lukian
Usuario (Argentina)
Bue Este Es Mi Segundo Post De quino Je. Espero Que Les Guste bue esto fue todo... chau..

Bacterias "adictas" a la cafeína A través de modificaciones genéticas en la bacteria Escherichia coli, un equipo de científicos ha obtenido una cepa de estas bacterias caracterizada por un curioso rasgo: son "adictas" a la cafeína. El objetivo de tan llamativo proyecto es disponer de bacterias optimizadas para ayudar a descontaminar aguas residuales o para la bioproducción de algunos medicamentos. La relación entre la cafeína y la depuración de aguas residuales puede no resultar evidente para la mayoría de la gente al principio, pero se entiende perfectamente si tenemos en cuenta que en la sociedad humana moderna la cafeína y los compuestos químicos relacionados con ésta se han vuelto importantes agentes contaminantes del agua debido al consumo extendido de productos que a menudo llevan cafeína, como por ejemplo café, té, refrescos, bebidas energéticas, chocolatinas y fármacos de algunas clases. Entre estos últimos figuran medicamentos para el tratamiento del asma y de otras afecciones pulmonares. Para sus manipulaciones genéticas a la Escherichia coli, el equipo de Jeffrey E. Barrick, de la Universidad de Texas en la ciudad de Austin, se basó en el hecho de que una bacteria que vive de forma natural en suelos, la Pseudomonas putida CBB5, es capaz de nutrirse exclusivamente de cafeína. Los investigadores tomaron la maquinaria genética que a la P. putida le permite metabolizar o descomponer la cafeína, y la transfirieron a la E. coli, que es fácil de manejar y hacer crecer, con el objetivo de lograr una cepa de E. coli capaz de eliminar la cafeína de aguas residuales. Colonias de Escherichia coli. (Foto: CDC) En las pruebas realizadas tras las modificaciones genéticas, las E. coli resultantes han demostrado ser eficientes en descafeinar el agua. Las aplicaciones de este desarrollo podrían ir más allá incluso de la depuración de aguas residuales, abarcando también la medición de la cafeína contenida en bebidas, la recuperación de subproductos del procesamiento del café ricos en nutrientes, y la bioproducción barata de algunos medicamentos. En el trabajo de investigación y desarrollo también han participado Erik M. Quandt, Michael J. Hammerling, Peter B. Otoupal, Ben Slater, Razan N. Alnahhas, Aurko Dasgupta, y James L. Bachman, de la Universidad de Texas, así como Ryan M. Summers, y Mani V. Subramanian, de la Universidad de Iowa, ambas instituciones en Estados Unidos. Información adicional en ingles
La NASA capta un huracán gigantesco en el polo norte de Saturno El ojo del ciclón es de 2.010 kilómetros de ancho, 20 veces más grande que el ojo típico de un huracán en la Tierra Imagen cedida por la NASA del huracán gigantesco fotografiado en el polo norte de Saturno AP Cabo Cañaveral. (Agencias).- La nave espacial Cassini de la NASA ha capturado unas vistas impresionantes de un huracán gigantesco en el polo norte de Saturno. El ojo del ciclón es de 2.010 kilómetros de ancho. Eso es 20 veces más grande que el ojo típico de un huracán en la Tierra. Y además, está girando muy rápido. El huracán se encuentra estacionado en el Polo Norte de Saturno y se alimenta vapor de agua. Se cree que han estado allí durante años, pero la nave Cassini sólo pudo captarlo con luz recientemente. Los científicos esperan aprender más acerca de los huracanes de la Tierra mediante el estudio de este fenómeno en Saturno. La Cassini fue lanzada desde Cabo Cañaveral en 1997 y llegó a Saturno en 2004.
