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Revoluciones Mundiales Judías (Desde Moisés Hasta El Presente) I El que juzga al judío y su conducta, únicamente por lo que ve hoy en día de su pueblo es un mal político y nunca llegará a tener una opinión precisa y acertada de los mismos. El judío no es un ser de nuestros tiempos actuales. El no es, lo que los no-judíos sin criterio o siervos del judío charlan: “El Judío Moderno” “El judío decente”, etc. El judío es como dijo Henrich Heine (= Chain Büchenbur): “Un Misterio Ambulante”. Unicamente puede ventilar éste misterio y conocer al judío, aquel que analiza su doctrina, sus profecías y su evolución histórica. El judío como lo tenemos hoy entre nosotros, es el producto de su doctrina milenaria. Él es el resultado encarnado de su educación talmúdica. Él puede comportarse todo lo “moderno” que quiera, pero siempre pensará u obrará talmúdicamente, consiente o inconscientemente. Su único fin siempre será poner en práctica lo que Moisés le ha prescrito en el Talmud. Desde hace tres o cuatro mil años hasta hoy el judío espera al Mesías. Y espera que ese Mesías ponga en práctica lo que Moisés predijo. El judío, por lo tanto no es nada más que una herramienta que trabaja mecánicamente para conseguir el cumplimiento de sus doctrinas, y profecías. La historia antigua nos habla de cuatro grandes revoluciones judías, dos fracasaron y dos salieron victoriosas. Éstas ultimas las tienen en el calendario de fiestas. Sobre las revoluciones fracasadas escribieron los historiadores Tácitus, Cassius y otros. En cuanto a las dos revoluciones victoriosas, las podemos leer en las partes referentes a la historia judía contenida en el Antiguo Testamento. LA REVOLUCIÓN JUDÍA EN EGIPTO La primera revolución victoriosa tuvo lugar en el viejo Egipto. Los judíos de habían infiltrado en el país de los faraones y uno de ellos José, consiguió adueñarse de un ministerio. Llamó a sus hermanos, a éste prospero país “y les dio propiedad en la mejor región, en la tierra de Ramsés, como el faraón lo mandara”. (1º Moisés, 47). Después buscó a todo su pueblo y vivieron, crecieron y se multiplicaron enormemente durante varios años. Éste faraón y sus descendientes eran soberanos dependientes de los judíos. Ellos veían como por medio del judío el país y el pueblo iban siendo arruinados. Los ministros judíos (José y sus sucesores) dejaban morir de hambre al campesino, les robaban sus cosechas y los hacían sus siervos. Esto traía por consecuencia que la peste, sequía, plaga de langostas, desorden y revolución castigaran al país. El pueblo egipcio sufrió mucho bajo el azote judío. Después de mucho tiempo subió al poder un faraón “que no sabía nada de José” (2º Moisés 1, 8), mejor dicho, que no quería saber nada de los judíos. Dictó muchas disposiciones en contra de ellos pero ya era tarde, pues tenían el poder en sus manos. Ellos tramaron muchas sublevaciones y en una noche mandaron sus asesinos por todo el país. “Y a media noche el Señor (quiere decir el Dios de la venganza judía) mató a golpes a todos los primogénitos en la tierra de los egipcios, desde el primer hijo del faraón que estaba sentado sobre el trono, hasta el primer hijo de los presidiarios” (2º Moisés 12, 29). El rey de los egipcios organizó un ejército para ahogar esa sublevación “Y los egipcios empujaron al pueblo judío de modo que los arrojaron presurosos del país” (2º Moisés 12, 33). Pero los judíos todavía tenían suficiente tiempo de hacer una expedición de saqueo. “Y los hijos de Israel exigían de los egipcios utensilios de plata y oro y ropa. Los tomaban como botín” (2º Moisés 12, 35 y 36) “Después abandonaron apresuradamente a esa tierra y con ellos mucho populacho” (2º Moisés 12, 38). Éstos eran los siervos del judío de aquel entonces. Así termina la primera revolución judía que conocemos. Éste pueblo ha torturado, atormentado y contaminado al pueblo de los faraones estos se defienden y echan al judío que empero ya dejó el germen de la corrupción. Los israelitas se conservaron porque cuidaban sus leyes raciales. En conmemoración regocijante a esa noche sangrienta en la tierra de los faraones, la festejan anualmente con la fiesta del “Passah”. LA REVOLUCIÓN JUDÍA EN PERSIA La segunda revolución judía que tuvo éxito, está documentada el libro de Esther. Tuvo lugar aproximadamente unos mil años después, Los judíos se habían dispersado en el extenso reino babilónico, pero éste había sido conquistado por persas arios. Desde la India hasta el norte de África, este pueblo joven y fuerte había conquistado aquellas tierras y establecido un imperio grandioso. Este reino estaba en su apogeo cuando el rey Asuero (Nombre bíblico de Darío padre de Jerges I) sube al trono. Su castillo se hallaba en Susa donde habitaban también los judíos en gran cantidad. El rey Asuero tenía un ministro llamado Aman, que amaba a su pueblo y administraba el tesoro escrupulosamente. Él veía como los judíos prevalecían, se apoderaban del comercio y explotaban al pueblo. Entonces se lo advirtió al rey. “Hay un pueblo disperso y se entremezcla con todos los pueblos de tu reino. Su ley es diferente a la de todos los otros pueblos y no obran de acuerdo a tus leyes. No le conviene al rey, por lo tanto dejarlos”. (Esther 3, 8.) Aman aconsejó al rey expulsarlos o exterminarlos, el rey dictó órdenes de arrear el día 13 de Adar, a todos los judíos tomarlos prisioneros. Pero en el mismo lapso los judíos introdujeron a una judía hermosa y ardiente al harén del rey. Se llamaba Esther y supo hacerse su favorita. En la misma corte había también un faccioso judío llamado Mardoqueo, el cual se hacía pasar por el tío de la favorita y al poco tiempo supo adueñarse de la confianza del rey. Cuando Aman dio esa orden se asustaron los judíos en todo el reino y se reunieron en Susa para deliberar. Se pusieron de acuerdo para hacer cambiar de parecer al rey por intermedio de Esther y preparan una gran revolución contra Aman y sus partidarios antisemitas. Esther estaba dispuesta a cumplir lo que se le había encomendado. Ya era reina y había arrastrado al rey a la embriaguez y al libertinaje. En una de las orgías le comunicó su petición “Y dijo al rey Esther habiendo bebido vino ¿Qué ruegas tu, que no te sea dado?”