M

mikevarg1200

Usuario (Croacia)

Primer post: 6 nov 2011Último post: 3 dic 2011
6
Posts
30
Puntos totales
110
Comentarios
M
Muerte Por Mil Cortes
InfoporAnónimo11/17/2011

"Muerte Por Mil Cortes" [Chino: Língchí] era una forma de ejecución utilizado en China desde aproximadamente el año 900 hasta su abolición en 1905. En esta forma de ejecución, el condenado es asesinado mediante el uso de un cuchillo que eliminar metódicamente las partes del cuerpo durante un período prolongado de tiempo. El término "Língchí" se deriva de un termino antiguo que describe el ascender una montaña poco a poco. Lingchi estaba reservado para los delitos vistos como especialmente graves, como traición a la patria y matar a los padres de uno. El proceso consistía en atar a la persona a ser ejecutado en un marco de madera, por lo general en un lugar público. La carne se cortaba de variadas regiones del cuerpo en un proceso que no se ha especificado en detalle en la legislación china y por lo tanto variaba según el verdugo. En épocas posteriores, el opio se administró a veces, ya sea como un acto de misericordia o como una forma de evitar desmayos. El castigo trabaja en tres niveles: como una forma de humillación pública, como una muerte lenta y persistente, y como castigo después de la muerte.De acuerdo con el principio confuciano de la "piedad filial" o "xiao", al alterar o cortar el cuerpo es una forma de práctica poco filial [Piedad Filial es una de las ideas principales del pensamiento de Confucio por la que se genera el orden jerárquico y la estabilidad sociales] lo que tiene como consecuencia en la filosofía confusiana un retroceso en la escala jerárquica espiritual del individuo en caso de que vuelva a renacer o reencarnar. El Lingchi por lo tanto, contraría las exigencias del xiao. Además, de que ser cortado en pedazos significaba que el cuerpo de la víctima no estará completo en una vida espiritual después de la muerte.Este método de ejecución se convirtió en un imagen icónica sobre China entre algunos occidentales. Aparece en varios relatos de la crueldad de China, como la biografía de Harold Lamb 1930 de Genghis Khan.Lingchi pudo ser utilizado para la tortura y/o ejecución de una persona conciente, se aplicó como un acto de humillación después de la muerte. Fue impuesta por delitos contra el sistema de valores confucianos como actos de traición, asesinato en masa, parenticidios o el asesinato de un maestro o empleador.Los emperadores lo utilizaron para amenazar a la gente y a veces se ordenó por delitos menores. Hubo condenas forzadas y ejecuciones injustas. Algunos emperadores infligieron este castigo a los miembros de la familia de sus enemigos. Si bien es difícil obtener detalles precisos de cómo tuvieron lugar las ejecuciones, por lo general consistían en cortes en los brazos, las piernas y el pecho que llevaban a la amputación de miembros, seguido de la decapitación o apuñalamiento al corazón. Si el delito es menos grave o del verdugo muy misericordioso, el primer corte mortal en la garganta, de tal manera que los cortes posteriores sirvirian únicamente para desmembrar un cadáver.El historiador de arte James Elkins afirma que las fotos existentes de este tipo de ejecución hace evidente que la "muerte por la división" [Como era llamado por el criminólogo Alemán R. Heindl] implicaba cierto grado de desmembramiento, mientras el sujeto estaba conciente. Sin embargo, Elkins también argumenta que, contrariamente a la versión apócrifa de la "muerte por mil cortes", el proceso actual no podría haber durado mucho tiempo puesto que según él no es probable que la persona atormentada haya permanecido consciente después de una o dos heridas tan graves cuando todo el proceso incluía más de una docena heridas graves. En la dinastía Yuan cien cortes eran causados por ejecución pero durante la dinastía Ming había un registro de tres mil incisiones por ejecución. Algunos emperadores ordenaron tres días de corte a la victima mientras que otros pueden haber ordenado torturas específicas antes de la ejecución o uno ejecución lo más larga posible; por ejemplo, los registros muestran que durante la ejecución "Yuan Chonghuan" se quedó gritando por medio día hasta que paró de hacerlo. La carne de las víctimas era con frecuencia vendida como medicina china. Como un castigo oficial la "muerte por corte" también podría haber involucrado cortar los huesos, la incineración y la dispersión de las cenizas del difunto.

