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laposibilidadsuprema

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Primer post: 24 sept 2008Último post: 9 feb 2010
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Diez tecnologías que no sobrevivieron a la década pasada
Diez tecnologías que no sobrevivieron a la década pasada
InfoporAnónimo1/7/2010

El paso de lo analógico a lo digital ha creado muchas bajas y los aparatos con una sola utilidad se quedaron por camino. Aquí una selección de diez productos y tecnologías que han sido víctimas de la evolución de la última década y que han desaparecido o están en proceso de hacerlo. 1. La fotografía analógica Darse un paseo por cualquier tienda de fotografía que aceptara recoger equipos de segunda mano para su venta durante esta pasada década y echar un vistazo a las vitrinas en las que estos equipos están expuestos es una prueba indiscutible de como han cambiado las cosas, pues equipos carísimos de fotografía en película apenas unos años atrás eran ofrecidos a precio de saldo para financiar el cambio a equipos digitales de aficionados y profesionales; fabricantes de toda la vida de película o cámaras que no han sabido adaptarse echando el cierre. Esto no impedirá que algunos sigan usando película mientras la encuentren, igual que se siguen ofreciendo cursos de colodión húmedo o que hay quien pretende recuperar el sistema Polaroid, pero no hay duda de que no hay vuelta atrás. 2. Las cintas de vídeo doméstico Tras una guerra fratricida con sus hermanos Betamax -que se dejó de fabricar en 2002- y Video 2000, por no mencionar algunos otros formatos menos conocidos o el laserdisc, cuenta la leyenda que en buena parte ayudado por la decisión de Sony de prohibir que se publicaran títulos porno en formato Beta, y a pesar de que seguro que aún quedan muchos en servicio, desde hace años es ya prácticamente imposible encontrar un vídeo VHS en las tiendas. Todo lo más un híbrido con DVD, que le ha ganado en cuanto a calidad de imagen y detalle -lo cual no siempre es necesariamente bueno-, que también están viendo como los grabadores digitales se están imponiendo. 3. El walkman Si hay un invento de Sony -o más bien popularizado por la empresa a partir de una idea de Andreas Pavel- que haya redefinido un mercado fue en su momento el Walkman, el reproductor portátil y compacto de casetes con el que uno podía llevarse la música puesta, aunque hubiera que llevarse con él una colección de cintas para no tener que escuchar siempre la misma. Pero la llegada del formato mp3 y de reproductores como el iPod y similares han hecho desaparecer tanto los walkman de casete -ahora reencarnados en productos digitales- como los casetes en sí, que en un momento dado la industria discográfica llegó a temer que fueran a acabar con la música. 4. Los módems O al menos aquellos módems analógicos como con el que Matthew Broderick estaba a punto de provocar la tercera guerra mundial en la mítica película Juegos de guerra y que con sus pitidos y chillidos electrónicos servían para conectar unos ordenadores con otros a través de la línea de teléfono. La llegada del ADSL los fue relegando a los ordenadores portátiles, ya que uno no sabía con qué se podía encontrar de viaje, pero la popularización de los accesos vía ethernet o WiFi y la de los módems USB o los propios teléfonos móviles para redes de telefonía móvil han hecho que ahora tan siquiera se vean en estos. 5. Altavista, Yahoo!, GeoCities Aunque nos parezca mentira, hubo vida antes de Google, y durante algún tiempo el buscador preferido y más popular fue AltaVista, pero una serie de decisiones erróneas, en especial la de querer convertirlo en un portal de contenidos, le hicieron ir perdiendo relevancia hasta que en 2003 lo compró Yahoo!, que reemplazó su motor de búsqueda por el de Yahoo! en 2004... Lo mismo que le pasará a Yahoo! con la tecnología de Bing tras el acuerdo alcanzado con Microsoft. Otro sitio enormemente popular en su momento que tampoco sobrevivió a la década fue GeoCities, el servicio de alojamiento de webs adquirido por Yahoo! en 2000. 6. Los radiocasetes de los coches A la espera de sucesivos planes de ayuda a la renovación del parque móvil que acaben con los coches que aún los llevan los radiocasetes han ido dejando también su sitio a las radios que incorporan reproductor de CD y, cada vez más, de mp3 o, como poco, conexión para estos o para una memoria USB. De hecho, ya ha habido varias promociones en las que al comprar un coche te regalan un iPod. 7. Las agendas electrónicas (PDA) Tras el fracaso del Newton de Apple, quizás un producto por delante de su tiempo a cuya costa se hicieron incontables chistes, fue Palm quien consiguió popularizar las agendas electrónicas con su Palm Pilot, éxito al que se apuntarían otros dispositivos similares con Windows CE, Windows Mobile o Symbian. Pero la actual generación de teléfonos inteligentes que con el iPhone a la cabeza integran en un solo dispositivo las funciones de estas agendas con las de reproductores multimedia, consolas de juegos, cámara de fotos y vídeo, e incluso receptores GPS, por citar algunas de sus características, ha supuesto su fin, y probablemente también pondrá en aprietos a otros dispositivos monotarea. 