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laloss08

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Primer post: 26 jul 2009Último post: 1 sept 2009
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Peter capusotto (quinta temporada) 1er programa
Peter capusotto (quinta temporada) 1er programa
HumorporAnónimo9/1/2009

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Peter capusotto (quinta temporada) 1er programa
HumorporAnónimo9/1/2009

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Peter capusotto (quinta temporada) 1er programa
Peter capusotto (quinta temporada) 1er programa
HumorporAnónimo9/1/2009

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Fuerza Aerea Argentina
Fuerza Aerea Argentina
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/29/2009

Reseña Historica La actividad aeronáutica registra en nuestro país una trayectoria que supera en mucho el siglo pasado. Ya en los años de nuestra independencia, más concretamente en el pronunciamiento de mayo, 1810, Miguel de Colombisse, relojero de origen holandés, se dirigió a la Junta Provisional Gubernativa, desde su residencia en Mendoza, solicitándole la suma de cuatro mil pesos para la construcción de un aeróstato, rígido, impulsado por remos y dirigido por un timón. La solicitud recibida por la Junta fue rechazada ya que en virtud de las urgencias militares del momento, no era posible acceder a ella. Durante el pasado siglo los cielos de las ciudades del país se vieron reiteradas veces invadidos por arriesgados aeronautas a bordo de globos de aire caliente, tales como el francés Lartet o el norteamericano Wells y así lo registran cuadros y litografías de la época, como las de Enrique Pellegrini y otros. Pero la Guerra de la Triple Alianza, inició entre nosotros la Aerostación Militar, así fue como en el año 1866, el 6 de julio, un aeróstato cautivo del Ejército Brasileño, se elevó sobre las líneas aliadas para observar las posiciones de la artillería paraguaya, llevando a bordo al Ingeniero polaco Roberto A. Chodasiewiecz (incorporado al Ejército argentino con el grado de Capitán) que se constituyó así en el primer militar argentino y latinoamericano en elevarse en globo. A fines de 1907 regresó al país el joven diplomático y deportista Aarón de Anchorena, trae consigo un globo esférico de 1.200 metros cúbicos, adquirido en Francia y al que bautizó con el más criollo de nuestros vientos “Pampero”. Una vez instalado y armado, invitó a su amigo el Ingeniero Jorge A. Newbery, joven deportista, ex alumno de Thomas Alva Edison, pionero en el terreno de la energía eléctrica y ganador de varios premios deportivos; a participar de la primera ascensión del esférico en la Navidad de ese año, es así como el 25 de diciembre de 1907, el Pampero salió desde la Sociedad Sportiva Argentina, hoy Campo de Polo y cruzó los cielos descendiendo en la vecina orilla del Río de la Plata, en Conchillas, República Oriental del Uruguay. El hecho produjo gran entusiasmo y el 13 de enero de 1908 se creaba el Aero Club Argentino, primera entidad aérea del país. Sus autoridades Aarón de Anchorena (Presidente), Arturo Luisoni (vicepresidente) y Jorge Newbery (vicepresidente segundo) unieron a todos los entusiastas del “más liviano que el aire”, entre otros Eduardo Newbery, Horacio Anasagasti, Alberto Mascias, Antonio de Marchi y Carlos Hirmscher. La actividad aérea continuó febrilmente durante 1908, hasta que en la tarde del 17 de octubre se elevó el Pampero, llevando a bordo al Dr. Eduardo Newbery y al Sargento Eduardo Romero, el vuelo se inició normalmente pero en horas de la noche el viento lo arrastró probablemente hacia el Río, nunca más volvería el Pampero ni sus intrépidos tripulantes quienes se convertirían en los primeros mártires de la naciente aeronáutica. Pese a la tragedia, la actividad no cejó. Pasado un tiempo el Aero Club retomó el camino iniciado y el 24 de enero de 1909 se elevó el globo de seda “Patriota” adquirido en Francia por el Ingeniero Horacio Anasagasti. El final de ese año encontró al país en pleno dedicado a los preparativos del festejo del centenario de Mayo, entre los comités de celebraciones, se destacó el barón Antonio de Marchi, quien como presidente de la Sportiva, se comprometió a traer para las festividades el vuelo de “los más pesados que el aire”. Es así que logra el concurso de destacados aviadores europeos que llegan al país en los primeros días de enero de 1910. El aviador francés Henri Brégi, con dos biplanos Voisin de 50 caballos de fuerza y una semana más tarde Ricardo Ponzelli se trasladó a Campo de Mayo y realizó su vuelo inicial, pero al llegar a 200 metros del recorrido el viento le hizo perder estabilidad y el avión cayó rompiendo un ala. De esta forma, se malogró el primer vuelo mecánico en el país. Brégi tuvo mejor suerte y el 6 de febrero pudo realizar en Longchamps dos vuelos completos sobre el hipódromo, aterrizando sin novedades. Llegados los aviones era imprescindible contar con un aeródromo y es así como el 23 de marzo de 1910, nació el aeródromo de Villa Lugano con dos kilómetros de pista de tierra, ocho hangares y doscientos metros de tribuna, fue allí donde le nacieron alas a la Patria. Desde allí, el 30 de marzo de ese año el aviador Emile Aubrun realizó el primer vuelo nocturno en el mundo. El aero Club Argentino volcó todas sus fuerzas en pos del vuelo con motor, trajo máquinas e instructores que impartieron sus conocimientos a Newbery, Carlos Goffre, Florencio Parravicini, Hermán Hentsch y Carlos Roth, quienes recibieron sus brevets de aviador en junio del año del Centenario. Paralelamente con sus actividades aeronáuticas civiles, el Aero Club Argentino, fue despertando la conciencia de la sociedad en la utilidad del avión para las actividades militares, como ya habían hecho Italia, Francia, Alemania y las demás potencias europeas. La idea fue prendiendo en Argentina y por ello se formó una Comisión Pro Flotilla Aero Militar Argentina (creada por iniciativa del My. (R) Arturo P. Luisoni y presidida por el barón Antonio de Marchi) encargada de recaudar fondos para la compra de aparatos. La labor de esta Comisión rindió frutos en tiempo record y puso de manifiesto la generosa disposición de nuestros connacionales. Así el 10 de agosto de 1912, el Presidente de la Nación Doctor Roque Saénz Peña firmó el decreto por el que se creaba la Escuela de Aviación Militar, gracias al extraordinario aporte del Aero Club Argentino que brindaba gratuitamente su parque aerostático, asesoramiento y profesores. El lugar donde habría de instalarse el nuevo instituto era un terreno que había pertenecido al Segundo Grupo de Artillería a Caballo y que el Aero Club Argentino cedió a la Escuela de Aviación Militar con sus