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leonel_hutz

Usuario (Argentina)

Primer post: 30 abr 2011Último post: 1 may 2011
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El día que Argentina ocupó California
El día que Argentina ocupó California
InfoporAnónimo5/1/2011

Bueno aunque no lo crean en 1818 la albiceleste flameó durante una semana en California, luego de que el corsario Hipolito Bouchard ocupara el fuerte español de Monterey. Hipólito Bouchard fue un militar y corsario francés que luchó al servicio de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Perú. "A las 8 horas desembarcamos, a las 10 era en mi poder la batería y la bandera de mi patria tremolaba en el asta de la fortaleza", dice la escueta, pero colorida bitácora de una fragata combativa que recorrió el mundo hace casi 187 años. Y por seis días, California, la costa oeste de lo que ahora son los Estados Unidos, fue de la Argentina. Ocurrió entre el 24 y el 29 de noviembre de 1818, cuando el capitán Hipólito Bouchard tomó la pequeña fortaleza de Monterey, entre las entonces jóvenes ciudades de San Francisco y Los Angeles, en lo que aún era territorio de la corona española, en guerra contra las Provincias Unidas del Río de la Plata. "Era la capital de la Alta California española, entre monasterios y presidios remotos. Todo el ejército español en la zona tenía unos 400 miembros y Monterey tendría unos 600 habitantes, que se retiraron cuando llegó Bouchard, saqueó lo que quedaba y prendió fuego el resto", explica a LA NACION el historiador aficionado Peter Uhrowczik. Uhrowczik, nacido en Checoslovaquia, criado en la Argentina y residente en los Estados Unidos desde 1963, es autor del libro "La quema de Monterey: el ataque a California de 1818 por el corsario Bouchard", considerado por varios de sus pares el libro "definitivo" sobre aquellos seis días. Uhrowczik recuerda, no obstante, que no resultó "una gesta heroica". "Esto no fue como San Martín en Perú; lo que ocurrió en Monterey fue algo pequeño. Bouchard y sus hombres desembarcaron, marcharon y capturaron el fuerte sin resistencia porque los españoles usaron su estrategia típica de retirarse hasta que se marcharan los agresores", destaca. Algunos recuentos marcan que el gobernador español Pablo Vicente de Solá sólo había dejado allí 25 soldados para enfrentar a unos 200 marinos. "Tan efectiva fue la retirada, que en los seis días que siguieron, Bouchard no habló con nadie porque todos se habían marchado y él también decidió seguir su lucha contra los españoles que comandaba el gobernador Solá en otras áreas aledañas", explica Uhrowczik. Bouchard dejó, de todos modos, una marca en la historia. Además de varios monolitos y placas en distintos puntos de California, en un muelle de la ciudad de Santa Bárbara flamean las banderas de los países que alguna vez ocuparon California: España, Rusia, México, Estados Unidos... y la Argentina. "Yo fui el que izó esa bandera argentina", dice a LA NACION el presidente de la Asociación de Intérpretes de la Corte de California, Carlos Cerecedo. Nacido en El Bolsón y criado en Bariloche, vive en Santa Bárbara, puerto que Bouchard amenazó con volar en pedazos en 1818 si no liberaban a tres de sus hombres. http://www.lagazeta.com.ar/bouchard.htm

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Megapost de los Redondos: biografia+discografía+yapa
Megapost de los Redondos: biografia+discografía+yapa
InfoporAnónimo4/30/2011

"Nosotros somos esencialmente rockeros porque creemos en una cultura nueva como producto de los pulmones jóvenes y de reclamos por un mundo mejor" La banda eterna Despertaban los años sesenta y en La Plata, un reducido grupo de jóvenes se reunían nada más que por el hecho de estar juntos y enaltecer al dogma del encuentro. Discutían, hablaban sobre la vida, disfrutaban de la mutua compañía y llevaban a cabo una gloriosa rutina que, más tarde, iban a recordar con velos de melancolía. Primeras horas del hippismo en el mundo. El grito por la libertad en la vida y en las expresiones del arte extendía cada vez más su eco. En el comienzo era tan sólo una reunión de amigos. Cualquiera podía ser el lugar de encuentro y la música expresaba su alegría de convivir; pero la voluntad de formar una banda todavía no pesaba en sus cabezas. De todos ellos quedaban el Indio Solari y la Negra Poli, la incondicional ingeniera de toda la estructura física y espiritual de ese místico personaje que es Patricio Rey, nunca abandonado