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morron214

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Paracaidismo
Paracaidismo
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Paracaidismo HISTORIA DEL PARACAIDISMO El sueño de volar es probablemente tan antiguo como la humanidad. Descubrir la historia del paracaidismo no es fácil, sin embargo, aquí hay algunos datos para que tengas una idea de ella. En la Historia, encontramos a los chinos como los precursores de la idea del paracaídas. Ellos construyeron una especie de paraguas para realizar saltos desde torres especiales. Por supuesto, no podían considerarse paracaídas, pero fueron los primeros intentos. En el siglo XV encontramos al genio de todos los tiempos, Leonardo da Vinci, pintor, escultor, matemático, científico, ingeniero, diseñador y constructor de muchos aparatos. Estudió el vuelo de los pájaros y sacó conclusiones que hasta hoy son consideradas básicas en la ciencia aeronáutica. El paracaídas que él diseñó era de forma piramidal, como se puede apreciar en estos dibujos suyos. Su idea original, era idear un aparato que sirviera a las personas que estuvieran en un edificio alto que se estuviera incendiando. Aunque no sabemos si él probó este paracaídas, muchos consideran a Leonardo da Vinci como el "Padre del Paracaidismo". En el año 1616 encontramos a otro italiano, Fausto de Veranzio, que publicó un libro llamado "Machinae Nova", en el cual aparecía un dibujo llamado "Homo Volans", que mostraba a un hombre saltando de una torre con un paracaídas rectangular, con cuatro líneas sujetas al cuerpo en forma de arnés, como se puede ver en este dibujo. Este paracaídas es muy similar al que se usa actualmente en Paracaidismo Deportivo. En 1779, Sebastián le Normand, físico francés, hizo una serie de estudios con paracaídas, efectuando lanzamientos con animales. Debido al número de experimentos que realizó, podemos considerarlo como el primer constructor sistemático del paracaídas. Fue en 1785 que Jean Pierre Blanchard, francés dedicado a volar en globo, diseñó y construyó el primer paracaídas con cúpula de seda que se podía empacar. Hasta esa fecha, todos los paracaídas eran construidos con una armazón, que mantenía la cúpula abierta. El saltó desde un globo en 1793, y se quebró las dos piernas. Hay muchas versiones acerca de quién fue el primer hombre en saltar en paracaídas. Pero el primer salto de exhibición indiscutido fue el 27 de Octubre de 1797, cuando André Jacques Garnerin saltó desde su globo sobre París. Su esposa, Geneviève Labrosse fue la primera mujer que saltó en paracaídas, en 1798. Su sobrina Elisa saltó 40 veces entre 1815 y 1836. El primer hombre que usó el paracaídas como salvavidas fue Judaki Kuparento, quien en 1808 saltó sobre Varsovia desde su globo que se estaba incendiando. En 1837 ocurrió el primer accidente fatal en la historia del paracaidismo. Roberto Cocking saltó desde 5.000 pies con un paracaídas que había construido en forma de cono invertido. En 1885 Thomas Balwing inventó el arnés. Acerca del primer salto efectuado desde un avión en vuelo, pude encontrar diferentes opiniones. En algunos escritos aparece Grant Morton como el primero. En otros, aseguran que fue el Capitan Albert Bery, del Ejército de los Estados Unidos, quien hizo el primer descenso exitoso desde un avión el 1° de marzo de 1912. Con la primera caída libre, un salto efectuado con apertura retardada en 1914, comenzó el SALTO LIBRE DEPORTIVO. Este deporte no alcanzó popularidad hasta la década de 1950, cuando algunos entusiastas franceses empezaron a saltar por entretenimiento. Experimentaron caídas libres y diseñaron nuevos paracaídas, que fueran más fáciles de conducir. La Asociación de Paracaidismo de Estados Unidos (USPA) fue creada en 1946 como Asociación Nacional de Saltadores y Empacadores de Paracaídas, para promover el paracaidismo como un deporte seguro. En 1957, se transformó en el Club de Paracaidismo de América (PCA) y, en 1968, recibió su nombre actual. El primer campeonato de paracaidismo se realizó en 1951 en Yugoslavia. El 16 de Agosto de 1960, el capitán de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de América, Joseph W. Kinttinger realizó un salto de altura desde un globo sobre el Estado de Nuevo México. La altura fue registrada en 102,800 pies, alcanzando una velocidad terminal en caída libre de 1005 kph, velocidad marginalmente supersónica. Su descenso tuvo una duración aproximada de 4,8 minutos. Durante su caída libre utilizó un paracaídas estabilizador de 6 pies, logrando así establecer el más osado reto de saltos de altura. Actualmente este récord se encuentra registrado en el Libro de Guiness, el cual entregó su primer espacio al Paracaidismo Moderno. DISCIPLINAS DEL PARACAIDISMO SALTOS EN FORMACION Esta modalidad de saltos es para gente más experimentada y consiste en realizar formaciones en caída libre entre un grupo de paracaidistas. Cuanto mayor es el número de paracaidistas, mayor es la dificultad del salto. SALTOS CON TRAJES DE ALAS (WINGFLY) Esta otra modalidad esta en pleno auge, ya que permite disfrutar durante más tiempo de la caída libre, al verse reducida la velocidad de descenso gracias al diseño del traje del paracaidista. Con a este traje la velocidad de caída desciende desde 220 Km. /h hasta 60 Km./h. SALTOS DE FREEFLY Esta es una de las modalidades más modernas del paracaidismo deportivo y recientemente se ha incorporado como disciplina en las competiciones. Consiste en un vuelo tridimensional y es posible alcanzar velocidades superiores a los 300 Km./h SALTOS CON TABLA (SKYSURF) Para los amantes de la tabla, esta es la modalidad más excitante, consiste en surfear el cielo con una tabla bajo tus pies. Para practicar esta disciplina es necesario acumular experiencia previa en otras modalidades de saltos. SALTOS SWOOPING Esta nueva disciplina está en pleno auge dentro del paracaidismo moderno, permitiendo recorrer con el paracaídas una larga distancia volando a gran velocidad cerca del suelo en el momento del aterrizaje. DISTINTAS FORMAS DE PRACTICAR PARACAIDISMO Para poder probar la sensación de la caída libre (paracaidismo) hay varias opciones: * la forma más tradicional: salto en tándem Éste es un salto que se hace a 4000 metros de altura en el que no hay que tener experiencia previa. Saltas unido a un instructor experimentado, que lleva el control de la situación. Es un salto para llegar y hacer, vamos para llevárselo puesto. * Otra forma es hacer un bautismo: * El bautismo incluye dos saltos y una clase teórica exhaustiva * Lo primero que tienes que hacer es recibir una instrucción teórica sobre la técnica, la evolución, los materiales, la aerodinámica, método, aterrizajes, vuelo de campana… * El siguiente paso es el salto en tandem. Este tandem es diferente al de recreo. En él tienes que realizar el trabajo del siguiente salto, pero con la tranquilidad de que aún la situación la domina el instructor tandem del que vas enganchado * El último paso es el salto 1¼ del curso de paracaidismo. En él realizaras una serie de trabajos que habrás entrenado con los instructores previamente en tierra. En este salto estás asistido en aíre, durante todo el salto por dos instructores personales. Con ellos la seguridad es absoluta y garantizan tu buen trabajo en el aire. * La siguiente forma para iniciarse en el paracaidismo es haciendo la iniciación al PAC (Curso de progresión acelerada en caída libre) * Éste consiste en la reducción del bautismo. * Primero la instrucción teórica * Luego el primer salto del curso - La última de las formas es hacer el curso de paracaidismo PAC. * Para poder saltar en paracaidas es necesario estar graduado en este curso. * Consta se 7 saltos; 3 se hacen con dos instructores y 4 con uno solo. * Es un curso totalmente personalizado que se adapta al alumno en todo momento. * Cada salto tiene objetivos diferentes que cumplir y así cuando terminas obtienes la calificación de paracaidista. * Los saltos tienen como objetivos: Nivel I - Salto con dos instructores desde 4000 metros. Circulo de observación. Prácticas de apertura. El alumno abre su paracaídas por sí solo. Nivel II - Salto con dos instructores desde 4000 metros. Es prácticamente idual que el salto anterior pero se hace hincapié en la orientación en caída libre, perfeccionando la posición del cuerpo y practicando de avances. Nivel III - Salto con dos instructores desde 4000 metros. Se mantiene lo aprendido en saltos anteriores pero con más control de los tres ejes y vuelo estacionario. Nivel IV - Salto con un solo instructor. El instructor suelta al alumno y vuela enfrente de él. El alumno practica giros mientras mejora su posición básica de caída libre. Nivel V - Salto con un solo instructor. Práctica de avances y giros de 360¼. Nivel VI - Salto con un solo instructor. Enseñanza de la técnica de la deriva más práctica de loopings. Nivel VII - Salto con un solo instructor. El alumno demuestra todas las técnicas aprendidas Condiciones En principio, cualquiera puede saltar. Sólo existen algunas excepciones y condicionantes: - No padecer cardiopatías graves. - No exceder de 110 kg de peso. - No exceder de dos metros de altura. - Los menores de 18 años necesitan permiso paterno. - Con minusvalías físicas también se puede saltar. Sólo hay que avisarlo con tiempo para acondicionar el plegado del paracaídas y el aterrizaje a las condiciones