maidenmania16
Usuario (Argentina)
Para el cardenal Mecier “el corazón que no amó fue el primer ateo”. Según F. Bacon: “el ateísmo está más en la boca que en el corazón”. Diderot: “El ojo y las alas de una mariposa bastan para aplastar a un ateo. “ ATEISMO El ateísmo consiste en la negación de un ser trascendental. Algunos ateos niegan la existencia de Dios y son tolerantes a los creyentes. Otros, luchan decididamente contra toda idea religiosa o existencia alguna de un Dios y son verdaderamente militantes de su posición atea. Este fenómeno siempre se ha dado en la historia de la humanidad, pero en nuestra época ha tomado nuevas características: Se ha convertido en un acontecimiento social peligroso y devastador. Busca la exaltación del hombre orientándolo hacia la materia. Considera al hombre como principio y fin de sí mismo y de todas las cosas. Saca totalmente la idea de Dios en el corazón de los hombres. Existen diversos tipos de ateísmo: •ATEISMO POSITIVISTA: Niega totalmente la existencia de Dios. •ATEISMO AGNOSTICO: Niega la posibilidad de conocer con certeza la existencia de Dios. •ATEISMO DERIVADO POR DEFICIENCIA DE MÉTODOS: Somete a examen la cuestión de Dios con un método que lo hace parecer carente de sentido. •ATEISMO CIENTÍFICO: Niega la existencia de Dios y creen en la creación de la humanidad y el universo sólo de una manera científica, en este caso, el Big Bang. •ATEISMO FILOSOFICO: Plantea un humanismo cerrado a toda trascendencia y rechaza toda verdad absoluta. •ATEISMO EXISTENCIALISTA: Exalta de modo tal al hombre que la Fe en Dios queda sin contenido. •ATEISMO DERIVADO DE UNA IMAGEN FALSA DE DIOS: Representa a Dios de tal manera, que esa imagen que repudian, no es de ningún modo el Dios del evangelio. •ATEISMO DE LOS INDIFERENTES: Desentienden del tema de Dios. •ATEISMO PRACTICO: Viven como si no existiera Dios. •ATEISMO MATERIALISTA: Exponente salido de la doctrina Marxista, afirma que existe solo la materia. Las causas del ateísmo pueden ser las siguientes: •La presencia del mal en el mundo, en el hombre y en la sociedad. •La idolatración del hombre hacia sí mismo y la vista de Dios como algo inútil. •El materialismo, que lleva al hombre a querer estar cómodo y consumir. •La ignorancia de su propia Fe sobrenatural, la enseñanza deficiente de la doctrina cristiana y el mal ejemplo en las diversas facetas de su vida (RELIGIOSA que es la pérdida del sentido sobrenatural, la MORAL no llevan una vida en conformidad a su espíritu y la SOCIAL son los que han relegado las exigencias de la Fe a su vida individual. Las cinco vías para la demostración de la existencia de Dios, de Santo Tomás de Aquino Primera vía: El movimiento como actuación del móvil: Es cierto y consta por el sentido que en este mundo algunas cosas son movidas. Pero todo lo que es movido es movido por otro. Por tanto, si lo que mueve es movido a su vez, ha de ser movido por otro, y este por otro. Mas así no se puede proceder hasta el infinito… Luego es necesario llegar a un primer motor que no es movido por nada; y estos todos entienden que es Dios. Segunda vía: Experiencia de un orden de causas eficientes: Vemos que en este mundo sensible existe un orden de causas eficientes; pero no vemos ni es posible que algo sea causa eficiente de sí mismo, porque de lo contrario sería anterior a sí mismo, lo cual es imposible. Ahora bien, no es posible que en el orden de causas eficientes se proceda hasta el infinito… Luego es necesario suponer una causa eficiente primera, que todos llaman Dios. Tercera vía: La contingencia o limitación en el existir: Nos encontramos con cosas que tienen posibilidad de existir y de dejar de existir, pues algunas se engendran y se corrompen. Ahora bien, lo que tiene posibilidad de no existir alguna vez no existe. De ahí que si todas las cosas tuviesen esa posibilidad de no existir, alguna vez no habría existido nada, y por consiguiente ahora tampoco, pues de la nada no procede nada. Pero dado que ahora existe algo, es que no todas las cosas tienen posibilidad de existir y de no existir, que algo ha de ser necesario, y esto, en última instancia, es Dios. Cuarta vía: Diversos grados de perfección en las cosas: Encontramos en este mundo cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos nobles, y otras