8. El fax Este es un dispositivo que si bien aún se usa a diario en todo el mundo para transmitir imágenes de un lado a otro cada vez es más raro verlo como aparato especializado y más como parte de equipos multifunción que permiten escanear, imprimir, y enviar faxes... Aunque si lo pensamos bien, por muy del pasado que sea esta tecnología, Internet y los millones de ordenadores e impresoras conectadas a veces no parecen sino otra cosa que la versión "Terminator" del fax con la de toneladas de papel, tóner y tinta que se gastan al día a pesar de la promesa aquella de la oficina sin papeles. 9. Los 'buscas' o buscapersonas Alcanzaron su máxima popularidad a mediados de los 90, pero ahora han sido desplazados claramente por los móviles, en especial porque salvo en el caso de modelos muy especializados se trataba de dispositivos de comunicación en un solo sentido, con lo que al final siempre había que estar pendiente de tener un teléfono a mano para poder contestar. Y en el caso de los que nos dedicamos a la informática en muchas ocasiones era solo para decir que se aplicara la solución universal: Apagar y encender el equipo que estaba dando problemas. Hasta los estudiantes que los usaban para hacer trampas en los exámenes se han pasado a los SMS, aunque ciertos servicios de emergencia y colectivos aún siguen usando los buscas porque al ser una red menos extendida tienden a seguir funcionando aún en el caso de emergencias que causan sobrecargas en las redes móviles. 10. Los disquetes Una vez fueron, con el permiso de las cintas de casete, la principal forma de intercambiar archivos no ya entre usuarios en distintas ciudades sino en la misma oficina, pero la popularización de los soportes ópticos como el CD-ROM y demás, y en especial de Internet y de las memorias USB las han hecho desaparecer prácticamente del mapa, de nuevo primero en los ordenadores de sobremesa, tendencia que inició Apple con el iMac original, y ahora también de los portátiles. Hemos ganado sin duda en capacidad y comodidad, pero, ¿qué fue de aquellos tiempos en los que podías usar la otra cara de un disquete de 5 1/4 cortando una muesca a mano en su cubierta? fuente: http://lacapital.com.ar/contenidos/2010/01/07/noticia_0069.html

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No a las drogas(sexo, agua y rock & roll) Charly y Sabin
InfoporAnónimo2/9/2010

SEXO,AGUA Y ROCK & ROLL REcomiendo leer esta nota por completo ya que es muy pero muy interesante y cualquier comentario fuera de lugar sera borrado, disfruten... ¿Ya no son lo que eran? Algunos piden que vuelvan a los excesos y otros creen que la droga no es socia de la creatividad. El debate. Por Bruno Lazzaro A lo largo y ancho de la historia, las drogas funcionaron como musas prostituidas de grandes artistas, desde célebres pensadores hasta magníficos escritores, como Edgar Allan Poe, consumidor de opio y láudano. El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, experimentó con cocaína en 1884 –cuando la droga de moda era la morfina– e inauguró una línea de investigación que continuó después de su muerte con LSD, cuyo máximo cultor fue el psicosociólogo Timothy Leary. La experimentación social con estimulantes tuvo su consagración en la década del ’60, los años del flower power, encabezada por artistas de diversas disciplinas. Los Beatles –que probaron marihuana y pasaron por sustancias más fuertes hasta llegar al LSD– cambiaron la imagen de abandono y enfermedad que tenía la sociedad sobre los “drogadictos”. Todos utilizaron los estimulantes en su producción artística y muchos, al no poder resistir sus encantos, las invitaron a formar parte de sus vidas aunque los llevara a una muerte anticipada. Joaquín Sabina y Charly García –dos de los cantautores más convocantes y aclamados por los argentinos, que vivieron el desenfreno hasta convertirse casi en fantasmas de sí mismos– cambiaron ese final anunciado por una difícil recuperación. De aquellos excesos a estas normalidades, la modificación es tan brutal que muchos de sus seguidores consideran que sus ídolos están acabados. Esa reacción despierta interrogantes: ¿La creatividad es innata o está atada al desenfreno? ¿Se los valora por el hecho artístico en sí mismo o también por el escándalo? ¿Cuánto influyeron en esos escándalos las industrias y la prensa canalla que gira a su alrededor? El periodista y escritor Enrique Symns –fundador de Cerdos & Peces, monologuista que abría los shows de Los Redonditos de Ricota, biógrafo de Fito Páez y personaje ineludible en la escena del rock– es contundente: “La palabra recuperar es engañosa, ya que nos tienta a involucrarla con la salud. Yo no veo a Charly recuperado, lo veo más drogado que antes. Drogado por los laboratorios y por los psiquiatras, dueños y señores del poder adictivo. Charly se ha convertido en un gordo que dice idioteces y es festejado por el coro polifónico de la argentinidad al palo. Charly envenenado era mucho más que este paquete turístico que es hoy. Sabina salió con más dignidad aunque su inteligencia también quedó resentida. La droga que consumen ambos hoy en día es la más poderosa de todas las que existen: el dinero”. Efectivamente, tanto García como Sabina siguen siendo generadores de negocios, aunque es difícil determinar si también para ellos mismos: basta con recordar a Charly durante su primera presentación