N

nabuconodosor22

Usuario (Argentina)

Primer post: 25 jun 2011
12
Posts
883
Puntos totales
56
Comentarios
P
parece un chiste pero es verdad
InfoporAnónimo9/21/2013

Increíble pero cierto: Absuelto porque para interceptarlos, los policías accionaron la sirena del móvil La absolución de un hombre armado con una 9mm por establecerse que la policía se había excedido en su accionar generó un debate en torno a la tarea preventiva y a los procedimientos de detención que debe llevar adelante el personal policial. [ Mar del Plata ] El juez Facundo Gómez Urso declaró nula una causa donde una persona fue detenida en mayo del año pasado cuando dos efectivos policiales que circulaban en un patrullero interceptaron a dos jóvenes que circulaban en una motocicleta y al requisarlos uno de ellos tenía en su poder una pistola calibre 9 mm. Sin embargo, de los testimonios surgidos de los policías se desprendió que para forzarlos a detener su marcha accionaron la sirena del móvil sin motivo alguno, más allá de que se movilizaban en moto e iban encapuchadas La defensa del imputado argumentó que debe existir un motivo evidente para detener a una persona en la vía pública, caso contrario se está ante un accionar ilegal. En su fallo, el magistrado marplatense indicó que “la mera referencia a la `actitud sospechosa´ resulta insuficiente e ilegítima como contenido del motivo previo y no supera el nivel de un simple título que no describe sino que solo califica un contexto”. El juez Urso ordenó enviar una copia del fallo al jefe departametal de policía para que instruya debidamente al personal a su cargo para que a futuro se eviten este tipo de irregularidades y recordó que una similar recomendación ya había efectuado en mayo de este año tras un fallo similar.

1
12
Calefactor solar hecho con latas
Calefactor solar hecho con latas
InfoporAnónimoFecha desconocida

Una excelente idea este reciclaje donde utilizando las latas de aluminio para captar la radiación solar y calentar el aire, podemos fabricar un calefactor solar para nuestra casa, el sistema es muy sencillo, se hace circular el aire por dentro de las latas que expuestas al sol lo calientan a una temperatura considerable, puede servir como apoyo a la calefacción que tengamos en casa, y bajar considerablemente la factura del gas o la luz. Calefactor solar con latas de aluminio. El proceso de construcción es bastante simple, se perforan las latas en la base, para luego unirlas utilizando una silicona resistente a altas temperaturas, formando una columna de latas. Las mismas luego se instalaran en una caja de madera donde dejaremos una cámara en ambos extremos de la misma para la entrada y salida de aire. de pintura, toda la caja de madera se pintara de blanco, mientras que las columnas de latas de aluminio se pintaran de negro, lo cual ayudara a la tarea además de darle una bonita presentación, en los extremos donde se dejo el espacio se realizara una perforación que quedara cruzada para favorecer el flujo de aire por el sistema Finalmente se pondrá en toda la parte frontal un plexiglass (Policarbonto / Acrílico) que servirá para aislar el calefactor y aumentar el poder de los rayos solares, las cámaras que dejamos en los extremos se sellaran con una madera contrachapada pintada también de negro. Calefactor sin el Plexiglass y ya esta listo ahora a buscar el mejor lugar para instalarlo, como solo funcionara cuando haya sol, debemos tomar en cuenta esto para su instalación, el mismo no puede substituir a ningún sistema de calefacción que ya tengamos pero si puede actuar como complemento. El principio es muy sencillo, mediante un pequeño ventilador, por ejemplo de una fuente de computador, se impulsa aire desde la casa al calefactor, puesto en el exterior este aire circulara por las latas elevando su temperatura y volverá a la casa por la parte superior. Esquema de funcionamiento del calefactor. En diversa pruebas realizadas en climas fríos se logra durante el día mantener una sala de 20 mts a 21 ºC durante gran parte del día sin otro sistema suplementario, dado el bajo coste y las posibilidades de ahorro vale la pena el probarlo.

47
5
I
indigente que gana 1.000 pesos diarios
InfoporAnónimo10/28/2012

hola a todos hoy conocí a un personaje muy especial , el cual lleva al máximo la viveza argentina , su nombre es juan es un falco de 31 años que se dedica a vender puerta a puerta , lo cual esta perfecto y aplaudo , por que no se dedica a robar como harían muchos , al quedarse sin un empleo "tradicional " tiene dos hijos de 6 y 11 años , a los cuales hace estudiar y no los lleva a trabajar como hacen muchos que realizan la misma actividad , les cuento como nos conocimos , tocan el timbre de mi casa y al asomarme para ver quien era veo a un muchacho parado en la puerta con un bolso con correas verdes , me dice la frese que a muchos nos molestaría un sábado a las 10 de la mañana " disculpe la molestia sr" y me dije no lpm y ahora este que quiere ? salgo y me encuentro con un muchacho vestido con ropa desgastada pero limpia y en su fisonomía algo desarreglada , y me dice "acá el verso armado" "me quede sin trabajo y antes de salir a robar como harían muchos salgo a vender estas cositas para que mis hijos tengan algo para comer , se que estamos todos medios mal de plata pero si nos ayudamos entre nosotros todos podemos comer " y me dije este pibe es un groso que buen discurso se armo y me ofrecio lo siguiente . las rejilla aclaro que eran en un pack de tres bien hasta acá estaba todo bárbaro este kit de limpieza lo estaba vendiendo a 20 pesos "un precio muy bueno" y ahi me entro la duda y le pregunto " como haces para venderlo a ese precio amigo?" y me dice si me convidas con un vaso de agua te cuento como viene la mano , se toma su vaso de gaseosa y me dice , mira te cuento como hago para ganr plata con esto , resulta que somos tres amigos que trabajábamos pintando casas ( pintores de obra) nos quedamos sin laburo y teníamos que hacer algo y en eso vimos a unos pibes que hacían esto y le preguntamos donde compraban las cosas y como era la cosa y nos contaron que compraban por mayor en el once a precios de risa las cosas , este kit de limpieza ellos lo compran a 9.50 peso todo y lo venden a 20 pesos y solo salen con 10 paquetes asi armados ese es su día de trabajo y solo lo hacen 4 días de la semana y son tres amigos que ganan 16.000 pesos por mes , ajajajajajajja si leíste bien 16.000 pesos por mes , contado todo esto me dice acá tenes la dirección de donde comprar y si te da la cara bienvenido a nuestro trabajo , y gracias por el vaso de gaseosa hermano toma te regalo un kit , acto seguido saca un celular del bolsillo que estaba obviamente en vibrar, llama a su compañero de trabajo y le dice ya fue pasme a buscar por acá terminamos por hoy , a los 5 minutos aparecen dos tipos mas en un peugeot 206 gris claro se suben y se van , moraleja de la historia nada es lo que parece y la viveza criolla da para todo , y nosotros nos creemos muy vivos no?

56
0
Las pilotos femeninos de la IIGM
Las pilotos femeninos de la IIGM
InfoporAnónimo1/24/2013

WASP, Las pilotos femeninos de la IIGM consiguen la medalla de oro del Congreso Deanie Bishop Parrish quería volar y servir a su país. Según se recrudecía la IIGM, ella y cientos de mujeres encontraron el modo de hacer las dos cosas. La Fuerzas Aéreas del ejército (de Tierra) les permitieron tomar empleos de vuelo militar domésticos que liberasen a los pilotos masculinos para servicio en ultramar, pero nadie agradeció su servicio y se mantuvo en secreto durante decadas. Ahora, después de años de peleas en despachos, los pilotos femeninos del servicio de la Fuerza aérea reibirán la medalla de Oro del congreso el 10 de marzo. “Ha sido un camino muy largo,” decía Parrish, de 87 años, que se unió al servicio en 1944. “Sólo han tardado 65 años.” A principios de los 40, un grupo de pilotos femeninos liderados por Jacqueline Cochran comenzó a presionar al ejército para que les dieran la oportunidad de volar. Aunque inicialmente reticente, El jefe del Army Air Corps. Teniente General Henry “Hap” Arnold vio la necesidad de más pilotos para apoyar el esfuerzo de guerra y autorizó la formación del Women Airforce Service Pilots (WASP) en 1942. A las mujeres todavía no se les permitía volar misiones decombate en ultramar. Fueron confinadas en los EEUU, volando misiones previamente realizadas por hombres que ahoran podían partir a la guerra. Los pilotos femeninos transfirieron aviones entre las bases en los EEUU, realizaron vuelos de prueba tras el mantenimiento y realizaron el peligroso servicio de remolcar blancos para el entrenamiento del fuego antiaéreo. “Daba un poco de miedo,” recordó Parrish riendo Parrish. “Algunas veces aquellos artilleros no eran tan certeros.” A petición de Arnold, las mujeres pudieron volar incluso el bombardero B-26 — conocido como “Widowmaker” (fabricante de viudas) — para convencer a los miembros masculinos del servicio de que el avión era seguro. “Volaron todos los tipos de avión de que disponía el ejército,” decía la General de Brigada retirada. Wilma Vaught, presidente de la Fundación en memoria de las mujeres en servicio militar de America. “Fue una oportunidad de volar tipos de avión que nunca hubieran tenido posibilidad de volar. Les apasionaba” Parrish comentó que le encantaba volar, pero que su motivación era el patriotismo. “Para mí, sentía que era lo único que era lo mejor que podía hacer para ayudar a mi país,” decía. “Esa es la razón por la que entré.” El gobierno no pagaría el trayecto de las mujeres a sus sesiones de entrenamiento en el Campo Avenger en Sweetwater, Texas, ni el transporte de sus cuerpos i morían en el cumplimiento del deber. 38 dieron sus vidas por su país. Según se difundió la noticia de las tareas de las mujeres, creció un moviento en los EEUU para retirarlas del servicio. En Marzo de 1944, Arnold, para entonces ya el paladín de los pilotos femeninos, solicitó leyes que les permitieran convertirse en miembros de pleno derecho del ejército. Fue la única de las peticiones de Arnold al congreso que fue rechazada. En Diceimbre de 1944, las WASP fueron disueltas. No recibieron beneficios militares ni honores, y sus registros fueron sellados y clasificados como secreto. En los años 70, como el ejército comenzó a presentar oficialmente mujeres piloto y decían que eran las primeras mujeres en la historia que volaban aviones militares, las mujeres aviadoras de la IIGM decidieron que era tiempo de recibir los méritos que se merecían. Con la ayuda del hijo de Arnold’, el coronel Bruce Arnold, y el senador Barry Goldwater, convencieron al congreso para que las reconocieran como veteranos. Hoy día, todavía poca gente conoce la historia, Incluso la hija de Parrish, Nancy, no era consciente de lo que había hecho su madre hasta los años 90 cuando encontró una libreta y comenzó a hacer preguntas. Poco después, las dos mujeres se enfrascaron en la misión de encontrar a los miembros supervivientes del servicio para que contasen sus historias. Entrevistaron 110 mujeres en 19 estados. Su esfuerzo resultó en una exhibición de museo llamada “Las chicas voladoras de la IIGM,”actualmente exhibida en el Women in Military Service for America Memorial en el cementerio Nacional de Arlington. La muestra ayudó directamente al esfuerzo del congreso para conceder la medalla de Orot. En la obertura oficial de “Fly Girls” en Noviembre de 2008, las Parrish conocieron a la Mayor. Nicole Malachowski, la primera mujer en volar con el escuadrón de exhibición Thunderbirds. A la vez un tipo de la Casa Blanca y Malachowski usaron sus contactos para conseguir que aceptaran un proyecto de ley. Se aprobó, y el 1 de Julio de 2009 el presidente Obama la convirtió en ley. 3 de los pilotos femeninos originales y 5 actuales estuvieron allí. Cási 300 de las 1102 mujeres piloto originales viven todavía, y se espera que alrededor de 130 acudan el 10 de Marzo a la ceremonia de condecoración, según Marilla Cushman de la women’s memorial foundation fuente http://blog.sandglasspatrol.com/index.php/noticias/40-militar/709-wasp-las-pilotos-femeninos-de-la-iigm-consiguen-la-medalla-de-oro-del-congreso