instalaciones y que llevaba el nombre de El Palomar. Creada la Escuela y la Dirección Técnica a cargo del Aero Club Argentino, se procedió a llamar a oficiales para integrar el primer curso de Aviadores Militares, que después de una estricta selección quedó integrada por: Teniente de Fragata Melchor Z. Escola, Tenientes primeros Raúl E. Goubat y Aníbal Brihuega, Tenientes Alfredo S. Agneta, Saturnino Pérez Ferreyra, Carlos F. Giménez Kramer, Baldomero de Biedma, Pedro Zanni, Juan Carlos Ferreyra y Leopoldo Casavega y Subteniente Manuel Félix Origone, quien sería el primer mártir entre los oficiales de la Escuela de Aviación Militar al perecer en un accidente aéreo pocos meses después. La primera meta fue el Río de la Plata. Cattaneo ya lo había cruzado en 1910, pero solo de ida ya que regresó en barco. Fue Jorge Newbery quien el 24 de noviembre de 1912, con intención de ir a la estancia de su amigo Aarón de Anchorena, en la Barra de San Juan, Colonia; lo cruzó en un Bleriot XI de su propiedad, de ida y vuelta a El Palomar en el mismo día. Pero su hazaña fue superada unos pocos días después por el conscripto Pablo Teodoro Fels, quien a bordo de su Bleriot, idéntico al de Newbery lo cruzó en la madrugada del 1º de diciembre de 1912 con rumbo a Montevideo, donde llegó dos horas después, batiendo el record mundial en el vuelo sobre agua. Por esta hazaña, Fels fue felicitado, homenajeado y ¡sancionado! por el ejército por haber contravenido las reglamentaciones militares. Tras cumplir su arresto, fue ascendido a Cabo. Jorge Newbery, entre tanto, seguía su intensa labor batiendo records y sumando experiencia con intenciones de realizar su gran sueño, el cruce aéreo de la Cordillera de los Andes. En estos preparativos, batió el record mundial de altura, al elevarse 6.225 metros sobre El Palomar. Luego de ello partió hacia Mendoza a fines de febrero de 1914, a fin de recorrer la cordillera en tren y tomar notas meteorológicas, de alturas y pasos, pero el día 1º de marzo, el mismo en que debía regresar a Buenos Aires, no pudo rechazar una amable invitación para realizar una exhibición de vuelo, utilizando el aparato de Fels, que se hallaba en Mendoza. Se elevó sin sobresaltos, pero tras realizar unas maniobras arriesgadas el avión no respondió a sus mandos y se precipitó a tierra. Newbery moría instantes después, en la plenitud de su vida plegaba sus alas, luego de ofrendárselas a la Patria. En Buenos Aires su sepelio fue multitudinario. Años después sus restos serían trasladados a un Mausoleo en la Chacarita, erigido como perpetuo recuerdo de quien fue el artífice y Fundador de la Aeronáutica Militar Argentina. En 1919 el gobierno francés donó a nuestro país tres aviones, un Spad XII y dos Nieport de 165 HP y se designó a los pilotos Zanni, Parodi y Matienzo para que intentaran el cruce de la cordillera en escuadrilla. El 28 de mayo realizaron el intento, pero una falla al despegar obligó a Parodi a desistir, más adelante lo hizo Zanni, enfrentando a un fuerte viento. Matienzo no advirtió el regreso de su compañero y siguió solo. No se supo de él hasta el 19 de noviembre de ese año, en que sus restos fueron encontrados en las cercanías de las Cuevas. Se había visto obligado a aterrizar e intentó regresar hasta la población, pero el frío y el sueño lo vencieron, se durmió para siempre sentado en una roca, a sólo unos kilómetros del refugio. La década del veinte estuvo jalonada de grandes raids y records, en los que la aviación argentina se destacó entre las primeras del mundo. Es así que en el año 1924 el Mayor Pedro Zanni inició su famoso raid alrededor del mundo, cubriendo en diversas etapas el cruce sobre Europa y Asia hasta Japón. Acompañado del mecánico Felipe Beltrame y en dos máquinas Fokker denominadas Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires recorrió 17.000 Kms. En el año 1926 otro raid dio al país renombre internacional, el aviador Eduardo Olivero, as de la aviación italiana de la primera guerra y experimentado piloto, acompañado del joven Bernardo Duggan y del mecánico italiano Ernesto Campanelli, logró cubrir el trayecto Nueva York - Buenos Aires en un hidroavión Savoia S 59. Luego de varios inconvenientes que llegaron a poner en peligro sus vidas llegaron a Buenos Aires el 13 de agosto cubriendo una ruta de 14.856 Kms. Al 1927 ante la importancia adquirida por la Aviación Militar, un decreto del Poder Ejecutivo creaba la Dirección General de Aeronáutica con la categoría de Gran Repartición. Ese mismo año se crea en Córdoba la Fábrica militar de Aviones, ya que si bien se fabricaban aviones desde los inicios de la aviación en nuestro país, tales como los Castaibert o los Mira y desde 1916 existía un taller en la escuela que no sólo reparaba sino que llegó a construir máquinas, la fabricación no estaba racionalizada ni regulada. Es por ello que un Decreto del Poder ejecutivo da forma a una sentida necesidad al crear la Fábrica y encargar la Dirección de la misma a los Ingenieros Domingo Salvá y Francisco de Arteaga el 10 de octubre de 1927. Al año siguiente produjo sus primeros aviones, los Avro K-504, cuyo primer prototipo fue probado por el Suboficial Segundo A. Yubel. Las máquinas se fueron sucediendo, los Ae M.E.1, primeros en ser íntegramente fabricados en el país, realizarían en 1932 el raid Buenos Aires Río de Janeiro y al año siguiente conformarían la escuadrilla “Sol de Mayo” que lograría cubrir El Palomar - Río – Montevideo – El Palomar en vuelo de confraternidad. Los éxitos se sucedieron a lo largo de los años con el Pulqui I, Pulqui II, Pucará y Pampa. El 11 de febrero de 1944 se da el primer paso para el nacimiento de la más moderna de las Fuerzas Armadas, se crea el Comando en Jefe de Aeronáutica, en uno de los considerandos del decreto se hacía mención a la creación de la Secretaría de Aeronáutica en un futuro cercano. Es así que el 4 de enero de 1945 la Fuerza Aérea Argentina nace como fuerza armada independiente, al crearse la citada Secretaría. A partir de esta fecha la nueva Fuerza asume en pié de igualdad con el Ejército y la Marina de Guerra, la alta misión que significa la custodia y defensa de la Soberanía Nacional. La nueva Fuerza se moderniza, en especial al recibir la Argentina, como pago por la deuda que Gran Bretaña tenía con nuestro país luego de la Segunda guerra, modernos aviones a reacción, los famosos Gloster Meteor y los grandes bombarderos Avro Lincoln y Lancaster, con lo que la Fuerza Aérea Argentina se convierte en la primera de América Latina en poseer aparatos a reacción. La Fábrica Militar de Aviones recibe también gran impulso, de esos años datan los proyectos de aviones a reacción, que cristalizarán años después en los Pulqui I y Pulqui II, máquinas íntegramente fabricadas