0
0
L
Las mujeres son más inteligentes que los hombres
InfoporAnónimo11/25/2011

“La belleza depende del cerebro con que se aprecie”, podría decir un nuevo dicho, ya que los investigadores han quedado sorprendidos por un hallazgo que pone a las mujeres como más inteligentes que los hombres, en torno a la apreciación de lo bello.Para ello un ejemplo, si vamos a cualquier museo, habrá tanto hombres como mujeres admirando las pinturas y esculturas. Pero resulta que ambos están pensando en la apreciación de manera diferente. Los hombres procesan la belleza en el lado derecho, mientras las mujeres usan todo el cerebro para realizar ese trabajo, fue lo que reportaron los investigadores en la edición electrónica de Proceedings, del National Academy of Science.Incluso ellos lo explican de manera diferente.Para la novelista Margatret Wolfe Hungerford: “La belleza depende del cristal con el que se le mire”, mientras que para el ensayista David Hume: “La belleza en las cosas existe meramente en la mente de quien la contempla”.“Es bien conocido que hay diferencias entre la actividad cerebral de una mujer y las tareas cognitivas de un hombre”, dice el investigador Camilo J. Cela-Conde de la Universidad de Baleares en Palma de Mayorca, España. “Sin embargo, ¿por qué este tipo de diferencias aparecen en el caso de la apreciación de la belleza?”.“La respuesta parece ser que cuando una mujer considera un objeto visual lo vinculan con el lenguaje, mientras que los hombres se concentran en los aspectos espaciales del objeto”, declaró Cela-Conde en una entrevista por e-mail.El notó, sin embargo, que esto no explica por qué – ni como- la capacidad humana para apreciar la belleza evoluciona. “Las diferencias que hemos encontrado pueden relacionarse a los diferentes roles sociales que, hipotéticamente, hombres y mujeres tuvieron durante la evolución”, declaró.Los investigadores pusieron a prueba a 10 hombres y 10 mujeres, mostrándole pinturas y fotos de escenas urbanas y paisajes, y pidiéndoles que califiquen cada escena como bella o no bella. Al mismo tiempo, los científicos miraron las imágenes de campos magnéticos producidos por corrientes eléctricas en el cerebro de los hombres y las mujeres.Allí se dieron cuenta que las diferencias entre sexos acerca de lo que es bello o lo que no es bello, pueden ser definidas más allá del género, por contexto, crianza, educación, etc., si bien en los primeros 300 milisegundos de apreciación de las imágenes del cerebro, no hubo diferencia entre los cerebros de los hombres y de las mujeres, y desde los 300 a los 700 milisegundos, la actividad fue mayor para aquellos objetos que eran bellos que los que no lo eran, en las mujeres. Por ende, ellas emplean más su cerebro para apreciar cosas como la belleza.

