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Primer post: 2 may 2008
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Como limpiar las monedas de colección
Como limpiar las monedas de colección
InfoporAnónimo2/28/2010

Cómo limpiar las monedas de colección ¿Quieres limpiar monedas? Ten cuidado antes de limpiarlas. Si las monedas tienen valor como piezas de colección, el limpiarlas de manera no adecuada, en vez de ayudar, podría reducir su valor. No obstante, si tienes unas monedas antiguas de más valor que el nominal y quieres mejorarlas, puedes limpiarlas sin dañar demasiado su superficie. Pasos 1. Asegúrate que la moneda no es valiosa. Puedes buscar la moneda en una guía de precios para monedas. Hay que saber la fecha y el sello de la casa de la moneda. Si no puedes ver la fecha porque la moneda está muy sucia, usa una lupa. Si no puedes verificar que la moneda es valiosa, consulta con un vendedor de monedas antes de proceder a limpiarla. 2. Lava la moneda bajo una corriente de agua tibia. Sostén la moneda por los bordes. Tocar la superficie puede causar pequeñas rayas. Para proteger la pieza durante este proceso, no la frotes, solo deja caer agua a alta presión sobre ella. 3. Remoja la moneda. Si hay suciedad u óxido antiestético que no se separan de tu moneda después de un buen enjuague, remoja la moneda unas horas o unos días. Con monedas de oro, usa agua caliente con jabón. Para monedas de bronce, usa agua destilada para evitar los minerales en el agua de grifo o aceite de oliva. Usar aceite de oliva es una suave y buena manera de limpiar las monedas, pero hay que remojar las monedas durante unas semanas. Para las monedas chapadas en plata, cobre y el níquel, remojalas en agua destilada o vinagre blanco. Se puede remojar monedas de plata en jugo de limones por 5 minutos. 4. Enjuaga la moneda otra vez. Después de remojarla, enjuaga la moneda completamente bajo agua corriente y tibia. Si la moneda está suficientemente limpia, prosigue a secarla (ver más abajo). 5. Cepilla la moneda ligeramente. Si queda suciedad, restregala ligeramente con un cepillo de dientes suave con algún lavavajillas. Humedece el cepillo bajo agua tibia para suavizar las cerdas y enjuaga el cepillo y la moneda frecuentemente para evitar rayar la moneda con la suciedad suelta. No hagas presión y cepilla solamente el área sucia. 6. Seca la moneda. Dale palmaditas a la moneda con un paño suave y seco, sin pelusa y déjala secar completamente en un paño seco. No la frotes. 7. Limpia la suciedad incrustada. Después de remojar y enjuagar es posible que quede suciedad en algunas monedas muy antiguas. Usa un utensilio pequeño y puntiagudo cómo una mondadientes (palillo) o destornillador pequeño. Procura tener mucho cuidado al retirar la suciedad y evita rayar la superficie de la moneda. Un microscopio o una lupa pueden ser de mucha ayuda en este paso. Consejos * Puedes comprar un limpiametales de los vendedores de monedas. La moneda quedará reluciente pero no se aconseja para monedas con valor coleccionable. El limpiametales dejará un brillo no natural a tu moneda, ten en cuenta esto al usarlo. * No uses un abrasivo para limpiar monedas. Usa solamente paños suaves. No uses ningún producto abrasivo del hogar o dañarás permanentemente tu moneda. * Los coleccionistas y los vendedores de monedas limpian las monedas muy raras veces. Cuando lo hacen, usan químicos especiales para limpiar monedas o usan tanques de ultrasónido. Puedes obtener estos productos en el mismo lugar en el cual adquiriste tu moneda, pero ten cuidado. Cualquiera de estos productos puede dañar tu moneda si es mal utilizado. * Aprende apreciar la pátina de una moneda. La pátina es la fina capa de óxido que se forma después de muchos años sobre la moneda. Los coleccionistas valoran las monedas con pátinas atractivas y la pátina sirve para proteger la superficie de la moneda. Es por esto que es mejor no retirar la pátina en la mayor parte de los casos. * Si la moneda no tiene mucho valor, usa una goma de borrar de vinilo, sin abrasivo. * Puedes intentar el truco de sumergir tu moneda durante una hora en Pepsi o Coca-cola. Advertencias * Evita limpiar una moneda si es posible porque limpiar una moneda puede rebajar el precio de la misma. Limpia la moneda solamente si algo la ha dañado, como sudor, comida o las huellas de los dedos. * Nada rebaja el precio de una moneda más rápidamente que limpiarla. Una pátina atractiva puede mejorar el valor de la moneda. Limpiar la moneda puede dañar este color único que se ha desarrollado en muchos años. * No uses productos de limpieza de tu casa con las monedas. En el mejor de los casos, no son más eficaces que otros métodos. En el peor, pueden arruinar la moneda completamente. ¡¡¡ Espero que les haya servido !!! Fuente: http://es.wikihow.com/limpiar-monedas

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Primeras monedas de plata de Roma
InfoporAnónimoFecha desconocida

