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Usuario (Argentina)

LA SALAMANCA En el norte argentino la Leyenda de la Salamanca tiene muchos adeptos, los que están convencidos de su existencia. Los cantores populares han recogido este pensamiento folclórico volcándolo en canciones que hablan de su existencia y logros obtenidos por aquellos que la han visitado. Básicamente se trata del baile Antro secreto, conocido solo por los iniciados en las artes de la brujería, donde en las noches de los sábados se reúnen hechiceros, adivinos y brujos (CALCUS) en compañía de animales colaboradores y espíritus convocados con la finalidad de divertirse y planear actividades. También entran a la Salamanca aquellos que quieren obtener ciertas destrezas para el canto, la oratoria, la jineteada, etc. que el Diablo les otorga a cambio de su alma, la que debe ser entregada en un tiempo estipulado en el contrato firmado con sangre. En la región montañosa el pueblo la ubica en las cuevas y socavones de las laderas. Dicen escuchar música, risas estridentes y un irresistible deseo de ingresar en ella. En cambio en la llanura boscosa el paisano dice que ésta se halla en lo profundo de los montes. Junto a los diablos , las diablas y los marginales que arman tremendo alboroto cantando y bailando, están las brujas y brujos que van a actualizar sus conocimientos. Quienes afirman haber estado allí lo describen como un recinto iluminado con lámparas de aceite humano y donde reina gran alboroto por los gritos y carcajadas de los concurrentes. Allí se realizan conjuros y maldiciones, para poder ingresar se debe conocer la contraseña, sin la cual la entrada permanece invisible, si por el contrario se conoce se ingresa al recinto pasando por una especie de laberinto tortuoso, donde el recibimiento son experiencias terroríficas, sin amilanarse. Entre otros se debe sortear el ARUNCO, con un chivo maloliente que a embestidas lo empujara hacia el interior. Una enorme culebra colgante, amenazando de cuya boca rezuma baba sanguinolienta y finalmente con un basilisco de ojo centelleante. Los adeptos no pueden revelar la entrada a la SALAMANCA a riesgo de tener que padecer un terrible castigo que se dicte contra el. Se ha pretendido derivar el vocablo del Aimará sallamanca que significa "piedra abajo" pero la mayoría presume que tanto el mito como la denominación son de origen hispano y común en toda América del Sur, aun se mantiene en el noroeste Argentino y zona de la Puna, sur de Bolivia. Julio Vicuña Cifuentes (poeta Chileno/1865-1936)) señala que en Chile hay muchos que piensan que lo que llaman salamancas en las diversas regiones no son más que entradas a una gran Cueva de Salamanca, y que la forma de reconocer si una persona ha estado allí es observar si al caminar proyecta sombra. Por su parte Carlos Villafuerte (escritor Catamarqueño) ha relatado que en Catamarca se cuenta que la forma de entrar a una salamanca es desnudo, con la guía de un cuervo negro. El visitante debía renegar de Dios y escupir un crucifijo que colgaba de la puerta. En Jujuy numerosos testimonios recogidos por Berta Elena Vidal de Battini (1900-1984) refieren la existencia de una salamanca en el HUANCAR (cerro de escasa elevación en la zona de Abra Pampa) y que el TIO (Diablo) aparece vestido como gaucho elegante con accesorios de plata para buscar hombres que quieran realizar contratos a cambio de fabulosas riquezas. "Las comparsas de carnaval hacen todos los años una fiesta campestre cerca del HUANCAR, el domingo de tentación" -cuenta uno de los testimonios-. Existe una copla que habla del contrato con el tío: Voy a firmar un contrato el martes de carnaval con el diablo principal, que me espera en el Huancar. Algo de Historia: En la Europa posterior a la expulsión de los moros mucho se habló de las Cuevas de Salamanca, donde se decía los árabes practicaban brujerías en su interior y luego esparcieron esta práctica condena da por la iglesia en toda la Península. Tal fue la difusión entre los habitantes españoles que se han escrito sainetes para ridiculizar a la sociedad de la época utilizando como tema central la Cueva de Salamanca. Una de las sátiras es la obra de Francisco Botello de Moraes y Vasconcellos que en su obra Historia de las cuevas de Salamanca incluye un episodio donde dos damas (la ama y su criada ) aprovechado la ausencia del marido de la patrona se entregan a juegos lujuriosos y comilonas con sus amantes el Sacristán y el Barbero. SALAMANCA es una Provincia española ubicada en el centro oeste del territorio español en el antiguo reino de León, cerca de la frontera con Portugal entre los 40º15’ y 41º20’ de latitud norte y los 5º6’ y 6º56’ de longitud oeste del Meridiano de Greenwich. También