47
4
E
El Gral San Martín una historia que no sabias
InfoporAnónimo11/19/2012

PARA LOS ARGENTINOS Y LOS QUE NO LO SON... El Libertador General Jose de San Martin, EL PRIMER TEMPLARIO ARGENTINO. Muchos lo relacionaban con los masones y hasta se hablaba de su rango (32). Pero la historia es algo quizás diferente... San Martín fue enterrado tras su muerte en Francia, su segundo hogar. La cripta que recibió sus restos, no fue una cripta cualquiera. Sino que fue, la misma cripta donde fue hallada la tumba de Godofredo de Buillon y sus restos, el fundador de los Caballeros Templarios y la Orden del Temple junto a Jacs de Molay... Esta es parte de su Historia, para admirar y modelo a seguir. GLORIA y HONOR AL GRAN GENERAL PADRE DE LA PATRIA Así informaron en Francia la muerte de José de San Martin. Adolph Gérard era el propietario de la casa que San Martín habitó en Boulogne-sur-mer durante poco más de un año y medio y en la cual murió. El general alquilaba un piso del edificio de la Grande Rue 105 –hoy propiedad de la República Argentina- en cuya planta baja residía el propio Gérard, abogado, periodista y por entonces director de la biblioteca de esa ciudad marítima del noroeste de Francia. Gérard cultivó la amistad de San Martín en ese período y cuando éste murió auxilió a su hija y yerno en todos los trámites relativos a su sepelio. Días después, el 21 de agosto, publicó un extenso artículo en el diario local sobre la vida y la trayectoria político-militar de su ilustre inquilino. Considerando que no se había escrito aún la historia de la Independencia Sudamericana y de sus protagonistas, y teniendo en cuenta también la inmediatez de esta publicación –hecha a tan sólo cuatro días de la muerte del general- cabe suponer que la fuente de los detallados conocimientos de que hace gala Adolph Gérard en su texto sobre la vida de San Martín era el mismo protagonista. De ahí su incalculable valor. Y por eso también la sorpresa ante la escasa atención que le prestaron posteriormente los estudiosos de la vida de San Martín a este texto, en el cual hay referencias a aspectos de su trayectoria que luego fueron reinterpretados, polemizados o silenciados por biógrafos supuestamente más “rigurosos” y documentados. Un caso es el de la famosa entrevista de Guayaquil. Gérard refiere lo allí discutido –no habla de secreto- y da por cierta –citando un párrafo- una famosa carta de San Martín a Bolívar -posterior a su célebre encuentro- que hizo correr ríos de tinta a los historiadores en una interminable polémica sobre su autenticidad. “Aunque cinco años mayor que su rival de gloria, (San Martín) le ofreció (a Bolívar) su ejército –dice Gérard sobre la entrevista que tuvo lugar en Guayaquil el 22 de julio de 1822-, le prometió combatir bajo sus órdenes, lo conjuró a ir juntos al Perú, y a terminar allí la guerra con brillo, para asegurar a las desdichadas poblaciones de esas regiones el descanso que tanto necesitaban. Con vanos pretextos, Bolívar se negó. Su pensamiento no es, parece, difícil de penetrar: quería anexar el Perú a Colombia, como había anexado el territorio de Guayaquil. Para eso, debía concluir solo la conquista. Aceptar la ayuda de San Martín, era fortalecer a un adversario de sus ambiciones. Bolívar sacrificó por lo tanto sin hesitar su deber a sus intereses”. Y sobre la que se conoce como “carta de Lafond” por el nombre del autor francés que primero la publicó completa, agrega Gérard: “De Lima misma, y con fecha del 29 de agosto, había anunciado a Bolívar sus designios en una carta mantenida secreta hasta estos últimos años, y que es como un testamento político (…): ‘He convocado, le decía, para el 20 de septiembre, el primer congreso del Perú; al día siguiente de su instalación, me embarcaré para Chile, con la certeza de que mi presencia es el único obstáculo que le impide venir al Perú con el ejército que usted comanda… No dudo de que después de mi partida el gobierno que se establecerá reclamará vuestra activa cooperación, y pienso que usted no se negará a una tan justa demanda’”. Otro detalle interesante en el artículo del Impartial de Boulogne-sur-mer es la síntesis que hace Gérard del pensamiento político de San Martín, en términos que iluminan la futilidad de la discusión sobre el monarquismo del Libertador; no porque lo niegue, sino porque lo explica, al ponerlo en contexto: “Partidario exaltado de la independencia de las naciones, sobre las formas propiamente dichas de gobierno no tenía ninguna idea sistemática. Recomendaba sin cesar, al contrario, el respeto de las tradiciones y de las costumbres, y no concebía nada menos culpable que esas impaciencias de reformadores que, so pretexto de corregir los abusos, trastornan en un día el estado político y religioso de su país: ‘Todo progreso, decía, es hijo del tiempo’. (…) Con cada año que pasa, con cada perturbación que padece, la América se acerca más aún a esas ideas que eran el fondo de su política: la libertad es el más preciado de los bienes, pero no hay que prodigarla a los pueblos nuevos. La libertad debe estar en relación con la civilización. ¿No la iguala? Es la esclavitud. ¿La supera? Es la anarquía”. Gérard nos deja también una descripción del aspecto y carácter de San Martín por aquel entonces. Cabe señalar que, dos años antes de su muerte, en 1848, su hija Mercedes lo convenció de posar para un daguerrotipo, por entonces toda una novedad. Esa es por lo tanto la única “fotografía” que tenemos de él: aquella en la cual está sentado y luce el cabello encanecido. Permite calibrar cuáles de los tantos retratos pintados de él son los más fidedignos. Así describía Gérard a su inquilino: “El señor de San Martín era un bello anciano, de una alta estatura que ni la edad, ni las fatigas, ni los dolores físicos habían podido curvar. Sus rasgos eran expresivos y simpáticos; su mirada penetrante y viva; sus modales llenos de afabilidad; su instrucción, una de las más extendidas; sabía y hablaba con igual facilidad el francés, el inglés y el italiano, y había leído todo lo que se puede leer. Su conversación fácilmente jovial era una de las más atractivas que se podía escuchar. Su benevolencia no tenía límites. Tenía por el obrero una verdadera simpatía; pero lo quería laborioso y sobrio; y jamás hombre alguno hizo menos concesiones que él a esa popularidad despreciable que se vuelve aduladora de los vicios de los pueblos. ¡A todos decía la verdad!”. Del relato de Gérard, emerge además una imagen diferente del ostracismo de San Martín, presentado por muchos de sus biógrafos como un período de oscuridad y silencio. Aunque, “menos conocido en Europa que Bolívar, porque buscó menos que él los elogios de sus contemporáneos”, dice Gérard, no era un exiliado ignoto: “En sus últimos tiempos, en ocasión de los asuntos del Plata [el bloqueo anglo-francés del Río de la Plata en tiempos de Rosas], nuestro Gobierno se apoyó en su opinión para aconsejar la prudencia y la moderación en nuestras relaciones con Buenos Aires; y una carta suya, leída en la tribuna por nuestro Ministro de Asuntos Extranjeros, contribuyó mucho a calmar en la Asamblea nacional los ardores bélicos que el éxito no habría coronado sino al precio de sacrificios que no debemos hacer por una causa tan débil como la que se debatía en las aguas del Plata”. Este hecho –la lectura de una carta de José de San Martín en el parlamento francés en la cual el general les advertía de que no podrían doblegar al pueblo argentino- muestra no sólo que su presencia en Francia no era ignorada por las autoridades de ese país sino que él se mantuvo siempre atento a lo que sucedía en su Patria e intervino cada vez que pudo con los medios a su alcance en defensa de la independencia que había conquistado. Necrología El general Don José de San Martín Publicada en el diario L’Impartial de Boulogne-sur-mer El sábado 17 de agosto de 1850, a las 3 de la tarde, falleció en nuestra ciudad, Grande Rue, no105, donde residía desde hace 16 meses, y a la edad de 72 años, 5 meses y 23 días, uno de los héroes de la independencia americana, el general Don José de San Martín. José de San Martín, cuyo nombre pertenece desde ahora a la historia, nació el 25 de febrero de 1778, en Yapeyú, pequeña ciudad asentada en la confluencia del río Ybicuy con el Uruguay, capital de la magnífica provincia de las Misiones, dependiente hoy de la Confederación Argentina, y que confina con el Paraguay. Su padre, el coronel Don Juan de San Martín, era gobernador de la provincia; su madre, Doña Francisca de Matorras, nacida en España, era sobrina del gobernador de Tucumán, Matorras, tan conocido por sus expediciones contra los indios. Hijo de un soldado, el joven José de San Martín fue naturalmente destinado a la carrera militar. En esta perspectiva, desde la edad de 8 años fue enviado por su familia al colegio de nobles de Madrid, donde hizo el curso completo de sus estudios, y se distinguió por su aptitud para las ciencias matemáticas. Salió de esta escuela como oficial y tomó inmediatamente sitio en las filas del ejército español. Su buena presencia, su perfecta distinción, sus conocimientos extendidos y su bravura a toda prueba, lo hicieron pronto destacarse ante sus jefes; y los principales generales que España poseía en los primeros años de ese siglo lo vincularon unos tras otros a su persona en calidad de ayudante de campo. Cuando estalló, en 1808, la guerra de independencia española, tan fatal a la Francia, él servía en ese puesto al desdichado Solano, marqués del Socorro, capitán general de Andalucía y comandante en jefe del ejército del sur de España. Conocemos (...) la historia del levantamiento de Cádiz, cuyo populacho, desde el mes de mayo de 1808, quería obligar al general Solano primero a pronunciarse contra Francia, luego a atacar en las propias aguas de Cádiz a la flota del almirante Rosily, que estaba allí anclada desde hacía tres años. Furiosa por las hesitaciones reflexivas de Solano, y excitada por las imprecaciones de un monje en quien el espíritu de patriotismo rayaba con la demencia, la multitud se dirigió primero al hotel del gobernador; no encontrándolo allí, lo persiguió hasta la casa de un irlandés amigo donde se había refugiado, se apoderó de él, lo arrastró mutilado y cubierto de heridas a lo largo de las defensas donde fue derribado de un golpe mortal. “Es así, dice Thiers, como el pueblo español preparaba su resistencia a los franceses, degollando a sus mejores y más ilustres generales”. Testigo de este crimen, y luego de haber hecho vanos esfuerzos por salvar a su infortunado general, José de San Martín no escapó él mismo sino con gran dificultad al puño de los asesinos. El recuerdo de esta sangrienta jornada no se borró jamás de su memoria. Le inspiró ese horror profundo por todos los motines populares que, aliándose en él al culto ardiente de la libertad, devino en el fondo de su carácter político, le dictó todas sus palabras y determinó todas sus acciones. Si en el curso de su larga e ilustre carrera, no hizo nunca la menor concesión de principios; si sabía y decía con más firmeza que nadie que el gobierno de este mundo pertenece a la inteligencia; si, según él, la libertad política no era posible, y la dignidad humana no podía ser salvaguardada sino a condición del mantenimiento inflexible del orden, es a las vivas impresiones hechas a su alma joven aún por este levantamiento de Cádiz y por los crímenes atroces que lo mancillaron, que hay que atribuirlas sobre todo. (...) Estos crímenes no pudieron sin embargo hacerle olvidar lo que debía a la causa de su país; no dejó por lo tanto el servicio; y lo vemos, por el contario, bajo los generales de la Romana, de Castaños, y bajo el general emigrado de Coupigny, tomar, de 1808 a 1811, una parte de lo más activa en la guerra contra los franceses, y distinguirse en numerosas acciones de brillo. En julio de 1808, en la jornada de Bailén, seguida de una capitulación tan funesta para nuestro ejército, y conquistó el grado de teniente coronel; en la batalla de Albufera, el 15 de mayo de 1811, es nombrado coronel en el campo de batalla. (...) San Martín aportaba a la Confederación Argentina un socorro inesperado y bien útil. Llegaba con la doble ciencia de la guerra de partisanos que había visto hacer de manera tan terrible en España, y de la organización de cuerpos regulares que había sorprendido en sus luchas con las tropas francesas, las más bravas y mejor disciplinadas de su tiempo. Entendió que el triunfo de su patria era al precio del uso persistente e inteligente de esos dos medios: el de los cuerpos regulares y el de las guerrillas. Sin uno no se podía vencer, sin el otro no se podía conservar los frutos de la victoria (...). En vez de lanzarse desde su llegada a las aventuras brillantes y caballerescas de la guerra de partisanos, en la cual no habría encontrado más que un fútil renombre para sí mismo sin deberle la salvación de su país, San Martín dedicó sus primeros años a la organización de las tropas argentinas. Pero, ¿cómo con gauchos, es decir con esas especies de centauros semisalvajes, habituados a la vida errante de las pampas americanas, indisciplinados, belicosos, en quienes la pasión, el interés, la venganza encienden ardores feroces, crear regimientos fieles a sus banderas y obedientes a la voz de sus jefes? ¡Pocos hombres eran capaces de semejante tarea! Hacía falta a la vez la bondad del corazón que toca y suaviza las más rudas naturalezas, la