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Primer post: 26 nov 2008Último post: 26 nov 2008
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Monografia: Mujeres en la literatura
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/26/2008

Introducción Dentro de la literatura argentina y durante las distintas etapas pueden reconocerse numerosos autores que tuvieron papeles muy importantes y relevantes incluso a nivel mundial, dándole al país grandes reconocimientos de toda índole. Por ejemplo Jorge Luis Borges, quien fue uno de los autores más destacados de la literatura en español del siglo XX y recibió importantes premios y distinciones de diversas universidades y gobiernos de diversos países, una de las máximas figuras de nuestro país; Ernesto Sábato, escritor, ensayista y artista plástico que escribió novelas y diferentes ensayos sobre la condición humana; Julio Cortázar, uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general; entre otros. Sin embargo, lo significativo es la importante ausencia de autoras argentinas que, si bien encontramos algunas, ninguna tiene la trascendencia de estos autores, lo que es muy curioso y puede darse por varios aspectos. Estos aspectos son los que despiertan curiosidad y a los que será referida la investigación. Es por eso que en el presente trabajo se abordarán estas cuestiones acerca de las características, visiones, estímulos, relaciones de escritoras de nuestro país. Además de investigar sobre aspectos históricos en cuanto a los comienzos de la escritura por mano femenina, repercusiones que pudo haber traído, críticas, puntos de vista, etc. Como consecuencia de esta ausencia se pueden dar cuestiones históricas, que nos llevan a los años en que las mujeres sólo realizaban trabajos domésticos no referidos a la literatura. Por otro lado se podrían observar diferencias de intereses en cuanto a lo laboral, lo intelectual, etc. Finalmente, dentro de las autoras más reconocidas en la literatura argentina se encuentran, en primer lugar y por su peculiar fallecimiento (ahogada en el mar intencionalmente) Alfonsina Storni. Luego grandes nombres como Alejandra Pizarnik y Juana de Ibarbourou. Primeras autoras argentinas ¿Quién fue la primera autora teatral argentina de la que se tiene noticia cierta? Se llamaba Rosa Guerra (1834-1864), y en 1862 publicó Clemencia, drama en tres actos y en verso, dedicado al presidente Mitre. Diez años antes habría dirigido el segundo periódico escrito en la Argentina por mujeres, La Camelia, en cuyo primer número, al saludar a los colegas varones, se asegura que "sin ser niñas ni bonitas, no somos viejas ni feas". Doña Rosa fue maestra desde los 13 años de edad y también en 1862 fundó una revista, La Educación. Con el seudónimo de Cecilia, escribía en La Tribuna, La Nacion Argentina y El Nacional. En 1860 había publicado una novela, Lucía Miranda; en 1863 se editó su libro de lectura para niñas Julia, o la educación (en forma de cartas entre madre e hija) y en 1864, año en el que muere soltera, un volumen de poemas, Desahogos del corazón. La ya mencionada novela Lucía Miranda se caracteriza por contener descripciones muy detalladas y abundantes, sobre todo al comienzo, cuando la autora presenta a la protagonista que lleva el nombre de la obra. “[…] No tenía quince años, ni labios de coral, ni dientes de perlas, ni ojos color de cielo, ni cabellos de ángel, ni sus divinos ojos estaban siempre contemplando el firmamento, ni menos se alimentaba de suspiros y lágrimas. Lucía Miranda era más bien una de las mujeres de Balzac, en todo el brillo y fuerza de la edad, en toda la plenitud de la hermosura, en toda la elegancia de las formas. No tenía la edad de las heroínas favoritas de los poetas, no era una niña Lucía, tenía treinta años. Era el verdadero tipo español, hermosa como la primera mujer que Dios diera por compañera al hombre, esbelta como el más bello árbol del paraíso, seductora como nuestra amorosa madre Eva. […]” También la leyenda de Lucía Miranda inspiró a otra singular escritora argentina del siglo XIX: Eduarda Mansilla de García (1835-1892). Sobrina de Juan Manuel de Rosas, era hija de una hermana de éste, Agustina, considerada la mujer más hermosa de su época, y del militar Lucio Mansilla. Eduarda será una prolífica escritora. Radicada en Francia, donde su marido representa a nuestro país, presenta allá, en 1873, Similis Similibus (el lema de la homeopatía), dedicado a su hija Eda. Estrenado en París, en francés, llega a un escenario porteño en 1884, traducido por Lucio, hermano de la autora. Así fue que en 1860 publica su versión en dos partes de Lucía Miranda, bajo el seudónimo de Daniel. En su obra, encabeza cada capítulo con un epígrafe de diversos autores y en diferentes idiomas, entre los que se encuentra el Marqués de Santillán, V. Hugo, Herrera, Garcilaso y Dante. “Si por ventura alguno te dijese Que en su huerto las rosas siempre viven, Dile tú, Filis, que engañarte quiere. GARCILASO La muerte, al imprimir su huella en la dichosa morada de los sencillos esposos, dejó sentir la duradera influencia de su fatal contacto. Desde la catástrofe, que privó a Marta de su antiguo compañero, y a la inocente niña, de tan amoroso padre, la dicha parecía haber huido, para siempre, de aquel lugar. María Rosa, desde el día en que vio llevar a su padre dormido (según su inocente creencia) en brazos de Bertuccio y