de esa persona. EQUIPAMIENTO DEL PARACAIDISTA - Doble paracaídas: uno principal y uno de reserva. Disponen de varios dispositivos de apertura. - Sistema de apertura cronobarométrico: hace que el paracaídas se abra por sí solo a determinada altura, aunque el saltador no acciones el dispositivo. Así se garantiza el 100% de las aperturas y se evita el posible error humano. - Altímetro: puede ser visual o acústico. Éste ultimo va acoplado en el casco y avisa de la altitud mediante un pitido, por lo que es más cómodo. - Casco. - Gafas. - Guantes. - Mono de salto con arnés de sujeción. ¿QUÉ ES LA CAÍDA LIBRE? Es una modalidad del paracaidismo dotada de gran vistosidad y alta dosis de adrenalina. Sus antecedentes son, como en la mayoría de los deportes aéreos, de carácter militar. Desde hace décadas está consolidado como deporte, y ahora también se está dando a conocer como una atracción al alcance de todos gracias al salto tándem, en el que vas unido a un instructor. La caída libre consiste en saltar desde un avión a 4.000 metros de altura, realizando en el trayecto descendente diversas piruetas antes de abrir el paracaídas a 1.500 metros. Este tiempo es de aproximadamente un minuto y se alcanza una velocidad de 250 km/h. “La sensación que tiene quien lo practica no es comparable con nada que haya podido experimentar, ni montaña rusa, ni la lanzadera… No existe sensación de vértigo, no hay referencias de altura a tu alrededor; lo único que sientes es la presión del aire sobre tu cuerpo, como si estuvieras suspendido en un fluído”. ¿Quién no ha soñado alguna vez con volar? Todos nos hemos visto en algún sueño surcando los aires con los brazos abiertos, atravesando nubes o rasando el suelo como Peter Pan, sintiendo esa de libertad que es casi imposible conseguir. Y digo casi, porque ahora si que podemos conseguirlo. Saltando desde un avión podemos volar con nuestras “alas”, no son perfectas pero si que nos lo permiten, aunque este sea un vuelo descendente, pero vuelo a fin de cuentas. Nuestros brazos y pernas extendiéndolos y flexionándolos nos dan en el aire el control necesario para mantener nuestra orientación y nos permite hacer todo tipo de maniobras, pero no nos permiten aterrizar y para esto la tecnología nos ha dotado de unos magníficos aparatos que nos llevan hasta el suelo con total seguridad, los paracaídas. Gracias al paracaidismo hemos podido despegar del suelo los pies en la forma que mejores satisfacciones nos puede proporcionar, practicar la caída libre nos da la posibilidad de hermanarnos con el aire levantando nuestros aplastados cuerpos contra el suelo y sentir sensaciones reservadas para los pájaros, notar como el aire fluye sobre nuestra piel a más de doscientos cincuenta kilómetros por hora era algo que solamente podían sentir los halcones. Una primera puerta de entrada puede ser un salto en Tándem, en el que un instructor lleva unido a él al pasajero saltando desde cuatro mil metros y tras hacer una caída libre de un minuto, abrir el paracaídas a mil quinientos metros, volar en el silencio y aterrizar con total seguridad. CONSEJOS BÁSICOS ANTES DE SALTAR - Comprueba siempre tu equipo antes de saltar, sobre todo el funcionamiento de los dos paracaídas. Es necesario plegarlos de forma adecuada - La postura al descender es fundamental. En posición vertical, aumenta la velocidad de la caída libre. - Es necesaria una buena dosis de autocontrol y equilibrio emocional. - Debes tener en cuenta la importancia del viento, una ráfaga inesperada puede hacernos perder el control, sobre todo si somos inexpertos. - Si te decides por el salto tándem no tienes que preocuparte de nada. Sólo debes seguir las instrucciones que te de el monitor, que es quien vela por tu seguridad. Ahora cuando me vaya para capital va a ser una de las primeras cosas para hacer, se debe sentir increible, la informacion es de una pagina de las que estan ahi,, copie y pegue alguna cosas y otras las modifique, espero que les gustee, me llevo un tiempo. Links de lugares para ver cursos y precios En la plata www.ceplp.com.ar En Rosario www.paracaidismorosario.com.ar En tandil (que hay varios tandilences en t) http://www.welcomeargentina.com/paseos/maxima_velocidad/index.html En Lobos www.paracaidismolobos.com.ar En Bs As www.flyranch.com.ar VIDEOS link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BqhuUF_3Ddw link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=aa3WtiW1Enw link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=G81u30OmzBk link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qERp6CYIYA8 Espero que a alguien le sirva la data, un abrazo Fuente www.paracaidismo.com.es

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Juan Maria Traverso( el flaco)
InfoporAnónimoFecha desconocida

Para mi el piloto mas grande que existe, MI IDOLO. Juan María Traverso (n. 28 de diciembre de 1950, Ramallo,Provincia de Buenos Aires), es un piloto argentino de automovilismo, apodado el Flaco. Debe este apodo, ya que cuando comenzó en el Turismo Carretera pesaba 53kg. Actualmente vive en Beccar, Provincia de Buenos Aires. Está casado con Susana y tienen tres hijos: María Paula, María Manuela y Juan Cruz. Títulos obtenidos • 7 en el TC2000 (Primer triunfo : 28 de septiembre de 1980 con Ford Taunus en Las Flores) 6 con Renault Fuego (1986, 1988 , 1990 , 1991 , 1992 y 1993) - 1 con Peugeot 405 (1995) • 6 en el TC (Primer triunfo : 29 de octubre de 1972 con Torino en 25 de Mayo) 3 con Ford Falcon (1977 , 1978 y 1999) - 3 con Chevy (1995 , 1996 y 1997) • 3 en Top Race (Primer triunfo : 23 de febrero 1997 con Mercedes Benz 280 en el semipermanente de Pinamar) 2 con Mercedes Benz 280 (1998 y 1999) - 1 con BMW 320i (2003) Estadísticas y datos de color Totales • Disputó 743 carreras • Se impuso en 155 Turismo Carretera|TC • Carreras corridas : 235 • Victorias en finales : 46 • Victorias en series : 60 • Poles : 20 • Records de vuelta : 18 • Podios : 86 • Autos utilizados : Torino (equipo propio) (1971-73) - Ford Falcon (oficial) (1973-1978) - Ford Falcon (equipo West con Oscar Aventin) (1983) - Ford Falcon (equipo Degliantoni) (1983) - Torino (invitado por Alberto Clerc , no llegó a largar la serie) (1989) - Chevy cupé (invitado a las 2 horas de Bs As por Osvaldo Morresi) (1993) - Chevy cupé (equipo propio) (1994-97) - Ford Falcon (equipo propio) (1998-99) - Chevy cupé (Urtubey Competición) (2002-03) y Torino-Cherokee (Urtubey Competición) (2004-05). TC2000 • Carreras corridas : 304 • Víctorias : 68 • Poles : 73 • Records de vuelta : 58 • Participó de 4 carreras en el torneo presentación de 1979 con 1 victoria. • Autos utilizados : Ford Taunus (oficial) (1980-83) - Ford Taunus (equipo Akel) (1984) - Renault 18 (preparación Berta) (1985) - Renault Fuego (oficial) (1986-1993) - Peugeot 405 (equipo semi oficial) (1994-1997) - Honda Civic Cupé (oficial) (1998) - Mitsubishi Lancer (oficial) (1999) - Toyota Corolla (oficial) (2000-02) - Mitsubishi Lancer (GF Motorsport) (2002). Top Race • Carreras disputadas : 83 • Víctorias : 19 Corrió con : Mercedes Benz 280 (1998-99) - Peugeot 405 (1999) - BMW 320 (2002-03) - Citroen C5 TRV6 (2005) Club Argentino de Pilotos (CAP) • Víctorias : 7 Utilizó Datsun 280 ZX (1982-85) y Nissan 300 ZX (1986) Rally • Víctorias : 3 (además logró 6 triunfos en el torneo de Super Prime) Participó en los campeonatos Nacional , Bonaerense y de Super Primes empleando un Renault 18 GTX clase 3 (1987-1992) Fórmula 2 Europea Usó un March 792-Hart (1979) (mejor actuación : 4to en Misano) Turismo Italiano (Campeonato de Velocidad y Turismo) • Víctorias : 4 Su auto era el Lancia Delta Clase 2 Grupo N (Subcampeón en 1993) Además : • Participó en las 6 Horas Peruanas con un Torino 380W (1973). • Corrió dos competencias en la Fórmula 2 empleando un March 813-Ford (1981) y una en la Fórmula 2 Codasur con un Berta-Renault (1986). • Participó en 3 ediciones del desafío de los valientes organizado por SEVEL : fue 4to en 1987 (con Fiat Regatta 85) , resultó ganador en 1988 (Fiat Duna SCV) y finalizó 13ro en 1989 (Fiat Uno). • Fué ganador de su clase (A7) en la fecha de Rally Mundial de Argentina 1988 (finalizó 6to en la general). • Corrió en Endurance las 84 horas y los 3000 km de Buenos Aires con un Toyota Corolla (2000). • Fué invitado a participar en una competencia de Turismo 4000 Argentino con un Chevy (2003) • Fué galardonado con el Premio Olimpia de Plata en los años 1991, 1995 y 1999. • Es el presidente de la Asociación Argentina de Volantes • Domina las estadísticas como el piloto que mas campeonatos , carreras , poles , records de vuelta y carreras logró en TC2000. • En 2003 la empresa OCA que era su auspiciante lo homenageó con una edición limitada de estampillas que llevaban imagenes de sus autos campeones de TC • Participó del TRV6 durante 2005 con un Citroen C5 representando al Club Atletico River Plate , equipo del cual es hincha. ALGUNAS FOTOS ALGUNOS VIDEOS link: http://www.youtube.com/watch?v=dSY39gQgeBA link: http://www.youtube.com/watch?v=EjeY3LLDkig link: http://www.youtube.com/watch?v=iKcb83LKME0 link: http://www.youtube.com/watch?v=kCapcffC-c8 link: http://www.youtube.com/watch?v=ZHxmh5KN0wE link: http://www.youtube.com/watch?v=QQMBk0JUBAY link: http://www.youtube.com/watch?v=4Zty6r-OPH0 link: http://www.youtube.com/watch?v=Bb_PGXqjrrw Un dia de estos hago un megapost con todo lo que tengo de el, saludos gente y espero que les guste.