. La judía pidió el retiro de la orden de expulsión de los judíos. Él accedió y ella empezó a calumniar y hacer aparentar como sospechoso al ministro Aman. Ella expuso que Aman la había asaltado y querido violar Asuero le creyó. Hizo ahorcar a su fiel ministro en la misma horca que había sido designada para el revoltoso Mardoqueo. Además puso fuera de las leyes a los adictos del mismo y se los entregó a los judíos. Ésta orden era la señal de levantamiento para los judíos. En esa noche corrió más sangre aún, que la noche del “Passah” en el Egipto. Era el 13 de Adar. “Y en el castillo de Susa degollaron los judíos 500 hombres. Además degollaron a los diez hijos de Aman. Y los judíos de Susa se reunieron también el 14º día del mes de Adar y volvieron a degollar a otros 300 hombres. Pero también los otros judíos en el reino reuniéronse y degollaron a otros 75.000 enemigos”. “Y los judíos de Susa y los judíos que vivían en los pueblos distantes hicieron al 14º día de Adar, el día de la buena mesa y de la alegría y uno enviaba regalos al otro”. “Y Mardoqueo anotó estas historias y envió cartas a todos los judíos de los distintos países para que acepten y festejen al 14º y 15º día de Adar anualmente”. (Esther 9, 6-21). “Y el rey dio a Mardoqueo gran magnificencia y éste puso impuesto sobre el país sobre las islas del mar.” (Esther 10 1-2). Con ésta revolución los persas recibieron su golpe mortal y poco después vino la decadencia del imperio persa y Alejandro Magno empezó a extender su poderío. En conmemoración a esa noche fatídica en Persia, en la cual degollaron a 76.000 antisemitas, los judíos festejan anualmente la fiesta del “Purim”. LA REVOLUCIÓN JUDIA DEL AÑO 66 DE NUESTRA ERA En la época de Cristo y después de su muerte, los judíos no solo vivían en Palestina, si no también desparramados por Grecia, Roma y todo el norte de África desde hacía cientos de años. En todas partes existían colonias judías bien organizadas que estaban en contacto con Palestina (la capital de judaísmo de aquel entonces). Tanto en éstas colonias como en Palestinas misma se conspiraba contra el imperio de Roma. El rey de Palestina Herodes Agripa II que era judío toleraba todo, y contemplaba como sus hermanos de raza se preparaban para una sublevación contra Roma. A la vez los judíos tenían un gran apoyo en la esposa del Emperador Nerón, la cual había pasado a la religión judía. Nerón hace asesinar a su esposa Popea Sabina que era en aquel entonces una de las prostitutas más grandes de Roma. Poco antes los judíos habían asesinado al ministro Burro, que era antisemita, porque el mismo les había negado la ciudadanía en Grecia. Cuando los judíos vieron que el emperador se había puesto contra ellos, dieron la orden de sublevarse en todo el imperio. Tácito el historiador romano, informa sobre éste movimiento revolucionario que se extendía por todo el Imperio Romano: “El oriente se quiere sublevar y judas se quiere posesionar del dominio mundial”. (Ya en aquella época los no-judíos se habían dado cuenta de la aspiración a la revolución y el dominio mundial de los judíos). El 8 de agosto del año 66 de nuestra era, se dio el gran golpe en Jerusalén. Se asesinó a todos los no-judíos a excepción del populacho, el cual se había sometido. Al mismo tiempo se levantaron los demás judíos en todos los países y colonias. Pero afortunadamente las guarniciones romanas estaban sobre aviso, junto con la población no-judía pudieron tomar represalias contra los judíos de Cesárea, Alejandría, Damasco, Askalon, Hippos, Tyron, y Ptolomaris. Lo que no consiguieron en Palestina, donde los judíos se habían armado muy bien, y asesinaban a todos los que no se doblegaban. En Jerusalén se formó un consejo revolucionario (igual que en la revolución bolchevique en Rusia) Emisarios revolucionarios fueron enviados por todo el Imperio Romano, ellos tenían la obligación de incitar a la población judía; salieron sesenta sujetos revolucionarios que enardecían a la muchedumbre y cada uno se hacía pasar por el Mesías el cual había venido para proclamar el imperio universal judío. En muchos países del Imperio continuamente se avivaba el fuego de la sublevación y llegó la hora decisiva para determinar quien iba a ser el vencedor: Roma o Judas. Entonces Nerón envía al legado de Siria Cestio Galo a luchar contra Jerusalén. Galo no logró tomar la ciudad, la que estaba fuertemente fortificada, entonces Nerón manda a Vespaciano Pero en el mismo año (68 de nuestra era), fue asesinado Nerón y estalla una guerra civil. Vespaciano vuelve a Roma y tras duras luchas vence al Vitelio, el cual pretendía ser el sucesor de Nerón. Una vez hecho emperador Vespaciano, ordena a su hijo Tito destruir definitivamente a los judíos (año 69 dC.). Con 80.000 soldados asedia la ciudad, la cual había sido fortificada aun más y en la que se hallaban tres millones de judíos. Después de lanzar un ataque tras otro, consigue romper las fortificaciones, y finalmente el 8 de setiembre del año 70 cae el último bastión, la parte superior de Jerusalén. El gran templo es presa de las llamas y poco después de la gran ciudad no queda más que un montón de ruinas. Se relata que perecieron 1.100.000 judíos. Al volver Tito a Roma rehusa aceptar los laureles, manifestando que cumplió con la voluntad de Dios. En Roma le fue erigido un arco de triunfo, por el cual todavía hoy no pasa ningún semita. Pero Jerusalén quedó destruida. Exactamente 50 años después en el 116 de nuestra era, tuvo lugar la cuarta revolución judía. El Emperador Vespaciano había expulsado a los judíos de Jerusalén y los distribuyó en Roma, Grecia, y principalmente en el norte de África. Allí fueron recibidos por los judíos más ricos, que se habían establecido con anterioridad. Cuando 30 años después el emperador Trajano sube al poder, los “emigrantes” judíos habían contaminado ya a los pueblos y socavado así todo el Imperio. De nuevo empieza a temblar el Imperio Romano en sus cimientos. El judío Akiba Ben Josef viaja por todas las provincias romanas y exhorta a la población a sublevarse anunciando la caída del Imperio romano y la revolución mundial judía. Repentinamente estalla la sublevación en el año 116. Los judíos se levantan en Egipto, en el norte de África, en Palestina y en la Mesopotamia, en Sicilia, y en la isla de Chipre. Allí efectúan masacres entre los no-judíos. En Cyrene matan a 220.000 no-judíos y en la isla de Chipre 240.000. Trajano se hallaba en el Eufrates cuando estalló la revolución, manda a sus mejores jefes de ejército al Egipto y la Mesopotamia. Ellos conjuraron con mano violenta la revolución, motivo por el cual se vuelven más furiosos y fanáticos en su odio y sed de venganza. Quince años después cuando Trajano ya había fallecido y Adriano reinaba desde los 14 años, vuelve a estallar nuevamente con más intensidad aún. Akiba Ben Josef presagia el “Estado Universal Judío” y el comienzo del reino del rey Mesías. Un bandolero judío, muy sanguinario que viniendo con sus hordas desde las montañas y habiendo conquistado 950 ciudades de Asia Menor, se autoproclama el Mesías. Se llamaba Bar Kochba (hijo de las estrellas). En Betir, que era una poderosa fortaleza en las montañas, se deja coronar solemnemente como el Mesías de todos los judíos y logra adueñarse de toda Asia Menor y extirpar a los romanos que la habitaban. Durante muchos años reina con Akiba Ben Josef en ella. Hasta llegan a acuñar monedas propias. Por fin el emperador Adriano, junto con sus legiones, va a la guerra contra el “Mesías”. Las pérdidas romanas son enormes porque los judíos habían erigido cincuenta plazas fuertes en las montañas que eran casi invencibles. En el año 134, es decir 18 años después de haber estallado la última sublevación judía, se rinde la última ciudad fortificada. Era Betir, la ciudad donde había sido coronado Bar