Las primeras monedas de plata usadas en Roma Las primeras monedas de plata usadas por los romanos, desde comienzos del s. III a.C., seguían el modelo de las didracmas griegas del sur de Italia. Probablemente los romanos encargaron la acuñación de sus primeras piezas de plata a las casas de moneda de estas ciudades. Tales monedas solían llevar las leyendas «ROMA» o «ROMANO». En torno al año 269 a.C., de acuerdo con una tradición recogida por Plinio el Viejo y Tito Livio, se estableció la ceca de Roma en el templo de Juno Moneta y se encomendó la vigilancia de las acuñaciones a tres magistrados especiales denominados tresviri monetales. Destinada al comercio con Grecia, desde el 217 a.C. se acuñó una nueva moneda de plata: el victoriatus (de dimensiones semejantes a la dracma), así llamado porque en su reverso aparecía la diosa Victoria. Hacia el 211 a.C. apareció el denario de plata, junto con sus divisiones, el quinario y el sestercio. El denario El denarius (sc. nummus, ‘moneda’) era una moneda de plata que, según indica su etimología, equivalía a 10 ases trientales, por eso su símbolo era X. Su peso apróximado era inicialmente de 4,55 g de plata. Un denario valía 2 quinarios, o 4 sestercios (monedas éstas que también eran de plata). El denario estaba destinado a ser la moneda más empleada lo mismo durante la República que en época del Imperio. El quinario y el sestercio de plata desaparecieron prácticamente de la circulación. Para los pagos se utilizaba el denario, aunque en las cuentas las cantidades se expresaban en sestercios. Cuando el as se redujo al peso de una onza (as uncialis), la relación de valores cambió, el denario pasó a valer 16 ases (141 a.C.), que se representaban con la marca XVI. Los denarios republicanos estaban decorados con motivos muy variados. En el anverso era corriente representar a la diosa Roma con un casco, pero también podían figurar divinidades como Apolo, Júpiter, Saturno, u otros motivos, como cabezas de toro, cascos, urnas, sillas curules, etc. En los reversos había también gran diversidad de motivos, a menudo alusivos a las familias consulares, pero era común que apareciesen los Dióscuros, Cástor y Pólux, montando caballos al galope y portando lanzas; en los reversos, había leyendas abreviadas que aludían a la gens del magistrado que había ordenado la acuñación, y era frecuente el nombre de la ciudad, ROMA. En los denarios imperiales aparecía la cabeza del emperador en el anverso. Desde la época del emperador Nerón, el peso del denario y su proporción de plata se redujeron a lo largo del tiempo, hasta que en el siglo III d.C. llegó a tener la mitad de su valor original. Bajo Diocleciano se restituyó su antiguo valor, hasta que cesó de acuñarse en el 360 d.C. Monedas de plata del Bajo Imperio Las sucesivas reformas monetarias trajeron nuevas monedas de plata que convivieron con el depreciado denario. Así, el emperador Caracalla (211-217) creó el antoniniano, una moneda de plata de baja ley, equivalente a 21 denarios reducidos, y Constantino (306-337) creó el miliarense, que tenía un peso de 4,5 g de plata, similar al del antiguo denario republicano. Sestercios dupondios y ases El sestercio había sido primitivamente (s. III a.C.) una moneda de plata que valía 1/4 de denario, es decir, 2´5 ases, por lo que se representaba LLS (duae librae et semissis, ‘dos libras y medio as’, en recuerdo del as libral), marcado también como I·IS o HS . Cuando el denario pasó a valer 16 ases, el sestercio siguió conservando su proporción de 1/4 de denario, pero su valor pasó a ser 4 ases, aunque apenas circulaba más que como moneda de cómputo. Hacia el año 19 a.C, Augusto creó un nuevo sestercio de latón con un valor de 4 ases. Más, tarde, el sesterció se acuñaría en una doble serie de bronce (54,5 grs.) y latón (27,2 grs.). El sestercio se mantuvo en circulación hasta finales del siglo III. Los anversos muestran la efigie del emperador (o de algún familiar), y los reversos, diversos motivos que recuerdan acontecimientos particulares de éste. El dupondio o doble as, era primitivamente una pieza de bronce fundido, emitida por la República a finales del s. IV y principios del III a.C. En época imperial, fue una moneda acuñada de latón (13,6 grs.) o bronce (27, 2 grs.). Resultado final del proceso de reducción de peso que había partido del as libral, fue el as semiuncial, que se mantuvo en circulación hasta la época del emperador Galieno (253-268). Esta moneda de bronce equivalía a 1/4 de sestercio. Series dobles de estas tres monedas, en latón y bronce, convivieron durante la época imperial; el valor del bronce era el doble del que tenía el latón. Era el Senado quien promulgaba la acuñación de estos tipos de moneda (la de oro y plata quedaba bajo la potestad del emperador). También los gobernadores de las provincias senatoriales tenían potestad para acuñar moneda de bronce pero, eso sí, con la efigie del emperador. Monedas de oro El tesoro del Estado (aerarium) guardaba lingotes de oro y plata (lateres) puros desde tiempos anteriores a las primeras acuñaciones, pero las monedas de oro no circularon hasta la época de Augusto. Excepcionalmente se acuñaban para fines militares o situaciones de emergencia. En el anverso de las monedas de oro republicanas figuraba la cabeza de un dios con un yelmo, y en el reverso, un águila con las alas desplegadas. La primera moneda romana de oro se acuñó, según Plinio el Viejo, en el 217 a.C. Generalmente el valor de estas monedas no se correspondía con valor real del metal, y estaban fuera de la circulación. A finales de la República, los generales victoriosos, que traían grandes botines en oro, mandaban acuñar monedas de este metal; así, Sila hizo acuñar áureos de un valor de 400 sestercios, Pompeyo, de 1000, y Julio César, de 100. En época imperial, la acuñación del oro estaba, como la de plata, bajo el mandato directo del emperador. El áureo tenía una división que era el quinario o medio áureo. El valor del áureo fluctuó