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12 críticas a intelectuales, kirchnerismo e izquierda
OfftopicporAnónimo7/1/2010

De las muchas cuestiones sobre las que tiene sentido pensar, a la luz de estos años con el kirchnerismo en el poder, quisiera detenerme en una, relacionada con el apoyo hacia el gobierno asumido por parte de la intelectualidad de izquierda (grupo al que aquí no voy a definir, guardando la expectativa de que se entienda a qué me refiero). En particular, me interesa reflexionar sobre la manifiesta actitud de muchos de los miembros de este sector, que han optado (muchas veces explícitamente) por silenciar denuncias sobre el gobierno, y ocultar sus diferencias con el mismo, ahogando frente a él su habitual vocación crítica. Entiendo que la cuestión en juego –a pesar de estar referida a una sección minoritaria de la sociedad- tiene cierta importancia, dada la relativa influencia de la misma en cierta porción de la opinión pública. Agregaría a ello, por lo demás, que somos muchos los que esperamos de la intelectualidad de izquierda una ayuda para poder pensar mejor, y más críticamente, frente a las coyunturas que nuestra comunidad enfrenta. Por supuesto, uno puede estar equivocado al mantener este tipo de expectativas, pero en lo que a mí respecta, esperé siempre, y seguiré esperando, recibir esa colaboración de parte de personas a las que teórica e ideológicamente respeto. Dado que discutí bastante sobre el tema, y presté atención a discusiones similares que algunos de los protagonistas del caso tuvieron, en este respecto, voy a concentrar mi atención, en las páginas que siguen, en algunas de las respuestas recurrentes que he encontrado, por parte de los defensores de esta (llamémosla así) “actitud políticamente acrítica.” i. “Hay que proteger al gobierno en una coyuntura destituyente” Según algunos, el gobierno necesita ser especialmente protegido en coyunturas difíciles como la actual, en donde aparecen voces y actitudes “destituyentes,” dispuestas a llegar “tan lejos como sea necesario” (sugiriendo así, de paso, riesgos para la estabilidad democrática) para defender sus intereses, que hoy resultarían desafiados. Una descripción como la citada no es nada obvia (no es obvio que existan grupos efectivamente dispuestos a promover hoy un golpe de estado; no es obvio que existan condiciones estructurales para dar o sostener al mismo; no es obvio que el gobierno sea desafiante para un establishment heterogéneo, y que incluye –también- a poderosos grupos que explícitamente lo acompañan), pero por ahora voy a tomarla por cierta. Asumiendo tal descripción, entonces, puede señalarse que ella se apoya todavía en otras premisas falsas. Ello así, ante todo, cuando se presume que al gobierno se lo ayuda ocultando las críticas o, en otros términos, que se lo perjudica cuando las hace públicas, más explícitas. Para ilustrar lo que digo, pensemos en el siguiente ejemplo. Con el renacimiento de la democracia, y durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se vivieron momentos genuinamente “destituyentes”. Sin ninguna duda, en aquellos años la alternativa de un golpe militar rondaba por el imaginario colectivo como una amenaza. Dicha amenaza, a su vez, resultó efectivamente corporizada en sectores del establishment y del ejército, que en más de alguna ocasión dieron pasos en la dirección más temida. A pesar de ello, miles de personas se movilizaron una y otra vez contra el presidente en ejercicio, convencidos de que era necesario criticar severamente al gobierno frente a algunas de las decisiones que tomaba, y no obstante lo crítico de la coyuntura que se vivía. Dichos momentos nos recuerdan al menos dos cosas: por un lado, la crítica dura, expresada en notas periodísticas o movilizaciones callejeras, puede estar perfectamente al servicio del fortalecimiento de un gobierno. No tengo duda de que muchos de quienes nos movilizábamos, por entonces, lo hacíamos con la nada ingenua convicción de que de ese modo servíamos mejor a la democracia, y así también al gobierno. Por otro lado, tal activismo nos recuerda el valor, el sentido, y la importancia de la crítica y la protesta sin concesiones, aún en momentos que otros describían como de absoluta fragilidad institucional. Las escandalizadas reacciones de algunos –entonces u hoy- en nombre de la estabilidad institucional, o la supervivencia de la democracia, solían ser, como hoy suelen serlo, meras excusas destinadas a evitar la crítica. ii. “Siempre hay errores.” Una manera habitual de eludir los propios compromisos críticos consiste en apelar a frases tan generales como la que aquí cito (“siempre hay errores”), que hubieran podido ser dichas, como sabemos, en apoyo del peor gobierno autoritario (que, valga aclararlo, para los más susceptibles, estoy lejos de pensar que sea el caso). Se nos dice entonces que “no todo es perfecto”; o que “hay desprolijidades, como en todo proceso de cambio;” o que los “nuevos edificios se hacen a veces con ladrillos viejos,” afirmaciones que pretenden legitimar la propia falta de crítica, mientras buscan diluir las existentes. Frente a tales dichos, corresponde señalar, primero, que es un valor público el conocer cuáles son esos errores, qué dimensión y qué lugar ocupan, o qué profundidad tienen; y segundo, que la intelectualidad de izquierda tiene un papel crucial que jugar, en este sentido (un papel que supo asumir, responsablemente, por caso, durante los años del menemismo). Por otra parte, agregaría que el conocimiento preciso de esos problemas resulta una condición indispensable para la resolución de los mismos. Pero de esto último me ocupo en la sección que sigue. iii.“El cambio hay que promoverlo desde adentro.” Reconociendo, en la intimidad, el riesgo de dar amparo a lo inaceptable, muchos intelectuales de izquierda sostienen alguna versión del viejo dicho según el cual “los trapos sucios se lavan en casa.” Se sugiere, entonces, que –antes que la denuncia pública- la crítica al interior del partido o del gobierno es más efectiva, además de más conveniente (aunque sobre esto último volveré más adelante). Esta réplica, sin embargo, enfrenta varios problemas. En primer lugar, ella tiene sentido –si es que alguno- entre militantes experimentados, de base, con capacidad de promover movilizaciones políticas; o entre dirigentes encumbrados, directamente influyentes sobre el poder. Sin embargo, esta respuesta pierde casi todo interés cuando proviene de grupos que están lejos de situarse entre algunos de los nombrados. En segundo lugar –y para el caso de los intelectuales que tienen alguna llegada al poder- habría que decir que son muy pocos los que tienen “línea directa” con la presidencia (por lo cual la idea del “cambio desde adentro” queda, en la gran mayoría de los casos, como una mera aspiración flotando en el vacío). En tercer lugar, podría agregarse que –por lo que uno conoce- estos intelectuales con cercanía al poder no han destacado por sus filosas críticas “desde adentro”. Finalmente, señalaría que estos intelectuales críticos con llegada al poder no han recibido, sino en casos excepcionalísimos y muy localizados, atención real por parte de quienes gobiernan, que (con razón o sin ella) no se muestran especialmente abiertos al asesoramiento, o sensibles a las opiniones de intelectuales y profesionales con conocimientos, que puedan asistirlos con reflexiones para el mediano y el largo plazo. iv. “Estamos obligados.” Otra forma de responder a cuestionamientos como los que presento parte de la idea según la cual “estamos obligados a adoptar esta postura (de sostenimiento acrítico del gobierno), dado el poder de aquellos a los que enfrentamos, que no cejan en su campaña contra el kirchnerismo.” Esta respuesta también aparece como desafortunada, sobre todo cuando se advierte que las críticas al gobierno gozarían de menos receptividad si el gobierno resolviera muchos de los temas sensibles por los que es criticado. De allí la importancia y valor de fortalecer el lugar y el espacio público de la influyente e informada crítica de la izquierda. Se me podrá decir: “esto supone que las objeciones al gobierno están localizadas en algunos puntos críticos, y que si esos puntos críticos se disolvieran (porque el ejecutivo resuelve los problemas del caso), se terminarían con las impugnaciones al gobierno, pero lo cierto es que los opositores se muestran insaciables: ningún cambio les viene bien, nada va a resultarles nunca suficiente.” Sin embargo, esta réplica peca por su condescendencia, que se manifiesta en dos aspectos, al menos. Primero, esta afirmación asume que la ciudadanía está conformada por una masa ingenua y desinformada, a la merced de las manipulaciones de los medios de comunicación. La ciudadanía no tendría capacidad para conocer y evaluar, por sí misma, y a partir de su experiencia cotidiana, la perfomance del gobierno. Segundo, esta afirmación insiste en su condescendencia cuando asume que el discurso machacoso a favor del gobierno (discurso a veces inverosímil, como lo fuera aquél de “Menem lo hizo”) puede convertirse en una alternativa deseable, frente a los duros ataques de la oposición. Contra tal tipo de creencias habría que recordar que la Argentina cuenta con una larga historia de prensa cerradamente hostil al gobierno de turno: la sufrieron, en su momento, Hipólito Yrigoyen, o Juan Perón, entre otros. Sin embargo, lo sabemos también, en todos los casos, la construcción de una contra-prensa híper-parcial, adicta y complaciente no sirvió para educar a la ciudadanía, sino para empobrecer, todavía más, la discusión colectiva. Como dijera Marx contra Proudhom: actuando de tales modos no se construye una síntesis, sino un error compuesto. v. “Se trata de un proceso histórico, que hay que situar en su contexto.” Por su carácter repetido y pretencioso –a la vez que por su superficialidad asombrosa- son