malvinero-1982
Usuario (Argentina)
Les dejo como primer post este cuento que escribí hace bastante tiempo Ojalá les guste El día anterior había llovido poco,y los pibes del barrio jugaban afanosamente un partido de fútbol. Estaban todos:el hijo de Luis,el nieto de Herminia,los mellizos Rivarrosa y otros.justamente el nieto de Herminia,Ramón,había cumplido años el día anterior y como la lluviale arruinó la fiesta,se le hizo imposible estrenar la pelota que le había regalado su abuela. ¡Que buena era doña Herminia!,ahorró casi tres meses para sorprender a su nieto.Además tamaño regalo! Era una Schermanwiltzball alemana.quien sabe cuantos pesos le costó...además,solo se traían por pedido y eran carísimas... Al comienzo del partido armaron los equipos tras el ritual del pan-queso-pan.en eso se sumó el bochi Gomez que venía con su primo recién llegado de Corrientes.los dos iban de recorrida por el barrio y se sumaron al balonpié. Julito,el hermano menor de Carlos,terminó como siempre oficiando de árbrito Y empezaron,Ramoncito le pegó un severo patadón a la casquilvana,que se elevó rasante,quemando el aire.el hijo de Luis la paró de pechito,e intentó(al ser amenazado por el bochi Gomez)realizar una violenta chilena,a lo que terminó de espalda al suelo.raspado y embarrado,quería seguir jugando aunque no podía siquiera levantarse... En eso,pasaba por la calle un linyera con su hijo de unos...cinco años. Los dos miraban casi con desprecio la escena.venían cansados. el viejo tenía la cara amarillenta,las chusmas del barrio decían que nunca se bañaba y que seguro era un ladrón como casi todos lo que venían del barrio de las casillitas.aunque resultaran ser más buenos que el pan,siempre les advertian a los chicos que ni se les acercaran. Los dos seguían,a dura cuesta,en dirección a casa.cuando de pronto al pibe se le iluminaron los ojos,tanto que parecía que iba a llorar.ahí nomás,atrás de un par de ligustros a la entradita de la cancha improvisada habia quedado la pelota. Era toda blanca,con ribetes amarillos,azules y rojos.para esa época,el chico solo la conocía de los diarios que juntaban para comer.lo miró al viejo,mientras caminaban despacio,en tanto,de fondo,los griteríos de los chicos desgarraban el tranquilo paisaje -Pá,¿algún día voy a poder tener una pelota como esa? -No creo,se nos es imposible... En ese instante los ojos del pibe se iluminaron otravez,ahora sí iba allorar.el padre se sintió incómodo cuando lo vió limpiarse unas vagas lágrimas que se asomaban."deseos incumplidos", pensó casi en voz alta.y ahí se dió cuenta,viendo al niño,con sus uñas sucias y duro trajín,que no tenía mucho que perder y tampoco mucho que ganar.pero tampoco quería destruirle la ilusión al pobre chico.miró a su alrededor y al ver que soplaba una suave brisa,mientra lentamente se nublaba,improvisó una salida... -Sabés hijo,hay gente que dice que si le pedís un deseo al viento se te cumple,porque no probás? -Claro!-afirmó el chico,limpiándose otra vez los ojos y la nariz-puedo pedir una casa mejor,un trabajo para vos,salud...y no sé que más puedo pedir? -No,no,no,sólo deseos simples -¿Simples,pá? -Ahá,simples,cosas simples El viejo no quería que el chico se ilusionara en vano,tal vez...si quería que soñara,pero con cosas más próximas,más realistas.y aunque esa pelota alemana valía tanto como su pobre terrenito con su casillita de chapa,pensaba en esperanzarlo,fabricarle un aliciente y luego reacomodarlo a su triste realidad de bajos recursos consiguiéndole una pelota de goma barata.se sintió un hipócrita,una basura por mentirle a su hijo.pero por un segundo se sintió extrañamente aliviado por ahorrarle un poco más de sufrimiento... "El no tiene la culpa" pensó Y era verdad,no la tenía. El chico,en su inocencia,habló en voz baja,le pidió a la nada mientras apuraban el paso al irse nublando aún más el cielo Pasaron alrrededor de diez segundos y comenzó a caer una leve llovizna,el viejo y el chico comenzaron a correr tan rápido como podían ,pues todavía faltaba para llegar a casa. En ese interín los pibes,aún bajo la llovizna,seguían ennardecidos como disputándose un torneo imaginario.aún iban cero a cero,cuando el primo del bochi Gomez saliódisparado,pasó a uno,pasó a dos,tres... miró fijo a uno de los Rivarrosa que estaba de arquero.cuando iba a la carrera,directo al arco,el nieto de Herminia lo trabó de manera inescrúpulosa y lo hizo caer.neutralizando así el peligro de gol mandó al correntino de cara al barro. El guricito se levantó furioso.y encendido se fué directo a Ramón que se reía al ver al pobre pibe todo embarrado. El correntinito lo tiró al piso y empezaron a pelear.en eso llegaron el bochi y los Rivarrosa para separarlos.mientras sujetaban a Ramón,el primo del bochi logró zafarse y como pensaron que volvería a pegarle a Ramón,sujetaron a éste aún más fuerte y lo lo echaron para atrás.pero el objetivo del niño era otro:la venganza.tomó carrera otra vez desafiando el barro,y al ver que la pelota estaba olvida bajo la lluvia,le clavó un puntapié con todas sus fuerzas. Luego de eso estalló en euforia. Todos los chicos se unieron en un grito al ver como la esfera iba atravesando las gotas de lluvia y recorriendo en diagonal la canchita,hizo como una cuadra y le pegó de frente al tren que recién salía de la estación y aceleraba a mil por hora bajo la lluvia.la pelota rebotó violentamente en el techo de la locomotora amarilla y enfiló recta como un misil al horizonte.después empezó allover más fuerte y ya no volvieron a verla. Entonces se fueron a sus casas,con las estruendosas carcajadas del correntino resonando en sus cabezas El viejo hizo que el niño entrara primero,habían llegado con lo justo.saludaron a la madre que estaba preparando la merienda indiferente a las gotas de lluvia que estallaban sobre el techo de chapa. El chico fué a su piecita a cerrar su ventana,pues había quedado abierta.corriendo fué y la cerró y no se dió cuenta de lo sucedido.se arrojó a la cama pensando en esa pelota,cuando giró la cabeza no lo pudo creer y gritó desaforadamente de alegría. Sus padres,al oírlo,pensaron que se les había volado el techo otra vez.cuando entraron a la pieza,encontraron al niño saltando con la schermanwiltzball en la mano. Ninguno lo podía creer y menos todavía su padre. -Papá,papá,entonces es cierto!-gritó el nene entusiasmado y a la vez absorto-¡Se me cumplió mi deseo! -Pss...quizá...susurró el padre. Espero les haya gustado,cordialmente los saluda @malvinero-1982 Toda crítica constructiva será bienvenida
https://www.youtube.com/watch?v=6p98_CGDsVYhttps://www.youtube.com/watch?v=zmC3O6xfi7cmalvinero-1982