Hallada una frágil megagalaxia que es el eslabón perdido en la historia del cosmos Se generó a partir de la colisión violenta de otras dos galaxias que tuvo lugar cuando la edad del Universo era de sólo tres mil millones de años Imagen de la megagalaxia hallada NASA Madrid. (Efe).- Un equipo internacional de investigadores ha observado la formación de una galaxia muy lejana a partir de la colisión violenta de otras dos, que tuvo lugar cuando la edad del Universo era de sólo tres mil millones de años. Este trabajo, en el que han participado investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad Complutense de Madrid, se publica en Nature y los datos contradicen la teoría más común que explica la formación de las galaxias muy masivas a partir de la incorporación de otras más pequeñas. Cuando el universo tenía tres o cuatro mil millones de años, recuerda en una nota el IAC, estaba ya poblado por galaxias elípticas masivas y rojizas formadas por viejas estrellas. La comunidad científica "le ha dado muchas vueltas" a la cuestión de si estas galaxias se formaron lentamente a lo largo del tiempo mediante la incorporación de galaxias más pequeñas (el modelo más popular y aceptado) o si lo hicieron rápidamente a partir de poderosas colisiones entre dos galaxias grandes. Este estudio indica que es este último modelo de grandes colisiones violentas y fusiones masivas el generador de estas galaxias. El observatorio espacial Herschel, una misión de la ESA (Agencia Espacial Europea) con participación de la NASA, tomó imágenes a través de grandes nubes de polvo de una fusión muy poco frecuente de dos galaxias masivas. Los estudios sucesivos realizados gracias a varios telescopios espaciales y terrestres (entre ellos el telescopio espacial Hubble y el telescopio William Herschel, del Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma) describen dos lejanas galaxias entrelazadas que fabrican estrellas frenéticamente. Finalmente, se espera que la pareja se asiente y se convierta en una sola galaxia elíptica supergigante. "Estamos mirando a una fase anterior en la vida de las galaxias rojas y muertas, una explosión adolescente de actividad que no dura mucho", subraya el director del estudio, Hai Fu, de la Universidad de California (Irvine). Por su parte, Ismael Pérez Fournon, del IAC, explica: "Estas galaxias fusionadas están explotando, formando nuevas estrellas y se encuentran completamente cubiertas por polvo". "Sin los detectores sensibles al infrarrojo lejano del instrumento SPIRE de Herschel, no habríamos sido capaces de ver a través del polvo la acción que tenía lugar detrás", añade. Las caracterizaciones de la pareja en colisión revelaron que estaban generando el equivalente a 2.000 soles al año (por comparación, la Vía Láctea 'incuba' entre dos y tres soles al año).El número total de estrellas de los dos cuerpos observados es de unos 400 mil millones de soles. Estos resultados se publican después de que el 29 de abril de 2013 el observatorio espacial Herschel acabara su misión al terminarse el helio que permitía enfriar sus tres instrumentos.
La responsable de las imágenes de la nave espacial Cassini ha indicado que el planeta tendrá el tamaño de "sólo un pixel" desde 1.440 millones de km de distancia La nave espacial Cassini de la NASA será la primera en fotografiar la Tierra desde Saturno, y será la primera vez que los habitantes del planeta sabrán de antemano que se les va a tomar esta imagen, a unos mil millones de kilómetros de distancia. "Vas a ser un día espacial, para celebrar", ha señalado la líder del equipo de imágenes de Cassini, Carolyn Porco. "Desde que avistamos la Tierra entre los anillos de Saturno en septiembre de 2006, en un mosaico que se ha convertido en una de las imágenes más bonitas de Cassini, tenemos muchas ganas de hacerlo todo de nuevo, sólo que mejor", ha señalado Porco, quien ha explicado que la NASA quería "convertir todo este evento en una oportunidad para todos en todo el mundo, para que disfruten de la singularidad de la Tierra y de la belleza de la vida en él". En cuanto a las características de la imagen, que está previsto obtener el próximo 19 de julio, la científica ha indicado que el planeta tendrá el tamaño de "sólo un pixel" desde el punto de vista de Cassini -a 1.440 millones de kilometros de distancia-. A pesar de ello, Porco ha mostrado su deseo de que la gente participe de esta inciativa "saludando a Saturno desde la Tierra", para conmemorar lo que ha definido como "una ocasión especial". "El objetivo es capturar toda la escena, la Tierra y los anillos de Saturno desde un extremo al otro, con los filtros de la cámara especial -rojo, verde y azul- que se pueden componer para formar el color natural, o lo que los ojos humanos pueden ver en Saturno", ha apuntado Porco. Cassini aprovechará, para realizar esta fotografía, su privilegiada posición en un acontecimiento también muy especial: un eclipse total de Sol que se podrá ver desde el plaenta de los anillos. Es la segunda vez en los últimos 9 años que la nave presencia este hecho. "Las imágenes de cualquier cuerpo planetario cerca del Sol hace necesario hacerlo cuando el sol está completamente bloqueado", han explicado los expertos, que han indicado que, tales oportunidades, "son raras" durante el recorrido orbital de Cassini.