por Los Redonditos de Ricota. También estaban Rocambole- más tarde dedicado a ilustrar el arte de tapa de los discos y las escenografías de los shows- y el hermano mayor de Skay Beilinson. Un día, decidieron abandonar juntos su devenir platense, aunque más no fuera por un tiempo. Cargaron con sus bolsos y algunos instrumentos y partieron hacia las playas de Villa Gesell. Ya en el verano de 1965, la misma costa había sido invadida por artistas que cantaban "otras cosas". Ese año, nacía el rock nacional como una nueva pasión que primero sorprendió y, más tarde, nucleó a los jóvenes bajo un mismo movimiento. La Cofradía de la flor solar Cuando se hartaron de su exilio y empezaron a sentir nostalgia de la podredumbre urbana, volvieron al punto de partida. De todos modos, las calles de La Plata no pudieron llamar su atención. Entonces- siempre unidos- se adhirieron a La Cofradía de la Flor Solar, una comunidad independiente que había surgido hacia fines de la década del sesenta como una alternativa de vida diferente, casi anarquista, enfrentada a la establecida. La Cofradía se convirtió en una de las primeras comunidades musicales que, más tarde, proliferaron en nuestro país. Pero esta aventura no duró mucho tiempo. El Indio, La Negra y los incipientes Redonditos, abandonaron el olor a incienso y se instalaron en su propia chacra en Tolosa. Allí comenzaron a gestar una movida en torno a ellos. De vuelta en La Plata, se rodearon de nuevos camaradas. Muchos formaban parte de grupos de teatro alternativo, otros eran periodistas; había músicos de rock, otros músicos y simplemente amigos. Sobre el escenario, los músicos terminaban confundidos con el público. No bajaban de una docena los que subían a tocar y otros tantos se convirtieron en regulares monologuistas de sus shows posteriores. La movida platense no permaneció ajena al colapso y se fue desvaneciendo paulatinamente. La Negra y Skay se instalaron en el Chaco, el Indio eligió otro lugar tranquilo en la Costa y los que quedaron no pudieron combatir contra la creciente persecución a la libertad para la vida y el arte. En 1977, muchos retornan de su breve exilio y La Plata recobra su aliento artístico. Vuelven los músicos, algunos periodistas y regresan a su primer amor aquellos viejos vagabundos de la vida. Ese año, Los Redonditos se reunirán en La Plata y ya no será un reencuentro accidental. Esta vez la alianza es definitiva. Con algunas caras nuevas en el grupo ( Gabriel Jolivet- guitarra- fue un Redondo de la primera hora, más las chicas del ballet ricotero) largaron finalmente su carrera permanente sobre los escenarios platenses primero y porteños, más tarde. Fue entonces en 1977 cuando cobró auténtica vida Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Al principio, subían al escenario, tocaban y servían, a la vez, de marco para que otros se expresaran junto a ellos. Antes del final, seguramente, ya no eran los mismos de comienzo. Ellos eran seis, a veces fueron quince, o veinte y volvían a ser seis. El grupo se agrandaba, estiraba las tablas pero, de repente, de nuevo se achicaba. Todos podían formar parte en la escena. Poco a poco, Patricio Rey se convirtió en uno de los mayores mitos del rock platense. Tocaban donde podían o simplemente a solas, para mantener la sangre bien caliente. A fines de 1978 ya estaban, mentalmente, embarcados hacia la Capital, donde debutan en el Centro de Artes y Música, ex Periscopio. Para ese entonces, en las presentaciones, el Indio Solari ya desplegaba todo su magnetismo, su voz inconfundible y comenzaba a levantar una asombrosa- casi religiosa- relación con el púbico. Gabriel Jolivet, Rodi Castro (teclados), Pucci (batería) y Fenton (bajo) fueron, alguna vez, Redonditos de Ricota. De un concierto a otro podían aparecer cosas nuevas sobre el escenario y muchos músicos intervinieron en la visa del grupo durante sus primeros pasos hacia la construcción del mito. Un par de rock and rolles Iniciados los ochenta, Los Redonditos empezaron a despegarse de toda la parafernalia que los había acompañado prácticamente desde su mismo origen y entendieron que había llegado el momento de sintetizar toda la creatividad y la dinámica de aquel género en una única e individual dosis de potente rockanroll. Toda la gente que trabajaba con Patricio Rey, como Marcia y Claudia Schwartz o las muchachas de Las Ex, se fue apartando e hicieron lo suyo por su cuenta. Sin el apoyo de otros artistas, prefirieron seguir siendo independientes y no