por personal argentino dirigidos por los ingenieros Emile Dewoitine (francés) y Kurt Tank (alemán) el famoso constructor de los cazas a reacción de la Segunda Guerra Mundial. En el año 1947 nuestro país realiza sus primeras actividades en la investigación espacial y es la Fuerza Aérea quien a través de la Comisión Nacional de investigaciones Espaciales (CNIE), lleva a cabo lanzamientos de toda una familia de cohetes los GAMMA CENTAURO, BETA CENTAURO, ORION y otros. En 1952 la Fuerza Aérea da comienzo a su presencia en la Antártida cuando un avión Avro Lincoln, al mando del Vicecomodoro Gustavo A. Marambio, realiza un lanzamiento de elementos de supervivencia sobre la base General San Martín del Ejército Argentino. En ese mismo año, integrando la primera Fuerza Aérea de Tareas Antárticas (FATA), los Avro Lincoln enlazan la Argentina continental con la Argentina Antártica y en el año 1961 la experiencia se concreta de forma permanente con la creación de la “Base Aérea Teniente Benjamín Matienzo” y el Grupo Aéreo I que con sede en dicha base y contando con dos aviones Beaver, operaba en el desierto blanco. En el año 1962 el Douglas Dc-3 (TA-33), al mando del Capitán Mario Luis Olezza, une Río Gallegos con la Base Matienzo estableciendo el 2 de noviembre el primer servicio de transporte aéreo militar a la Antártida. El 1º de diciembre realiza la ruta Matienzo-Ellsworth y cuando intentaba despegar con rumbo al Polo Sur, la máquina sufre un accidente frustrando la operación. En 1965, el TA –05, trasladó personal y material a la Base Aérea Matienzo para el lanzamiento de cohetes de la CNIE en la Antártida. A partir de septiembre de ese año acompañado de los Beaver P-05 y P-06, llevaron a cabo el apoyo aéreo a la expedición del Coronel Leal. Hasta fines de 1965 realiza múltiples tareas en la zona, entre ellas el traslado de correspondencia interbases, el salvamento de una patrulla perdida en los 80º S, el reconocimiento de zonas y rutas inexploradas y los vuelos al Polo Sur y transpolar a la base USA Mc Murdo el 3 de noviembre de 1965. Durante los años siguientes la labor continuó intensamente, se evaluó que para terminar con el aislamiento antártico, se necesitaba una base aérea permanente, que posibilitara el aterrizaje de aeronaves con tren convencional la mayor parte del año. La tarea se inicio el 30 de agosto de 1969 en la Isla Marambio, se despejó el terreno y se alisó una pista, que es inaugurada el 25 de septiembre en que aterriza el Beaver P-03 y dos días después lo hace el célebre TA-05. La inauguración de la base se efectuó el 29 de octubre recibiendo el nombre del primer comandante de la FATA, Vicecomodoro Gustavo A. Marambio. Al año siguiente se realizó la primer operación de rescate, cuando dos helicópteros Hughes 500 OH-6A, evacuaron al jefe de la Estación Científica Almirante Brown y lo trasladaron a Marambio, para su posterior atención médica en la Capital Federal. En el terreno de la investigación espacial, en esos días se realizan distintas experiencias, se lleva a cabo la operación BIO I que consistió en el envío a las altas capas de la atmósfera de una rata blanca en la carga útil de un Orión II y su posterior recuperación para el estudio de las reacciones de su organismo al vuelo espacial. En ese mismo año se lanzan simultáneamente desde la Base de CELPA en Chamical y desde la Base Matienzo, cohetes ALFA CENTAURO. A estos experimentos se suceden los realizados con los cohetes CANOPUS, RIGEL y CASTOR. Durante los setenta la Fuerza Aérea Argentina continuó intensamente con su labor. En este sentido, los aviones Hércules C-130 llenaron de orgullo a nuestra institución ya que en 1971 se realiza el primer vuelo directo desde Buenos Aires hacia la Base Aérea Vicecomodoro Marambio y el 4 de diciembre de 1973 se realiza el primer vuelo transpolar bicontinental, uniendo el continente americano con Oceanía. El 27 de octubre de 1977, un helicóptero Lama Sa-315, al mando del Teniente Héctor Pereyra aterriza en tres oportunidades en la cumbre del cerro Aconcagua, este vuelo, realizado por primera vez, le valió al piloto la felicitación de la empresa Aeroespatiale, fabricante de la máquina. Asimismo, durante esta década se crean la Dirección Nacional de la Policía Aeronáutica, la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad y el Liceo Aeronáutico Militar. La década siguiente estuvo signada por un acontecimiento bélico sin precedentes en la historia del país. El 2 de abril la Argentina inicia la operación tendiente a la recuperación de las Islas Malvinas. La Fuerza Aérea participa en ella y en el posterior conflicto con Gran Bretaña, que se prolonga hasta el 14 de junio. Durante la contienda la Fuerza Aérea recibe el Bautismo de Fuego el día 1º de mayo y desde entonces hasta el fin de las hostilidades, realiza operaciones que causaron la admiración del mundo por su audacia y las condiciones adversas a las que debieron sobreponerse. Cincuenta y cinco hombres de la Fuerza Aérea son los héroes que ofrendaron sus vidas y marcaron indeleblemente el camino de la Soberanía Nacional en los cielos de la Patria. Con el advenimiento del nuevo milenio, la Fuerza Aérea se encuentra abocada no solo a sus actividades estrictamente militares, sino que también responde a exigencias y necesidades de la comunidad. Ejerce el control del tránsito aéreo; es responsable de los servicios de búsqueda y salvamento; efectúa investigaciones científicas. Participa en el combate contra incendios; enlaza el continente antártico en vuelos que permiten abastecer y comunicar las bases transpolares. A través de su línea de fomento - LADE - mantiene comunicadas a las poblaciones más aisladas de nuestro territorio. Ante catástrofes naturales realiza el traslado de ayuda humanitaria, facilitando medios aéreos y terrestres que permiten responder con celeridad y eficacia ante las situaciones de emergencia. Siendo líder en la convocatoria de las misiones de paz, en organismos transnacionales, la Fuerza Aérea Argentina participa activamente ante los requerimientos de “cascos azules” o “cascos blancos” en varios puntos del globo. La institución desde sus orígenes fue considerada como un símbolo del progreso del país, al tiempo que abría nuevos rumbos a la labor de las instituciones armadas, posibilitando extender sus horizontes de acción. La Fuerza Aérea consciente del vertiginoso avance de la ciencia, la técnica y la complejidad del mundo moderno, trabaja en su más ambicioso proyecto de cara al futuro. Nuevos destinos de sus bases para optimizar los recursos operativos al servicio de la defensa del espacio aéreo, reorganización del tránsito aéreo en todo el país, mayor infraestructura tecnológica, en suma, mayor capacidad operativa y mayor seguridad de los