en público luego de la internación, con dificultades para hablar y moverse, para entenderlo. Symns no es el único que va por esa línea de pensamiento: entre los fans son muchos los que piden el regreso de los antiguos ídolos. “Joaquín, a mi hijo le puse tu nombre por ser un tipo genial. Por favor no me sigas decepcionando”, escribió en Taringa un usuario de apodo Doctor, mientras que Tronador opinó en el portal YouTube: “Charly, volvé a la frula… así no podés seguir”. En los foros de los diarios locales, “nomesorprende” pide “que devuelvan al viejo Charly, a este de ahora balbuceando no lo queremos” y “fanadeltal” asegura que a Sabina, “desde que largó el vicio, se le va el bocho. Joaquín, no largues la merca que te hace mal”. ¿Por qué algunos seguidores de Charly y Sabina no pueden aceptar la nueva vida de sus ídolos? Responde el psicólogo y psiquiatra Roberto Abalo, quien supo tratar a Diego Maradona: “Porque nos fascinamos con los reventados y muchas veces se los toma como modelos. La gente vincula el talento con cierta autodestrucción. Estos personajes se ven como héroes y muchos seguidores viven el fin de los excesos como una traición”. En su momento también los músicos consideraron que la recuperación no era un buen camino. Grandes amigos en tiempos de parrandas locales, cuando el cantante español dejó de coquetear con uno de los grandes amores de García, los excesos, la relación se enfrió a punto de congelamiento. “Mal, dejó las drogas. Está hecho mierda”, dijo Charly –autor de temas como “Promesas sobre el bidet” o “Inconsciente colectivo”– cuando le preguntaron cómo veía al recuperado Sabina que visitaba la Argentina. Un poco más conciliador e incluso jocoso, Sabina – quien afirma que “al menos un ochenta por ciento de los grandes creadores necesitaron estimularse”– dijo que “al lado de Charly soy la madre Teresa de la puta que lo parió. Soy una monja de clausura, de verdad. Lo digo en su honor”. Es pertinente, entonces, la pregunta que se formula el músico y psicólogo Fabio Lacolla: “¿Qué hubiese sido del whisky sin Sabina y de la droga sin Charly?” Y se responde: “Ambos incorporaron en su manera de crear una referencia al consumo, inclusive por fuera de sus canciones ya sea en declaraciones a la prensa o en actitudes observadas a través de los medios. Una cosa es el testimonio y otra la apología. El artista abre su corazón y relata en forma de canción lo que le pasa, encuentra en el arte un modo de hacer catarsis sobre algunas situaciones que no puede manejar. Pero cuando promueve el consumo desde sus letras, comete un acto de obscenidad donde esa demostración es parte activa de una problemática”. Problemática que tanto Charly como Sabina se ocuparon de demostrar una y otra vez. Hicieron de los excesos un culto y de sus exposiciones públicas y privadas un trampolín mediático que no siempre les permitió saltar a una pileta llena. Más de una vez les ganó el repudio de algunos como el usuario “Y la perdieron”, que en otro foro asegura: “Los excesos y las drogas los transformaron en lo que son hoy, no hombres más sabios sino idiotas más viejos”. En cambio el periodista Sergio Marchi, autor de No digas nada, la biografía de Charly García, opina que “entre el cementerio y el consultorio médico, ambos eligieron inteligentemente la segunda opción. El rock del reviente terminó tras las muertes de Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Hubo algunos que no se convencieron y probaron que llega un momento en que las drogas quitan todo lo que alguna vez creíste que te dieron. Además no hay nada más lindo que el regreso glorioso. Sin salud no hay genio creativo, ni ser humano. Pero para recuperarse plenamente, Charly tiene que renunciar a todo de corazón, no porque se lo impone la justicia. Cuando eso suceda de verdad, allí recobrará genio y salud”. En la actualidad, y pese a mostrarse en plena recuperación, ambos continúan cantándole a aquello que casi los termina de tumbar, eligiendo las viejas canciones sobre el tema. Una paradoja carnal que los llevó a perder algún que otro seguidor, pero que los mantiene firmes en el podio de las preferencias. La cancha de Boca –donde Sabina se presentó hace unas semanas con gran afluencia– y el estadio de Vélez –en el que García ofreció en octubre pasado un concierto memorable bajo una intensa lluvia– dieron muestras de que su poder de convocatoria sigue vigente. Los excesos de Sabina comenzaron hace mucho y el cantante de Úbeda todavía se hace eco de aquella declaración que alguna vez realizó Keith Richard –guitarrista de los Rolling Stones– sobre su relación con las sustancias prohibidas: “Yo nunca tuve problemas con las drogas, sólo tuve problemas con la policía”. Afirmación que se refuerza porque hacía unos días que había dejado la cocaína cuando sufrió el accidente neurológico que lo hundió en una depresión de cuatro años sin querer salir de su casa ni ver a sus amigos. Pero al fin recuperó su alma, le ganó su vida a la banca y comprendió que ese pasado –en el que alguna vez estuvo tres días y tres noches despierto, cortando frases y aspirando melodías– ya no formaría parte de su calendario. El “ictus”, como él mismo denomina al accidente isquémico cerebral que lo durmió algunas horas a mediados de 2001, es motivo suficiente para entenderlo. En el recién