dejaron de presentarse en todos los locales, aún cuando pequeños hayan sido, en que habitara un clima apto para el rock, el riesgo y el placer. En 1982 el grupo grabó un demo en los estudios RCA. Fue su primera grabación de estudio, la cual tuvo una generosa difusión radial en las FM porteñas. En los shows siguientes se sumaron las presencias que marcarían por un buen tiempo las presentaciones en vivo de la banda: los coros de las Bay Biscuits (Fabiana Cantilo y Vivi Tellas, entre otras) y los monólogos del periodista Enrique Symms. Gulp A fines de 1984 (entre shows en pubs como El Depósito, Stud y Latex), Los Redondos se recluyeron en los estudios de grabación para concretar un viejo anhelo de la banda, tan largamente esperado por sus fans. A mediados de 1985, en forma absolutamente independiente, Gulp!, salió a la calle y se transformó en una prueba eficiente del poder de la banda. El álbum comenzaron vendiéndolo ellos y, más tarde, eligieron personalmente las disquerías que se dedicarían a distribuirlo. Al poco tiempo, todos sus fanáticos los atesoraban como un puñado de oro y las emisoras radiales- primero las llamadas truchas y después las otras- pasaban sus temas. Cada ejemplar del disco guardaba un pedazo del infierno que sonaba en vivo y cada canción fue una bandera de la cultura subterránea; se convirtió en una pieza religiosa para los fieles. En el debut discográfico la corte de Patricio Rey la formaban el Indio, Skay (guitarra), Willy Crook (saxo), Fargo D´Aviero (guitarra rítmica), Piojo Avalos (batería) y Semilla Bucciarelli (bajo). Fuegos de Oktubre Después de que en los últimos meses de 1986 prepararon su segundo álbum- Oktubre- removieron la estructura, tras casi tres años de permanecer intacta, y volvieron a la vieja costumbre de intercambiar los integrantes. Tras la grabación de Oktubre abandonó la banda el guitarrista Fargo D´Aviero y lo mismo ocurrió con el baterista PiojoAvalos. A principios de 1987 el tecladista Andrés Teocharidis comenzó a ensayar como miembro estable de la banda pero, durante una estadía temporaria en el norte, sufrió un accidente fatal que terminó con su sueño efímero de ser parte del rockanroll de Los Redondos. Tras el trágico episodio pararon unos meses y volvieron a tocar; esta vez sumando a Walter Sidotti en batería y a Sergio Dawi en saxo, reemplazando a Willy Crook, que se fue con Los Abuelos de la Nada. Las letras se hicieron mucho más dolorosas y profundas que en el álbum anterior. El Indio Solari afiló sus virtudes como poeta y así pudo captar y transmitir la crisis urbana del siglo veinte. Por uno u otro motivo, Los Redondos continuaban su viaje hacia la gloria... aunque los institucionales no entendieran cómo. Un baión para el ojo idiota Tras el éxito de Oktubre y quizás para salvaguardar la solidez estructural del grupo, cada vez mas desbandada por los avatares de la popularidad, Los Redondos decretaron un armisticio antes de la edición de sus posteriores álbumes. Después del receso (y de memorables conciertos en Caras mas Caras, Teatro Fenix, Paladium y el Coliseo Podestá de La Plata), llegó el tercer álbum. Un baión para el ojo idiota que significó la consagración. Tan alternativo e independiente como sus sucesores, Un Baión... llevó definitivamente a la banda a convertirse en un objeto de consumo popular. Como nunca, en aquel fin de año de 1988, quedaba demostrado que Los Redondos habían llegado enarbolando bien alto un nuevo mito porteño. Cada ocasión exigía un lugar más grande para soportar el delirio creciente de los fieles antiguos y los novatos que también se incorporaban al rito. "Un Baión... era la mejor experiencia discográfica de Los Redondos hasta el momento. Sus temas lograron una completa síntesis de la esencia pop de la banda con toda su pasión rockanrolera. Bang bang, estás liquidado En 1989, tras la edición de su cuarto álbum, Bang! Bang! Estás liquidado, se presentaron en Halley. Para ese entonces, ya no era necesario ser rockero de alma o de boca, ni odiar los aparatos y la música electrónica para unirse a la devoción de Los Redondos. El grupo comenzaba a concentrar una rica heterogeneidad en su audiencia y también aparecían las primeras opiniones sectaristas, por parte de algunos flancos de la prensa y el público, que se enojaban por eso. En diciembre del mismo año, toda la historia de la banda se agolpó en un solo espacio. Por fin el templo del rock abrió sus puertas para recibir a Los Redondos. La presentación de Bang! Bang! Estás