entre los 25 denarios (época de Augusto), con un peso de 7,4 g, y los 20 denarios (época de Caracalla), con un peso de 5,45 g. Constantino introdujo una nueva moneda de este metal, el sólido (solidus), cuyo peso fue de 4, 54 g. Y la calderilla Monedas como el áureo y el denario, e incluso las grandes monedas de bronce como el sestercio, el dupondio o el as, el eran demasiado valiosas para las transacciones corrientes. En éstas se utilizaban monedas de menor valor, de bronce, cobre o latón, e incluso de vellón (aleación de plata y cobre). Los nombres de estas monedas fraccionarias se correspondían con la división de la unidad mayor: así, semis, triente, cuadrante, sextante y onza (uncia) eran divisiones del as. Durante el Bajo Imperio, aparecieron nuevas monedas de cobre o bronce como el follis y el centenionalis. Después de Constantino (307-337), proliferaron monedas pequeñas de estos mismos metales, con diferentes diámetros, que los especialistas designan como AE1, AE2, etc., dependiendo de sus dimensiones. Expresiones técnicas A propósito de las monedas y su acuñación (res nummaria), los romanos disponían de una serie de vocablos y expresiones. Aes alienum, que literalmente significa ‘dinero ajeno’, era la expresión que se empleaba para referirse a una deuda, y, en consecuencia, el que la contraía, es decir, el deudor era un aeratus o obaeratus. El aerarium, literalmente ‘almacén de bronce’, era, según se ha dicho, el Tesoro público. Verbos que se empleaban para designar la acuñación de moneda eran cudere, signare, percutire y ferire; si se trataba de fundir, se decía flare. Chapar o forrar ciertas monedas era tingere, inficere o miscere. La efigie o la marca grabada en una moneda se denominaba nota monetae, typus, signum o imago. De la pieza de buena ley se decía que era bonus (sc. nummus) o probus, mientras que para calificar la falsa se empleaban los terminus falsus, improbus, adulterinus o reiectaneus. Falsificar moneda era vitiare pecunias, o nummariam notam corrodere (ya que la nota era la marca hecha sobre las piezas de buena ley mediante la piedra de toque). También vitiare era alear oro o plata puros (aurum o argentum obryzum) con otro metal de inferior valor, como el cobre. El operario (monetarius) que trabajaba la plata era el argentarius; el que trabajaba el oro era el faber aurarius o aurifex. La mesa de cambio, antecesora de nuestros bancos actuales, era la trapeza o mensa argentaria, y el cambista era el nummularius, collectarius o mensarius. Monedas y propaganda Las monedas fueron un elemento propagandístico de primer orden. Durante la República, los magistrados hacían poner en las monedas, junto con su propio nombre, figuraciones extraídas de sus propias tradiciones familiares; las improntas que elegían a menudo reflejaban las ambiciones de esa familia. Durante el Imperio, las leyendas que aparecen en las monedas dan cuenta de los intereses propagandísticos de los emperadores; por ejemplo en las monedas del Bajo Imperio son corrientes leyendas como: ABVNDANTIA AVG., AEQVITAS AVG., CLEMENTIA TEMPORVM, RESTAVRATIO FELICIVM TEMPORVM, SAECVLI FELICITAS, PAX AETERNA, CONCORDIA MILITVM, y otras similares, que proclaman un estado de felicidad generalizada casi por decreto. En el anverso figuraban los titulos imperiales, incluidos los consulados, las aclamaciones como emperador y las potestades tribunicias. En el reverso figuraban símbolos o leyendas, hechos historicos, conmemoraciones, etc., testimonios de capital importancia para la historia y sobre todo para la cronología. Los reversos de las monedas imperiales difundieron el conocimiento de las divinidades alegóricas características de la mentalidad romana: Fides, Aequitas, Spes, Virtus y otras, Pero también en ellos se aprecia la influencia de los cultos no romanos que con el tiempo se fueron difundiendo por el mundo romano; se puede ver a la diosa Isis en monedas de Vespasiano, el Sol Invictus de Mitra en las monedas de Aureliano, o el cristograma o crismón en las monedas de Constantino. Como testimonio político, la acuñación es en sí misma un indicio de autonomía. Únicamente el poder estatal podía autorizar la emisión de moneda. Si la autoridad es monárquica, la moneda es un instrumento de prestigio personal, y el monarca mandará poner su efigie en ella; así lo hicieron los reyes helenísticos, y así lo hizo el dictador César, que inauguró esta costumbre en Roma. Durante las guerras sociales, los aliados itálicos alzados contra Roma expresaron su independencia mediante la emisión de moneda propia. La numismática La numismática (del gr. nomisma, ‘moneda’) es una de las disciplinas auxiliares de la Historia. Es la ciencia de las monedas metálicas acuñadas, cuyo peso y ley están garantizados con una marca de quien la emite. Aunque a veces las leyendas de las monedas pueden formar parte de un inventario de carácter genérico, es posible en muchos casos confirmar con ayuda de otras fuentes paralelas que tales leyendas hacen referencia a hechos históricos. Desde el punto de vista técnico, de las monedas obtenemos datos de diversa índole: la calidad artística o la ejecución del retrato, los sistemas de fusión o de acuñación, los metales y aleaciones, etc. La numismática ha aportado sus puntos de vista a propósito de problemas económicos, como el curioso retraso de los romanos en usar monedas; el extraño dualismo monetario de los siglos IV-III a. C. en que en Roma convivieron toscos pegotes de bronce (el aes rude) y monedas de plata inspiradas en las de la Magna Grecia; la adecuación al sistema griego denarius = drachma; las sucesivas modificaciones en el sistema y en la ley de los metales; la variedad de emisiones provinciales, y muchos otros fenómenos.También desde el terreno de la numismática, se ha estudiado cómo los depósitos de monedas desenterrados, incluso en zonas que quedaban fuera del antiguo Imperio, son testimonios de la difusión del comercio y del prestigio de las monedas romanas en los mercados.

