michaelbay
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En concreto, tanto el etanol como los polifenoles presentes en el vino tinto tienen distintos efectos beneficiosos sobre las moléculas inflamatorias causantes de la aterosclerosis en sus estadios tempranos, según el estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, en el que también se sostiene que la combinación de ambos es más eficaz en pacientes con alto riesgo cardiovascular. Estas son las principales conclusiones de este trabajo llevado a cabo por tres grupos del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn) , dirigidos por Ramón Estruch, Francisco José Tinahones y Dolores Corella. Se trata, según una nota del Ciberobn, del primer ensayo clínico que demuestra los efectos beneficiosos del etanol y los polifenoles, sustancias químicas presentes en las plantas. Los investigadores han detallado que se ha denominado “ paradoja francesa ” a la observación de que los habitantes de Francia sufren una incidencia “ relativamente baja ” de enfermedad cardíaca, a pesar de tener una dieta rica en grasas saturadas. Esto llevó a especular con la posibilidad de que se debiese a una mayor consumo de vino tinto, que contiene una elevada concentración de polifenoles, potencialmente beneficiosos para el corazón. “ Pero lo que hasta ahora nunca se había demostrado era que el etanol o contenido alcohólico también contribuyese a reducir la inflación arterial y celular ” , según este estudio. Para llegar a las conclusiones sobre las “ bondades ” del consumo moderado del alcohol, los investigadores del Ciberobn reclutaron a 73 varones con alto riesgo cardiovascular con edades comprendidas entre los 55 y 75 años. Se seleccionó a los que eran consumidores moderados de alcohol (de una a tres bebidas al día) y tenían diabetes o tres de los siguientes factores de riesgo cardiovascular: tabaquismo, hipertensión arterial, colesterol, sobrepeso u obesidad y/o antecedentes familiares de enfermedad coronaria prematura. De los 73 preseleccionados, 67 cumplieron con los criterios de inclusión. El estudio incluyó tres períodos de cuatro semanas después de uno previo de lavado de dos semanas en el que a los voluntarios se les pidió que no consumieran bebidas alcohólicas. Todos los sujetos recibieron vino tinto (272 mililitros, 30 gramos de etanol/día) , la misma cantidad de polifenoles pero sin alcohol en forma de vino de color rojo y ginebra (que no contiene polifenoles; 100 miligramos, 30 gramos de etanol/día) durante cuatro semanas. Antes y después de cada intervención se analizaron 18 biomarcadores inflamatorios en suero y siete celulares y fueron evaluados. Los investigadores comprobaron que la prueba sólo de alcohol (ginebra) ejerció un efecto antiinflamatorio en pacientes de alto riesgo y disminuyó los niveles de algunos marcadores inflamatorios. Además, corroboraron que la combinación de etanol y polifenoles del vino afecta más a los pacientes con alto riesgo cardiovascular. “ El estudio provee una nueva e importante evidencia mecánica de que la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular entre los bebedores de vino tinto observado en la mayoría de los estudios epidemiológicos puede ser consecuencia de una combinación de ambos, el alcohol y los polifenoles del vino, y no sólo de estos últimos como se creía hasta ahora ” , según Estruch.
BUENOS AIRES. La facturación de la industria del software en Argentina registró el año pasado un incremento interanual del 20 por ciento, hasta los 3.120 millones de dólares, informó el Ministerio de Industria en un comunicado. Este sector logró además en 2011 aumentar sus exportaciones en un 13 por ciento y crear 10.000 puestos de trabajo. El sector es uno de los incluidos en el Plan Industrial 2020, presentado el año pasado por el Gobierno argentino, y que para el caso específico de la producción de software plantea como objetivo un crecimiento del 190 por ciento en una década. El plan prevé que la industria del software alcance para 2020 ventas externas por 3.000 millones de dólares, una facturación por 7.400 millones de dólares y una fuerza laboral de 130.000 puestos de trabajo, frente a los cerca de 60.000 actuales. En la actualidad, Argentina exporta software y servicios informáticos a medio centenar de países, la mayoría latinoamericanos, pero también a Estados Unidos, Canadá, Italia y España. El sector, compuesto por 3.800 pymes, había logrado en 2010 ventas por 2.600 millones de dólares y exportaciones por 663 millones. En julio de 2011, el Parlamento argentino aprobó una reforma a la ley de promoción de la industria del software y de los servicios informáticos que otorga mayores beneficios fiscales a las empresas exportadoras y agiliza la acreditación de estos incentivos.
