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lulevelay

Usuario (Argentina)

Primer post: 23 oct 2010Último post: 23 oct 2010
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Visita a Asis, Italia
Visita a Asis, Italia
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/23/2010

(Este post va descolgado con los demás, pero hice un trabajo en el colegio, cuando volví de mi viaje de egresados, donde cada uno tenia que elegir como tema algo que realmente le haya gustado, y lo haya "tocado" Este fue mi trabajo, asi que se los dejo, y espero que les guste!) Diseño de Proyecto de Investigación y Participación Socio-Comunitaria Monografía Tema: Asis (Italia) Introducción Elegí como tema a tratar para mi monografía, a la ciudad de Asis, que fue, de todos los lugares que visité, el que más me gustó, si bien nuestra visita fue sumamente breve, no mas de unas cuantas horas, ya que ese mismo día partimos con destino a Florencia. A lo largo de mi monografía, intentaré explicar la magia que oculta esta pequeña cuidad, cuna de 2 grandes santos, como fueron San Francisco y santa Clara. Talvez el lector no pueda llegar a comprender el encanto que esta cuidad transmite a quien la visita, pero podrá darse cuenta de la austeridad, la tranquilidad, y la belleza que oculta viendo fotos, o leyendo sobre la vida de los dos santos antes mencionados. No creo que haya sentido cosas muy diferentes a las que sintieron mis compañeros, así que siempre me expresaré en plural. Hablaré, a lo largo de mi trabajo, de la cuidad, La catedral, la iglesia de santa Clara, el convento y la Porciúncula. Desarrollo Ese día abandonamos Roma muy temprano. A lo largo del camino nos pudimos ir habituando poco a poco del cambio en el paisaje, hasta ver campos que parecían sacados de alguna película. Luego de muchas horas de andar en colectivo, vimos un cerro a lo lejos, sobre el cual se asentaba una pequeña cuidad. “Miren: Asís” anunció una de las profesoras. Asís contrastaba totalmente con la magnificencia de Roma. Calles estrechas, de piedras, llenas de subidas y bajadas, con casitas al mejor estilo medieval, una encima de la otra. Las calles eran tan estrechas que tuvimos que subir caminando, porque los colectivos no podían ingresar. Lo primero que hicimos fue visitar la Catedral, donde esta la tumba de San Francisco (fundador en 1208 de la orden religiosa de los franciscanos) La verdad que nos gustó mucho el estilo de la catedral, que contrastaba con el sobrio y recargado estilo de las iglesias de roma. La catedral mostraba un estilo alegra, con el juego de colores fuertes, y con la ornamentación. Allí se encontraban también las reliquias de San Francisco, y si bien estaban cerradas en ese momento a las visitas, a los que le pedían amablemente al guardia si podíamos verlas, nos lo permitía. San Francisco cayó prisionero en una guerra, lo que puso en marcha la serie de acontecimientos que, con el tiempo, lo llevaron a vivir como un mendigo, renunciar al mundo y establecer la orden de los hermanos menores. El restauró la Iglesia, que se encontraba tan perdida y viceada en esos años, e ahí su importancia. Luego subimos a través de las calles, hasta llegar a un antiguo templo. Allí paseamos y tuvimos tiempo de admirar la cuidad. Algunos intentamos apartarnos de las calles turísticas, y la tranquilidad de las otras calles y la alegría que transmitían llamaban la atención, teniendo en cuenta que estaba nublado, y ocasionalmente lloviznaba. Luego visitamos la Iglesia de Santa Clara (fundadora de las Clarisas, inseparable compañera de Francisco), una iglesia de lo más sencilla pero que contenía dos grandes tesoros en su interior: el Santisimo Sacramento, y al cuerpo de Santa Clara. Estabamos alli, parados o arrodillados, rezando, a solo 2 metros del cuerpo incorrupto de Santa Clara. Las sensaciones provocadas en el interior de cada uno en ese momento fueron conmovedoras, pero, lo que sentimos, no puede expresarse. A todo lo largo de Europa pudimos ver reliquias de distintos Santos, de distinta índole, de distintos grados; por ejemplo, vimos reliquias de la pasión de Cristo, las tumbas de los Apóstoles, dedos, brazos, de distintos santos, y también pedazos de ropa, o cosas que ellos utilizaban cotidianamente. Pero creo que nada es tan conmovedor e impactante como ver el cuerpo de un santo, que se mantiene a través del tiempo, como una muestra de su santidad, y de la importancia de un alma pura, porque solo de esa forma se sobrevive. El cuerpo es una materia pasajera, al morir, no tarda en descomponerse y volverse polvo. Un cuerpo incorrupto es aquel que, después de la muerte, permanece sin propiedades de descomposición a pesar de no haber sido embalsamado o preservado de ninguna manera. Creo que lo que Dios nos quiere demostrar, al permitir este milagro, es una recompensa por no tener pecados al morir. “Polvo eres y en polvo te convertirás” ese fue el castigo impuesto por Dios al hombre, pero en estos casos, realiza una excepción. Es una forma también de manifestar su Omnipotencia. Santa Clara estaba allí, revestida de cera para evitar cualquier daño que pudiera sufrir por su exposición, y pareciera estar simplemente durmiendo. El ver estos ejemplos, nos empujaban a buscar la santidad nosotros también, que era posible alcanzarla. Nos provocaba también un gran arrepentimiento de nuestras culpas, y nos impulsaban a realizar un cambio en nuestra vida. Tuvimos la suerte de poder ir hasta el convento de San Damiano donde vivó Santa Clara. En el convento, se recorren los pasillos que ella recorrió. Se entra al cuarto donde ella pasó muchos años de su vida acostada, se observa la ventana por donde veía a las demás monjas, que ella consideraba como “sus hijas”. También se conservan el oratorio, la capilla, y la ventana por donde expulsó a los sarracenos con el poder de la Eucaristía. El camino que conducía al convento estaba lleno de olivos, y mientras se descendía se podía admirar el paisaje. Se veían todos los campos, y la vista se perdía en el horizonte, un poco reducido talvez, a causa de la llovizna. En medio de los árboles habia una escultura de bronze de san Francisco, sentado en el pasto, en actitud de oración y reflexión. No es necesario que diga lo impactante de aquella escultura, porque uno podía imaginarse que era el mismo santo, rezando, alabando a Dios, y hablando sobre Dios a los animales, porque era muy amante de la naturaleza. Volvimos a los colectivos, que nos llevaron hasta La Basílica de Santa María de los Ángeles. La séptima iglesia más grande del mundo alberga en su interior una pequeña capilla, la Porciúncula, de no más sencilla, sin ningún tipo de ornamentación, más que un pequeño fresco, muy deteriorado ya. Conclución Al tener contacto con la paz que este lugar transmite, no nos sorprendimos de que esa cuidad haya sido cuna de semejantes santos, porque en el mismo aire de la cuidad se respira santidad. Levantemos nuestros ojos a lo alto, veamos la magnífica manifestación de Dios actuando frente a todos nosotros en el testimonio de los milagros más sorprendentes. No dejemos que las cosas del mundo obstaculicen nuestra visión y nuestro entendimiento. Si Dios nos llama de tan diversas maneras, ¿qué sentido tiene seguir viviendo apegados al frenesí de luchar por cosas que no tienen sentido alguno para la trascendente misión de nuestra propia salvación?. Ruego a Dios que le de a usted la gracia de visitar esta hermosa y cálida cuidad, y , porqué no, me permita a mi también visitarla de nuevo.

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