mfortinero
Usuario (Argentina)
El sonido mas débil del Universo Crean un micrófono cuántico, capaz de registrar ondas sonoras de un tamaño mucho menor al de un protón. La cámara de resonancia utilizada en el experimento ¿Cuál es el sonido más débil del Universo? Debido a nuestras limitaciones biológicas, por más que lo intentemos, jamás podríamos detectarlo utilizando nuestros propios oídos, pero con la tecnología de nuestro lado, la historia es diferente. Así como el fotón es el cuanto de la luz (y la radiación electromagnética en general), lo que se denomina fonón es el sonido más sutil y débil del Universo. La Universidad Chalmers de Tecnología en Suecia ha desarrollado un micrófono cuántico en su búsqueda, tan sensible que puede registrar ondas sonoras de trillonésimas de metro de amplitud, mucho menor que el tamaño de un protón. Si fuéramos capaces de escuchar “todo”, probablemente nos volveríamos locos, pero si queremos escuchar sonidos increíblemente débiles, necesitamos ayuda, y una muy grande. Por esa razón, un equipo de físicos en la Universidad Chalmers de Tecnología en Suecia han creado un micrófono cuántico sobre un chip semiconductor enfriado a temperaturas muy cercanas al cero absoluto. El micrófono es tan sensible que puede captar ondas sonoras con una amplitud de algunos attómetros (la trillonésima parte de un metro). Con esas dimensiones (por debajo del tamaño de un protón), se entra de lleno en la acústica cuántica, y el objetivo de este micrófono y sus creadores es el llamado “fonón”, el equivalente sónico al fotón. Cerca del gigahercio Su fonón tiene una frecuencia cercana a un gigahercio, muy por encima de los 20 kilohercios (Khz) que los humanos pueden escuchar (eso sin considerar la pérdida natural de la capacidad auditiva), terriblemente agudo. El fonón podría ayudar en el desarrollo de los ordenadores cuánticos. Se estima que estos ordenadores utilizarán luz para procesar información, pero una onda de sonido lo suficientemente pequeña podría cumplir el mismo objetivo. La exploración del fonón es en cierta forma “terra incognita”, ya que nadie lo ha "visto" en acción antes, y nada mejor que el micrófono más sensible del planeta para estudiar su comportamiento.

El gran desgarramiento, el final del Universo. Científicos describen cómo se producirá el Big Rip, una inquietante hipótesis cosmológica sobre el destino del Cosmos, y calculan cuánto tardarían la Vía Láctea, el Sol y la Tierra en desaparecer hechos añicos El final del Universo, todavía es un misterio Una de las hipótesis más populares sobre el destino final del Universo es la denominada Big Crunch o Gran Implosión, por la que el cosmos en expansión se va frenando poco a poco hasta que todos los objetos (las galaxias, las estrellas, los planetas...) se acercan de nuevo y vuelven al punto original en el que comenzaron en el Big Bang. Pero existe otra teoría, una de las más aceptadas en la actualidad, llamada Big Rip o Gran Desgarramiento, en la que la energía oscura, la misteriosa fuerza opuesta a la gravedad y que se considera responsable de que el Universo se expanda cada vez más deprisa, juega un papel fundamental. Aunque este escenario es igualmente trágico, aquí se propone exactamente lo contrario; el Universo no se contrae, sino que se expande tanto que llega a un punto en el que todo lo que existe se desgarra, como si fuera un pañuelo en manos de dos niños que tiran con fuerza cada uno hacia el lado contrario. Cinco científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, el Instituto de Física Teórica de la Academia China de Ciencias y la Universidad de Pekín han calculado recientemente cuánto queda para este trágico final. Podemos estar tranquilos: ninguno de nosotros lo verá dentro de casi 17.000 millones de años. Durante milenios, dicen los investigadores, los seres humanos han reflexionado acerca de dos preguntas fundamentales: «¿De dónde venimos?» y «¿Hacia dónde vamos?», preguntas que han estimulado el debate teológico y filosófico. «Gracias al rápido desarrollo de la cosmología moderna, en las últimas tres décadas los científicos han obtenido algunas pistas importantes para responder a estas preguntas», afirman. Los investigadores creen que la misteriosa energía oscura, que conforma el 74% del Universo (solo el 4% es materia ordinaria y otro 20% materia oscura), jugará un papel importante si se quiere pronosticar la duración de los tiempos. En concreto, los científicos creen que las propiedades de la energía oscura decidirán qué es lo que ocurrirá. Si el Universo contiene suficiente energía oscura, si la densidad energética (w) de la energía oscura es <-1 en algún momento del futuro, se desgarrarán todos los objetos del Universo. Eso es el Big Rip. La Tierra, 16 minutos antes. Una de las cuestiones más intrigantes es cuándo llegará ese día del juicio final. Según los cálculos de los investigadores, el tiempo que queda para el Universo termine es 16,7 Giga años (es decir, 16.700 millones de años). Pero, ¿qué pasará con las galaxias y estrellas? La repulsión gravitatoria de la energía oscura aumentará de forma continua hasta superar todas las fuerzas que sostienen los objetos entre sí y estos serán destrozados. Ningún objeto podrá escapar de este destino. De nuevo según sus cálculos,-si todo permaneciera entonces milagrosamente como hasta ahora y presumiendo que el Sol y la Tierra todavía existieran, se trata tan solo de un juego teórico- , la Vía Láctea quedaría hecha añicos 32,9 millones de años antes del Big Rip; dos meses antes del día del apocalipsis la Tierra sería arrancada de la órbita del Sol. Cinco días antes, la Luna nos sería arrebatada y el Sol se destruiría 28 minutos antes del final de los tiempos. Finalmente, 16 minutos antes de que todo acabase, la Tierra explotaría. Al menos, por lo que los científicos saben sobre la energía oscura, todavía tenemos un futuro muy largo por delante.