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La leyenda de la llorona
InfoporAnónimoFecha desconocida

La leyenda de la llorona L as versiones del origen de esta mujer son muy variadas, desde antes de la llegada de los españoles se comentaba que era la diosa Cihuacóatl, quien aparecía elegantemente vestida y en las noches gritaba y bramaba en el aire, su atuendo era blanco y el cabello lo tenía dispuesto de forma tal que, aparentaba tener cuernos en la frente. Otros aseguraban que era Doña Marina, o sea la Malinche quien, arrepentida de traicionar a los de su raza, regresaba a penar. Con la conquista estas versiones sufrieron ciertas modificaciones alegándose que era una joven enamorada que había muerto un día antes de casarse y traía al novio la corona de rosas que nunca llegó a ceñirse; otras veces era la viuda que venía a llorarle a sus hijos huérfanos, o la esposa muerta en ausencia del marido a quien venía a darle el beso de despedida; o la desafortunada mujer, vilmente asesinada por el celoso marido apareciéndose para lamentar su triste fin y confesar su inocencia. Sea cual fuere su origen se dice que en tiempos de la colonia, a mediados del siglo XVI, los habitantes de la Ciudad de México se retiraban a sus casas sonando el toque de queda dado por las campanas de la primera catedral, a media noche y principalmente cuando había luna llena, despertaban espantados al oír en la calle unos tristes y lánguidos gemidos lanzados al viento por una mujer. Las primeras noches, los vecinos sólo se santiguaban argumentando que los lamentos eran de una ánima del otro mundo, pero la situación fue tan insistente que la gente más despreocupada o atrevida, salía a cerciorarse qué era aquello, primero lo hicieron desde las puertas o ventanas, después algunos se animaron a salir y lograron ver a quien lanzaba tan lastimeros gemidos. La mujer que vestía una ropa blanquísima y se cubría el rostro con un velo, avanzaba con lentos pasos recorriendo las calles de la ciudad sin faltar una sola ocasión a la plaza mayor donde, viendo hacia el oriente e hincada daba el último y languidísimo lamento, una vez puesta en pie, continuaba con paso lento y pausado hasta llegar a la orilla del lago donde desaparecía.

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Como dormir bien y combatir el insomnio
InfoporAnónimoFecha desconocida

Registrate y eliminá la publicidad! Consejos para dormir bien Consejos prácticos para dormir mejor El sueño es absolutamente necesario para mantener un perfecto equilibrio físico y psíquico, y para levantarse fresco y animoso frente a los trabajos del nuevo día. Estos consejos le ayudarán a conciliarlo: * Procure acostarse y levantarse siempre a la misma hora. El hábito le ayudará a dormir. No se acueste ni intente dormir hasta que no tenga sueño. * No duerma durante el día. Por la mañana limite el tiempo de permanencia en la cama si no duerme. No utilice su dormitorio durante el día. * Haga ejercicio diariamente a primera hora del día. No practique ejercicio justo antes de acostarse. * Tome una exposición adecuada a la luz solar durante el día. * Evite comidas copiosas a la hora de acostarse, pero tampoco se acueste con hambre. Un vaso de leche tibia puede ayudar a conciliar el sueño. * Deje de fumar (al principio el sueño empeora, luego mejorará). * Tome solo cafeína por la mañana y en cantidades limitadas. * No beba alcohol, al menos cuatro horas antes de acostarse. La ingesta excesiva de alcohol aunque produce somnolencia, es causa frecuente de despertares nocturnos. * Mantenga la habitación en condiciones óptimas para dormir (sin ruido, temperatura alrededor de 20º, sin exceso de luz, etc.). * Realice rituales antes de irse a la cama (cepillar los dientes, lavarse,...). Un baño caliente antes de acostarse le ayudará a relajarse. * Vacíe la vejiga antes de acostarse. * Distráigase de la forma que prefiera de las preocupaciones del día, al menos 2 horas antes de acostarse. * Al acostarse practique una actividad que le relaje como escuchar música suave, leer textos sencillos y relajantes,... * Duerma con prendas cómodas que no le molesten ni aprieten. * Si los tiene, asegúrese que los dispositivos (gafas, audífonos, andador,...), están al lado de la cama. * Intente tomar las medicinas que desencadenan actividad, como micción (diuréticos), lo más temprano posible, para evitar despertarse por la noche. * Pregunte al médico si alguna de las medicinas que está tomando podrían mantenerle despierto y, si es así, si puede sustituirla por otra. * Si se despierta a causa del dolor, pida al médico un tratamiento para el mismo. * Si alguna vez utiliza medicinas para dormir, intente que sea por un tiempo limitado. Si este tiempo se prolonga por alguna razón, descanse alguno de los días de la semana. * Siga los consejos de su médico.

