maa19
Usuario (Argentina)
Existen bases cremosas, refractantes, compactas, satinadas y más, por eso consultamos a la estilista de la firma Make Up, María Fernanda Torre, que nos aconsejó cómo elegirla Cuando llega el momento de salir no podemos dejar de maquillarnos para vernos perfectas o prolijas. Una buena base es indispensable para comenzar todo proceso de make up. Sin una base en nuestro rostro el maquillaje no quedará del todo bien, ya que cumple varias funciones. Si no tenés una base entre tu estuche de maquillaje salí a comprarlo, pero primero prestá atención a los consejos de la estilista de Make Up, María Fernanda Torre. Una vez que colocás la base es importante que lo pongás de forma en que la piel quede toda del mismo tono, para que todo se vea unificado y no queden manchas por colocar más maquillaje en un sector. Un frecuente error al momento de colocar la base es no igualar el rostro con las orejas o el cuello y que quedes bitono. Este producto es una salvación si tuviste una mala noche o querés verte radiante no sólo te da color, sino que sirve para disimular espinillas y zonas rojas, te ayuda también a emparejar el rostro y corregir las imperfecciones. Además protege de la suciedad ambiental, de las inclemencias del tiempo y del sol, muy importante si pasaste la barrera de los 30 para cuidar más tu piel. Para no dilatar el tema comenzamos con los consejos importantes al momento de elegir una buena base para que te veas fresca e impecable. Tomá en cuenta que existen distintos tipos de base: fluida, cremosa, compacta, pan cake, bases satinadas o refractantes, entre otras y que tenés que tener en cuenta los siguientes factores: Tipo de piel: Piel grasa: bases fluidas o en mousse. Piel seca: bases más hidratantes y cremosas. Piel normal: la que mejor favorezca. Tono de piel: Rosado: el color adecuado de base es el beige. Amarillento o aceitunado:, el color adecuado es el durazno, tostado o ligeramente rosado. Moreno: bases chocolates clarasu oscuras. Edad de la piel: Si tiene arrugas, nunca utilizar bases en polvo ya que estas harán que se marquen más, lo mismo para pieles secas e irritadas. Si tiene acné, no utilizar bases líquidas o aceitadas, siempre en polvo. Piel pálida: Usar base con iluminador ya que resaltará el tono y le dará más vida al rostro. Recordá siempre es recomendable antes de colocar la base limpiar bien tu rostro.

¿Quién de nosotras no escuchó alguna vez alguna de estas razones inverosímiles mientras lagrimeábamos sin consuelo? A la hora de dejarnos, ellos no suelen ser muy originales; leelas y compartí tu experiencia. "Necesito tiempo para mí": Esta es, sin dudas, una de las mejores ¿Cómo alguien puede necesitar tiempo para uno mismo? ¿Acaso el que tenía lo vendió? ¿Se lo robaron? ¿Lo perdió en una apuesta? ¿Qué clase de excusa barata es esa? Se supone que todo lo que uno hace es por y para uno, ¿no? Pero bueno, suponiendo que el reclamo tuviese lógica...¿Cómo se aplica el "tiempo para mí"? ¿Acaso uno entra a una máquina del tiempo y contrata una hora "para uno solo"? "Bueno, son $ 50, dejá el celular afuera y metete en aquella burbuja que yo te aviso cuando pasó la hora". Pasar tiempo con tu pareja, si es que la amas, es dedicarte tiempo a vos, ya que te nutre y te hace feliz. "Necesito un tiempo": Pariente cercana de la anterior, esta excusa se lleva el premio a la más vaga de todas, ya que la persona que la usa ni siquiera se toma el trabajo de inventar razones, motivos o causas de separación que tengan el más mínimo sentido. ¿Pero acaso tu pareja es un boomerang? "Mirá mi amor, necesito un tiempo. Así vuelvo con todo, ¿entendés?. Me voy un tiempo para allá y después vuelvo con todo para acá". Por favor, entiéndanlo de una vez: nadie te quiere y te pide un tiempo a la vez. Es ridículo, es imposible, es una mentira vil y cobarde. Si te pide un tiempo, es por que realmente te quiere lejos. Y punto. "Me di cuenta de que somos muy jóvenes para formalizar una relación": Esta frase sola no tiene validez legal. Pero si a continuación se le aplica "No tengo dudas de que nos vamos a casar, pero ahora no es el momento", tenemos un caso. "No, no. Pero me re valora. Me ama". No! No! Y no!, a ver si lo entendés de una vez! No te ama, no te valora