de sus amigos, perdió la alegría, y sus bellos colores, insistiendo siempre con su pobre madre, en que era necesario fuesen a sacar a su padre, de aquel lecho tan frío. ¡Pobre Marta! Sencilla e inculta naturaleza, todos los días, al escuchar las inocentes preguntas de su hija, sentía renovarse las heridas de su corazón. Pietro, apenas convaleciente, al cabo de un mes, de la fiebre que le ocasionó el terror del peligro que había corrido y el frío del agua del mar, se pasaba horas y horas sentado cerca del hogar, con los ojos fijos en la llama, distraído y absorto. De vez en cuando, la voz de María Rosa, que preguntaba a su madre, cuándo volvería padre, rompía el silencio, hasta entonces no interrumpido, en las largas y penosas veladas del invierno.” Luego, Juana Manso de Noroña (1819-1875), la amiga entrañable de Sarmiento, escribió en 1864 un drama histórico en cinco actos, La Revolución de Mayo. Pero la primera autora representada fue Matilde Cuyás (1859-1909), que dedica un drama en tres actos a Avellaneda, Mitre y Alsina. El Correo Español del 30 de noviembre de 1877 informa acerca de una obra "de una señorita argentina", que fue llamada a escena al final de cada acto y dos veces en el último. También escribió el drama teatral "La Revolución de Mayo de 1810", y el relato "Margarita", en donde reflejaba la hipocresía de las relaciones de pareja en el siglo XIX. En 1865 escribe “La escuela de Flores”, en el que critica duramente a los gobiernos latinoamericanos por no destinar los fondos suficientes a la educación. “Conozco que la época en que vivo soy en mi país un alma huérfana o una planta exótica que no se puede aclimatar” “Una triste experiencia tenemos, de cuanto es importante, derramar la ilustración de las masas, si hubiese sido ese primer paso después de Mayo 1810, y si se hubiese roto de lleno con las tradiciones del pasado para emancipar la razón como se habían emancipado todos los hombres, tal vez que ni tanta sangre habría empapado estas tierras; ni tantas lágrimas habrían corrido.” Se demuestra entonces, que durante el siglo XVII las tres autoras mencionadas tenían algunas relaciones políticas con figuras de la época. Ya sea parentesco o amistad, puede tomarse esta singularidad como la causa de su reconocimiento, ya que existía una mirada muy delicada y restringida hacia las mujeres, lo que muchas veces las privaba de poder escribir. Mujeres en versos Luego otra de las escritoras más reconocidas del país es Alfonsina Storni, quien nació el 22 de mayo de 1892 en Suiza. Aunque nació en Europa, se considera una poeta latina ya que a sus cuatro años se mudo a Buenos Aires, Argentina. Se considera a esta poeta como representante de la voz femenina y como una de las primeras iniciadoras de la poesía, en especial en Argentina. Hace un enfoque de la mujer, demostrándolo en su poesía, sobre todo describiendo en ellas el cuerpo y sentimientos de mujer, utiliza una morfología, mantiene una síntesis. Transcribe sus pesares, sus llantos, sus deseos de mujer, lo que no se podía hacer en aquella época, describe su alma, su pasado, refleja a su madre, a su amado, se describe. Su vida de niña fue sacrificada, a sus diez años, por ayudar a su familia debía lavar los platos y atender las mesas. En los tiempos en que Alfonsina era adolescente las mujeres comenzaron a trabajar, sobre todo como costureras, ella decide trabajar como obrera en una fábrica de gorras. Trabajó reemplazando a una actriz en la compañía de Manuel Cordero, aquí viaja mucho y aprende de la vida teatral a los trece años, ya con esta experiencia en sus hombros decide escribir una obra de teatro: "Corazón Valiente". La llegada de su hijo a los veinte años y sola la hace aferrarse a la vida y luchar diciendo "que su vida como actitud de mujer se debe enfrentar sola a sus decisiones". Sus obras no fueron de gran éxito. Al comienzo, en especial con la obra "la inquietud de la rosa", en 1916, tuvo dificultades económicas en su publicación, ya más adelante en Mundo Argentino aparece un verso de ella, mostrando al mundo su capacidad de poder expresar en un papel escrito su visión de mujer. En especial, poder reflejar su interior. Recibe a sus treinta y un años el primer premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura. Se relaciona sus poemas con la dulzura, el realismo, la metáfora y la personificación, en especial con la naturaleza y el cuerpo con el sentimiento de mujer. A pesar de su apariencia de dulzura, de inocencia, demuestra que es una mujer madura, la vida y la sociedad la obligaron a tomar la vida de una perspectiva más dura y triste, fiel reflejo de esto fue tener que ser madre soltera, criar a su hijo sola y luchar por sobre todo por él. Es considerada, ya más tarde como una de la mejores y más grandes poetas de la Argentina, a pesar de que en la sociedad, lo que ella escribía no era tan aceptado, Alfonsina ayudó a rebatir este punto, y la misma sociedad la acepto eligiéndola como una gran poeta. Ya con esta reputación escribe obras con gran aceptación en la sociedad, conoce poetas y escritores, uno de sus grandes amigos que tiene gran importancia en su vida fue Horacio Quiroga. Alfonsina refleja el sacrificio y dolor que una mujer puede sufrir, de su esfuerzo. Demuestra que la sociedad borra cada vez más las diferencias de sexo, tomando más en cuenta a la mujer, ya que ambos, mujer y hombre son personas y personas