martinhetfild
Usuario (México)

hoy les traigo un post acerca de los minerales que considero más hermosos que se han encontrado en la naturaleza. Como saben, un mineral es un conjunto de elementos químicos aglomerados por enlaces y por otras cuestiones que son la presión al igual que la temperatura. Se clasifican según su composición química en: sulfuros, óxidos, hidróxidos, haluros, elementos nativos (puros en la naturaleza), silicatos, boratos, carbonatos, etc. Galena (PbS) Fluorita CaF2 Los usos principales industriales de la fluorita son la elaboración del ácido fluorhídrico y en la fabricación del acero. Torbernita Cu (UO2)2(PO4)2 12H2O Se utiliza para obtener uranio. Clinoclasa (Cu3AsO4(OH)3) Ópalo en geoda (SiO2•nH2O) (mineraloide) Sirve como materia prima en las industrias de la piedra tallada. Crocoíta (PbCrO4) Por su escasez, es interesante para los coleccionistas. Celestina (SrSO4) GIF Se emplea en la preparación de nitrato de estroncio para fuegos artificiales y para la refinación de azúcar de remolacha. Cacoxenita (Fe3+)24AlO6(PO4)17(OH)12·75H2O Oro nativo (Au) Se valora no sólo por su belleza sino por su resistencia a la corrosión y por su facilidad de manipulación. Se utiliza en monedas y joyas aleado con otros metales para darle la dureza necesaria. Hemimorfita Zn4Si2O7(OH)2·H2O GIF Se emplea como mena secundaria de zinc. Gracias por visitar este post, espero te haya gustado el contenido . Cualquier ayuda que puedas dejar, será de gran ayuda para que siga haciendo esto.

Este es mi primer post, espero te guste el contenido. TLAPALLI La palabra color en el lenguaje náhuatl es tlapalli. De ella se deriva el término tlapaleria. Una tlapaleria es un establecimiento comercial dedicado a la venta de pinturas (algunas de estas tiendas han ampliado tal especialidad). Éstos son algunos de los colores principales: Amarillo - Zacatazcalli Amarillo ocre - Tecozahuitl Amarillo intenso - Coztic Azul - Xiuhuitl Azul agua - Toxpalatl Azul celeste - Texotli Azul manchado - Cuitlatexotli Azul oscuro - Matlalli Azul turquesa - Tlaliac Blanco - Iztac Blanco grisáceo - Tizatl Blanco moteado - Chiotl Café claro - Quapachtli Morado - Cacamoliuhqui Morado oscuro - Yapalli Negro - Tliltic Negro intenso - Huizache Negruzco - Yayauhqui Rojo - Tlapauhqui Rojo ceniciento - Tlapalnextli Rojo vivo - Cuezalli Rojo óxido - Tlahuitl Rosa - Xochipalli Rosa morado - Xocoatole Turquesado - Xiuhtic Verde - Xiuhuitl Verdeazul - Chalchíhuitl Verde claro fino - Quiltic Verde medio - Nochtli Verde intenso - Quilpalli Verde oscuro - Matlaltic Violeta - Matlaxóchitl Como el náhuatl es una lengua profundamente metafórica, cada término del color está ligado a su uso simbólico. En la lengua náhuatl abundan los prefijos que orientan las palabras hacia un colo específico. Iztac es todo lo blanco y aparece como raíz en Iztaccíhuatl, la mujer blanca; en iztacayotl, que significa blancura; iztac amatl, papel blanco; e iztac octli, vino blanco. La raíz iztac también se uso en los elementos fundamentalmente blancos, como la plata o iztac teocuitlatl y iztlatl, sal. Lo mismo sucede con el negro o tliltic, que marca la pauta de color en tlitlatl, agua negra; tlilxóchitl, flor negra o vainilla, tliltic tepuztli o hierro, y tlilli, palabra con que se identificaba todo tipo de tinta. Asimismo, coztic es la radical del amarillo en coztomate o tomate amarillo, y cozquemitl, vestido de tela amarilla; además de que cozauqui es la palabra que antecede a cualquier objeto amarillo o rubio, y coztli es el metal amarillo por excelencia, el oro. En lo que se refiere a las raíces gramaticales del color verde y azul, hay una serie de confusiones, pues el prefijo xiuhuitl (verde) lo mismo aparece en xiuhcac, casa verde, que en xiuhquilitl, azul de añil. Lo mismo sucede con matlalli, que indica color azul en matlatlatl o agua azul oscuro, y en matlallizli, obsidiana azul; pero también aparece en su versión verde en matlazáhuatl, sarna verde, y en Matlalcue, la del faldellín verde. para entender su particular visión de estos colores, habría que imaginar el panorama que cotidianamente contemplaban