editado Romper una canción, Benjamín Prado –coautor de la mayoría de las canciones de Vinagres y Rosas, el último disco de Sabina– revela la falta de inspiración del español, que le dijo: “Mira Benja, te voy a proponer algo. Yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso; pero tú estás hecho polvo, y eso es una mina de oro. Te propongo aprovecharme de tus desgracias y que nos vayamos por ahí a escribir canciones”. La idea consistía en agitar un poco la vida de Sabina, creador de temas como “Y nos dieron las diez” y “Peor para el sol”, que en sus últimas apariciones se confesó bastante aburrido de la vida de container, para mantener la línea de sus trabajos anteriores. De todos modos, el cantante no puede evitar reconocer que tiene “una terrible nostalgia de los excesos”. El final de las jornadas de juerga y post depresión de Charly –un círculo vicioso que lo llevó a implosionar– le llegó por decisión de sus familiares más cercanos y amigos. El “bicolor” fue internado a la fuerza hace un año y medio y, a pedido de la Obra Social de músicos, comenzó una paulatina recuperación en el Centro de Reumatología y Rehabilitación (RR) de Luján, mientras vivía en la quinta de Palito Ortega. “Tenía atrofia muscular, se le dificultaba caminar y hablar –recuerda Pablo De Caso, director del centro–; así que planeamos una rehabilitación integral.” Luego continuó un tratamiento multidisciplinario en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), que incluye rehabilitación física y cognitiva, más algunas pastillas para soñar y para combatir la abstinencia. Basta comparar al Charly que gritaba desaforado “¡Tráiganme whisky y rivotril!” o aquel que saltó desnudo de un noveno piso en Mendoza rumbo a una piscina, con la figura pulcra y con algunas redondeces que devuelve su espejo actual para comprender por qué define este proceso como un renacimiento: “Estoy haciendo algo muy bueno con la banda, estoy muy bien a nivel personal. Me siento muy feliz. Digamos que la vida, a través del destino, me dio la oportunidad de vivir las cosas de otra manera”. Tiempo atrás Charly analizó sus excesos: “Depende de cada uno. Todo dogma o religión tiene un cuadrado. Prefiero tomar un poquito de cada cosa y no limitarme al cuadrado”. Ahora el nuevo García –al que Sabina dice tenerle envidia por estar más gordito que él– afirma estar haciendo “una vida de hombre grande. Tuve amigos que me ayudaron y yo le puse mucha garra a toda mi rehabilitación, así que podríamos decir que se trata de una cosa conjunta. Pero hay un detalle muy importante aún: el cerebro está más claro”. Una frase que sugiere que la capacidad de crear permanece intacta aun ante la ausencia de estimulantes. El guitarrista Don Vilanova –ex Botafogo– también cree en esa posibilidad: “Hay muchos mitos sin sentido que sólo hacen mal. Jimmi Hendrix o Charlie Parker hubiesen sido los mismos sin heroína. Charly a los doce era profesor de música y a esa edad todavía no había consumido ninguna droga. Hay muchas lacras que viven del rock, ya sea desde la difusión como desde la producción, y buscan que haya ídolos hechos mierda. Me parece que hay un interés detrás y no lo digo como santurrón. Yo probé de todo, pero supe bajarme a tiempo”. En la vereda contraria se para Pipo Cipolatti, un amigo perteneciente al círculo de los non santos, al afirmar: “A Charly le dieron pastillas y más pastillas. Lo tuvieron atado y ahora no puede ni mover las manos. Pregunto, ¿el que toma aspirinas no se droga? Hay drogas psiquiátricas que son libres”. Para Fabián “Zorrito” Von Quintiero –tecladista de Charly– “la inspiración es muy personal. Depende de quién se trate, porque como ya dijo Charly, ‘cada cual tiene un trip en el bocho’. No es una regla fija que el consumo y la creatividad vayan de la mano. No apostaría a que es algo necesario, el precio a pagar sería muy caro”. Y lo avala la cantante Fabiana Cantilo: “Hay un momento en el que elegís entre la vida y la muerte. En mi caso, elegí curarme. Pero eso no quiere decir que abandone mi carrera como artista”. Es que como analiza Lacolla, “con el pasar de los años el artista va encontrando, en su forma de decir y de pensar, la propia creación; y puede ocurrir que componga sus nuevas obras tomando como referencia el ‘allá y entonces’ y no el ‘aquí y ahora’. Muchos consideran que el rock debe incluir en su estética el reviente y el descontrol para que sea creíble. Temen defraudar al público y hasta le restan valor a su obra si no habla de los excesos y las noches de parranda, como si la ‘vida careta’ no estuviera cargada de excesos y cosas que se nos van de las manos”. Andrés Calamaro, quien abandonó la cocaína hace ocho años –y al que Charly quiere invitar a cantar juntos pese a las diferencias que mantienen desde hace años–, contaba las dificultades de abandonar una adicción: “Al principio fue complicado, me aburría y me faltaba ese condimento de ánimo. Ya no soportaba esas mañanas raras... Lo que pasa es que es muy difícil trabajar con la propia voluntad”. Un análisis coherente para un artista que hace nueve años, cuando fue consultado por lo que le provocaba un nuevo aniversario del golpe militar, contestó simple y directo: “Situación de estupefacientes, de rock, fútbol, sala de ensayo”. De grandes estrellas a músicos recuperados, Sabina