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Historia de la moneda
InfoporAnónimoFecha desconocida

Historia de la moneda. Antes del 2.500 antes de Cristo existía en las ciudades del valle del Tigris y del Eufrates, en las del Indo y en las del Nilo un tipo de moneda muy especial. Las gentes traían la parte sobrante de sus productos a los templos de las ciudades amuralladas. Allá los sacerdotes-contables abrían una cuenta corriente con fichas de barro a cada persona, ingresando sus productos en el almacén del templo y estableciendo una cantidad de dinero abstracto en función de las mercancías ingresadas. Posteriormente, si estas mismas personas querían otro tipo de productos del templo, se hacía la transacción inversa. Para cada intercambio, se establecía un documento, hecho de barro cocido, con el nombre del comprador, el del vendedor, la mercancía intercambiada y la cantidad de unidades monetarias utilizada. Es lo que llamamos «factura-cheque». Para intercambios importantes y entre ciudades diferentes, se establecía un sistema de transporte garantizado, basado en las «bullae». En el carro del transportista había una bola de barro cocido en el interior de la cual había unas fichas que representaban los diferentes productos transportados. También había grabadas las fichas en la superficie de la bola. Al llegar a destino, se abría la bola y se comprobaba que su contenido coincidía con el del carro. En aquella época se producía una pacificación creciente entre las diferentes ciudades, en parte debido a la inexpugnabilidad de las murallas, en parte debido a la prosperidad que suponía este sistema de intercambio citado. La moneda era un instrumento abstracto que sólo tenía valor en función de una mercancía realmente existente. Cada intercambio comercial dejaba su rastro jurídico correspondiente, bajo la forma de tablas de barro. Todo ello se vino abajo con la aparición de la moneda anónima de oro, plata, cobre y bronce. Este otro tipo de moneda, anónimo, concreto e independiente de las mercancías, permite con mucha más facilidad la corrupción y el soborno. Con la aparición de la moneda anónima, en el 2.500 a. C., vino el advenimiento de la banca privada, auténtico «poder en la sombra». Y los funcionarios de los templos cambiaron su vocación y se dedicaron a inventarse las religiones. A partir de este momento volvieron los imperialismos. Las inexpugnables murallas caían, no bajo los mazazos de unas entonces inexistentes catapultas y ballestas, sino bajo el soborno de los sitiadores a algunos de los guardianes. Posteriormente los traidores sobornados podían ser discretamente ejecutados y los ocupantes inventarían mitos como los del «Caballo de Troya» y las «Trompetas de Jericó». El dinero anónimo seguiría su evolución, hasta convertirse en los modernos billetes de banco y talones anónimos al portador. Las distintas instituciones políticas creadas para que los ciudadanos se hagan la ilusión de ser protegidos por ellas sufren el acoso de los «poderes fácticos» que sobornan y corrompen políticos, técnicos y jueces. Y ahora viene el momento de las propuestas económicas del Centro de Estudios Joan Bardina. Por nuestra parte, se trataría de volver a un sistema de intercambio no-anónimo y responsabilizador, como el de los antiguos templos, pero con el sistema tecnológico actual, utilizando de nuevo la «factura-cheque». Para ello es necesario el establecimiento de una red telemática pública, de uso obligatorio para todos y gratuita. Y también una serie de garantías para evitar la concentración de poder que podría suponer el dominio de esta red. Entre estas garantías proponemos una auténtica separación del ejecutivo, el legislativo y la justicia. La justicia, independiente del ejecutivo y del legislativo, debería tener un tanto por ciento fijo de los presupuestos generales del Estado asignados por mandato constitucional, y no contar con órganos como el «Consejo General del Poder Judicial», que existe en el Estado español y que pretende controlar la justicia desde los partidos políticos dominantes a través del ejecutivo y del legislativo. Creemos que el control telemático de la población ya está siendo ejercido por la banca privada a través de sus redes. Nuestra propuesta, más que crear una red telemática nueva, tiende a poner orden a las ya existentes, haciendo que la información privada de cada persona esté a disposición de esta misma persona, y del juez solamente en caso de abrirse un proceso. La información estadística del conjunto del mercado debe quedar a disposición de todos sus miembros. Un aspecto importante a tener en cuenta es que, con esta reforma, la comunidad ha de garantizar una renta mínima para todas las personas que no tienen un sistema de subsistencia, ya sea trabajo o pensión por cualquier motivo. Es lógico que, con este sistema, desaparezcan las indignas vías de subsistencia provenientes del mercado negro. Para equilibrar el presupuesto, formulamos una hipótesis que, de verificarse, podría proporcionar esta renta básica o salario social sin tener que recurrir a gravosos sistemas de impuestos. Esta hipótesis está basada en la riqueza comunitaria que puede crearse dentro del mercado, riqueza comunitaria basada en los excedentes de producción y del dinero que se puede inventar para adquirirlos. Este dinero se repartiría entre los más desfavorecidos. Se encuentra representada la historia de la moneda desde las primeras acuñaciones en electrón (S. VII a.C.), las series griega y romana con importantes ejemplares como las monedas acuñadas en Siracusa, Atenas, Engina, etc... y las primeras emisiones de la República romana: aes rude, sistema libral y semilibral. Destaca especialmente la colección de moneda hispánica, cuyos ejemplares proceden, en su mayoría de la antigua colección Gómez Moreno. La colección de moneda medieval ofrece una significativa muestra de las acuñaciones de oro de los reyes suevos y visigodos y una amplia representación de las emisiones islámicas en la Península, así como de los reyes cristianos durante la reconquista. Las series de moneda moderna y contemporánea abarcan desde los Reyes Católicos hasta las actuales emisiones del euro. Destacan por su belleza y significación histórica los excelentes y ducados de los Reyes Católicos, los reales de a ocho, moneda universalmente aceptada hasta el siglo XIX, las onzas de oro y las emisiones del Gobierno Provisional, que estableció la peseta como unidad del sistema monetario español. Desde ejemplares representativos del billete en sus orígenes, como un billete chino del siglo XIV fabricado en morera, hasta los sofisticados billetes actuales, que incorporan las más modernas tecnologias en materia de seguridad, la colección del Museo cuenta con una amplia muestra de papel moneda, que permite conocer su evolución histótica: billetes españoles de los siglos XIX y XX; billetes emitidos por el Congreso Continental de los Estados Unidos en el siglo XVIII con el respaldo del peso o duro español, tal como se hace mención expresa en los mismos; billetes de banco privados de Norte y Sudamérica; billetes coloniales; billetes de emergencia alemanes del período de Entreguerras; billetes de la revolución Rusa;etc... <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&amp;n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