pensantes, ambos pueden dirigirse a la sociedad como lo desee y debe ser respetado, este es otro punto importante por el cual es posible creer esta superioridad masculina en cuanto a los reconocimientos y trayectorias de escritores. Sus gran amores son la poesía, las obras teatrales y por sobre todo a la naturaleza. Enfocándose con mayor exactitud en el mar, demostrando su comparación con la mujer, con su comparación de que son como las olas, hablando también de su reflejo, la soledad, su deseo de entregar amor y a la vez recibir amor, esperando al hombre que la haga sentir mujer. Enfoca su sentimiento y la madurez de pasar de niña a mujer. La inocencia la perdió, ahora es mujer y debe esforzarse por ser mejor, entregar lo mejor para sus amados. “[…] pero no me preguntes, no me preguntes nada De por qué lloré tanto en la noche pasada; Las mujeres lloramos sin saber, porque sí. Es esto de los llantos pasaje baladí Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto, Un mar un poco torpe, ligeramente oculto, Que se asoma a los ojos con bastante frecuencia Y hasta lo manejamos con una dúctil ciencia. […]” “[…] Ahora quiero amar algo lejano… Algún hombre divino Que sea como un ave por lo dulce, Que haya habido mujeres infinitas Y sepa de otras tierras, y florezca La palabra en sus labios, perfumada: Suerte de selva virgen bajo el viento… […]” Su amor al mar la llevo al final a la muerte. Se unió al mar, su amor, su otro yo, su alma, su comparación, su reflejo. Decidió suicidarse el 25 de octubre de 1938, dejando que el mar se llevara su vida, sus recuerdos, su amor y sus obras. El mismo año que nació Alfonsina Storni, también lo hacía “Juana de América”, apodo que se le dio a una gran poeta uruguaya más conocida como Juana de Ibarbourou. Su nombre real es Juana Fernández Morales, adoptó el apellido de Ibarbourou por que se casó con el capitán Lucas Ibarbourou a los veinte años. Nació el 8 de marzo de 1892 en Uruguay. La poesía de Juana conquisto a gran parte de la sociedad, su poesía elegante llegó a ser una de las más importantes en lengua femenina latina. Era una joven amable, cariñosa, sencilla, que se expresaba en sus poemas de forma tierna, llana de amor en especial hacia el hombre. Con una admiración al sexo opuesto refleja su amor y su entrega en metáforas y personificando a la naturaleza. Utiliza una temática en el dialogo entre el amor, la melancolía, reflejándola con la naturaleza y el cosmos. Interpreta una dicha de escribir poesía, y la felicidad que esta le brinda. Demuestra su entrega de profundo amor y en especial en su entrega carnal, ofreciendo al hombre amado la carne, describiéndose de la mejor forma, ya que a este hombre le interesa más la carne que el espíritu y el amor. Se demuestra la evolución de niña a mujer, de inocencia a madurez, la espera de la llegada del ser amado. En sus poemas enfatiza la conservación de la carne, su juventud jugando con la naturaleza y el amor de juventud. Aclara cuanto amor puede entregar el alma Joven y tierna. Juana mezcla, juega con la melancolía y la naturaleza, la tristeza con lo hermoso, las ganas de vivir, amar, entregar todo de sí. Representa en especial a la mujer, de lo juguetona y caprichosa que puede ser. Su juventud impaciente de ser amada. “[…] Como una ala negra tendí mis cabellos Sobre tus rodillas. … ¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve! Hueles a arroyuelo, a tierra y a selvas…. Te amo y soy joven, huelo a primavera. Este olor que sientes es carne firme, De mejillas claras y de sangre nueva. ¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo Las mismas fragancias de la primavera!” “[…] ¡Ah pobre la gente que nunca comprende Un milagro de éstos y que solo entiende Que no nacen rosas más que en los rosales Que no hay más trigo que el de los trigales! Que requiere líneas y color y forma Y que solo admite realidad por norma […]” Se auto refleja en la naturaleza, se siente totalmente orgullosa de su trabajo y de su manera de poder expresarse y contar al mundo lo que siente una mujer, además demuestra que aún se siente muy rasgada a sus principios, a su niñez. Lo refleja en sus poesías, su ternura y el recodar de su tierra, que la ama, así como también la naturaleza. Con tan solo leer "Como la primavera" se puede dar cuenta de su personalidad y de cómo es físicamente, sacando como conclusión la forma de como se caracteriza con los árboles, plantas, valles, etc.… La última poeta mencionada será, ubicada un siglo más adelante que las dos anteriores, Alejandra Pizarnik. Alejandra Pizarnik nació el 29 de abril de 1936. Con sangre judía, por problemas de su nación su familia debió salir abandonar su país, llegando a la Argentina donde ella nació. Su padre, Don Elías Pizarnik, adoraba a su hija, incluso costea el primer libro que Alejandra publica "La última Inocencia" (1956). Desde sus principios Alejandra mostró una visión liberalista, quizás heredando de su padre la mayoría de sus ideas. Estudio en la universidad de Buenos Aires filosofía, luego periodismo. Aún no encontraba su verdadera vocación. Participó en escuelas de arte, pinturas. Descubriendo en estas como expresarse, encontró una nueva forma. Aquí descubrió el surrealismo, esto fue el inicio de su vida poética. Aunque suene un poco confuso lo que se acaba de mencionar es verdad, al analizar su vida y compararla con las metáforas, surrealismos que ella sentía le