vuelos, es decir mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en reconocimiento hacia todos aquellos que hicieron grande esta institución en sus primeros años de vida. Por todo esto, la Fuerza Aérea Argentina se proyecta hacia el futuro con la fuerza de quienes se sienten seguros de su destino y misión. Aviación Militar del Ejército - Escuela de Aviación Militar Creada por decreto s/nº del 10 de agosto de 1912: Cnel. Arenales A. URIBURU (1912-1915) Tcnel. Alejandro P. OBLIGADO (1915-1919) Servicio Aeronáutico del Ejército Creado por decreto s/nº del 21 de marzo de 1919 Tcnel. Alejandro P. OBLIGADO (1919-1920) Cnel. Enrique MOSCONI (1920-1922) Tcnel. Jorge B. CRESPO (1923) Cnel. Luis A. CASSINELLI (1923-1927) División Aérea Nº 1: Creada por Decreto nº 86172 del 14 de julio de 1936 Gral. Brig. A. VERDAGUER (1936) Comando de las Fuerzas Aéreas del Ejército Creado por Decreto Nº 95812 del 11 de diciembre de 1936 Gral. Brig. A. VERDAGUER (1936) Comando de Aviación del Ejército Creado por Decreto Nº 7845 del 8 de julio de 1938 Cnel. Antonio PARODI (1938-1941) Cnel. Angel M. ZULOAGA (1941) Cnel. Pedro ZANNI (1941-1942) Gral. Brig. Jorge J. MANNI (1942-1944) Aviación Militar Independiente - Comando en Jefe de Aeronáutica Creado por Decreto Nº del 11 de febrero de 1944 Brig. Gral B. DE LA COLINA (1944) Comando de la Fuerza Aérea Argentina Creado por Decreto Nº 3088 del 9 de febrero de 1945 Brig. Edmundo SUSTAITA (1945) Brig. Gral. Oscar MURATORIO (1945) Brig. P. CASTEX LAINFORD (1945-1946) Brig. Gral. Oscar MURATORIO (1946-1947) Comando en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina Creado por Decreto Nº 27469 del 9 de setiembre de 1947 Brig. Gral. Oscar MURATORIO (1947-1951) Brig. Gral. HERMANSSON (1951-1952) Brig. Gral. Carlos MAURIÑO (1952-1955) Brig. Gral. Juan FABRI (1955) Brig. Gral. HERMANSSON (1955-1956) Brig. Gral. Heriberto AHRENS (1956-1957) Brig. Gral. Guillermo ZINNY (1957) Brig. Gral. Angel J. PELUFFO (1957) Brig. Gral. Alfredo VEDOYA (1957-1958) Brig. Miguel MORAGUES (1958) http://i25.tinypic.com/2dwer75.jpg Brig. Gral. Manuel L. ALEMAN (1957 Brig. Gral. Cayo ALSINA (1960-1962) Brig. Gral. Carlos ARMANINI (1962-1966) Brig. Gral. Adolfo ALVAREZ (1966-1968) Brig. Gral. MARTINEZ ZUVIRIA (1968-1970) Brig. Gral. Carlos A. REY (1970-1973) Brig. Gral. Héctor FAUTARIO (1973) Comando General de la Fuerza Aérea Argentina Creado por Decreto Nº 1678 del 3 de octubre de 1973 Brig. Gral. Héctor FAUTARIO (1973-1975) Brig. Gral. Orlando R. AGOSTI (1975-1976) Comando en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina Creado por Decreto Nº 2432 del 11 de octubre de 1976 Brig. Gral. Orlando R. AGOSTI (1976-1979) Brig. Gral. Omar GRAFFIGNA (1979-1981) Brig. Gral. Basilio LAMI DOZO (1981-1982) Brig. Gral. Augusto HUGHES (1982-1983) Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina Creado por Ley Nº 23023 (art. 12) del 10 de diciembre de 1983 Brig. Gral. Teodoro WALDNER (1983-1985) Brig. Gral. Ernesto CRESPO (1985-1989) Brig. Gral. José A. JULIA (1989-1993) Brig. Gral. Juan PAULIK (1993-1996) Brig. Gral. Rubén MONTENEGRO (1996-1999) Brig. Gral. Walter BARBERO (1999-2003) Brig. Gral. Carlos Alberto ROHDE (2003-2005) Brig. Gral. Eduardo SCHIAFFINO (2005-2006) Brig. Normando COSTANTINO (Actualmente) Cazabombarderos Douglas A-4AR Fightinghawk Douglas OA-4AR Fightinghawk versión biplaza IAI Finger AMD M-5P Mara Interceptores AMD M-IIIEA / DA Mirage AMD M-IIIEA / DA Mirage - biplaza - Ataque FMA IA-58 Pucará Entrenamiento Embraer EMB-312 Tucano Beechcraft B-45 Mentor FMA IA-63 Pampa Fotográficos Bombardier Learjet LJ-35A - fotografía aérea Transporte y carga de Pasajeros Lockheed L-100-30 Super Hércules Bombardier Learjet LJ-35A (verificación aérea) Bombardier Learjet LJ-60 Lockheed C-130B Hércules Lockheed C-130H Hércules Lockheed KC-130 Hércules Fokker F-28 Fellowship Fokker F-27 Friendship DHC-6 Twin Otter Acrobaticos Sukhoi Su-29 Helicópteros Bell UH-1D/H Iroquois Bell-212 SA-315B Lama Hughes 500D Hughes 500E Artillería Antiaérea Sistema Roland II Sistema Rheinmetall RH-202 - Calibre 20mm Sistema Skyguard 35mm Vigilancia y Control del Espacio Aéreo Sistema de Radares Westinghouse AN-TPS43 y W-430 ] Misiones de paz: Yugoslavia, Sahara, Mozambique, Medio Oriente, Kosovo, Haití, Ecuador, Congo, Chipre BUENO ESTE FUE MI POST SOBRE ALGO QUE APRENDÍ DESDE CHIQUITO YA QUE MI VIEJO ES SUBOFICIAL MAYOR ACA EN BARILOCHE Y QUERIA COMPARTIR ESTE POST O MEGAPOST CON USTEDES COMENTEN Y SI PUEDEN DEJEN ALGUN PUNTIN Pagina oficial de la fuerza aerea argentina imagenes de google imagenes propias

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Carta de Suicidio de Kurt Cobain
Carta de Suicidio de Kurt Cobain
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/26/2009

La verdad que es muy dura la carta ,los invito a leerla porque realmente lastima y bastante Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De echo no puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no seria justo ni para ustedes ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por nuestras cartas y nuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recuerda Courtney que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. KURT COBAIN Frances y Courtney, estaré en nuestro altar. Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. !! TE QUIERO ¡¡ !! TE QUIERO ¡¡ {} Kurt Forever Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=KF1c0Do-QPg

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Grandes del Tango
Grandes del Tango
ArteporAnónimo8/26/2009

Antes de empezar pone play link: http://assets.myflashfetish.com/swf/mp3/mp3player.swf?myid=28230930&path=2009/08/26&mycolor=C6D9E2&mycolor2=FAFAFA&mycolor3=333333&autoplay=true&rand=0&f=4 El Tango Empezemos diciendo que el tango es un género musical y una danza rioplatense, característica de las ciudades de Buenos Aires y Montevideo, de naturaleza netamente urbana y renombre internacional. Musicalmente tiene forma binaria (tema y estribillo) y compás de cuatro cuartos. Clásicamente se interpreta mediante orquesta típica o sexteto y reconoce el bandoneón como su instrumento esencial. Los tangos se basan cosas cotidianas y urbanas pero los temas pas importantes son: El arrabal El desengaño El deseo El hacer diario El tiempo El tango nació como música instrumental exclusivamente para ser bailado por lo que tan poco propensa a acompañar con sonidos vocales ninguna expresión de sentimientos, pensamientos y tal, de su psique musical (ej: canciones paleolíticas a-capella de Lascaux, Sainte-Chapelle, etc.. EMI. Con el tiempo incorporó el canto, casi siempre solista, eventualmente a dúo, sin coro, pero manteniendo de manera bastante marcada la separación entre tangos instrumentales y tangos