Los investigadores deducen que la colisión de nuestro planeta con un meteorito, que provocó la escisión del satélite, no llego a secar este Hasta ahora se pensaba que la colisión con un meteorito que escindió varios pedazos de la Tierra, entre ellos la Luna, dejó secos al planeta y su satélite, y que el agua volvió a la Tierra a bordo de meteoritos y a la Luna en cometas. Pero ahora se ha comprobado que la composición del agua de ambos objetos es la misma, por lo que sería más lógico pensar que nunca se quedaron secos del todo. Los científicos se preguntan cómo el agua pudo sobrevivir a una colisión semejante. Hace 4.500 millones de años un objeto gigantesco chocó contra la Tierra y, de los fragmentos desprendidos, nació la Luna. El impacto provocó tal calor que todo el hidrógeno se evaporó y se perdió en el espacio, dejando tanto a la Tierra como a su satélite secos. Más tarde, el agua volvió a la Tierra en meteoritos y a la Luna en cometas. Hasta hoy, esta era la creencia más aceptada. Pero, ahora, una investigación ha demostrado que el origen del agua encontrada de las rocas traídas por las misiones Apolo es el mismo que el del agua terrestre. "La explicación más simple es que el hidrógeno ya estaba en la Tierra en el momento del gran impacto y que no hubo una pérdida significativa durante la formación de la Luna", explica a SINC Alberto Saal, científico de la Universidad de Brown (EE UU) y autor del artículo que recoge hoy los resultados en Science Express. Para determinar el origen, los investigadores analizaron la proporción de deuterio -un isótopo del hidrógeno- en la muestra. Las moléculas de agua formadas cerca del sol tienen, en general, menos deuterio que las formadas en los bordes exteriores del sistema solar. Según los investigadores, la proporción de este isótopo en el agua lunar es la misma que en el 98 % de la terrestre. Además, ambas coinciden con la de las condritas carbonáceas, unos primitivos meteoritos formados cerca de Júpiter "que fueron el origen común de los componentes volátiles de la Tierra y la Luna -según Saal-, y probablemente de todo el sistema solar interno". La Luna nunca se quedó seca El hidrógeno analizado se encuentra atrapado en cristales volcánicos y, gracias a esto, no se perdió en las erupciones lunares y los investigadores han podido hacerse una idea de cómo es el interior de la Luna. Fue en 2011 cuando otra investigación realizada por el mismo equipo observó que estas muestras tenían tanta agua encerrada como las lavas del fondo del océano terrestre. "Entonces, las implicaciones fueron que el interior de ambos cuerpos celestes albergaba reservas con cantidades equivalentes de hidrógeno", explica el cientifico. "El punto principal de nuestro nuevo artículo es que el hidrógeno de la Luna no se originó en cometas como se pensaba, sino en meteoritos primitivos como los que lo trajeron a la Tierra", señala Saal. Estos resultados no son necesariamente incompatibles con la idea de que la Luna se formó a partir del gran impacto de un asteroide en los inicios de la vida de la Tierra, pero plantean la incógnita de cómo es posible que el agua sobreviviera a semejante colisión. "Necesitamos volver al inicio y descubrir más sobre lo que provocan los grandes impactos" concluye el investigador.