Kochba. Bar Kochba. Se hallaba entre los muertos, pero Akiba Ben Josef fue ejecutado en Cesárea, teniendo 120 años. La fuerza de los judíos había sido quebrada para el período de casi 1.500 años. El sueño de la revolución mundial quedó siendo sueño nomás hasta la edad contemporánea. Hoy en día vuelve a levantarse el judío con los mismos fines de miles de años atrás, pero bajo otras apariencias. El comienzo de ella, fue la emancipación judía (Siglos XVIII y XIX) hasta la cual vivían en los “ghettos”. Así se formaron las dos fiestas máximas judías: Purim y Passah. Se formaron por medio de la traición, sublevación y masacres sangrientas. El judío santifica estos crímenes y recomienda a las nuevas generaciones su emulación. Así se educa al pueblo judío en la forma más minuciosa, a seguir con las traiciones insurrecciones y revoluciones. El que cree empero, que el judío de hoy ya no es el judío del tiempo de los faraones, de los persas o de los romanos se equivoca grandemente. Todavía hoy esperan el día de la “gran masacre de los no-judíos”. De que el pueblo israelita no dejaba en paz al cristiano y siempre volvía ha hacer de las suyas, lo encontramos en la historia de todas las naciones. Pero para abarcar a todo ello, yo ya saldría fuera de lo que me he propuesto porque tendría que ser demasiado extenso y no podría presentarle, estimado lector, una síntesis de la historia judía que es el fin por mí perseguido. Los historiadores españoles nos hablan también de las actividades subterráneas de los judíos en la península hispana. La gran cantidad de semitas que habitaban España en el siglo XI fue una de las causas que motivó el advenimiento de la inquisición en esa. Para no ser perseguidos se convertían falsamente al cristianismo durante la época de los inquisidores. Utilizaron éste disfraz para minar al gobierno real, emparentándose con la nobleza que integraba las Cortes (especie de cámaras que impedían al Rey ser absolutista) de este modo les restringían sus poderes. Lo mismo vemos en las cortes de los reyes de Inglaterra (donde todavía persiste), de Francia, de Alemania, de Italia, etc. Se consiguió recluir a muchos hebreos en los ghettos, prohibiédoles desempeñar cargos como médicos, barberos, taberneros, etc. Ello ocurría para la seguridad del pueblo español al que odiaban. Los judíos se encontraban cargados de crímenes sociales y políticos. Fueron los instigadores de la invasión mora a la península. En 1373 intentaron ceder Gibraltar a los berberiscos, pero su intento fracasó. Llenaron de desgracia a España con sus usuras y el pueblo cansado de ellos, se amotinaba tanto haciendo grandes matanzas de ellos (S. J. Llorca: “La Inquisición Española” y Balmes “Catolicismo comparado con el protestantismo”), cap. 36) II El sueño del judaísmo de dominar a todo el mundo, de hacer siervos a todos los pueblos y dejarlos trabajar para ellos y poder vivir una vida holgada, como vemos, no tuvo su principio en los tiempos actuales, si no ya data de miles de años atrás. Ahora voy a explicar aún más detenidamente el sueño del dominio mundial, basándome en testimonios propiamente judíos. En todos sus escritos podemos leer sobre éste plan. 1. En el Viejo Testamento, el libro de la historia judía 2. En el Talmud, recopilación religiosa hecha por rabinos en los primeros 100 años de nuestras era, en el cual predice en forma arrogante la preferencia de la “Raza Elegida” y el imperio del Mesías (Imperio mundial Judío) 3. En los “Protocolos de los Sabios de Sión”( ) (Estos son planes, que muestran como los judíos quieren apoderarse del imperio mundial). Los protocolos fueron hallados en Rusia en 1901 en poder de un judío y de allí pasaron a Inglaterra. Los judíos, naturalmente niegan la autenticidad de los mismos, pero nosotros ya estamos viendo hoy en día, que parte de ellos ya son realidad. Fragmentos del viejo Testamento “Yo quiero hacer de ti el gran pueblo y bendecirte y quiero magnificar tú nombre y tú serás bendito. Yo quiero bendecir a los que te bendicen y maldecir a los que te maldigan y dentro de ti serán bendecidas todas las generaciones de la tierra”. (Moisés 12, 2 y 3) “Y reyes serán tus guardianes y sus princesas tus nodrizas. Ellos echarán el rostro sobre el suelo y lamerán el polvo de tus pies. Así sabrás que Yo soy el Señor”. (Jesaja 49, 23) “Y Él dará los reyes y tú extirparás su nombre bajo el firmamento; nadir le podrá resistir, basta que los hayas extirpado”. (5º Moisés 7, 24) Fragmentos de los “Protocolos” sionistas: Sus profetas dicen que ellos (los judíos) son los elegidos de Dios, para reinar por toda la tierra, Dios mismo así manifiestan, les ha otorgado ese don para concluir esa “obra” “Nosotros hemos armado a todos los partidos; hemos hecho del poder, el blanco de todas las ambiciones. Hemos transformado todos los Estados en arenas de gladiadores en que se desarrollan todas las luchas… Un poco más de tiempo, y los desórdenes y las bancarrotas aparecerán por dondequiera”. Todos los partidos, desde los comunistas hasta los partidos más moderados, son subvencionados por los judíos. En los diferentes estados se producen levantamientos y revoluciones desde la última guerra pasada: Francia, Alemania, Bulgaria, España, Cuba, China, África, etc. en todos “los desórdenes y las bancarrotas aparecerán (y aparecen) por dondequiera”. “La división del pueblo en partidos lo ha puesto en nuestras manos, pues para sostener una lucha es indispensable dinero, y el dinero somos nosotros los que lo tenemos en nuestro poder”. “De esta suerte haremos del pueblo una fuerza tan ciega, que no habrá en el Estado ninguno que esté dispuesto a hacer cualquier movimiento sino bajo la dirección de los agentes que nosotros pongamos para que los dirijan como jefes. El pueblo se someterá a esta dirección, pues sabe bien que de esos nuevos jefes dependen las ganancias, las gratuitas recompensas y toda clase de bienes”. “Porque somos el Pueblo Escogido, por el cual este mismo destino está unido a los de todo el mundo. Por esto tenemos que destruir todas las creencias. Si éstas han podido dar origen al Ateísmo contemporáneo, este estado transitorio no perjudica nuestros objetivos, sino que servirá de ejemplo a las generaciones que oirán nuestras predicaciones sobre la Religión Mosaica, cuyo sistema estoico y perfectamente concebido nos ha dado por resultado la conquista de todos los pueblos de la tierra. Haremos ver así su verdad mística en la que podemos decir descansa toda su fuerza educadora. Publicaremos entonces en todas las ocasiones artículos en los que haremos comparación de nuestro benéfico gobierno con los del pasado. Los errores de los gobiernos de los GOYIM serán pintados con los más vivos colores. Tanto horror y repugnancia hacia ellos provocaremos, que los pueblos preferirán el descanso de la esclavitud a los famosos derechos de la Libertad que por tanto tiempo los trajeron atormentados y los privaron hasta de los medios necesarios de subsistencia; que los hicieron ser explotados por una turba de aventureros, sin poder siquiera