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Usuario (Estados Unidos)
Por Yicel López Diversent (AIN) Cuba carece de abundantes recursos hídricos y su única fuente de formación son las precipitaciones, expresó este martes la ingeniera Carmen Terry Berro, Especialista del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). En declaraciones exclusivas a la AIN, la también Máster en Ciencias precisó, que según los indicadores clásicos de disponibilidad de agua (recursos potenciales, aprovechables y disponibles), el país tiene una posición desfavorable. Señaló, que el 92,3 por ciento de los cubanos posee abastecimiento de agua potable, pero más de tres millones la consumen sin tratamiento adecuado, aunque tienen acceso al saneamiento. Sin embargo, solo el 34,8 de la población accede a los servicios de alcantarillado, mientras que el resto utiliza fosas y letrinas. Terry Berro refirió que, como consecuencia del cambio climático, la población estará expuesta en el futuro a un mayor estrés hídrico, así como también a otros graves problemas relacionados con la escasez de agua. La funcionaria concluyó, que a pesar de la campaña publicitaria acerca del uso y cuidado de esos recursos, no existe suficiente conciencia ciudadana, para evitar contaminarla y mantener la disponibilidad, y no tener que invertir esfuerzos y dinero que hagan posible su utilización.

Es muy conocida la paráboladel buen samaritano, probablemente basada en un hecho real. Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y en el camino fue asaltado, robado, apaleado y tirado alaorilla del camino. Pasó por allí un sacerdote y no le socorrió. Igual actitud de indiferencia tomó un levita, un religioso. Sin embargo un samaritano -los habitantes de Samaria eran despreciados por los de Judea-, al ver a la víctima del asalto, interrumpió su viaje y llenó de cuidados al herido. Jesús le contó la parábola a un doctor de la ley, un teólogo judío que ni siquiera pronunciaba la palabra samaritano para no cometer un pecado de lengua… y llevó al teólogo a admitir que, a pesar da de la condición religiosa del sacerdote y del levita, fue el samaritano el que actuó con amor, conforme a la voluntad de Dios. En Italia unos jóvenes universitarios se pusieron a la orilla de la carretera con un cartel diciendo que cerca de allí había un hombre que necesitaba urgentemente ser trasladado a un hospital. Todos los conductores eran parados por la policía un poco más adelante para responder por qué habían pasado indiferentes. Los motivos fueron los de siempre: la prisa, el miedo a verse con desconocidos o a que se tratara de una enfermedad contagiosa, o a tener que prestar el vehículo… Quien sí se detuvo fue un verdulero que, en una vieja camioneta, iba a llevar sus productos a la feria. Se comprobó así que los pobres, al igual que las mujeres, son más solidarios que los hombres burgueses. En una facultad teológica de los Estados Unidos los alumnos debieron realizar una escenificación de dicha parábola. En el camino hacia el auditorio fue puesto un hombre tendido, como si hubiera sido maltratado. Apenas el 40% de los seminaristas se detuvieron a socorrerle; y quienes se mostraron más indiferentes fueron los estudiantes previamente advertidos de que no debían llegar tarde a la representación. Y sin embargo iban a una representación de la parábola considerada emblemática de la actitud solidaria. La solidaridd es una tendencia innata en el ser humano, pero si no es cultivada por el ejemplo familiar y la educación no se desarrolla. La sicóloga estadounidense Carolyn Zahn-Waxler demostró que los niños empiezan a consolar a sus familiares afligidos desde la edad de un año, o sea mucho antes de que alcancen a saber hablar. La forma más común de mostrar afecto entre los humanos es el abrazo, como se da en los velorios, en los cumpleaños, en las situaciones de alegría o tristeza. Existe hsta una terapia del abrazo. Según una información de la Associated Press, una escuela de enseñanza media de Virginia, EEUU, incluyó en su reglamento la prohibición de todo contacto físico entre alumnos y entre alumnos y profesores. Hoy día tanto en los jardines deinfancia como en las escuela de los EE.UU. los educadores deben mantener cierta distancia física de los niños, bajo pena de ser acusados de pedofilia… Los niños y los grandes primates -nuestros abuelos en la escala evolutiva- son capaces de manifestar solidaridad con las personas necesitadas; así lo comprobó el equipo del científico Felix Warneken, del Instituto Max Planck, de Leipzig, Alemania (2007). Algunos cimpancés de Uganda, que vivían solos en la selva, feron llevados por la noche al interior de un edificio, de uno en uno. El animal miraba a un hombre tratando de alcanzar, sin lograrlo, una varita de plástico a través de una verja. A pesar de sus esfuerzos el hombre no conseguía alcanzar la varita, pero el chimpacé notaba que él sí podía alcanzarla desde donde estaba. Espontáneamente el animal, solidario con el hombre, agarraba la varita y se la entregaba al hombre. Y eso que los chimpancés no habían sido entrenados ni recompensados por su manera de proceder. Otro ejercicio hecho con niños dio el mismo resultado. Incluso cuando la prueba aumentó de dificultad, en que el animal o el niño debían escalar una plataforma para alcanzar la varita, el resultado fue igualmente positivo. El 16 de agosto de 1996, Binti Jua, gorila de ocho años, salvó a un niño de tres años que había caído en la jaula de las primates hembras en el zoológico de Chicago. El gorila se sentó en un tronco con el niño en su cuello y le acarició hasta que llegaron a recogerlo. La revista Time escogió a Binti como una de las “mejores personas” de 1996… Ante tales ejemplos habría que preguntarse qué hace nuestra cultura, basada en la competitividad y no en la solidaridad, con nuestros niños y qué tipo de adultos engendra. Que lo digan los pobres, los enfermos, los ancianos y los necesitados. *Frei Betto es escritor, autor del “Calendario del poder” , entre otros libros.
