limbo471
Usuario (Estados Unidos)
Estos peces inventaron el sexo hace 385 millones de años. Debemos agradecer a los peces nuestra habilidad para tener sexo. Actualmente, la reproducción de los peces es ovípara. Hembras y machos liberan millones de huevos y espermatozoides al agua y esperan a que se encuentren. Pero esto no siempre ha sido así. Hubo un tiempo en que los peces también tenían sexo. De hecho, ellos fueron quienes lo inventaron. Un nuevo informe publicado en Nature revela que 385 millones de años atrás los peces copulaban, en lo que se ha convertido en la evidencia más antigua de sexo en la tierra. Este descubrimiento significa que la evolución hacia el sexo con fecundación interna se dio en las primeras etapas de la historia de los vertebrados y que luego se perdió, con los peces volviendo a la fecundación ovípara. El descubrimiento se ha realizado gracias al estudio de fósiles del grupo conocido como antiarquios placodermos, considerados, también, los primeros vertebrados con mandíbulas. Como suele ocurrir en la ciencia, la revelación llegó por casualidad. El paleontólogo John Long estaba estudiando una caja de huesos de placodermos entre los que descubrió una placa con un extraño hueso adjunto. "Era un clasper, un órgano sexual, y era el más antiguo y más primitivo que se habían encontrado hasta la fecha en el planeta", dijo Long en una rueda de prensa. La teoría de los investigadores es que el coito se producía de forma lateral, con el macho intentando dirigir un órgano óseo en forma de L entre las dos placas genitales de las hembras. El hecho de que el órgano del macho fuese rígido ha llevado a los paleontólogos a resolver que los pequeños brazos de la criatura eran para ayudar a lograr la posición adecuada: Este tipo de reproducción todavía existe en especies acuáticas actuales. Los tiburones y rayas modernos, por ejemplo, tienen claspers que utilizan para depositar su esperma dentro de las hembras. Pero, a diferencia de lo que ocurría con los antiarquios, estos órganos no están unidos a todo su cuerpo sino que crecen en la parte interior de sus aletas pélvicas. Hay un pregunta, sin embargo, que permanece sin respuesta: ¿por qué los peces dejaron de tener sexo? Long admite que "no lo saben". "Podría haber sido un cambio en el medio ambiente o una adaptación especial que sucedió en un momento en concreto". En todo caso es evidente que el sistema que utilizan actualmente les funciona. Aunque no haya evidencias de por qué los peces evolucionaron hacia el sexo y luego regresaron a la fertilización externa, es más que probable que la habilidad de copular fuese transmitida de los peces a los mamíferos, incluidos nosotros. Los antiarquios probablemente desarrollaron un gen para este tipo de órganos reproductores, que posteriormente fue desactivado para volver a ser activado más adelante en la evolución. "Una vez el gen fue introducido en el mapa del cuerpo de los vertebrados, podía resurgir más adelante", concluye Long. link: https://www.youtube.com/watch?v=gKVfsZ4QRb4
Elizabeth Gadd se retrató con la naturaleza los 365 días del año. Tras sacarse una foto con la naturaleza de su entorno los 365 días del año, Gadd consiguió viajar con su proyecto hasta Islandia gracias al crowdfunding. Se llama Elizabeth Gadd, tiene solo 21 años y todo lo que sabe de fotografía lo aprendió sola. Para ello, se embarcó en un reto personal diario que le sirvió de aprendizaje constante. Superado este reto, ha conseguido viajar a Islandia y ha retratado paisajes aún más sobrecogedores. Esta es su historia. Autodidacta convencida Elizabeth fue educada en casa. Solía dibujar a sus mascotas y, cuando su padre le dejó una cámara por primera vez, empezó a fotografiarlas. "La fotografía pronto se convirtió en mi forma artística preferida", dice en una entrevista a Phlearn. Decidió tomárselo en serio: se prometió que se haría un autoretrato todos los días del año y que, además, intentaría que cada foto fuera mejor que la anterior. Así empezó su proyecto de 365 fotos, un reto personal que le sirvió para formarse. "Todo lo que sé vino simplemente de horas de experimentación", asegura Gadd. Solía lanzarse a excursiones sin rumbo buscando la localización perfecta para sus fotos. Cuando daba con el sitio adecuado, disparaba. Los lugares que retrata son sorprendentemente hermosos, pero ella le resta importancia a este aspecto: "Me siento muy afortunada de haber nacido rodeada de los paisajes increíbles de Vancouver." En sus autoretratos, Gadd utilizó un disparador a distancia para accionar su Canon 60D, colocada en un trípode. Después, aprendió a manejar herramientas de edición fotográfica. "Quiero sacarle el máximo de belleza a cada fotografía para hacer el resultado final más cautivador, pero sin excederme", dice. Se lo tomó en serio: puedes ver los resultados en su álbum "Project 365". Islandia: la recompensa a un año de esfuerzo Tras superar su reto personal, Elizabeth consiguió sacar adelante un crowdfunding para viajar a Islandia con un grupo de fotógrafos. Ahora ya podemos ver los resultados de esta "Icelandic Adventure", el nombre del nuevo proyecto. Gadd pasa de retratarse a sí misma a fotografiar a sus compañeros de viaje en entornos más espectaculares, si cabe, que los de Vancouver. Podría decirse que Elizabeth Gadd eleva la selfie a otro nivel. Cuando parece que el autoretrato moderno se ha convertido en una tendencia para alimentar el ego sin ninguna voluntad artística, ella lo utiliza para formarse y experimentar su relación con la naturaleza.
