marcelo347
Usuario (Argentina)

A 200 años del Cruce de Los Andes, Chile no reconoce aún a San Martín como su Libertador La batalla de Chacabuco. Litografía del artista francés Théodore Géricault Edwards Gajardo vive en Argentina desde el año 2009, es periodista y trabaja en la web de noticias Mendoza on Line. Hace unos años escribió allí un artículo con el título "San Martín libertador de Chile: una parte de la historia que allá nadie me contó", en el que relataba cómo recién al llegar a nuestro país tomó conocimiento de la magnitud de la expedición libertadora organizada por el general argentino, cuya figura, dice, "está (en Chile) debajo de la de (los chilenos) Bernardo O'Higgins, José Miguel Carrera o Manuel Rodríguez". "En la historia de Chile la figura del general José de San Martín no es destacada como la de un libertador -escribió Gajardo en aquella ocasión- y sólo se resalta su relación con Bernardo O'Higgins, como un gran aliado y amigo, pero muy lejos de la imagen de prócer que tiene en la Argentina". "Cuando vas a la escuela, te hablan de O'Higgins como el libertador y de San Martín como una especie de colaborador y te dicen que la batalla de Chacabuco la condujo O'Higgins", afirma Gajardo en charla con Infobae. Aclara sin embargo que hay una excepción a este "ninguneo": el ejército chileno, el sector que más rescata el rol de San Martín y estudia su gesta. "En esos círculos es muy valorado", afirma. Pero uno de los motivos de esta malversación histórica es la larga querella que enfrentó a los dos líderes independentistas de Chile, José Miguel Carrera y Bernardo O'Higgins. El cliché dice que el primero era republicano y el otro conservador; que uno quería una "revolución nacional chilena", mientras que el otro se subordinaba a los intereses porteños. Lo cierto es que, cuando los chilenos llegaron a Mendoza, tras ser derrotado el primer gobierno patrio en Rancagua por los realistas, San Martín se entendió de inmediato con O'Higgins y lo privilegió entre los demás jefes. No se equivocó. Carrera era demasiado vanidoso como para subordinársele. Y cuando San Martín y O'Higgins liberaron Chile ésa no fue para él una buena noticia, y no dudó en conspirar -incluso con el extranjero- para derrocar al nuevo gobierno independiente. "O'Higgins comulgaba con San Martín y estaba contra los Carrera. Muchos en Chile ven a San Martín como el hombre que mató a los hermanos Carrera", señala Gajardo, como uno de los motivos de la desconsideración hacia su figura. Se trata de otra tergiversación, ya que esos fusilamientos -fruto del exceso de celo de algunos funcionarios cuyanos- ocurrieron en ausencia de San Martín que incluso intentó impedirlos. En los años 90 y 2000, cuenta Gajardo, la televisión chilena emitió una serie, "Héroes", tendiente a mostrar a los próceres con un rostro más humano. San Martín no está en la lista; aparece sólo como personaje secundario. "Las últimas generaciones se quedan con esa historia, despreciativa hacia O'Higgins, el 'guacho Riquelme', le dicen por ejemplo, usando el apellido de su madre y en alusión a su condición de bastardo", comenta Edwards Gajardo. Recientemente también apareció un libro, que es best seller, La historia oculta de Chile, de Jorge Baradit, que llega a decir que, "técnicamente, San Martín invadió Chile" (ver video al pie de esta nota). Queda pendiente reconocer el papel de ideólogo y jefe de la expedición libertadora que desempeñó San Martín y de conductor de las dos batallas que le dieron la independencia a Chile. En Chacabuco, O'Higgins comandaba uno de los dos cuerpos en los que dividió San Martín su ejército. El otro lo dirigía Miguel Estanislao Soler, también relegado en el recuerdo. El general argentino condujo una batalla cuya suerte O'Higgins, por temerario, casi compromete, al lanzar el ataque prematuramente sin dar tiempo a Soler para completar la maniobra envolvente que debía realizar para caer sobre el flanco enemigo mientras el brigadier chileno atacaba de frente. Este contratiempo obligó a San Martín a intervenir personalmente en la batalla con la caballería. De hecho, esa fue la última vez que desenvainó el sable en un campo de batalla y la escena que inspiró la estatua ecuestre en la cual apunta con el dedo hacia adelante que hoy nos es tan familiar. Jorge Baradit, historiador mediático, efectista y por momentos de escasísimo rigor histórico, ha hecho sin embargo un aporte, como puede verse en el video a continuación. Pasemos por alto las flagrantes contradicciones en que incurre, como decir que San Martín invadió Chile -olvidando que estaba en manos de los realistas- o que en Chacabuco derrotó al ejército "chileno" (sic), cuando se trataba de tropas realistas, y segundos después sostener que, gracias a que San Martín cruzó Los Andes se salvó toda América. Rescatemos en cambio el hecho de que Baradit dedica buena parte de su intervención a exaltar la gesta del cruce de Los Andes, reconociendo que en la escuela chilena no le consagran ni 5 minutos al tema, pese a que la campaña de San Martín -dice Baradit- se equipara a otras hazañas militares como el desembarco en Normandía o el cruce de los Alpes por Aníbal. Es un aporte innegable y un primer paso hacia una mayor justicia histórica con San Martín.