Investigadores de la URV (Universitat Rovira i Virgili) diseñan un láser para eliminar la chatarra espacial Forman parte de un proyecto europeo para solucionar el problema de los residuos de antiguos satélites o dispositivos en órbita y que han quedado en desuso | El láser, pulsado desde la Tierra, enviaría impactos energéticos a las partículas que se quieren eliminar para que cambien de trayectoria Salvando las distancias, se trata de emular al clásico juego de arcade de años atrás: hacer diana en los desechos espaciales a través de un láser disparado desde la Tierra. El objetivo no es otro que el de provocar un cambio en la órbita de residuos de pequeñas dimensiones para que se puedan desintegrar en la atmosfera sin crear problemas a los satélites u otros dispositivos que están en funcionamiento en la actualidad, y que no son pocos. Esta es la misión del programa europeo Clean Space, que cuenta con la participación del grupo de Física y Cristalografía de Materiales y Nanomateriales (FiCMA-FiCNA) de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona. Y también cuenta con videojuego propio. Esquema que detalla el funcionamiento del láser que se está diseñando, en parte, en la URV de Tarragona Clean Space El proyecto, que se desarrolla conjuntamente con otros equipos de investigación de Francia, Alemania y Polonia, ha llegado a su ecuador tras prácticamente dos años de intensos trabajos, que ya están dando sus primeros frutos. En la última reunión mantenida entre todas las partes implicadas se confirmó la viabilidad técnica del láser y en cosa de un año se podría establecer un presupuesto más o menos aproximado, en millones de euros, de lo que podría costar su implementación. Según los cálculos de sus responsables, una vez finalizado el proyecto de viabilidad que está en marcha, el láser podría ser una realidad de aquí a unos diez años. El grupo de Física y Cristalografía de Materiales y Nanomateriales de la URV se encarga de determinar el tipo de cristal que mejor puede aplicarse a este tipo de tecnología. El coordinador de este grupo de investigación multidisciplinar, el catedrático Francesc Díaz, explica que ellos trabajan en el desarrollo de un láser para eliminar residuos espaciales de tamaño pequeño, de entre 1 y 20 centímetros, que son los que generan más problemas “porque predecir su órbita es mucho más difícil que en el caso de los desechos más voluminosos”. La cantidad de basura espacial en la zona orbital de baja altura, comprendida entre 200 y 2.000 kilómetros por encima del nivel terrestre, crece exponencialmente con el tiempo. Se trata de restos de satélites no operativos, de cohetes y piezas que se desprenden de estos dispositivos y que se están convirtiendo en un quebradero de cabeza con el paso de los años. “Son desechos de dimensiones pequeñas pero que se van acumulando en determinadas zonas y, en caso de chocar contra satélites en activo los pueden dañar de manera considerable”, afirma. El programa pretende diseñar y desarrollar un innovador sistema de láser pulsado que, desde la Tierra, realice impactos energéticos sobre los elementos de basura previamente identificados, provocando un cambio de órbita y su posterior desintegración en la atmósfera terrestre. Actualmente no existe una solución “efectiva y asequible” para limpiar el espacio de los desechos de tamaño pequeño a mediano, del orden de una a decenas de centímetros, y el objetivo de este proyecto es hacer el seguimiento, identificación y rastreo de este tipo de elementos, y proporcionar una herramienta eficaz para eliminarlos. La NASA estima que existen más de 15.550 escombros alrededor de nuestro planeta.
Científicos consiguen regenerar la retina reprogramando sus neuronas Científicos del Centro de Regulación Genómica de Barcelona demuestran que la regeneración de tejido nervioso mediante fusión celular es posible en mamíferos Barcelona. (Efe).- Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona han descubierto una vía para regenerar la retina reprogramando las neuronas de esta parte del ojo y han descrito un nuevo mecanismo para la regeneración de tejidos neuronales. La investigación, que publica este jueves la revista Cell Reports, demuestra que la reprogramación de las neuronas de la retina es posible y explora la posibilidad de regenerar tejidos mediante la reprogramación de las células, gracias a la fusión celular. La jefa del grupo de Reprogramación y Regeneracion del CRG, Pia Cosma, y su equipo, han utilizado precisamente el mecanismo de fusión celular para reprogramar las neuronas en la retina. Este mecanismo consiste en introducir células madre de la médula ósea en la retina dañada, con lo que las nuevas células indiferenciadas se fusionan con las neuronas en la retina y éstas adquieren la capacidad de regenerar el tejido. "Por primera vez hemos conseguido regenerar la retina y reprogramar sus neuronas mediante fusión celular in vivo. Hemos identificado una vía de señalización que, una vez activada, permite que las neuronas puedan ser reprogramadas mediante su fusión con células de la médula ósea", ha anunciado Pia Cosma. El trabajo demuestra que la regeneración de tejido nervioso mediante fusión celular es posible en mamíferos y descubre esta nueva técnica como un mecanismo potencial para la regeneración de tejido nervioso más complejo. La investigación, financiada por el Consejo Europeo de Investigación, el Human Frontier Science Program, el Ministerio de Ciencia e Inovación, la Fundació La Marató de TV3, AXA Research Fundation, Juan de la Cierva y Boeringher Ingelheim, se encuentra en un estadio muy temprano, pero, según el CRG, ya existen laboratorios interesados en poder seguir este trabajo y llevarlo a un estadio más aplicado.