pocas las defensas del gobierno que resultan tan impropias como ésta. A esta altura deberíamos saberlo: en su vacuidad, argumentos pretendidamente históricos como el citado, pueden ponerse al servicio de la justificación de cualquier fenómeno: desde Nelson Mandela a Idi Amín, desde Illia a Menem, siempre puede decirse, frente a cualquier crítico “hay que pensar en las circunstancias particulares que rodeaban al gobierno del caso, en ese momento.” Contra esta pretensión, resulta claro, debe decirse que el hecho de que un particular fenómeno pueda situarse en la dimensión “tiempo,” y explicarse por una serie de causales que siempre conoceremos de modo incompleto, agrega poco o nada a la hora de reflexionar sobre la justificación del mismo. Y sin embargo, y a pesar de ello, una y otra vez se insiste con lo obvio: “hay que entender lo ocurrido dentro de su contexto.” “Y entonces” –correspondería preguntar- “ahora que conocemos el contexto en el que emergieron y crecieron gobiernos como el de Mandela o de Idi Amín, qué hacemos, cuando de lo que se trata es de evaluar lo que ellos han hecho?” En definitiva, la evaluación de un gobierno o proceso no debe resultar dependiente de su explicación. (De paso, convendría señalar -frente a los militantes del argumento “en contexto”- el notable hecho de que, en estos tiempos, distintos gobiernos latinoamericanos hayan tenido performances de gobierno tan diferentes, a pesar de estar enfrentados a vaivenes económicos externos relativamente semejantes, y condiciones internas también similares. Muchos de ellos, llamativamente, han llegado al final de su mandato con índices de popularidad altísimos, mientras que otros, como el nuestro, mantienen índices de popularidad muy bajos. El fenómeno llama la atención sobre los límites de la explicación “contextual” más común que, por caso, quiere dar cuenta de las caídas de popularidad de la dirigencia local, a partir de las resistencias del poder establecido frente a las políticas de cambio. Nada de esto parece haber ocurrido en ninguno de los países vecinos, sino todo lo contrario: dichos gobiernos ganaron popularidad, en lugar de perderla, a través del enfrentamiento con sectores poderosos). vi. “Ustedes no entienden.” La respuesta favorita de algunos –muy en especial, de aquellos que han tenido algún episodio ocasional de militancia junto a los más pobres- consiste en la aserción según la cual uno no entiende lo que otros (“ellos”) cabalmente comprenden, acerca del significado e implicaciones de la política argentina. Esta afirmación es similar a la anterior (y por tanto vulnerable frente a similares objeciones), aunque venga acompañada, en este caso, por un plus de irritante e injustificada arrogancia. Sin embargo, hay otro elemento especialmente grave que se reconoce más claramente en este caso, y que merece ser destacado. Y es que hay pocos argumentos que, como éste, resultan tan funcionales al peor envilecimiento, a la peor degradación, que sufre y viene sufriendo nuestra política práctica. En efecto, el argumento en cuestión (acerca de la “ignorancia política” del interlocutor) aparece, de modo habitual, para amparar los pactos del gobierno con la dirigencia más corrupta del Gran Buenos Aires; o para sostener al ejecutivo frente a las acusaciones que recibe, con motivo de la corrupción que parece reinar en distintas esferas del gobierno (muy en especial, en el área clave de Obras y Servicios Públicos). Lo que se nos dice entonces, frente a eventuales críticas, es que “no entendemos” de qué se trata la “política real.” Quienes articulan este tipo de defensas del gobierno no advierten de qué modo ellos se convierten en pieza clave para el mantenimiento del fenómeno criticado. Ellos parecen ignorar, en los hechos aunque no en el discurso, que a pesar de las tremendas limitaciones políticas, sociales, económicas, culturales, que afectan a nuestra vida pública, aún así, y a pesar de ellas, hay amplios territorios por recorrer, programas posibles, en procura de un cambio. Abrazar e impulsar cualquiera de estas posibilidades requiere, como paso necesario, el abandono del discurso falso, conservador o directamente reaccionario, que reclama para sí el contar con certezas que la realidad desmiente. Hechos recientes como la elección de un presidente negro, en los Estados Unidos; o experiencias de gestión decente en alcaldías marcadas por la violencia y el horror, en Colombia, reafirman simplemente lo que debiera ser obvio: muchas veces, lo que se presenta como utópico (i.e., en nuestro caso hacer política de otra forma en el Gran Buenos Aires; gestionar de un modo diferente la obra pública), se parece demasiado a lo no intentado. ¿Será que a veces llamamos imposible, simplemente, a aquello a lo que en realidad no apoyamos? vii. “Están comprados.” No quiero detenerme demasiado en este tipo de acusación aunque, de un lado y del otro de este debate, ella se escuche de modo frecuente, para justificar el propio lugar que uno ocupa en la disputa. No me detendré en la misma, aún aceptando la realidad de que existen, en ambos casos, personajes públicos cooptados, y periodistas que proclaman una independencia de la que en absoluto carecen. Son muchos, qué duda cabe, los que escriben o hablan de acuerdo con las directivas que acompañan al dinero que reciben. Sin embargo, no presumo ni quiero presumir aquí que la mayoría de las personas a las que critico se hayan “vendido,” o estén dispuestas a hacerlo, a cambio de algún dinero. Del mismo modo, me interesa simplemente afirmar que muchísimos de entre quienes criticamos al gobierno lo hacemos, simplemente, porque consideramos justo y relevante hacerlo. Como dijera Tulio Halperín Donghi, examinando el debate Alberdi-Sarmiento: se ha llegado al momento en donde lo que predomina es una actitud de hurgar en la historia o en el presente, en busca de motivos para la injuria, en lugar de razones para el debate. viii. “Es preferible empujar ciertos cambios (a pesar de los problemas que encierren), cuando mejoran lo que tenemos y permiten cambios futuros (o curiosa defensa del gradualismo).” En el debate por la Ley de Medios, o en la discusión que siguió a la creación de la “Asignación por Hijo”, muchos de los defensores del accionar del gobierno presentaron un argumento del tipo citado. Básicamente, ellos reconocían que las iniciativas del caso encerraban fallas serias pero -nos decían- igual debíamos dar apoyo a las mismas (en lugar de criticar sus falencias), porque venían a mejorar lo que teníamos, a la vez que posibilitaban cambios, en un futuro cercano. “Una vez rotas las barreras que vienen bloqueando estas iniciativas” –podían decirnos- “se hará posibles introducir nuevos cambios que mejoren lo que aprobamos, y que nos posibiliten ir más allá de lo (mucho) alcanzado.” Contra lo que estos dichos suponen, tales ejemplos pueden resultar apropiados, justamente, para ilustrar los problemas de la posición citada. Ambas situaciones (Ley de Medios, Asignación por Hijo), representan dos casos extraordinarios de políticas susceptibles de encontrar respaldo en mayorías amplísimas, pero frente a las cuales el gobierno insistió en alternativas legales mucho menos que óptimas, que implicaron a la vez resignar la posibilidad de sostener a las mismas a partir de coaliciones mucho más abarcativas. Al respecto, habrá que decir que si se llegó a ese resultado indeseable ello se debió, de modo muy especial, a la intervención de los sectores acríticos que aquí impugno que –cuando era posible y necesario hacerlo- silenciaron sus críticas, y decidieron “cerrar filas” con el gobierno, en defensa de proyectos que –lo reconocían- eran, en muchos puntos, seriamente objetables. Frente a esto se podrá decir que “en ese momento no era posible otra cosa,” pero esto nos llevaría otra vez al paupérrimo “argumento histórico,” antes criticado. Típicamente, sugeriría, la Ley de Medios hubiera sido apoyada por una coalición mucho más amplia de la que la apoyó, si el gobierno hubiera eliminado, ya en ese momento, las inaceptables cláusulas que venían a favorecer la construcción de su propio monopolio comunicativo. Alguien podría decir, contra esto, que la oposición hubiera seguido siendo crítica y hostil al gobierno, aún si el gobierno hubiera aceptado la introducción de más cambios. Pero este argumento (que adolece de problemas ya examinados), no resulta persuasivo. Menos aún, cuando se lo examina a la luz de la reciente aprobación, en Diputados, de la ley de matrimonio gay. Este caso representa una excelente demostración de que, cuando se promueven medidas de importancia, que la oposición genuinamente valora, los sectores críticos del gobierno se muestran lejos de negar su apoyo parlamentario para las mismas. Claramente, éste hubiera sido el caso en la discusión de la Asignación por Hijo, que implicó por parte del gobierno una apropiación, en parte bastardeada, de iniciativas impulsadas y ampliamente compartidas dentro de la oposición: ¿Quién puede creer que (buena parte de) la oposición hubiera rechazado, parlamentariamente, un programa de Ingresos Básicos genuinamente universal, como el que hasta entonces ellos mismos proponían?. Contra todo lo dicho hasta aquí alguien podrá alegar la política de los hechos consumados: “lo cierto es que hoy contamos con leyes democráticas, como la Ley de Medios, y esto es lo importante, contra todo el palabrerío de la oposición.” Pero, otra vez, este argumento a los empellones se enfrenta, como era de esperar, con problemas serios: hoy por hoy, la suerte de la Ley de Medios es muy azarosa, justamente, porque el gobierno prefirió no apoyar a la misma en una coalición más amplia. Decir esto, insisto, no implica sostener que ella no resultaría atacada, en caso de haber sido el resultado de un acuerdo más amplio –lo sería en todo caso, sin dudas, dado los desafíos que implica sobre el poder