José de San Martín VS Simón Bolívar José Francisco de San Martín y Matorras (Yapeyú, 25 de febrero de 1778-Boulogne-sur-Mer, 17 de agosto de 1850) fue un militar y político, cuyas campañas revolucionarias fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y Perú. Junto con Simón Bolívar, fue reconocido libertador de América por sus importantes contribuciones a la autodeterminación de una gran parte de la América española. En abril de 1784, cuando tenía seis años, llegó con su familia a Cádiz (España) ―previa estadía en Buenos Aires― y se radicó luego en la ciudad de Málaga. Comenzó sus estudios en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga en 1786. Ingresó posteriormente al ejército español e hizo su carrera militar en el Regimiento de Murcia. Combatió en el norte de África, luego contra la dominación napoleónica de España y participó en las batallas de Bailén y La Albuera. Con 34 años, en 1812, tras haber alcanzado el grado de teniente coronel, y luego de una escala en Londres, retornó a Buenos Aires, donde se puso al servicio de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Se le encomendó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo (que hoy lleva su nombre), que tuvo su bautismo de fuego en el combate de San Lorenzo. Más tarde se le encargó la jefatura del Ejército del Norte, en reemplazo del general Manuel Belgrano. Allí concibió su plan continental, comprendiendo que el triunfo patriota en la guerra de la independencia hispanoamericana solo se lograría con la eliminación de todos los núcleos realistas que eran los centros de poder leales a mantener el sistema colonial en América. Nombrado gobernador de Cuyo, con sede en la ciudad de Mendoza, puso en marcha su proyecto: tras organizar al Ejército de los Andes, cruzó la cordillera del mismo nombre y lideró la liberación de Chile, en las batallas de Chacabuco y Maipú. Luego, utilizando una flota organizada y financiada por Chile, y luego de recibir instrucciones del Senado de Chile, atacó al centro del poder español en Sudamérica, la ciudad de Lima, y declaró la independencia del Perú en 1821. Finalizó su carrera de las armas luego de producida la Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, en 1822, donde le cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú. Partió hacia Europa, donde murió el 17 de agosto de 1850. En Argentina se lo reconoce como el «Padre de la Patria» y el «Libertador», y se lo valora como el principal héroe y prócer del panteón nacional. En Perú también se lo recuerda como el «Fundador de la Libertad del Perú», el «Fundador de la República», el «Generalísimo de las Armas» y el «Libertador» del país. El Ejército de Chile le reconoce el grado de capitán general. Simón Bolivar (Llamado el Libertador; Caracas, Venezuela, 1783 – Santa Marta, Colombia, 1830) Caudillo de la independencia hispanoamericana. Nacido en una familia de origen vasco de la hidalguía criolla venezolana, Simón Bolívar se formó leyendo a los pensadores de la Ilustración (Locke, Rousseau, Voltaire, Montesquieu) y viajando por Europa. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. Afiliado a la masonería e imbuido de las ideas liberales, ya en 1805 juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas; además, suministró al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos. En 1810, aprovechando que la metrópoli se hallaba ocupada por el ejército francés, se unió a la revolución independentista que estalló en Venezuela, dirigida por Francisco de Miranda. El fracaso de aquella intentona obligó a Simón Bolívar a huir del país en 1812; tomó entonces las riendas del movimiento, lanzando desde Cartagena de Indias un manifiesto que incitaba de nuevo a la rebelión, corrigiendo los errores cometidos en el pasado (1812). En 1813 emprendió una segunda expedición militar, la «Campaña Admirable», que entró triunfante en Caracas; de ese momento data la concesión por el Ayuntamiento del título de Libertador. Aún hubo una nueva reacción realista, bajo la dirección de José Tomás Boves, que reconquistó el país para la Corona española, expulsando a Bolívar a Jamaica (1814-1815). Pero Bolívar lanzó una tercera revolución entre 1816 y 1819 que le dio el control efectivo de gran parte del territorio; dos años después, tras una tregua, aseguraría la independencia de Venezuela al derrotar a los españoles en la batalla de Carabobo (1821). Bolívar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia). Reunió entonces un Congreso en Angostura (1819) que elaboró una Constitución para la nueva República de Colombia, la cual llegaría a englobar lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá; el mismo Simón Bolívar fue elegido presidente de esta «Gran Colombia». Luego liberó el territorio de la Audiencia de Quito (el actual Ecuador) en unión de Antonio José de Sucre, tras imponerse en la batalla de Pichincha (1822). En aquel mismo año Simón Bolívar se reunió en Guayaquil con el otro gran caudillo del movimiento independentista, José de San Martín, que había liberado Chile y penetrado en Perú hasta ocupar la capital, sin lograr pese a ello la rendición de los realistas. Se trataba de estudiar la forma de cooperar en la liberación del Perú, pero ambos dirigentes chocaron en sus ambiciones y en sus apreciaciones políticas; San Martín, que se inclinaba por crear regímenes monárquicos encabezados por príncipes europeos, renunció a entablar una lucha por el poder (poco después se marcharía a Europa), dejando el campo libre a Bolívar. Bolívar pudo entonces ponerse al frente de la insurrección del Perú, último bastión del continente en el que, aprovechando las disensiones internas de los rebeldes, todavía resistían los españoles. Tras derrotarlos en Junín (agosto de 1824), en diciembre de 1824 obtuvo la más decisiva de sus victorias en la batalla de Ayacucho, que determinó el fin de la presencia española en Perú y en toda Sudamérica. Los últimos focos realistas del Alto Perú fueron liquidados en 1825, creándose allí la República de Bolívar (actual Bolivia). Bolívar, presidente ya de la «Gran Colombia» (1819-1830), lo fue también de Perú (1824-1826) y de Bolivia (1825-1826), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado «monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el ambicioso proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado. La verdad sobre San Martín y Bolivar La verdad sobre San Martín y Bolívar. Se ha encontrado una carta que arroja luces sobre las relaciones entre los dos libertadores. Y ahora, a callar todos… parece decir el profesor Armando Martínez desde lo alto de un hallazgo que aclara dos siglos de mitos y polémicas sobre el encuentro que sostuvieron el libertador Simón Bolívar y el emancipador de Argentina, Chile y Perú, José de San Martín. Se sabía que los dos gigantes de la historia latinoamericana se habían reunido en secreto en Guayaquil el 26 de julio de 1822, pero no se sabía lo que se dijeron en dicha ocasión. Es verdad que luego del encuentro San Martín renunció a continuar con su ejército y con la liberación del Alto Perú (la actual Bolivia), dejando hacer a Bolívar. Los historiadores se tiraban de los cabellos sobre las razones de este comportamiento sin lograr llegar a nada definitivo que arrojase luz sobre el “más grande de los misterios de la independencia de América Latina”. Era necesaria la obstinación de un misterioso profesor y una buena dosis de suerte para develar el enigma. Armando Martínez cuenta al semanario chileno “Semana” su descubrimiento. Se encontraba en Ecuador con motivo de unos estudios históricos, cuando en la caja 595 del fondo Presidencia de Quito que había pedido para consultar notó dos gruesos volúmenes de documentos del general José Gabriel Pérez, secretario de Bolívar. Y en el interior la copia de la carta confidencial escrita por Pérez, por orden de Bolívar, al entonces intendente de Quito para resumir el encuentro con San Martín. Una copia, decíamos, porque no existiendo en aquella época la carta a carbón, el único modo de mantener un archivo actualizado en los documentos y la correspondencia enviada era escribir un segundo ejemplar. Y es con éste que el profesor Armando Martínez se felizmente se encontró. ¿Qué se evidencia en la carta? ¿Sobre qué ilumina? Sobre las verdadera razones que movieron a San Martín a dar un paso al costado dejando que Bolívar concluyese la expulsión de los españoles de América Latina, para luego viajar a Europa y terminar sus días allí, en la oscuridad. Para muchos historiadores argentinos no fue otra cosa que la nobleza de ánimo y el desinterés de San Martín los que lo motivaron a dejar el camino libre a un Bolívar ambicioso y prepotente. Borges, el escritor nacional por excelencia, apasionado por los enigmas, amplía el escenario de las