Japón lanza con éxito al espacio el transportador de carga Kounotori III. Transportador Kounotori III La Agencia espacial de Japón, JAXA, lanzó hoy con éxito el transportador no tripulado Kounotori III (HTV3), cargado de suministros para la Estación Espacial Internacional (EEI) desde el centro espacial de Tanegashima (suroeste del país). El Kounotori III («Cigüeña blanca III») es un transportador de 10 metros de largo y 4,4 metros de ancho, portador de hasta 6 toneladas de comida, ropa e instrumental de investigación que volará a una altitud de unos 400 kilómetros alrededor de la tierra, informó la JAXA. Según la Agencia Aeroespacial nipona, el cohete se lanzó a las 11.06 hora local (02.06 GMT) para, quince minutos más tarde, separarse de la lanzadera y entrar en la ruta prevista a la altura estipulada. Se espera que el transportador atraque en la Estación Espacial Internacional el próximo 27 de julio y regrese a la Tierra un mes después, el 28 de agosto, según detalló la agencia. El transportador, el tercero que la JAXA lanza al espacio, será acoplado a la EEI por un brazo robótico operado por la tripulación de la estación entre los que se encuentra el astronauta japonés Akihiko Hoshide, que llegó al semana pasada al espacio a bordo de una nave rusa. Tras permanecer en la EEI, la nave será cargada con desechos de la estación y emprenderá viaje de regreso para desintegrarse una vez reingrese en la atmósfera terrestre. El lanzamiento ha generado una gran espectación entre los japoneses, que han acudido en masa a la isla de Tanegashima, en la provincia de Kyushu, para no perderse la oportunidad de ver la salida del Kounotori III. En la pequeña isla, hoteles, pensiones y alquileres de coches completaron sus plazas y las empresas operadoras de las atracciones turísticas, como los deportes náuticos, se han preparado para la gran acogida de turistas, según destacaron los medios locales. Japón desarrolla desde 2003 un intenso programa espacial que, basado en su tecnología puntera, pone acento en la exploración planetaria y de asteroides. Lanzamiento del transportador. Estación espacial Internacional.