cantados. En las primeras décadas del siglo XX no había radio y el cine era mudo, así que el teatro era muy popular. Pascual Contursi, Celedonio Flores, Enrique Santos Discépolo , Homero Manzi por citar algunos, fueron gente de teatro y escribían versos para las obras, algunos en lunfardo. Es lógico decir que la canción de tango fue alumbrada por el teatro y se suele comparar el tango con una pieza de teatro dramática: el cantor de tango está relatando precisamente un drama. Esto gracias también al propio Carlos Gardel, quien elegía interpretar y poner melodía a los versos que retratasen mejor los sentimientos del hombre de la ciudad, sus personajes, su lenguaje, sus lugares e idiosincrasia y, en especial, el espíritu de la gente. El escritor Jorge Luis Borges solía decir que no le gustaba escuchar a Gardel porque hacía llorar a los porteños con sus tangos. Carlos Gardel era un hombre muy carismático y alegre pero con tendencia a la depresión. Reservado y humilde, prefería perder antes que discrepar. Dependiente de sus afectos, pero con una incontenible necesidad de llevar el tango a todo el mundo. Podemos encontrar en la canción de tango muchos rasgos de su personalidad. José Razzano decía que a veces lo encontraba melancólico y pensativo, como guardando una intensa pena. La poesía tanguera tiene la inhabitual característica de ser considerablemente compleja, con el uso de metáforas y reflexiones filosóficas y al mismo tiempo muy popular, sobre todo en los estratos más humildes de la población. Imágenes como el misterio de adiós que siembra el tren que utiliza Homero Manzi en Barrio de tango (1942), o «las nieves del tiempo platearon mi sien» de Carlos Gardel en Volver (1935), o tu mezcla milagrosa de sabihondos y suicidas creada por Enrique Santos Discépolo en Cafetín de Buenos Aires (1948), o tinta roja en el gris del ayer» que Cátulo Castillo puso en Tinta roja (1941), reúnen una alta complejidad poética y al mismo tiempo una alta popularidad, que ha persistido con los años. Los Protagonistas (Disculpen si la popular se enoja por si falta alguno pero para mi los mas importantes son estos) Pianista, compositor, autor y director (23 de octubre de 1898 - 22 de abril de 1925) Nombre completo: Roberto Emilio Goyheneche Se perfilaba como uno de los más importantes compositores de la década del 20. Nació en Buenos Aires y realizó estudios de música con el profesor Mendoza y, adolescente, como otros pianistas de su época empezó dando fondo a las películas mudas en el cine "Cabildo" y enseguida formó en pequeños conjuntos que se presentaban en cafés orilleros. Lo ubicamos en temporadas junto a Juan Carlos Bazán (clarinete), "Luiggin" Bossi (bandoneón) y Ernesto Muñecas (violín) y también junto a Bazán en un nuevo cuarteto, con Alcides Palavecino y Graciano De Leone. Llega al centro porteño como pianista de Arolas, sustituyendo a Juan Marini, trabajando en el "Tabaris" (Suipacha 580) para presentarse al tiempo en el Teatro "Casino" montevideano (Andes y Colonia), que después sería Teatro "Artigas". Roberto Goyheneche (piano), Eduardo Arolas (bandoneón), Rafael Tuegols y Horacio Gomila, (violines). Era en octubre de 1918. Tenemos el programa a la vista en una fotocopia facilitada en 1972 por Horacio Gomila a nuestro querido y admirado amigo César Zagnoli. Roberto Goyheneche actúa sucesivamente en el café "T.V.O." de Barracas en la orquesta de Ricardo Luis Brignolo y en el café "Marconi" y "Gambaudi" en la agrupación encabezada por Carlos Marcucci. En el año 1922 se alejan de la orquesta de Roberto Firpo, Juan Bautista Deambroggio "Bachicha" y Alejandro Michetti. El primero forma la orquesta típica "Royal's", convocando a Roberto Goyheneche (piano), Carlos Marcucci (bandoneón), Emilio Ferrer y José Di Clemente (violines). Señalaba personalmente Di Clemente que la "Royal's" era una orquesta espectáculo, que actuaba con diversos atuendos y tenía algunos compañeros muy divertidos. El conjunto estuvo presente en el teatro "Apolo" cuando la compañía de César Ratti daba a conocer el sainete de Manuel Romero "El rey del cabaret", en el que Ignacio Corsini estrenó "Patotero sentimental", en abril de 1922. Fue muy breve su presencia en el conjunto. Fue reemplazado por Alfonso Lacueva. También en 1922, se produjo un viaje a España de la compañía teatral encabezada por Muiño-Alippi, que actuara en la Madre Patria con mucho suceso. Roberto Goyheneche integró la Compañía junto a otros músicos -no los hemos podido identificar-, la joven cancionista Celia Louzán y el cantor Francisco Martino. Hay discos españoles por la "orquesta argentina de la Compañía Muiño-Alippi" y por la cancionista Celia Louzán, en los sellos "Odeón" y "Pathé". Al regreso de Europa, Roberto Goyheneche forma su primera orquesta, debutando en la glorieta de Las Heras y Pueyrredón. Lo acompañaban Enrique Pollet y Pedro Laurenz en bandoneones, Emilio Marchiano y Juan Marischi violines y Luis Bernstein (contrabajo). Desfiló este conjunto por el Café El Parque de Talcahuano y Lavalle y el Bar Iglesias de Corrientes. La orquesta fue protagonista de los programas de inauguración de Radio Cultura. A esta altura ya se habían manifestado los primeros síntomas del quebranto de su salud, con alternativas de mejoría pero que ya habían resentido su carácter, haciéndose difícil su relación amistosa con sus compañeros. En una de esas treguas de mejoras de salud fue pianista de la gran orquesta que formara Julio De Caro para los bailes de camaval en la Confitería L'Aiglón en la calle Florida. Roberto Goyheneche forma entonces orquesta nuevamente, sería la última, junto a Ricardo Luis Brignolo y Ernesto Bianchi (bandoneones), Antonio Arcieri y Marcos Larrosa (violines) y Carmelo Mutarelli (contrabajo). Viaja a Córdoba, tratando de reponerse pero, lamentablemente, su enfermedad pulmonar truncó su vida el 23 de abril de 1925. Carlos Gardel realizó una sentida versión del tango "Pobre vieja" y ya desaparecido su autor dos obras trascendentes: "Pompas" y "Yo te perdono", con letras de Enrique Cadícamo. Rosita Quiroga transformó en antológico su "De mi barrio" e Ignacio Corsini "El metejón" con versos de Florencio Chiarello. Los demás son títulos que borró un injusto olvido: "Albertito", "Milonga", "¿Por qué llorás?", "Otro ambiente", "Princesita", "Pachito", "Que te vaya bien", "Rolo", "Sin alma", "Taborda", "Desencanto" y "La perrera", estos dos últimos grabados en España. Le pertenecen la chacarera "Del amor" y el vals "Pour vous", considerado su primera obra por Orlando Del Greco. Esta mención da una idea de la vida artística de esta interesante figura de la música popular, que no alcanzó a vivir veintisiete años... Tita no necesito crear un personaje. En sus mas de setenta años de trayectoria