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Usuario (Colombia)

Sídney (Australia), 28 ago (EFE).- El fundador de Megaupload, Kim Dotcom, desafío hoy mediante varios mensajes en las redes sociales con "darle la vuelta al mundo" de la informática a través del desarrollo de un nuevo interfaz de programación de aplicaciones. "Desarrolladores estar preparados. El Mega 'API' (interfaz de programación de aplicaciones, según las siglas en inglés) os dará poderes increíbles. Nuestro API y vuestras Mega herramientas pueden cambiar el mundo", indicó el informático alemán en Twitter. Dotcom anunció la creación de una red global, cuyos servidores no estarán en Estados Unidos y que ofrecerá total privacidad de forma gratuita. "Abusaron de la persona equivocada. Voy a darle la vuelta al mundo. Poder para el pueblo. Bye bye Echelon. Hola libertad", apuntó Dotcom en alusión a la red de espionaje y análisis de comunicaciones electrónicas, Echelon. A mediados de mes el creador de Megaupload anunció que lanzará este año un novedoso y mejorado portal de descargas que se llamará "Megabox", un proyecto que consiste en un servicio por el que los artistas podrán vender su música directamente a los consumidores. El informático alemán, requerido por la Justicia de Estados Unidos por delitos de piratería informática y en libertad condicional en Nueva Zelanda, es un fiel usuario de las redes sociales, donde anuncia sus proyectos futuros, hace comentarios sobre su juicio y ataca a sus opositores. Su perfil en la red social de microblog "@KimDotcom" posee más de 110.000 seguidores, mientras que su usuario en Facebook ha alcanzado los 5.000 amigos. Las autoridades estadounidenses atribuyen a Megaupload haber causado más de 500 millones de dólares (408 millones de euros) en pérdidas a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autor y obtener con ello unos beneficios de 175 millones de dólares (142 millones de euros).

Karl Woodbridge y Kevin Chetty, científicos de la Escuela Universitaria de Londres diseñaron un dispositivo que recoge una señal WiFi y detecta los cambios que generan en las ondas de radio los objetos en movimiento debido al efecto Doppler, y así, se abre la posibilidad de usar cualquier router WiFi como radar. El dispositivo, del tamaño de un maletín, consiste en un receptor pasivo de ondas de radio de 2.4 GHz y dos antenas, una que recoge la señal y la otra que detecta sus cambios debido al efecto Doppler. De esa forma, el aparato puede detectar la ubicación de una persona, su velocidad y dirección en el interior de un inmueble donde haya una señal WiFi incluso a través de una muralla de ladrillo del 30 centímetros de grosor. Además, como el aparato es un receptor pasivo –o sea que sólo recibe la señal sin emitir nada– éste no puede ser detectado, lo que se abre a encontrar muchas aplicaciones para uso militar, como también para monitorear niños o gente mayor y un sinfín de otras funciones. Woodbridge incluso sugiere que si se refina la sensibilidad del aparato, tendría el potencial de detectar incluso el movimiento del pecho de una persona al respirar, permitiendo saber si se encuentra de pie o sentada.