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¿Cómo lograr una buena alimentación?
InfoporAnónimo5/10/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Claves para lograr una buena alimentación 1 Respetar las cuatro comidas ¿Por qué debemos comer cuatro veces al día? (desayuno - almuerzo - merienda - cena y en lo posible hacer colaciones a media mañana y tarde). Muchas personas creen que para 'mantener la línea' o bajar de peso lo mejor es dejar de comer en algunos de los momentos del día o evitar la cena o el desayuno, lo cierto es que, con saltearse alguna de la comidas, no se logran los resultados esperados. Es muy frecuente que al saltearnos o evitar alguna comida, a la siguiente comamos de más, y ese sobrante nuestro organismo lo almacene y se deposite como grasa. Es decir, nuestro cuerpo, si todos los días a una cierta hora nota que le falta energía, economiza, gasta menos y almacena el sobrante; y esos resultados se ven alrededor del abdomen, en la grasa abdominal. Por lo tanto cuando necesitemos bajar de peso es mucho mejor disminuir la cantidad de alimentos que se comen que saltear alguna comida. Si distribuimos la energía a lo largo del día con las cuatro comidas nuestro metabolismo se mantiene estable y no van a existir excesos de Kcal para almacenar. 2 Comer gran variedad de alimentos. El consumo de alimentos variados asegura la correcta incorporación de vitaminas y minerales. Para mayor referencia, vea la pirámide nutricional. 3 Tratar de mantener el peso ideal. A la persona se le debe determinar la proporción de grasa que contiene su cuerpo para conocer su peso ideal. En el caso de los deportistas es aconsejable no sobrepasar un 15% de peso graso. Por ello siempre se recomienda que visite a su médico o nutricionista. 4 Evitar los excesos de grasa saturada. La hipercolesterolemia (tasa alta de colesterol en sangre) se va adquiriendo, en la mayoría de los casos a temprana edad. Para evitarla se recomienda: - Escoger carnes magras - Comer pescados y aves - Moderar el consumo de huevos y vísceras (hígado, riñones, sesos, etc.) - Cocinar a la plancha, brasa, horno o hervir los alimentos en lugar de freírlos - Se puede consumir aceites vegetales (oliva, maíz, girasol) - Limitar el consumo de manteca o margarina. - Consumir lácteos descremados - Procurar consumir diariamente alguna porción de pescado, aunque sea enlatado. - Consumir, en lo posible diariamente, salvado de avena.. 5 Comer alimentos con suficiente fibra vegetal. Elegir alimentos que sean fuente de fibras vegetales y ricos en hidratos de carbono complejos - Pan - Verduras - Ensaladas - Cereales y legumbres - Frutas 6 Evitar el exceso de azúcar Evitar no quiere decir suprimir, pero el aporte principal de carbohidratos se aconseja sea en base a: Frutas Cereales Arroz Pan Galletas Pastas alimenticias y farináceos 7 Si se tiene costumbre de consumir bebidas alcohólicas Recordar que no es correcto beber diariamente, más de tres consumiciones de alcohol. 8 Evitar el exceso de sal. Tan sólo después de haber realizado un esfuerzo físico está justificado ingerir alimentos salados. 9 No sobrepasar el 20% de proteínas Con relación al total de calorías diarias. A su vez, el contenido de proteínas animales no deben sobrepasar la tercera parte del total proteico diario. 10 Realizar actividad física acorde a su físico, edad y preferencias. Según sea su edad, sus gustos, su condición física, su trabajo, su disponibilidad de horarios, busque y mantenga algún tipo de actividad física. 11 Tener en cuenta los requerimientos diarios de vitaminas y minerales. No se exceda ni suprima categorías de alimentos. Respete los requerimientos de vitaminas y minerales que su cuerpo tiene. t]

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Los zurdos son mas creativos que los diestros
InfoporAnónimo5/2/2008