y Charly desandaron hasta el límite el camino de la fama. Hoy sus vidas frente a los medios giran más en torno a su salud que a sus logros. “Los ídolos pueden recaer al encontrarse con un público que no los acompaña en la recuperación”, advierte Abalo, mientras que Lacolla, el psicólogo del rock, confía en que los artistas “de a poco, encontrarán una nueva manera de mirar al futuro”. García vislumbró ese porvenir y lo plasmó en los versos de “Cuando ya me empiece a quedar solo”: “Una vejez sin temores y una vida reposada, ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil”. Sabina prácticamente lo anticipa en su nuevo tema, “Viudita de Clicquot” del disco Vinagre y rosas: “A los cuarenta y diez naufragué en un Plus Ultra sin faro, mi caballo volvió sólo a casa. ¿Qué fue de John Wayne? Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro. Con sesenta qué importa la talla de mis Calvin Klein”. Fuente: REVISTA VEINTITRES & EL BLOG DE CHARLY GARCIA FUENTE: http://librepaez.blogspot.com/2010/02/sexo-agua-y-rock-and-roll.html

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Del Saqueo a la Reconquista
InfoporAnónimo10/16/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Trenes aviones y la vida cotidiana Por Carlos del Frade. Alrededor de 95 mil trabajadores quedaron desocupados cuando los ferrocarriles fueron privatizados. Casi un millar de pueblo desaparecieron de la faz de la Argentina. Aquella frase menemista: “ramal que para, ramal que cierra”, fue una condena de ejecución plena. A finales de 2008, los vagones incendiados en la zona de Castelar, en la provincia de Buenos Aires, mostraron los efectos de una constante política del despojo. La paja seca que terminó por arder es una mezcla de corrupción, negociados y desidia. De allí que la necesidad de pensar el país a menos de dos años del bicentenario del sueño colectivo inconcluso de mayo de 1810, es una tarea que debe incluir la cuestión del transporte. Aquí se deslizan historias de décadas anteriores y del presente, una serie de postales que buscan replantear el rol de los argentinos como espectadores del banquete de unos pocos o como protagonistas de una construcción a favor de las necesidades de las mayorías. Fuente: http://www.postalesdelsur.net/ver_archi.php?que_nota=notas333 El vuelo de Don Alejandro -El estado vendió aviones a un dólar... Eso denunciaba a principios de años un abuelo de voz cascada pero firme y con tonos misteriosos que convertían sus palabras en sonidos cargados de mística y pasión por el país saqueado. El hombre había fundado en su juventud el periódico “Palabra Argentina” y defendía como pocos, como muy pocos, aquello prohibido durante décadas y que se llamaba peronismo. Sus ojos todavía tenían fuego a pesar de una profunda tristeza por tanto robo. El hombre se llamaba Alejandro Olmos y hasta el último minuto de su vida peleó contra los socios de Martínez de Hoz y llevó el estudio más pormenorizado que jamás se hizo en torno a la sistemática violación de la Argentina ante los estrados de la justicia del país semicolonial. Y meses después de su partida hacia la pampa de arriba, hubo un juez que le dio la razón a Alejandro Olmos. La deuda externa no tenía ninguna validez y ya se había pagado varias veces. Aquella última ocasión en la que habló junto a este cronista, Olmos ejemplificaba la destrucción del país que tanto amaba con esa frase: “El estado vendió aviones a un dólar”. Olmos expresaba la dignidad de un tiempo en donde el estado funcionaba de acuerdo a los intereses nacionales. Donde la palabra patria tenía sentido. Era emocionante escucharlo al viejo Olmos. Hablaba de algo llamado peronismo, de lo nacional y se había jugado la vida en plena noche carnívora denunciando el robo. ¿Qué diría Alejandro Olmos en estos extraños tiempos en donde un supuesto gobierno peronista intenta rescatar aquellos aviones que se vendieron a un dólar pero en un sentido estrictamente inverso al que defendió hasta el último segundo de su existencia?. Dicen las noticias periodísticas que “el gobierno giró fondos a Aerolíneas-Austral por 309,2 millones de pesos en los últimos cuarenta y cinco días, desde el 11 de julio último al 26 de agosto, un promedio diario de casi siete millones por día. Lo más preocupante es que son aportes que no fueron a cuenta de la futura compra de acciones sino como gastos para impedir que las empresas dejaran de funcionar. Este flujo de gastos y la demora en el establecimiento del precio de la transferencia de acciones al Estado ya empujó a la gestión estatal hasta fin de año. Esta salida es la más esperada por Marsans, que a lo único que le teme es a la quiebra, por el desprestigio internacional que le generaría y la posibilidad de que los reclamos de los acreedores argentinos lleguen hasta España. Ricardo Cirielli, líder del gremio de personal técnico dijo que habría que comprar la empresa por un dólar y sin deuda”, apuntan las crónicas. Cuando Olmos contaba el valor de venta de los aviones durante los años noventa, también se encargaba de recordar el alma de la creación de Aerolíneas Argentinas: una compañía de bandera que estuviera al servicio del pueblo en una geografía monumental donde las distancias juegan al desencuentro permanente. Por eso cuando en estos días se habla de reestatización de Aerolíneas