los antiguos mexicanos: lagos, ríos, chinampas rebosantes de plantas, fundidos en una sola imagen, donde se mezclan los azules del agua con los verdes de los sembradíos. El náhuatl es una lengua pródiga en palabras relacionadas con el agua y la fertilidad, lo cual explica por qué varios de los colores listados anteriormente sean términos descriptivos de la gama que va de los verdes a los azules. Para los indigenas el verdeazul era un color puro, casi primario, indiferenciado por una naturaleza que se niega a separarlos. Los aztecas llamaron al mar agua celeste porque consideraban que el verde-mar se fundía con el cielo-azul a través de un canal en el horizonte. Xihuitl es el nombre del dios más antiguo e importante en la cultura nahoua, el dios del fuego, el elemento más reverenciado y temido por los pueblos primitivos: el Señor Azul. Xihuitl tuvo otros nombres que ayudan a entender su magnitud y significación; uno es Huehueteotl, el dios viejo, el padre de los dioses, el más antiguo; otro, Izcozauhqui, el cariamarillo, y otro más, Cuezaltzin, que significa llama de fuego. Como dios del fuego, Xihuitl es el principio creador, el que permite la vida sobre la tierra, que da calor y abrigo a los macehuales. Tras la llegada de un nuevo emperador, la figurado de Xihuitl dibujada en el tempo mayor, era modificada de tal manera que éste fuese idéntico con el nuevo monarca. Xihuitl presedía innumerables ceremonias del fuego; una cada año, otra cada cuatro años y la más importante al cumplirse el ciclo náhuatl de 52 años, en el que se festejaba el Fuego Nuevo. En todas ellas se sacrificaban cuatro esclavos que representaban los cuatro colores del fuego: el primero, llamado Xoxouhqui Xiuhtecutli, simbolizaba el fuego azul celeste; el segundo, Xocauhqui Xiuhtecutli, el fuegro amarillo; el tercero, Iztac Xiuhtecutli, fuego blanco, y el cuarto, Tlatlauhqui Xiuhtecutli, el fuego rojo. La cosmogonía náhuatl de los cuatro colores aparece en la leyenda de la creación del mundo. Se dice que antes que existiera el universo conocido sólo había un cielo que llamaban decimotercero, el hogar del Ser Supremo, Ometecuhtli y su esposa Omecíhuatl, que no tuvieron principio. Eran eternos. Esta pareja divina procreó cuatro hijos, Tezcatlipoca negro es el espejo humeante que adivina el verdadero fondo de los hombres, Tezcatlipoca azul Huitzilopochtli, el zurdo o siniestro, Tezcatlicopa blanco Quetzalcóatl y Tezcatlicopa rojo Xipe Totec, entre el maíz verde y la tierra de ocre. Después del diluvio los cuatro dioses abrieron cuatro caminos por debajo de la tierra para salir a la superficie y de ahí hasta el cielo, donde entintaron con sus colores cada rumbo: Este rojo Tezcatlipoca resurección, fertilidad, juventud, luz. Norte negro Tezcatlipoca noche, oscuridad, frío, sequía, guerra, muerte. Oeste blanco Quetzalcóatl nacimiento y decadencia, misterio del origen y del fin, antigüedad y enfermedad. Sur azul Huitzilopochtli luz, calor y fuego, clima tropical. Se dice que el camino que siguieron Quetzalcóatl y Tezcatlipoca negro, simboliza la primigenia lucha de dos religiones, quedó marcado en el cielo con la forma de una serpiente blanca Iztacmixcoatl, nombre que los antiguos mexicanos dieron a la Vía Láctea. La serpiente blanca, en su imagen diurna y terrestre, adquiere todos los colores del espectro y se convierte en el arco iris Cozamalotl. En el códice vaticano se ilustra cómo esos catro dioses se reunieron para planear la creación del mundo, misma que fue encomendada a los hermanos menores: Quetzalcoátl y Huitzilopochtli, quienes originaron todo lo que existe sobre la tierra y los 12 cielos: Omeyocan Cielo, lugar de la dualidad, morada de Ometecuhtli y Omecíhuatl, su mujer, donde abunda el placer y las riquezas Teotlatlauhco Donde está el dios rojo, esto es, el dios del fuego. Teocozauhco Donde está el dios amarillo, esto es, el dios del fuego celeste, el sol. Teoiztac Donde está el dios blanco, la estrella vespertina, la blanca luz. En este cielo había 400 hombres creados por Tezcatlipoca para que el sol comiese, los cuales eran de cinco colores: amarillos, negros, blancos, azules