energía que doma todas las resistencias, el coraje personal, temerario, fascinante, que permite exigir de los demás lo imposible, porque éstos saben que quien se los pide está listo para ejecutarlo él mismo. Fue gracias a estas cualidades, que poseía en grado eminente, que San Martín logró cumplir con la difícil tarea que se había impuesto. (...) La América del Sud no podía ser libre mientras una sola de sus provincias estuviese dominada por España; ya que bastaba que ésta poseyese allí un establecimiento y pudiese convertirlo en punto de apoyo, para que le viniese la idea de reconquistar las provincias perdidas. Ahora bien, la América quería pertenecerse a sí misma, y para ello expulsar de su territorio hasta el último soldado español. Este gran pensamiento se apoderó al mismo instante de dos hombres igualmente capaces de ejecutarlo: San Martín, libertador de las provincias argentinas, al sur de la América Meridional; Bolívar, cuyas armas felices acababan en la misma época de liberar, en parte, la Colombia, al norte del mismo continente. Hacía falta, para que la América fuese libre, que estos dos hombres, partiendo al mismo tiempo de los dos extremos opuestos de este vasto territorio, conquistasen unas tras otras todas las provincias intermedias en las cuales España resistía aún; Chile, el Alto Perú, el Perú inferior y sus dependencias. Es lo que cumplimentaron con fortuna diversa, y con pensamientos secretos bien diferentes; pero ambos con una igual resolución, una persistencia poco común, una suerte verdaderamente inédita. (...) Sin dejarse amedrentar por esos obstáculos invencibles (los Andes), San Martín reunió al pie de los Andes el ejército que había creado en el Plata, y renovando entonces los milagros de audacia que ilustraron a Aníbal franqueando los Alpes para atacar a los romanos, y a Bonaparte penetrando en Italia por el San Bernardo, lanzó sus tropas fieles y aguerridas a través de ese dédalo de montañas graníticas, de glaciares deslumbrantes y de torrentes impetuosos; haciéndoles arrastrar un material considerable: y tras 25 días de esta marcha de gigante, desembocó de golpe, para gran sorpresa de los españoles que se creían seguros detrás de esas inexpugnables defensas, en los valles de Chile donde los desafió el 12 de febrero de 1817 en la batalla de Chacabuco, y el 5 de abril de 1818 en la de Maipú. (...) Entrado en Lima el 9 de julio de 1821, San Martín proclamó allí el 28 la independencia, recibió el título de Protector de la nueva república, y durante un año se entregó por entero a los cuidados de su gobierno. Las medidas que tomó están todas imbuidas de un gran carácter de liberalismo. Así, el 12 de agosto de 1821, decretó la libertad de los hijos de esclavos nacidos después de la declaración de independencia y en adelante. El 27 abolió la mita, servicio personal al cual los españoles habían sometido a los desdichados peruanos tras la conquista de su país, y del que ni tres siglos de posesión, ni los progresos de la civilización habían podido suavizar la dureza. (...) Pero proclamada la República, ocupada la capital, los dos Perú no eran sin embargo libres. Los españoles que, sorprendidos primero, habían abandonado Lima, habían regresado del sur con fuerzas considerables en mucho superiores a las de San Martín. (...) En tanto los españoles fuesen dueños de algunas provincias, San Martín tenía todo para temer. ¿Cómo echarlos con fuerzas insuficientes? ¿Cómo sobre todo, salir de la capital dejando en ella una inmensa población esclava o pobre a la que las ideas nuevas habían vuelto muy difícil de gobernar y que, de un momento al otro, podía lanzarse a la revuelta y el desorden? ¡Era hacerle correr demasiados riesgos a la causa de la libertad! El país, por otra parte, no ofrecía recurso militar alguno; Chile había entregado todos los suyos; Buenos Aires había hecho otro tanto, y nueve años de guerra sin tregua habían reducido en mucho sus fuerzas. En esa circunstancia extrema, San Martín volvió la mirada hacia Bolívar que llegaba, por su parte, del Norte, con un ejército victorioso, y que ya dueño de Guayaquil, parte del antiguo virreinato del Perú, lo había anexado temerariamente a sus conquistas. ¿Qué quería este hombre? ¿Cuáles serán sus designios secretos? ¿Qué fin entrevisto y ardientemente perseguido le inspiraba esta audacia de tratar como conquistador a una provincia americana, sin respeto por las tradiciones históricas? ¿Era codicia personal, o se detendría? ¿Apuntaba al imperio? ¿Quería hacer de la América del Sud un vasto reino y atribuirse la corona? Nadie lo sabía; nadie lo sabe auténticamente aún; ya que la tumba se cerró antes de hora sobre los designios de Bolívar, y guarda los secretos de esta alma ambiciosa. San Martín, inquieto por sus perspectivas, se decidió a estudiar por sí mismo a este hombre célebre al que nunca había visto. Dejó por lo tanto Lima tras haber entregado el poder a un presidente interino y se dirigió personalmente a Guayaquil donde se encontraba Bolívar. La entrevista de estos dos hombres tuvo lugar el 22 de julio de 1822: fue solemne. Por parte de San Martín el lenguaje estuvo impregnado de mucho patriotismo y abnegación. Aunque cinco años mayor que su rival de gloria, le ofreció su ejército, le prometió combatir bajo sus órdenes, lo conjuró a ir juntos al Perú, y a terminar allí la guerra con brillo, para asegurar a las desdichadas poblaciones de esas regiones el descanso que tanto necesitaban. Con vanos pretextos, Bolívar se negó. Su pensamiento no es, parece, difícil de penetrar: quería anexar el Perú a Colombia, como había anexado el territorio de Guayaquil. Para eso, debía concluir solo la conquista. Aceptar la ayuda de San Martín, era fortalecer a un adversario de sus ambiciones. Bolívar sacrificó por lo tanto sin hesitar su deber a sus intereses. San Martín, desesperado por no haber podido llevar a este hombre, destacado en tantos títulos por otra parte, a sentimientos más elevados, regresó a Lima el 22 de agosto, y calmó una revuelta desatada por algunas medidas impopulares del ministro (Bernardo de) Monteagudo, convocó al congreso, y tras haber hecho elegir un presidente, dimitió del poder el 22 de septiembre para volver a la vida privada, que no debía abandonar más; confiando al general Arenales el comando de las fuerzas argentinas. De Lima misma, y con fecha del 29 de agosto, había anunciado a Bolívar sus designios en una carta mantenida secreta hasta estos últimos años, y que es como un testamento político (...): “He convocado, le decía, para el 20 de septiembre, el primer congreso del Perú; al día siguiente de su instalación, me embarcaré para Chile, con la certeza de que mi presencia es el único obstáculo que le impide venir al Perú con el ejército que usted comanda... No dudo de que después de mi partida el gobierno que se establecerá reclamará vuestra activa cooperación, y pienso que usted no se negará a una tan justa demanda”. (...) Convencido de que su presencia en América no podía más que aumentar los elementos de discordia interior que veía fermentar a su alrededor, y no queriendo ponerse al servicio de ningún partido, tuvo el coraje de condenarse a un ostracismo eterno, y dejó para siempre la América a fines de 1823. Se dirigió primero a Inglaterra donde vivió cierto tiempo en la sociedad del conde de Fife su amigo, con el cual recorrió toda Escocia; luego visitó Italia y varias otras regiones de Europa, y se retiró finalmente a Bruselas donde se ocupó exclusivamente de la educación de su hija única. Un instante, sin embargo, quiso renunciar a este exilio voluntario que, por un sentimiento exaltado de patriotismo, se había impuesto. En 1828, las provincias unidas del Plata, tranquilas desde hacía algunos años, parecían definitivamente constituidas. El amor por el país natal lo volvió a embargar con vivacidad, y se embarcó en Falmouth el 21 de noviembre para volver a su patria. ¡Pero las corrientes de los ríos no son más cambiantes que lo que lo eran los destinos de esas repúblicas de gobiernos efímeros! Cuando llegó a aguas de Buenos Aires, encontró la guerra civil reencendida y más ardiente que nunca. No queriendo participar en ella, no pudiendo dominarla, no teniendo el triste coraje de ser su espectador, resistió las solicitudes de sus amigos y de sus partidarios, se negó a desembarcar, y, retomando al instante el camino de Europa, volvió a su modesta residencia de Bruselas. Cuando la revolución de julio hubo sustituido el gobierno de los Borbones de la rama adulta que él no amaba por una monarquía más simpática a las libertades de los pueblos, se decidió a volver a vivir a París donde lo llamaba en vano desde hacía tiempo su amigo íntimo y antiguo compañero de armas, el célebre banquero Aguado, marqués de Las Marismas, de quien fue más tarde albacea testamentario y que le confió la tutela de sus hijos. Para acercarse aún más a él, compró en Evry-sur-Seine una casa de campo, llamada el Grand-Bourg, cercana al Petit-Bourg que el señor Aguado había vuelto tan magnífico y pasó en ese retiro todo ese período de prosperidad y calma que nuestra Francia atravesó de 1830 a 1848. Pero entonces la revolución de febrero, las escenas deplorables que la acompañaron, el saqueo de las Tullerías, del Palais Royal y de Neuilly, el incendio del castillo del señor de Rotschild, los ataques contra los ferrocarriles, todas esas tristes explosiones de pasiones odiosas, (...) todo ese espectáculo afligió de nuevo su alma. Hizo revivir en él los amargos recuerdos de escenas de desorden a las cuales tantas veces había expuesto su vida aventurera, y dejó para no volver más una residencia que había embellecido y en la cual había recibido los homenajes solícitos de todos los americanos distinguidos que habían visitado Europa. Soñando con retirarse a Inglaterra, vino a Boulogne: nuestra ciudad le gustó, se instaló en ella; pero vivió allí en un retiro absoluto, en el seno de una familia orgullosa de él y por la cual era adorado. [Allí murió], a consecuencia de largos sufrimientos ocasionados por una hipertrofia del corazón, sin que la firmeza de su carácter y la altura de su razón hayan flaqueado un solo instante. El señor de San Martín era un bello anciano, de una alta estatura que ni la edad, ni las fatigas, ni los dolores físicos habían podido curvar. Sus rasgos eran expresivos y simpáticos; su mirada penetrante y viva; sus modales llenos de afabilidad; su instrucción, una de las más extendidas; sabía y hablaba con igual facilidad el francés, el inglés y el italiano, y había leído todo lo que se puede leer. Su conversación fácilmente jovial era una de las más atractivas que se podía escuchar. Su benevolencia no tenía límites. Tenía por el obrero una verdadera simpatía; pero lo quería laborioso y sobrio; y jamás hombre alguno hizo menos concesiones que él a esa popularidad despreciable que se vuelve aduladora de los vicios de los pueblos. ¡A todos decía la verdad! Su experiencia de las cosas y de los hombres daba a sus juicios una gran autoridad. Le había enseñado la tolerancia. Partidario exaltado de la independencia de las naciones, sobre las formas propiamente dichas de gobierno no tenía ninguna idea sistemática. Recomendaba sin cesar, al contrario, el respeto de las tradiciones y de las costumbres, y no concebía nada menos culpable que esas impaciencias de reformadores que, so pretexto de corregir los abusos, trastornan en un día el Estado político y religioso de su país: “Todo progreso, decía, es hijo del tiempo”. Respecto a la Francia, a la que amaba mucho, no dudaba. La monarquía representativa delegada por la nación era a sus ojos el único gobierno que le convenía. No la quería derivada del derecho divino, porque así entendida conduce lógicamente al absolutismo. No se consoló jamás de la caída de la de julio. En sus últimos tiempos, en ocasión de los asuntos del Plata [se refiere el bloqueo anglo-francés del Río de la Plata en tiempos de Rosas], nuestro Gobierno se apoyó en su opinión para aconsejar la prudencia y la moderación en nuestras relaciones con Buenos Aires; y una carta suya, leída en la tribuna por nuestro Ministro de Asuntos Extranjeros, contribuyó mucho a calmar en la Asamblea nacional los ardores bélicos que el éxito no habría coronado sino al precio de sacrificios que no debemos hacer por una causa tan débil como la que se debatía en las aguas del Plata. (...) Menos conocido en Europa que Bolívar, porque buscó menos que él los elogios de sus contemporáneos, San Martín es a los ojos de los americanos su igual como hombre de guerra, su superior como genio político, y sobre todo como ciudadano. En la historia de la Independencia Americana, que no está escrita aún, al menos para Francia, él representa el talento organizativo, la rectitud de miras, el desinterés, la inteligencia completa de las condiciones bajo las cuales las nuevas repúblicas podían y debían vivir. Con cada año que pasa, con cada perturbación que padece, la América se acerca más aún a esas ideas que eran el fondo de su política: La libertad es el más preciado de los bienes, pero no hay que prodigarla a los pueblos nuevos. La libertad debe estar en relación con la civilización. ¿No la iguala? Es la esclavitud. ¿La supera? Es la anarquía. Máximas fecundas que nuestra pobre Francia debe hoy seriamente meditar; ya que es porque las ha desconocido que la era de sus revoluciones sigue siempre abierta. Adolph Gérard Boulogne-sur-mer, el 21 de agosto de 1850