El próximo 2o de noviembre el espacio de la AHS Dialogar dialogar, conducido por Elier Ramírez Cañedo, acogerá un debate sobre la problemática racial en Cuba en el que uno de los ponentes será el Doctor Esteban Morales, del que reproducimos este texto relacionado con ese tema. Hay negros y mestizos en Cuba, que defienden la tesis de que un cambio de régimen político resulta necesario para mejorar la situación de este sector, no blanco de nuestra población, ante las dificultades de estereotipos, discriminación y racismo que aun arrastramos. Los negros y mestizos, durante más de tres siglos, sufrieron el embate de los estereotipos raciales, la discriminación y el racismo. Ningún gobierno republicano, salvo el gesto demagógico de Fulgencio Batista de darle espacio en las fuerzas armadas, hizo absolutamente nada por ellos. Y no es porque ignoraran la existencia del problema, pues Carlos Prío Socarrás, durante su campaña presidencial, hizo un discurso en el club Atenas, en el que se adueño de la causa de los negros, para al final, no hacer nada tampoco. Los negros y mestizos, antes de la llamada guerrita de 1912, esperaban pacientemente, que las campañas presidenciales en Cuba, trajeran aparejada alguna mejoría de su situación. Pero a pesar de que desde esa época ya representaban más del 30% de los votantes potenciales en la isla, nunca ocurría nada y terminadas las campañas, como he dicho tantas veces, todos volvían al “cuarto de desahogo”. Solo la Revolución Cubana, a partir de 1959, comenzó a preocuparse por los negros y mestizos en Cuba y por los pobres en general. Escuchar decir, que un cambio del régimen político actual beneficiaria a los negros y mestizos, lo único que produce es “lástima” hacia los negros que dicen semejante barbaridad histórica. ¿Qué significaría hablar de un cambio de régimen político en la Cuba actual? Entre otras cosas, ¿qué los que esperan en Miami retornaran a tomar poder en Cuba, trayendo nuevamente el racismo que dominó en la Isla antes de 159 y que ahora allá practican abiertamente en el enclave miamense? Contra lo cual, hasta el intelectual negro Carlos Moore, partidario y promotor de la tesis del cambio de régimen, se ha proyectado tantas veces. Haciendo del negro mencionado un enemigo acérrimo de los blancos de Miami. Porque los sabe, en su inmensa mayoría, unos consumados racistas. ¿En qué lugar de este hemisferio, incluyendo a los Estados Unidos, que cuenta con la clase media negra más poderosa, los negros están mejor, respecto a sus históricas reivindicaciones que en la Cuba actual? ¿Dónde está el paradigma, en el mundo de hoy, que justificaría decir que los negros en Cuba, si cambiara el actual régimen político de la Isla, pudieran estar mejor? ¿Cuándo los negros en Cuba, tuvieron derecho a empleos, iguales salarios, educación y salud gratuitas, para solo mencionar algunas de las cosas alcanzadas por ellos? ¿En qué lugar del mundo actual, eso es una realidad masiva para los no blancos? Es cierto que el régimen político en Cuba tiene aún muchas imperfecciones, que la riqueza no está todavía distribuida como aspiramos, que las posibilidades para acceder a las oportunidades no son aún iguales para negros y blancos; véase mi reciente artículo en Havana Times. Asuntos que son precisamente los que hacen que digamos que la discriminación y el racismo existentes aún en Cuba no sean simplemente lastres históricos, sino resultados de esas imperfecciones que todavía la sociedad cubana no ha logrado resolver. Eso es una cosa y otra es creer que tales imperfecciones se solucionarían renunciando al socialismo, que a pesar de sus dificultades, ha sido el único que ha logrado para los negros en Cuba, lo que nadie, masivamente, en ninguna parte del mundo, ha podido lograr aún. Luego de lo que se trata es de mejorar y profundizar el régimen con el que hemos mejorado nuestra situación social y no de eliminarlo. Lo contario sería