dio paso a poder transcribir sus deseos en una hoja, convirtiéndose en una gran poeta, en especial para Argentina. Muestra su cara modernista y su entrega a ciertas cosas de su vida. Alejandra trata, con su poesía, mostrarle al mundo su sentir, su visión, que puede más, que a pesar de su dura batalla, de su cruel vida, en un cierto modo, por cómo se expresa, ya que, siempre fue regalona y mimada. Trata de corroborar la imagen de mujer que se tenía entonces en aquella época. Fue la primera mujer poeta en demostrar el surrealismo y modernismo en versos en la Argentina, en atreverse a salir de las costumbres y prejuicios de la sociedad, el fin y motivo de ella era desahogar lo que sentía, gritarlo y que todos supieran lo que sentía, que era una "mujer" que podía jugar con metáforas que implicaban su vida. Tiene una gran batalla. Asiste al psicoanalista por un tiempo, pero el corazón le jugó una mala pasada, se enamoró de su médico, el trataba de mejorarla y que saliera de la oscuridad que al fin y al cabo la atormentaba, pero dejó de asistir, tomando como solución y como un reemplazo de las terapias analgésicos, anfetaminas en gran cantidad. Ni el arte de la pintura, ni la pasión por la poesía la pudieron sacar de esta enfermedad, aferrándose a pastillas para poder sobrevivir con esta carga, a tomar somníferos para liberarse y escapar de insomnios y de vigilias nocturnas. Esta mujer se analiza personalmente afirmando que ella vive de noche y muere de día. Viaja a Paris en la década del ‘60. Trabaja como periodista en la editorial "cuadernos". En esta época conoce a grandes escritores y poetas. Su trabajo en la editorial lo relaciona con sus poesías e incluso presenta su trabajo aquí. Uno de los grandes temas de esta poeta es el destierro. Hace énfasis en gran parte de sus trabajos, comenzando desde su viaje a Paris. Otro tema que abunda en sus poemas es la imagen de la muerte, se refleja que siente un gran peso de la muerte, que a diario lidia con ella, es parte de su vida. Y su fuerte lucha contra la soledad se presenta en cada verso, el tener que vivir con ella pero no quererla. Pero sin ella ¿Quién sería Alejandra Pizarnik? Estos temas son su gran característica. “Afuera hay sol. No es más que un sol pero los hombres lo miran y después cantan. Yo no sé del sol. Yo sé la melodía del ángel y el sermón caliente del último viento. Sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra.” Considera Alejandra que su trabajo es malo. No le gusta, odia la poesía, es una tortura el tema de abstracción, recordando que todos sus poemas tienen algo abstracto y metafórico. El recuerdo de esta es una tortura. No está contenta con su trabajo en la poesía. Afirma que si podría ordenar sus papeles algo se salvaría. Alejandra escribe con la muerte a su lado, en cada uno de sus poemas hace referencia. Interpreta un lenguaje español, en lo literal, pero a la vez de otra perspectiva, con otro sentido, metafórico, irónico, abstracto y sobre todo muestra y revela el lado de su esquizofrenia alucinante. No quiere asumir su adultez, que ya no es la niña de antes, se considera infantil: "soy una niña anciana". “Lo infantil — escribe — tiende a morir ahora pero no por ello entro en la adultez definitiva. El miedo es demasiado fuerte sin duda. Renunciar a encontrar una madre. La idea ya no me parece tan imposible. Tampoco renunciar a ser un ser excepcional (aspiración que me hastía). Pero aceptar ser una mujer de 30 años... Me miro en el espejo y parezco una adolescente. Muchas penas me serían ahorradas si aceptara la verdad” En conclusión las tres poetas mencionadas se relacionan, tanto por la forma en que se expresan como en los temas que tienen cada una. Se sabe que la poesía, los versos, las estrofas es su modo de comunicar a los demás sus puntos de vistas y sus visiones con respecto al mundo, amor y hombre. Se puede analizar que Juana de Ibarbourou y Alfonsina Storni tienen un gran parecido, tanto en sus versos, por la comparación y personificación de la personalidad y actitud de mujer con la naturaleza y también en lo que respecta a la visión que tienen hacia el hombre. El tema que mas las une es la entrega de amor, el querer entregar su pureza y pasión a una persona, además la relación que hay en la evolución de una mujer, los pasos que existen al pasar a la madurez y por sobre todo la seguridad de querer compartir esta pureza, virginidad y amor con un hombre determinado. El deseo de entrega es un motivo fundamental en las poesías de estas dos poetas. Las tres poetas presentadas son reconocidas a nivel de América latina, tres grandes figuras de la poesía de mujer en la historia de la literatura, conmoviéndonos aún más con sus tristes vidas que debieron sufrir algunas de ellas, y que a partir de esto se hayan expresado y contado a la sociedad sus sentimientos, dejando sus historias y su corazón a la interpretación de quien lea, pero que llegara a darse cuenta de la entrega de amor, de la falta de amor, de la soledad, de lo fundamental que es la naturaleza y el universo en las vidas de muchas personas. También dejan un ejemplo. Hay que expresarse como sea y entregar amor a quien lo necesite, además, nadie sabe qué es lo que está pasando dentro de otra persona, quizás se pueda distinguir en su forma de expresarse. Ayudar y entregar amor es lo fundamental. La soledad y la tristeza matan y hay que aprender a superarla. El dato