0
74
E
El Genocidio Católico-Japones
InfoporAnónimo11/29/2011

Los pasados 6 y 9 de agosto se cumplió un aniversario más del crimen horrendo y la atomización de las dos únicas ciudades japonesas que albergaban importantes comunidades cristianas, Hiroshima y Nagasaki. Las víctimas japonesas por los bombardeos terroristas norteamericanos ascienden a 300.000, y las víctimas japonesas causadas por la atomización de Hiroshima y Nagasaki fueron de 125.000 (70.000 muertos en Hiroshima y 55.000 en Nagasaki). Por lo tanto, el total de víctimas japonesas del terrorismo aéreo sería de 425.000 muertes causadas por crímenes de guerra en violación de las Convenciones de Ginebra y la Haya.Durante la Segunda Guerra Mundial, el 6 de agosto de 1945, se lanzó la primera bomba atómica con fines militares sobre Hiroshima, en Japón. La bomba atómica de Hiroshima, conocida como “Little boy”, fue arrojada por un bombardero llamado “Enola Gay”. Esta bomba produjo la muerte instantánea de 70.000 personas y la destrucción total de 6.5 km. cuadrados de la ciudad. En los cuatro meses siguientes murieron 19.000 personas más. La estimación final es de más de 200.000 víctimas inocentes. Todos los embarazos en un radio de más de 3.2 kilómetros no finalizaron con éxito. Se incrementó escandalosamente el número de casos de leucemia y otros cánceres.Anteriormente a esto, en 1939, Otto Hahn, físico alemán de renombre mundial, que recibió el Premio Nobel de Física en 1945 por sus trabajos sobre la fisión del uranio, descubrió que mediante el bombardeo de núcleos de uranio por neutrones se producía el fenómeno llamado “kernspaltung” o desintegración nuclear. El 6 de enero de 1939, la revista alemana “Ciencias Naturales” publicó el feliz resultado de las experiencias realizadas a este respecto en el “Kaiser Wilhelm Institute”. Dice Salvador Borrego en “Derrota mundial” que en dicho Instituto trabajaba una hebrea, Lisa Meitner, quien se trasladó a Suecia y comunicó a New York todo lo que sabía acerca de los experimentos atómicos alemanes. Según Louis Marschalsko en “World conquerors” la tal Lisa Meitner informó a New York a través de un físico danés, correligionario suyo.Pronto se formó en New York un clan de científicos que, basándose en los descubrimientos de Otto Hahn y sus colaboradores del “Kaiser Wilhelm Institute” y en sus propios conocimientos, se dispuso a producir la bomba atómica para Norteamérica. O, más exactamente, para la Norteamérica de Roosevelt, puesto que ni el Congreso, ni el Senado, ni el propio Gobierno fueron informados.Formaban este equipo los judíos Albert Einstein, emigrado de Austria; Robert Oppenheimer, graduado en la Universidad de Gottingen; Léo Szilárd, de Budapest; Klaus Fuchs, de Alemania, que tras haber traicionado a Alemania, traicionó a su patria adoptiva, USA, y se fue a vivir a la Alemania del Este; y una “rara avis”, un “gentil”, el italiano Fermi, cuyas ideas comunistoides nunca fueron un secreto para nadie.La financiación del “Proyecto Mannhattan” – nombre clave que fue dado a la producción de la bomba atómica – corrió a cargo, exclusivamente, de judíos. Lewis Strauss, uno de los managers de la fabulosa banca “Kuhn, Loeb & Co.” y antiguo consejero financiero de otro atomista hebreo, David Lilienthal, aseguraba la coordinación entre científicos y banqueros judíos.En 1942 todavía llevaban los alemanes una gran ventaja en el campo de la investigación nuclear. Pero los sabotajes sufridos en las investigaciones de la planta atómica de Peenemünde por escrúpulos humanitarios, así como los bombardeos de la RAF, hicieron demorar la producción de la bomba. Cuando la guerra terminó, el 9 de mayo de 1945, Alemania poseía el secreto de la bomba atómica, mientras que los sabios que trabajaban en el “Proyecto Mannhattan” aún no habían llegado a encontrar el sistema del detonador. Fue, precisamente, la incautación de los secretos atómicos alemanes lo que permitió a los yanquis ultimar la construcción de su primera bomba “A” que sería arrojada en Hiroshima.De haber dispuesto, asimismo, de unos meses más, la Luftwaffe hubiera podido contar con nuevos carburantes sintéticos cuya puesta a punto había pasado ya del plano experimental.Si Italia, España, y la mayoría de sus aliados, no la hubieran abandonado y traicionado en pleno combate, no cabe duda de que Alemania hubiera dispuesto de esos preciosos cuatro meses que separaron su derrota de su triunfo. Cuatro meses que significaron el triunfo de la democracia y, paralelamente, quiérase o no admitir, la derrota de Europa.Volviendo al tema que nos ocupa, y tras este paréntesis necesario para explicar el desarrollo de la bomba atómica, a pesar de los espectaculares éxitos japoneses de 1942 y 1943, que llevaron a Japón a Nueva Guinea y Birmania, las tres cuartas partes de las fuerzas japonesas estaban entretenidas en la lucha contra el coloso chino, y no pudo hacer frente a la superioridad numérica y material de sus enemigos.En Extremo Oriente, el terrorismo aéreo de la aviación norteamericana contra Japón no presentó, en un principio, rasgos de tan excepcional crueldad como la desplegada en Alemania. No obstante, debe mencionarse el bombardeo de la ciudad de Toyama, de unos 125.000 habitantes, a finales de 1944. Según el historiador Martin Caidin en “A torch to the enemy”, los edificios de la ciudad fueron destruidos en un 98.6%. Tokyo sufrió varios bombardeos, el mayor de ellos a finales de mayo de 1945. En ese ataque, aunque se atacaron fábricas, se bombardeó también el núcleo urbano de la población. Se ha llegado a decir que se produjeron 500.000 víctimas en un sólo día, la cifra más baja dada por la literatura aliada es de 130.000. Es decir, más o menos Hiroshima y Nagasaki juntas, aunque no se han dado datos oficiales contrastables. Desde luego, y tal como reconoce la revista propagandística norteamericana, en español, “En Guardia”, núm. 9, año 4, “tan destructiva fue la campaña que las autoridades japonesas se vieron obligadas a retirar de Tokyo a la mayor parte de la población”. El padre espiritual de estos bombardeos contra Japón fue el General Curtis Emerson Le May, un hebreo que ya se había distinguido en los ataques aéreos contra las ciudades alemanas, desde 1942 hasta 1944. Se ha pretendido que ese ataque a Tokyo fue un simple bombardeo de un objetivo militar, pese a que, como ya se ha indicado, en ese bombardeo también se atacó al núcleo urbano de la población que, obviamente, no era un objetivo militar. Ahora bien, lo que en modo alguno pueden considerarse ataques a objetivos