artstica, simplemente recurri a expresar, los matices de su propia vida, entregando al pblico lo peculiar de su personalidad. No tuvo maestros. Tuvo abandono temprano, calle y tristeza, donde forj la prepotencia que la caracteriz toda su vida, fiel reflejo de los papeles que le toc interpretar en el teatro y en el cine. Un ejemplo de esto, es aquella memorable escena, una de las mejores de todo el cine argentino, de la pelcula "Los isleros". En ella personifica a "La Carancha" (ave nocturna que ataca y devora a los animales ms pequeos), mujer agresiva que forma pareja con un hombre tranquilo, un campesino manso. En la escena ella ataca verbalmente a su hombre y este resiste, hasta que lo llama "toruno" (buey o toro castrado), entonces el hombre reacciona y le pega rebencazos hasta amansarla, para finalmente poseerla fsicamente. No naci para cantar. De joven deca con humor tangos reos. Ms adelante, a medida que su repertorio se fue ampliando, al intentar sostener las notas, desafinaba. Pero tena ngel y era aceptada por su pblico, tanto es as, que de varios temas realiz creaciones inolvidables y de tal magnitud, que ninguna otra cantante se atrevi a incluirlos en su repertorio sin salir mal parada. El tango Arrabalera -del film del mismo ttulo, basado en la obra teatral de Samuel Eichelbaum, "Un tal Servando Gmez"-, "El choclo", "Se dice de m", "Pipistrela" y "La milonga y yo", que fuera creada especialmente para ella por el autor y compositor Leopoldo Daz Vlez, tambin para una pelcula, son emblemas de su repertorio. Con respecto a "La milonga y yo", vaya como curiosidad que una parte de su estribillo fue plagiada por Joan Manuel Serrat, aquella que dice: "vamos subiendo la cuesta...", y que las instancias judiciales, despus de treinta aos, siguen sin resolver el pleito. Bajita, morocha, de bellas piernas, labios gruesos y sensuales, y ese gesto de mirada insinuante y provocadora, de quien todo lo sabe y todo lo ofrece. Esa era ella y su personaje. Y as fue. Busc todo con rabia, exultante, consigui muchas cosas pero tambin perdi. Fue registrada como Laura Ana Merello, nacida en la calle Defensa 715, el 11 de octubre de 1904. Hija de Santiago Merello de profesin cochero. Extraamente no figura en su partida el nombre de su madre. Cuatro aos ms tarde una muchacha uruguaya llamada Ana Gianelli o Ganelli, se reconoce como su madre en la misma partida de nacimiento. Su padre ya haba fallecido con slo 30 aos de edad. «Yo conoc el hambre. Yo se lo que es el miedo y la vergenza», con estas frases comenz el relato de los duros momentos vividos en el asilo donde pas sus primeros aos. «Mi infancia fue breve. La infancia del pobre es ms breve que la del rico. Era triste, pobre y fea». Ya ms grande, declar sin pudor, "haber hecho la calle". Y acto seguido nos confiesa que ya siendo reconocida en el ambiente artstico, un periodista famoso, al saludarla y tomar su mano, luego de observarla procazmente con intenciones "non santas", le dijo: «Usted en otra vida debi haber sido cortesana.» Y ella contest: «Y ahora qu soy?» Llega al escenario al enterarse que se necesitaban coristas en un teatro cercano el puerto, de esos caractersticos que vemos en las pelculas, frecuentado por marineros y gente del bajo fondo. En este momento viene a mi memoria Marlene Dietrich, aquella alemana bajita, sugerente, de hermosas piernas y desenfadada, los mismos atributos que la Merello, en el film "El ngel azul" donde intentaba cantar en un turbio cafetn y provocando el amor irracional de un serio profesor. Un periodista de la poca lo describe como un teatrillo de mala muerte, casi pornogrfico, de nombre "Ba ta cln", a partir de entonces, a las coristas se las llam "bataclanas", y este trmino se convirti en sinnimo de "mujer alegre". Tiempo ms tarde pas a ser una "vedette" y la bautizaron "La vedette rea". En esta condicin estrena la obra "Leguisamo solo", creada por el director musical de la compaa, un italiano acriollado amante del turf, Modesto Papavero, y resulta un notable xito. Un famoso crtico teatral que la conoci antes de los aos '30 dijo de ella: «Es una de las actrices ms temperamentales, ms fogosas y de carcter ms fuerte de la escena nacional, a la par que es muy picara, muy rpida para las rplicas, muy inteligente, e interpreta los tangos como actriz. Cada tango es un pequea obrita de teatro.» Comenzo en el cine con el cine mismo. Aparece en la primera pelicula sonora argentina reconocida como tal, "Tango", del año 1933. Otras posteriores apariciones suyas fueron de "segunda damita joven", pero de personalidad opuesta a la primera actriz que hacia el papel de "candida" y con quien, en definitiva, se quedaba el galon, todo en un marco de comedia. Pero cuando en 1937 filma "La fuga" se revela como actriz dramatica, desconcertando a productores y directores, por su naturalidad, su expresion y su desenvoltura. Otras peliculas importantes de su trayectoria en el cine, que la consagran en forma definitiva, fueron: "Morir en su ley", "Filomena Marturano" (del actor y dramaturgo italiano Eduardo De Filippo), "Los isleros", "Arrabalera", "Paso en mi barrio", "Guacho", "Para vestir santos", "Amorina" y muchas mas hasta superar las cuarenta. Con el tiempo y en pleno desarrollo de sus exitos actorales es requerida por el teatro, la television y por la radio, medio, este ultimo, en el que continua hasta su vejez. Ya era "Tita de Buenos Aires". Como cancionista llega al disco en el año 1927, para el sello Odeon, con dos temas: "Te acordes reo" (de Emilio Fresedo) y "Volve mi negra" (de Jose Maria Rizutti y letra de Fernando Diez Gomez). En el año 1929 pasa a la Victor donde graba 20 temas, destacandose "Tata ievame p'al centro", "Che pepinito" y "Te has comprado un automovil". Luego de un largo parantesis vuelve a los estudios de grabacion, en el año 1954, de la mano de Francisco Canaro, siendo esta su epoca consagratoria. Alli surgen discos inolvidables como "El choclo", "Se dice de mi", "Arrabalera", "Niño bien", "Pipistrela" y "Llamarada pasional", este ultimo dedicado a Luis Sandrini y del cual es autora. En las decadas del sesenta y del setenta graba mas de cuarenta temas, con las orquestas de Carlos Figari y Hector Varela. Todo lo hizo con impetu arrollador. Fue mujer de muchos hombres, pero siempre reconocio un solo amor, el del actor Luis Sandrini (fallecido en 1980), con el que vivio alrededor de una decada y quien luego la abandonara por una actriz mas joven, Malvina Pastorino (fallecida en 1994). «Mi mejor personaje es el mio. Una actriz dramatica se llora a si misma cuando interpreta un personaje teatral.» Obtuvo premios como actriz, pero lo mas importante es el reconocimiento del publico, que se mantiene hasta la actualidad y que la consagra como un simbolo de la