más importante que estas autoras quieren dejar, y que es lo que las distingue entre otras y a nivel latinoamericano, es que la mujer vale y vale mucho más de lo que cualquiera pueda pensar, aunque los hombres no lo entiendan. Novelas de mujeres El siguiente ámbito en analizar serán las novelas. Brillantes autores se han reconocido como excelentes escritores de novelas durante años, algunos de ellos son mujeres. Entre las escritoras más trascendentes se encuentran Ema Wolf, Graciela Montes (ver anexo 1) e Isabel Allende. Se verán a continuación, las últimas 2. Graciela Montes es una escritora y traductora argentina. Nació el 18 de marzo de 1947 en Buenos Aires, Argentina, y se crió en Florida, un barrio del Gran Buenos Aires. Se recibió de Profesora en Letras en el año 1971, por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Por más de 20 años, Montes trabajó en el Centro Editor de América Latina, donde dirigió la colección de literatura infantil “Los cuentos del Chiribitil”. Allí se desempeñó como correctora, secretaria de redacción, traductora, editora y directora de la colección. Fue miembro fundador de ALIJA (Asociación Argentina de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) y cofundadora y codirectora de la revista cultural "La Mancha", papeles de literatura infantil y juvenil durante sus dos primeros años. Obtuvo el Premio Lazarillo en 1980, y fue nominada candidata por la Argentina al Premio Internacional Hans Christian Andersen en 1996, 1998 y 2000. Entre sus obras destacadas se encuentran “Historia de un amor exagerado”, “Otroso”, “La guerra de los panes”, “Federico y el mar”, entre otras. La mayoría son obras infantiles, aunque escribió algunas para lectores adultos, entre las que se encuentran “El umbral”, “Elísabet”, “El golpe y los chicos”. Graciela cuenta cómo su mirada reflexiva transita por diversos roles que la unen a un camino que empezó como una “posición de lectura” y se fue plasmando “frente al mundo” a través de la escritura, lo cual le ha permitido conjugar todas sus profesiones. En una entrevista se le preguntó: “Graciela Montes, escritora, editora, traductora, teórica, ¿con qué rol te sentís más a gusto y cómo combinás todas tus funciones?” A lo que la autora respondió: “Acepto los tres primeros cargos, el cuarto lo corro a un lado. La escritura y la traducción se llevan muy bien, sobre todo cuando se puede empezar a elegir lo que uno traduce. No fue así al principio porque traducía para ganarme la vida y tuve que traducir, por ejemplo, una Geología del petróleo. Cuando se traducen libros que a uno le ha gustado mucho leer, se aprende muchísimo como escritor. Además, me gustan los lenguajes, los laberintos de los lenguajes. La reflexión acerca de la escritura, el papel social del escritor, la génesis del espacio poético y demás temas sobre los que me ha gustado pensar un poco –lo que no alcanza el status de teoría– también fue para mí una prolongación de la escritura o, mejor dicho, un extrañamiento de la escritura, como si necesitara cada tanto mirarla desde el otro lado. La edición sí ha tenido otro tipo de exigencias, una gran exigencia, y a veces terminó entrando en conflicto con la escritura. La edición es devoradora y supone otro papel social, bastante diferente. Creo que mi costado voluntarista, una cierta responsabilidad social de la que ni yo ni la mayor parte de la gente de mi generación puede desprenderse, y también mi formación social, cultural y de oficio en el Centro Editor de América Latina, junto a un editor tan extraordinario como Boris Spivacow, me empujaron a la aventura, y fue una aventura excitante. Me gustó abrir algunas picadas. Pero creo que es muy difícil escribir y editar, y hacer las dos cosas bien; hay una especie de desgarro.” Luego, acerca de la literatura infantil, Graciela asegura que, aunque menos que antes, ésta sigue siendo marginal, ya que mucho se resisten a mirarla enserio, afirmando que la actitud más frecuente es la condescendencia. En su obra Otroso, la autora cuenta la historia de un mundo subterráneo creado bajo el barrio de Florida por cinco inseparables amigos: Ariadna, El Batata, La Tere, Hugo, y Rosita. La construcción comenzó a partir del desplazamiento de una baldosa de cocina y sigue con la construcción de una compleja red de túneles y galerías por debajo del barrio. Dentro de Otroso se crearon diferentes costumbres, juegos, sonidos, y muchísimas cosas más. El Batata buscaba nuevos sonidos, la Tere le fascinaba la mecánica, Hugo de los famosos mapas de Otroso, y Ariadna, que se puede decir de ella, le ponía nombre a todo lo que veía. La excavación se comenzó bajo la cocina de Ari. El corazón de Otroso era la Gran Galería, donde llegaban los diferentes canales de los diferentes integrantes, sus usos eran, para ventilar, para reproducir la música del armórgano, ¡Y cómo nos podríamos olvidar de Aniceto, el gato oficial, del mundo subterráneo, se la pasaba recorriendo, siempre por el mismo camino! Como saben en todos los barrios hay un grupo pesado, en esta historia LA PATOTA. Charoles cueros, cadenas, botas, chaquetas, motos, humo, todo esto se mezclaba con el miedo cuando llegaban. Doce integrantes que se formaban solamente de pura maldad. Estos causaban temor en todo el barrio de Florida. “[…] Lo cierto es que Otroso fue creciendo. A veces me pregunto cómo habrá podido ser, cómo pudo ser que nadie sospechase de