establecido. Lo que intento decir es otra cosa, esto es, que ella resultaría mucho menos vulnerable de lo que hoy resulta, frente a los obvios ataques que en todo caso recibiría. En tal sentido, el no haber apostado a la formación de coaliciones más amplias ha redundado, no sólo en peores normas (asumo aquí que las normas tienden a perfeccionarse más, cuanto más se discuten, aunque ésta no sea, obviamente, una regla necesaria de la política), sino también en normas políticamente más débiles, menos sólidas, previsiblemente menos estables. La cerrada defensa del gobierno –el inexplicable seguidismo de muchos de los intelectuales a quienes aquí objeto- resulta un elemento crucial, a la hora de explicar los innecesarios déficits que hoy rodean a normas que fácilmente hubieran podido aprobarse y mantenerse estables, de un modo mucho más firme y más justo. ix. “La alternativa es mucho peor.” Una expresión clásica entre los que defienden al gobierno, desde posiciones progresistas, es la que afirma –de modo simple y concluyente- que “la oposición es mucho peor que quienes hoy nos gobiernan.” ¿Para qué probar alternativas, entonces, que amenazan con acabar con lo bueno que ahora se ha hecho, al tiempo que no prometen nada demasiado interesante, sino, en todo caso, políticas repudiables? Las dificultades que uno puede encontrar con esta postura son múltiples, y aquí sólo me refiero a algunas (aunque más arriba ya he sugerido respuestas que son aplicables al caso). En primer lugar, la existencia de alternativas peores no provee ninguna excusa para dejar de hacer críticas necesarias: si ciertos funcionarios del gobierno defienden lo indefendible (i.e., políticas de “mano dura”), o incurren en conductas ilegales (i.e., sobornos) ellos deben ser denunciados y criticados, en lugar de amparados a través de la justificación o el silencio, como hoy cotidianamente ocurre, por parte de sectores bien formados e informados. En segundo lugar, la afirmación según la cual “la oposición es peor” supone que criticando al gobierno se lo debilita, cuando la crítica puede servir perfectamente para fortalecerlo. En tercer lugar, es totalmente posible hacer las dos cosas al mismo tiempo, esto es, criticar al gobierno y a la oposición. En cuarto lugar, la afirmación del caso presupone también (alguien podría decir, interesadamente) una noción errónea (y a la vez tan presente en la historia de la política argentina), según la cual nuestra política es simplemente binaria. En otras palabras, se supone aquí la existencia de sólo dos bandos u opciones políticas, que no dejan opciones serias a sus costados. Sin embargo, esta idea enfrenta al menos dos dificultades serias. Primero, ella es empíricamente falsa, dado que la oposición es, si algo, diversa y heterogénea. Y en segundo lugar, y lo que resulta tal vez más importante, se trata de una profecía que quiere autorrealizarse, dado que este tipo de argumentos socavan la posibilidad de formar coaliciones diversas y transversales, al ponerse a favor del status quo. En lugar, entonces, de criticar incondicional y severamente lo que es criticable; y en lugar de bregar incansablemente por la formación de coaliciones diferentes, menos comprometidas con lo peor del pasado, este argumento se pone al servicio de los pactos y las políticas que existen, por más que tales políticas incluyan conductas y acuerdos aberrantes, que de este modo quedan bien a resguardo. Finalmente, en quinto lugar, y frente a una variante del argumento en cuestión que diría, en este caso, que la oposición “no tiene propuestas”, podría señalarse lo siguiente. Mucho de lo interesante que apareció en estos años resulta un producto del trabajo de años que vinieron haciendo movimientos sociales y partidos distintos del oficialismo. Fue la oposición la que insistió, una y otra vez, con variantes del Ingreso Básico Incondicional, que el oficialismo rechazaba, hasta que aprobó una versión mucho menos radical de aquella propuesta, a través de la Asignación por Hijos; la causa del matrimonio gay, bandera habitual de la izquierda, resultó absolutamente ajena al oficialismo, hasta hace pocas semanas; la oposición supo presentar, años atrás, un detallado proyecto de ley de radiodifusión, que fue bastardeado entonces por el peronismo (aunque se asemejaba en mucho a la actual ley de medios, salvo en algunas cuestiones interesantes: no abrían espacio para la constitución de un nuevo monopolio estatal). x. “Nosotros hacemos.” Frente a la última cuestión examinada en la sección anterior, y según el cual ha sido la oposición la fuente de propuestas centrales que luego el oficialismo ha aprobado, alguien podría replicar, entonces: “bueno, lo que se demuestra entonces es que el oficialismo es el que hace las cosas –el que puede hacerlas- mientras que la oposición se va en palabras.” Contra a este argumento diría por ahora sólo tres cosas. Ante todo, el peronismo ha sido un factor de bloqueo efectivo, en la oposición, frente a propuestas oficiales atractivas. Para decirlo de modo más claro: el oficialismo ha sido causa decisiva en que “los otros” no puedan hacer. Sin embargo, ése no es, precisamente, un mérito del que merezca jactarse el partido hoy en el gobierno. Por caso, la deslealtad de haber puesto el grito en el cielo frente a las tibias iniciativas privatizadoras de Alfonsín-Terragno (“vendepatrias!”), para luego –y en boca de esos mismos críticos- pasar a hacer una desvergonzada defensa de un proceso delictivo de privatizaciones, no habla muy bien de parte del elenco político hoy todavía dominante. En segundo lugar, merecería ponerse en duda el hecho hoy indiscutido según el cual, quienes están en la oposición, ya demostraron su incapacidad para hacer cosas (hoy son considerados los “inútiles” de la política). Empecemos por un caso: el juicio a las juntas. El juicio a las juntas es un hecho extraordinario, que merece ocupar un lugar importante en la historia contemporánea de la humanidad. Ése hecho fue llevado adelante por el radicalismo, en condiciones trágicas, en momentos de fragilidad institucional (“destituyente”) grave y, cabría decir, a pesar del bloqueo del partido hoy gobernante, que propiciaba entonces avalar la auto-amnistía de Bignone. Durante ese mismo gobierno, por lo demás, se aprobó la ley de divorcio, se terminó con la censura cinematográfica, se renovó la Corte Suprema, se firmó la Paz con Chile; se puso en marcha el Plan Alimentario Nacional, y un largo etcétera. Uno puede estar más o menos de acuerdo con esas iniciativas (alguien está realmente en desacuerdo con ellas???), pero es muy curioso que ese tipo de medidas den fundamento para hablar de una (actual) oposición que, desde el gobierno, “demostró su capacidad para no hacer nada”. En tercer lugar, también es cierto que, gracias a la violación de las formas, se pueden hacer muchísimas cosas. El gobierno de Menem es una buena demostración, en ese sentido. Su ejemplo nos ayuda a pensar, en todo caso, sobre el (temible) valor de gobiernos que –no importan los medios- se muestran dispuestos y capacitados para hacer, literalmente, cualquier cosa. Finalmente, queda la discusión acerca de esa formalidad o falta de formalidad con que a veces se hacen las cosas, pero sobre este punto me detendré más adelante. xi. “Se le hace el juego a la derecha.” El argumento más habitual, tal vez el que ha aparecido como el más importante, en defensa del gobierno, desde la izquierda, tiene que ver con la idea de que, criticándolo, uno ayuda a vigorizar a la (ya poderosa) derecha. Dada la sorprendente centralidad que ha adquirido este argumento en la discusión política local, quisiera detenerme sobre él, de modo también especial. Es mucho, según entiendo, lo que puede decirse contra el mismo, y aquí sólo daré comienzo a una discusión posible y necesaria. Ante todo, y aunque aquí no me ocuparé de un tema ya tratado, quienes sostienen este argumento tienden a presuponer la superioridad política de quien critica, frente a la ingenuidad que se le asigna al criticado. Propondría dejar de lado este argumento, de carácter fuertemente elitista. En segundo lugar, diría que hay muchas medidas que merecen defenderse, y de hecho son defendidas, con independencia de cuál sea la posición de la derecha en dicho respecto. Por caso, uno puede valorar el esfuerzo de instituciones católicas como Cáritas, más allá de que pueda decirse que de ese modo se favorece a una Iglesia esencialmente conservadora; uno puede defender una política estricta de no censura, por más que dicho reclamo lo haya sostenido desde siempre cierta derecha; uno puede hacer campaña por la libertad en las opciones sexuales, por más que ésta sea vista por algunos como una posición puramente libertaria; uno puede proponer la despenalización del consumo y circulación de ciertos estupefacientes, por más que el paladín de la derecha económica, von Hayek, haya dicho lo mismo. En definitiva, muchos de nosotros no dejamos ni dejaríamos de bregar por ninguna de tales iniciativas, por más de que ellas sean atractivas para ciertos sectores de la derecha. En tercer lugar, la idea de que uno “le hace el juego a la derecha,” indebidamente sobredimensiona el lugar que los dichos de la mayoría de nosotros ocupa, para las políticas de la derecha. Lo cierto es que las grandes empresas, los grandes intereses, han prescindido y pueden seguir prescindiendo de una mayoría de nosotros, para defender exitosamente la maximización de sus beneficios. En cuarto lugar, la posición aquí objetada (“así se beneficia a la derecha”) desconoce el valor de algo crucial, aquí en juego, como lo es la defensa de una política no-consecuencialista, una política de la convicción, una política de los principios. Contra tal postura, tiene sentido reivindicar el lugar de los principios en política (sin asumir, por supuesto, que los principios se encuentran sólo, o fundamentalmente, “del