saber qué era lo que hacían... Los cambios inútiles de gobierno, a los que continuamente empujábamos a los GOYIM, mientras minábamos sus instituciones, dejarán de tal manera cansados a los pueblos en esta época, que más querrán soportar cualquier cosa de nuestra parte que correr de nuevo el riesgo de nuevas agitaciones”. “Haremos notar especialmente los errores de los gobernantes que figuran en la historia, que sin haber producido un verdadero bien a la humanidad, torturaron durante tantos siglos a los pueblos para correr en pos de ilusorios bienes sociales, sin darse cuenta de que sus proyectos en vez de mejorar las relaciones de la vida humana las empeoraban. Y estas relaciones constituyen la verdadera base de la existencia humana” “En los países que se tienen por adelantados e iluminados, CREAREMOS UNA LITERATURA OBSCENA, LÚBRICA Y REPUGNANTE. La fomentaremos todavía por algún tiempo DESPUÉS de nuestra llegada al poder, para hacer resaltar el contraste entre nuestros discursos y programas y aquellas torpezas y obscenidades. Nuestros sabios, educados para gobernar a los GOYIM, compondrán discursos, memorias, proyectos que nos darán el necesario influjo sobre las inteligencias y nos permitirán encauzar sus actividades hacia las ideas y conocimientos que queramos imponerles...” “Recordad el ejemplo de Italia inundada de sangre, que no tocó, sin embargo, un solo cabello de la cabeza de Sila que tanta de esa sangre había derramado. Sila, a los ojos del pueblo, era como un Dios por su poder; y, a su audaz regreso a Italia, ese pueblo martirizado por él, lo deificó, lo hizo intocable... Así el pueblo no se atreve a tocar a quien ha sabido hipnotizarlo por su valor y su fuerza de voluntad”. “ Mientras llega el tiempo de nuestra dominación, crearemos y multiplicaremos las logias masónicas en todos los países del mundo, atraeremos a ellas a todos los que son y pueden ser agentes aptos. Estas logias formarán nuestro principal centro de enseñanzas y el medio mejor de nuestra influencia y difusión de nuestras actividades. Concentraremos todas esas logias en un gobierno solamente conocido por nuestros sabios. Las logias tendrán su representante, detrás del cual quedará oculto el gobierno de que hablamos, y ese representante será el que dé la palabra de orden y el programa. Formaremos en esas logias el núcleo de todos los elementos revolucionarios y liberales. En su composición caben como elementos todas las clases sociales. Los proyectos políticos más secretos nos serán conocidos y caerán bajo nuestra dirección aun antes que aparezcan. EN EL NÚMERO DE MIEMBROS DE ESAS LOGIAS ESTARÁN CASI TODOS LOS AGENTES DE LA POLICÍA NACIONAL E INTERNACIONAL pues sus servicios son insustituibles para nosotros; la policía puede no solamente tomar providencias contra los recalcitrantes, sino también encubrir y solapar nuestros actos, crear pretextos de descontento, etc.” ¡Con qué claridad vieron las cosas nuestros sabios al decir que para llegar a nuestro fin no debíamos detenernos ante los medios ni contar el número de víctimas sacrificadas! ¡NOSOTROS NO HEMOS CONTADO A LOS IMBÉCILES GOYIM Y AUNQUE HAYAMOS SACRIFICADO A MUCHOS DE LOS NUESTROS, HEMOS DADO SOBRE ESTA TIERRA A NUESTRO PUEBLO UN PODER QUE JAMÁS SE HABRÍA ATREVIDO A SOÑAR! Las víctimas, relativamente pocas de los nuestros, lo han salvado de su ruina. Gracias a nuestra influencia, la ejecución de las leyes de los GOYIM ha quedado reducida al mínimum. El prestigio de la ley está minado por las interpretaciones liberales que nosotros hemos introducido. En las causas y cuestiones políticas v de principios, los tribunales deciden como nosotros les ordenamos; ven las cosas a la luz que nosotros les presentamos. Para todo esto nos servimos, como intermediarios, de personas con las que nadie cree que tenemos nada de común; nos servimos de la opinión, de la prensa y de otros medios. Los senadores mismos y la administración superior aceptan ciegamente nuestros consejos. La inteligencia netamente animal de los GOYIM es incapaz de análisis y observación, y más todavía, de prever hasta dónde puede llegar una cierta manera de presentar las cuestiones. En esta diferencia de aptitudes que hay entre nosotros y los GOYIM para pensar, se puede ver claramente el sello de nuestra elección y la marca de nuestra humanidad. La inteligencia de los GOYIM es instintiva, animal. Ellos ven, mas no prevén ni inventan (excepto cosas materiales). Por aquí se ve claramente que la naturaleza misma nos tiene destinados a dirigir y gobernar el mundo. “Debemos saber sacrificar sin vacilaciones a los individuos aislados, violadores del orden establecido, porque hay una gran fuerza educadora en el castigo ejemplar del mal”. “Excluiremos de la enseñanza el Derecho Cívico, así como todo lo demás que tenga relación con las cuestiones políticas. Estas materias serán enseñadas a unas cuantas decenas de individuos seleccionados en virtud de sus aptitudes sobresalientes. Las universidades no deben dejar salir de sus aulas a esos picos de oro forjadores de constituciones como si compusieran comedias o tragedias y que se ocupan en cuestiones políticas de las que ni sus padres comprendieron jamás una palabra”. “En general, nuestra prensa contemporánea revelará los negocios de estado, las religiones, la ineptitud de los GOYIM, todo ello en términos los más indecentes para difamarlos de todas maneras, COMO EXCLUSIVAMENTE SABE HACERLO EL GENIO DE NUESTRA RAZA”. “Cuando sea necesario aumentar las medidas de precaución por medio de la policía (que tanto desprestigian a los gobiernos), simularemos desórdenes y manifestaciones de descontento valiéndonos para ello de buenos oradores. Las personas que efectivamente alimenten sentimientos contrarios a nosotros, se unirán a aquellos que van desempeñando el papel que nosotros les hemos encomendado. Esto nos dará pie para autorizar pesquisas, cacheos y vigilancias especiales, para las que nos valdremos, como agentes, de los servidores que hayamos entresacado de la policía de los GOYIM”. “Las crisis económicas entre los GOYIM han sido promovidas por nosotros con el único fin de retirar la moneda de la circulación. Capitales enormes quedaban estancados sustrayendo la plata y el oro de los Estados, que se veían obligados a dirigirse a estos mismos que sustraían esos capitales para obtener oro y plata. Estos empréstitos gravaban las finanzas de las naciones por el pago de los intereses, los que esclavizaban al capital. La concentración de la industria en manos de los capitalistas que han dado muerte a la pequeña industria ha absorbido todas las fuerzas del pueblo y al mismo tiempo las del Estado”. “HAREMOS SUBIR LOS SALARIOS, PERO DE TAL MANERA QUE ESTA ALZA NO REPORTE NINGÚN PROVECHO A LOS OBREROS, PORQUE AL MISMO TIEMPO HABREMOS PROVOCADO EL ENCARECIMIENTO DE TODOS LOS ARTÍCULOS DE PRIMERA NECESIDAD, HACIENDO CREER QUE ESE ENCARECIMIENTO ES DEBIDO A LA DECADENCIA DE LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA Y A LA MISMA ELEVACIÓN DE LOS JORNALES, MINAREMOS ADEMÁS