megafachito
Usuario (Argentina)
¿Por qué el dolor a veces es placentero? Cuando una zona corporal recibe algún daño, los nociceptores -receptores del dolor- viajan por la médula espinal y comunican la información al cerebro. Este ordena inmediatamente la producción de un neurotransmisor, la endorfina. Esta es un opiáceo con acción analgésica. En determinadas circunstancias que requieren un sobreesfuerzo, como una relación sexual, la producción de este neuropéptido aumenta y así el dolor se puede convertir en placer con más facilidad. Hay algo paradójico en esta conversión. Muchos biólogos creen que el origen de las endorfinas hay que buscarlo en la necesidad de hacer más soportable la muerte a manos de un depredador. De hecho se encuentra una mayor cantidad de estas sustancias del placer en los animales que son presas potenciales de carnívoros. Su secreción les ayudaría a tener una muerte más feliz... o menos dolorosa. Según esta teoría la vieja unión entre el sexo y la muerte volvería a hacerse presente cuando unimos el placer y el dolor.
La Nota Curiosa: a mayor sexo, menor estrés Cuanto más sexo practicamos, más bajos son los niveles de estrés del organismo. Así se desprende de un reciente estudio llevado a cabo por Benedetta Leuner y sus colegas del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton (EE UU) del que se hacía eco la revista científica PLoS One. En una serie de experimentos, Leuner y su equipo demostraron que si bien una experiencia sexual aislada causa un aumento a corto plazo en el nivel de cortisol (la hormona del estrés) en roedores, tal y como ocurre tras el ejercicio físico, múltiples experiencias sexuales a diario durante un período de dos semanas consiguen reducir drásticamente la liberación de cortisol. A este efecto anti-estrés se suma que practicar sexo asiduamente aumenta la neurogénesis (formación de nuevas neuronas) y el número de conexiones entre células nerviosas, además de reducir drásticamente los niveles de ansiedad.