lado de uno,” pero sí asumiendo que su lugar aparece muy degradado en el discurso de muchos de aquellos a los que critico). En quinto lugar, resulta paradójico que muchos hayan pasado a suscribir cantidad de políticas propias de la derecha (medidas que tiempo atrás no hubieran osado sugerir siquiera, por caso, en relación con las políticas de seguridad o el pago de la deuda), para…no favorecer a la derecha! Finalmente, quisiera sugerir que las políticas que aquí se critican (y que resultan defendidas con el latiguillo de que quienes las impugna le hacen “el juego a la derecha”) son políticas que deberían ser criticadas, entre otras razones… porque sirven a la derecha. En efecto, muchas de las críticas que uno merece hacerle al gobierno no son ideológicas, en un sentido estricto (aunque sí amplio) del término: criticamos la destrucción del INDEC, porque consideramos un valor contar con información estadística confiable y transparente (y sin necesidad de asumir una visión ingenua sobre los aspectos ideológicos de toda estadística); denunciamos que las campañas electorales del kirchnerismo se hayan financiado con el dinero de la “mafia de los remedios,” por el tremendo riesgo que representa la mezcla de la política con el narcotráfico; nos preocupamos por la presencia de reiterados negocios “sucios” con Venezuela, no porque creamos que la política es “blanca y tierna,” ni porque identifiquemos a Hugo Chávez con el demonio, sino porque resulta simplemente inaceptable que acuerdos que implican la circulación de valijas millonarias entre un país y el otro se hagan de modos no transparentes; criticamos las “candidaturas testimoniales” porque representan una manera de burlar al electorado, y de degradar la ya muy degradada política representativa local. Dicho esto, interesa resaltar lo siguiente: es dable esperar que, frente a un gobierno que se obstina, de modo insólito e inexplicable, en el mantenimiento incuestionado de prácticas que implican falsedades (por caso, las cifras mensuales sobre los niveles de inflación); o un gobierno que desconoce de manera arrogante a quienes critican lo que es para cualquiera inaceptable (por caso, el financiamiento espurio recibido por el Frente para la Victoria), la ciudadanía vote a favor de casi cualquier opción que tenga la perspectiva de vencer al gobierno, no porque su enojo la incline a optar por posiciones ideológicas de “derecha” sino –simplemente- porque así espera torcerle el brazo a un gobierno que se muestra sordo e imperturbable frente a las críticas. El crecimiento absurdo de ciertas aisladas figuras de la derecha, en la Ciudad de Buenos Aires o –increíblemente- en la Provincia de Buenos Aires, tienen que ver fundamentalmente con lo señalado –y mucho menos con el hecho proclamado (pero empíricamente muy dudoso) según el cual “la ciudadanía se corrió a la derecha.” El ejemplo de las “candidaturas testimoniales” resulta, otra vez, muy apropiado, sobre todo cuando uno recuerda la cantidad de colegas kirchneristas que, en esos tiempos, desmerecían, con una sonrisa en sus labios, las preocupaciones “leguleyas” que uno alegaba. Esas mismas cuestiones formales, en el fondo tan sustantivas, jugaron un papel decisivo en el fortalecimiento de la “derecha posible” en las últimas elecciones. Necesitamos una reflexión más compleja, entonces, antes de determinar cuáles son las acciones y decisiones que “objetivamente” favorecen y han favorecido a la derecha. xii. “Nosotros nos ocupamos de la sustancia, ustedes de las formas.” Muchos de los defensores del oficialismo sostienen, a su favor, que ellos apoyan políticas sustantivas, mientras que los adversarios del gobierno (las “almas bellas”) se preocupan por “formalismos” y se asustan por las “desprolijidades” que caracterizarían a algunas acciones promovidas por el ejecutivo (aunque guardarían silencio frente a similares “desprolijidades” cometidas por la oposición). Este debate, como otros, suele mostrar en sus bordes las edades de sus protagonistas. Ocurre que parte central de la defensa del kirchnerismo ha quedado en manos de personas de cierta edad, que abordan la discusión política con las mismas claves con que lo hacían en las etapas primitivas del peronismo. En ese momento, resultaba especialmente interesante y productivo señalar de qué modo las “señoras gordas” de Barrio Norte se conmovían ante la llegada de trabajadores sudorosos al Centro de la ciudad, o manifestaban sus odio en consignas del tipo “viva el cáncer”, frente a una Evita enferma. Claramente, ha pasado mucho tiempo desde entonces, y aunque sigue habiendo “señoras gordas” que se indignan por la forma en que se viste la presidenta, sería bueno colocar el debate en otros andariveles menos rodeados de naftalina. De todos modos, puede valer la pena hacer un esfuerzo por tomar en serio lo que tienen para decir quienes todavía hoy sostienen posiciones semejantes en defensa del oficialismo (no tomaría en serio, en cambio, a los que centran sus críticas a la presidenta en el tipo de carteras que usa). Sobre la crítica basada en la distinción sustancia-forma, entonces, podrían señalarse varias cosas. En primer lugar, muchas de las principales objeciones que merece el gobierno son crudamente sustantivas, tales como favorecer la explotación minera más brutal; poner las emprsas del Estado al servicio del “capitalismo de amigos;” financiarse políticamente con dinero proveniente de la mafia de los medicamentos (abriéndole la puerta a la explosiva mezcla política-narcotráfico). Este tipo de cuestiones serían suficientes para fundar una crítica demoledora contra el gobierno: bastaría con esto. En segundo lugar, cuestiones tan aburridas complejas, formales y legalistas como el “debido proceso,” sirven para trazar una línea decisiva entre dictadura y democracia, autoritarismo y derechos humanos. Son los temas del “debido proceso” los que de inmediato resaltan cuando se critica a la dictadura por la tortura y los “apremios ilegales;” o se objeta al gobierno de George Bush por las bases de Guantánamo operando en un “vacío legal:” la leccción es que deben respetarse siempre, incondicionalmente, los procedimientos del debido proceso. Lo que allí está en juego es la vida, el respeto de la dignidad humana, la custodia de derechos humanos elementales. Lo dicho, por supuesto, está dicho no para sugerir que el gobierno tortura, sino para insistir sobre el valor de preocuparse por las cuestiones formales, aunque a veces parezcan naderías. Criticamos que el gobierno desobedezca órdenes de la Corte Suprema, en Santa Cruz; o que reniegue de sus obligaciones de dar información que debiera ser pública, porque creemos que, al actuar de ese modo, el gobierno abusa de su poder y aprovecha la falta de visibilidad de sus actos para favorecer el enrequicimiento de sus amigos, amparando injustas e indebidas desigualdades. En tercer lugar, si la oposición es inconsistente en su preocupación por las cuestiones de debido proceso, allá ella: lo que aquí se sostiene sirve perfectamente para criticar, al mismo tiempo, al gobierno y a su (inconsistente) oposición: es posible y recomendable hacerlo. En cuarto lugar, oficialismo y oposición suelen mezclar, intencionadamente, temas banales, como la desprolijidad con que se viste el ex presidente, o las operaciones faciales de la presidenta, con cuestiones que no lo son, tales como el ocultamiento de las rutas del dinero oficial, o sus maniobras para la designación de amigos en organismos de control: todas esas cuestiones pueden referirnos a “desprolijidades” y “excesos”, pero mientras concentrarse en las primeras es una zoncera, encubrir las segundas apelando a la superfluidad de las primeras es un acto de mala fe. En quinto lugar, no debe perderse de vista que suele haber una íntima conexión entre cuestiones formales y sustantivas. Por ejemplo, la queja por el no reconocimiento jurídico pleno de la central obrara CTA tiene que ver, fundamentalmente, con el hecho de que con tales omisiones se dificulta la defensa de los derechos de los trabajadores. Conviene recordarlo: la forma suele estar, como en este caso, demasiado cerca de la sustancia. Roberto Gargarella http://www.rebelion.org/noticia.php?id=107047&titular=doce-cr%EDticas-a-intelectuales-kirchnerismo-e-izquierda-

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Manual del trainee (para estudiantes de publicidad)
OfftopicporAnónimo4/2/2007