cualidades así. Ahora bien, el más y el menos se dicen de cosas diversas según la diversa aproximación a lo que es máximo en ese orden. Por eso ha de haber algo que sea óptimo, nobilísimo, máximamente verdadero y, por consiguiente, máximo ser. Y como lo que es máximo en un género es causa de todo lo que se contiene bajo ese género, ha de haber un máximo ser causa de la bondad, de la verdad, de la nobleza y de las demás cualidades por el estilo; y este es Dios. Quinta vía: El gobierno de las cosas: Vemos que algunas cosas que carecen de conocimiento, esto es, los cuerpos naturales, obran con intención de fin… Ahora bien, las cosas que no tienen conocimiento no tienden a un fin si no son dirigidas por algún cognoscente e inteligente. Luego existe algún ser inteligente que dirige todas las cosas naturales a un fin; que es lo que llamamos Dios. Sartre y la religión Sartre y su pensamiento “la existencia” precede a la esencia, considera que el ser humano está condenado a ser libre, es decir, arrojando a la acción y responsable plenamente de la misma, y sin excusas. Sartre considera la existencia humana como existencia consiente. El ser del hombre se distingue del ser de la cosa por ser consciente. La existencia humana es un fenómeno subjetivo, en el sentido de que es conciencia del mundo y de sí. El filosofo, fundamenta que la existencia precede a la esencia con un famoso ejemplo: “Si un artesano quiere realizar una pieza, la construye en su cabeza, dicha prefiguración será la esencia de lo que se construirá, que luego tendrá existencia”. Pero, los seres humanos no fuimos diseñados por alguien, nuestra esencia, aquello que nos define, lo construimos nosotros mismos mediante nuestros actos, que son ineludibles: No actuar es un acto en si mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que pueda ser dejado de lado “ser es ser libres en situación, ser es ser-para, ser como proyecto”. Por todo esto, Sartre, niega rotundamente la existencia de Dios. Marx y la religión Marx considera que la experiencia religiosa no es una experiencia de algo realmente existente. Su punto de vista es claramente ateo: no existe Dios ni una dimensión humana hacia lo trascendente (por ejemplo, algo así como un alma). Con la excepción de su tesis doctoral “Diferencias entre la filosofía de la naturaleza de Epicuro y la de Demócrito”, en donde expresamente se ocupa de los argumentos tradicionales para la demostración de la existencia de Dios, no encontramos en su filosofía argumentos explícitos que muestren la verdad del ateísmo frente a la verdad del creyente; para este filósofo el ateísmo es más bien un principio. Seguramente porque pensó que ya las críticas de la izquierda hegeliana, particularmente Feuerbach, habían puesto de manifiesto la inconsistencia o falsedad de las creencias religiosas, Marx apenas se molesta en refutar los argumentos para la demostración de la existencia de Dios, o en mostrar el supuesto absurdo de las creencias religiosas. Si queremos buscar en su filosofía una crítica a la religión la encontramos más bien en su idea de la religión como alienación. La religión tiene que ser estudiada objetivamente, esto quiere decir que, desde su punto de vista, tenemos que estudiar la religión como estudiamos cualquier otra manifestación humana, tratando de ver su relación con otras experiencias humanas y, particularmente, en relación con las condiciones económicas y sociales de la sociedad que la ha gestado. En esta línea, Marx critica la religión por considerarla una forma de alienación. La religión es una forma de alienación en tres sentidos: Por una parte porque es una experiencia de algo irreal, es una experiencia de algo que no existe. Siguiendo a Feuerbach, Marx considera que no es Dios quien crea al hombre sino el hombre a Dios. Recordemos el esquema básico de toda alienación: el sujeto realiza una actividad que le hace perder su propia identidad, su propio ser; bien por su actividad, bien por el objeto creado mediante ella, en la alienación el sujeto se anula a sí mismo. Según Marx, esto es precisamente lo que ocurre en la religión: el hombre toma lo que considera mejor de sí mismo (voluntad, inteligencia, bondad,...) y lo proyecta fuera de sí, en el ámbito de lo infinito; a su vez, esta proyección se vive como