PROFUNDAMENTE LAS FUENTES DE PRODUCCIÓN HABITUANDO AL OBRERO A LA ANARQUÍA Y A LA EMBRIAGUEZ Y TOMAREMOS ADEMÁS TODAS LAS MEDIDAS POSIBLES PARA POCO A POCO EXTIRPAR DE LA FAZ DE LA TIERRA TODAS LA FUERZAS EDUCADAS DE LOS GOYIM”. “PARA IMPEDIR QUE ESTA SITUACIÓN SEA CONOCIDA ANTES DE TIEMPO BAJO SU VERDADERO ASPECTO, DISFRAZAREMOS NUESTROS DESIGNIOS CON EL APARENTE DESEO DE SERVIR Y SER ÚTILES A LOS OBREROS Y DE PROPAGAR LOS GRANDES PRINCIPIOS ECONÓMICOS QUE ENSEÑAMOS EN LOS TIEMPOS ACTUALES”. “A cualquier oposición que surja deberemos estar en aptitud de hacer declarar la guerra por la Nación vecina a los que se atreven a enfrentársenos; y si esta Nación vecina tuviera el atrevimiento de formar una alianza contra nosotros, deberemos rechazarla con una guerra universal”. Todo esto, fue escrito aproximadamente 15 años antes de la “1ª Guerra Mundial 1914 – 1918. Por esa guerra mundial las dos potencias que todavía resistían al judaísmo, (Rusia y Alemania); fueron heridos de manera más denodada. Rusia pasó a ser el centro de toda actividad judía destructiva, después de haberse anulado (léase exterminado) todo factor que pudiera ofrecer resistencia. Con Alemania no tuvieron tanta suerte, porque ella supo hallarse a sí misma, su eterna fuente de recursos y su juventud milenaria, después de 15 años de luchas internas, supo deshacerse de la bajeza y encontrar su unidad. Como ella era un nuevo factor para desencadenar una guerra mundial, azuzaron a los vecinos nuevamente contra ella. 2ª Guerra Mundial 1939 – 1945. Argentinos y pueblos hermanos, sed fuertes y unidos para que el judaísmo internacional (léase EE.UU. Inglaterra y Rusia), no azuce contra vosotros a vuestros hermanos los países vecinos, que desgraciadamente ya están bajo el dominio de aquel. Los hermanos sean unidos pues esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera. (Martín Fierro) “Los Estados modernos tienen en sus manos una gran fuerza creadora: La Prensa. Su papel es el de expresar las reivindicaciones que se dicen necesarias, indispensables; hacer conocer las quejas de los pueblos; crear el descontento y darle una voz con que expresarlo. En la Prensa está encarnada la libertad de palabra. Pero los Estados Goyim no han sabido utilizar esta fuerza que ha caído ya en nuestras manos. Por la Prensa hemos conquistado toda la influencia, quedando nosotros ocultos en la sombra, y gracias a ella hemos podido amasar el ORO con nuestras manos como precio de los torrentes de lágrimas y de sangre, en medio de los cuales hemos podido arrebatarlo... Pero nos hemos rescatado a nosotros mismos mediante el sacrificio de muchísimos de los nuestros. CADA UNO DE LOS NUESTROS QUE HA SIDO SACRIFICADO VALE DELANTE DE DIOS POR MILLARES DE GOYIM. “La palabra Libertad conduce a las sociedades humanas a la lucha constante contra toda fuerza, contra todo poder, aunque sea el de Dios y el de la Naturaleza. Aquí tenéis también por qué a nuestro advenimiento será necesario suprimir del vocabulario humano esta palabra, como principio de la brutalidad que transforma a las multitudes en bestias feroces”. Aun la libertad podría ser inofensiva y existir en el Estado, sin dañar a la prosperidad de los pueblos, siempre que descansara sobre el principio de la creencia de Dios, y de la verdadera fraternidad humana, excluyendo la idea de igualdad, a la que aun las leyes mismas de la creación son contrarias, supuesto que éstas establezcan la subordinación necesaria. Con esa fe, el pueblo se dejaría gobernar bajo la tutela de sus pastores espirituales, y caminaría sumiso y tranquilo bajo la mano de su párroco, resignado con la distribución que Dios ha hecho de los bienes de la tierra. He aquí por qué es necesario que nosotros arruinemos la fe y arranquemos de los espíritus GOYIM el principio mismo de la Divinidad sustituyéndolo por los cálculos y las necesidades materiales. Antes de que subiera Hitler al poder, Alemania pasaba por todos estos vejámenes. En Rusia se llevó a cabo este plan al pie de la letra. La G.P.U., (Policía secreta) bajo las órdenes de sus jefes judíos, se encargaba de que cualquier oposición contra los “señores feudales bolcheviques” se “liquide”. “Impediremos que se conspire contra nosotros. Para ello condenaremos a muerte a todos aquellos que acojan nuestro advenimiento al poder con las armas en la mano. Toda creación de una nueva sociedad secreta, sea la que fuere, será castigada con la pena de muerte”. El 16 de abril de 1925, fue volada por dinamiteros bolcheviques la catedral de Sofía. En julio de 1927 los comunistas prenden fuego al Palacio de Justicia de Viena. En la fiesta de Lenin (22-01-1939) fue volado en Moscú el monasterio Simonoff, que databa del año 1300. En la noche del 27 al 28 de febrero de 1933, el edificio del “Reichstag” (congreso) en Berlín, es presa de las llamas. Eso iba a ser la señal de la rebelión armada comunista, que fue sofocada inmediatamente. Por medio de huelgas, luchas callejeras y rebeliones armadas, es puesta paulatinamente en práctica la preparación de la revolución comunista mundial (léase esclavización del no-judío por la “raza elegida”. Los métodos son los mismos en todos los países. Las huelgas son el comienzo de refriegas callejeras sangrientas. De las refriegas callejeras sangrientas a la rebelión armada hay un solo paso. Ella tuvo lugar en octubre de 1917 en Rusia; enero de 1919 las luchas “espartaquistas” (De una organización comunista llamada “Spartakus” en Alemania; 1920 levantamiento y masacre en el Ruhr (Alemania); setiembre de 1923 en Hamburgo; diciembre de 1924 en Reval (Estonia) 23-10-1926, 22-2-1927 y 21-3-1927 en Shangai, diciembre de 1927 en Cantón (China); octubre de 1934 en España; abril de 1935 en Cuba, mayo de 1925 en las Islas Filipinas, etc. “Sólo un déspota puede elaborar planes vastos y claros; dar a cada cosa el lugar que le corresponde en el mecanismo de la máquina del gobierno. Digamos, pues, en conclusión, que para que un gobierno pueda ser útil al pueblo y alcanzar el fin que se propone, debe estar centralizado en las manos de un individuo responsable. Sin el despotismo absoluto, la civilización es imposible; la civilización no es obra de las masas, sino del que las dirige, sea éste el que fuere. La multitud es un bárbaro que en todas las ocasiones demuestra su barbarie. Tan pronto como las turbas logran su libertad, ésta degenera en anarquía, que es el más alto grado de barbarie”. “Cuando el populacho ve que en nombre de la libertad, se le hacen tantas concesiones, y se tienen con él tantas complacencias, se imagina que es dueño y señor, y se echa sobre el poder; pero, naturalmente, tropieza como un ciego con una multitud de obstáculos; entonces se echa a buscar quien lo conduzca a través de esos obstáculos, y no encontrándolo, acoge la idea de volver a lo pasado y depone todos sus poderes a nuestros pies. Acordaos, si no, de la Revolución Francesa, a la que nosotros hemos dado el calificativo de grande; los secretos de su preparación no son demasiado conocidos, porque esa revolución, tal como