consuelo de tontos. Obsérvese la lucha de los casi 140 millones de afrodescendientes regados por América Latina. Para todos, los logros que hemos mencionado, son metas a alcanzar todavía, asuntos que ya Cuba ha resuelto y que únicamente lucha por preservar y desarrollar. Para estos que denominamos muchas veces, “una derecha racial”, en su supuesta lucha contra el racismo en Cuba, lo que ellos sostienen, no es más que una “careta”, detrás de la cual ocultan sus verdaderos objetivos, que no son más que mover el tema de la racialidad en la Isla, como parte de la campaña política subversiva de “cambio de régimen”, que defiende la actual política de Estados Unidos contra Cuba. Por lo cual estos negros de que hablamos, no son, en realidad, luchadores contra el racismo y la discriminación racial en Cuba, sino solo los “esquiroles”, la “quinta columna” de la política actual de Estados Unidos contra Cuba, en el contexto interno. Para estos señores, sus afinidades principales, no son entonces con la lucha contra el racismo y la discriminación racial en Cuba, sino con la actual política de Estados Unidos contra Cuba, tomando la cuestión racial solo como simple “sombrilla” o cobertura. Pues creo que estos señores, son lo suficientemente inteligentes como para haberse percatado, hace mucho tiempo ya, de que su tesis acerca de que la cuestión racial cubana podría solucionarse con un “cambio de régimen político en Cuba” que la misma no se sostiene ni históricamente ni en sentido práctico político. Estos negros, de la derecha racial, que elevan a la categoría de luchadores contra la discriminación racial en Cuba, a negros que están en las cárceles por cometer delitos, que son aliados de la llamadas Damas de Blanco, que fundan partidos y organizaciones para oponerse al gobierno en Cuba y que se identifican con los intereses de la política norteamericana, para disfrutar el dinero de la AID, deben acabar de exponer a la luz cuáles son sus verdaderas afinidades políticas y no pretender tomar el tema racial como bandera y cobertura de una lucha que de verdad no les pertenece, pues ellos son solo, en última instancia, defensores de que los partidarios del capitalismo vuelvan a dominar en Cuba, ese capitalismo, que nunca hizo nada por los negros y mestizos en la Isla. Mayo 18 del 2013
Gracias a un demoledor artículo de la escritora Achy Obejas en la publicación In These Times, titulado ”Cómo hijos amargados de Cuba apagaron el gobierno de EE.UU.”, podemos conocer un nuevo aporte a la larga cadena de daños al ciudadano estadounidense que ha eslabonado el “exilio” cubano en su alianza con sectores de élite en Estados Unidos. Al fracaso de Bahía de Cochinos -según Michael Moore, un chasco “tan monumental que el mundo todavía no ha parado de reírse”-, el asesinato de Kennedy, el escándalo provocado por los plomeros de Miami -sorprendidos con las manos en la masa en el hotel Watergate- y el Irangate -en que los cubanos de la CIA Luis Posada Carriles y Félix Rodríguez Mendigutía trabajaron junto a la Casa Blanca en el trueque de armas por drogas en Centroamérica-, habría que sumar ahora el apagón financiero que paralizó la actividad gubernamental, afectó a millones de empleados públicos en todo el territorio norteamericano y estuvo a punto de dañar seriamente la economía global. Achy Obejas demuestra de manera contundente cómo Jim DeMint -quien preside la Heritage Foundation- encontró en los senadores cubanoamericanos Marco Rubio y Ted Cruz “los peones perfectos para su ataque contra el Obamacare” o Affordable Care Act (ACA). DeMint fue -en palabras de Achy- el ”cerebro detrás del apagón” que hace que Rubio y Cruz “hagan lo que hacen”. Escribe la autora de Aguas y otros Cuentos (Editorial Letras Cubanas, 2009): Desde que asumió la Fundación Heritage, DeMint – que mantiene la mano de titiritero en un gran comité de acción política del Partido Republicano, el Senate