El fotógrafo Narayan Mahon captura el día a día en países no reconocidos internacionalmente. Aislamiento, complejidad y vida cotidiana cuando nadie sabe de ti. ¿Cómo se vive en un lugar que no existe como tal? Abjasia, Somalilandia, Nagorno-Karabaj, Transnistria, República Turca del Norte de Chipre… todos estos lugares tienen en común que se trata de estados de facto, reconocidos sólo parcialmente en el ámbito internacional. Son países cuya vida no se detiene por el hecho de que nadie sepa bien de su existencia. Difícilmente podemos ver estos lugares de ruptura, en permanente separación y formación de identidades, si muchas veces no se conoce ni su existencia. El Museo de Arte Contemporáneo de Madison, en Wisconsin (EEUU), expone ahora las fotografías de "Lands In Limbo". El fotógrafo Narayan Mahon ha recopilado en ellas una serie de imágenes en las que muestra la vida en estos lugares olvidados. Postales cotidianas que no entienden de banderas ni declaraciones de independencia. El aislamiento y la complejidad parecen, eso sí, protagonistas de algunas de estas instantáneas. No son existencias fáciles. Quizá de ahí parte de su potencia. El principal mérito de Mahon es ponernos frente a conflictos políticos sin caer en la abstracción. Bajándolos al suelo. Aquí no hay despachos de la ONU ni políticos encorbatados enfrascados en grises discusiones. Hay vida, aunque sea en el limbo. La nada puede ser bella. Así es tu vida cuando nadie sabe de ella.
La fotógrafa Molly Macindoe ha retratado más de una década de free-parties anticapitalistas y raves comunitarias. Las free-parties eran también un gran colectivo en el que se confía y a través del que se transgrede la ley. Una zona temporalmente autónoma del pasarlo bien. Una fiesta donde la alegría es política. El ser humano mola, y más rodeado de otros y de fiesta. Este es el tag que podría aplicarse a las fotografías de Molly Macindoe si los tags fueran tan largos. El principal mérito de las imágenes de Macindoe se puede resumir aún más: son positivas. ¿Qué significa esto? La autora capta momentos y personas asociados a comportamientos negativos, asociales, incívicos e incluso nocivos para la sociedad bienpensante y les confiere dignidad y respetabilidad. Esas cualidades que solo pierden precisamente en boca y ojos de quien odia la libertad. Molly Macindoe nació en Catar en 1979, de progenitores norteamericanos y neozelandeses, pero se mudó a Londres en 1986. Estaba en el momento justo. Tenía 18 años cuando en 1997 comenzó a documentar las free-parties y raves que se organizaban en la capital británica. Al disfrute le siguieron la dedicación y los viajes con fiestas: Europa, Oriente Medio, África… Estas fiestas buscaban liberarse de las ataduras de los clubs, gestionados por empresas privadas y sometidos por tanto al mercado. En estos nuevos espacios -a menudo en terreno ocupado o squat- se cambiaban restricciones por apertura, vigilantes por amigos. Privado por común. En definitiva, clientes por comunidad. Un colectivo en el que se confía y a través del que se transgrede la ley. Una zona temporalmente autónoma del pasarlo bien. Una fiesta donde la alegría es política. Las fotografías de Macindoe -recogidas en este libro- son más que eso. De hecho, podríamos decir que son un documental estático de un momento social muy concreto. Un trabajo realizado con una intencionalidad política muy clara: sacar del fango del desprecio a miles de jóvenes que mediante el disfrute planteaban un desafío a las vidas grises que se les habían programado.
Sabes que lo quieres. El actor lleva su obsesión con las selfies a un nuevo nivel. Cualquiera que siga a James Franco en Instagram sabe que está obsesionado con las selfies. Hasta el punto que hace un año escribió un ensayo sobre ello en The New York Times. Ahora, el actor ha decidido darle un nuevo uso a sus autofotos de Instagram y crear su propio calendario de selfies para 2015 recopilando 100 de las mismas: 32 páginas de indulgencia Franco completadas con efemérides y datos personales del actor como, por ejemplo, que su película favorita es "Taxi Driver" o que su hobby preferido es leer. El actor también ha querido incluir un mensaje para sus fans de Instagram: "Queridos amigos y familia, estoy muy agradecido por la comunidad que se ha creado. Me encanta que gente artística y creativa puedan encontrarse los unos con los otros y no tengan que vivir la vida en soledad, aislándose en la melancolía. Os amo a todos. Seguid brillando." El calendario viene incluido en el número #BreakTheInternet de la revista Paper (sí, la del culo en la portada), disponible desde el pasado lunes. Pero lo mejor del todo es que no hace falta conseguir la revista. Puedes descargar la versión en PDF desde aquí e imprimirlo a tamaño XL. No te resistas.