y encima te está subestimando. Como mucho, le da pena tu cara de budín mojado y no sabe cómo decirte que no te quiere volver a ver en la vida. Y si no me creés, dale un millón de dólares y preguntale si no es joven para recibirlo. Si no te lo acepta, entonces decía la verdad. "Tenemos pocas cosas en común": A veces el ser humano se toma esto de las relaciones muy a pecho: ¿Quién dijo que para ser pareja hay que convertirse en una sola persona? Las relaciones no son un Mahjong donde uno tiene que descubrir fichas iguales, y mucho menos dos caricaturas en un diario haciendo de "Encuentra las cinco diferencias". Es cierto que los opuestos se atraen, pero después de la primera noche de sexo, ni bien salen del hotel, se pelean porque uno quiere comer parrilla y el otro es vegetariano. "No sos vos, soy yo": Respecto de esta excusa no tengo absolutamente nada para decir, salvo que me gustaría felicitar personalmente al creador. Esta frase es el ancho de espada de una partida de truco, es el "Espejito rebotín", el "peli no vuelve"; la última palabra de cualquier conversación. Contra esta frase nadie puede: es irrefutable, indiscutible, absoluta. Nadie ha descubierto aún una respuesta válida que anule este atentado de realidad, pero se comenta que un grupo de científicos franceses sacaron una pulsera para recaudar fondos y combatirla. El "No sos vos soy yo" es una obra de arte. Es la muerte súbita. No admite respuesta, no te deja pensar, no da lugar a réplica y, ni siquiera, nos deja enojarnos con el otro, que te quiere tan, pero tan poco, que está dispuesto a echarse la culpa de todo lo que salió mal. "No quiero lastimarte": No entiendo el fin de esta frase. Si no querés lastimarme no me dejes, si realmente no querés lastimarme va a ser mejor que te quedes aunque sientas pena ¿Cómo se evita no lastimar a alguien diciéndole que lo vas a lastimar para no lastimarlo? Tal vez el motivo más contradictorio del mundo de frases armadas a la hora de dejar una pareja, pero no por eso menos efectiva, ya que son muchas personas las que salen gloriosas de una relación, sintiéndose buenas personas y dejando a la persona abandonada convencida de que la ama tanto, pero tanto, que prefirió correr el riego de perderla antes que herirla. Mentira vil, sin sentido y tonta. "Me quiero dedicar a lo profesional": Genial, estoy totalmente de acuerdo, es por eso que te ofrezco que seamos amigos, así los sábados a la noche puedo acompañarte al boliche a trabajar ¿Verdaderamente creen en estas sandeces? Cuando tenemos al lado a alguien que nos hace bien, nos hace crecer como personas en todos los sentidos, entonces esta frase, podría ser traducida al castellano como: "No sabía qué decirte, recurrí al trabajo porque es el único lugar al que no podés acompañarme". "Necesito encontrarme conmigo mismo": ¿En qué momento de la relación comenzaste a sufrir el síndrome de "Buscando a Wally"? Si te perdiste, dejame que te ayude a encontrarte, solo tenemos que hacer memoria. Si fue en el colegio, vamos a la caja de "Objetos Perdidos", si fue en el gimnasio vamos a los guardarropas, y si fue en una noche de locura, mejor que te pierdas para siempre. "No puedo darte lo que vos necesitas": ¿Ahora te acordaste? A no ser que le estés pidiendo que te haga una réplica del obelisco y la plante en tu jardín, esta frase debería ser ilegal. Si no podés darme lo que necesito es porque claramente deberías haber empezado diciendo: "No te amo". Nadie necesita más que afecto, compañía y respeto, por ende, si esta teoría es real, espero cruzarte soltero de acá hasta el día de tu muerte, ya que me estás diciendo que no sabés dar lo que cualquier ser humano necesita. No es lo que vos necesitas, es simplemente que no puede dártelo a vos particularmente. "Mi psicólogo me dijo..." : El mio me dijo que sos una persona bastante tonta, pero no por eso decidí decírtelo. En esta frase no dudo de la buena fe de la persona que la dice, sino más bien de su sano juicio. Nadie en sus cabales, más que una persona que su conexión con el mundo real penda de un hilo de pizza, es capaz de citar a su psicólogo cual alterego para poder decir lo que siente. Y bueno, está bien, avisame cuando el psicólogo te diga que es tiempo de probar nuevas cosas.