95
24
Los héroes anónimos de la guerra de Malvinas
Los héroes anónimos de la guerra de Malvinas
InfoporAnónimo12/5/2012

El crudo relato de un periodista que cubrió la guerra y debió escapar de los ingleses Diego Pérez Andrade vivió el conflicto desde adentro; "Los soldados nos contaban que estaban muertos de frío, sin armas y sin planeamiento estratégico", recuerda "Se terminó todo. Al mediodía se firma la rendición", escuchó Diego Pérez Andrade de uno de los capitanes que vivía en la casa que alquilaba en Puerto Argentino, apenas bajó las escaleras para desayunar. Era la mañana del 14 de junio de 1982, y el general Mario Benjamín Menéndez estaba por escribir un capítulo clave en la historia de las heridas abiertas argentinas: la derrota en la guerra de Malvinas. Pérez Andrade miró entonces por la ventana y entendió todo: dos paracaidistas ingleses caminaban por la calle, con sus armas al hombro. El periodista de Télam sintió un escalofrío. Viajó a Malvinas para cubrir la guerra, pero nunca obtuvo una credencial como corresponsal. Y si no la conseguía el día en que se firmaba la rendición, los británicos podían tomarlo como prisionero. "Fue muy triste", reflexiona Pérez Andrade ante LA NACION. "Cubrir una guerra de tu propio país, y que se pierda de esa manera fue muy frustrante para nosotros". Sentado en el único sillón que tiene su departamento en el barrio porteño de Flores, cigarrillo en mano y con el cenicero sobre un libro de fotos del conflicto bélico, Pérez Andrade recuerda la guerra como si fuera ayer, cuando viajó al archipiélago el mismo día de su cumpleaños número 29. Hoy, casi 30 años después, reivindica a los soldados que pelearon y critica a los generales que comandaron. Además, asegura que la censura de la información se hacía "en las islas y en el continente" "YO HABLO INGLÉS" Pérez Andrade se convirtió en corresponsal de guerra gracias a que sabía hablar inglés. Hijo de periodista, llevaba dos años en la agencia de noticias Télam y en 1982 cubría el horario nocturno de la sección Información General. "La noche del 1 de abril me avisan que el jefe estaba enfermo, así que yo quedé a cargo de la redacción -recuerda-. Y sucedió algo extraño: cerca de las 21.30 trajeron un lunch y llegaron decenas de coroneles, almirantes y brigadieres. Dijeron que se iban a tomar las islas y ese era el festejo. Fue vigilia toda la noche, porque a la mañana siguiente, a las 8.30, despachamos el cable oficial". -¿Suponía que la Argentina podría invadir las islas? -Desde enero ya sabíamos que eso estaba preparado. -Como ciudadano, ¿apoyaba la guerra? -Sí, pero yo no estaba de acuerdo con los militares. Ellos habían secuestrado a mi hermano Julio en 1978 porque participaba en el ERP. Con la recuperación de las islas consiguieron meterse en el bolsillo a mucha gente, que la veía como legítima. Es muy difícil la idea, pero hay que deslindar una cosa de la otra. Porque la gente apoyó la recuperación de las islas masivamente, pero no estaban de acuerdo con el gobierno militar. El inicio de la ocupación de Malvinas llevó a Pérez Andrade, el 5 de abril, a reemplazar al corresponsal de Télam en Río Gallegos, que servía de enlace entre los periodistas que estaban en las islas y la sede central en Buenos Aires. Debía transmitirle a sus colegas que manden notas en las que los kelpers "hablen bien de la ocupación argentina". "Coronel, los de Malvinas no están dispuestos a hacer ningún reportaje porque los kelpers no quieren y además, ninguno sabe inglés", recuerda Pérez Andrade que le dijo al por entonces presidente de Télam, el coronel Rafael De Piano. "¿Y quién habla inglés?", le preguntó su jefe, al otro lado del teléfono. "Yo", le respondió. Al instante, obtuvo una nueva orden: "Mañana mismo se va a Comodoro Rivadavia y de ahí para las islas". link: http://www.youtube.com/watch?v=d-ZJnQ0RlhY Con la orden por escrito, Pérez Andrade viajó el 23 de abril hasta la ciudad chubutense, de donde partían los vuelos a Malvinas. Después de encontronazos con varios mandos militares, el 25 consiguió subir a un Fokker F27 de Aerolíneas Argentinas. "Al avión le habían sacado todos los asientos. Iba lleno de soldados y oficiales de la 3ra. Brigada, que me cantaron el feliz cumpleaños", cuenta Pérez Andrade. -¿Usted quería ir a Malvinas? -¡Claro! Entrar a las islas era el objetivo de todos los periodistas del mundo. La Junta Militar había determinado que los únicos que podían vivir en las islas eran los de Télam y los de ATC. Para mí era tocar el cielo con las manos. VIVIR Y TRABAJAR EN MALVINAS Pérez Andrade se unió al grupo que conformaban el cronista Carlos García Malod, los fotógrafos Román Von Eckstein y Eduardo Farré, y el radio-operador Juan Carlos González. "Alegando cuestiones de seguridad, ellos se negaron a volver al continente", relata. -¿Cómo era su trabajo en las islas? -Teníamos una situación privilegiada. Como no éramos corresponsales de guerra, los militares no nos podían dar órdenes. Viajábamos muchísimo por la isla, entrábamos y salíamos por las unidades y los soldados nos contaban todo porque estaban deseosos de que se supieran sus condiciones: que estaban muertos de frío, sin armas y sin planeamiento estratégico. Nosotros escribíamos eso, pero en Télam no querían. -¿Había censura en el continente? -Totalmente. En rigor, en todas las guerras pasa lo mismo. El corresponsal no puede dar precisiones de las unidades, nombres de las tropas, ubicaciones geográficas, cantidad de elementos y armamento. No podés decir nada. Todo muy vago. -¿Sabían lo que se publicaba en el continente? Los soldados nos contaban que estaban muertos de frío, sin armas y sin planeamiento estratégico, pero no podíamos escribir nada de eso -Sí, porque nosotros recibíamos el servicio en el teletipo. Era el único servicio informativo que había en las islas. Nuestra casa era un lugar neurálgico porque allí los militares podían informarse, bañarse y comer. -¿Por qué? -Porque alquilábamos una casa a una señora que se había ido con sus nietos a la estancia de una amiga, intentando escapar de la guerra. No podíamos alojar militares pero fue lo primero que hicimos, porque nos obligó Menéndez. A la semana abrías la heladera y encontrabas una granada. Era un quilombo. -¿Cuántos vivían ahí? -Por lo menos éramos diez. Alojamos tres capitanes y un capellán. -Se llevaron mal con los isleños entonces. -Con ellos tuvimos una guerra paralela. Los kelpers venían juntado odio contra nosotros y esa guerra llegó al extremo de que nos tirotearan varias veces la casa. Hasta sacamos los radiadores y los pusimos en la pared para que no entren las balas. -Y con los militares, ¿cómo convivían? -Llegamos a sofisticar tanto la cosa, que para evitar escenas enojosas prohibimos las jerarquías. Ahí adentro, para nosotros eran todos iguales. Casamata de ametralladorista colocada junto a la vivienda donde vivían los periodistas de Télam. Foto: / Gentileza Diego Pérez -¿Ayudó a los soldados en algún momento? -Era muy común en los supermercados ver a los soldados apiñados en la entrada, esperando que los civiles entren para comprar algo porque ellos no podían. Nos daban plata y una tirita de papel con el pedido. Los del supermercado no tardaron en comprender que nosotros éramos cinco y comprábamos para 200, y nos cerraron la canilla. -¿Pasaban necesidades los soldados? -Pasaban frío, necesidades y muchas incomodidades. Pero se la bancaban. Yo los vi pelear con mucha fiereza y voluntad. -Entonces, ¿a qué atribuye la derrota argentina en la guerra? -Cuando [el por entonces presidente, Leopoldo] Galtieri visita las islas el 23 de abril, y ordena duplicar la población de las islas, decide la guerra y la derrota argentina. Las Fuerzas Armadas no mandaron a Malvinas las tropas más adecuadas, sino a los chicos de las guarniciones subtropicales y del norte, sin uniforme de invierno, sin armas pesadas y sin artillería. Las mejores tropas estaban desplegadas en la Patagonia, contra la Cordillera, por temor a un ataque chileno. Galtieri creía que tapizando las islas de gente, aún sin armas y sin nada, iba a ganar la guerra, pero Malvinas era un escenario estrictamente aeronaval y nosotros no teníamos ni barcos ni aviones. FINAL EN PELIGRO "Necesito las credenciales porque si no nos van a hacer mierda los kelpers", le reclamó Pérez Andrade al jefe de prensa del gobierno militar en Malvinas, Orlando Rodríguez Mayo, luego de ver que los ingleses habían ocupado las islas. Menéndez le había prometido las credenciales el 7 de junio, pero era el final de la guerra y aún no las tenían. "Llegaste tarde -le respondió el militar-, acabamos de quemar toda la documentación". Al periodista y sus colegas no les quedaban muchas opciones para salvarse ese 14 de junio. Estaban acorralados por los británicos y los militares argentinos se negaban a ayudarlos. Pero encontraron un "filón", como dice Pérez Andrade: la avanzada de los ingleses obligó a los heridos argentinos a dejar el hospital, que sólo tenían como escapatoria el buque Almirante Irízar. "Entre los civiles improvisamos un tren de acarreo de heridos", grafica. "Rescatamos más de 300 heridos durante todo el día, y con cada uno de ellos llevábamos parte de nuestro equipaje, hasta que con el último subimos al Irízar. Pero tuvimos que escondernos entre las máquinas porque los ingleses nos seguían buscando. Tardamos cuatro días en llegar al continente", rememora. -A casi 30 años, ¿qué sentimientos tiene hoy por la guerra? -Como toda guerra perdida, es muy triste. Uno puede cubrir varios conflictos, como yo que estuve en la zona de Cachemira, donde la India y Paquistán se pelean desde hace años, pero se vive sin problemas porque no es una guerra propia. El asunto es cubrir una guerra de tu país y que se pierda de esa manera. Sobre todo porque se vivió con mucho entusiasmo y fervor. -¿Tuvo miedo de morir? -Un día la flota inglesa colgó una bengala encima de nuestra casa. Eso anunciaba un bombardeo. Nos metimos debajo del piso, donde había un espacio que servía de aislante del frío. Pero la bomba no cayó ahí, sino del otro lado, donde había unos soldados de la Armada. Ahí aprendimos que la gente no se muere como en las películas, rápido, sino que se queda gritando, hasta que se apaga. Aprendés a dormir en la noche bajo un bombardeo constante. Muchas veces el silencio me molesta. -¿Aprendió algo? -Aprendés a tirarte cuerpo a tierra en cada bombardeo y a dormir en la noche bajo un bombardeo constante. Muchas veces el silencio me molesta. Esas son las locuras de la guerra. -Y la vida, ¿le cambió? -Cuando fui a la guerra era soltero, flaco y tenía plata. Pero me hizo reflexionar mucho ver que los oficiales recibían cartas o casettes grabados de sus familias. "Si me muero acá no le voy a dejar nada a nadie", pensaba. Así que cuando volví me puse de novio, me casé y tuve cuatro hijos. Cuando uno está próximo a la muerte, enseguida piensa en lo que va a dejar, en su herencia, y yo no tenía nada. La guerra es una experiencia espantosa, pero muy válida

91
13
L
Los 8 disparos sniper más largos de la historia
InfoporAnónimo9/10/2012

En su edición del pasado mes de octubre de 2011, la conocida revista estadounidense “Guns & Ammo” publicó un completo artículo donde se recopilaban los 8 disparos, a más larga distancia y con baja confirmada, realizados por un sniper. Como nota curiosa, sólo uno de estos 8 disparos se había producido en el siglo XX y fuera de Irak o Afganistán, los dos últimos grandes escenarios donde se han llevado a cabo contiendas bélicas de carácter internacional. Debido a que la mayoría de guerras acaecidas en las últimas tres décadas se están produciendo en entornos urbanos, la presencia de snipers o francotiradores debidamente entrenados en este arte del tiro a larga distancia se está volviendo un elemento fundamental para todos los Ejércitos. Estos profesionales se preparan para poder ser capaces de eliminar a un objetivo muy concreto, en una zona muy delimitada, y en la que constantemente entran y salen tanto objetivos civiles no hostiles como enemigos que disparan contra los soldados de su compañía o Ejército. Por este motivo, tanto las Fuerzas Armadas de Estados Unidos como de sus países aliados en la OTAN están destinando cada día una mayor financiación a los programas de entrenamiento de estos futuros tiradores selectos. El rifle McMillan TAC-50 ocupa la segunda y tercera plaza de este peculiar ranking de disparos a larga distancia Fusil Remington M24 SWS calibre .308 Win usado por el Sargento Gilliland para lograr su baja a 1.249 metros aún así, disparar con esta precisión y provocar una baja en el bando enemigo con un solo disparo (one shot, one kill) a tan larga distancia, es una misión prácticamente imposible. Por este motivo, en la consecución de estos disparos de auténtico récord influyen numerosos factores. Así, además de la necesaria formación y el adecuado entrenamiento, también es un requisito indispensable contar con un óptimo trabajo en equipo (principalmente entre el sniper y su observador), un talento natural para el tiro a muy larga distancia, y por supuesto, una importante dosis de suerte. Y es que las variables que entran en juego cuando se dispara a distancias superiores a 1.200 metros son enormes. Por este motivo, se necesita algo más que un acceso a la última tecnología (que la hay, tanto en el rifle como en la munición y la óptica) y una gran sabiduría para enfrentarse con éxito a la fuerza y las cambiantes rachas del viento; a las variaciones de altura durante la trayectoria del disparo; e incluso a los desplazamientos provocados por la propia rotación del planeta. Sólo si se consiguen superar todas estas barreras, es posible que el objetivo quede al alcance del tirador. Veamos a continuación quiénes, cómo y en qué momento lograron abatir a sus objetivos a una distancia de más de 1.200 metros. Si accedemos a la clasificación por abajo, el 8º disparo con baja confirmada más largo en la historia de los tiradores selectos pertenece al Sargento Jim Gilliland del Ejército de Estados Unidos. Gilliland consiguió en el año 2005 y en plena guerra de Irak abatir a un objetivo a una distancia de 1.249 metros (1.367 yardas) con un rifle Remington M24 SWS en calibre .308 Win. Lo más destacado de este récord es que tal vez este disparo no sea el de mayor distancia de la historia, pero sí es el más largo efectuado con un cartucho estándar como el 7.62x51mm OTAN. Como decíamos, sólo uno de los 8 disparos con baja confirmada más lejanos de la historia se ha producido fuera de Irak o Afganistán. Su protagonista es el estadounidense Carlos Hathcock, uno de los snipers más famosos de la historia. “White Feather” (pluma blanca), sobrenombre con el que popularmente se conocía al Sargento Hathcock, ocupa el 5º puesto en esta clasificación gracias a un disparo realizado a 2.286 metros (2.500 yardas) en la jungla Vietnamita en 1967. Hathcock logró este récord, el cual por cierto se mantuvo vigente durante 35 años, con una ametralladora Browning M2 del calibre .50 BMG. La 4ª plaza de este ranking pertenece al Sargento del Ejército de Estados Unidos Brian Kremer, quien en 2004 consiguió abatir a un objetivo ubicado a 2.299 metros de distancia (2.515 yardas). Kremer realizó este disparo en plena guerra de Irak con el fusil Barrett M82A1 y el cartucho Raufoss NM140 MP del calibre 12.70mm. Los tres primeros puestos de la clasificación están ocupados por dos soldados canadienses y uno británico, y tienen como denominador común que todos estos disparos se produjeron en las áridas tierras de Afganistán. El 3er disparo con baja confirmada más largo de la historia fue obra del Cabo primero del Ejército de Canadá Aaron Perry. Fue en el año 2002 cuando, armado con un rifle McMillan Tac-50 y un cartucho Hornady A-MAX del calibre .50 BMG, Perry causó esta baja a una distancia de 2.309 metros (2.526 yardas). Como nota curiosa, Perry posee el dudoso honor de ostentar el récord menos longevo de la historia, ya que su compañero de filas, el Cabo Rob Furlong, le superó rápidamente con un disparo efectuado a 2.429 metros (2.657 yardas). Furlong, cuyos disparos tardaron 4 segundos en alcanzar a su objetivo, utilizó el mismo rifle y el mismo cartucho que Perry, por lo que su distancia obtenida ocupa el 2º puesto del ranking. Por último, el 1er puesto de la clasificación está en manos del Cabo Craig Harrison, perteneciente al Ejército de Reino Unido. Como ya contamos en un artículo más extenso publicado por Jorge Tierno Rey en esta misma web (ver: www.armas.es/articulos/militares/31341-el-disparo-mas-largo-con-baja-confirmada-2475nmetros.html), en 2009 Harrison consiguió abatir a su enemigo a una distancia de 2.475 metros (2.707 yardas) con un rifle Accuracy International L115A3 del calibre .338 Lapua Magnum. Veremos ahora cuánto tiempo se mantiene vigente este récord que, de momento, parece bastante difícil que pueda superarse a corto plazo. Accuracy International L115A3 yapa para el que quiera la imagen en hd del esniper con el barret http://images3.wikia.nocookie.net/__cb20110214015139/military/images/8/88/USMC_Barrett_M82A3.jpg

57
15
queremos a las malvinas en el logo de taringa
queremos a las malvinas en el logo de taringa
InfoporAnónimo4/2/2012

somos muchos los que esperamos que taringa haga honor a nuestros heroes poniendo en el logo de taringa , es seguro que vana a eliminar el post por crap en ves de pensar el porque esta hecho si el logo de taringa cambia esta perfecto que lo eliminen , pero sino seria faltar el respeto a todos nuestro veteranos , ya que se cumplen 30 años del conflicto demostremos que sentimos orgullo de la sangre que tenemos y que sus vidas no pasaran al olvido , por lo menos hoy malvinas argentinas mas que nunca por favor

265
83
megapost francotiradores snipers tecnicas parte 2
megapost francotiradores snipers tecnicas parte 2
InfoporAnónimo3/9/2012