Los Zurdos son más creativos “Los zurdos son mas creativos pero también mas despistados y desmemoriados” Fuente: Asociación Norteamericana de Psicología y Cherry Norton - Washington. Un científico norteamericano reunió nueva evidencia de conexión entre la lateralidad zurda y la creatividad intelectual, confirmando que “los zurdos verdaderos ó 100% zurdos” tienden a ser más inteligentes y elocuentes que los diestros, y mejores resolviendo problemas. El Dr. Alan Searleman de la Universidad de St. Lawrence de Nueva York, presentando sus hallazgos a la Asociación Norteamericana de Psicología, en la conferencia anual, dijo: “Las personas zurdas tienen superior fluidez de inteligencia y mejor vocabulario que la mayoría de la población. Esto es, quizás, por lo que hay más de ellos en profesiones creativas, como música, arte y escritura.” El Dr. Searleman dijo que las personas que lanzan pelotas con su mano izquierda, que miran por la mirilla con su ojo izquierdo, y colocan su oído izquierdo en la pared para escuchar a escondidas conversaciones, son dos veces mejores resolviendo problemas y tienen un más amplio vocabulario que sus pares diestros. El Dr. enlistó a 1.200 personas para tests de memoria, vocabulario y resolución de problemas. Les formularon preguntas incluyendo: ¿Con qué mano sostiene el fósforo mientras lo enciende? ¿Qué oído usa para escuchar el latido de una persona? ¿Qué ojo usa para ver por el agujero de una botella y saber cuán llena ó vacía está? Descubrió que las personas que eran “verdaderos zurdos”, que hicieron todo con su lado izquierdo, desde patear una pelota hasta tomar un vaso con agua tuvieron una puntuación un tercio mas alto en los tests de vocabulario y el doble en las tareas de resolución de problemas. Las personas que eran “ambidiestras” ó “con lateralidad cruzada” (cuando no hay predominancia de un lado del cuerpo, usan ambos ojos, oídos, manos y pies para diferentes tareas) consiguieron la misma puntuación que los “diestros verdaderos” ó “100% diestros”. La investigación también advirtió que las personas zurdas eran intelectualmente mejor dotadas con un IQ ó CI (Coeficiente Intelectual) por encima de 140 (la media es entre 90 y 109), dijo el Dr. Searleman. Por el lado negativo puede decirse que los zurdos no son muy buenos recordando cosas y eso los hace mas despistados. “Aunque las personas zurdas tengan un memoria pobre ó corta son doblemente mejores que los diestros en las tareas de resolución de problemas”, dijo el Dr. Una de cada 10 personas es zurda, una característica alguna vez fue vista como signo del demonio. La palabra “sinister”significa “siniestro” en latín y es sinónimos de izquierda (a diestra y siniestra). A los alumnos se les ataba su mano izquierda a su espalda y así se los forzaba a escribir con la mano derecha. Investigaciones anteriores sugerían que los zurdos tenían menos cosquillas que los diestros, eran mas torpes, y tenían una esperanza de vida menor. Fuente: Zur-para zurdos

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¿Cual es la historia de los billetes y su importancia?
InfoporAnónimo5/2/2008

La historia de los billetes y su importancia Los billetes aparecen como una solución a los problemas de acumulación que generaban el uso de metales (monedas, o instrumentos acuñados) al momento de contar reservas o hacer negocios. Como es lógico, la necesidad de mejorar el intercambio y la velocidad de las transacciones, hace que aparezca el papel moneda, como un elemento facilitador. La aparición del papel moneda, no tiene una ubicación histórica específica, existen antecedentes del uso del papel moneda en la China, e incluso existían medio de cambios parecidos en algunas culturas antiguas. El uso moderno del papel moneda, aparece cuando el patrón oro deja de utilizarse y nace el monetarismo moderno, podemos ubicarnos en el Siglo XIX y comienzos del Siglo XX, para observar las primeras apariciones de monedas nacionales... Los billetes hoy generan generan medidas de valor y de cambio, y existen asociaciones que hacen de la numismática (arte de los billetes) toda una pasión. En las próximas páginas encontrarás todo sobre el tema http://www.geocities.com/Paris/Metro/5479/ http://www.lanzadera.com/numismatica/ La mayoría de los países tiene su propio sistema monetario e imprime su propio dinero. Hecho de papel, este dinero tiene muy poco valor intrínseco. Como medio de curso legal, sin embargo, los billetes de papel representan un específico valor monetario decretado por el gobierno. Los billetes de la imagen son ejemplos de moneda legal de todo el mundo. Unidades monetarias: término utilizado en Economía para referirse a todos los medios legales de pago en circulación existentes en un país. En este sentido, el término se refiere tanto a las monedas como al dinero en billetes. A veces también se incluyen los instrumentos de crédito. Normalmente, las monedas son la unidad monetaria metálica, y los billetes e instrumentos de crédito se denominan papel moneda. Dentro de este último tipo podemos distinguir entre la deuda del Estado, los billetes bancarios y los cheques contra depósitos bancarios. La utilización del término unidad monetaria es reciente, pues surgió a partir de la I Guerra Mundial. En el pasado se utilizaba el término en sentido estricto. En aquellos países en los que el gobierno no emitía dinero, el término papel moneda se aplicaba únicamente a los billetes de banco. Por el contrario, en otros países, el término unidad monetaria se aplica en exclusiva para designar el dinero emitido por el gobierno. La ampliación de su primera acepción a la segunda se debió, en parte, al enorme crecimiento de los instrumentos de crédito que siguió a la I Guerra Mundial. La cantidad de dinero que necesitan los negocios de un país está determinada, principalmente, por la cantidad de bienes y servicios en circulación. Normalmente, cuanto mayor es el volumen de bienes y servicios, mayor cantidad de unidades monetarias se requieren. Durante los periodos de expansión de la producción, la cantidad de unidades monetarias en circulación tiende a aumentar, mientras que durante las recesiones disminuye. Para facilitar el comercio internacional se utilizan determinadas unidades monetarias. Por ejemplo, todo el comercio de petróleo se realiza en dólares estadounidenses; cada vez más, dentro de la Unión Europea (UE) se contabilizan utilizando el ECU (siglas del nombre ingles European Currency Unit,Unidad de Cuenta Europea) que es la suma ponderada de los montantes monetarios de los miembros de la UE. Si la Unión Monetaria Europea se alcanza, las unidades monetarias de cada país miembro desaparecerán para ser reemplazadas por una única unidad monetaria común. Tras la cumbre de Madrid de diciembre de 1995 se acordó que la moneda única europea se denominará euro cuando se finalice con carácter definitivo la unión económica y monetaria. Algunas definiciones: Moneda: Signo representativo del precio de las cosas, medio de cambio y medida del valor, usado universalmente para efectuar compras, ventas, tratos convenios y operaciones mercantiles. La moneda o el dinero, no puede ser definida/o si no se definen las funciones que cumple: Medio de pago: el hecho de que el dinero pueda adquirir cualquier mercancía. Unidad de medida de todos los valores: el dinero cumple la función de medir y hacer comparables todos los valores, entendiéndose estos como relativos. Medio de atesoramiento del valor: al atesorar dinero, se atesora capacidad de compra sobre el valor real. Medio de acumulación de capital: una empresa produce el producto X y para hacerlo necesita adquirir los productos Y y Z, además de fuerza de trabajo, este producto X es producido y vendido, con lo cual la empresa obtiene dinero, dinero que gasta en Y,Z para producir X que se vende y con la cual obtiene dinero, este dinero lo invierte en Y,Z, etc., etc., la empresa puede producir, vender obtener ganancias y acumularlas bajo la forma de nuevo capital. http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/hmoneda.htm FUENTE: http://www.gestiopolis.com

