miguelaldana
Usuario (Guatemala)
Esta información la comparto, con el único propósito de dar a conocer un poco más acerca de este Síndrome, que al igual que yo, les cueste conciliar el sueño durante la noche, por el motivo de mantener esa sensibilidad en las piernas de día y de noche, que con el tiempo se torna desesperante y molesto. Síndrome de las piernas inquietas Aún existe la idea entre la población de que el síndrome de piernas inquietas es una invención. Pero nada más lejos de la realidad. Esta enfermedad, que produce innumerables reacciones molestas, sobre todo en las extremidades inferiores, pone en jaque la salud y calidad de vida de los afectados. Por esta razón, es tan importante su diagnóstico y tratamiento inmediato, así como la incorporación de hábitos saludables que ayuden a controlar síntomas. ¿Qué es el síndrome de piernas inquietas? El síndrome de piernas inquietas o SPI es un trastorno neurológico que provoca sacudidas, picores, nerviosismo, hormigueo, pinchazos, calor e incluso dolor en las extremidades inferiores cuando la persona se encuentra relajada o en reposo -de hecho, aparece con mayor intensidad durante la noche-, por lo que no puede parar de moverlas. Las molestias suelen reducirse si se mueven las piernas, por eso la mayoría de los afectados optan por caminar –de ahí que también se conozca a los afectados como andadores nocturnos–. Pero estos síntomas, en grado moderado o severo, conllevan dificultad para conciliar y mantener el sueño, lo que deriva en un agotamiento, dificultad de atención y alteraciones en el estado de ánimo. Los síntomas diurnos tampoco deben perderse de vista. Nuevos datos revelan que casi siete de cada diez pacientes con SPI también sufren crisis sintomáticas durante el día, que principalmente suelen manifestarse en los momentos de inmovilidad. A las personas afectadas por el síndrome de piernas inquietas les cuesta permanecer sentados y estar relajados, lo que les impide realizar acciones normales para los demás como conducir, ir a eventos culturales e incluso trabajar. Causas El síndrome de las piernas inquietas (SPI) se presenta más frecuentemente en personas de mediana edad y en adultos mayores. Esta afección empeora con el estrés y su causa se desconoce en la mayoría de los pacientes. Este síndrome puede ocurrir con mayor frecuencia en pacientes con: - Enfermedad renal crónica - Diabetes - Deficiencia de hierro - Mal de Parkinson - Neuropatía periférica - Embarazo - Uso de ciertos medicamentos, como cafeína, bloqueadores de los canales del calcio, litio o neurolépticos - Abstinencia de sedantes Este síndrome se transmite con frecuencia de padres a hijos y esto puede ser un factor cuando los síntomas comienzan a temprana edad. El gen anormal aún no ha sido identificado. El síndrome de las piernas inquietas puede ocasionar una disminución en la calidad del sueño (insomnio). Esta falta de sueño puede llevar a somnolencia diurna, ansiedad o depresión y confusión o lentitud en los procesos de pensamiento. Síntomas Este síndrome lleva a sensaciones en la parte inferior de las piernas entre la rodilla y el tobillo. La sensación provoca molestia a menos que se muevan las piernas. Estas sensaciones: - Por lo regular ocurren en la noche cuando uno está acostado o algunas veces durante el día cuando uno se sienta por períodos prolongados. - Se pueden describir como de arrastre, gateo, dolor, tirón, ardor, hormigueo o borboteo. - Pueden durar una hora o más. - Algunas veces pueden ocurrir en la parte superior de las piernas, los pies o los brazos. Usted sentirá un deseo irresistible de caminar o mover las piernas que casi siempre alivia la molestia. La mayoría de los pacientes tienen movimientos rítmicos de las piernas durante las horas de sueño, llamados trastorno de movimiento periódico de las extremidades (PLMD, por sus siglas en inglés). Todos estos síntomas a menudo interrumpen el sueño. Los síntomas algunas veces pueden dificultar el hecho de sentarse durante los viajes por aire o en automóvil o a lo largo de las clases o las reuniones. Los síntomas pueden empeorar durante los períodos de estrés o trastorno emocional. Tratamiento No existe cura conocida para el síndrome de las piernas inquietas. El tratamiento está orientado a reducir el estrés y ayudar a la relajación muscular. Las siguientes técnicas pueden ayudar: - Ejercicios de estiramiento suave - Masajes - Baños calientes Las dosis bajas de pramipexol (Mirapex) o ropinirol (Requip) pueden ser muy efectivas para controlar los síntomas en algunas personas. Si usted presenta una interrupción grave del sueño, el médico le puede prescribir medicamentos como el Sinemet (un medicamento antiparkinsoniano), gabapentina y pregabalina, o tranquilizantes como el clonazepam. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar somnolencia diurna. Los pacientes con deficiencia de hierro deben recibir suplementos de este elemento. Algunas veces, las dosis bajas de narcóticos pueden aliviar los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Pronóstico Este síndrome no es peligroso ni potencialmente mortal y no es una señal de un trastorno serio; sin embargo, puede ser molesto y perturbar el sueño, lo cual puede afectar su calidad de vida.