y colorados. Itzapannanazcayan Cielo de las tempestades, donde mora el dios negro, Mictlantecuhtli, el dios de los muertos; también es el cielo donde vive la luna. Ilhuicatl Xoxouhco El cielo azul que se ve de día. Aquí habitaban las culebras de fuego creadas por Xiuhtecutli de gran poder, ya que emitían cuatro colores diferentes. Ilhuicatl Yayauhco El cielo negro de la noche. Ihuicatl Mamoloaco El cielo en que se ven los cometas. Ihuicatl Huitztlan El cielo en que se ve la estrella de la tarde. Ihuicatl Tonatiuh El cielo en que se ve el sol. Ihuicatl Tetlaliloc El espacio o Citlalco, el cielo en que se ven las estrellas. Ihuicatl Tlalocan Metzli El cielo en que se ve la luna y en el cual están las nubes y el aire. Cinteteo son los llamados dioses de las mazorcas de maíz, que aparecen coloreados y en procesión en el Códice Borbónico, fueron creados por Quetzalcóatl y eran cuatro: Iztaccenteotl, la diosa del maíz blanco; Tlatlauhcacinteotl, el dios del maíz rojo o colorado; Cozauhcacinteotl, el dios del maíz amarillo, y Yayauhcacinteotl, el dios del maíz prieto. Para los aztecas, cuya idea religiosa del mundo estaba adherida enteramente al curso del sol, el oeste era una transfiguración del blanco. Entrada a lo invisible, casa de bruma por donde el sol se ocultaba. Los guerreros inmolados cada día para la regeneración del sol acudían al sacrificio con un plumón blanco, usando sandalias blancas que los aislaban del suelo en el vuelo blanco del alma. Los dioses del panteón azteca tenían ornamentos blancos. En la indumentaria del rey predominaba el blanco sobre el azul y estaba obligado a vestir el blanco en sus visitas de los templos. A los príncipes que se distinguían en las guerras se les exigía portar uniforme blanco con cenefa de colores. A los jefes inferiores les estaba prescrito el vestido blanco, adornado de plumas blancas de garza. Un lienzo blanco ceñido o trenzado al cabello, era señal de victoria en el simbolismo característico de los mensajeros de guerra. El blanco era el integrador de todos los colores, símbolo de la luza, del crepúsculo y del tiempo futuro. El negro, en cambio, era connotativo de noche y muerte. El diosMictlantecuhtli, amo y señor de los muertos, estaba pintado invariablemente de negro. En la fiesta de la mujer blanca Iztaccíhuatl, sacrificaban una esclava vestida de verde con tiara blanca, para significar que la montaña debía continuar verde, y su cima, blanca, con sus nieves eternas. En la cosmología prehispánica, el amarillo oro, siendo el color de la nueva piel de la tierra al comienzo de la estación de las lluvias, estaba asociado a la primavera. En las fiestas conmemorativas de dicha estación, los sacedortes se vestían con pieles pintadas de amarillo. En el panteón azteca, Huitzilopochtli, el guerrero triunfador, dios del sol del mediodía, aparecía pintado de amarillo y azul. Ometecuhtli, creador de todas las cosas que habitaban en la región más elevada de los cielos, está repesentado en el Códice Vaticano con un color natural en el rostro y amarillo en las manos: el color simbólico de la mujere. Xochiquetzal, diosa de la belleza y el amor, aparece pintada de amarillo y cubierta con ropajes azules. COLORANTES De la gama de colores fabricado en México, cuatro de ellos tuvieron un uso ilimitado: el azul de cocido de añil, el colorado de la grana o cochinilla, el anaranjado de los polvos de achiote y el negro de la madera quemada del Palo de Campeche. Los colorantes de origen mineral, de tierras, óxidos de hierro, de tizas y negros de humo, daban una gama de colores del ocre amarillo, del rojo al azul, del banco al negro. Para teñir cualquier cosa de color blanco los indígenas se servían de una piedra llamada quimaltizatl, que después de calcinada se parecía mucho al yeso fino, así como la tierra mineral tizatlalli, era amasada como el barro y reducida a bolsas, derivando de ella el nombre de tiza. Con respecto al azul, en sus tonos turquí y celeste, se obtenía del xiuhquilipitzahuac, planta equivalente a la del añil. La fabricación natural del añil fue muy común en Michoacán, sobre todo en la