militares fueron las dos bombas atómicas lanzadas por los norteamericanos contra Hiroshima y Nagasaki. Se ha pretendido que el Presidente Truman ordenó personalmente ambos ataques atómicos contra esas ciudades para forzar a Japón a pedir la paz y ahorrar así derramamientos ingentes de sangre norteamericana. El argumento sería válido de no mediar dos hechos que lo invalidan por completo:1) A principios de 1945, el Mikado hizo tanteos de paz, a través de la URSS, pues lejos de atacar a los soviéticos, como a ello se había comprometido Japón, firmó con Moscú un tratado de alianza en 1942, cediendo a la URSS sus reservas carboníferas de Sakhalin y absteniéndose de atacar a los mercantes norteamericanos que llevaban mercancías al puerto de Vladivostock. El signatario de ese pacto tan beneficioso para la URSS, fue el hebreo Salomón Lozovski. También tanteó la paz a través de Suecia, pero Roosevelt lo rechazó, exigiendo una rendición incondicional, como lo señala Georges Ollivier en “Franklin Roosevelt, l´homme de Yalta”. Japón debía ser aplastado y eliminado como gran potencia.2) En mayo de 1945, unos días después de la capitulación de Alemania, Suzuki, el nuevo Presidente del Consejo de Ministros de Japón, ofreció retirar todas las tropas japonesas de Birmania, China, Malasia y todas las islas que aún conservaban en el Pacífico. Sólo pidió la no-ocupación de la metrópoli y que fuera respetada la Familia Imperial. El ofrecimiento se hizo a través de los servicios diplomáticos del Vaticano, especificando que es “una base de negociación”, lo que equivale a decir que se trata de un mínimo, y que otras exigencias norteamericanas podían ser discutidas y, consiguientemente aceptadas. Pero el nuevo Presidente Truman siguió los pasos de su predecesor Roosevelt, y rechazó la oferta japonesa. Así lo confirma Robert E. Theobald en “Last secret of Pearl Harbour”.Incluso en Norteamérica era “Vox populi” que Tokyo quería la paz. El día 6 de agosto de 1945, un avión bombardero norteamericano, el “Enola Gay”, dejó caer la primera bomba atómica sobre Hiroshima, que no poseía ningún objetivo militar, ya que la ciudad estaba desprovista de objetivos militares y, lógicamente, de defensas antiaéreas. Setenta mil personas perecieron en el acto. Japón pidió oficialmente la paz. Washington preparó cuidadosa y laboriosamente su respuesta a la petición japonesa. Muy laboriosamente, para que Stalin tuviera tiempo de denunciar su tratado con Tokyo, declarar la guerra a Japón y poder así participar como “beligerante” en la Conferencia de paz. Lo hizo el día 8 de agosto. Veinticuatro horas después, otra bomba atómica fue arrojada sobre Nagasaki. Cincuenta y cinco mil muertos. El Imperio del sol naciente pidió la paz de nuevo, y por cuarta vez, anunció oficialmente su rendición incondicional y su capitulación. Esta vez, Truman, magnánimo, se la concedió, aunque, eso sí, incondicionalmente.El caso es, no obstante, que esa “incondicionalidad” sería, en la práctica, mucho menos dura que la rendición incondicional impuesta a Alemania. De hecho, los norteamericanos aplicaron las condiciones que pedía Japón a Truman en el mes de mayo de 1945, pero la diferencia práctica es enorme: De haber aceptado la petición nipona de mayo de 1945 – que equivalía, a todos los efectos, a una rendición sin condiciones – la URSS no hubiera tenido tiempo de declarar la guerra a Japón (lo que fue insólitamente solicitado por Truman) y no se hubiera podido inmiscuir en los asuntos de Asia oriental. El rechazo de la petición del Presidente Suzuki en mayo de 1945 trajo como consecuencia que, al final de la guerra en Extremo Oriente, los soviéticos, que no dispararon un sólo tiro contra los japoneses, fueron los únicos que obtuvieron ganancias territoriales en Extremo Oriente, ocupando el sur de la gran isla de Sakhalin y Manchuria, lo que les fue revalidado en el tratado de paz, y apoderándose de las islas Kuriles que aún no han devuelto a Japón. En cambio, todos los que efectivamente lucharon contra Japón saldaron su participación en la “victoriosa” contienda con pérdidas territoriales: Los chinos, que lucharon contra Japón desde 1931 recibieron, como premio, la implantación del comunismo, posibilitada por Washington. Los norteamericanos, que son los que realmente vencieron en el campo de batalla, perdieron las Filipinas. Los ingleses y los holandeses, que encajaron los duros golpes iniciales del Mikado, desaparecieron como primeras potencias en Asia y perdieron sus imperios asiáticos. ¡Magnífico balance! Todo eso, por el criminal retraso en aceptar una capitulación. Todo eso, para poder largar dos bombas atómicas sobre dos ciudades indefensas. Pero, ¿por qué Hiroshima y Nagasaki? Llegados a este punto, no podemos pasar por alto la interesante observación hecha por un escritor católico inglés, Arthur Kenneth Chesterton, quien recuerda en “Candour” lo siguiente:“La primera comunidad católica de Japón se hallaba precisamente en Hiroshima.La primera comunidad protestante y segunda cristiana, en número de practicantes, tras Hiroshima, se hallaba precisamente en Nagasaki.La orden de que se lanzaran esas bombas la dio personalmente el Presidente Harry Salomon Schippe Truman.La escuadrilla a la que pertenecía el avión bombardero homicida de Hiroshima, “Enola Gay”, se llamaba “Dreams of David” (“Sueños de David”).El piloto que arrojó la primera bomba atómica, Thibbets, era de la misma extracción racial que el Presidente Truman y el Rey David”.La “verdad” oficial asegura que los libros de Monniot, Julius Streicher, y Mullins sobre crímenes rituales judíos son una falsedad, pero analizando los móviles, los ejecutores y las víctimas de estos dos horrendos genocidios, cabe dar paso a la duda razonable.No podemos cerrar el “caso” de Hiroshima y Nagasaki sin mencionar que, desde entonces, cada año han venido pereciendo supervivientes de la horrorosa matanza, y a consecuencia de la misma, y como ejemplo de ello, la prensa mencionó hace muchos años, en junio de 1979, el suicidio de uno de ellos que, tras soportar más de 30 años los males causados por la radiación, puso fin a sus días al declarársele un cáncer ocasionado por la radicación. El número de muertos causados por los efectos de la radiación desde el día siguiente al día del bombardeo hasta hoy, sobrepasa la cifra de 25.000, y los nacimientos de seres tarados imputables a tal causa, no bajan de 18.000.Este es el balance siniestro de la barbarie democrática y del terrorismo aéreo de “los buenos” a los más de 60 años de aquel genocidio.