Hola gente no se si va a gustar el post pero a algunos les va a interezar y a ser util, un abrazo MANUAL DEL TRAINEE Me interesa ver carpetas de los que se están iniciando en publicidad. Porque alguna vez fui principiante y un día alguien tuvo paciencia para atenderme. Tengo esa deuda con la profesión. Pero en todos estos años entrevisté todo tipo de locos, megalomaníacos, imprudentes, y puedo garantizar una cosa: no es fácil. Algunos candidatos se muestran tan perdidos como el tiempo que le dedicamos a ellos. Nada más que de vez en cuando aparece un talento real que hace que todo el esfuerzo valga la pena. Y fue así, analizando centenares de carpetas, en horarios en los que muchos workaholics están en pijamas, que me di cuenta de la manera en que los candidatos a trainee cometen errores estúpidos e innecesarios. No es culpa de ellos. La publicidad es una profesión diferente, que no se encuadra en las reglas comunes del “cómo comenzar”. Tiene sus propias mañas. Este Manual del Trainee fue hecho para ayudar a aquellos que se están adentrando en esa área tan competitiva. Y también – confieso - una tentativa de mejorar mis horarios de finalización del día. El Manual del Trainee no pretende ser un curso de redacción, dirección de arte o de cualquier cosa que se le parezca. Solamente es una pequeña guía de etiqueta. Cómo comportarse en la mesa – principalmente en la del Director Creativo. No traté de agotar la cuestión. Fue lo que alcanzó para escribir entre una campaña y la otra.Por favor, no creas ciegamente, no lo tomes al pie de la letra. No lo transformes en dogma. Existe laposibilidad real de que yo me esté equivocando: nunca hice una pasantía. Eugênio Mohallem MANUAL DEL TRAINEE (O, para estar a la moda, “La inteligencia emocional del Trainee de Publicidad) Conseguir una pasantía en una agencia es tan difícil como obtener un puesto de astronauta en la NASA. Y la vida de los astronautas es más fácil, porque el universo es infinito, mientras que en las buenas agencias son poquísimas las probabilidades. Por lo tanto, no hagas estupideces y prestá atención al primer – y fundamental - mandamiento del candidato a trainee: PRIMER -Y FUNDAMENTAL-MANDAMIENTO DEL CANDIDATO A TRAINEE: No seas pesado. A no ser que quieras una pasantía en la Samsonite. El mundo de la Publicidad es chiquito, un lugar en donde todos se conocen. Si el rótulo de “pesado” se te pega y se propaga, estás acabado antes de empezar. YA PREPARÉ MI CURRÍCULUM VITAE . ¿ Y AHORA ? Ahora lo tirás. Recordá que un árbol tuvo que morir a golpes de hacha antes de desperdiciar una valiosa hoja de celulosa con currículos. No sirven absolutamente para nada. Inclusive me pregunto por quéalguien cree que diciendo “Experiencia en Cobol” y “dBase” sirve para algo. Algunos son más astutos y sedan cuenta de que los currículos normales son inútiles, pero solucionan el problema de la manera incorrecta: tratan de hacer “currículos creativos”. Mandan el currículum dentro de latas, escritos enpapiros, a través de telegramas hablados, etc, etc,etc. Y no funciona. Simplemente porque nada de eso prueba que sos capaz de hacer un buen aviso o una buena película.Me acuerdo de alguien que diagramó el currículum como si fuera un etiqueta de bebida: lo puso en unabotella de vino y se lo mandó a un Director de Creatividad. Yo trabajaba para él y le pregunté: “¿Qué tal el currículum?” A lo que él respondió: “Más de lo mismo” Lo que resuelve el dilema es una carpeta con un buen anuncio. Creá 5 fantásticos anuncios, ponelos en una carpeta y listo: el puesto es tuyo. Si no hay puesto, no hay problema: la calidad de tu trabajo va a crearlo en el momento. Simple, ¿no?. Ojalá fuera tan simple. PREPARANDO LA CARPETA La buena idea es buena idea en cualquier lugar, pero una presentación razonable siempre ayuda. Poné en la carpeta aquellos trabajos en los cuales tu participación fue importante, decisiva o mayoritaria. Si vos sólo hiciste el texto y el título es de otro redactor, avisá antes que pregunten. La carpeta debe ser la última trinchera de la moralidad. Una pequeña picardía en cualquier lugar y estás quemado. Y sabelo: tarde o temprano (generalmente más temprano que tarde) todo se descubre. Como ya dije, el mundo de la Publicidad es muy chico. Cuidado con la carpeta folklórica: toda carpeta de trainee contiene alguna campaña para condones. Es comprensible, ya que este es un tema copado y tiene un briefing conocido. Pero ya fue. Además, este tipo de campañas es una excepción en la vida diaria de la agencia, que está hecha de jabones para el cuerpo, jabones en polvo y pastillas para frenos. Lo que pega bien es crear publicidad para productos reales y no sólo para buenas causas. Tené presente que las agencias necesitan dar ganancias, y presiento que vos no querés que te paguen con profilácticos (y aunque los aceptaras, no vas a tener mucho tiempo para usarlos). ¿Ya ganaste un premio? ¡Qué bueno!¡ Felicitaciones!. Pero no es necesario que pongas el diploma en la carpeta. Queda muy forzado, a nivel de: “Ya gané un premio con esta publicidad, ¿te vas a animar a decirme que no es genial?” En general, el profesional que ve carpetas ya tiene un criterio desarrollado y sabe evaluar las piezas, independientemente de su performance en premiaciones. Si él tiene criterio, el tal diploma no es necesario. Si no lo tiene, ¿para qué querés hacer la pasantía con él? LA IMPORTANCIA DEL PRIMER ANUNCIO El primer anuncio de la carpeta es el que te rotula y clasifica. Es la famosa “primera impresión”. Si el primer anuncio es bueno, los que siguen sólo van a tener que reforzarlo. Si es malo, les cabrá a los otros la titánica tarea de revertir una mala impresión inicial. ¿Viste la responsabilidad? ¿Te diste cuenta de la diferencia? Entonces, mucho cariño al elegir el primer anuncio. Idealmente, el primer anuncio debe producir la siguiente sensación en quien ve la carpeta: “¡Epa! Acá hay algo interesante. Dejame ver si hay más”. Pedile opinión a tus compañeros, promové una votación secreta en tu casa, preguntale al portero del edificio, pero no te equivoques con el primer anuncio. EL ORDEN DE LOS FACTORES ALTERA LA PROPUESTA Mi sugerencia de cómo armar una carpeta que impresione es la siguiente: Empezá disponiendo tus anuncios en un orden creciente de calidad. Primero el medio-pelo y por último el mejor de todos ellos. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10. Después tomá el último (el mejor) y ponelo al abrir la carpeta. 10, 1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, 9. La carpeta ya está lista: un gran anuncio abriendo y enseguida un crescendo de calidad. En el bolsillo lateral, ponés los discutibles y polémicos, y sólo los mostrás si es necesario o si hay un buen clima como para hacerlo. PIEZAS POLÉMICAS Y OTRAS RAREZAS Regla: lo que es consenso viene primero, lo que es discutible y polémico sólo al final. No fui yo quien inventó eso. Esta es una regla básica de retórica, tanto que nadie empieza un discurso con un :“Estoy a favor de la pena de muerte”. En general se comienza con puntos en los que todos están de acuerdo, tales como “Es necesario disminuir la violencia”. En la carpeta es lo mismo: recién después de “ganarte” al que la está viendo, es cuando podés arriesgarte a mostrar “esa” pieza que nueve de cada diez personas piensan que es una locura. Y principalmente “esa” pieza, que es igualita a otra que está en el anuario, pero que vos jurás haberla hecho primero. Pues sólo después de ver varios anuncios buenos, sólo después de estar convencido de que realmente tenés talento, es cuando existe la posibilidad de que alguien crea en la coincidencia. Un anuncio copiado en el inicio de la carpeta, por más que sea involuntario, es para que te quemes. Inclusive, eso merece un párrafo aparte. PÁRRAFO APARTE: Una de las peores cosas que le puede pasar a alguien que recién está empezando es el “plagio retroactivo”. Un buen día sale en la “Veja ” un anuncio igual al que hiciste hace algún tiempo, pero que no salió. Como todavía no sos conocido, van a pensar que TU trabajo es un plagio. Es duro, pero en estos casos no hay mucho para hacer. Es mejor negocio sacarlo de la carpeta: vas a tener que dar tantas explicaciones que no vale la pena. Y POR ÚLTIMO: Más allá de todas estas preocupaciones, no te olvides de poner unos cinco o seis anuncios indiscutiblemente geniales en la carpeta. Suele funcionar. ¿COMO ELIJO UNA AGENCIA ? Por el dueño de la agencia. Una agencia siempre tiene la cara del dueño. Los valores y prioridades del dueño impregnan toda la estructura, como así también es la identificación con esos valores lo que atrae clientes y profesionales parecidos. Después, si sos de Creatividad, te vas a sentir mucho más realizado si buscás agencias cuyo dueño sea de Creatividad. Seguramente serán agencias en donde esta va a tener más peso y más voz que, por ejemplo, en una agencia de medios. Sin embargo, no sigas esta regla ciegamente. La Talent, una de las agencias sistemáticamente más creativas del país, pertenece a un profesional de Planeamiento (en fin, él fue redactor en los comienzos de su carrera). Pero si tenés la suerte de conseguir una pasantía allí, no seas loco y no la desperdicies. NO, NO ESTOY EN CONDICIONES DE ELEGIR . POR EL AMOR DE DIOS ,¿DÓNDE HAY PUESTOS ? Uno de los grandes problemas de las buenas agencias es que son buenas. Quienes están en ellas quieren continuar. Le ponen pegamento a las sillas y se sientan. Es por eso que no surgen a cada rato vacantes para el empleo o para los trainees. Las agencias que consiguen crear un buen ambiente para la creación tienen staffs estables:. W/Brasil y Talent tienen los menores "turnover" del mercado. Lo mismo con AlmapBBDO y F/Nazca. Incluso agencias que ya fueron famosas por la volatilidad de sus equipos están más calmas, por lo menos para sus propios padrones. Entonces, prestále atención a las agencias nuevas y que todavía son chicas, pero que cuentan con un buen potencial de crecimiento (quiero decir, con gente talentosa en la dirección). Basta con que una de ellas reciba una cuenta grande para que se vea obligada a aumentar sustancialmente el equipo. Pero el principal fuerte son las agencias que cambiaron el Director Creativo. Un Director Creativo recién llegado no acostumbra a trabajar con el personal del anterior director. Intentá ahí, o descubrí de dónde él está tomando el personal y tratá de cubrir las vacantes abiertas. Evidentemente, los cambios de Director Creativo son raros en las agencias en las cuales los dueños son ellos mismos. Es obvio: nunca cambiarían a la persona que ellos mas aman en el mundo. DURANTE LA ENTREVISTA :COMPORTATE. ESTÁS SIENDO OBSERVADO. Las personas miran las carpetas, pero contratan personas. Comportate. Si ya estás en otra agencia, no hables mal de la gente de allá. A ellos les va a encantar escuchar los chismes, pero no van a confiar en vos. No insistas en tratar de explicar o contextualizar las piezas. Dejá que la carpeta hable por sí misma. El anuncio que requiere explicación es, en principio, un pésimo anuncio. Además, nadie puede leer un texto si tiene a alguien al lado matraqueando sin parar. Acordate de lo primero y fundamental: no seas pesado. No seas presumido. Es probable que todavía no seas tan bueno como pensás que sos. Y por más que lo seas, tal vez no lo seas lo suficiente. Hoy en día la competencia entre trainees es