fue, es obra de nuestras manos”. “Es a través de mí que reinan los reyes, han dicho nuestros profetas, y que somos los elegidos por Dios mismo para dominar toda la tierra. Dios nos ha dado el genio para que podamos llegar hasta el fin de este problema. Hubo un caudillo y guía que hubiera podido luchar contra nosotros con éxito; pero el recién llegado siguió un camino distinto del que llevaba el viejo habitante; la lucha contra nosotros habría sido a muerte y tal como el mundo jamás la habría visto. Luego... esos hombres geniales llegarían demasiado tarde. Todas las ruedas del mecanismo de los gobiernos dependen de un motor que está en nuestras manos: este motor es el oro. La ciencia de la Economía Política, inventada por nuestros Sabios, nos ha dado a conocer, después de mucho tiempo, el prestigio y el valor del capital”. "Dios nos ha concedido, "Su Pueblo Escogido", el regalo de la dispersión y de esto, que aparece a los ojos de todos, ser nuestra debilidad, ha llegado a ser nuestra mayor fortaleza, la cual no ha llevado ahora al umbral de la soberanía sobre todo el mundo". "Trescientos hombres, cada uno de ellos conoce a todos los otros, gobiernan el destino del continente europeo y ellos eligen a sus sucesores de su entorno." En todos los estados del mundo viven los judíos por apariencia como ingleses, franceses, alemanes, norteamericanos, argentinos, etc. pero en la realidad viven como un pueblo unido dentro de la comunidad de los demás pueblos. Están ligados estrechamente por los lazos de sangre. Justamente ellos, que claman tanto contra el racismo de los países del Eje, son los que más la cultivan. Y ahora para terminar este capítulo un trozo de la conferencia en la fundación de la “Alliance Israèlite Universelle” en el cual huelgan los comentarios: “El día vendrá en el cual Jerusalén será el templo de las oraciones de los pueblos, en el que la bandera del monoteísmo judío flamee en las playas más lejanas; ese día no está lejos, en el cual las riquezas del mundo serán exclusivamente de los judíos”: Cremieux 1860). LA REVOLUCIÓN JUDÍA CONTEMPORANEA III El que pone a analizar ese pasado tan monstruoso del judaísmo universal, el que sabe que esa raza de conspiradores fanáticos y llenos de odio, siempre vuelve a incendiar el mundo, y el que conoce sus doctrinas y el fin religioso que persiguen desde hace miles de años, ese –digo– nunca va a llegar a la convicción de la que “la doctrina marxista” sea “una doctrina del trabajador”, entonces no debería haber ningún judío en ello. Porque el pueblo judío nunca trabajó, desde hace 6000 años vive del trabajo de los demás. La doctrina marxista – bolchevique, la misma que hoy hace fermentar y disolver los pueblos del mundo, es netamente una doctrina revolucionaria judía. Ella es la continuación, pero en forma más amplia, de aquellas revoluciones que hicieron desmoronarse a imperios antiguos. Ella también es la continuación de la llamada “La revolución Francesa”, la que verdaderamente fue una revolución provocada por elementos judíos. No nos equivocaremos, la finalidad del movimiento marxista no es la liberación de las masas que trabajan si no la esclavización y dominación de la humanidad laboriosa no-judía. EL MARXISMO Éste movimiento fue fundado por Carlos Enrique Marx. El apellido de Marx no es el verdadero originariamente tendría que apellidarse Hirschel como su padre, o Mordochai como su abuelo. Marx descendía tanto de parte de padre como de la madre de viejas generaciones de rabinos. Nació en Tréveris (A orillas del Mosela) en el año 1818. En 1845 fue desterrado y nuevamente en 1849, desde entonces vivió en Londres. Éste hebreo, al que también se consideraba el “Mesías” creó la ideología y el movimiento marxista. De que él escribió los libros “El Capital. Crítica de la economía política mundial” y “El Manifiesto Comunista” el mundo habla de marxismo. Con ello he aclarado lo primordial: un semita “gana” innumerables masas de no-judíos para sí y para sus finalidades. Él lo hace con su programa, “El Manifiesto Comunista” donde escribe al final: “Los comunistas desdeñan ocultar sus opiniones e intenciones. Ellos declaran abiertamente, que sus finalidades solo podrán ser alcanzadas por medio de una revolución forzosa de todas las clases sociales existentes. Las clases soberanas, tendrán que temblar ante la revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder, más que sus cadenas” Los proletarios creyeron q ese “profeta judío”. Ellos no se daban cuenta que éstas doctrinas no servían a las finalidades suyas, si no a las de la raza judía. Ellos no reconocieron y no reconocen tampoco, que éstas doctrinas fueron tomadas del Talmud y que el fin que se persigue con la “revolución forzosa de las clases sociales existentes”, es el dominio por la fuerza del pueblo judío sobre todas las demás razas del universo. Para aquel que conoce la “cuestión judía” es completamente inconfundible y clara la doctrina marxista y el fin que con ella se persigue. Si el marxismo pregona como interpretación básica económica “Propiedad es Latrocinio” entonces quiere decir con ello, que no reconoce como posesión las propiedades, el dinero, las tierras, etc. del poseyente (naturalmente no-judío) Ésta parte de la doctrina marxista la hallamos en el Talmud con algunas otras palabras pero con el mismo sentido: “La propiedad de los no-judíos, sus bienes, el dinero de ellos y sus posesiones son sin dueño. En realidad ni les pertenece y ellos no pueden tener pretensiones sobre ellas “ (Coschen hamischpat 156,5) Además de éste principio judeo – marxista, el marxismo pide: “Expropiación de la posesión”, “Muerte a las clases burguesas”, “Destrucción de la iglesia”, “Disolución de la familia”, “Dictadura del proletariado”, etc. No olvidemos que los jefes del proletariado. ¡Son judíos! La palabra “proletario” fue inventada por ellos para darle una especie de marca de fuego y denigrar a la humanidad menos afortunada. En vez de sacar al obrero del fango, lo empujaba más adentro, para utilizarlo como instrumento, para conseguir su “revolución judeo – marxista universal. Así que serán los judíos los que podrán expropiar toda la propiedad (¡!) Y ellos tendrán el derecho de apoderarse de las riquezas de las iglesias, de todos lo bienes públicos, particulares e inmobiliarios. Israelitas serán los dueños de todo lo que la naturaleza ofrece y todo lo que produce la mano del hombre. Además serán los amos sobre la vida y la muerte de los no-judíos. ¡Ellos tendrán el derecho de asesinar, sentenciar a muerte y martirizar a los no-judíos que fuesen sus enemigos o lo son, y los que no se dobleguen a su yugo y sus órdenes! Ellos podrán destruir las iglesias y anular la religión cristiana. Ellos tendrán que procurar que existan nada más que la doctrina judía y la omnipotencia de la sinagoga. Ellos tendrán que disolver las familias e implantar “el amor libre”, para ultraje de las razas tenga vía libre, para que toda no-judía pueda caer libremente en las manos del judío ultrajante. Y para que se pueda desarrollar una generación sin padres, la que estará irremediablemente sumisa al despotismo judío y servirá para formar ejércitos de siervos. Así se cumplen por medio de “La dictadura del proletariado”, es decir, por medio de la revolución universal judeo – marxista, las siguientes profecías judías. 