Diez claves sobre el Curiosity antes de su descenso en Marte. El rover es el vehículo más avanzado que se ha construido nunca para explorar más allá de la Tierra. Llega al Planeta rojo el día 6 de agosto. Skycrane, la grúa que depositará a Curiosity sobre la superficie de Marte. Se acerca un nuevo hito de la era espacial. El día 6 de agosto aterrizará en Marte la nave de exploración extraterrestre más avanzada que se ha construido: el rover Curiosity. Si su compleja secuencia de aterrizaje funciona correctamente, recorrerá durante al menos dos años el cráter Gale y enviará a la Tierra información sin precedentes del planeta rojo. ¿Qué has de saber antes de que la misión Mars Science Laboratory comience? 1. ¿Qué es Curiosity? Es el rover más avanzado que se ha construido nunca. Un todoterreno robot preparado para explorar Marte. Pesa casi una tonelada e incluye todo tipo de instrumental científico. Funciona gracias a un RTG (Generador Termoeléctrico por Radioisótopo), una «pila nuclear» —de plutonio 238— con más de diez años de autonomía. Mide tres metros de largo —como un Mini Cooper— y más de dos metros de altura, tiene seis ruedas y apenas puede avanzar 200 metros en una hora. 2. ¿Y qué es Mars Science Laboratory (MSL)? Es la nomenclatura que comparten dos cosas diferentes. Por un lado es el nombre de toda la misión y por otro, el nombre de la sonda espacial que ha llevado el rover hasta ahí. La «envoltura» que se encarga de que Curiosity llegue hasta la superficie de Marte sano y salvo: su deflector térmico, el paracaidas, la grua que lo depositará en el suelo, etc. 3. ¿Dónde va Curiosity? El rover se dirige a un lugar conocido como cráter Gale. Es un cráter de impacto que se cree que tiene al menos 3.500 millones de años de antigüedad. Los científicos lo han elegido porque es una zona con muchos estratos geológicos a la vista y, además, otras muchas curiosidades geomorfológicas. Es decir, se cree que en el cráter se podrá leer en detalle buena parte de la historia geológica del planeta rojo. Cómo era su atmósfera, si tuvo agua o campo magnético. 4. ¿Cuál es el objetivo de la misión? Mars Science Laboratory quiere estudiar la habitabilidad pasada y presente de Marte. No va a buscar vida en el planeta rojo, sino a analizar en mayor detalle que nunca las opciones de que ésta exista, o haya existido. Para eso, además de la historia geológica del planeta también estudiará la atmósfera y la meteorología marciana. Curiosity lleva diez instrumentos científicos diferentes, cada uno dirigido por un equipo distinto de investigadores. Múltiples cámaras, un espectrómetro láser o una estación meteorológica. Todos, en cualquier caso, tecnología punta para soportar las duras condiciones marcianas y ofrecer los resultados más precisos. 5. ¿No va a buscar vida? El propósito de MSL no es encontrar vida en Marte. Técnicamente tampoco está preparada para hacerlo. Su propósito es conocer en detalle las condiciones de habitabilidad del planeta, que permitirán hilar más fino tanto a la hora de buscarla como para planear una potencial colonización humana. ¿Puede que se encuentre vida? Poder puede, pero es tan absolutamente improbable —por falta de instrumental e incluso de intención— que no hay que hacerse ilusiones. 6. ¿Cuánto tiempo va a estar activa? La misión MSL está prevista para dos años, pero Curiosity se ha construido para ser más resistente y poder operar mucho más tiempo. Sus hermanas pequeñas, Spirit y Opportunity, que llegaron a Marte a principios de 2004, han tenido vidas largas y provechosas. Aunque su vida útil prevista era de tres meses, Spirit cayó tras casi 2.300 días de operación. Opportunity aún envía datos a la Tierra. Ha multiplicado en más de treinta su vida operativa. Si todo sale bien, Curiosity puede pulverizar esas marcas. Su pila nuclear le permite seguir en funcionamiento sin depender de placas solares, que se deterioran rápido en Marte, y superar los diez años de trabajo continuo en el planeta rojo. 7. ¿Qué aporta España a la misión? España es un participante de pleno derecho de la misión Mars Science Laboratory. El Centro de Astrobiología del INTA-CSIC ha diseñado y fabricado la estación meteorológica que monta Curiosity. El instrumento se llama REMS y está encargado de estudiar, cinco minutos de cada sesenta, las condiciones meteorológicas. Temperatura, presión, velocidad del viento, temperatura del suelo o radiación ultravioleta son algunos de los parámetros que analizará. El investigador principal del instrumento REMS es Javier Gómez-Elvira. Él y su equipo se han traslado ya a California para trabajar con el resto de científicos de Mars Science Laboratory durante los tres primeros meses de vida de la misión. Como parte del equipo del MSL, los investigadores españoles parte de la misión tendrán acceso a todos los datos científicos que generen todos los instrumentos. 8. ¿Cómo envía los datos Curiosity y cómo se trabaja con ellos? El rover enviará los datos de sus experimentos a través de los satélites artificiales que orbitan el planeta rojo. Esto significa que habrá momentos con velocidades de transmisión relativamente buenas —parecidas a las de una conexión ADSL de hace un par de años— o otras en que sean muy flojas. Esto limita el total de información que puede llegar y obliga a todos los científicos de MSL a priorizar unas tareas sobre otras. De hecho, durante las primeras 90 jornadas de la misión, todos los científicos que trabajan en MSL estarán en la sede del Jet Propulsion Laboratory (JPL - NASA) en California para tomar esas decisiones, entre todos, día a día. 9. ¿Por qué han elegido una técnica tan complicada para el aterrizaje? La llegada al suelo marciano de Curiosity puede ser o un éxito espectacular o un estrepitoso fracaso. Tienen que salir muchas cosas bien para que el gigantesco rover pose sus seis ruedas sobre la tierra de Marte sin problema alguno. A pesar de los múltiples retos, este método de aterrizaje es el que se ha considerado más seguro y viable para el éxito de la misión. Pero recuerda: tiene que frenar desde más de 20.000 km/h en siete minutos. Un deflector térmico para la entrada en la atmósfera, un paracaídas gigante para llevarlo por debajo de la velocidad del sonidos y una «grua» estabilizada en el aire por cohetes deberán hacer su trabajo sin supervisión humana alguna. 10. ¿Podremos ver el video del aterrizaje? Sí. La nave lleva una cámara que tomará imágenes —a diez fotogramas por segundo— del descenso en Marte. Aun así, éstas no se emitirán ni en directo ni siquiera los primeros días. Poner el rover en funcionamiento exige mucho trabajo y, como es material no prioritario —porque si puede enviarlo es que ya sabes que ha llegado bien—, pasarán meses hasta que se envíe a la Tierra y se haga público. Crater Gale, zona de descenso. Relieve coloreado del mapa del cráter Gale, basado en datos de una cámara estéreo de ala resolución. Está marcado con una elipse donde el MSL va a descender.