asustadora. Un día surgió una vacante en una agencia en donde yo estaba trabajando. ¿Creés que los postulantes vinieron con las ideas garabateadas en papel oficio? Nada de eso. Eran profesionales de primera. Lay-outs de computadora. Carpetas en CD-ROM. Uno de los postulantes hasta tenía un video compitiendo en Cannes y no consiguió el trabajo. Tené la suerte de ser la persona adecuada en el momento justo y en el lugar indicado. No sé dónde se compra eso, pero conseguílo. LE MOSTRÉ LA CARPETA A TODO EL MUNDO Y NO CONSEGUÍ NADA. Vos sos el que piensa que no conseguiste nada, pero sí lo hiciste. A esta altura tu criterio está más perfeccionado. Después de pasar por un montón de gente, ya descubriste cuáles son los anuncios realmente buenos, cuáles los de medio pelo, etc. La gente difiere un poco, pero lo que es muy bueno y lo que es muy malo aparece claramente. Eso vale oro. Aprovechá para ir promoviendo algunos ajustes en la carpeta. Esto da origen a un sub-consejo: no pegues las piezas con un adhesivo que sea muy fuerte. Pegar y despegar va a ser un ejercicio constante. Tené cuidado también con las piezas fotocopiadas: estas desprenden un polvillo que se pega en el acetato de la carpeta. Si no es posible evitar la fotocopia, probá rociarlas con un spray fijador. No lo soluciona del todo, pero ayuda. Nunca dejes la carpeta en el auto: el calor deforma completamente el acetato. Y si te roban el auto, además de que el seguro no te lo cubre, encima existe el riesgo de que el ladrón haga carrera con tus ideas. Pensándolo bien, eso ya debe haber pasado bastante... NO ME CHAMUYES : LE MOSTRÉ LA CARPETA A TODO E L MUNDO Y NO CONSEGUÍ NADA . Una carpeta completamente renovada y – preferentemente tomando en cuenta todos los consejos que recibiste en el primer periplo que hiciste – es la mejor disculpa para conseguir una segunda oportunidad. Una carpeta igual, sin novedades, no sirve. Por otro lado, una manera simpática de hacerse recordar (sin ponerse cargoso), es mandarle a las personas que ya visitaste una versión fotocopiada y reducida de tu carpeta. Con nombre, teléfono y una pequeña nota. Si aparece una vacante en el futuro, puede ser que se acuerden de vos. CONSEGUÍ L A PASANTÍA . ¿ Y AHORA ? ¿Sabés el primer- y fundamental - mandamiento del candidato a trainee? También es el primer y fundamental mandamiento del trainee: no seas pesado. El Departamento de Creatividad es un lugar sin paredes, en el cual la gente tiene que convivir durante 12 horas por día. O sea: los inconvenientes incomodan. La publicidad es una profesión en la que las personas tienen que exponerse mucho, hablar y proponer muchas estupideces, entonces prefieren trabajar con gente en la que puedan confiar. Sé simpático. O fingí que lo sos. Recién cuando seas dueño de una agencia vas a poder ser todo lo intragable que quieras. No defiendas excesivamente un trabajo rechazado. La gente que se aferra demasiado a una idea es porque debe tener pocas. Confiá en los más experimentados: podés hasta tener más talento que ellos, pero ellos – en ese punto de su carrera – probablemente sepan usar su talento mejor que vos. No discutas, no argumentes demasiado, no retruques y – sobre todo – no empieces frases con un “Mirá bien”. Si te mandan a rehacer algo, rehacelo. ¿Por qué? Leé el segundo y fundamental mandamiento del trainee. SEGUNDO Y FUNDAMENTAL MANDAMIENTO DEL TRAINEE : Solucioná problemas y subí. Generá problemas y desaparecé. El primer producto que vas a tener que vender es tu persona. Tu consumidor, en el buen sentido (o en el malo, es tu vida) es el Director Creativo. Y vas a ser un producto útil, deseado y valorado si le resolvés los problemas. Vamos a analizar con más detalle a este espécimen: El Director Creativo es un ser atormentado, con presiones de todos lados. La dirección lo presiona con la facturación, atención lo presiona con los plazos, el cliente lo presiona por los costos y – a veces – por una visión creativa propia. El equipo de creación lo presiona con la aprobación de aquella campaña que va a dar un premio. Eso sin contar la presión que él sufre del propio ego, por estar cada vez más involucrado en las actividades ejecutivas y menos en las creativas. Diariamente, toda suerte de pepinos aterrizan en su mesa disfrazados de “Pedidos de Creación”. Él te va a pasar algunos de esos pepinos: si sabés pelarlos con competencia, rapidez y encima con brillo, tendrás en el Director Creativo a un hombre eternamente agradecido. La simple idea de perderte en manos de otra agencia le va a sacar el sueño. Por otra parte, si en vez de llevar soluciones vos sos un pepino ambulante, no servís. Si el Director Creativo pierde más tiempo con vos de lo que perdería haciendo él mismo el trabajo, sos un estorbo. Témele a los viernes, que es el día en que tradicionalmente las agencias se libran de los pesados. Cuanto más rápido y talentoso sea el Director Creativo, más cuidado vas a tener que tener con su precioso tiempo. Si él resuelve de taquito eso que a vos te lleva una semana, lo próximo que va a resolver de taquito es tu salida de la agencia. Creo que ese consejo vale para toda la vida. No importa si sos pasante,Junior, senior. ¿ Y CON EL RESTO DEL PERSONAL ? Por sobre todo, sé humilde. La arrogancia inhibe las opiniones sinceras. Si preguntás “¿Qué te parece este título?” vas a recibir respuestas diferentes que si preguntás “¿No es buenísimo este título?” CULTURA GENERAL . Arreglate para conseguirla. Pero lo ideal es que ya tengas, y bastante. Porque después de entrar en una agencia competitiva, lamentablemente no vas a tener mucho tiempo para ir al cine, leer, viajar, etc. Entonces es indispensable que ya hayas acumulado una buena cultura general, ya sea a través de vivencias, de libros, etc. Imaginá que sos una batería. La cultura es tu carga, cargada durante toda la vida. El proceso de creatividad exige que la gastes (y sin mucho tiempo para recargas) Si sos una batería débil, te vas a agotar enseguida. Ojalá que tus padres y vos mismo hayan invertido en tu educación. Si no, olvídalo. Probá ser D.J. CULTURA INÚTIL. Si algún día te preguntaste para qué sirve la cultura inútil, te respondo: para hacer publicidad. Es impresionante lo que rinde. EVITA A CUALQUIER PRECIO No hagas tráfico de informaciones. No comentes fuera de la agencia lo que vos o un compañero crearon (y que todavía no haya sido encaminado). Eso es propiedad de la agencia y del cliente. Nada de conversaciones de bar del tipo: “Ustedes no se imaginan el anuncio de la puta madre que hice hoy”. Boca cerrada hasta que el anuncio salga. Recién entonces hacé todo el lobby que quieras. Algunos pasantes tratan de compensar el poco status del comienzo con el tráfico de informaciones “Hago trainee en tal agencia y fulano, que trabaja ahí, me dijo tal cosa”. Alta traición. Un comentario inocente fuera de la agencia puede hacer que pierdan la campaña, que perjudiquen al cliente, a la competencia y a los posibles clientes. Eso sin tener en cuenta el hecho de que los que te escuchan puedan aprovecharse de la información recibida, además de pensar dos veces antes de contratar a un lengua suelta como vos. La publicidad es una industria y no está inmune al espionaje industrial: no lo facilites. TE PODÉS IR OLVIDANDO DE LA NOVELA DE LAS 4 . Las carreras son como los aviones: necesitás más fuerza en el despegue para mantenerte en las alturas. O sea: preparate para trabajar duro durante los primeros años. ME ESTÁ YENDO TAN BIEN QUE RECIBÍ UNA PROPUESTA No cambies de agencia por plata. Pensá en el factor dinero una vez que estés convencido de que el cambio, por sí solo, vale la pena. Entonces ahí sí: negociá el mejor sueldo que puedas. Más vale una pasantía no remunerada en una buena agencia que trabajo en una agencia mediana. El autor de la frase “el dinero no lo es todo” probablemente haya sido un pasante que la tenía clara. Cuando recibas una propuesta de otra agencia, no te agrandes, no chantajees, no entres en un tira y afloja u otro tipo de juego de astucia con la agencia. Si bien es cierto que con una propuesta en la mano tenés un triunfo, recordá que el resto de los 364 días del año no lo tenés. Generalmente no es un buen negocio poner a un Director de Creación contra la pared. Y, si tu ego te lo permite, no desparrames por ahí las propuestas que rechazaste. Nada más que por una cuestión de educación. A vos tampoco te gustaría que alguien salga a contar que no quiso saber nada con vos. Resumiendo todo este palabrerío: en publicidad tenés que ser astuto, ni de más ni de menos. Astuto. SÓLO ME DAN TRABAJOS DE MIERDA . ¿QUÉ S E PIENSAN QUE SOY? ¿TRAINEE? ¿Creés que la agencia le va a dar a cualquier desconocido la campaña más importante de un cliente grande? Aunque ellos estuvieran locos como para hacerlo, sería una falta de respeto hacia los clientes. Tus trabajos van a ganar complejidad e importancia en la medida que inspires confianza. Y hay más: lo que parece un hueso muchas veces es un bife. Y un bife muchas veces es un hueso. Depende de tu talento. UNA PALABRA DE ALIENTO A LOS ETERNOS QUEJOSOS Los médicos llevan una vida más dura que la tuya. Estudian seis años y después hacen dos años más de especialización. Al principio lo único que pueden hacer es ver las cirugías de los médicos más experimentados sin que ellos puedan hacer nada. Después pasan a colaborar en las cirugías que hacen otros médicos, pero sin ningún crédito. Después pasan a operar, pero vigilados de cerca. Y recién después de eso, muchos y muchos años después, es cuando se quedan solos frente a frente con un páncreas. Todo eso por un sueldo muy inferior al que vas a ganar vos dentro de poco (si tenés talento).Y con muchas más guardias. PALABRAS FINALES Todo trabajo es un embole, aburrido, difícil y complicado hasta que tenés una buena idea. Recién ahí se pone bueno. Eugenio Mohallem

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