TRAJE DE CAMUFLAJE Normalmente, el tirador bajo la premisa de pasar desapercibido, vestirá el mismo tipo de traje de campaña que el resto de los combatientes de la zona donde opere. Independientemente, de acuerdo a la misión a realizar, podrá llevar otro tipo de indumentaria. Uniforme mimético. Al igual que existen uniformes enfocados al entorno en que se van a utilizar, camuflaje urbano, árido o desértico, boscoso, selvático, invernal, etc., hay en el mercado trajes especiales para el tirador, orientados principalmente, a hacerle lo más "invisible" posible dentro de su campo de actuación, este es el caso del uniforme "GHILLIE". El "GHILLIE" es un uniforme de una o dos piezas al que se le han colocado unos cientos de cintas coloreadas de tela (arpillera, telas color tabaco, aceitunado y marrón), ó bien de tejido sintético similar al utilizado en las redes de ocultación empleados en nuestro ejército. Utilizado actualmente por el US Army y los Marines de Estados Unidos, es de fabricación comercial. Artesanalmente es fácil (aunque laborioso) construirse un uniforme de este tipo, utilizando trozos de tela de colores diversos, y tejido de arpillera, (material del cual están hechos los sacos terrenos). Estos trajes difuminan la silueta de tal manera, que junto a la pintura facial, convierten al tirador y al observador en simples ondulaciones del terreno. Ocultación y enmascaramiento. Es necesario contar con elementos que ayuden al tirador a ocultar tanto a su propia persona, como a su equipo y armamento. Para su enmascaramiento personal puede utilizar desde crema para camuflaje, hasta trajes especiales, como se señaló anteriormente. Para su equipo puede utilizar un amplio abanico de posibilidades, red individual, poncho, medios de circunstancias, etc. Su armamento lo puede enmascarar empleando desde cinta de camuflaje, red individual, sus propias prendas, medios naturales, etc. Básicamente todo se reduce a tener imaginación e iniciativa. A veces, la misión ha realizar no hará factible el poder disponer de un uniforme de las características antes descritas, por ejemplo una infiltración a pié por terreno de monte abundante. Para estos casos se puede utilizar una prenda que en algunas unidades de tiradores de otros ejércitos es de dotación, la manta de ocultación. Esta prenda consiste en un pedazo de red, de unas dimensiones aproximadas de 2x2 metros, la cual lleva cosidas cintas de tela de colores diversos, acordes al terreno. Normalmente de tejido artificial, tiene la ventaja de ser liviana de peso y de poder llevarse, cómodamente en la mochila. Igualmente que en el caso del uniforme "GHILLIE", es fácil de confeccionar de un modo artesanal. Actualmente, las unidades de tiradores portugueses y belgas, utilizan esta prenda. El frío y la lluvia. Para la protección contra el frío y la lluvia, el material empleado por los ejércitos de nuestro entorno varía desde el uso del GORE-TEX, al de las fibras polares ó el empleo del polipropileno. Contra la lluvia, uno de los mayores enemigos del combatiente, en la actualidad se ha extendido el uso, cada vez mayor, de las prendas de GORE-TEX, tanto en la ropa, como en el calzado. Esta fibra ligera, permite la transpiración del cuerpo humano al mismo tiempo que impide el paso de la humedad del exterior. El francotirador, en su equipo debe disponer de este tipo de prendas que le permitan estar protegido de la lluvia, (indispensable el traje de agua y aconsejable unas botas o en su defecto calcetines de este tejido). Dentro de actuaciones en climas fríos, deberá de contar con prendas denominadas "de forro polar", o bien trajes térmicos, que le permitan permanecer estático en una posición durante largos períodos de tiempo. También, para estos teatros de operaciones es aconsejable el uso de prendas interiores de polipropileno. Este tejido mantiene el calor del cuerpo sin crear acumulación de sudor o humedad. Es lo más apropiado para ser utilizado en combinación con prendas de GORE-TEX. Otra prenda destinada a la protección contra el agua es el “poncho” (o la Basa). Debe figurar entre las piezas del equipo del francotirador pues además de proteger contra la lluvia tiene otras utilidades, como proteger el cuerpo de la humedad cuando el sujeto deba de estar un tiempo prolongado tumbado en una posición esperando su objetivo, ó dar cobijo del sol en una espera muy larga, ó bien proporcionar un refugio de circunstancias. Preferentemente debe de ser de colores miméticos, por las obvias ventajas que permite para su ocultación. El uso de prendas de cabeza estará acorde con el resto de la vestimenta del tirador, si bien es necesario recordar que, sobre todo enfocado a operaciones nocturnas y en ambientes fríos, el cuerpo humano pierde alrededor de un 15 por ciento de su calor por la cabeza. Dentro de las unidades operativas de todos ejércitos es muy popular (y necesario) el uso de guantes de combate. En los tiradores de estas unidades es común el uso de guantes del tipo “piloto”, fabricados en fibra Nomex ignífugo y piel, debido al tacto y a la protección que ofrecen. Es conveniente que dentro del equipo del tirador figuren unos guantes, cuyo uso será como protección contra frío principalmente. Si el tirador los usa de una manera continua, será beneficioso que parte de su instrucción de tiro la haga con ellos, pues le habituará a realizar fuego con esta prenda puesta. Así mismo deberá prepararlos para poder tirar con ellos de la mejor manera posible, para lo cual el método más fácil es cortar un trozo en el guante de tal manera que quede libre la primera falange del dedo índice, o bien, hacer una incisión o abertura por la cual pueda quedar al aire libre esta parte del dedo. El calzado. El calzado deberá de ser cómodo y a la vez brindar una adecuada protección contra el frío y el agua. Cada vez, como ya se ha señalado anteriormente, está más extendido el uso de calzado de GORE-TEX ó con tratamiento de este material, por las características anteriormente reseñadas de protección que ofrece esta fibra. Actualmente existen en el mercado botas militares fabricadas en este material. Un traje ghillie o yowie es un tipo de prenda empleada para camuflarse en un entorno específico, asemejándose a un denso follaje. Quien lo utiliza se hace parte del bosque. El término ghillie procede del término gaélico gille, que significa sirviente. Los nobles escoceses contrataban guardas para vigilar a los cazadores furtivos en sus feudos, conociéndoseles como los guillies. Una de las técnicas que usaban para capturar a los furtivos, era camuflarse con la vegetación y esperar pacientemente hasta que aparecieran, usando unos trajes hechos de tiras de trapo deshilachado. Estos trajes se conocían como trajes guillie. El traje ghillie es preparado generalmente montándolo, después golpeándolo y arrastrándolo detrás de un coche, y después rodándolo entre abono de vaca o enterrándolo en fango para dejarlo fermentar. Esto crea un traje de humus, y utilizando otros trozos el traje se asemeja al terreno natural de la zona de operación. Un problema del traje de camuflaje es la temperatura interna. Incluso en latitudes templadas, la temperatura con el traje puede alcanzar los 50 ºC Los francotiradores que se enfrentan a fuerzas bien equipadas deben camuflarse a sí mismos contra infrarrojos tanto como contra luz visible. Para ello utilizan materiales con una fina capa de aluminio evaporado que refleja la radiación infrarroja. FRANCOTIRADORES SEGUN ESPECIALIDADES Francotiradores ligeros: Armados con variantes seleccionadas para el tiro de precisión de los fusiles de asalto (Sig Sauer Sniper, Galat’z, G3SG1, etc.) para distancias de hasta 400- 600 metros, esta categoría no debe confundirse con los tiradores selectos o designados ya que aunque usan armas similares los francotiradores difieren por mucho ya que son tiradores de grupo elite y no de cuerpo regular como el caso de los tiradores selectos o designados. Francotiradores de nivel medio: Son elementos de elite armados con versiones específicas de precisión (Accuracy, M24, M40, etc) para disparos precisos hasta los 900-1000 metros, aunque pueden alcanzar mucho más en manos de excelentes francotiradores. Francotiradores Pesados: Armados con rifles de alta precisión y grueso calibre (barret .50, Hecate II, etc) ya sea para tiro antimaterial como contra personal a más de 1000 metros. Observadores o “spotters”: Son elementos que están entrenados como francotiradores de alguna de las categorías anteriores (regularmente de la misma categoría que el tirador principal o “sniper” en un binomio para poder hacer roles), sin embargo este tiene un entrenamiento especial sobre aditamentos de medición y calculo, los cuales permiten apoyar al tirador para el correcto apunte y correcciones en virtud de las condiciones ambientales, el ángulo de tiro, el coeficiente balístico de la munición, la distancia y muchas otras variables que para un solo tirador serian difíciles de manejar, de esta manera el tirador principal (sniper) se dedica enteramente a la concentración del apunte y disparo del arma dejándole al observador (spotter) la labor de calculo y corrección. Tirador de apoyo: estos tiradores están armados con armas de rango medio para apoyar al tirador principal tanto en cobertura como en cálculos (algo así como un spotter con rifle especial para rango medio) haciendo en muchas ocasiones disparos simultáneos sobre uno o mas objetivos.. DIVISION DE LOS EQUIPOS DE FRANCOTIRADORES Francotirador en Solitario En muy raras ocasiones el francotirador trabaja solo; pero cuando esto sucede regularmente se debe razones o necesidades tácticas. En este tipo de trabajos el francotirador esta por su cuenta tras líneas enemiga (dándole total sentido a la palabra francotirador y a su origen) y normalmente se encuentra así para hacer un trabajo muy especifico donde representa un riesgo de seguridad el infiltrar/extraer dos personas en/de territorio hostil. El Binomio (sniper/spotter) El binomio es el equipo de tiro mas clásico y convencional con excelentes resultados ya probados en el campo de batalla; esta conformado por un francotirador (sniper) que puede ser de categoría ligera, media o pesada y un observador (spotter) homologo al tirador principal para rolar turnos según se requiera (normalmente en operaciones de observación e inteligencia así como en la avanzada los turnos se rolan cada 45 minutos aproximadamente para evitar la fatiga ocular). Equipos de 3 elementos: Este tipo de equipos de francotiradores son relativamente nuevos, integrando a un francotirador, un observador y un tirador de apoyo/seguridad. Por ejemplo los franceses, como La 13éme Demibrigade en Yibuti, para sus equipos de tiradores antimaterial, están usando un tirador armado de Barret de 12,7mm., Mc Millan o fusil similar, un observador/radio y un fusilero para dar seguridad inmediata. Se demostraron bastante efectivos contra los “technicals” de las guerrillas somalíes cuando hacían alguna incursión en el territorio de Yibuti. Últimamente también en los ámbitos OTAN hay otra formación: un tirador pesado (antimaterial), un tirador medio (antipersonal) y un tirador de apoyo (con fusil de 5,56). Hay otra variante, para uso policial (usada por ejemplo por el GSG9 o el GIS) en el cual se usan dos tiradores medios y un tirador de apoyo. Equipos de 4 elementos: Este tipo de equipos son empleados de manera poco común y se conforman de dos binomios de tiradores (francotirador y spotter), siendo combinaciones: dos tiradores medios, o bien dos pesados, o bien un medio y un pesado; para esto los dos spotters deberán ser homologos al tirador para el rol de turnos. Otras formas de agrupar equipos de tiro: También hay otras formaciones tácticas más raras, con equipos más numerosos, como las que usan los spetsnaz en Chechenia (tiradores, spotter, ametrallador, observador, radio) o los que usaban los chechenos en Grozny: (francotirador, tirador anticarro, proveedor de munición, ametrallador, jefe de equipo y radio). Labores del equipo de francotiradores durante la avanzada al objetivo Normalmente, los francotiradores trabajarán en binomios (Tirador/Observador); ambos se reparten tareas tales como: abrir camino, elegir punto de disparo, realizar el diagrama de tiro, tomar datos de tiro (viento, luz, ángulo, etc), seleccionar objetivo, esterilizar la posición, entre otras; estas labores se van rolando por unidad de tiempo, por ejemplo, durante la avanzada el elemento que este en el rol de spotter siempre ira al frente con un arma semiautomatica que tenga incorporada un lanzagranadas (por ejemplo la M16 con M203 incorporada) de manera que pueda cubrir la retirada del binomio rápidamente