en lugar de decir que se trata de una maniobra de salvataje de un negociado privado, es necesario recordar la vida de tipos como Alejandro Olmos que sentían de verdad palabras tan gastadas como patria y pueblo. Palabras que a veces parecen costar menos de un dólar. Fuente: Crítica – 29/8/08 - Crítica de la Argentina 30/08/08 Don Alfredo -Me duelen los ojos -dijo Florinda, una de las hijas de Don Alfredo, estibador del viejo puerto rosarino antes de partir hacia algún lugar del universo. Quizás vio tanto dolor en su vida que la conclusión, que el cierre era ese que expresó en sus últimas palabras. Le dolían los ojos. Ya no quería ver más. Florinda junto a Blanca y Beatriz fueron criadas por el hincha de Boca muy cerca de las vías del ferrocarril que llevaban y traían esperanzas de Buenos Aires a Rosario y viceversa. Por las noches, aquellas hijas de estibador, cenaban mate cocido y por las mañanas esperaban que los libros de lecturas fueran usados por sus compañeros mejor ubicados socialmente. Así crecieron. Al estibador le gustaba leer “El Gráfico” y, de vez en cuando, tomar alguna copita de anís “8 Hermanos”. Cuando Florinda tuvo su único hijo, Don Alfredo lo cuidaba y no era muy difícil que se pelearan por el fútbol. Pero tenían un rito. A cierta hora de la tarde, cuando todavía no había llegado el crepúsculo, aquel nieto y Don Alfredo se las ingeniaban para salir a la vereda sobre calle San Luis y esperaban el paso del tren. A menos de ciento cincuenta metros, decenas y decenas de manos saludaban a la pareja que disfrutaba de aquel juego de manos que iban y venían. Ahora que el tren ya no transporta pasajeros cargados de expectativas, esperanzas y ganas, ahora que el tren solamente lleva la riqueza de las tierras ubérrimas de la Argentina, aquellas tardes de Don Alfredo son algo más que una simple mirada melancólica sobre el país que ya no es. Se trata de una rebelde presencia de la memoria que busca transformar el presente para que miles y miles de familias recuperen el sentido perdido de la palabra futuro. El hartazgo “La furia que desata el hartazgo no puede comprenderse si no se posee un grado de sensibilidad que tenga que ver con lo social, con el bienestar del pueblo, es decir: del otro, de escuchar al otro y a los otros, respetar la opinión del otro y de los otros, así sean contrarias a las de uno. Es decir, si el que se dice humanista y dice que nos viene a sacar de los infiernos no posee esa piel perceptiva que interprete que ocurre en los “subsuelos de la patria” como dice Scalabrini Ortiz, sus broncas y manifestaciones estamos jodidos. Un Político salvador que no intente modificar primero y cambiar después la realidad calamitosa que nos circunda y beneficiar al pueblo que dice representar, significa que la hipocresía y la mentira se han adueñado de la situación política contigua. Desde mayo del año 2004 venimos denunciado la cuestión ferroviarias y sus calamidades provenientes de las concesiones menemistas y sus continuaciones. Los accidentes y muertes se han producido como nunca antes. Si estos dirigentes políticos no saben leer lo ocurrido en la Estación Haedo, el estallido del hartazgo y los sucesivos descarrilamientos, manifestaciones de los pasajeros, y así, más los incendios de trenes completos, como ocurrió el día 20 de abril cuando un tren se incendió tras embestir un auto en San Fernando, o lo que ocurrió en la Estación Constitución cuando la saturación reventó en furias de ira que se transformó en una batalla campal, mejor dicho, enrielada”, escribió el militante e investigador Juan Carlos en mayo de 2007. Agregaba que “la nueva nacionalización o reestatización de los ferrocarriles es una cuestión nacional. La energía, las comunicaciones y el transporte en los países capitalistas centrales están en mano del Estado. En los países dependientes, como el nuestro, todo se dilapidó: La flota fluvial, las aerolíneas, la flota mercante, los puertos, el agua. La única solución es la vuelta del sistema ferroviario a manos del estado, dentro de un proyecto nacional. El ferrocarril era un sistema de transportes, de industrias y comunicaciones. El Ferrocarril está en manos del Estado en casi todos los países serios. Por supuesto, no ocurre así en Argentina, México o en Uruguay, entre otros. La conducta cipaya de los funcionarios de estos países dependientes es un mal que padecen los gobiernos que reniegan de la soberanía nacional. Este gobierno debe tomar medidas ya, y deben ser integrales. El Presidente pidió ayuda más de una vez, le respondo: hay muchos ferroviarios honestos, técnicos idóneos, hombres que dejaron la vida y la volverían a dejarla de nuevo por un ferrocarril al servicio del país”, terminaba diciendo Cena. La próxima estación “A comienzos de los años noventa, las empresas del estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron. Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80 por ciento de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8 mil muertos y miles de heridos”, remarca el texto que acompaña la presentación de la película “La próxima estación”. “La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos, ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?. ¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos?. Si los ferrocarriles perdían un millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20 por ciento de los trenes que teníamos antes”, dice Pino Solanas. La construcción de los ferrocarriles “fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril Oeste -una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50 mil kilómetros; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires - Rosario se cubría en tres horas treinta minutos. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro Alvaro Alzogaray pone en ejecución del Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileñas Camargo Correa y A.L.L.. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale un peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio”, agrega el comentario. El ferrocarril no tiene reemplazo, “es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es ocho a diez veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de cincuenta camiones o de veinte ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a la capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por treinta años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7 mil kilómetros de vías para trenes de pasajeros, 11 mil kilómetros para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos”, termina diciendo la carta que dirige Pino Solanas a los espectadores de su último documental. Historias de terror del transporte público del Gran Rosario Hay una leyenda muy difundida entre los colectiveros rosarinos... Uno de los primeros empresarios que tuvo una muy feliz vida como consecuencia de su rol de prestador del servicio de transporte urbano de pasajeros, decidió llevarse el convenio que lo acreditaba como único dueño de la firma a la tumba. Y no era una expresión, sino una realidad. Pidió ser enterrado con esos papeles que le daban la propiedad. La historia que suele narrarse es que nadie quiso respetar esa decisión y que en una noche de luna llena varios de sus “socios” rompieron lápidas, destrozaron cajones y robaron aquellos convenios. Semejante crónica revela el altísimo nivel de ganancia que siempre rodeó a los dueños de los colectivos en la ciudad de Rosario. Y aunque los tiempos cambiaron, se hace indispensable generar un debate abierto sobre cómo se conforma la famosa fórmula polinómica que arroja el precio del boleto. Debería hacerse un programa especial por la televisión abierta de la ciudad para que contadores de distintas empresas y municipalidades de la región, junto a profesionales de las facultades de ciencias económicas, debatan en torno a la realidad de los números que resumen frecuencia de los colectivos por los barrios, horarios, porcentajes de amortización, verdadera incidencia del salario del trabajador en el costo final que paga el usuario y el tamaño exacto de los subsidios que se reciben desde el gobierno nacional. En la justicia federal rosarina todavía avanza una investigación que aseguraba cómo un gran empresario del transporte de la ciudad desviaba el gasoil subsidiado para usarlo en una flota de camiones propios. Un beneficio estatal que debería tener una única e indubitable función social terminaba siendo un hecho de corrupción a favor de un particular. Por eso, mientras no haya democracia en la transparencia de los costos, no habrá credibilidad a la hora de fijar el precio del principal medio de transporte de la ciudad y la región. A pesar de que ya hace un cuarto de siglo que el país recuperó el pleno funcionamiento de las instituciones republicanas. La otra historia que refiere al tema del transporte es lo que sucede con los obreros sobrevivientes de los talleres ferroviarios de Pérez. Cuando llegó la privatización durante el menemismo, de los cinco mil trabajadores antes poblaban aquellos galpones, quedaron menos de treinta. Algunos estudiantes de antropología de la Facultad de Humanidades y Artes de Rosario grabaron entrevistas a los pocos que quedaron. Y ellos dieron cuenta que hablaban con los fantasmas, con los espíritus de sus viejos compañeros que no los querían abandonar en semejante inmensidad y soledad. Aquella desesperada postal de las consecuencias del saqueo de los años noventa se repite en distintos puntos de la provincia y del país. De allí la necesidad de promover la recuperación del tren para todos, una buena y saludable excusa para intentar pelear por el país para todos, donde la felicidad deje de ser la propiedad privada de unos pocos para convertirse en el derecho y la realidad de las mayorías. La vía que está sola y espera Escribió Raúl Scalabrini Ortiz: “...Los ferrocarriles constituyen la llave fundamental de una nación. La economía nacional, pública y privada, el equilibrio de las diversas regiones que la integran, la actividad comercial e industrial, la distribución de la riqueza y hasta la política doméstica e internacional están íntimamente vinculadas a los servicios públicos de comunicación y transporte”. “Todos sabemos cuan poderoso es el estado entre nosotros y cuantas facultades se han concedido a los ejecutivos. Pero muy pocos saben que la potencia de los ferrocarriles es quizás superior a la potencia del Estado, porque se ejerce sin contralor alguno, discrecionalmente...” “... Los ferrocarriles pueden extraer sus rentas del modo que a ellos les convenga. Ellos pueden matar industrias, como las mataron. Pueden aislar zonas enteras