hipótesis en el Informe de Brodie con un cuento titulado Guayaquil, en el que recrea las intrigas del encuentro entre los dos padres de las naciones latinoamericanas. Y hace decir a uno de sus personajes: “Las explicaciones son muchas… algunos conjeturan que San Martín cayó en una trampa, otros, como Sarmiento, que era un militar europeo perdido en un continente que nunca entendió; otros, en su mayoría argentinos, le atribuyen un acto de abnegación; otros, el cansancio. Incluso hay quienes hablan de una orden secreta de no sé qué logia masónica. La carta hallada parece hacer justicia una vez por todas. Se deduce –como refiere el descubridor– que el encuentro entre San Martín y Bolívar fue cordial, y registra –otra sorpresa– un desacuerdo entre los dos sobre el tipo de gobierno que debía ser implantado en el Perú independiente (San Martín, contra la opinión de Bolívar, quería a la cabeza un príncipe europeo). Luego registra las quejas del primero sobre sus compañeros de armas que lo habían abandonado, así como su voluntad de renunciar al Protectorado de Lima. En la carta el secretario de Bolívar registra incluso la intención de San Martín de retirarse una vez terminada la guerra. San Martín elogia también la idea de Bolívar de crear una Federación de estados americanos, señala la dificultad de convencer a Buenos Aires a formar parte y ofrece sus oficios para regular los confines entre Colombia y Perú. Todo esto en tono amigable, dejando claro que su visita no tiene un carácter oficial ni objetivos políticos y militares. A Bolívar, por lo demás, resultó evidente que San martín no tenía ni las fuerzas ni el apoyo militar necesario para conducir sus tropas hasta la victoria final sobre los españoles. La carta, en efecto, aclara –con no poca desilusión para los argentinos– que la expulsión definitiva de los españoles del nuevo mundo, más que una cuestión de orgullo y ansia de poder, era, para Bolivar, una cuestión de estrategia militar.

Javier Milei: “El que dice neoliberal es un bruto” Más allá de que en Argentina imperan las ideas socialistas en la política, en las universidades y en los medios de comunicación ha ocurrido un hecho destacable y llamativo: el economista del momento es libertario. El programa que lleva de invitado a Javier Milei comprueba como su audiencia aumenta con cada aparición del economista, que poco tiene que ver con el resto de sus colegas. Tanto por su estilo como por su contenido. Durante su visita del viernes al programa de debate político más visto “Intratables”, el conductor Santiago del Moro interpeló a Milei sobre el nombre con el que el economista de moda denomina sus apariciones en los medios argentinos en redes sociales. “¿Por qué el “Tour de la Libertad”, Milei?” “En este país las ideas de la libertad son impopulares y son atacadas por los populistas que afectan los derechos individuales, como, por ejemplo, con la presión tributaria que le quita el poder de compra a la gente”, destacó el economista. Durante el programa, el conductor le preguntó a Milei su opinión sobre el presidente Mauricio Macri. “La definición que le di al PRO es el socialismo amarillo (en relación al color del partido oficialista), ya que busca la reactivación mediante la obra pública”, respondió el popular invitado. Para Milei es imposible incrementar el bienestar mediante la acción del gobierno, ya que los fondos que maneja son los extraídos mediante impuestos a la sociedad. Por lo tanto, la acción gubernamental en pos del desarrollo no es más que repartir las porciones de una misma torta, que es cada vez más chica por los impuestos progresivos. Ante la consulta sobre si, como afirma la oposición peronista y de izquierda, el gobierno de Macri es “neoliberal”, Milei contestó: “El que dice neoliberal es un bruto, porque la palabra liberal viene de libertad. Entonces no hay una nueva libertad o una vieja libertad. Hay libertad o no hay libertad. Cuando tenés un gobierno de características liberales hacés culto de las libertades individuales, de los derechos de propiedad y le devolvés plata a la gente, no la matás con impuestos. Este gobierno de tecnócratas donde no se dan cuenta que la presión fiscal que hoy tenemos fue diseñada cuando los mecanismos de control eran otros. Con los avances de la tecnología esta presión fiscal hace que este país sea invivible e inviable. Con esta presión fiscal esto va de mal en peor”.
