lulii_coleta
Usuario (Uruguay)
CARICIAS Y BESOS Acariciar es un arte. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día. Cabellos: El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación. Orejas: El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero también como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral. Ojos: Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con algunos besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación. Boca y lengua: La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo. Nuca, cuello y hombros: Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos. Zona axilar y cara interna del antebrazo: La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave. Dedos: Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja. Parte interna del codo: De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente. Cintura y cadera: Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad. Espalda: A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto. Perineo: La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual. Ano: De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica. ORGASMOS No importa si estás aceleradísima y en medio de un “rapidito” o si estás disfrutando con él de esas larguísimas siestas de verano. Te lo aseguramos: la clave para obtener un poco más de placer es concentrarte no tanto en el orgasmo propiamente dicho, sino en todo lo que sucede justito antes. Más precisamente, en esos segundos previos al gran final, cuando el avión de tu chico carretea y sentís que las turbinas rugen previo al despegue. ¿Si ellos saben con tanta claridad que van a tener un orgasmo? Por supuesto que sí. Pero, para que vos seas capaz de darte cuenta de lo que se viene, el maestro de Tao Mantak Chia, autor de El hombre multiorgásmico, aconseja registrar cuando los testículos de tu chico se “pegan” a su cuerpo, porque se preparan para la eyaculación. Cuando notes que eso sucede, sacá a relucir alguno de los excitantes trucos que te proponemos a continuación. Rumbo al Gran Oooh Gym vaginal Cuando contraés y relajás los músculos PC (o pubococcígeos, que son los que fruncís cuando no querés hacerte pis encima) estás favoreciendo los orgasmos tanto para él como para vos. Por eso, además de ejercitarlos regularmente, ponelos en acción cuando él ya esté dentro de tu vagina y casi a punto de estallar. Ese masaje rítmico sobre su miembro, dicen los que saben, tiene la propiedad de maximizar el disfrute de ambos y hacer que la llegada a la meta resulte todavía más alucinante. Juntos es mejor No, no te equivoques: no te estamos proponiendo que lleguen juntos al clímax, sino que –cuando notes que él ya está a punto caramelo− te permitas a vos misma tener un orgasmo por tu cuenta... o con ayuda de él. De esa manera, una vez liberado de la presión que implica “hacerte feliz”, él podrá dedicarse al más auténtico y egoísta de los placeres sin que nada interfiera en su disfrute. El masaje en el Punto G Ellos también cuentan con uno de estos y vos sabés que la única manera que tenés de acceder a él es por... atrás. Claro que no es tan fácil llegar a esa zona porque, como consigna el sexólogo Adrián Sapetti, “el máximo tabú masculino es la zona anal. Los varones suelen ser reacios a dejarse tocar, acariciar o besar a menos que sea en las zonas ‘permitidas’: genitales, boca, cara”. ¿Entonces? Probá un camino alternativo ejerciendo una presión suave sobre la tira de piel que media entre sus gemelos y el ano: el perineo. Por debajo de éste se encuentra la próstata (el Punto G masculino, de acuerdo con los sexólogos) y, para estimularla, nada mejor que doblar los dedos índice y mayor de tu mano y, con los nudillos, frotar esta área al compás de sus penetraciones. Inspiración hot No es cuestión de fingir ni de exagerar, pero deberías pensar seriamente en agregarle audio a tus movimientos sexy. Los varones adoran ver de vez en cuando a su chica revoleando la cabeza y expresando a viva voz lo bien que se siente, igualito a como lo hacen las estrellas porno. ¿Por qué no, entonces, agasajarlo con un show de este tipo en el último tramo de la acción? ¡Oootro tema! Un muy buen truco para multiplicar su disfrute por mil en esos segundos es invitarlo a cambiar el ángulo y la profundidad de la penetración. De ese modo, él va a durar más y vos vas a aumentar tus chances de llegar al clímax. Un “abordaje” menos profundo, concentrado en la zona con mayor cantidad de terminales nerviosas como es la entrada de tu vagina, puede magnificar tu disfrute. ¿Qué tal? 5 Técnicas de seducción 1. Eres un bombón... Si algo tienes que tener claro para seducir a un hombre es que tienes que potenciar aquellas partes de ti que sean más bonitas y, con esto, no nos referimos sólo al físico sino también a tu forma de reir, a tus conversaciones inteligentes, a tu paciencia o a tu saber escuchar. Piensa que eres un pastelito y que a quién le guste ese tipo de bombón tendrá que verlo apetitoso, por unas cosas o por otras. Arréglate y sácate partido para sacar tu lado más femenino. Ser sexy no es sólo ir provocativa, sino un conjunto en el que transmites toda tu feminidad y para ello, también existen técnicas de seducción. 2. Atraer Para atraer a alguien hay que ser natural. Sobre todo piensa que si representas un papel que no es el tuyo luego te va a ser difícil salir de él. Pero, ¿cómo puedes atraer a un hombre? Puedes seducir con la mirada, con una caída de ojos lenta o una sonrisa amplia, también con tus gestos o con tu forma de cruzar las piernas. No hace falta que reproduzcas la escenita de Instinto básico, pero muévete y exprésate con todo tu cuerpo para seducir, para que la otra persona note esa cercanía contigo y entréis en sintonía. 3. Ropa interior para seducir La ropa interior también es un detalle importante para seducir a un hombre. Imagínate que te pilla con esas braguitas de fondo de armario o con un sujetador medio desecho, ¡¡arggg!! ¡esto no es bueno para las técnicas de seducción! LLeva ropa interior sexy para aumentar tu feminidad. Ya sabes lo importante que es para los chicos el sentido de la "vista", además podrás jugar con tu ropa interior enseñando un tirante mono, pero prohibido ¡enseñar el tanga! es muy hortera... 4. Misterio No hace falta que seas la mujer más misteriosa del mundo porque crea rechazo, pero un poquito de misterio no viene mal, sobre todo en los primeros encuentros o si lo que quieres es lanzarte a seducir a un hombre. Déjale hablar e interesate por su vida en vez de contarle todo tu curriculum desde la niñez. Hay que compensar las conversaciones y no estar hablando de uno mismo todo el rato, sino resultarás aburrida. Muestra tu interés por conocer a la otra persona y revela poco a poco tus detalles íntimos, ¡pero no de golpe! ¿entendido? 5. Autoconfianza Si te infravaloras y piensas que no te va a hacer ni caso, ¡no te hará ni caso! Una de las reglas esenciales en esto de las técnicas de seducción es la autoconfianza. Así que cabeza alta y pecho para adelante porque ¡tú lo vales! Si te sientes insegura transmitirás esa inseguridad a la otra persona y esto no es nada óptimo si lo que quieres es ligártelo.