen Cablevision. Acaso el Sr García cuando pone un boliche, no lo bautiza Casa García? Cablevision y hermanos, sociedad anónima, en una puesta en el aire de Julio Grondona, con la asistencia de los dirigentes fulanos de tal, y la aquiescencia de los artistas que serán usados, presenta el Apertura 2007. Dale que va, dale nomás. Será verdad, al menos, que allá en el horno nos vamos a encontrar? Link al articulo: http://www.victorhugomorales.com/articulos/le-pusieron-cablevision-al-campeonato/
Sigo poniedo textos de este gran periodista porque considero que realmente valen la pena leerlos y sirven para darnos cuenta de una realidad que muchas veces no quieren dejarnos ver. Extraido de: http://www.victorhugomorales.com El combate de Teseo Por Victor Hugo | 13.09.07 Dos años cumple también esta columna, monumental inutilidad. Cabe preguntarse qué sentido tiene esa tinta, ese papel, esos espacios y algunas horas de lecturas gastadas por los lectores. Amigos que tantas veces habrán levantado los ojos como quien pide ayuda divina. ¡Otra vez!, habrán dicho no menos de cien domingos. Pueden considerarse a salvo: si el diario saliese todos los días, este cronista no encontraría muchas ocasiones de soslayar a esos hombres a los que combate con la esperanza de Teseo frente al Minotauro. Pero los mitos, mitos son. No hay un ovillo para huir hacia la trivialidad, ese refugio de las anécdotas simples y fáciles: una discusión sobre técnicos tácticos y líricos, sermones hacia los árbitros, la polémica por un enganche. A mí me gusta el fútbol bien jugado. Hay una historia que debemos respetar. Jugar la nuestra. Respetar el estilo. He ahí una lista de escapes. Ni siquiera importa el ridículo de ver cómo otros deportes, como el rugby desde este viernes, o el básquet hace unos días, destrozan la idiotez. El fútbol es otro asunto y admite la jactancia de la estupidez. La elogia. Para quienes cada tema por pequeño que parezca, tiene el ADN de la AFA, no hay más remedio que parlotear ante ese muro de lamentos, ladrillo a ladrillo unido por la argamasa del anterior, actual y próximo presidente de la AFA, con la ayuda de los dirigentes de los clubes, sus albañiles. De dos años a esta parte se fortaleció el negocio de la televisión, se potenció la estafa, dejaron de disimularse los códigos mafiosos de firme o aténgase a las consecuencias. Con la obsecación de los ejércitos bárbaros, conquistan lo que a cada paso van destruyendo. Y al fútbol, como al ganado, le ponen el hierro caliente con el nombre del torneo que hoy se juega. Le obsequian a la gente una Selección que ya no interesa ni dónde ni contra quién juega y un campeonato con el nivel del Nacional B reforzado por repatriados, juveniles y extranjeros con escasos nombres de peso. En las primeras seis fechas del Apertura jugaron 412 futbolistas, de los cuales 317 son argentinos y 45 extranjeros. De los de aquí, 172 (el 47 %) pasaron por el fútbol de ascenso. Casi la quinta parte jugó en el fútbol de segunda en el último semestre. Gimnasia y Esgrima de Jujuy tiene 20 de los 21 jugadores que han actuado hasta ahora, pertenecientes al fútbol de ascenso. Arsenal, 15 de 21; Argentinos 13, Estudiantes, ¡12!; Huracán, 16 de 20. Ya debutaron casi 200 jugadores en nuevos equipos. Todo es nuevo. Cada equipo un modelo para armar. Hay tableros electrónicos que han llegado a quedarse sin pilas y han escrito los números de los cambios en un papel. ¡Y lo exhibieron! Para marcar los descuentos se mostraba el tablero con el número del jugador número 13, pero con la mano tapaban el 1 para que se entendiera. El vergonzoso contrato es una obra literaria de mutuos elogios en lo que lo único que importa es de qué forma la televisión se apropia, por el dinero que ella fija, del bolsillo, del alma y de la historia de los clubes. La FIFA les vende los mundiales a las grandes cadenas en el resto del mundo, pero en el país de uno de sus vicepresidentes se lo vende a una productora. Una tercerización cuyo objetivo se adivina fácilmente llamada Puntogol llegó a venderse en varios millones. AFA no sabe negociar de manera directa y, entonces, reparte suculentas ganancias que podrían ser de los clubes, entre los amigos del ex, actual, y futuro. ¿Y a quién le importa todo eso? ¿Qué se gana, salvo juramentados enemigos al acecho, cuando se escribe la historia no oficial, la biografía no autorizada del fútbol? No obstante ese desencanto, la única forma de festejar como se debe los dos años de esta columna es escribiendo sobre lo mismo de siempre. Hasta que un día, sin que usted se dé cuenta, sin que se sepa cómo, huir hacia un comentario bien sabio y jugado criticando a uno de esos equipos de la B que en la Bombonera o el Monumental, juegan defensivamente, sin grandeza. Sin respetar lo nuestro. http://www.victorhugomorales.com/articulos/el-combate-de-teseo/