se llama Salamanca a la Diócesis de la Provincia Eclesiástica de Valladolid. Ocupa la mayor parte del territorio civil y 2 parroquias de Zamora. La literatura gauchesca ha recogido en la pampa (llanura pampeana) la historia de Santos Vega el payador que obtuvo sus habilidades en la Salamanca y cuando Juan sin Ropa (el diablo) se presentó a buscarlo lo desafió en un contrapunto siendo vencido. LA MUERTE DEL PAYADOR (Santos Vega) Bajo el ombú corpulento, de las tórtolas amado, porque su nido han labrado allí al amparo del viento; en el amplísimo asiento que la raíz desparrama. Donde en las siestas la llama de nuestro sol no se allega, dormido esta Santos Vega, aquel de la larga fama. En los ramajes vecinos ha colgado, silenciosa, la guitarra melodiosa de los cantos argentinos. Al pasar, los campesinos ante Vega, se detienen; en silencio se convienen a guardarle allí dormido; y hacen señas no hagan ruido los que están a los que vienen. El más viejo se adelanta del grupo inmóvil, y llega a palpar a Santos Vega. moviendo apenas la planta, Una morocha que encanta por su aire suelto y travieso, causa eléctrico embeleso porque, gentil y bizarra, se aproxima a la guitarra y en las cuerdas pone un beso. Turba entonces el sagrado silencio que a Vega cerca, un jinete que se acerca a la carrera lanzado; retumba el desierto hollado por el casco volador; y aunque el grupo, en su estupor, contenerlo pretendía, llega, salta, lo desvía y sacude al payador. No bien el rostro sombrío de aquel hombre mudos vieron, horrorizados sintieron temblar las carnes de frío. Miro en torno con bravío y desenvuelto ademán, y dijo: "Entre los que están no tengo ningún amigo, pero, al fin para testigo, lo mismo es Pedro que Juan". Alzó Vega la frente, y le contempló un instante, enseñando en el semblante cierto hastío indiferente. "Por fin, dijo fríamente el recién llegado, estamos juntos los dos, y encontramos la ocasión, que éstos provocan, de saber cómo se chocan las canciones que cantamos". Así diciendo, enseñó una guitarra en sus manos, y en los raigones cercanos preludiando se sentó. Vega entonces sonrió, y al volverse al instrumento, la morocha hasta su asiento ya su guitarra traía, con un gesto que decía: "La he besado hace un momento". Juan Sin Ropa (se llamaba Juan Sin Ropa el forastero) comenzó por un ligero dulce acorde que encantaba. Y con voz que modulaba blandamente los sonidos, cantos tristes nunca oídos, cantó cielos no escuchados, que llevaban, derramados, la embriaguez a los sentidos. Santos Vega oyó suspenso al cantor; y toda inquieta, sintió su alma de poeta como un aleteo inmenso. Luego, en un preludio intenso, hirió las cuerdas sonoras, y cantó de las auroras y las tardes pampeanas, endechas americanas más dulces que aquellas horas. Al dar Vega fin al canto, ya una triste noche oscura desplegaba en la llanura las tinieblas de su manto. Juan Sin Ropa se alzó en tanto, bajo el árbol se empinó, un verde gajo tocó, y tembló la muchedumbre, porque echando roja lumbre, aquel gajo se inflamó. Chispearon sus miradas, y torciendo el talle esbelto, fue a sentarse, medio envuelto por las rojas llamaradas. ¡Oh, qué voces levantadas las que entonces se escucharon! ¡Cuántos ecos despertaron en la Pampa misteriosa a esa música grandiosa que los vientos se llevaron. Era aquélla esa canción que en el alma sólo vibra, modulada en cada fibra secreta del corazón; el orgullo, la ambición, los más íntimos anhelos, los desmayos y los vuelos del espíritu genial, que va, en pos del ideal, como el cóndor a los cielos. Era el grito poderoso del progreso, dado al viento; el solemne llamamiento al combate más glorioso. Era, en medio del reposo de la Pampa ayer dormida, la visión ennoblecida del trabajo, antes no honrado; la promesa del arado que abre cauces a la vida. Como en mágico espejismo, al compás de ese concierto, mil ciudades el desierto levantaba de sí mismo. Y a la par que en el abismo una edad se desmorona, al conjuro, en la ancha zona derramábase la Europa. Que sin duda Juan Sin Ropa era la ciencia en persona. Oyó Vega embebecido aquel himno prodigioso, e inclinando el rostro hermoso, dijo:"Sé que me has vencido". El semblante humedecido por nobles gotas de llanto, volvió a la joven su encanto, y en los ojos de su amada clavó una larga mirada, y entonó su postrer canto: "Adiós luz del alma mía, adiós, flor de mis llanuras, manantial de las dulzuras que mi espíritu bebía; adiós, mi única alegría, dulce afán de mi existir; Santos Vega se va a hundir en lo inmenso de esos llanos... ¡Lo han vencido! ¡Llegó, hermanos, el momento de morir!" Aún sus lágrimas cayeron en la guitarra, copiosas, y las cuerdas temblorosas a cada gota gimieron; pero súbito cundieron del gajo ardiente