luiscarrier
Usuario (Argentina)
Considero que hay un conjunto de cosas que son interesantes para analizar. En primer lugar, yo soy un ciudadano de la Ciudad de Buenos Aires y por lo tanto alguna de las cosas que digo con un sentido crítico no lo digo hablando de terceros, sino de una realidad que nos apremia y de la que no puedo sentirme ajeno. Considero que Macri tiene una condición muy especial que ha aprendido a manejar muy bien, el discurso, seguramente muy bien asesorado. Cuando empezó en la campaña decía que hacía cinco años estaba preparando a los equipos técnicos para gobernar. Y hoy uno ve la más amplia improvisación en todos los planos. Porque aún para bachear no hay un plan, nos cortan calles por todos los lados y no hay por donde transitar. No tiene decisión política para resolver el conflicto docente y muestra su desprecio reiterado por la educación pública. Hoy sigue hablando de los problemas que tiene la ciudad como si él fuera un simple ciudadano, cuando pasa revista a los problemas que tiene en la Ciudad, todos tienen un culpable externo y una víctima en general, él. Demuestra que su discurso de modernidad y eficiencia es simplemente eso un discurso, sin proyectos, sin resultados. Mauricio Macri transcurrió su primer año al frente de la Ciudad con características bien definidas: - escasa gestión, - promesas incumplidas - pocos resultados. El aniversario nos encuentra a los porteños con el Teatro Colon cerrado mientras que, casi como un emblema de su gestión, Macri lo festeja en la Scalla de Milan. Si bien no nos sorprende porque ya lo había demostrado en su banca de diputado, es indignante el poco apego al trabajo que Macri demostró en este primer año. Durante la campaña electoral prometió que no subiría los impuestos, que construiría diez kilómetros de subtes por año y que mejoraría la atención en los hospitales porteños y la calidad de la educación pública. Pero nada de eso ocurrió, veamos… - Pretendió gravar el consumo y a la producción, - Los hospitales están colapsados - Las obras del subte están paralizadas. En estos meses, el jefe de Gobierno se acostumbró a responsabilizar a la Nación por cada promesa que no cumple. Parece que no se enteró que la ciudad es autónoma. Habla como si todavía estuviera en campaña mientras muestra bajos niveles de ejecución presupuestaria y obras encaradas sin ninguna planificación. No está bueno Buenos Aires FUENTE