Primera fotografía de átomos de una molécula rompiéndose y creando nuevos enlaces El hallazgo lo han realizado científicos de la universidad estadounidense de Berkeley y de la Universidad del País Vasco Primera fotografía de una molécula rompiéndose y creando nuevos enlaces University of California at Berkeley Bilbao. (EFE).- Científicos de la universidad estadounidense de Berkeley y de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) han conseguido fotografiar por primera vez y con gran precisión los procesos de ruptura y creación de enlaces entre átomos de una molécula expuesta a una reacción química. Este estudio se incluye entre las investigaciones destacadas de la edición en internet de la revista Science Express y será publicado en la edición en papel de Science de mediados de junio, según ha informado la universidad pública vasca en un comunicado. El artículo se titula "Direct Imaging of Covalent Bond Structure in Single-Molecule Chemical Reactions" y figuran como autores los grupos de Felix Fischer y Michael Crommie, de los departamentos de Química y Física, respectivamente, de la Universidad de Berkeley, y el grupo de Ángel Rubio, que es catedrático de la UPV/EHU e investigador del Centro de Física de Materiales CSIC-UPV/EHU y del Donostia International Physics Center. Además de estos grupos, el primer autor del artículo es Dimas Oteyza, que acaba de reincorporarse al Centro de Física de Materiales CSIC-UPV/EHU tras su estancia postdoctoral en Berkeley. Hasta este momento, no se habían tomado nunca imágenes de moléculas individuales antes e inmediatamente después de una reacción orgánica compleja. Dimas Oteyza ha explicado, según se indica en la nota, que los perfiles registrados tras hacer reaccionar las moléculas "muestran claramente cómo se forman nuevos enlaces químicos y cómo los átomos dentro de las moléculas se reorganizan para formar nuevas estructuras". Los resultados se han podido interpretar y analizar microscópicamente gracias a simulaciones realizadas en el grupo de Ángel Rubio, según la misma fuente. Además de conseguir la confirmación visual de este proceso, la investigación también tiene relevancia para la fabricación de nuevos materiales y aparatos electrónicos de medida de alta precisión a escala nanométrica.
Científicos de EE.UU. alargan la vida un 20% en experimentos con ratones | El envejecimiento coordinado de los distintos órganos se regula desde el hipotálamo. El hipotálamo, un núcleo de neuronas del tamaño de una almendra que todos los vertebrados tenemos en la base del cerebro, es el centro de control que regula el envejecimiento y la longevidad de un organismo. Así lo demuestra una investigación de la Escuela de Medicina Albert Einstein de Nueva York presentada en la revista Nature que supone un cambio de paradigma en la comprensión del envejecimiento. Los autores de la investigación proponen estrategias para prevenir los problemas de salud derivados del envejecimiento y para aumentar la longevidad. En experimentos realizados con ratones, estas estrategias han permitido alargar la vida alrededor de un 20%. Asimismo, han evitado la pérdida de neuronas característica del envejecimiento y el mantenimiento de una buena capacidad de aprendizaje hasta edades avanzadas. Si estos resultados se pueden extrapolar en el futuro a la especie humana, significaría que las personas de 90 años podrían estar tan bien de salud como lo están actualmente las de 75. “El próximo paso de la investigación será desarrollar fármacos que puedan actuar sobre el envejecimiento en el hipotálamo”, ha declarado Dongsheng Cai, director de la investigación, por correo electrónico. Su objetivo, explica, no es tanto alargar la vida como combatir problemas de salud asociados a la edad como el declive cognitivo o el deterioro cardiovascular. Pero Cai advierte que pasarán años antes de que estos fármacos estén disponibles. “Tenemos interés en continuar la investigación hasta llegar a los ensayos clínicos –afirma-, pero primero tendremos que hacer suficientes pruebas en roedores”. ¿Cómo es posible que los diferentes órganos y sistemas del cuerpo humano envejezcan de manera coordinada?, se preguntaron los investigadores. ¿Y cómo es posible que en unas especies como los hámsters el crecimiento, la reproducción y el recambio generacional se completen en dos años, mientras que en otras como algunas tortugas puedan llegar a los doscientos? Una posible respuesta es que exista un centro de control en alguna parte del cerebro que regule el ciclo vital de las especies y que orqueste