las descargas de bolsas de tierra, de las pilas de cañas acarreadas desde la vía, de las largas ausencias, cuando estaban y no estaban en Florida porque vivían debajo. Es difícil de imaginar porque Otroso nació en el verano, en las vacaciones, en una de esas tardes de enero en que hace tanto calor y las chicharras insisten tanto y las baldosas están tan calientes que el tiempo parece detenerse, como si el barrio aguantara la respiración hasta la noche. Pero la excavación continuó al mes siguiente y al otro y al otro, y, para cuando dieron por terminada la primera geografía de Otroso […] ya hacía rato que habían comenzado las clases, estaban en mayo y tenían que reducir las visitas a dos o tres horas por la tarde. Todos sabían, además, que había llegado el otoño porque en la jarra de vidrio no había jugo rosado de banadía sino jugo rosado de banarina y porque nunca faltaba el mate […]” La obra está dividida en numerosos pequeños capítulos, titulados acorde a su contenido, sin numeración. La autora a lo largo de la historia va inventando palabras resultado de combinar dos distintas, palabras que la pandilla de niños inventaba. Por ejemplo a la mezcla de jugo de banana con jugo de sandía, le llamaban “banadía”. Este divertido recurso que consta de inventar este tipo de palabras atrae al público infantil, ya que éste intentará seguramente hacer lo mismo con situaciones cotidianas, y ese es el objetivo de la autora, entretener a los más chicos. Concluyendo con esta autora, se puede decir que se caracteriza principalmente por la imaginación para novelas infantiles. Otroso está escrito de un modo agradable para la lectura de los niños y deja mucho a la imaginación de cada uno pensar en los túneles, en las descripciones de los personajes, en la crueldad de La Patota, en las máquinas que los niños inventaban, como el “mamotreto concuernos”, etc. Isabel Allende Llona (Lima, 2 de agosto de 1942), escritora y dramaturga Chilena. Está considerada la más popular novelista iberoamericana. Ha vendido más de 51 millones de ejemplares y su trabajo ha sido traducido a más de 27 idiomas. También fue directora suplente de la revista Mampato. Hija de Tomás Allende, funcionario diplomático, y de Francisca Llona, y sobrina de Salvador Allende, ex presidente chileno. (ver anexo 2) Entre sus obras más famosas, como “Afrodita”, “Cuentos De Eva Luna”, “El Hombre De Plata”, “El Plan Infinito”, “El Reino Del Dragon De Oro”, etc.; se presentará el análisis de “De amor y de Sombra”. Contextualización de la obra y el lugar Esta novela se da en Chile, su principio coincide con el comienzo de la primavera dentro de la dictadura militar chilena. En algunas ocasiones nombra lugares como "Los Riscos", sus minas, la capital, y la madre patria España. Temas secundarios: • El amor como fuerza impulsiva de la vida capaz de devolver la inocencia a quienes se animen a vivirlo con intensidad. • La injusticia y el sufrimiento del pueblo sometido. • Las creencias y temores de la gente más humilde. Ésta es la historia de una mujer y un hombre que se amaron en plenitud, salvándose así de una existencia vulgar. “La he llevado en la memoria cuidándola para que el tiempo no la desgaste, y es sólo ahora cuando puedo finalmente contarla. Lo haré por ellos y por otros que me confiaron sus vidas para que no las borre el viento...” Palabras que proporcionan la clave de un libro en el que imaginación y realidad discurren al mismo nivel. “De amor y de sombra”, segunda novela de Isabel Allende, es un canto el amor y la esperanza. Basada en un hecho real que la autora convirtió en una novela inolvidable, este apasionante relato ha sido adaptado al cine en una película de éxito internacional protagonizada por Antonio Banderas, Jennifer Connelly y Stefani Sandrelli. Encierra los temas sobre los que giran los hechos: el amor y el odio. Sobre estos dos sentimientos se desarrollan los acontecimientos de la novela como en dos caminos probables que pelean por sobreponerse uno al otro. Finalmente vence el amor con la fe puesta en la libertad y en la dignidad humana. La novela se presenta en tres partes que llevan título: 1° Parte: "La otra primavera". Cuenta la historia de las familias Flores, Ranquileo, Leal, Alcántara, Beltrán, durante el comienzo de la primavera la dictadura militar en Chile. Plantea la acción principal desde el encuentro entre Irene y Francisco y una atracción que se inicia con tropiezos porque Irene esta de novia. 2° Parte: "Las sombras". Aparecen en esta parte el caso de Evangelina, la joven que vive en "Los Riscos" y parece tener extraños poderes, y se hace presente el accionar de los militares que en ese régimen dictatorial comenten abusos, secuestros, matanzas y violaciones. Esta parte termina con la huida de Pradelio al cerro fugitivo del ejército. 