en caso de ser requerido. Labores especificas del Francotirador (Sniper) en un binomio: Escribir el proceso de la operación Coordinarse con otras unidades Ir atrás del observador siguiendo en la marcha y cubrir la retaguardia Borrar los rastros dejados durante la marcha Ir al frente durante el asecho (Avanzada camuflada) Ir al frente mientras se sigue la huella del enemigo Seleccionar la Posicion de escondite del binomio Auxiliar en la construcción del escondite Detectar y Anunciar indicadores de objetivo Observar medio sector con binoculares Ajustar la mira telescópica para corrección de viento, angulo y rango de distancia Compartir las estimaciones de rango con el Observador (spotter) Decidir la prioridad de inicio de fuego asi como selección de objetivos Iniciar el fuego contra enemigos y objetivos materiales Designar los objetivos nocturnos con un “Tracer” o Trazador Labores especificas del Observador (spotter) en un binomio: Obtener y preparar cualquier elemento especial a utilizar. Ir al frente en la marcha y abrir fuego defensivo en caso de que se requiera. Ir atrás del francotirador durante el asecho y borrar los rastros dejados. Cubrir al equipo durante la persecucion de las huellas del enemigo. Auxiliar en la construcción del escondite. Dibujar los “Sketches” (bitácoras de tiro que ilustran con figuras y notas el lugar donde dio la bala del francotirador, las condiciones de viento, el angulo, etc) y llenar las tarjetas de rango. Compartir las estimaciones de rango con el Francotirador (Sniper). Observar medio sector con el telescopio de observación. Detectar y Anunciar indicadores de objetivo. Identificar la prioridad de los objetivos. Estimar el viento. Monitorear el viento y anunciarselo al Francotirador para realizar el disparo. Auxiliar como refuerzo en el tiro del Francotirador en caso de ser necesario. Observar y reportar el lugar de impacto de la bala al francotirador. Operar el Radio. Grabar y anotar la informacion obtenida (sea de observacion, tiro o de inteligencia encontrada). Proporcionar vectores y ubicaciones con otros equipos. Tener conocimiento y operar todos los elementos del equipo (desde los elementos de estimación de rango hasta primeros auxilios y armas). Esterilizar el sitio de escondite cuando se abandone (esterilizar significa eliminar todo rastro para que no sea detectado que desde ahi se realizo el disparo o que fue donde se escondió el equipo) Armamento minimo que debe llevar cada elemento de un binomio Francotirador: Rifle de Francotirador Con Bipie (dependiendo de si es ligero, medio o pesado será el calibre y modelo del arma) Binoculares Pistola (regularmente en calibre 9mm o .45) Observador: M14 or M16A2 con lanzagranadas M203 de 40mm. Telescopio de Observación. Pistola (regularmente en calibre .45) Rangefinder (Telémetro) Laser de alta cobertura. Equipo que debe llevar siempre un binomio en su vestimenta o guerrera Traje Ghillie. Municion de rifle. Radio portatil. Cuchillo pequeño. Mini Binoculares. Brujula y mapas topográficos de la zona o GPS con mapas de la zona. Cantimplora llena. Silbato táctico (el sonido es especial, no es un sonido de silbato común reconocible, si no que simula algún animal del bosque que es reconocible por el equipo de extracción u otros equipos de la zona; por ejemplo en la segunda Guerra Mundial tenían un dispositivo del tamaño de un pulgar que al presionarlo emulaba el sonido de una rana con un click muy particular). Repelente de insectos. Mini termómetro. Carne seca. Bandas con alcohol. Bolsa “Camello” (como una cangurera pero que va en la parte de la espalda para guardar regularmente equipo de primeros auxilios y cualquier objeto siendo de fácil acceso). Cargadores con balas del calibre correspondiente a la pistola portada, separados en diferentes bolsas del pantalón o guerrera. Protector de oídos. Lámpara de bolsillo con filtro (filtro rojo de preferencia para evitar la propagacion de la luz y por ende ser descubierto en la obscuridad, asi como tambien para proteger a los ojos del efecto de pupila cerrada). Lámpara química (tubos que al “quebrarlos” en su parte interna mezclan dos substancias e iluminan por efecto químico). Pasta (pintura) de camuflaje. Luz estroboscópica de uso militar (no son las luces estroboscopicas estándares, son luces estroboscópicas reconocibles solo por vía infrarrojo para hacer indicaciones al equipo de extracción de la ubicación del equipo). Banda o trapo de tela camuflada. Plastico resistente o bolsa. Goma de mascar. Lapiz y libreta de anotaciones. Rangefinder (Telémetro) Laser de alta cobertura. Ninguno de esos elementos debe estar lejos del alcance, siempre deben estar a la mano para ser empleados ya que son los de mas uso; regularmente estos se transportan en las bolsas de los pantalones y guerreras. Equipo que debe llevar siempre un binomio en una bolsa táctica o maleta táctica Tripie y telescopio ligero. Binoculares de alto alcance con funda. Muda de Ropa limpia. Anemómetro con funda (para medición de la velocidad del viento). Protector de rodillas y codos. Equipo de limpieza para armas y de aseo personal. Spry Disolvente de cobre de dimensiones pequeñas. Lubricante y limpiador de lentes. Parches de limpieza. Traje de camouflage en tres piezas (cabeza, torso y piernas). Bufanda tactica de camuflaje. Linterna de observación grande. Guantes de tiro (antiderrapantes), guantes de lana y guantes de piel. Baterias de repuesto. Panel de señales estroboscópicas infrarrojas o o luminosas. Espejo de señales. Mapa ampliado de la zona con marcas del plan operativo. Granada de humo. Cuerda especial de rapel. Crema química de calentado de manos. Cordones de zapatos o botas. Pegamento de Silicon. Plástico resistente o bolsas plásticas. Crema limpiadora de cara (para quitar camuflaje). Cinta de ductos (gris entretejida). Piddle Pack (Esponja que absorbe la orina y la convierte en un semisolido gelatinoso para no dejar rastros). Cobertura camuflajeada para escondite (cubre del sol, lluvia y vista aérea). Raciones de comida lista para server (conocida como MRE por su acrónimo Meal Ready For Eat). Es de suma importancia conocer que todos los elementos anteriores van en la bolsa táctica unicamente. Equipo que puede o no llevar un binomio en una bolsa táctica grande (este equipo se lleva solo cuando se tiene una base operativa fija o bien cuando se viaja en un vehiculo) Chaleco antibalas. Protector de terreno (algo asi como una colchoneta camuflada para recostarse durante la observacion/tiro, sin embargo esta tacticamente es no funcional dado que en una retirada rápida seria difícil de quitar y por ende la posición no quedaría “esterilizada”). Cuerda y equipo de rapel completo. Tripie largo para arma o telescopio. Pala y pico pequeño para elaborar trincheras. Sweater de Algodon. Sombrero de Jungla. Mas cinta para ductos con entretejido. Cuerda para Bungee. Mini Cassette. Bengalas. Mas lamparas quimicas. Cinta luminosa. Mas bandas o trapos de tela camouflada. Antiseptico de emergencia. Red anti insectos para la cabeza. Bolsa de arrastre. Municion extra (tanto de pistol como de rifle). Ropa para arrastre (esta esta confeccionada con cuero exterior y esponja interior, facilitando el arrastre por terreno accidentado). Cuchillo largo de combate. Binoculares de amplio rango. Gore-Tex Pants. Ropa interior. Forro de separacion (bolsa interna). Calcetas secas. Cinta de Camouflage. Otra luz estroboscópica. Granada de humo grande. Mas raciones de comida lista para servir. Guantes para frio. Cepillo dental y pasta. Iodo para heridas menores. Pildoras medicas para infección, malaria, antídotos de picaduras de animales ponzoñosos y enfermedades relacionadas con la exposición selvática/desertica/tundrica. Equipo adicional que puede o no llevar un binomio en otra bolsa táctica grande (igualmente este equipo se lleva solo cuando se tiene una base operativa fija o bien cuando se viaja en un vehiculo aunque este se considera como no necesario) Casco de Kevlar. Otro Traje Ghillie. Mascara antigas. Bolsa de Dormir. Red de Camouflage para base operativa. Cámara fotogáafica. Video cámara. Lentes de visión nocturna. Lentes de aumento para cámara fotográfica o de video. Sobre el camuflaje:. Todos usan el gillie suit, traje de camuflaje confeccionado con elementos del entorno donde opera, el cual fue ideado por los montañeses escocéses para acercarse a los animales y realizar el “stalking” o caceria/asecho. Este sistema se mostró muy eficiente durante la segunda guerra mundial. Como anécdota, en ciertas unidades británicas se premiaba a los tiradores militares que sabían camuflarse, así era el caso de los montañeses escoceses, que se cosían a sus uniformes retales de ropa, arpilleras, trozos de sacos, etc, incluso hasta trozos de cubierta de las ruedas de los coches y con paciencia y sangre fría, se podían acercar a una distancia de 250-300 metros y desde allí en su posición camuflada, realizar disparos certeros para despues salir de la zona impunemente sin ser vistos. Se utilizan los sistemas de camuflaje 2D y el 3D. Sistemas 2D: en base a uniformes mimetizados ordinarios y redes de camuflajes lisas. Sistemas 3D: en base a los conocidos como ghillie suits. De estos últimos (3D) los hay de varios tipos: - Caseros en base a la adición sobre el uniforme ordinario retales de uniformes y elementos externos tales como hojas, matas, barro,etc. - Sistema bushman: modelo muy popular en EEUU y se basa en 500 finas hojas sintéticas que cubre tronco y cabeza. - Sistema Karrimor: en base a 700 hojas más granes que cubren todo el cuerpo menos las manos, - Sistema SOTACS: diría que es una mezcla del bushman y Karrimor ya que es modular: tiene parte para las piernas, parte para tronco y cabeza, cubre manos pero no las botas. * También hay otro sistema 3D denominado ASATD, muy utilizado por los cazadores norteamericanos. Antes de la aparición de las armas de fuego, los soldados como los arqueros eran entrenados como tiradores de élite. Los primeros francotiradores pudieron ser entrenados en Japón, en el siglo XVI, como un tipo de ninja o shinobi. Estaban entrenados supuestamente para cubrir la retirada de las tropas. El francotirador permanecería oculto hasta que un oficial estuviese a distancia de fuego. Hay varios informes de esos intentos, la mayoría fracasos debido al gran calibre y la pobre exactitud de las armas. A pesar de esto, uno de los señores de la guerra más famosos de Japón, Takeda Shingen, resultó herido de muerte por la bala de un francotirador según los informes de la época. Timothy Murphy era un soldado del grupo de Virgina de Daniel Morgan en 1777. El 7 de octubre mató al General Simon Fraser del ejército británico. Murphy había dicho que le había disparado a una distancia de 450 m, que era sorprendente en aquel momento. En las Guerras Napoleónicas, los británicos copiaron las armas y tácticas coloniales en un limitado número de compañías de rifleros. Iban vestidos de verde para evitar ser vistos y tenían órdenes de disparar a los oficiales enemigos. Durante la Batalla de Trafalgar, un francotirador del Redoutable alcanzó al Almirante Nelson causándole la muerte. En la Guerra de la Independencia Española, el británico Thomas Plunkett alcanzó al General francés Colbert con su rifle Baker, a una distancia entre 200 y 600 metros. Simo Häyhä de Finlandia es considerado por muchos como el francotirador más efectivo de la historia de la guerra. Utilizando un Mosin-Nagant modelo 28, Häyhä eliminó a 542 soldados de la Unión Soviética entre el 30 de noviembre de 1939 y el 6 de marzo de 1940, antes de ser herido. Sulo Kolkka, también finlandés, mató a aproximadamente 400 soldados rusos con su fusil, y a más de 200 con un subfusil. Los soviéticos llamaban a los francotiradores finlandeses cucos porque pensaban que los francotiradores finlandeses estaban localizados en los árboles. Vasily Zaitsev fue un francotirador soviético que fue famoso durante la Batalla de Stalingrado al eliminar a 225 soldados nazis. Llegó a ser un héroe popular, y ha sido representado en el cine en la película Enemigo a las puertas. Lyudmila Pavlichenko fue una fracontiradora ucraniana con 309 bajas confirmadas durante la Segunda Guerra Mundial. Los francotiradores de Delta Force Gary Gordon y Randy Shurghart fueron abatidos en acción durante la Batalla de Mogadiscio. Se estima que juntos eliminaron a unos 100 enemigos. Ambos recibieron póstumamente la Medalla de Honor por sus acciones para ayudar a la tripulación de un helicóptero derribado. Durante el combate en Afganistán en 2003, Rob Furlong de las fuerzas canadienses obtuvo la baja confirmada a mayor distancia, alcanzado a un soldado enemigo a 2.430 metros.