20
17
Genocidio Católico-Japones
Genocidio Católico-Japones
InfoporAnónimo12/3/2011

Los pasados días 6 y 9 de agosto se cumplieron 60 años del crimen horrendo y la atomización de las dos únicas ciudades japonesas que albergaban importantes comunidades cristianas, Hiroshima y Nagasaki. Las víctimas japonesas por los bombardeos terroristas norteamericanos ascienden a 300.000, y las víctimas japonesas causadas por la atomización de Hiroshima y Nagasaki fueron de 125.000 (70.000 muertos en Hiroshima y 55.000 en Nagasaki ). Por lo tanto, el total de víctimas japonesas del terrorismo aéreo sería de 425.000 muertes causadas por crímenes de guerra en violación de las Convenciones de Ginebra y la Haya.Durante la Segunda Guerra Mundial , el 6 de agosto de 1945, se lanzó la primera bomba atómica con fines militares sobre Hiroshima , en Japón. La bomba atómica de Hiroshima , conocida como “Little boy”, fue arrojada por un bombardero llamado “Enola Gay”. Esta bomba produjo la muerte instantánea de 70.000 personas y la destrucción total de 6.5 km. cuadrados de la ciudad. En los cuatro meses siguientes murieron 19.000 personas más. La estimación final es de más de 200.000 víctimas inocentes. Todos los embarazos en un radio de más de 3.2 kilómetros no finalizaron con éxito. Se incrementó escandalosamente el número de casos de leucemia y otros cánceres.Anteriormente a esto, en 1939, Otto Hahn , físico alemán de renombre mundial, que recibió el Premio Nobel de Física en 1945 por sus trabajos sobre la fisión del uranio, descubrió que mediante el bombardeo de núcleos de uranio por neutrones se producía el fenómeno llamado “kernspaltung” o desintegración nuclear. El 6 de enero de 1939, la revista alemana “Ciencias Naturales” publicó el feliz resultado de las experiencias realizadas a este respecto en el “Kaiser Wilhelm Institute”. Dice Salvador Borrego en “Derrota mundial” que en dicho Instituto trabajaba una hebrea, Lisa Meitner, quien se trasladó a Suecia y comunicó a New York todo lo que sabía acerca de los experimentos atómicos alemanes. Según Louis Marschalsko en “World conquerors” la tal Lisa Meitner informó a New York a través de un físico danés, correligionario suyo.Pronto se formó en New York un clan de científicos que, basándose en los descubrimientos de Otto Hahn y sus colaboradores del “Kaiser Wilhelm Institute” y en sus propios conocimientos, se dispuso a producir la bomba atómica para Norteamérica. O, más exactamente, para la Norteamérica de Roosevelt, puesto que ni el Congreso, ni el Senado, ni el propio Gobierno fueron informados.Formaban este equipo los judíos Albert Einstein, emigrado de Austria; Robert Oppenheimer, graduado en la Universidad de Gottingen; Léo Szilárd, de Budapest; Klaus Fuchs, de Alemania, que tras haber traicionado a Alemania, traicionó a su patria adoptiva, USA, y se fue a vivir a la Alemania del Este; y una “rara avis”, un “gentil”, el italiano Fermi, cuyas ideas comunistoides nunca fueron un secreto para nadie.La financiación del “Proyecto Mannhattan” – nombre clave que fue dado a la producción de la bomba atómica – corrió a cargo, exclusivamente, de judíos. Lewis Strauss, uno de los managers de la fabulosa banca “Kuhn, Loeb & Co.” y antiguo consejero financiero de otro atomista hebreo, David Lilienthal, aseguraba la coordinación entre científicos y banqueros judíos.En 1942 todavía llevaban los alemanes una gran ventaja en el campo de la investigación nuclear. Pero los sabotajes sufridos en las investigaciones de la planta atómica de Peenemünde por escrúpulos humanitarios, así como los bombardeos de la RAF, hicieron demorar la producción de la bomba. Cuando la guerra terminó, el 9 de mayo de 1945, Alemania poseía el secreto de la bomba atómica, mientras que los sabios que trabajaban en el “Proyecto Mannhattan” aún no habían llegado a encontrar el sistema del detonador. Fue, precisamente, la incautación de los secretos atómicos alemanes lo que permitió a los yanquis ultimar la construcción de su primera bomba “A” que sería arrojada en Hiroshima .De haber dispuesto, asimismo, de unos meses más, la Luftwaffe hubiera podido contar con nuevos carburantes sintéticos cuya puesta a punto había pasado ya del plano experimental.Si Italia, España, y la mayoría de sus aliados, no la hubieran abandonado y traicionado en pleno combate, no cabe duda de que Alemania hubiera dispuesto de esos preciosos cuatro meses que separaron su derrota de su triunfo. Cuatro meses que significaron el triunfo de la democracia y, paralelamente, quiérase o no admitir, la derrota de Europa.Volviendo al tema que nos ocupa, y tras este paréntesis necesario para explicar el desarrollo de la bomba atómica, a pesar de los espectaculares éxitos japoneses de 1942 y 1943, que llevaron a Japón a Nueva Guinea y Birmania, las tres cuartas partes de las fuerzas japonesas estaban entretenidas en la lucha contra el coloso chino, y no pudo hacer frente a la superioridad numérica y material de sus enemigos.En Extremo Oriente, el terrorismo aéreo de la aviación norteamericana contra Japón no presentó, en un principio, rasgos de tan excepcional crueldad como la desplegada en Alemania. No obstante, debe mencionarse el bombardeo de la ciudad de Toyama, de unos 125.000 habitantes, a finales de 1944. Según el historiador Martin Caidin en “A torch to the enemy”, los edificios de la ciudad fueron destruidos en un 98.6%. Tokyo sufrió varios bombardeos, el mayor de ellos a finales de mayo de 1945. En ese ataque, aunque se atacaron fábricas, se bombardeó también el núcleo urbano de la población. Se ha llegado a decir que se produjeron 500.000 víctimas en un sólo día, la cifra más baja dada por la literatura aliada es de 130.000. Es decir, más o menos Hiroshima y Nagasaki juntas, aunque no se han dado datos oficiales contrastables. Desde luego, y tal como reconoce la revista propagandística norteamericana, en español, “En Guardia”, núm. 9, año 4, “tan destructiva fue la campaña que las autoridades japonesas se vieron obligadas a retirar de Tokyo a la mayor parte de la población”. El padre espiritual de estos bombardeos contra Japón fue el General Curtis Emerson Le May, un hebreo que ya se había distinguido en los ataques aéreos contra las ciudades alemanas, desde 1942 hasta 1944. Se ha pretendido que ese ataque a Tokyo fue un simple bombardeo de un objetivo militar, pese a que, como ya se ha indicado, en ese bombardeo también se atacó al núcleo urbano de la población que, obviamente, no era un objetivo militar. Ahora bien, lo que en modo alguno pueden considerarse ataques a