Los 7 minutos de terror del Curiosity en Marte, en directo. Después de unos días de incertidumbre, la NASA consigue recolocar en órbita una sonda indispensable para ver al minuto el descenso y el aterrizaje del mayor y más sofisticado rover enviado al Planeta rojo Sonda Mars Odyssey. Seguramente, en los cuarteles de la NASA se habrá escuchado más de un suspiro de alivio. Hace unos días, la agencia espacial estadounidense admitía en una rueda de prensa que la sonda Mars Odyssey, encargada de registrar el descenso y aterrizaje del rover Curiosity el próximo 6 de agosto en un cráter de Marte -una peligrosísima maniobra de gran precisión- podría ser incapaz de enviar la señal al encontrarse en una órbita diferente por un fallo técnico. Si esto se produjera, el vehículo tendría que aterrizar a ciegas y el mundo no sabría hasta un tiempo después si su último enviado al Planeta rojo, el más complejo y sofisticiado, ha llegado sano y salvo. Tendríamos que cruzar los dedos y esperar. Por fortuna, los ingenieros han sido capaces de recuperar el sistema y recolocarlo en la órbita correcta, así que, como estaba previsto, la nave podrá confirmar en directo la llegada del valioso artefacto. Ocurra lo que ocurra, lo veremos al minuto. La participación de Odyssey es esencial. La Mars Science Laboratory, la nave que porta al Curiosity, podrá enviar información directamente a la Tierra cuando entre en la atmósfera marciana. Pero justo antes del aterrizaje, nuestro planeta se encontrará por debajo del horizonte de Marte desde la perspectiva de la nave espacial, lo que pondrá fin a esa ruta de comunicación directa. Aquí es donde entra en juego Odyssey. El satélite cambió su órbita alrededor del ecuador del planeta por un fallo técnico. En una órbita distinta, era imposible ver y grabar los siete minutos de descenso y aterrizaje, siete minutos que la NASA, debido a su gran riesgo, ha calificado sin remilgos «de terror». «Es lo más difícil que se haya intentado en la historia de la exploración planetaria robótica», afirmó en su día John Grunsfeld, administrador de Ciencia Espacial de la NASA en Washington. Sin una maniobra de reposición, la sonda hubiera sobrevolado el área de aterrizaje dos minutos después de la llegada del Curiosity. Sin embargo, los ingenieros han conseguido dar un pequeño «empujón» a la sonda, de forma que ahora «opera con total normalidad». link: http://www.youtube.com/watch?v=2PHOQVKU810 Recreación del descenso y aterrizaje del Curiosity en Marte. Búsqueda de vida «La información que estamos recibiendo indica que la maniobra se ha completado como estaba planeado», ha afirmado Gaylon McSmith, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena (California). «Odyssey ha estado trabajando en Marte más tiempo que cualquier otra nave espacial, por lo que es conveniente que tenga un papel especial en el apoyo a la llegada del nuevo rover», ha apuntado. Los otros dos orbitadores de Marte, Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Express, de la Agencia Espacial Europea, también estarán en condiciones de recibir las transmisiones de radio del Mars Science Laboratory durante el descenso. Sin embargo, solo Odyssey podrá retransmitirlo en directo. Odyssey llegó a Marte en 2001. Además de realizar sus propias observaciones científicas, ha servido como un relé de comunicaciones para los rovers Spirit y Opportunity. También es posible que siga al Curiosity durante dos años. El Curiosity llegará a Marte alrededor de las 7.31 (hora peninsular española) del 6 de agosto, como estaba previsto. Descenderá a los pies del monte Sharp, en el centro de cráter Gale. Durante su misión, buscará componentes químicos básicos para la vida. Fecha del descenso: 6 de agosto de 2012 a las 2:31 AM hora argentina.
