martinaramel
Usuario (Argentina)

WASHINGTON.- Las inmensas plataformas de hielo de la Antártida están disminuyendo, carcomidas desde abajo por aguas cálidas, de acuerdo con una nueva investigación. Esto indica que el nivel del mar podría aumentar más rápidamente de lo que pronosticaban los científicos. El sector occidental de la Antártida pierde anualmente siete metros (23 pies) de su plataforma de hielo flotante. Hasta ahora, los científicos no sabían con certeza cómo sucedía o si podía deberse al calentamiento global provocado por la actividad humana. La respuesta, de acuerdo con un informe publicado el miércoles en la revista Nature, es que el cambio climático cumple un papel indirecto, pero con consecuencias mucho mayores que si el derretimiento se debiera solamente al calentamiento del aire. Hamish Pritchard, glaciólogo del British Antarctic Survey, dijo que las investigaciones mediante un satélite observador del hielo de la NASA demostraban que el calentamiento del aire por sí solo no explicaba lo que sucedía en la Antártida. Un estudio más detallado reveló una cadena de sucesos que explicaba la reducción de las plataformas de hielo. Veinte plataformas mostraron señales de derretimiento debido a la presencia de agua cálida abajo. Los cambios en las corrientes de viento impulsaban el agua relativamente más cálida hacia y por debajo de las plataformas flotantes. Los cambios en los vientos se deben probablemente a una combinación de factores, que incluyen la variación normal de la temperatura, el agujero de ozono y los gases de efecto invernadero, dijo Pritchard en una entrevista telefónica. A medida que las plataformas se derriten y adelgazan, la nieve y el hielo en los glaciares se desliza de aquéllas al mar, lo cual eleva su nivel. Las plataformas flotantes más gruesas generalmente impiden que la nieve y el hielo se deslicen al mar, pero no es lo que sucede ahora. Ese proceso en su conjunto causa un aumento mayor y más veloz del nivel del mar que el mero derretimiento de la nieve por el aire cálido en los glaciares mediterráneos, dijo Pritchard. "Significa que las planchas de hielo son muy sensibles a cambios climáticos relativamente sutiles provocados por el viento", precisó. Lo que sucede en la Antártida "puede haber generado ya un período de retroceso inestable de los glaciares", sostiene el estudio. Si todo el Manto de Hielo Antártico Occidental se derritiera, un proceso que tomaría varios decenios o incluso siglos, el nivel del mar se elevaría en unos tres metros (16 pies), según los científicos. El científico jefe de la NASA Waleed Abdalati, especialista en los hielos terrestres que no participó de la investigación, dijo que ésta "constituye un avance importante" y brinda información crucial sobre la manera como la Antártida contribuirá al aumento global del nivel del mar.
Un equipo franco-estadounidense de astrónomos halló un planeta del doble del tamaño de la Tierra, formado en gran parte de diamante y que registra altísimas temperaturas y orbita en torno a una estrella visible a simple vista. "La superficie de este planeta está probablemente recubierta de grafito y diamante en lugar de agua y granito", dijo Nikku Madhusudhan, de la Universidad de Yale (Connecticut), uno de los autores del descubrimiento publicado en la revista Astrophysical Journal Letters en el que también participa el Instituto de Investigación en Astrofísica en Toulouse, Francia. "Este es nuestra primera visión de un exoplaneta (fuera de nuestro sistema solar) rocoso, con una composición química radicalmente diferente a la de la Tierra", agregó Madhusudhan en un comunicado. Este exoplaneta, denominado 55 Cancri-e, tiene un radio dos veces más grande que el de la Tierra, de 12.747 kilómetros. Se encuentra a 40 años luz de nuestro planeta (un año luz equivale a 9.461.000 millones de kilómetros), en la constelación de Cáncer. 