marceherrera3954
Usuario (Argentina)

Analizando apuntes de mi dossier me encontré con estrategias de como hacer frente a un rumor y que por cierto no viene con garantía. 1. El silencio. Puede usarse si el rumor puede ser ridiculizado de forma inapelable; por ejemplo, un anuncio del fin del mundo para el martes que viene. 2. Ataque concentrado. Dirigir las fuerzas del desmentido si los focos del rumor son pocos y controlables. 3. La publicidad. Solo con una buena campaña y con el cuidado de no terminar esparciendo más el rumor; y sin dar posibilidad de malentendidos. 4. Desinformación. Restar credibilidad al rumor. 5. Reasociación. En el caso del rumor de Orleans, citado por Kapferer, se afirmaba que en tiendas judías se raptaban mujeres jóvenes para trata de blancas. La estrategia contra el rumor fue asociarlo a fuentes antisemitas, a un resurgimiento nazi; de esta forma el rumor dejó de circular pues quien lo contara sería sospechado de antisemita: el transmisor pasó a conspirador. 6. Explicación. Ofrecerle a las personas una explicación sobre cómo funciona un rumor y sus mensajes simbólicos. Es decir, esclarecer el fenómeno del rumor en lugar de su contenido. El rumor visto como fenómeno comunicativo resulta útil para descubrir las inquietudes, necesidades e ideas del conjunto social que se hace eco de ellos. En ese sentido, es una excelente herramienta de diagnóstico. Si bien la veracidad o no de una afirmación o hecho incluido en leyendas y rumores a veces importa poco, para el divulgador de la ciencia se trata de un aspecto fundamental. Por lo tanto, deberá tener sumo cuidado en el uso de la desmentida, evitando sobre todo una mirada simplificadora que subestime la complejidad del fenómeno. Probablemente estos casos merezcan el mayor cuidado y un abordaje multidisciplinario. Marta Blache refería a un problema similar: ‘...estos trabajos sobre rumores y leyendas contemporáneas, que circulan en Latinoamérica nos indican que los folkloristas tenemos un vasto campo de acción aún inexplorado’ (1994). Se podría agregar que también los investigadores tienen un extenso territorio desconocido para abordar,es decir, al conocer los mecanismos de rumores y leyendas, el profesional puede tener un mejor criterio para enfrentar estos divertidos, ambiguos y aveces peligrosos fenómenos de la comunicación humana.