liquidado en el estadio Obras Sanitarias (el 2 de diciembre) resultó, por otro lado, un caótico delirio popular y puso en una encrucijada a Los Redondos sobre sus próximos pasos. El cambio parecía exigir una crisis dolorosa. En Obras, creció el pasto de alimento policial y la crítica de quienes habían juzgado negativamente esta inserción a los modos del gran espectáculo. Walter invade la tierra El año 1991 no comenzó del todo bien para Los Redondos. Durante el mes de Abril convocaron una vez más a las bandas al estadio Obras, en una noche que será recordada por mucho tiempo a causa de un trágico episodio: el asesinato de Walter Bulacio, un seguidor incondicional del grupo. Dentro del recinto todo se desarrolló con absoluta normalidad, pero afuera florecieron los inconvenientes siempre ocurridos y nunca resueltos: la confusión y el viejo fantasma de la represión aparecieron. Walter David Bulacio- diecisiete años y alumno de quinto año del Colegio Bernardino Rivadavia- falleció horas después de haber sido detenido en uno de los numerosos operativos policiales realizados en la noche del 19 de abril en las inmediaciones del estadio Obras Sanitarias, donde Los Redondos se habían presentado. La mosca y la sopa Después de aquella noche negra y con el hermetismo que siempre los caracterizó, el grupo se encerró en los Estudios Del Cielito para completar la grabación de su quinto y ansiado disco, titulado La mosca y la Sopa. La placa contó con diez temas entre ellos los ya presentados en público. La grabación se llevó a cabo entre octubre del 90 y agosto del 91 y fue varias veces interrumpida por las actuaciones en Obras, las vacaciones- algunos Redondos anduvieron de paseo por España- y el caso Bulacio. La producción, como siempre, fue de Patricio Rey, es decir de toda la banda. Gustavo Gauvry, Roberto Fernández y Mario Breuer fueron los técnicos de grabación mientras que Lito Vitale- aportó teclados en Blues de la artillería- y Luis Robinson- de la Mississippi Blues Band- fueron los músicos invitados. El arte de tapa, como no podía ser de otra manera, fue confiado a Rocambole, autor de las cuatro portadas anteriores, y el equipo dirigido por Guillermo Beilinson preparó un videoclip promocional, el segundo en la historia de Los Redondos, "pero con una técnica y elementos diferentes", según aclaró Poli. En directo El 92 fue un año de escasa actividad para el grupo aunque continuaron con su espíritu nómade a la hora de las presentaciones en vivo. El 1° de mayo se llevó a cabo la ceremonia del reencuentro en el Microestadio de Lanús, deleitando al público con temas clásicos y otros nunca editados como Un tal Brigitte Bardot. La demanda de localidades fue tan grande que debieron agregar dos nuevas funciones. Sorpresivamente y sin ningún aviso mediante, Los Redondos cerraron el año con En Directo, grabado en vivo durante una de sus tantas actuaciones en Obras, pero dueño de un sonido pobre que dejó bastante que desear. Lobo suelto Durante diciembre se instalaron nuevamente en los estudios Del Cielito para dar los toques a su sexto trabajo discográfico. Antes de ser editado, allegados a la banda señalaban que este disco sorprendería a todos, ya sea a los fanáticos de siempre, a aquellos que nunca mostraron un mínimo interés por su música, a los músicos y a la crítica especializada, porque presentaría una nueva etapa del quinteto, muy distinta a la crudeza típica que siempre los caracterizó. Desde el comienzo, Los Redondos trabajaron en función de un nuevo disco que los sorprendió con mucha energía para compartir. Y el resultado estuvo a la vista cuando a fin de 1993 Lobo Suelto, Cordero atado, el primer- y hasta ahora único álbum doble del grupo- invadió las calles. Lobo suelto, Cordero atado superaba ese año la suma de 100000 unidades vendidas (cada uno). Nada mal para empezar a pensar en un próspero año nuevo. Luzbelito Los últimos años- más allá de algún episodio repudiable, como el de Olavarría- fueron tranquilos para Los Redondos. Luzbelito y Ultimo bondi a Finisterre trajeron consigo himnos inmediatos para las bandas. En estas páginas, los acontecimientos mas recientes de un sentimiento que mueve multitudes. Luzbelito, como todo disco redondo, nació de la alquimia entre el Indio Solari y Skay Beilinson. Un año de labor desde las primeras bases hasta la edición final tuvieron capítulos entre los que figuran "demos hogareños" y un viaje a San Pablo, Brasil donde se encontraron con el bajista Néstor Madrid: un ex