CHICAGO. Las uvas, ricas en potasio y antioxidantes, y la soja podrían ser armas eficaces para prevenir la hipertensión, factor importante de riesgo cardiovascular, de acuerdo a dos estudio revelados este domingo. Los trabajos fueron presentados en la 61ª conferencia anual de la American College of Cardiology reunida en Chicago (Illinois, norte) este fin de semana. Con respecto a las uvas, es el primer estudio controlado científicamente que confirma el efecto del consumo cotidiano de esta fruta para rebajar la presión arterial en las personas pre-hipertensas. El estudio ha llevado a 46 hombres y mujeres a medir el consumo de uvas tres veces al día, comparándolo con el consumo de galletas y otras colaciones que no contenían nada de frutas o legumbres. Para la soja, los investigadores han analizado las muestras de un estudio iniciado en 1985 para analizar el riesgo de enfermedades coronarias en los jóvenes adultos estadounidenses. Esta investigación financiada por el Instituto Nacional de Salud (NIH, por su siglas en inglés) contó con 5.115 estadounidenses blancos y negros de entre 18 a 30 años que los examinó en diferentes intervalos. El estudio presentado este domingo se concentró sobre los efectos de las isoflavonas, que la soja contiene en gran cantidad, para rebajar la presión arterial. Las isoflavonas son sustancias próximas a los estrógenos humanos, la hormona femenina y contribuye a la producción de óxido nítrico, conocido por dilatar los vasos sanguíneos y reducir la presión arterial. Las personas con pre-hipertensión tienen una presión arterial sistólica situada entre 120 y 139 mm/Hg y diastólica entre 80 a 89 mm/Hg. Cerca de uno de cada tres estadounidenses adultos se ajusta a esta definición, según los Centros federales de control y de prevención de enfermedades (CDC). “Nuestro estudio muestra que si usted eligió comer uvas o galletas de chocolate, le irá mejor elegir las uvas, por lo menos le servirá para rebajar la presión arterial”, afirmó el Dr. Harold Bays director del Centro de investigación de Louiseville (Kentucky) sobre artereoesclerosis y metabolismo, principal autor del estudio. Los resultados muestran en efecto que las personas que consumieron uvas registraron una baja neta de su presión sistólica a la cuarta, octava y duodécima semana (de -4,8% a -7,2% o de menos 6 a menos 10,2 mm/Mg). El Dr. Bays no ha identificado como las uvas actúan sobre la presión arterial, pero recordó que estas frutas son muy ricas en potasio y antioxidantes como los polifenoles. “Las uvas son ricas en potasio, conocido por hacer bajar la presión arterial”, dijo este médico cuya investigación fue financiada por una organización que alienta el consumo de esta fruta y que está subvencionada por los productores californianos. Subrayó que es necesario hacer ensayos clínicos más extendidos para confirmar sus resultados. En el grupo de estudio sobre las isoflavonas, los que consumieron más esta sustancia diariamente (más de 2,5 miligramos) tuvieron una presión arterial sistológica claramente más baja (-5,5 mm/Mg en promedio) que los individuos que absorbieron menos de 0,33mg. Fue suficiente con tomar un vaso de leche de soja que contiene 22 mg de isoflavonas, precisó Safiya Richardson, la principal autora, quien termina su doctorado de medicina en la Universidad de Columbia (Nueva York). Este estudio también demostró que los afroamericanos, grupo étnico con una fuerte tendencia a la hipertensión, eran beneficiados por los efectos de las isoflavonas, dijo Richardson. De acuerdo a esta investigadora, este estudio facilitaría los ensayos clínicos para probar científicamente la acción de las isoflavonas sobre la presión arterial