las llamas, y trocado entre las ramas en serpiente, Juan Sin Ropa arrojó de la alta copa brillante lluvia de escamas. Ni aun cenizas en el suelo de Santos Vega quedaron, y los años dispersaron los testigos de aquel duelo; pero un viejo y noble abuelo, así el cuento terminó: "Y si cantando murió aquel que vivió cantando, fue, decía suspirando, porque el diablo lo venció". A mí, particularmente, la historia de La Salamanca, además de otras del norte Argentino, es una de las que más me gusta ya que se la oía contar a mi abuelo Norberto cuando nos reuníamos en familia en su cumpleaños. Ya de grande, fue el nombre que le puse a mi banda de rock, de la cual próximamente trataré de subir nuestra producción independiente. Espero que les haya gustado. Fuente: Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA http://www.cuco.com.ar/
A dónde van las púas? Todos los que tocamos guitarra y tambien los bajistas que las usan, hemos padecido la desaparición casi mágica de nuestras púas. Pero, ¿a dónde van las púas cuando desaparecen?. ¿Son abducidas?. ¿Son Duendes, como algunos afirman a lo largo y ancho de la net?. ¿Existe un cielo para púas?. Pues bien, queridos amiguitos, la verdad no se. Solo desaparecen y cuando no las buscamos, ahí estan!!! Como si nunca se hubieran ido!!! Algunas Teorías podrian ser: • Se pierden por arte de magia, simplemente se desvanecen o se hacen, de alguna extraña manera invisibles a los ojos, de modo tal que no las vemos por un tiempo determinado hasta que aparecen, haciéndonos dudar de nuestra cordura. • Son abducidas por extraterrestres quienes creen que estas poseen algun tipo de energia a traves de los instrumentos que ejecutan, ya que por medio de sus melodías reúnen multitudes y las dominan durante el lapso de algunas horas. • Son hurtadas por duendes misteriosos que habitan nuestro hogar o sala de ensayo o estudio de grabacion, quienes a modo de diversión se las llevan por un rato y luego, ya aburridos o cansados de reirse de nosotros, las devuelven. Malditos Duendes! • Las dejamos olvidadas en distintos lugares de la casa. Esto no sería problema si no fuese por la persona que ordena nuestro desorden (dentro del cual podriamos encontrar todo) y las guarda en algun lugar que seguramente olvidará después. • Estamos tan borrachos que se la tiramos a algun/a amigo/a a modo de finalización de recital o se caen atrás del sillón o adentro de la guitarra (criolla) o debajo de la cama. El problema es que después por lo general, lo olvidamos. • Las guardamos en el bolsillo de cualquier pantalón rotoso y... derecho al lavarropas!!! Junto con las monedas que siempre junta. • Se murieron, se desmaterializaron y se fueron sin que las veamos (para no sufrir) al cielo de las púas, con miles de otras tantas. • Te las roba una corporación clandestina dedicada a la reactivación del mercado de púas, que también tienen el manejo del mercado de encendedores y lapiceras que desaparecen poco antes de terminarse!! Ja, lo sabía! La verdad estas son algunas de las pocas teorías que pensé. Igualmente pueden ir agregando más a medida que se les ocurran. Además de esto podriamos destacar lo lindo que es encontrar esas púas en el cajón de la mesita de luz que nuestras madres/hermanas/novias, etc. guardaron ahí pensando que era su lugar. O encontrarlas en el fondo de un bolsillo, atrás de algún almohadón o abajo de la cama como un tesoro de puta madre!! Encontrar esa púa que hace un año no veíamos y sentir la necesidad imperiosa de tener que tocar algo con ella (cualquier músico me va a entender!) como si fuera mágica. Viste que decis –uuuhh!! Mirá esta púa cuanto hace que no la veía!, y ahi nomas agarrás la guitarra y te tocas algún tema viejo! (por que? No se). Es como si fuera un momento en el tiempo, un recuerdo perdido o algo así. En fin, destino inexplicable o pregunta sin respuesta, me he acostumbrado a que desaparezcan cada tanto y como ayuda compré un porta-púas, artefacto bastante práctico para éstas, o para por lo menos, tener siempre una a mano. Bueno, no es que tenga una obsesión con las púas, sino que siempre digo, ¿A dónde carajo la puse, a dónde quedó? Entonces, eso me llevó a elaborar locas (o no, quien sabe) teorías acerca de su paradero y desaparición. Lo sabremos algún día? Se aclarará el misterio? Se abrirá una investigación seria que determine cómo, cuándo y a dónde van?, alguien tiene una que se me perdió la mía? La voy a buscar, creo que la dejé en algún lado. Si quieren Opinen Fuente: yo y mis púas. Mis otros Post: Mi Banda, mi 1º CD http://www.taringa.net/posts/musica/1893202/Mi-1º-CD---Salamanca.html Que es la Salamanca? (leyenda popular) http://www.taringa.net/posts/info/1551230/Que-es-la-Salamanca-Leyenda-y-mas___.html