8 GTX 1080 pueden desencriptar contraseñas Casey Cammilleri es un experto en seguridad y su sueño era tener una super computadora para poder descifrar contraseñas, el problema era el dinero que pueden costar estos equipos, entonces el decidió armarse uno, con una configuración totalmente bestial. La SUPER PC, tiene dos Procesadores Xeon E5, acompañado de 64 GB de memoria RAM, un SSD de 1 TB y nada menos que 8 GTX 1080 Founders Edition de la marca EVGA. Casey le instalo Ubuntu Server 14.04.2 y los programas para desencriptar contraseñas. Después de hacer todas las pruebas obtuvo muy buenos resultados bastante. CONSIGUIÓ 341 GH/S, ESTO SE TRADUCE EN DECENAS DE MILES DE CONTRASEÑAS DESENCRIPTADAS EN UNA HORA. La cosa es que Casey no utiliza esta PC para uso delictivo, sino para poner a prueba la seguridad de sus propios sistemas de los que es responsable.
Nvidia presenta la Titan Xp con el núcleo GP102 100% desbloqueado En una extraña movida, Nvidia presentó hoy la nueva Titan Xp, que viene a remplazar a la anterior Titan X (Pascal) al mismo precio, y utilizando el mismo núcleo que la Titan X (Pascal) y la GTX 1080Ti, pero en este caso 100% desbloqueado. De esta manera podremos disfrutar de los 3840 Cuda Cores que ofrece el núcleo GP102 y no de un núcleo recortado con 3584 Cudas como sucedía con la GTX Titan X Pascal y la GTX 1080Ti que ambas tenían esta cantidad de Cudas. Además, como la anterior Titan X (Pascal), cuenta con 12GB de ram, pero en este caso trabajando a 11400MHz, permitiendo un ancho de banda de 547GB/s, frente a los 480GB/s de la Titan X (Pascal) y los 484GB/s de la GTX 1080Ti. Estéticamente es exactamente igual a la GTX Titan X anterior, y su precio también es el mismo, lo cual nos parece una mala movida sobre todo para los usuarios que compraron una Titan X anteriormente, que gastaron 1200 dolares o incluso mas en un producto que ahora Nvidia descontinuó y remplazó por otro bastante mejor al mismo precio, cuando Nvidia tranquilamente pudo lanzar este modelo al principio ya que utiliza el mismo núcleo y en definitiva, lo colocó al mismo precio.
La bestia, Acer Predator 21 X, La notebook mas grande y poderoso del mundo Acer lanzó oficialmente su última línea de productos para equipos portátiles de juegos profesionales, esta vez sin retener ningún miramiento en el tamaño de la pantalla o la portabilidad, total es no importa no?. Ya en el CES 2017, la compañía anunció una notebook gigante, la Acer Predator 21 X, con una gigantesca pantalla curva de 21 pulgadas y un peso de 8.8 kilogramos. Hoy en día, el producto ha sido lanzado en el sitio web de la empresa bajo el lema “Beyond Horizons”, promocionando características de hardware como la curvatura de su pantalla, la tecnología de seguimiento de ojos y su touchpad que se convierte fácilmente en un teclado numérico táctil. El chasis de la Acer Predator 21 X está completamente fabricado en aluminio, con un acabado en negro biselado, la pantalla como el nombre lo indica es de 21 pulgadas (2560×1080) con 120Hz y tecnología G-Sync. Cuenta con un procesador Intel Core i7 7820HK a 2.90GHz de cuatro núcleos con un TDP de 35W, hasta 64MB de memoria DDR4 2400MHz, puede tener hasta cuatro SSD PCI-E de 512GB en RAID 0 más un HDD de 1TB, dos Nvidia Geforce GTX 1080s en SLI, un teclado mecánico retroiluminado con teclas Cherry MX, Gigabit Ethernet, un lector de tarjetas SD y una unidad SuperMulti DVD-RW. La MEGA notebook GAMER incluye un puerto USB 3.1, un puerto USB tipo C (Gen 2), un puerto Thunderbolt 3 y tres puertos USB 3.0, además de HDMI y dos salidas DisplayPort. Otras características que trae es el sonido Dolby Audio Premium surround con cuatro parlantes y subwoofers dobles (4.2 canales) en un diseño de alta fidelidad de tres vías, una batería de 8 celdas para uso regular y una unidad de respaldo de batería, que esta lista en cuatro horas de carga. Y acá te contamos la mejor parte, La notebook costará una pequeña fortuna para la mayoría de los mortales, aproximadamente $ 8,999 USD impuestos màs, impuestos menos.