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Recetas riquisimos postres
Recetas Y CocinaporAnónimo7/21/2009

Mini torta de chocolate Ingredientes Para el bizochuelo 4 huevos 200g de azúcar 100g de harina 40g de cacao Para la ganache de chocolate y frutillas 300g de cobertura semi amarga 100g de crema de leche 70cm3 de licor de frutilla Para el chocolate plástico 450g de cobertura con leche 30g de manteca de cacao 100g de glucosa Para la reducción de frutillas 100g de azúcar 100g de frutillas Para la terminación Reducción de frutillas cantidad necesaria Chocolate cobertura blanco cantidad necesaria Preparacion: 1. Bizcocho clásico: Batir los huevos con el azúcar a punto letra. 2. Agregar la harina y el cacao previamente mezclados. 3. Verter en el molde de torta de 20cm. de diámetro, enmantecado y enharinado y hornear a 180ºC durante 30 minutos. Reservar. 4. Ganache de Chocolate y Frutillas: Derretir el chocolate. Aparte, calentar la crema sin dejarla hervir y mezclar con el chocolate hasta que estén unidos. 5. Incorporar el licor de frutillas y seguir removiendo hasta que la mezcla adquiera una textura lisa y brillante. 6. Armado: Cortar 3 discos del bizcochuelo ya cocido de 7, 11 y 14cm. de diámetro. 7. Colocar en molde media esfera una porción de ganache y por encima un disco de bizcocho de 7cm de diámetro. 7. Colocar encima otra parte de la ganache y otra capa de bizcochuelo, el de 11cm de diámetro. 8. Finalizar con otra parte de la ganache y el disco de bizcochuelo de 14cm de diámetro. Llevar al freezer. 9. Chocolate Plástico: Derretir el chocolate a 42ºC. Aparte, derretir la manteca de cacao en otro recipiente y mezclar ambos en un bol. 10. Agregar la glucosa, pasada por el microondas, y mezclar manteniendo la temperatura. Reservar. 11. Desmoldar la torta ya congelada usando calor suave. Reservar. 12. Colocar la preparación del chocolate plástico en papel film y dejarla toda la noche a temperatura ambiente. Luego retirar del film y amasar hasta que tenga una consistencia suave y lisa. 13. Extender con un palote sobre la mesa previamente espolvoreada con azúcar impalpable. 14. Decoración: Colocar el chocolate plástico ya extendido sobre la torta desmoldada. 15. Colocar los bordes excedentes y acomodar para que quede bien firme. Decorar con hilos de chocolate cobertura blanco. Terminar con la reducción de frutillas y hojas de menta. Reducción de Frutillas Mezclar el azúcar y las frutillas y llevar a fuego directo hasta reducir un poco. Dejar entibiar y usar. Torta bizcochuelo de anana Ingredientes 4 yemas 4 cucharadas de agua Una pizca de sal 4 claras 150 gramos de azúcar 150 gramos de harina 50 gramos de fécula de maíz 1 cucharadita de polvo para hornear Esencia de vainilla, a gusto 1 ananá en lata Relleno: 1 taza grande de leche 150 gramos de azúcar 1 pizca de sal 1 cucharada de maicena 1 huevo 50 gramos de manteca blanda Esencia de vainilla, a gusto 150 gramos de manteca Preparacion Batir las yemas con el agua hasta lograr espuma. Agregar 100 gramos de azúcar y la sal. Continuar con el batido 6 minutos más. Batir las claras a nieve para que queden bien consistentes y añadir 50 gramos de azúcar. Seguir batiendo unos segundos más e incorporar sobre el primer batido. Sobre las claras, agregar la harina tamizada, la fécula, el polvo para hornear, y luego la esencia de vainilla. Mezclar con cuidado. Verter en un molde enmantecado y enharinado. Cocinar en horno moderado unos 45 minutos. Desmoldar y dejar enfriar antes de cortar. Cortar en 3 capas y rociar con jugo del ananá. Rellenar la torta con 3/4 partes de la crema de vainilla y el ananá cortado en tajaditas. Crema de vainilla Batir muy bien la leche, los 150 gramos de azúcar, la manteca blanda, la sal, la maicena y el huevo. Poner al fuego y revolver continuamente para que no se formen grumos. Cuando haya tomado consistencia, retirar y añadir la esencia de vainilla. Mezclar y dejar enfriar. Batir los 150 gramos de manteca para que quede bien cremosa y añadir por cucharaditas a la crema de vainilla, revolviendo constantemente.

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