el envejecimiento coordinado de las distintas partes del cuerpo. En estudios anteriores, los investigadores de la Escuela de Medicina Albert Einstein se habían centrado en los efectos de la inflamación en el cerebro. La inflamación, en medicina, no se refiere únicamente a la reacción aguda de hinchazón, enrojecimiento y dolor que se produce, por ejemplo, en la zona de una herida. Se refiere también a una reacción menos visible pero más persistente en que el sistema inmunitario trata de proteger al cuerpo de agresiones pero acaba causando más daños de los que evita. La inflamación crónica, favorecida por agresiones como el exceso de calorías en la dieta o los tóxicos del tabaco, aumenta el riesgo de enfermedades asociadas al envejecimiento como las cardiovasculares, el alzhéimer, la diabetes tipo 2 o algunos cánceres. Cai y su equipo habían descubierto que la inflamación afecta al hipotálamo y que esto, a su vez, aumenta el riesgo de síndrome metabólico –una combinación de trastornos que suele incluir hipertensión, exceso de grasa abdominal, exceso de colesterol y mal control del azúcar en la sangre, todos ellos factores de riesgo cardiovascular que suelen aumentar con la edad-. Al analizar qué ocurre exactamente en el hipotálamo cuando recibe señales de inflamación, los investigadores han identificado ahora las proteínas NF-KB como piezas clave de la trama. Estas proteínas, descubiertas hace 27 años, son estrellas emergentes de la biología molecular. Con múltiples funciones en el organismo, están involucradas en un elevado número de cánceres, en enfermedades autoinmunes y en la defensa ante infecciones, radiaciones o radicales libres. En el hipotálamo, los experimentos de Cai y su equipo han demostrado que la inflamación provoca un aumento de NK-KB, lo cual acelera el envejecimiento. “Los ratones mostraron una pérdida de fuerza muscular, de grosor de la piel y de capacidad de aprendizaje”, explica Cai. “Exhibieron un envejecimiento sistémico que acortó sus vidas”. En cambio, bloquear la actividad de NF-KB en el hipotálamo tuvo el efecto contrario: frenó el envejecimiento y alargó la vida de los ratones en un 20%. En experimentos posteriores, los investigadores demostraron que NF-KB ejerce su acción sobre el envejecimiento a través de la hormona GnRH (nombre completo: hormona liberadora de gonadotropina). Estas dos sustancias se regulan entre ellas como un balancín: cuando NF-KB sube, GnRH baja y viceversa. Los investigadores comprobaron que el descenso de GnRH en el hipotálamo acelera el envejecimiento. Pero, en uno de los resultados más espectaculares de la investigación, los animales a los que se administró la hormona en el hipotálamo dejaron de perder neuronas con la edad y mantuvieron intacta su capacidad de aprendizaje. La GnRH, por otra parte, juega un papel central en la reproducción. De ella dependen, por ejemplo, la regulación del ciclo menstrual en mujeres y la formación de espermatozoides en hombres. Al relacionar el envejecimiento con la GnRH, los investigadores proponen así un mecanismo para explicar cómo se regula el ciclo vital de las especies, desde los dos años de los hámsters a los doscientos de algunas tortugas. Son resultados “muy interesantes”, destaca Manuel Serrano, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid. Aunque “la relación entre inflamación y envejecimiento era conocida”, recuerda, la gran novedad “es que sea a través del hipotálamo”. En esta misma línea, los investigadores Dana Gabuzda y Bruce Yankner, de la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU.) escriben en Nature que la conclusión de que “el envejecimiento por inflamación se debe a la integración de respuestas inmunitarias y hormonales en el hipotálamo es un nuevo paradigma”. Al margen del avance teórico que suponen para la ciencia del envejecimiento, los nuevos resultados también abren la vía a aplicaciones prácticas. “Es fascinante que sea posible actuar sobre el hipotálamo para frenar el envejecimiento y aumentar la longevidad”, declara Cai. Para conseguirlo, “tenemos dos estrategias potenciales”. Una opción sería explorar una terapia hormonal para restaurar los niveles de GnRH en el hipotálamo. La otra, buscar una terapia inmunitaria para inhibir la reacción de inflamación que eleva la cantidad de NF-KB. A la espera de que se desarrollen fármacos eficaces y seguros para conseguir este objetivo, señala Cai, la inflamación crónica se puede mantener a raya con un estilo de vida saludable que evite el exceso de calorías en la dieta y otras agresiones ambientales.