1. Asesinato de los Reyes. “Jehová pondrá en tus manos los reyes de los pueblos, para que tú los extirpes bajo el cielo” (Moisés 7, 24) 2. Expropiación de los no – judíos. “Los bienes de los pueblos llegarán a los tuyos, tus hijos traerán desde lejos el oro y la plata de los pueblos. Extraños construirán tus murallas y sus reyes te servirán. (Jesaja 60, 5 – 12) 3. Asesinato de los no – judíos. “Tu matarás los no – judíos a montones. Tus pies se teñirán del rojo de la sangre y tus vestimentas estará salpicadas de sangre. (Tarf. Jeruch. Y otros) Ese es el reino del Mesías, El reino del latrocinio, de los asesinatos, de los ultrajes, de los esclavos, en fin: “El reino del dominio universal de los judíos” Es casi increíble como un pueblo de unos 14 millones de judíos y unos 30 millones de mestizos judíos pretenda dominar un mundo de más de 200 millones de habitantes. LA REVOLUCIÓN JUDÍA EN RUSIA La Rusia zarista se formó por medio de una política de conquista centenaria. Desde la toma de posesión de Siberia en el siglo XVI por Iván El Terrible, hasta el establecimiento definitivo en el Mar Negro y en el Cáucaso en el siglo XVIII y XIX, la historia rusa es un ejemplo de desarrollo de un imperialismo territorial insaciable. No obstante formarse focos de perturbación, por la sumisión de otras razas (Entre ellos pueblos amantes de la libertad, como el caucásico), el zarismo era bastante fuerte para aplicar sus métodos de rusificación en ese imperio inmenso, para unirlos política y económicamente. Sin duda alguna la indolencia interna de ese territorio era una presunción favorable para la dominación Rusa. El zarismo decayó por su esfuerzo imperialista exagerado y por su desgarramiento político interno. La legitimidad geopolítica y la tradición imperialista se mostraron empero todavía más fuertes que las fuerzas centrifugas de los diferentes pueblos subyugados. La revolución bolchevique (Octubre de 1917) pudo tomar las fronteras del imperio zarista, después de romper la resistencia de los rusos blancos (Los que querían salvar a la antigua Rusia del derrumbe), y después de derrocarlos sangrientamente tras varias luchas en el Turquestán. Unicamente Finlandia, los países Bálticos y Polonia consiguieron su independencia, perdida nuevamente después de la 2ª guerra mundial. Con la constitución de la “Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas” (U.R.S.S.) en el año 1922 se le dio una nueva estructura al estado y con ello entró en función la sucesión de la Rusia imperialista bajo otros puntos de vista. El movimiento marxista creció enormemente, debido a la actividad de los judíos, los que odiaban locamente al zarismo. Ya en el año 1905 los conspiradores marxistas y comunistas creían llegado el momento de desencadenar la revolución. Los ataques fueron rechazados y las reuniones callejeras diseminadas. Como el gobierno había dado pronto con los cabecillas de la conspiración, tomo medidas radicales contra ellos. La opinión mundial judaizada todavía hoy culpa al gobierno del Zar la crueldad y de la injusticia contra los semitas (¡!) El judío Rofes no lo hace, él escribe en su “Compendio del movimiento obrero judío” (Leningrado 1929), página 29 “El odio del Zarismo contra los judíos era justificado porque el gobierno encontró en todos los partidos revolucionarios, desde 1860, a los judíos como los socios más activos” Los “Bolchewiki”, una especie de degeneramiento del marxismo, ya habían participado en esa revolución. Se habían formado ya mucho antes del año 1905. Sus principales jefes eran judíos: Borodin (Grusemberg), Frunkin, Gloschtschekin, Haneki (Füstemberg), Jarolawski (Gubelman), Kamanev (Rosenfeld), Laschewitsch, Litvinov (Wallach), asaltante del banco de Tiflis (1908) sentenciado en París (en el mismo año) por otros delitos más, fue ministro del interior, presidente de la Ligas de las Naciones y embajador en EEUU, Ljadow (Mandelstamm), Radek (Sobelsohn), Sinowjew (Radomylski), etc. Después de la revolución fracasada en 1905, muchos de los hebreos tuvieron que fugarse. Vivieron como “emigrantes” en Suiza y Francia, De allí siguieron ejerciendo sus actividades disolventes. Entre ellos estaban también: Trotzki (Bronstein) y Lenin (Ulianow). En Longjumeux cerca de París fundaron una escuela Bolchevique. El dinero para esos fines lo recibían de parte del judío Rothschild de París. El odio de los hebreos contra el gobierno del Zar se acrecentó aun más después de la revolución fracasada en 1905. Cuando estalló la contienda mundial los judíos de Rusia aguardaban el momento de derribar a ese coloso. Ese momento se presentó en 1917. El ejército había sufrido grandes derrotas. Las pérdidas eran inmensas, el desabastecimiento de recursos y el abatimiento de los oficiales y de las tropas era muy grande. A ello se agregaban las situaciones desdichadas en la corte del mismo Zar. En mayo de 1917 fue nuevamente derrocado el trono del Zar. Nicolás II tuvo que abdicar. En su lugar venía un bastardo judío llamado Kerenski. Todos sabemos que el gobierno de Kerenski no duró mucho tiempo. Los bolcheviques desarrollaban una fuerte propaganda y tuvieron gran afluencia al partido. En una sesión importante el (23/10/17), el comité central de los bolcheviques resolvió asumir el poder por la fuerza. En esa sesión tomaron parte: Lenin (bastardo), Swerdlow (judío), Sinowjew (judío), Kamenev (judío), Trotzki (judío), Stalin (georgiano), Uritski (judío), Dserschniski, Kollontai (judío), Bubnow Sokolnicow (judío), y Lomonow. Se resolvió la fundación de la Unión Soviética. Así es como una simple bandas de conspiradores, en su mayoría judíos, (¡8 contra 4!), resolvió la fundación de la misma. A Lenin también lo consideramos judío aunque es un bastardo (madre judía), porque al mezclarse la sangre judía con la no-judía, la judía se impone. Lenin no era más que un instrumento importante en manos de los israelitas. En él encuentran aplicación las palabras de Cristo “Vosotros (los judíos) ambuláis, hacéis siervos. Y hacéis de ellos hijos del infierno, doblemente más terribles que vosotros. (Mateo 23-15, 33) La revolución bolchevique se llevó a cabo. La participación en ella por parte de los judíos era enorme en las ciudades y en los distritos. Como de un solo golpe el judaísmo se levantó en todos los lugares y se adueño del poder Ahora bien Lenin fue el dictador, pero estaba a merced de los judíos. La gran cantidad de revolucionarios israelitas le dictó las medidas y su propia sangre judía lo llevó a ponerlas en práctica. El único fin de los semitas era extirpar a sus enemigos y asegurarse el poder. Así entendían la revolución y no de otra forma. Así se les había profetizado desde hace miles de años, eso lo esperaban de su Mesías y de acuerdo a ello obraban. Lenin tuvo