Blake Lively, Sarah Jéssica Parker , Gwyneth Paltrow son algunas de las que celebridades que mueren por esta firma, que ya son tan buscados como los de suela roja de Louboutin Los zapatos Charlotte Olympia se han convertido en la última tentación en el mundo de la moda y de las celebridades. Un Charlotte Olympia, se busca tanto como un Louboutin. Si los Louboutin los reconocemos por su suela roja, los Olympia tienen como seña de identidad la tela de araña. Su distinción radica en sus plataformas externas e infinitas, pero muy sensuales y elegantes. Colores vivos, como el amarillo, el verde, el naranja, el fucsia, rayas, animal print, distinguen estos zapatos que tienen diseños muy singulares los cuales se elaboran a mano en Italia[/size]. http://www.charlotteolympia.com/
Seguro que conocés alguno de los síntomas. Empezás una relación que por la adrenalina, la pasión, o lo que sea, te electrifica, te embriaga, te llena. Después, el príncipe resulta un sapo: lo besás y lo besás, y nada. Ahí se te presentan dos opciones: lo dejás ir o, en lugar de aceptar que la pareja no va, te quedás esperando que funcione para volver a sentir ese efecto inicial. Se suele creer que la adicción se refiere sólo a una sustancia, pero también se pueden consumir vínculos, compulsiva y destructivamente. Hoy, los neuropsicólogos entienden que "amar demasiado" puede ser un infierno tan siniestro como el de cualquier adicto, un sombrío lugar físico y mental al que no se llega por jeringas ni recetas. Las adictas La codependencia (la de las aquellas que se enganchan con hombres infantiles que son incapaces de comprometerse y se ponen a merced de sus necesidades) desemboca fatalmente en adicción, aunque también se puede tomar este callejón directamente, sin pasar por el primero. Las adictas se enganchan con varones narcisistas, manipuladores y "evitadores". El vértigo y la adrenalina que consiguen es su manera de estimularse. Estas relaciones se caracterizan por ser dramáticas, llenas de excitación, sufrimiento, reconciliaciones y un alto grado de erotismo. El esfuerzo por complacer se centra en lo sexual, que es utilizado para tapar carencias afectivas, como la necesidad de ser protegida o valorada. Los intentos por retener y/o cambiar al otro se convierten en una guerra perpetua donde uno es el que "soporta" ser desequilibrado o agredido, mientras el otro desprecia, suplica o se aleja. Hay mucha desvalorización y violencia, pero la mujer se siente culpable, y piensa que si hace lo correcto las cosas van a funcionar. Por eso se queda. Las consecuencias La autoestima queda gravemente lesionada, y la salud deteriorada por el estrés que provoca descender la espiral adictiva, mientras la dependencia se va haciendo mayor y más nociva. Del mismo modo en que las sustancias que generan dependencia, desde el café a los psicofármacos, alteran el estado de ánimo, estos vínculos exigen tanta energía, que ponen en un nivel de alerta, vigilancia o tensión que te saca del estado depresivo. En realidad, no se es adicto a nadie en particular; hoy puede ser uno y mañana, otro. La adicción es a la sensación, con todo su efecto de enajenación y borrachera. Los neurobiólogos modernos también comprobaron que estos amores nocivos ponen en marcha el mismo circuito químico que el tabaco o la cocaína: el neurotransmisor dopamina se libera en el centro de recompensa del cerebro, dándote sensaciones agradables, por lo cual se tiende a buscar y buscar de nuevo ese placer. El problema es que en muy poco tiempo –exactamente igual que en todas las adicciones– lo único que hay es dolor. El rescate Los tratamientos para este "mal de amores" también se parecen a los que se emplean en el resto de las adicciones. Los grupos son los más exitosos, porque, más allá de la razón o la voluntad, se requiere una fuerza suplementaria, que es la que da la contención de los otros. El objetivo de los tratamientos terapeúticos es aprender la receta para establecer vínculos sanos, que nos hagan felices… y hay muchas mujeres que aseguran que se cumplen. 