objetivos militares fueron las dos bombas atómicas lanzadas por los norteamericanos contra Hiroshima y Nagasaki . Se ha pretendido que el Presidente Truman ordenó personalmente ambos ataques atómicos contra esas ciudades para forzar a Japón a pedir la paz y ahorrar así derramamientos ingentes de sangre norteamericana. El argumento sería válido de no mediar dos hechos que lo invalidan por completo:1) A principios de 1945, el Mikado hizo tanteos de paz, a través de la URSS, pues lejos de atacar a los soviéticos, como a ello se había comprometido Japón, firmó con Moscú un tratado de alianza en 1942, cediendo a la URSS sus reservas carboníferas de Sakhalin y absteniéndose de atacar a los mercantes norteamericanos que llevaban mercancías al puerto de Vladivostock. El signatario de ese pacto tan beneficioso para la URSS, fue el hebreo Salomón Lozovski. También tanteó la paz a través de Suecia, pero Roosevelt lo rechazó, exigiendo una rendición incondicional, como lo señala Georges Ollivier en “Franklin Roosevelt, l´homme de Yalta”. Japón debía ser aplastado y eliminado como gran potencia.2) En mayo de 1945, unos días después de la capitulación de Alemania, Suzuki, el nuevo Presidente del Consejo de Ministros de Japón, ofreció retirar todas las tropas japonesas de Birmania, China, Malasia y todas las islas que aún conservaban en el Pacífico. Sólo pidió la no-ocupación de la metrópoli y que fuera respetada la Familia Imperial. El ofrecimiento se hizo a través de los servicios diplomáticos del Vaticano, especificando que es “una base de negociación”, lo que equivale a decir que se trata de un mínimo, y que otras exigencias norteamericanas podían ser discutidas y, consiguientemente aceptadas. Pero el nuevo Presidente Truman siguió los pasos de su predecesor Roosevelt, y rechazó la oferta japonesa. Así lo confirma Robert E. Theobald en “Last secret of Pearl Harbour”.Incluso en Norteamérica era “Vox populi” que Tokyo quería la paz. El día 6 de agosto de 1945, un avión bombardero norteamericano, el “Enola Gay”, dejó caer la primera bomba atómica sobre Hiroshima , que no poseía ningún objetivo militar, ya que la ciudad estaba desprovista de objetivos militares y, lógicamente, de defensas antiaéreas. Setenta mil personas perecieron en el acto. Japón pidió oficialmente la paz. Washington preparó cuidadosa y laboriosamente su respuesta a la petición japonesa. Muy laboriosamente, para que Stalin tuviera tiempo de denunciar su tratado con Tokyo, declarar la guerra a Japón y poder así participar como “beligerante” en la Conferencia de paz. Lo hizo el día 8 de agosto. Veinticuatro horas después, otra bomba atómica fue arrojada sobre Nagasaki . Cincuenta y cinco mil muertos. El Imperio del sol naciente pidió la paz de nuevo, y por cuarta vez, anunció oficialmente su rendición incondicional y su capitulación. Esta vez, Truman, magnánimo, se la concedió, aunque, eso sí, incondicionalmente.El caso es, no obstante, que esa “incondicionalidad” sería, en la práctica, mucho menos dura que la rendición incondicional impuesta a Alemania. De hecho, los norteamericanos aplicaron las condiciones que pedía Japón a Truman en el mes de mayo de 1945, pero la diferencia práctica es enorme: De haber aceptado la petición nipona de mayo de 1945 – que equivalía, a todos los efectos, a una rendición sin condiciones – la URSS no hubiera tenido tiempo de declarar la guerra a Japón (lo que fue insólitamente solicitado por Truman) y no se hubiera podido inmiscuir en los asuntos de Asia oriental. El rechazo de la petición del Presidente Suzuki en mayo de 1945 trajo como consecuencia que, al final de la guerra en Extremo Oriente, los soviéticos, que no dispararon un sólo tiro contra los japoneses, fueron los únicos que obtuvieron ganancias territoriales en Extremo Oriente, ocupando el sur de la gran isla de Sakhalin y Manchuria, lo que les fue revalidado en el tratado de paz, y apoderándose de las islas Kuriles que aún no han devuelto a Japón. En cambio, todos los que efectivamente lucharon contra Japón saldaron su participación en la “victoriosa” contienda con pérdidas territoriales: Los chinos, que lucharon contra Japón desde 1931 recibieron, como premio, la implantación del comunismo, posibilitada por Washington. Los norteamericanos, que son los que realmente vencieron en el campo de batalla, perdieron las Filipinas. Los ingleses y los holandeses, que encajaron los duros golpes iniciales del Mikado, desaparecieron como primeras potencias en Asia y perdieron sus imperios asiáticos. ¡Magnífico balance! Todo eso, por el criminal retraso en aceptar una capitulación. Todo eso, para poder largar dos bombas atómicas sobre dos ciudades indefensas. Pero, ¿por qué Hiroshima y Nagasaki ?Llegados a este punto, no podemos pasar por alto la interesante observación hecha por un escritor católico inglés, Arthur Kenneth Chesterton, quien recuerda en “Candour” lo siguiente:“La primera comunidad católica de Japón se hallaba precisamente en Hiroshima .La primera comunidad protestante y segunda cristiana, en número de practicantes, tras Hiroshima , se hallaba precisamente en Nagasaki .La orden de que se lanzaran esas bombas la dio personalmente el Presidente Harry Salomon Schippe Truman.La escuadrilla a la que pertenecía el avión bombardero homicida de Hiroshima , “Enola Gay”, se llamaba “Dreams of David” (“Sueños de David”).El piloto que arrojó la primera bomba atómica, Thibbets, era de la misma extracción racial que el Presidente Truman y el Rey David”.La “verdad” oficial asegura que los libros de Monniot, Julius Streicher, y Mullins sobre crímenes rituales judíos son una falsedad, pero analizando los móviles, los ejecutores y las víctimas de estos dos horrendos genocidios, cabe dar paso a la duda razonable.No podemos cerrar el “caso” de Hiroshima y Nagasaki sin mencionar que, desde entonces, cada año han venido pereciendo supervivientes de la horrorosa matanza, y a consecuencia de la misma, y como ejemplo de ello, la prensa mencionó hace muchos años, en junio de 1979, el suicidio de uno de ellos que, tras soportar más de 30 años los males causados por la radiación, puso fin a sus días al declarársele un cáncer ocasionado por la radicación. El número de muertos causados por los efectos de la radiación desde el día siguiente al día del bombardeo hasta hoy, sobrepasa la cifra de 25.000, y los nacimientos de seres tarados imputables a tal causa, no bajan de 18.000.Este es el balance siniestro de la barbarie democrática y del terrorismo aéreo de “los buenos” más de 60 años despues de aquel genocidio .