Conservatives Fund- ha transformado la Heritage en un puñal dirigido al corazón de cualquiera que cuestione su cruzada radical de derecha. Rechazas una oferta de DeMint y no sólo acabas desfinanciado: De repente, tienes competencia por el flanco derecho y anuncios de ataque antes de que la campaña siquiera comience. En Rubio y Cruz, senadores juveniles de Florida y Texas, respectivamente, DeMint encontró los peones perfectos para su ataque contra el Obamacare. La herencia de un sentido del exilio de pérdida y traición provoca en ambos, Cruz y Rubio, una feroz respuesta refleja a todo lo que huela vagamente a comunismo. Mucho antes de la batalla por la ACA, Rubio arremetió contra los viajes a Cuba alegando que estos viajes son un “adoctrinamiento de los estadounidenses por parte de funcionarios del gobierno de Castro”. Y Cruz, cuyo padre es un ex partidario de Castro, ha hablado de la necesidad de preservar los Estados Unidos como un bastión de la libertad en contra de la invasión socialista. DeMint mismo es más un guerrero de la Guerra Fría que un racista radical o un Cristiano del Sur (ambas etiquetas se han utilizado para describirlo). Su libro de 2009, Saving Freedom: We Can Stop America’s Slide into Socialism, es un largo teque red-baiting*. Ya en 2007, DeMint estaba equiparando los subsidios de salud, incluso para los niños, con la medicina socializada. Rubio cogió el tono tan pronto como consiguió el apoyo del Tea Party para su campaña por el Senado, y Cruz se postuló para el cargo en una plataforma anti-ACA y red-baiting. Y no es de extrañar que los portadores de las ideas más retrógradas sean manejados desde la Heritage Foundation, un conocido think tank neoconservador. Lo extraño es que desde allí mismo se lancen ideas con el supuesto objetivo de hacer progresar a Cuba. Al leer el brillante análisis de Achy Obejas me es más incomprensible el título de un seminario que, presidido por “el honorable” Marco Rubio, tuvo lugar el 21 de marzo de 2012 en la Heritage Foundation: “Cómo la Internet puede descongelar una Isla congelada en el tiempo”. El entonces presidente de la fundación ultraconservadora, y antecesor de DeMint, Ed Feulner, no anda muy lejos de su sucesor en términos ideológicos; sus palabras en la muerte de Jesse Helms, el coautor de la Ley que codificó el bloqueo a Cuba son elocuentes: “una de las figuras más consecuentes del siglo XX”. Con el objetivo de traer a Cuba esa democracia de titiriteros que se preocupan por nuestro acceso a Internet pero se horrorizan con el acceso universal de los niños a la salud, fueron panelistas en el evento del 21 de marzo de 2012 el Senador Marco Rubio; el director del Buró de Transmisiones hacia Cuba, entiéndase Radio y TV Martí, Carlos García Pérez; Mauricio Claver-Carone (Director del U.S.-Cuba Democracy PAC); Daniel Fisk (Vicepresidente de Planificación Política y Estratégica del International Republican Institute, con largo historial de financiamiento a la “disidencia” cubana); Carlos Saladrigas (Copresidente del Cuba Study Group), que como una especie de Prometeo del descongelamiento viajó a La Habana poco después del evento en la Heritage Foundation y dictó aquí una conferencia, invitado por la revista Espacio Laical; y Jared Cohen (Director de Google Ideas), definido por Julian Assange como “eficaz director de cambio de régimen de Google” y “la canalización del Departamento de Estado en Silicon Valley”. Lo que no entiendo bien es cómo pueden estos señores, congelados en el pensamiento de la Guerra Fría, por el el que no dudan en provocar la parálisis de todo un país y arriegar la económía mundial, descongelar algo en Cuba. *red-baiting es un término usado en Estados Unidos desde principios del sigo XX para caracterizar la acusación, a individuos o grupos, de comunistas, anarquistas o socialistas, que tomó fuerza durante las persecuciones macartistas en la década del 50 de la pasada centuria.