mujer del tango y de Buenos Aires. sin lugar a dudas, Julio Sosa fue el último cantor de tango que convocó multitudes. Y en ello, poco importó que casila mitad de su repertorio fuera idéntico al de Carlos Gardel, aunque también es cierto que interpretó algunos títulos contemporáneos. Como dice el investigador Maximiliano Palombo, fue una de las voces más importantes que tuvo el tango en la segunda mitad de los años cincuenta y principios de los sesenta, época en que la música porteña pasaba por un momento no demasiado feliz". Posteriormente, dada su temprana muerte, se intentó repetir con él el mito Gardel, pero Sosa no era Gardel la extroversión y la carencia de ternura de su voz lo alejaban del paradigma del cantor de tangos. Por otra parte, al perderse su imagen, desaparecieron sus condiciones actorales, tan unidas al sentido de lo que cantaba. De todas maneras, quedó su recuerdo, sobre todo en la generación que lo vio surgir y en las posteriores, como una de las más reconocibles e insoslayables figuras de la historia del tango. Con el nombre de Julio María Sosa Venturini, nació en la localidad de Las Piedras, departamento de Canelones, Uruguay, el 2 de febrero de 1926, en el matrimonio formado por Luciano Sosa, peón rural, y Ana María Venturini, lavandera. Apenas terminados los estudios primarios, la pobreza lo llevó a enfrentar la vida con cualquier conchabo que se le presentara. De ese modo, ejerció las más diversas ocupaciones: ayudante de mercachifle, vendedor ambulante de bizcochos, podador municipal de árboles, lavador de vagones, repartidor de farmacia, marinero de segunda en la aviación naval... Pero sus ambiciones eran otras. Y tras esas ambiciones, intervenía en cuanto concurso de cantores se le pusiera a tiro. También apareció el amor, que lo condujo al altar con sólo dieciséis años; dos más tarde, se separó de aquella muchacha, llamada Aída Acosta. Por entonces, se inició profesionalmente en la ciudad de La Paz (Uruguay) como vocalista de la orquesta de Carlos Gilardoni. Se trasladó luego a Montevideo, para cantar con las de Hugo Di Carlo, Epifanio Chaín, Edelmiro "Toto" D'Amario y Luis Caruso. Con esta última, llegó al disco, donde dejó cinco interpretaciones para el sello Sondor en 1948. En junio del año siguiente, ya estaba en Buenos Aires cantando en cafés, como el Los Andes, de la esquina de Jorge Newbery y Córdoba. También "realizó una prueba —señala Palombo— en la orquesta típica de Joaquín Do Reyes, pero el director consideró que la voz de Sosa era un tanto dura para el estilo interpretativo de su agrupación". En agosto, lo descubrió el letrista Raúl Hormaza, que no demoró en acercarlo a Enrique Mario Francini y Armando Pontier, que andaban con ganas de sumar un nuevo cantor al que ya tenían en su típica, Alberto Podestá. De ganar veinte pesos por noche en el café, pasó a los mil doscientos mensuales con Francini-Pontier. En abril de 1953, pasó a la típica de Francisco Rotundo, con la que grabó en Odeón y de cuyas placas se recuerdan aún verdaderas creaciones como las de "Justo el 31", "Bien bohemio" y "Mala suerte". En junio de 1955 ingresó en la de Armando Pontier y registró sus grabaciones en Victor y Columbia. "La gayola", "¡Quién hubiera dicho!", "Padrino pelao", "Martingala", "Abuelito", "Camouflage", "Enfundá la mandolina", "Tengo miedo", "Cambalache", "Brindis de sangre" o "No te apures, Carablanca" fueron algunos de sus clásicos en esa etapa en que el éxito estaba ya completamente de su parte. En 1958, contrajo un nuevo matrimonio, con Nora Edith Ulfed, con la que tuvo una hija, Ana María. Ya separado, reincidió, con Susana "Beba" Merighi, su compañera hasta el fin de sus días. En 1960 reveló su otro aspecto artístico, el de poeta, con la publicación de un único libro, "Dos horas antes del alba". También incursionó en la letra tanguera con una muestra "Seis años", que lleva música de Edelmiro D'Amario. A comienzos de 1960, se desvinculó de Pontier decidido a iniciar su etapa de solista. Convocó, entonces, al bandoneonista Leopoldo Federico para que organizara su orquesta acompañante. Con ella comenzó a grabar para el mismo sello en que lo hacía con Pontier, Columbia, en 1961, cuando ya estaba firmemente emplazado en el gusto popular. El periodista Ricardo Gaspari, titular del departamento de prensa y promoción de la grabadora, lo bautizó "El varón del Tango" y de igual modo tituló a su primer larga duración. Todo parecía marchar viento en popa. Sólo había un inconveniente, enfrentarse al poderoso auge de la denominada "Nueva Ola", el show business de turno, con el que se venían cercenando nuestras raíces culturales en la juventud de la época. Pese al riesgo que ello parecía representar, Sosa logró una venta de discos impensable para un intérprete tanguero de aquellos días y tan abultada como la de cualquier cantante "nuevaolero". Ese enfrentamiento con la "Nueva Ola" se representó a la perfección en la escena que protagonizó para la película "Buenas noches, Buenos Aires" (1964), en la que entonó y bailó con Beba Bidart "El firulete", ante unos jóvenes "twisteros" que terminaban por pasarse a los cortes y quebradas. La realidad no estaba lejos; Sosa logró que una juventud desorientada volviera a la música que le pertenecía. Es por ello que quienes eran jóvenes entonces han olvidado las tonterías de las letras "nuevaoleras" y siguen escuchando al cantor de Las Piedras. Al margen del tango y la poesía, Sosa tuvo otra pasión los automóviles. Fue propietario de un Isetta, un De Carlo 700 y un DKW modelo Fissore; con los tres terminó por chocar, debido a su gusto desmedido por la velocidad. El tercero resultó fatal. Durante la madrugada del 25 de noviembre de 1964, se llevó por delante una baliza luminosa en la esquina de la avenida Figueroa Alcorta y Mariscal Castilla (Buenos Aires). Fue internado en el Hospital Fernández y luego trasladado al Anchorena, en el que dejó de existir el día 26 a las 9:30. Sus restos comenzaron a ser velados en el Salón La Argentina y el exceso de público obligó a continuar el velatorio en el Luna Park (legendario estadio de box con capacidad para 25.000 personar). El 24 había cantado por radio su último tango, "La gayola". El final parecía profético "pa" que no me falten flores cuando esté dentro "el cajón". ugo del Carril nació en el porteñísimo barrio de Flores, en la Capital Federal, y ya muy jovencito comenzó en la radiofonía argentina, como locutor primero, alternando esta actividad con la de cantor, vocación que traía ya en el alma y que se nutriría, acrecentaría y afirmaría en la admiración por Carlos Gardel, y de la que terminó finalmente haciendo profesión. Escogido el camino de la canción popular, tomó lecciones con la soprano Elvira Colonese, cantante lírica