ricotero de la primera época (la base se completaba con el baterista Guillermo Midolla). Como siempre, en los estudios El Pie se enfrentaron a la personal tarea de grabar sin plazos. Una vez más se asociaron con el ingeniero de sonido Mario Breuer, quién en esa oportunidad trabajó junto a Eduardo Herrera. A la tradicional formación sonora ricotera- Skay, guitarra; Walter Sidotti en batería; Semilla Bucciarelli en bajo; Sergio Dawi en saxo y el Indio en voz- se incorporó la participación en teclados de Lito Vitale en tres de los temas del álbum. Ultimo Bondi a Finis Terre Ultimo bondi a Finisterre, el disco número diez de Los Redondos, fue la excusa perfecta para cerrar 1998. Curiosamente, cuando el firmamento rockero local brilla con algunos grupos que comulgan en cierto punto con la estética ricotera, Los Redondos pegaron un volantazo y sorprendieron con un conjunto de canciones de corte pop, donde las melodías reemplazaron a los riffs y las guitarras cedieron terreno ante el avance de las máquinas y los teclados. Sin convertirse en una banda tecno- esa no fue la intención- la agrupación platense logró ponerse al día en materia de sonido con un disco cuyo espectacular packaging- siempre a cargo de Rocambole- simula un CD-ROM. Récord de ventas en su primera semana, Finisterre... provovó reacciones de las más diversas entre el público y la prensa. Sin embargo, los shows en River no tienen parangón en la historia del rock nacional y en un gran atrevimiento nos animamos a decir internacional también, porque ni siquiera los Rolling Stones llenaron el estadio de River de semejante manera, la manera redonda. 140.000 personas le dijeron presente a Patricio Rey en dos nuevas misas paganas. Momo Sampler La aparición de MOMO SAMPLER, a fines del 2000, marca la postura definitiva de la banda de no responder a los cánones del rock tradicional, sino que se aferran a su viejo precepto de la evolución constante. Momo Sampler se basa en el concepto de la Impostura y trae excelentes canciones musicalmente impecables, de poesía cruda, dura y exquisita a la vez.. algo que sólo logran los REDONDOS. Para confirmar la plena vigencia y la necesidad de evadir los focos violentos, la banda elige Montevideo para presentar el disco, en dos noches en el estadio Centenario a fines de abril del 2001. Allí, 25.000 personas cada noche rubrican la estampa más emotiva del rock de todos los tiempos... dos de los mejores shows en el recuerdo de los ricoteros que allí estuvieron. El regreso al país se produce el 4 de agosto del 2001, esta vez en el estadio Chateau Carreras de la ciudad de Córdoba Capital. El fin del viaje El 2 de noviembre de 2001, tras prolongadas especulaciones sobre el futuro de la banda, se oficializó su separación. Desde entonces, los integrantes de la última formación de la banda comenzaron o priorizaron sus proyectos solistas. Carlos "el Indio" Solari, publicó su primer trabajo solista, El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel) en 2004, Porco Rex en 2007, y posteriormente El perfume de la tempestad a finales de 2010. "Skay" Beilinson, con su grupo Los seguidores de la diosa Kali lanzó cuatro discos solistas. El saxofonista Sergio Dawi lanza su carrera solista con el disco "Estrellados" y sigue junto a Damián Nisenson con "Dosaxos2". Además, apareció como invitado en uno de los shows del Indio Solari. En 2008 presenta su nuevo disco junto a los Estrellados "Quijotes al Ajillo" con la participación del Indio Solari. Mientras que el bajista Daniel "Semilla" Bucciarelli, a diferencia de sus compañeros, se lanzó al arte plástico. Fuente: http://www.webricotera.com.ar/index1.htm http://www.mundoredondo1.com.ar/index.html http://es.wikipedia.org/wiki/Patricio_Rey_y_sus_Redonditos_de_Ricota YAPA Resulta dificil definir cuáles son los mejores temas de Los Redondos, porque para un ricotero cada uno tiene algo de especial. Por eso dejo algunos que me recuerdan a la misa ricotera. Skay, el Pibe de los Astilleros link: http://www.youtube.com/watch?v=jMJhPsb1ZB0 Patricio Rey, ladrón de mi cerebro link: http://www.youtube.com/watch?v=oiW_OLXvbSg Verte feliz no es nada, es todo lo que hacemos por ti link: http://www.youtube.com/watch?v=WNB0B82dSpM Esos pibes son como bombas pequeñitas link: http://www.youtube.com/watch?v=g3TXytvBfEM El himno ricotero link: http://www.youtube.com/watch?v=6_4HcrN60cM Me voy corriendo a ver que escribe en mi pared la tribu de tu calle

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