55
0
megapost francotiradores snipers tecnicas
megapost francotiradores snipers tecnicas
InfoporAnónimo3/2/2012

La definición tradicional de un francotirador es la de un soldado de infantería experto en tareas de camuflaje y tirador de élite, que dispara con un fusil a grandes distancias y desde un lugar oculto, a objetivos seleccionados. Típica e idealmente, un francotirador hábil se acerca al enemigo (que desconoce su presencia), utiliza una sola bala por blanco y se retira sin ser visto. El origen del término se sitúa en la Guerra Franco-prusiana de 1870-1871. Las mejoras técnicas habían permitido al ejército francés dotarse de rifles de largo alcance, ideales para abatir enemigos desde posiciones lejanas. Los soldados prusianos los llamaban "franc-tireurs", esto es, "tiradores francos" (franceses). Esta situación fue la que llevó a los soldados alemanes a cometer crímenes en contra de la población civil, especialmente en Bélgica, durante la primera guerra mundial, pues aún tenían el recuerdo de las bajas producidas por estos tiradores durante el conflicto anterior. En las últimas décadas el término francotirador ha sido utilizado libremente, especialmente por medios de comunicación en asociación con los tiradores de precisión de la policía, para los responsables en asesinatos, a aquellos que disparan a distancias largas y para cualquier criminal que está equipado de un rifle en un contexto civil. Estos nuevos significados ha dado a la palabra francotirador connotaciones peyorativas. También explica el incremento del uso de términos alternativos, especialmente para francotiradores de la policía, como tirador de precisión, tirador de élite, tirador táctico, etc. Pocos gritos hay tan electrizantes como el de ¡francotiradores!. Se han dado y se siguen dando en prácticamente todas las lenguas. Quienes lo escuchan, por lo general lo hacen después de haber oído un disparo y haber visto como caía malherido alguno de sus compañeros, a la vez que intuyen que un peligro mortal, invisible y momentáneamente inidentificable en su origen, les acecha paralizándoles de terror. El francotirador tiene tres facetas definidas. La primera es la de tirador selecto (Sniper), la segunda en cuanto a su forma de actuar: al acecho, selectiva y precisa, cual cazador; y la tercera, la de combatir aislado que lo distingue de los tiradores selectos encuadrados en las secciones con una instrucción no diferenciada y un fusil igual al resto de sus compañeros que, ligeramente mejorado con un alza telescópica, no tienen un alcance eficaz a 400 m. Los matices de empleo de un soldado dotado de un fusil de alta precisión varían progresivamente desde ser un tirador selecto, normalmente encuadrado y con escasa iniciativa, pasando por los francotiradores propiamente dichos, que actúan generalmente aislados con mayor iniciativa para elegir las posiciones de tiro y replegarse, infiltrarse o exfiltrarse, seleccionar el objetivo y disparar; hasta terminar en misiones típicas de Operaciones Especiales. Los francotiradores son un medio eficaz para aumentar la potencia de fuego (alcance y precisión) de las pequeñas unidades de Infantería ligera, alcanzar reputación y ser temidas por sus adversarios en perjuicio de la moral de éstos, aún antes del choque, y por el contrario conseguir seguridad en si mismas; todo ello conservando su movilidad y sin que económicamente sea gravoso. Algunos aspectos de la historia reciente: Primera Guerra Mundial La guerra de trincheras, con las líneas de defensa situadas dentro del alcance eficaz del fusil, es muy adecuada para el francotirador. Así lo entendieron ambos bandos, destacando a los mejores tiradores en posiciones cuidadosamente elegidas, para hacer fuego principalmente de hostigamiento y mientras tanto vigilaban el terreno con prismáticos. Durante esta contienda, el ejercito del Kaiser hizo ya un abundante uso de fusiles dotados de mira telescópica. Sin embargo a los reglamentarios Gewehr 98 habrían de sumarse multitud de rifles de caza con visor que fueron requisados a los cazadores por la premura de su empleo y la necesidad de la guerra. Muchas de estas armas no fueron empleadas por francotiradores propiamente dichos, sino por expertos que desde su trinchera hostigaban la de enfrente para "impedir el aburrimiento" entre la tropa enemiga y abatiendo a cualquier enemigo que asomara la cabeza. Se diseñaron medidas y contramedidas frente a aquellos mortales y desmoralizadores disparos: escudos de acero sujetos al casco del francotirador con la misión de proteger su rostro, maniquíes con el fin de engañar al enemigo y que descubrieran su posición, etc... Los fusiles con visor se emplearon por parte de todos los bandos, siendo los alemanes quienes destacaron en variedad, calidad y cantidad de material, pues ya su industria óptica era de las mejores del mundo. Segunda Guerra Mundial A lo largo de esta confrontación los francotiradores tuvieron un gran desarrollo, tanto por la profusión de su empleo como por la especialización de sus fusiles, equipos y técnicas. Los británicos utilizaron para este cometido fusiles de alta precisión Lee Enfield P14 con alzas telescópicas Aldis. Los alemanes y los soviéticos emplearon francotiradores especialmente en el combate en las ciudades de Stalingrado y Berlín. El ejercito alemán creo una insignia para los mismos (la insignia del águila) con distintivos de honor al que hubiera batido 20, 40 ó 60 enemigos. Vassili Zaitsev, cazador siberiano, recibió la Orden de Lenin y fue declarado "Héroe de la Unión Soviética". Se le atribuye haber causado él solo 400 bajas. Actualmente se ha llevado su vida al cine en la película "Enemy at the Gates". Tras el Tratado de Versalles, que la sumió en una miseria armamentística, y después de la llegada del Partido Nazi al poder, Alemania inicio a partir de 1935 un espectacular rearme que trajo consigo el restablecimiento del servicio militar, ignorando las limitaciones que hasta la fecha tenían impuestas. Justo en ese año se hizo reglamentario una nueva arma básica que ellos denominaban carabina, el Kar 98K (K de kurzt, corto). Posteriormente habría más versiones siendo la primera la más popular. Este despertar de la nueva Alemania, también incluía a la juventud, pues era iniciada en el tiro bien con armas de aire comprimido o con calibres 22, consiguiendo un numero muy elevado de tiradores selectos. A la par que la industria armamentística, la industria óptica desarrollaban fenomenales visores: Carl Zeiss, Swarovski, etc. La respuesta roja no se hizo esperar. Alemania inicio la guerra con multitud de buenos tiradores, pero no eran auténticos francotiradores. Ante la invasión relámpago, Rusia tuvo que improvisar progresivamente la respuesta: comenzando por combates y replegándose sobre el terreno propio, para pasar a constituir un numeroso contingente bien instruido y siendo muy eficaz en sus operaciones, estableciendo los equipos de "binomios" que se complementaban en todo momento. Los soviéticos emplearon el fusil reglamentario de su infantería, el Mosin Nagant para dotarlo de visores ópticos (Pu de 3,5 aumentos, generalmente). Con calibre 7, 62 x 54, este fusil de cerrojo, algo incomodo y largo, era perfectamente comparable en potencia y precisión al K98 K. También se empleo el Samorzaryadnaya Vintonvka Tokarev (Fusil semiautomático Tokarev-SVT), aunque su precisión no era como la de un fusil de cerrojo, tenia mayor cadencia de tiro y doble capacidad de munición. Revolución Cubana La guerrilla de Fidel Castro, en sus enfrentamientos con las columnas regulares, tuvo durante mucho tiempo un solo objetivo: matar al primer hombre en punta de vanguardia. Al cabo del tiempo, la desmoralización paralizó al Ejército, proliferando los consejos de guerra y las ejecuciones contra quienes se negaban a marchar primeros. Guerra de Vietnam Este recurso fue empleado por las fuerzas regulares nor-vietnamitas. En un caso, un solo francotirador vietnamita consiguió infiltrarse dentro de la zona de aterrizaje de un grupo de Caballería estadounidense helitransportado y con un certero disparo abatió al jefe de un escuadrón, introduciendo la inseguridad incluso dentro del perímetro defensivo. El francotirador no fue descubierto (combate del Valle Drang, Noviembre de 1965). Los estadounidenses también utilizaron francotiradores para hostigamiento. Carlos Hathcock, fue sin duda el de mayor prestigio, con 93 muertes confirmadas por el U.S.M.C., alguna de ellas a más de 800 m de distancia. La invasión de Granada La actuación de los francotiradores del regimiento de Rangers fue directamente responsable de reducir la voluntad de lucha de los defensores. Guerra de las Malvinas Francotiradores argentinos hicieron fuego preciso de día y de noche con aparatos de visión nocturna. La actuación de un solo francotirador argentino detuvo, durante horas, el ataque de la compañia paracaidista britanica (Monte Longdon, Junio 1982). Además los ingleses utilizaron misiles contracarro Milan como contrapaqueo, con la ventaja de destruirlos aunque estuviesen en posiciones fortificadas. Guerra de Afganistán Guerrilleros afganos, armados con fusiles de alta precision británicos Lee-Enfield, hostigaron a los soviéticos a distancias superiores a 800 m, siendo contestados por los tiradores selectos de las compañías de fusileros con fusiles Dragunov SVD y SVP. Guerra del Golfo Pérsico Los Marines de los EEUU emplearon, en la Operación Tormenta del Desierto, francotiradores con fusiles Barrett de calibre .50 (12,7 mm), consiguiendo destruir vehículos blindados de mando y de reconocimiento iraquíes, a una distancia de 1600 m. Igualmente desplegaron unos 600 fusiles Remington M24, de 7,62 mm, con buenos resultados confirmados a una distancia de 1200 m. Conflicto en Chechenia Batalla de Grozni. El Ejército checheno empleó francotiradores en tareas de interdicción sobre los accesos al aeropuerto y la capital, y para el combate callejero. Uno de los procedimientos de infiltración consistía en dejarse rebasar en los repliegues de las unidades rusas para atacarlas a continuación. Los chechenos hicieron objetivo preferente de sus francotiradores a los oficiales rusos. El buen entrenamiento es esencial para proveer un francotirador con las habilidades necesarias para realizar sus tareas con éxito. El entrenamiento del francotirador militar enseña a mejorar el camuflaje y la ocultación, el acecho y la observación así como el disparo de precisión bajo un amplio rango de condiciones operacionales. Los francotiradores son voluntarios aceptados para el entrenamiento de acuerdo a su aptitud percibida por sus comandantes. Los francotiradores militares pueden ser entrenados como controladores aéreos en el frente para dirigir ataques aéreos militares, como oficiales de observación en el frente para la indicación de objetivos a la artillería y como controladores de fuego de mortero. Los francotiradores son entrenados para apretar el gatillo con la superficie del dedo hacia atrás, para evitar que el arma se mueva. La posición con más precisión es tumbado, con una bolsa de arena apoyando la culata y la mejilla pegada a ésta. En terreno se puede utilizar un bípode en su lugar. Algunas veces, una cabestrilla envuelve al brazo débil (o a ambos) para reducir el movimiento. Algunas doctrinas entrenan a los francotiradores a inspirar profundamente antes de disparar, mantener sus pulmones vacíos mientras apuntan y luego realizan su disparo. Otros van más lejos, enseñando a sus francotiradores a disparar entre los latidos del corazón para reducir al mínimo el movimiento del cañón. Colocación del tiro A distancias sobre 300 m, los francotiradores normalmente intentan disparos al cuerpo, apuntando al pecho y dependiendo del daño a los tejidos, el trauma y la pérdida de sangre lograr la muerte. A distancias menores, los francotiradores pueden intentar realizar disparos a la cabeza para asegurar el blanco. En situaciones de rehenes, los francotiradores de la policía disparan al cerebelo, una parte del cerebro que controla los movimiento voluntarios. Posicionamiento En casos civiles o para eliminar fracontiradores enemigos, un francotirador o una pareja se situarán en un lugar alto cubierto. Utilizarán prismáticos o un telescopio para identificar los blancos. Los francotiradores utilizan engaños, en forma de camuflaje, ángulos de aproximación inusuales, y con frecuencia, movimientos lentos para prevenir contraataques precisos. Algunos francotiradores han alcanzado a observadores a menos de 90 m, mientras que el blanco los buscaba, sin ser vistos. Objetivos Un francotirador indentifica los objetivos por su apariencia y conducta. Estas características pueden incluir el llevar uniformes de alto rango, hablar con radio-operadores, sentarse como pasajero en un coche, tener sirvientes militares, o hablar y moverse frecuentemente. Si es posible, un francotirador dispara en orden descendiente de rango, o si no hay rango, dispara para cortar las comunicaciones. Al realizar fuego de supresión para cubrir una retirada, un francotirador se posiciona, ocultado, para tener una amplia visión. Cuando un par de pelotones enemigos intentan una travesía, el francotirador dispara a una persona, preferiblemente al líder. A menudo se realiza un disparo en la cadera, seguido de otro en la mandíbula para prevenir que dé órdenes. Cuando el pelotón intenta un rescate, el francotirador dispara rápidamente, apuntando al torso de los soldados enemigos, para realizar tantas bajas como sea posible. Un francotirador prudente deja la posición en ese momento, anticipándose a un ataque por los flancos que normalmente sigue. Un francotirador puede entonces emboscar uno de los flancos, y si es posible, salir fuera del flanco, aunque esta táctica es considerada desesperada o poco inteligente. Puesto que la mayoría de las bajas en la guerra moderna son por armas utilizadas por grupos, el reconocimiento es uno de los usos más efectivos del francotirador. Utilizan su preparación física, sus habilidades de infiltración y equipo de observación a largas distancias y tácticas para aproximarse y observar al enemigo. En este papel, las reglas del combate deja al francotirador obtener los blancos de mayor valor. Con calibres pesados, los francotiradores pueden dañar cazas en tierra, destruir material de guía de misiles, ópticas caras, o equipos auxiliares para radares. Para estos objetivos, los francotiradores utilizan fusiles anti-material, llegando a derribar helicópteros de reconocimiento. Guerra psicológica Para desmoralizar a las tropas enemigas, los francotiradores pueden seguir patrones fiables. Durante la revolución cubana, el Ejército Rebelde siempre mataba al primer hombre de un grupo de soldados de Batista. De esta manera, ninguno caminaría el primero, pues sería un suicidio. Esto disminuyó con eficacia la buena voluntad del ejército de buscar bases rebeldes en las montañas. Los países tienen distintas doctrinas militares con respecto a los francotiradores en unidades militares, escenarios y tácticas. Generalmente, la meta de un francotirador en guerra es reducir la capacidad de lucha del enemigo abatiendo un número pequeño de blancos importantes, como son los oficiales. Las doctrinas militares soviéticas y derivadas incluyen pelotones de francotiradores que suelen ser denominados "tiradores de élite" o "infantería asignada". Esto es porque su habilidad se perdió entre las tropas ordinarias cuando los fusiles de asalto empezaron a ser utilizados. Los francotiradores del Reino Unido, Estados Unidos y doctrinas derivadas tienen desplegados a equipos de dos hombres que consiste en un francotirador y un observador. Ambos tienen diferentes funciones y por lo tanto su asignación corresponde a sus habilidades, pero es una práctica común que se intercambien los papeles para evitar la fatiga ocular. Las misiones típicas incluyen reconocimiento, vigilancia, tareas contra francotiradores enemigos, eliminar comandantes enemigos, seleccionar objetivos de oportunidad e incluso eliminar equipo militar, lo que requiere el uso de rifles de grandes calibres como el .50 BMG y el .338 Magnum. Recientemente se ha demostrado que los francotiradores son útiles en las fuerzas estadounidenses y británicas en la guerra de Iraq como fuego de apoyo para cubrir el movimiento de tropas, especialmente en zonas urbanas. En las Guerras Yugoslavas, como en el sitio de Beirut, el término "francotirador" hacía referencia a soldados que aterrorizaban a civiles. Durante el sitio de Sarajevo, la calle principal de la ciudad se conoció como la Avenida de los Francotiradores, donde éstos hirieron a 1.030 personas y mataron a 225 personas. La distancia del blanco es medida o estimada tan precisamente como las condiciones permitan. Los medidores láser pueden ser utilizados, pero no es una preferencia en el campo de batalla porque un láser puede ser visto tanto por el remitente como el receptor. Un método útil es la comparación de la altura del blanco (o de objetos cercanos) a su tamaño en una mira telescópica calibrada por puntos, o tomando la distancia conocida y utilizar una cierta clase de medida para determinar la distancia adicional. Para determinar la distancia al blanco sin un medidor láser, el francotirador debe utilizar una recta de puntos en miliradianes (mil) para encontrar con exactitud el alcance. Los puntos mil se usan como una regla de cálculo para medir la altura del objetivo, y conociendo esta altura, el alcance es calculado. A grandes distancias, la caída de la bala por la gravedad tiene un papel importante. El efecto puede ser estimado desde una carta que puede ser