0
0
L
La Atracción De La Teocrácia
InfoporAnónimo11/27/2011

Mientras huimos de la decadencia, debemos observar por donde pisamos.Recientemente asistí a una reunión llamada Sonidos de Esperanza, que reunió a líderes cristianos desde países predominantemente musulmanes como Egipto, Líbano, y el Jordán. Escuchando sus reportes de la vida como una minoría asediada en una región turbulenta me hizo pensar sobre la relación entre el Cristianismo y el Islam.Hace algunos años un hombre musulmán me dijo, "No encuentro dirección en el Corán sobre como los Musulmanes deben vivir como una minoría en una sociedad ni encuentro dirección en el Nuevo Testamento de cómo los Cristianos deben vivir como una mayoría". Él apunta una diferencia central entre dos formas de fe. Una, nacida en Pentecostés, tiende a prosperar a través y aun en contra de la cultura, a veces coexistiendo con gobiernos opresivos. El otro, anclado geográficamente en la Meca, fue fundado simultáneamente como religión y estado.Como resultado, en países estrictamente musulmanes, la religión, la cultura y la política están unidas. Mientras que en las administraciones de las escuelas de EE.UU. se debate la legalidad de un minuto de oraciones no sectarias en los juegos de fútbol, en los países musulmanes el comercio y el transporte se detienen para atender al llamado de oración cinco veces al día. Muchos musulmanes buscan la adopción oficial de la ley Shari'ah, derivada de escritos sagrados y semejante al código que todo lo abarca del Pentateuco.Impulsados por un celo teocrático, el Islam conquistó tres cuartas partes de todo el territorio cristiano durante la edad media. En respuesta los cristianos, quienes tenían poca tradición de guerra santa, iniciaron las cruzadas. a través del tiempo, los cristianos occidentales separaron la iglesia y el estado y respetaron la libertad religiosa. en última instancia, Europa se identificó como una cultura "post-cristiana". Notablemente, no existen sociedades "post-musulmanas" excepto en las regiones donde el Islam fue expulsado por la fuerza.La cultura teocrática también abre la posibilidad para la coerción moral. como los cristianos tenemos conocimiento de nuestra propia historia. En Algeria, los Islámicos radicales cortaron los labios y narices de musulmanes que fumaban y bebían alcohol. En algunos países musulmanes, la policía de la moral golpeó públicamente a una mujer que se atrevió a usar un taxi sin estar acompañada de su esposo, o que conduce un auto sola. El adulterio o la conversión al Cristianismo puede garantizar una sentencia de muerte.Salman Rushdie dijo que la verdadera batalla de la historia se pelea entre el epicúreo y el puritano. El péndulo de la sociedad oscila entre "todo está permitido" y "¡Oh, no, no lo hagas!": La restauración vs. Cromwell, la Aclu (Unión Americana de Libertades Civiles) vs. la derecha religiosa, secularistas modernos vs. fundamentalistas islámicos. La recompensa de un millón de dolares por la cabeza de Rushdie prueba este punto.Los Cristianos en el Este Medio no se oponen a todas las restricciones morales del Islam. Un egipcio me dijo que no podía registrarse en un hotel con una mujer a menos que probara que ella era su esposa -una política que aprecia, así como su esposa. La mayoría de los Cristianos con los que he hablado en esta conferencia preferirían criar a sus hijos en una sociedad islámica estrictamente vigilada antes que en los Estados Unidos, donde la libertad tan a menudo conduce a la decadencia.El sentido de una cultura unida impregna todos los niveles de la sociedad islámica, comenzando con la familia. Emigrantes del Este Medio al Occidente se impresionan de encontrarnos arrastrando a los niños de preescolar al hogar de cuidado diario y a los mayores a un ancianato. Un buen musulmán valora el grupo sobre el individuo. Entendiendo esto, dice un Americano que vive en Egipto, podría ayudar a explicar la indignación y la violencia que surgió por las caricaturas daneses sobre el profeta Mahoma:La fundación de la sociedad Árabe no es el individuo, sino la comunidad: en primer lugar, la familia, luego la familia extendida o clan, luego la comunidad religiosa, y luego la nación. Con esta cosmovisión, si los caricaturistas en Dinamarca insultan al Islam y a su profeta, y si el líder de Dinamarca ["La comunidad Danesa"] no lo denuncia rotundamente, entonces los musulmanes interpretamos que él y los Daneses apoyan las caricaturas y el insulto. Mientras el primer ministro Danés expresó públicamente su desaprobación, también compartió que no era ilegal en Dinamarca, ya que existe la libertad de expresión y de prensa individuales. Irónicamente, esta declaración fue interpretada por la comunidad Islámica como apoyar las caricaturas. Las dos cosmovisiones culturales no fueron capaces de entenderse la una a la otro en lo absoluto.Escuchando de primera mano como la cultura Islámica incrementó mi entendimiento, pero también me hizo preocupar por mi propia sociedad. Las mismas cosas que repudiamos en el Islam, algunos cristianos encuentran tentadoras. Nosotros también, buscamos poder político y un código legal que refleje una moralidad elevada. Nosotros, También, compartimos una preocupación por criar a nuestros niños en un clima de decadencia moral. Nosotros, También, tenemos la tendencia de ver a otros (incluyendo a los musulmanes) como una comunidad estereotipada, antes que como individuos. ¿Nos volveremos hacia nuestra versión del fundamentalismo radical del Islam hoy en día?