del país, como las aislaron. Pueden crear regiones de preferencia, como las crearon, Pueden inmovilizaron poblaciones, como las movilizaron o inmovilizaron de acuerdo a sus conveniencias: pueden aislar puertos, como los aislaron. Pueden ahogar ciertos tipos de cultivos, como los ahogaron, pueden elegir gobernadores como los eligieron. “El ferrocarril extranjero es el instrumento del antiprogreso. Como muy bien lo explica Allen Hutt en “El fin de la crísis”. Dice Hut.” La construcción de los ferrocarriles en las colonias y países poco desarrollados no persigue el mismo fin que en Inglaterra, es decir, no son parte - y una parte esencial - de un proceso de industrialización. Estos ferrocarriles se emprenden solamente parta abrir esas regiones como fuentes de productos alimenticios y materias primas, tanto vegetales como animales. No para apresurar el desarrollo social por un estímulo a las industrias locales. En realidad la construcción de ferrocarriles coloniales y de países subordinados es una muestra del imperialismo, en su papel antiprogresista que es su esencia.” “Esta política ha provocado, naturalmente protestas que se ahogaron en su propia impotencia. El ferrocarril puede ser el elemento aglutinador de una colectividad o su más pernicioso disgregador. Por eso, la actividad inicial de los pueblos que logran su conciencia propia es obtener el contralor inmediato de sus propios ferrocarriles”. “Bismarck consolidó la unión de Alemania con la centralización ferroviaria de las líneas particulares y estaduales, impuesta por expropiación. La unidad italiana se afirmó, asimismo, en la apropiación por el Estado de todos los sistemas ferroviarios de la península. Los estadistas que hicieron la grandeza del Japón demostraron también haber comprendido cual es el cimiento básico de una unidad nacional orgánica y, a pesar de tener más energía que medios, nacionalizaron todos los ferrocarriles por expropiación ( Ley Nº 17 del 31 de marzo de 1916)”. “Tan esenciales son los ferrocarriles para el desarrollo de una política comercial que ni siquiera en las colonias inglesas son ingleses los ferrocarriles. Las líneas especialmente primordiales del Canadá no son inglesas, son canadienses. el gobierno del Dominio las expropió en 1917 (7-8- Geo, V, c. 24 ). El estado canadiense posee actualmente un sistema ferroviario de primer orden de 38.548 kilómetros de longitud. Datos del “Annuaire du Canadá, 1932” ( Página 563). Tampoco los ferrocarriles de Australia son ingleses: son australianos. Sobre un total de 44.356 km. de vías férreas, 39.356 pertenecen a los diversos estados o provincias; 3.459 km. al Commonwealth o gobierno central, y solamente 1.496 km, son de propiedad particular - “ Year Book 1934”. “En los países en que los ferrocarriles siguen perteneciendo a los particulares, la legislación se ha ajustado estrictamente para obligarlos a que sirva, ante todo, a las conveniencias generales de la Nación. La legislación norteamericana es un magnífico ejemplo de la minuciosa intervención del Estado en todas las actividades ferroviarias. Mediante sus delegaciones legalmente autorizadas, el gobierno controla las tarifas, la formación del capital, la seguridad de los empleados y del público, los salarios, la contabilidad de las empresas y la orientación de las corrientes nacionales de tráfico”. Fuente: “Los ferrocarriles debe ser Argentinos “ Editorial A. Peña Lillo - Buenos Aires, 1965 - Páginas 32/34 Por Favor comenten,motiva a seguir posteando <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&amp;n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

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Fito;de Rosario al mundo
InfoporAnónimo9/24/2008

Hola gente este es mi primr post, va a se breve, son solo unos videos de uno de los mas grandes musicos que dio la musica argentina y por que no mundial,Fito Paez. Se viene su proximo cd llamado "no se is baires o madrid" grabado integramente en madrid con los equipos que se transmiten las carreras de formula 1 y los partidos de la champions. Este recital estuvo acompañado por amigos de Fito tales como Joaquin Sabina(se reconciliaron) y Pablo Milanes claro que hubo mas invitados pero estos fueron los mas importantes. Espero que les guste, y lo disfruten, yo espero ansiosamente que salga ese material que aparentemente saldria en formato cd-dvd-cd+dvd para el 29 de semtiembre en argentina. Gracias y disfruten https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/FUtmvrEZCY4 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=FUtmvrEZCY4 https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/Rv1hv6jOUFo link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Rv1hv6jOUFo Y les dejo una perlita para los amantes del rock, dos monstruos juntos https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/eKFRUbG_FDw link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=eKFRUbG_FDw SI POR AHI ALGUIEN QUIERE ALGUN MATERIAL DE FITO O QUIERE SABER LA HISTORIA DE EL, ESCRIBAN QUE ENSEGUIDA LO POSTEO, CHAUUUUUUUUU... SALUD Y AMOR, EL DINERO VA Y VIENE che la ultima, posta otra perla: https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/vdnAPLKgFUo link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=vdnAPLKgFUo

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