Durante muchos años la plataforma mediática anticubana ha acusado al gobierno cubano de no cumplir con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y de promover, a través de la industria turística y en complicidad con los trabajadores del sector y las fuerzas de la ley, un tráfico interno para la explotación sexual y el trabajo forzado de menores. De igual forma, exigen que el país reconozca públicamente que presenta problemas con la trata para la explotación infantil, lo que permitiría desarrollar estrategias y programas eficaces para su enfrentamiento y prevención. Al realizar estas acusaciones el gobierno estadounidense omite, presumiblemente de forma intencionada como casi siempre cuando de referirse a Cuba se trata, elementos de la realidad cubana que contrarrestan por sí mismos y con su mera exposición todas estas acusaciones. Cuba no puede declarar que presenta problemas con la trata para la explotación infantil porque sencillamente no los tiene, y tampoco esa declaración facilitaría desarrollo alguno de estrategias y programas porque la Revolución ha creado desde su mismo inicio un Sistema Integral de prevención y atención a la niñez y la adolescencia para proteger todos sus derechos. Muestra de ello lo constituye el Centro de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes (CPNNA) de la Dirección de Menores del Ministerio del Interior (Minint), a cuyas instalaciones accedieron hoy en la mañana medios de la prensa nacional y extranjera, como parte de la conferencia de prensa que la coronela y Dra. en Ciencias Jurídicas Idaís Borges Barrios, jefa de la Dirección de Menores, brindó para explicar las características del centro y del resto de los componentes que integran el sistema de atención a la niñez y la adolescencia. Coronela y Dra. Idaís Borges Barrios, jefa de la Dirección de Menores del Minint. FOTO: José Gabriel Martínez. Borges explicó que existen otros dos centros ubicados en las provincias Villa Clara y Santiago de Cuba y que los tres “permiten reducir la victimización secundaria o revictimización de las niñas y niños que resultan víctimas a través de la realización de una exploración única, consistente en una entrevista al menor que es grabada para ser presentada como prueba en la vista del juicio oral”. Pero la institución no centra solo su trabajo en el enfrentamiento al delito una vez que este se haya producido, sino que además despliega una fuerte labor preventiva a través de servicios especializados (psicología, psiquiatría, defectología) y de asesoría a las víctimas y sus familias, y de la realización de investigaciones sociales sobre la victimización infantil y otros fenómenos relacionados. Con la existencia del CPNNA se evitan además experiencias postraumáticas desagradables para el menor como la asistencia al juicio oral y el tener que encarar nuevamente al victimario. La Tte. Cnel. y Msc. Niurka Fernández Ronda, jefa del Centro de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes, explica el la utilidad de la ludoterapia en la sala de juegos, como paso previo a la exploración del menor víctima. FOTO: José Gabriel Martínez Sala de exploración única del Centro de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes. FOTO: José Gabriel Martínez. Pero estos centros no constituyen la única acción del país para brindar ese tratamiento diferenciado que niñas, niños y adolescentes demandan. La propia Dirección de Menores del Minint, además de proteger a los infantes que resulten víctimas de delitos, tiene entre sus funciones la de prevenir y detectar hechos que la ley tipifica como delitos cometidos por menores y brindar a estas niñas y niños que los cometen la correspondiente evaluación y tratamiento educativo. En este empeño el Minint trabaja de conjunto con otras entidades integrantes del Sistema Integral de Protección y Atención a la Niñez y la Adolescencia como los ministerios de Salud Pública, Justicia, Educación, Trabajo y Seguridad Social, Cultura, e instituciones como el Inder, la Fiscalía General de la República, y el Tribunal Supremo Popular. Un hecho constatado durante el encuentro es el bajo índice en nuestro país de casos de violencia y abuso sexual contra menores y la inexistencia de venta y tráfico, lo cual constituye un resultado directo de la política de tolerancia cero del gobierno y el pueblo ante estos delitos, conscientes de que su ocurrencia, por mínima que sea, “constituye una forma de maltrato infantil y de violencia de género, susceptible de generar daños irreversibles desde el punto de vista físico, psíquico y social a la población infanto-juvenil”, según argumentó la coronela Borges. Datos facilitados por ella en la conferencia, e incluidos en el Informe del enfrentamiento jurídico penal a la Trata de personas y otras formas de abuso sexual presentado el pasado 15 de octubre por la Ministra de Justicia María Esther Reus, cuentan que durante 2012 en Cuba se realizaron 2 117 denuncias asociadas a estos delitos, lo que representa solo un 0,09 % de los dos millones 260 mil 751 habitantes de menos de 16 años de edad. Existe la mala costumbre de comparar realidades diferentes para demostrar la insignificancia o el valor de cualquier aspecto que analizamos, pero cuando hablamos de acusaciones contra nuestro país debemos recurrir a la comparación como método de análisis porque siempre se nos juzga y examina con un microscopio cuyo lente se configura para la tergiversación y las manipulaciones banales. Es así que en Estados Unidos, según datos ofrecidos por el Departamento de Justicia, 100 mil niños al año caen en las redes del tráfico y la explotación sexual, mientras que las autoridades cubanas no identifican la existencia de ninguna red organizada en el país, contrario a las acusaciones que anualmente formula el Departamento de Estado. Nada, que cuando de juzgar a la Revolución se trata, no importan el peso de las estadísticas ni la veracidad de la información oficial, solo hay que lanzar piedras, aun cuando el techo del lanzador sea de vidrio.