55 Cancri-e gira tan rápido que orbita alrededor de su estrella, llamada 55 Cancri, en sólo 18 horas, frente a los 365 días de la Tierra alrededor del Sol. También es mucho más denso que nuestro planeta, con una masa ocho veces superior. Las temperaturas en su superficie alcanzan los 2148 grados y lo hacen un lugar muy inhóspito. Este planeta fue observado por primera vez en 2011, cuando pasó delante de su estrella, lo que permitió a los astrónomos medir su radio. Esta información, combinada con las estimaciones más recientes de su masa, permitió deducir la composición química basándose en modelos informáticos de su interior y calcular todas las combinaciones posibles de elementos y componentes que producen estas características físicas específicas. Con carbono y sin agua Contrariamente a lo que los investigadores habían pensado inicialmente, el exoplaneta no contiene agua y parece estar compuesto principalmente de carbono en forma de grafito y diamante, así como de hierro y silicio. Según ellos, la cantidad de diamante podría representar al menos un tercio de 55 Cancri-e, o el equivalente a tres veces la masa de la Tierra. En comparación, el interior de la Tierra es rica en oxígeno, pero muy pobre en carbono, destacó Kanani Lee, geofísico de la Universidad de Yale y también autor del estudio. La identificación de este exoplaneta rico en carbono significa que "ya no podemos suponer que los planetas rocosos a distancia tienen la misma composición química, la misma atmósfera y la misma estructura interna que la Tierra", dijo Madhusudhan. Según los científicos, este descubrimiento abre nuevas vías para el estudio de los procesos geoquímicos y geofísicos de exoplanetas cuyo tamaño es similar al de la Tierra.
Varios bandeños fueron testigos involuntarios de una extraña escena en la vereda de una casa de la calle Chacabuco al 100, donde pudieron fotografiar a quien parece ser una mujer con un largo vestido blanco y una también abundante cabellera negra. La primera explicación esbozada por los protagonistas fue la de una aparición fantasmagórica, pero luego de ver detenidamente la fotografía no se advierten detalles que apoyen esta posibilidad, por lo que se sospecha que se trataba de una presencia real, de una persona en extraña actitud, en un horario totalmente inusual y con un atuendo nada común, frente a una casa cuya moradora más tarde relató que no pudo dormir y que escuchó ruidos extraños e inusuales esa noche. Analizando la situación, se llegó a la conclusión de que otra posibilidad era que en ese lugar se podría haber estado practicando algún tipo de rito desconocido. La llamada Todo comenzó alrededor de las 2.30 de la madrugada, cuando un remís de una empresa bandeña recogió a dos pasajeros en la plaza Belgrano, precisamente sobre la avenida del mismo nombre, para llevarlos hasta la calle Sarmiento entre Chacabuco y Ameghino. El relativamente breve viaje transcurrió normalmente hasta que el vehículo cruzó la calle 25 de Mayo para comenzar a circular por Chacabuco. Incluso la joven pareja de alrededor de 20 años, aparentemente novios, habrían estado jugando con su celular, sacándose fotos o enviando mensajes. El conductor, Diego Verón, no reparó en esta circunstancia hasta después del escalofriante episodio que les tocaría vivir. En efecto, al ingresar por la calle Chacabuco, a pocos metros del paso a nivel, la sorpresa del conductor del remís fue tal que instintivamente les advirtió a sus pasajeros, quizás para ratificar lo que veía, ya que no podía dar crédito a sus ojos: “¡Uy, mirá, una mujer de blanco!” Sorprendidos por la presencia de aquella figura, con apariencia femenina, con un largo vestido blanco cuyo extremo formaba un semicírculo a sus pies, sobre el cordón de la vereda, mirando hacia la casa, la pareja le pidió al chofer que detuviera la marcha, por lo que éste se orilló. Según el relato del remisero, inmediatamente detrás de ellos lo hizo un automóvil particular, un Peugeot 307 de color negro y también un sereno que pasaba por el lugar en bicicleta. Según el testimonio, todos fueron testigos de la misma presencia. El pasajero del remís apuntó con su celular y sacó una fotografía, y en ese preciso instante, la mujer giró hacia donde todos ellos estaban, provocándoles un susto mayúsculo: “Acelerá, acelerá”, le gritó el joven al remisero, mientras su novia profería un fuerte alarido. El conductor del Peugeot los imitó y todos fueron a detenerse en la esquina de la calle Sarmiento, desde donde volvieron la mirada hacia la vereda aquella, pero ya no vieron absolutamente a nadie.