5 claves para reconocer a una adicta: 1-Están "sobregiradas": trabajan de más, cuidan de más, entienden de más… Invierten de más en todos los ámbitos, sin mirar dónde ni cuánto. 2-Experimentan sufrimiento, profunda depresión o agotamiento crónicos, por el esfuerzo de intentar cambiar al otro más el vaciamiento de la propia identidad. 3-Concentran su energía en resolver los problemas del otro o aliviar su dolor; darle el gusto, protegerlo o manipularlo para que haga las cosas "a su manera" (la de ella); compartir sus hobbies e intereses; no provocar su enojo, ni su rechazo; involucrarse estrechamente con él por más que se achique su círculo social. 4-Se van enfermando. Está estudiado; las relaciones tóxicas generan una variada gama de síntomas físicos y psíquicos que triplican las posibilidades de alterar el sistema inmune. 5-Se ponen en una posición de víctimas (porque sacrifican su propia felicidad) que no las ayuda. En realidad, es la peor de las trampas: si la pareja no las necesitara más entrarían en pánico. Fuente: http://www.revistaohlala.com/1029354-adictas-al-amor
¿Estás soltera hace mucho tiempo y ya no podés disimular tus ganas de encontrar una pareja? ¿Conociste a una veintena de hombres, pero ninguno de ellos cumple con tus expectativas? ¿Crees que morirás siendo una vieja solterona y amargada? Tranquila. Ya va a llegar. Lo importante es relajarte y no cometer estos errores que no harán más que complicar las cosas. - El hombre perfecto no existe: Esta es una de las principales razones por las cuales a algunas mujeres les cuesta encontrar pareja. Aunque no hay absolutamente nada malo en saber que es lo que querés de un chico, si tu corazón está puesto en el Hombre Perfecto, te vas a decepcionar terriblemente. No tenés que bajar tus estándares, pero sí ser realista. Enfocate en las cosas que sí te gustan, en vez de fijarte solo en las que no te agradan. - Actuar como desesperada: Está terminantemente prohibido tirarse encima del primer hombre que se te cruce en el camino, así como quejarte todo el tiempo de lo difícil que se te hace conseguir un novio. Desafortunadamente, él huirá si piensa que vos sencillamente estás buscando “un hombre” más que “el hombre”. - Tratar de apurar las cosas: Si tuviste la suerte de encontrar a un chico maravilloso, la idea es que no lo apabulles. Si querés conservarlo, es importante que recuerdes tomar las cosas lentamente. Tratar de mudarte a su departamento o discutir sobre hijos cuando solo has estado saliendo un mes, solo lo va a asustar. - No darte cuenta de lo que te merecés: Probablemente hayas escuchado esto mil veces, pero no vas a encontrar un hombre que vea cuán fantástica sos si no lo podés ver vos misma. No dejes que estar soltera dañe tu autoestima. A los varones siempre les atraen las mujeres que se sienten seguras de lo que son. - Estar demasiado preocupada por tu estado civil de soltera: Estresarte por tener un novio no te hará encontrarlo en forma más rápida. Si bien no hay que dejar de buscar, sí hay que dejar de preocuparse por el asunto. Aceptá que encontrar al hombre de tu vida no va a suceder de la noche a la mañana, pero hacé algunos cambios y pronto te vas a ver inundada de ofertas de muy buenos candidatos.