que someterse. El 27/07/1918 (nueve meses después de haber tomado el poder) firmó la siguiente ley: “El Sownarkom (Consejo de comisarios soviéticos) ordena a todos los Soviéts, tomar medidas decisivas para extirpar el movimiento antisemita. Estarán fuera de las leyes: Los que organicen progroms (persecución de judíos) y aquellos que ejerzan agitación en tal sentido” ¿Que quiere decir “bolchevismo”? El nombre del partido comunista en Rusia proviene del ruso (Bolscht = Más) porque antes de la revolución de 1905 para diferenciarse del partido “menchevista” (Mensche = Menos) mantenían un programa marxista extremo. Hoy el marxismo no se diferencia del comunismo, si no solamente por los métodos que aplica. La excitación de los instintos más bajos en el hombre (el odio, envidia, venganza, etc.) eran los principales. El bolchevismo niega la comunidad y predice la doctrina de las clases y la destrucción de todas las clases no-proletarias”. Una de las primeras “obras” de la “Revolución de Octubre” en 1917, fue poner en libertad a todos los reos. Muchos de los “proletarios” que así recobraron la libertad, recibieron puestos importantes en el gobierno. Otros se vengaron de sus antiguos jueces, etc. Lo más significativo es, ver como los puestos más importantes del partido comunista iban siendo ocupados por judíos. Los mismos que tienen interés especial en que reinen disturbios en todo el mundo. En ello los hebreos están completamente de acuerdo, aunque sean: bolcheviques, social demócratas, socialista, masones, o capitalistas judíos. El gobierno soviético había prometido a los rusos terminar con el capitalismo. Pero ahora el único capitalista es el gobierno soviético. ¡Ya no hay más ricos y pobres, pero eso sí, un pueblo de esclavos a jornal! Según la opinión bolchevique “El camino hacia la paz pasa primero por la revolución proletaria”, es decir la “paz” viene después de la guerra civil. La importancia política universal de la U.R.S.S. consiste en parte decisiva, en su papel de fomentar guerras civiles en todos los países de la tierra. Con todo lo que hemos visto anteriormente, en Rusia se había conseguido lo que los semitas querían y lo que la judía Esther había exigido a Asuero antes de la noche trágica del “Purim”. Los contrarios de los judíos eran declarados fuera de la ley. Para juzgarlos en última instancia no llevarlos ante la justicia (Como por lo menos hacían los contrarrevolucionarios). Con un despotismo satánico empezaron los israelitas a tiranizar desencadenadamente. Se abalanzaban sobre todos los goim (plural de goi = no judío) que no se querían doblegar. No solamente mataban, si no que los atormentaban y torturaban tan bestialmente, que la humanidad hasta ahora no conocía caso parecido. Todas las torturas, inquisiciones y cámaras de tormento nos parecen inofensivas y hasta en los mismos informes de las sublevaciones hebreas en la antigüedad palidecen al lado de todo lo que aconteció en los últimos 25 años. Como es demasiado terrible dar ejemplos de las diferentes formas que ultrajaban a los menores y las mujeres sin importar la edad, como las torturaban y martirizaban, me conformaré con dar las cifras que aproximadamente se conocen por medio de los ejecutantes, testigos oculares, estadísticas soviéticas etc. Digo que es demasiado terrible, porque ni la mente más fuerte podría dar cabida a tantas impresiones terroríficas a la vez. Hay tantos testigos oculares que informan y todavía pueden informar sobre ello, que se podrían llenar innumerables tomos solamente con lo acontecido en los primeros años de “gobierno soviético”. El ruso Nitostonski informa en su folleto “Sed de Sangre del Bolchevismo”, sobre las informaciones hechas en Kiev. (Él había luchado en las filas de los cuerpos libres de los rusos blancos, contra los rojos). Príncipe Awaloff documenta su relato con fotografías en su libro “Recuerdos “ (Libro en idioma alemán, impreso en Hamburgo en el año 1925). Bessedowsky relata el asesinato de la familia del Zar y del Zar mismo, en su libro “Al Servicio de los Soviéts” editorial Grethleim & Co. , Laipzing) en el cual deja hablar al jefe bolchevique Woikow, el cual fue testigo ocular y participante de éste trágico acontecimiento. Los oficiales y los marinos de los barcos de guerra ingleses “Steadfast”, Sarraf”, “Montrose” fueron testigos de lo que los espectadores vieron al entrar las fuerzas de los cuerpos libres rusos a Odessa (Esas unidades inglesas apoyaban a aquellos valientes que luchaban contra las hordas rojas, igual que otros cuerpos libres formados por alemanes, franceses, finlandeses, etc.). La tripulación manifiesta que después de tantos años de guerra ya habían visto bastante, pero lo que vieron en los mataderos y en las “casas del martirio” en Odessa, les ha quitado el sueño por unos cuantos días. Amigo lector, Ud. Conoce algún “ruso blanco” que a duras penas pudo escapar de aquel infierno, dejando, a lo mejor, todos sus bienes y sus familiares, no sabiendo más nada de ellos. Pregúntele a él sobre la forma como los comunistas “liquidaban” sus enemigos. Mayormente no quieren recordar, lo que se puede entender perfectamente, pero si llegase a contarle lo que le pasó a él y a otros miles y miles de compatriotas suyos, Ud. Verá confirmado todo lo por mí expuesto. La cantidad de “liquidados” por la G.P.U., se calcula en 1.8000.000 víctimas solamente en los primeros cinco años de régimen bolchevique, según datos suministrados por los mismos Soviéts y de fuentes fidedignas. Entre ellos se hallaban: 6.000 maestros y profesionales, 880 médicos, 54.000 oficiales, 260.000 soldados, 105.000 agentes de policía, 48.000 gendarmes, 12.800 empleados, 353.000 intelectuales, 192.000 obreros y 815.000 campesinos. Oganowsky publica en una estadística soviética que los campesinos muertos por hambre se calculan en 5.200.000 seres solamente en los años 1921/22. Por medio de ejecuciones y destierros a Siberia, anualmente son llevados cientos de miles a la muerte. Por hambre se mueren millones de campesinos y ciudadanos. El cardenal Innitzer de Viena, pudo constatar que las muertes por hambre en el año 1933 solamente, ascendían a unos 10.000.000. Está aún fresco el recuerdo de la masacre de la 2ª guerra mundial y de las destrucciones de los pueblos de Eje. Como los sistemas que aplicaban son los mismos que aplican todavía, es de suponer que las cifras arriba indicadas son no más que una ínfima parte de la cantidad real. Yo creo que no me voy muy lejos, si calculo entre 50-60 millones los seres “liquidados” en diferentes formas por los judíos y los siervos de ellos, los comunistas. ¡Y pensar que la mayor cantidad de víctimas está entre la clase obrera, a la que “quieren hacer tanto bien”. Ya Dostojewsky, el gran literato ruso, había previsto todo esto al escribir en el año 1887 en su libro ”Diario De Un Escritor” página 128 “¡Se aproxima su imperio, su dominio exclusivo! Empieza el dominio absoluto de sus ideas. Ante aquéllos se marchitan los sentimientos cristianos y nacionales para siempre”. (Sigue en comentarios)