House: el factor Lisa Edelstein... Después de siete temporadas (unas mejores que otras), la producción de House enfrenta una situación imprevista que afectaría el rumbo de la serie. El drama de la vida real comenzó a unas semanas de los upfronts, cuando se dio a conocer que parte de los actores que conforman el reparto regular se encontraban en negociaciones de contrato para el siguiente año. Ante tal escenario FOX frena cualquier noticia de renovación. Los aludidos eran Lisa Edelstein, Robert Sean Leonard y Omar Epps. Al confirmar el regreso de los últimos dos, la cadena anuncia la renovación de la serie… creyendo que Lisa Edelstein llegaría a un acuerdo. No podían estar más equivocados. De acuerdo con David Shore, creador y productor ejecutivo de House, la salida de Edelstein resultó algo totalmente inesperado; se esperaba el regreso de la actriz para una octava temporada. Moving On — el episodio final de temporada — fue creado bajo está idea, considerando un cierre en la relación entre Gregory House y Lisa Cuddy como parte de la trama a explorar durante el siguiente año. De saber sobre la salida de la actriz, Shore hubiera preparado un final distinto. Hasta el momento la producción no sabe si contará con la presencia de Edelstein para uno o dos episodios de la siguiente temporada, razón por la cual planean el rumbo de la temporada sin su participación. Sin duda el peso de esta decisión cae sobre los guionistas, quienes dedican tiempo en la creación de tramas para Lisa Cuddy, uno de los personajes más queridos por los fanáticos, además de ser un pilar importante en el universo del Princeton Plainsboro Teaching Hospital. Sobre ello comenta Peter Blake, co-guionista de Moving On: La parte más difícil sobre su salida es que perdemos a un personaje importante del cual escribir historias. Creo que todos saben que los guionistas no tienen nada que ver con su salida. Es importante porque la dinámica entre Cuddy y House es una de las razones que leva a la gente a ver el programa. Era uno de los motores de la serie y una de las razones que la mantiene activa. La salida de Lisa Edelstein coincide con una temporada irregular de la serie (quizá la peor a mi gusto). El arco principal se dedica a un House enamorado de Lisa Cuddy, sin miedo a resultar herido de la relación y que, al final, termina mal; personalmente la considero el principio del fin de la serie. A pesar de la relación personal entre estos dos personajes, se mantenía la profesional. Como algunas vez Wilson comentó, Cuddy es la única que puede soportar a House como empleado. Ahora el reto será ocupar ese lugar, pues el doctor Gregory House seguirá al frente del equipo de diagnóstico, según indica David Shore. House no será totalmente cambiado o diferente. La serie es lo que es. Yo soy quien soy. Escribo lo que me resulta interesante y así siempre ha sido. Tenemos un equipo veterano de guionistas y no dejaremos que la serie se vaya en picada. Simplemente no lo haremos. Tengan paciencia con nosotros, fanáticos. Convertiremos esto en una oportunidad, lo prometo. Encontraremos la forma de traer algo nuevo a la serie, que entusiasme a los fans otra vez. Se trata de convertir estos obstáculos en oportunidades. De eso se trata la vida. Amé a Cuddy y Lisa, pero está hecho y ahora hay que seguir adelante. La producción de House enfrenta un reto importante, sin saber todavía si está será la última temporada de la serie. Independientemente a esta decisión, David Shore promete una gran temporada. ¿Le creemos? Aunque soy fanática de Lisa Cuddy, no me molestaría que el personaje tuviera está despedida “abierta”; mucho hemos soportado esta temporada. Lo que realmente me preocupa es el rumbo que tomará la serie. Personalmente, creo que es hora que David Shore, Greg Yaitanes, Katie Jacobs, Hugh Laurie y compañía enfrenten esta realidad para que puedan preparar un final digno de la serie. De cualquier forma, a estas alturas, con las salidas del reparto y demás complicaciones, ya espero el E! True Hollywood Story. Por Becky Santoyo Fuente A mi con que se quede Olivia Wilde me alcanza...