memorizada o pegada en el rifle, aunque algunas miras telescópicas vienen con un sistema de compensación que sólo requiere que el alcance sea reajustado. Estos sistemas ajustan tanto a una clase específica de rifle como a la clase de munición utilizada. Disparar en una posición alta o baja puede requerir más ajustes debido a los efectos de la gravedad. El viento también influye y se suele utilizar la inclinación de objetos al viento para determinar la velocidad y dirección y apuntar correctamente. Para objetivos en movimiento, el punto del blanco se sitúa en la parte frontal. Esto se conoce como "conducir al blanco", donde la cantidad de conducción depende de la velocidad y el ángulo del blanco. Conocer con anticipación la conducta del objetivo es necesario para realizar un disparo con precisión. El éxito del francotirador ha llevado a desarrollar muchas tácticas contra-francotirador en las estrategias militares modernas. Éstas tienen como objetivo reducir el daño causado por un francotirador a un ejército, que a menudo realiza daño en las capacidades de combate y la moral. El riesgo de daño a la cadena de mando puede ser reducido ocultando las características que señalan el rango de oficial. Si un francotirador está atacando, debe ser localizado para realizar un contraataque. Otro francotirador es a menudo utilizado para cazar al francotirador enemigo, aunque existen muchas técnicas para las fuerzas defensoras para comprobar la localización del francotirador. Algunas de estas tácticas son el cálculo de la trayectoria de la bala, la triangulación y utilizar trampas para engañar al francotirador. Además del encuentro directo con otro francotirador, hay una variedad de tácticas que pueden ser utilizadas como el uso de artillería, pantallas de humo y el movimiento de pinza. Las fuerzas policiales suelen desplegar francotiradores en escenarios con rehenes. Estos francotiradores están entrenados para actuar como último recurso, cuando hay una amenaza directa a la vida. Los francotiradores de la policía actúan generalmente en distancias más cortas que los francotiradores militares, normalmente menos de 100 metros, y en ocasiones menos de 50 metros. Los francotiradores policiales no suelen intentar disparar para incapacitar, sino que disparan a matar, aunque ha habido algunas excepciones notables con éxito variable. Otras utilizaciones para los francotiradores de la policía son menos comunes y más polémicas. En un incidente, un francotirador SWAT previno un suicidio potencial disparando al revólver de la mano del blanco. A pesar del éxito, las grabaciones en video revelaron que el blanco apenas podía evitar el daño grave debido a la metralla. Las pruebas subsecuentes de pistolas, rifles y cuchillos han dado lugar a explosiones potencialmente peligrosas o casi nunca han inhabilitado algunas armas del todo. Varios intentos posteriores por otras fuerzas policiales de desarmar con francotiradores han dado lugar a menudo a la muerte o lesiones permanentes severas del blanco. Además, disparar una bala a la dirección del blanco es considerado fuerza mortal en muchas jurisdicciones, y el uso de fuerza mortal para evitar una víctima de suicidio es considerado ilegal en muchos lugares. Fusil de francotirador Los fusiles de francotirador históricos solían ser los rifles de servicio comunes de cada país. Entre ellos se incluían al K98k alemán, el Springfield 1903 y el M1 Garand estadounidenses, el Mosin Nagant soviético, el Krag-Jørgensen noruego, el Arisaka japonés y el Lee Enfield No 4 británico. Eran seleccionados porque eran, y en algunos casos son, los modelos más precisos. Los fusiles de francotirador modernos son especialmente construidos para este propósito. El objetivo principal es que el fusil pueda realizar el primer disparo dentro de un ángulo de un minuto de arco. La mayoría incluyen características especiales para este propósito, incluyendo construcciones con alta tolerancia y componentes precisos. Los tres fusiles de francotirador más conocidos en el Ejército de los Estados Unidos son el M24 SWS, el M40 del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y el británico L96/AWM. El M24 y el M40 son fusiles de precisión construidos a partir del rifle de cerrojo civil Remington 700. El británico L96/AwM fue diseñado por Malcolm Cooper, un tirador olímpico. Las miras de los fusiles de francotirador son casi siempre aumentadas. La retícula de la mira telescópica a menudo contiene otras marcas además de la cruz de puntería. Algunas marcas sirven para estimar la distancia, o para ajustar la distancia dependiendo de la altitud y el ángulo. Las miras telescópicas no suelen superar las once aumentos; en algunos casos sólo llega a tener tres aumentos. Los rifles para la policía suelen tener un zoom ajustable, ya que el aumento reduce el ángulo de visión. Otras miras incorporan adaptadores de intensificación de la imagen para trabajos nocturnos. Los fusiles semiautomáticos son menos comunes que los accionados por cerrojo, con la notable excepción del ruso Dragunov de 7.62 mm. El Dragunov es relativamente común dentro del antiguo Bloque del Este. Un fusil de precisión semiautomático es más caro y es considerado superfluo para la mayoría de la doctrinas militares. Otros fusiles semiautomáticos son el PSG1 de Heckler & Koch y el SR25M de Knight Armaments. Otros grandes rifles o fusiles de francotirador : M14 EBR SR25 MARK 12 MOD 0 SPR Armalite AR-10 Heckler & Koch PSG1 SVD Dragunov Blaser R93 LRS2 AIG Asymmetric Warrior ASW338LM Walther 2000 CAL 50 BMG : Barret M82A1 Cheyenne Tactical M-200 Intervention Munición La mayoría de los francotiradores utilizan munición militar de alta precisión. Idealmente, un francotirador adquiere la munición del mismo lote, calibra el fusil con esa munición, y luego sólo utiliza esa clase hasta que se le agota. Con esto se consigue asegurar que cada bala es tan similar como es posible de la anterior, lo que ayuda a mantener la consistencia. Sin embargo, esto es raramente practicable. Un francotirador deberá anotar en un cuaderno de datos la información como el número de lote, la temperatura, la fuerza y dirección del viento, la humedad y la altitud. Si vuelve a encontrar condiciones iguales, estos datos servirán para realizar un disparo preciso. Velocidad y distancia de la bala Los fusiles de francotirador se encuentra entre las armas de fuego personales con más potencia. En un ángulo correcto, un fusil de francotirador puede disparar a más de 1.600 metros en vertical y 3.200 metros en horizontal, pero la velocidad real de la bala y la deceleración pueden ser importantes. Dependiendo del fusil, se puede disparar una bala a una velocidad de 884 m/s, esto es, 3.180 km/h, o sobre dos veces y media la velocidad del sonido (340 m/s). A esta velocidad, la bala puede cruzar siete campos de fútbol en un segundo. Sin embargo, la bala disminuye su velocidad considerablemente debido a la fricción del aire. El alcance de esta depende de cuán lejos pueda llegar antes de que la gravedad la haga caer contra el suelo. La mejor combinación entre el tirador y el fusil puede conseguir hacer blancos a más de 1.000 metros. En distancias largas, los efectos de factores como la densidad de aire, el viento, la caída de la bala y la variedad entre cada bala aumentan. Los sistemas de puntería suelen estar situados entre 600 y 800 metros. FICHAS DE DISTANCIAS Todo francotirador debera de disponer de unas fichas en las que recogera toda la información posible, bien para su propia referencia tanto como para informar de su misión. Estas fichas deberan ser verdaderas fotografias de la zona operativa en las cuales trazaremos cotas circulares que nos daran referencias de las distancias. COMO UN FRANCOTIRADOR FIJA SUS OBJETIVOS Un francotirador decide sobre sus objetivos por su apariencia y conducta como:personal con uniformes de alto rango, hablar con radio-operadores, sentarse como pasajero en un coche, tener sirvientes militares, o hablar y moverse frecuentemente. Si es posible, un francotirador dispara en orden descendiente de rango, o si no hay rango, dispara para cortar las comunicaciones. Para cubrir una retirada, un francotirador se oculta, para tener una amplia visión. Cuando un par de pelotones enemigos intentan una travesía, el francotirador dispara a una persona, de preferencia al líder, realizando casi siempre un disparo a la cadera, y luego otro a la mandíbula y asi evitar que dé órdenes. Si el pelotón intenta un rescate, el francotirador dispara rápidamente, apuntando al torso de los soldados enemigos, para realizar tantas bajas como sea posible. Un francotirador prudente deja la posición en ese momento, anticipándose a un ataque por los flancos que normalmente sigue. Un francotirador puede entonces emboscar uno de los flancos, y si es posible, salir fuera del flanco, aunque esta táctica es considerada desesperada o poco inteligente. Desplazamiento o avance de un francotirador Según las circustancias, pueden avanzar: rapidamente, al paso, con cautela y con movimientos ralentizados, un francotirador puede estar siendo buscado por otro francotirador enemigo, mientras más dificil sea de detectar sera mejor para su supervivencia. Para esto hacen uso de las sombras y accidentes del terreno como: cubiertas y abrigos (hoyos, taludes, mojones, cunetas, etc), elementos de la vegetación (arboles, matorrales, piedras, etc). El avance tanto diurno como nocturno puede ser a pie, gateando, reptando (alternativo o simultaneo) boca bajo o de espaldas. Desplazamiento o Avance Diurno Se impone la rapidez de movimientos entre refugio y refugio. Siempre intentaran rodear o evitar los obstaculos. Evitan mostrar el perfil en el horizonte (caminar por las laderas, no por la zona más alta), intentaran tener el sol de espaldas y frente a nuestro observador (teniendo cuidando con la silueta). Siempre que sea posible buscan refugio en las sombras. Para el cruce de caminos eligen una curva o rasante, reptan hasta el borde y observar. Cruzan rapida, pero silenciosamente. Al llegar al otro extremo, hacen cuerpo a tierra y observar atentamente. Para salvar muros, se tienden sobre su parte superior para no mostrar la silueta y ruedan al otro lado. Todo esto en silencio. Nocturno Por la noche, las ventajas que puede tener la ausencia de luz, tambien pueden volverse en contra, siendo la norma básica, el silencio y lentitud de movimientos. Si es inevitable hablar lo haran con susurros pero echando a la vez aire para no producir seseo (si el viento es fuerte se hace de espaldas a él). Para evitar toser, tapan la boca con el antebrazo y rascan la nuez a la vez. Emplean codigos de comunicación por medio de golpes o contacto fisico. En caso de tropezar y caer, mantienen la calma y observan en posición, luego se levantan lentamente. Utilizan una linterna solo para ver el mapa o en una situación extrema, usan el filtro rojo y tapan esta con la mano, o con la indumentaria. Un francotirador no fuma. Caminan lentamente y ralentizando los movimientos, apoyando primero la puntera y comprobando que no se hara ruido al apoyar el resto del pie, nunca arrastrar los pies. Emplear marcha discontinua (moverse-alto-escuchar-mov erse). Tapar con cinta las partes brillantes del equipo (insignias, bandera, etc), eliminar el ruido de nuestro equipo (correaje, armas, anillas), cantimplora llena o vacia y nunca a medias para que el liquido no suene. Para mejorar la visibilidad hacer una pantalla con las manos alrededor de los ojos. La vista necesita un periodo de adaptación (10-20 minutos), cada fogonazo o destello de luz nos cegara y necesitaremos otro tiempo de adaptación, para evitarlo, ante una luz nos taparemos un ojo y nos valdremos de él hasta que el cegado se adapte. Para reconocer con la vista formas en la oscuridad lo haremos de reojo y no de frente. Para identificar formas nos fijaremos en los contornos, un buen metodo es bajar la cabeza y mirar las cosas de abajo a arriba intentando que se recorten las siluetas en el cielo. Para observar, siempre lo haremos “cuerpo a tierra”, en posición comoda y evitando entumecimientos. Absoluto silencio. Para Ver, limitar el campo de visión y luces laterales (con las manos, cartuchos de papel higienico, etc), cerrar los ojos frecuentemente, no mirar nunca fijamente a un punto (hacerlo de reojo y con barridos). Tambien se puede usar la “tecnica del ocho” que consisre en mirar un objeto haciendo un ocho con el movimiento de la cabeza. Colocar un objeto (palo, rama, machete) fijo que sirva de jalón, si se cree que algo se mueve, mirar enfilandolo con el jalón, cerrar los ojos y volver a mirar para comprobar si el movimiento es real. El empleo de prismaticos aumenta las posibilidades de visión, se evita reflejos tapando las lentes con esparadrapo o cinta, dejando una pequeña abertura. Si existen posibilidades de uso prismaticos o elementos de visión nocturna (apagarlos antes de quitarnoslos pues su luz verde puede ser detectada) Para lograr oir en la oscuridad es necesario: inmovilidad absoluta, cuerpo a tierra, orejas al descubierto y aproximar una al suelo. Algunas doctrinas distinguen entre un francotirador y un tirador de élite. Mientras que los francotiradores son entrenados intensivamente en camuflaje y técnicas sobre el terreno, estas habilidades no son requeridas para los tiradores de élite. Los francotiradores realizan reconocimientos y tienen a menudo un impacto psicológico en el enemigo. El papel del tirador de élite es principalmente prolongar el alcance del pelotón donde está asignado. Actualmente es difícil distinguir las diferencias entre un francotirador y un tirador de élite. Los francotiradores casi siempre utilizan fusiles de cerrojo, mientras que el tirador puede utilizar con eficacia un fusil semiautomático. En algunas doctrinas militares, un equipo de francotiradores consiste en dos personas: un francotirador que utiliza un fusil de cerrojo, y un apoyo, generalmente un observador, que utiliza un fusil semiautomático o a veces un fusil de asalto. Un francotirador también utiliza el entrenamiento intensivo para dominar el arte de acechar, ocultación y la infiltración y tareas de vigilancia, teniendo un papel más estratégico que el tirador de élite. De este modo, los tiradores se unen en pelotones, mientras que los francotiradores están agrupados a niveles más altos como batallones. La clave del francotirador es la consistencia, que se aplica tanto al arma como a la persona. Mientras que la consistencia no asegura necesariamente la exactitud (que requiere entrenamiento), el disparo del francotirador no puede ser preciso sin la consistencia. Aunque siempre hay un grado de aleatoriedad debido a la física de las balas y las explosiones, un rifle de precisión debe limitar este efecto. Cuando se dispara desde una posición fija, todos los disparos deben estar extremadamente cercanos, incluso a distancias largas. Igualmente, un francotirador debe tener la capacidad de estimar el alcance, el viento, la elevación, y cualquier otro factor importante que pueda alterar el disparo. Los errores en la estimación puede reducir la letalidad del disparo o incluso fallar completamente. Los francotiradores generalmente prefieren calibrar su armas a la distancia del blanco, aunque esto también se puede hacer en el lugar. Esto es donde el francotirador calibra su fusil con su mira telescópica a una distancia en particular para que pueda disparar con fiabilidad de alcanzar a su blanco. Un fusil debe mantener su calibraje en el campo, o ser recalibrado antes del siguiente objetivo. Una vez calibrado, el rifle puede ser adjustado a otras distancias para otras estimaciones dependiendo del viento, cálculos y las características de la mira telescópica. La necesidad militar de la consistencia es la más alta cuando el francotirador está disparando contra un enemigo que no se ha percatado de la presencia de este. En este punto, los blancos prioritarios tales como francotiradores enemigos, oficiales y equipo crítico son los más prominentes y pueden ser apuntados más exactamente. Un francotirador debe conocer la temperatura del cañón, las diferentes temperaturas circundantes, y como las distinta altitud puede afectar la trayectoria de la bala. Una vez que se realiza el primer disparo, cualquier enemigo superviviente intentará buscar protección o localizar al francotirador, y atacar blancos estratégicos llega a ser más difícil o imposible. La necesidad para el francotirador policial de consistencia es alta en situaciones con rehén. Realizar un disparo puede fallar en dejar inmediatamente incapacitado a la amenaza con el resultado de la muerte de rehenes y causar que el agresor deje las negociaciones y busque protección. Un buen camuflaje, combinado con una disciplina de movimientos, es lo que hace que un francotirador sea difícil de detectar. El destello de las ópticas de la mira es la única parte que no puede ser camuflada, pero el brillo puede ser reducido utilizando una pieza de tela o un acoplamiento de metal sobre la mira. Los francotiradores evitan cualquier cosa que brille o suene, incluyendo gafas y caras blancas. Los francotiradores que se enfrentan a fuerzas bien equipadas deben camuflarse a sí mismos contra infrarrojos tanto como contra luz visible. Para ello utilizan materiales con una fina capa de aluminio evaporado que refleja la radiación infrarroja. Antes de esto se utilizaba mantas termales cubiertas de follaje o material local. bueno este es el fin de la primera parte del post espero que sea de su agrado , gracias a todos por pasar !!

147
24
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.