Ante la ruptura de una pareja, tendemos a regodearnos en el dolor; ¿extrañamos a la otra persona o a quiénes éramos a su lado? ¿Alguna vez se preguntaron qué extrañamos de las personas que ya no están? ¿Qué es lo que nos duele de que ya no estén? ¿Qué es lo que nos cuesta superar de una relación que ha llegado a su fin? Lo que extrañamos de las otras personas no es su llegada, no es su presencia y tampoco su amor. Lo que sí verdaderamente echamos de menos es quién nos hacía ser esa persona. Claro está que no siempre somos las mismas personas. Somos una persona para nuestra familia, tenemos otro comportamiento con nuestros amigos y otro para nuestra pareja. Y es precisamente allí donde se encuentra el gran punto en cuestión: el ser humano no extraña a personas, sino que se extraña a sí mismo. ¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir que nos extrañamos felices, que nos extrañamos haciendo cosas que pensamos que nunca ibamos a hacer por alguien, que extrañamos hacer el ridículo, que extrañamos pensar de a dos, y que, en fin, extrañamos lo que la otra persona nos hacía ser y crecer. Por eso es que sospecho que la mejor forma de vivir en paz es haciendo las mejores cosas para nosotros mismos, sin poner jamás en riesgo nuestra salud mental. Y cuando hablo de salud mental, debo inexorablemente meterme en el principio de este escrito, porque es de eso de lo que quiero hablar, del masoquismo que nos oprimimos a nosotros mismos. Cuando nos enteramos de que una persona nos dejó por otra, que una ex pareja que seguimos amando se va a casar, o que una ex pareja volvió a armar su vida antes que nosotros, no nos duele su ausencia. No, no. Nos duele el saber lo que es capaz de hacer, de dar, de otorgar. Nos duele porque tenemos memoria, porque sabemos como besa, sabemos las sorpresas que es capaz de darnos, sabemos lo maravilloso que puede hacer nuestros días, sabemos como son sus despertares, y hasta sabemos como practica el sexo. Y tan masoquistas somos, que nos frenamos a pensar en todas esas cosas, pero cambiando nuestros recuerdos y poniéndole la cara de la nueva persona que acompaña a nuestra ex pareja. Lo que nos mata es el saber, el ser conscientes, el hecho de conocer todo lo que le está dando a otra persona. Pero inclusive la hiena, un animal de bajo raciocinio, evita el dolor y huye ante la posibilidad de herirse. Y nosotros, que tenemos la posibilidad de vivir, olvidar, o simplemente recordar las cosas buenas, nos dedicamos a angustiarnos por todo lo que pasó, y peor aún, que pasa, pero en otra casa. Por eso es que el ser humano nunca deja de asombrarme, nunca deja de sorprenderme, y de darme posibilidades de divisarlo en sus distintos formatos. Porque siendo los únicos privilegiados de tener la posibilidad de elegir y no actuar por instinto, citamos constantemente aquella famosa frase que afirma que el animal es el unico que tropieza dos veces con la misma piedra, pero sin embargo yo sigo buscando videos de una hiena que lo haga y aun no lo encuentro, y tengo videos de amigos que tropiezan una, dos, tres y hasta cuatro veces. ¿Qué cosas hacés que te hacen sufrir cuando rompés con una pareja? Fuente: http://www.revistaohlala.com/1376755-por-que-seguimos-sufriendo-cuando-una-relacion-se-termina