una realidad que se enfrenta al propio sujeto que la ha creado. Si la religión supone la existencia de Dios como algo infinito, lo hace oponiendo a ella el mundo finito, incluido el hombre mismo, desvalorizando su propio ser y su propio destino, desvalorizando el mundo humano frente a la calidad absoluta de la realidad trascendente o divina, realidad, por otra parte, dice Marx, meramente inventada por el hombre; Pero la religión también es alienación porque desvía al hombre del único ámbito en donde le es realmente posible la salvación y felicidad, el mundo humano, el mundo de la finitud expresado en la vida social y económica. Al consolar al hombre del sufrimiento que en este mundo le toca vivir, sugiriendo en él que en el otro mundo le corresponderá la justicia y la felicidad plena, le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas que son las realmente culpables de su sufrimiento. En este sentido Marx dice que la religión es el “opio del pueblo”, pues, en definitiva, adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano; Finalmente, su crítica a la religión se extiende también al hecho de que la religión suele tomar partido, pero no por las clases desfavorecidas sino por la clase dominante, perpetuando a ésta en el poder, legitimando el estado de cosas existente, dando incluso, en casos extremos, justificaciones teológicas al dominio de un grupo social sobre otro. Por las razones citadas, Marx consideró que era necesaria la superación de la religión y que ésta pasa realmente por la superación del sistema de clases sociales: la diferencia con respecto a Feuerbach se centra precisamente en esta cuestión, pues para Feuerbach la supresión de la religión era posible con su superación intelectual, con la crítica filosófica a la religión; Marx creyó que era necesario, además y fundamentalmente, la modificación de las condiciones económicas que la han hecho posible, es decir, la desaparición del orden social creado a partir de la existencia de la propiedad privada. En la sociedad comunista no existirá la religión pues en esta sociedad no existirá la alienación, y ya se ha dicho que la religión aparece como consecuencia de la alienación. Karl Marx, la crítica a la religión por ser expresión de la alienación humana y la defensa del hombre ante toda forma de divinidad. "El fundamento de la crítica irreligiosa es: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre... La miseria religiosa es, de una parte, la expresión de la miseria real, y, de otra parte, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de ánimo de un mundo sin corazón, porque es el espíritu de los estados de cosas carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo." Karl Marx, Crítica de la filosofía del derecho de Hegel "La filosofía no lo oculta. Hace suya la profesión de fe de Prometeo: "¡En una palabra, odio a todos los dioses!". Y opone esta divisa a todos los dioses del cielo y de la tierra que no reconozcan como suprema divinidad a la autoconciencia humana. Esta no tolera rival". Comte y la religión En los estadios teológico y metafísico, el hombre se hace las grandes preguntas a las que no tiene modo de dar una respuesta fundada: ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Por qué existe el mundo? En el estadio científico, el hombre se limita a plantear las preguntas que pueden ser respondidas desde la experiencia (por ejemplo: ¿A qué temperatura hierve el agua?). Sobre las afirmaciones basadas en la experiencia externa el hombre puede hacer ciencia, un conocimiento que progresa y es acumulativo. El hombre de ciencia busca las leyes que rigen los fenómenos naturales y propone explicaciones que siempre son provisionales y están sujetas a nuevas experiencias y a nuevas teorías superadoras. ENTREVISTAS NIÑO: “Dios es bueno y nos protege de las cosas malas, es como un súper héroe” Máximo (9 años) ADOLESCENTE: “Creo que ser humano es muy débil, y frente a la amenaza que lo invade día a día se tiene que basar en algo que no puede ver, tocar ni sentir. La fuerza de algo trascendental sobre el mismo no la veo posible, la fuerza la tiene que imponer uno mismo”. Natalia (16 años) ADULTO: “Dios existe. Porque no me queda otra, tengo miedo a terminar esta vida y no tener a un lugar mejor a donde ir” Germán (73 años)