3° Parte: "Dulce patria". Francisco e Irene van a la mina en busca de los cadáveres escondidos por los militares con la esperanza de encontrar a Evangelina. Allí descubre junto a los demás muertos, Francisco denuncia a su hermano cura este hallazgo para lograr su ayuda y la difusión de esta terrible situación ante el pueblo. El ideal que mueve a los amantes a seguirla investigación es la búsqueda de la verdad que devuelva a la patria valores de libertad y democracia. La obra termina con la inevitable huida de Francisco e Irene del país para reguardar sus vidas con el dolor de quienes son conscientes de la magnitud de su pérdida: dejar la patria. Pese a esta separación de la tierra chilena Francisco e Irene se sienten fortalecidos por el amor que los une y la esperanza del regreso expresada en los últimos renglones: "Y en los años que siguieron, esa palabra señalaría sus destinos: volveremos, volveremos..." Estructura interna: Personajes. Irene Beltrán: Protagonista de la obra, es periodista, soltera, joven, hermosa, tenía el color del pelo raro, pero lindo. Francisco pensaba que tenía limpia y fresca vitalidad. Era muy inocente por la sobreprotección de sus padres desde niña, luego conoció la dureza del mundo con los sucesos narrados en la obra. Su destino se define junto al hombre que ama quien permite que la joven pueda mostrarse en toda su grandeza y valentía. Francisco Leal: Protagonista de la novela, fotógrafo, psicólogo, responsable, Irene lo consideraba una buena persona, trabajador, delgado, alto, compresivo, celoso. Es un hombre de ideales claros, comprometido con la realidad de su sociedad y época. Logra, a través de su amor, mostrarle un mundo desconocido a Irene Mario: Es homosexual, con nariz fina y recta, delgado, bronceado, de edad mediana, impecable, refinado y famoso. Buen peluquero y maquillador. Es bueno y generoso, atento y dispuesto a ayudar a quien lo necesitara secretamente. Situación de los personajes en la obra: ♣ Irene Beltrán: Protagonista de la obra, en un principio es novia del capitán Gustavo Morante finalmente se quede con Francisco Leal. ♣ Francisco Leal: Protagonista, psicólogo y fotógrafo, enamorado de Irene y al final de la novela se queda con ella. ♣ Gustavo Morante: En parte novio de Irene, es militar y después lo matan. ♣ Mario: Peluquero homosexual que trabaja en la revista donde trabajan Irene y Francisco. ♣ Hilda: Mamá de Francisco Leal ♣ El profesor Leal: Papá de Francisco. ♣ Javier Leal: hermano de José y Francisco ♣ José Leal: Hermano de Javier y Francisco Leal ♣ Beatriz Alcántara de Beltrán: Madre de Irene Otros personajes son: Rosa (mucama de Irene), la familia Ranquileo, curanderos y doctores para curar el mal de Evangelina, Soldados y Capitanes (Riveras, Ramírez, etc.) Estos personajes presentan características que permiten describir también diferentes ámbitos sociales e institucionales: la clase alta acomodada, el pueblo, los militares, la iglesia. También muestran las costumbres y creencias del pueblo a través de las supersticiones en torno a Evangelina. Ancianos y cuidadoras de la "Voluntad de Dios", la astróloga de la revista donde trabajaban Irene y Francisco, la esposa de Javier Leal, el hombre que lo ayuda a escapar y El Cardenal. • Tipo de narrador: La novela de Isabel Allende "De amor y de sombra", está narrado en tercera persona omnisciente. Este narrador omnisciente por momentos se vuelve objetivo en la selección de los acontecimientos narrados. Toma partida por los protagonistas y acompaña los hechos de manera comprometida con esa realidad social de injusticia que vive el pueblo y se quiere denunciar. En partes hay diálogos, o son los personajes quien cuenta historias pero por lo general es el narrador quien lo hace. Intertextualidad: ¤ En la pagina 245 comienza una carta que el Obispo le envía al presidente de la Corte Suprema. ¤ La Biblia. ¤ Los epígrafes que inician cada parte de la novela: Ж Parte: Violeta Parra: "Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes". Ж Parte: Vicente Huidobro: "La tierra tibia aun guarda los últimos secretos". Ж Parte: Pablo Neruda: "Yo viajo con nuestro territorio y siguen viviendo conmigo, allá lejos las esencias longitudinales de mi patria.". Cada una de estas citas se relaciona con lo que cuenta cada parte: el inicio de un amor, el sentimiento patriótico aún en el exilio. Así finalizan estas dos grandes autoras de novelas. La primera de ellas escritora de novelas infantiles argentinas. La segunda, escritora chilena de nivel internacional, excelente autora de novelas contemporáneas. En cuanto a reconocimientos, las novelas escritas por mujeres tienen su particularidad en el tema. En su mayoría se tratan de amor, venganza, y otros temas relacionados con intereses femeninos, es decir, es difícil encontrar autoras que escriban novelas de deportes o de acción, así como ocurre en el cine, la televisión y otros ámbitos. Esta particularidad en los temas de las novelas escritas por mujeres, las convierte en productos para un interés más reducido, no tan amplio como puede ser una novela de ciencia ficción o historia, temas asignados en su mayoría a los autores masculinos. El teatro, escrito por mujeres Para finalizar, se hablará del teatro argentino, escrito particularmente por mujeres. En este caso, se hará el análisis de una reconocida autora: Griselda Gambaro. En cuestión de géneros, desde la época de Shakespeare la mujer fue rechazada en el teatro, ya que no se les tenía permitido representar ningún tipo de obra. Como reemplazo, si la obra constaba de algún papel femenino, éste era interpretado por algún actor disfrazado de mujer, hasta que luego de unos años comenzó a permitirse la participación de la figura femenina en el escenario, y hoy en día forma parte fundamental de las obras de teatro, tanto para los papeles femeninos, exhibición del cuerpo, romances, besos y otras singularidades que se torna mucho más dificultoso realizarlo con hombres. Entre autoras, una de las más destacadas es quien