región de Cherán, donde las mujeres eran llamadas azuleras porque siempre traían las manos pintadas de azul. Los indígenas experimentaban con una y otra planta con tal de obtener tonos contrastantes. Hervían semillas de cacao, vainas de tamarindo, flores de jamaica, jugo de limones, cortezas de árboles, insectos, gusanos, piedras y hasta frutas. Con la pulpa machacada del capulín obtenían el morado, de los tallos machacados del girasol, xochipalli, lograban un hermosos color verde, y de la flor de muerto o cempoalxóchitl, el amarillo intenso. Con el algodón blanco y variedad de algodón coyuche- coyote-, se obtenían lienzos de un color café claro. Las maderas de los árboles, de ocote, huizache o palo de Campeche, eran maceradas hasta convertirlas en tintes de iban del color humo al negro. La corteza del colorín, llamado tzompantli, hervida con cal y orines producía el amarillo; mientras que la del encino colorado se utilizaba para lograr tonos marrones y oscuros. El violeta y el púrpura se obtenían de moluscos, especialmente del caracol, abundante en las costas rocosas del Pacífico. Las pinturas se aplicaban con palillos similares a los usados por chinos y japoneses. El caracol púrpura era objeto de objeto de rituales mágicos. Los mixtecos quienes le llamaban tucohoyi, sólo lo recolectaban en las noches de luna llena. Con destreza, oprimían suavemente los epérculos de los moluscos para que éstos expulsaran una espuma lechosa que se dejaba gotear sobre las madejas de estambre. Así, con las manos bañadas en "lágrimas de color púrpura", los indígenas rezaban al señor san Pedro, suplicándole permiso y protección para pintar sus hilos. PINTURA CORPORAL La pintura corporal era parte de la coquetería prehispánica. Las llamadas malas mujeres o alegradoras se teñían los cabellos con lodo y con añil para hacerlo brillante y reluciente. Las mujeres, con el deseo de gustar al hombre, se pintaban los pechos y los brazos con una labor muy fina de color azul y se embadurnaban el rostro con una grasa amarillenta llamada axin, de color mango y sumamente olorosa, que los aztecas obtenían de la molienda de un insecto llamado axocuilin, mismo que los mayas mezclaban con polvos de achiote para engalanarse el cuerpo y lucir un ligero bronceado color ladrillo. Los huicholes, al norte de Jalisco, en los días de fiesta les gustaba pintarse el rostro de amarillo y rojo Los caballeros del sol o comendadores de las águilas se teñían el pelo de la coronilla de sus cabezas, atado con una correaroja. Después de 20 hechos gloriosos recibían el título de cuachic y los rapaban, dejándoles un mechón grueso como el pulgar sobre la oreja izquierda, y la mitad de la cabeza pintada de azul y la otra de rojo o en algunos casos de amarillo. La pintura corporal era como un elemento mágico que impartía poder y protegía a los guerreros. Los hombres, cuando iban a la guerra, se untaban la piel con el color amarillo de la piedra tecozahuitl pulverizada, con lo cual creían causar horror y espanto a sus enemigos. En Michoacán los tarascos se distinguían por el blanco de sus calzones y camisa con ceñidores de colores vivo, y las mujeres por sus rebozos de zaul oscuro y rayas de azul claro. Los hombres otomíes también vestían de pantalón y camisa blancos en tanto que las mujeres llevaban faldas azuladas con rayas blancas y zagalejo blanco. Distintivos de los pueblos mayas fueron los colores rojos y amarillo. El rojo fue el preferido de los antiguos aztecas por la fusión simbólica de la sangre y el sol. Tarascos Otomíes Aztecas Entre los aztecas se nacía bajo un signo de color. Esto, porque cada año en la ceremonia del fuego nuevo dedicado a Xihuitlse honraba en especial a uno de sus cuatro colores: azul celeste, rojo, amarillo y negro. Unatradición que se conservo hasta después de la colonización española fue la de encender velas de color en la despedida a los muertos: el verde era para los niños; el blanco, para las señoritas; el azul, para los jóvenes, y el negro, para las personas de más edad. Gracias por pasar si te gustó deja puntos y comparte con tus amigos, me harías un gran favor.