10
14
S
Saltarello
InfoporAnónimo11/6/2011

El saltarello o salterello era una danza viva y alegre mencionada por primera vez en Nápoles durante el siglo XIII. Ha sobrevivido la música, pero no se conocen las pautas la danza propiamente dicha. Se interpretaba en un ritmo ternaria y se llamó así por su peculiar paso saltado, tomando su nombre del verbo italiano saltare [‘saltar’].HistoriaEl saltarello gozaba de gran popularidad en las cortes de la Edad Media en Europa. Durante el siglo XV, la palabra saltarello se convirtió en el nombre de un paso de baile en particular (un doble salto en el tiempo débil final o inicial) y el nombre de un ritmo musical (ternario rápida), que aparecen en muchas danzas coreografiadas. Danzas enteras consistentes sólo en el paso y rtimo del saltarello se describen como bailes improvisados en los manuales de baile del siglo XV en Italia. (El primer tratado de baile que se ocupó del saltarello fue la obra de Antonio Cornazzano de 1465.) Este paso y ritmo no aparecen en los manuales de la danza del siglo XVI, más que de pasada. Durante esta época, el saltarello se bailaba por grupos de cortesanas vestidas de hombres en mascaradas. El saltarello dio lugar a la quadernaria en Alemania, que fue derivó en el saltarello tedesco (saltarello alemán) en Italia.Saltarello como danza folclóricaAunque fue una danza de la corte napolitana en el origen, el saltarello se convirtió en la típica danza popular italiana de Ciociaria y una tradición favorita de Roma en el Carnaval y las fiestas de la cosecha de Monte Testaccio. Después de presenciar el Carnaval Romano de 1831, el compositor alemán Felix Mendelssohn incorporó la danza en el final de una de sus obras maestras, la Sinfonía Italiana. El único ejemplo de saltarello en el norte de Italia es el saltarello romagnolo de Romaña.El saltarello sigue siendo una danza folclórica popular que se baila en las regiones del sur de Italia central, tales como Abruzos, Molise (en estas dos regiones se utiliza el nombre en femenino: saltarella), Lazio y Marche. La danza se toca generalmente en la gaita zampogna o en el organetto, un tipo de acordeón diatónico, y está acompañado por un tamborello. En la provincia de Amatrice se toca una versión muy particular de saltarello en una forma rara de zampogna llamada "Le ciaramelle d'Amatrice". Tradicionalmente, esta danza se interpreta en las celebraciones de bodas después de la salida de la pareja de recién casados de la iglesia.Saltarello en la música medievalLa principal fuente para la música del saltarello medieval italiano es un manuscrito toscano de finales del siglo XIV o principios del XV etiquetado en la Biblioteca Británica como "Add. 29987". La forma musical de estos cuatro saltarelli tempranos es la misma que la de la estampie. La obra más conocida del citado manuscrito es el segundo saltarello de la colección.--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Diferentes VersionesBardic "Saltarello" link: http://www.youtube.com/watch?v=n6GexOGgYYUDead Can Dance "Saltarello"link: http://www.youtube.com/watch?v=r6iIP8j8ROYAnonyme "Saltarello"link: http://www.youtube.com/watch?v=aOAPDRr7Eg0Arany Zoltán "Saltarello"link: http://www.youtube.com/watch?v=e8aQm3SoyI4The Dufay Collective "Saltarello"link: http://www.youtube.com/watch?v=gjmbEHcKDs0

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.