se presentará a continuación. Griselda Gambaro (Buenos Aires, 28 de julio 1928) es una novelista y dramaturga argentina. Comenzó con la narrativa y pronto la alternó después con la dramaturgia. Durante la dictadura militar argentina se exilió en Barcelona, y actualmente reside nuevamente en Argentina. Un decreto del general Videla prohibió su novela Ganarse la muerte por encontrarla contraria a la institución familiar y al orden social. Griselda Gambaro practica un teatro ético, donde la preocupación por la condición humana (la justicia, la dignidad, el perdón) es planteada no a través de interrogaciones abstractas sino de las relaciones humanas. En sus textos los vínculos tradicionales de la sociedad (familia, amigos, patrones) engendran humillaciones, odios y rencores, pero también hay lugar para la esperanza. En una de sus obras, “Acuerdo para cambiar de casa”, nos muestra una serie de personajes desamparados y al borde del precipicio. La historia transcurre en un psiquiátrico y lleva al espectador a un viaje delirante que convierte lo absurdo en la definición perfecta de lo normal. Acercándonos una dura realidad actual. En la obra, los personajes son cinco mujeres pacientes en un psiquiátrico, dirigidas por un doctor no mucho más cuerdo que ellas, lo que hace de la novela una especie de comedia, con malentendidos, cambios de actitudes, peleas, etc. La historia es muy divertida y a la vez nos muestra una realidad en cuanto a las autoridades (representadas por el doctor loco). Conclusión Como conclusión de este trabajo, se han presentado en primer lugar a Rosa Guerra, Eduarda Mansilla y Juana Manso, como primeras autoras argentinas. La gran particularidad de estas tres figuras es su relación con el ámbito político. Se sabe que históricamente, las mujeres tenían muy limitados sus trabajos y pasatiempos, es por eso que no podía ser de otra manera que de la mano de la política que sean reconocidos los nombres de estas escritoras. Luego se versa acerca de la poesía. Tres autoras de excelente nivel, unidas por las penas, vidas duras, mal de amores, engaños, etc.; típicas características de quienes escriben poesías. Principalmente unidas por sus sentimientos acerca del género opuesto y de la soledad relacionada con la naturaleza, estas tres autoras, Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou y Alejandra Pizarnik, nos muestran que son capaces de escribir los más profundos versos y fuertes estrofas. En muchos casos se puede decir que es su carácter femenino lo que está cotidianamente acompañado de los sufrimientos, dolores y depresiones solitarias. Una gran inspiración para cualquier poeta. En tercer lugar, se habló de las novelas. Presentando primero a Graciela Montes como una excelente escritora contemporánea de novelas infantiles y algunas para adultos, nos demuestra la importancia que la literatura para niños puede tener, dejándonos abierta la imaginación, la diversión y los inventos. Luego Isabel Allende, novelista chilena. Demuestra que las historias de amor, penas y glorias escritas por autoras femeninas son las más profundas, las que más llegan. Obras con situaciones y aventuras atrapantes y sentimientos que llegan de una forma muy particular al público femenino en su mayoría, lo que muchas veces limita su difusión. Por último, hablamos del teatro argentino. Se presentó en primera medida una serie de antecedentes históricos que alejaron desde un principio a la mujer del teatro. Finalmente esos tiempos ya hace tiempo cambiaron, abriendo iguales posibilidades a ambos sexos sin distinción La autora Griselda Gambaro, de las más reconocidas de nuestro país, muestra la realidad por medio de una obra de teatro, lo que facilita la ironía y las metáforas. Obras de teatro realizadas especialmente para ser representadas. Concluimos entonces en que a pesar de no tener trayectorias totalmente reconocidas o trascendencias como la de tantos de nuestros autores hombres, las mujeres que calzan la pluma tienen y tuvieron intelectos totalmente capaces de realizar muchas de las piezas literarias más destacadas. Quizás sea una lectura sólo para algunos, para pocos. Pero que esos pocos saben que es de las lecturas que más llegan, lecturas dedicadas para ciertos lectores. Entonces decimos finalmente que realmente si, se pueden encontrar mujeres en la literatura. Bibliografía • Alfonsina Storni; http://www.mujeresparapensar.wordpress.com; [consultada el 30/09/08] • Allende Isabel - De amor y de sombra - Sudamericana • Allende, Isabel – Pág. 108 • Diarios 1960-1968 - op. cit., p. 277 • Escritoras argentinas; http://www.revistaenie.clarin.com; [consultada el 30/09/08] • Guerra, Rosa. – Lucía Miranda – Pág. 3 • Ibarbourou, Juana – Como la primavera • Ibarbourou, Juana – El dulce milagro • Mansilla, Eduarda – Lucía Miranda – Pág. 69. • Manso, Juana – Álbum de Señoritas, Nº 2 – 8 de enero de 1854 • Manso, Juana – Carta a Mary Mann – 1869 • María Rosa Lojo, Historias ocultas de a Recoleta; http://www.miborges.com.ar; [consultada el 30/09/08] • Montes Graciela – Otroso - Alfaguara, pág. 44 • Pizarnik, Alejandra – La jaula – Las aventuras perdidas - (1958) • Reinoso, Susana. - Dos escritoras argentinas ganaron el Premio Alfaguara; en: La Nación, marzo 1 de 2005. • Storni, Alfonsina – Capricho, Dulce Daño – (1918) • Storni, Alfonsina – Esta tarde. Languidez – (1920)

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