que encauzó técnica y profesionalmente sus naturales condiciones, comenzando en 1929 a trabajar en Radio del Pueblo. Allí fue estribiliista de casi todas las orquestas que desfilaban por la emisora, presentándose ya con el nombre de Pierrot, Hugo Font o Carlos Cáceres. Antes había actuado en un cuarteto de voces junto a Emilio Castaing y Mario y Martín Podestá; luego integró el trío París, y posteriormente formó el dúo Acuña-Del Carril, ya definitivamente adoptado el seudónimo de Hugo del Carril; grabó por ese tiempo (mediados de la década del '30) una serie de composiciones con la orquesta de Edgardo Donato. Después comenzó su carrera como solista, cuando el director Héctor Quesada lo llevó a Radio La Nación secundado por guitarristas (posteriormente el acompañamiento guitarrístico lo confió casi exclusivamente a los hermanos Puccio). En 1936 grabó en discos Víctor también como solista, con el marco de la orquesta de Tito Ribero, músico, arreglador y compositor que a partir de entonces se convertiría en su director y asesor musical. A fines de ese mismo año intervino en la película "Los muchachos de antes no usaban gomina", cantando el tango del director del film (Manuel Romero) con música de Francisco Canaro titulado Tiempos viejos. Su estampa, su simpatía, su dicción, su sonrisa y su voz hacen que Manuel Romero lo inicie, a partir de esa fugaz aparición, en el cine nacional, actividad que le proporcionó fama y dinero, al mismo tiempo que le dieron a su nombre y a su figura dimensión de ídolo. Títulos representativos y recordados del cine y de aquella época gloriosa de Hugo del Carril pueden ser, tratando de hacer una muy apretada síntesis, "Madreselva", "Gente bien", "El astro del tango", "Vida de Carlos Gardel", "La piel del zapa" y, más adelante, "La cabalgata del circo", "La cumparsita", "El último payador", "El ultimo perro", "El negro que tenía el alma blanca". Y paralelamente a esta actividad de actor se ha ido agigantando el cantor. Diversas radios, los más calificados escenarios porteños y las giras por el interior y América van extendiendo su éxito, su prestigio y su fama dentro y fuera del país, idolatría a la que ha contribuido enormemente el cine, tremenda estructura publicitaria que lo hace conocer en todas partes. El sello Odeón registra en sus placas todo ese bien escogido repertorio que la pantalla y el escenario difunden, y que afirman un estilo muy personal, muy gardeliano, de gran calidad y emotividad. Quedan, de esta manera, en el surco discográfico inmejorables versiones. De una gruesa lista tomamos algunos títulos como ejemplo: "Nostalgias", "Nada más", "Betinotti", "Como aquella princesa", "Percal", "Sosiego en la noche", "Desaliento", "Igual que ayer", "Pobre mi madre querida", "Al compás del corazón", "Nubes de humo", "Buenos Aires", "Tres esquinas". Sobre 1950 incursionó en el cine como director, otra de sus pasiones, iniciándose con "Historia del 900"; consiguió más adelante un justificado éxito con lo que sería su mejor trabajo: "Las aguas bajan turbias" (basada en el libro "El río oscuro", de Alfredo Varela). En toda esa década dirigió otros filmes: "La Quintrala", "Mas allá del olvido", "Una cita con la vida", "Las tierras blancas", "Culpable", "Esta tierra es mía", etcétera, que no alcanzaron el nivel y la repercusión de "Las aguas bajan turbias". Con respecto a esta actividad de Hugo del Carril de director, guionista o realizador, dice José Agustín Mahieu: «Hugo del Carril parece, en general, una víctima del medio que lo ha formado, incapaz de distinguir, por su incompleta formación cultural, los datos reales, no puede tampoco expresar sus intuiciones, insuficientemente claras para si mismo. Por eso su intención realista cae en la deformación melodramática o folletinesca.»("Breve historia del cine argentino", de José Agustín Mahieu, Eudeba, 1966, pág. 44). Claro, Mahieu es un crítico y especialista. Sin embargo debemos aceptar que el gran público captó su intuición, su sensibilidad y su intención, y aplaudió sin retaceos su trabajo, como realizador, como director y como actor. Y este perfil de su multifacética actividad artística deja algo positivo. Al menos los dos trabajos nombrados primeramente. Sus convicciones políticas, que lo acercaron decididamente al peronismo, le provocaron un enfrentamiento con muchos sectores artísticos adversos a Perón, que por ese motivo le restaron importancia a su obra y lo aislaron en el afecto y en la amistad, máxime cuando grabó la popular marcha "Los muchachos peronistas", registro que con el tiempo quedaría como símbolo de ese movimiento político. Después de 1955 vivió un tiempo en México, prácticamente resistido en su patria y en lo que había sido su mundo del espectáculo. Siguió cantando y siguió filmando en los años '60, pero los tiempos del esplendor artístico habían pasado. Se presentó, aunque esporádicamente, en algunas temporadas teatrales, en alguna película. Encaró diversos negocios al margen del espectáculo, en los que le fue mal, resintiéndose su situación económica, al punto de tener que retomar su actividad de cantante; hizo algún trabajo en televisión, grabó discos, pero sin el nivel de lo que había logrado en los años '40 y '50, aunque el público le siguió dispensando su aplauso y su cariño. Como cuando el jueves 6 de marzo de 1980, al debutar en Caño 14, debió cantar 57 minutos seguidos por imposición de un público enfervorizado. Y otra inequívoca demostración de esa adhesión y afecto se la reiteró Buenos Aires unos años después, cuando, invitado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad, ofreció un ciclo de recitales de canto en el Centro Cultural San Martín. Hugo del Carril fue además un hombre de una corrección ejemplar. Mientras dispuso de medios acudió en ayuda de cuanto colega lo necesito. Y su palabra, su amistad y su consejo estuvieron siempre al lado de los jóvenes, a quienes asistió con su experiencia y su solidaridad. Siempre puso el gesto amistoso y cordial por sobre las diferencias que en algún momento lo hirieron. Esa hidalguía, unida a su simpatía y a su apostura (una especial mezcla de porteñidad y criollismo), más sus condiciones artísticas, contribuyeron para ratificar el adjetivo de ídolo popular que hemos elegido para esta nota como un merecido homenaje a su digna trayectoria. una de las tantas obras del gran Hugo del Carril link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Q20_hBQ6Zxc Pequeña de estatura, aunque de físico robusto y figura atrayente, delicada sonrisa y expresividad en la mirada.Timbre de voz agudo, incluso para su registro de soprano, quizás no apropiado para el tango, supera esa aparente dificultad con un enorme caudal de su voz, el fuerte temperamento que le imprimía y una emotividad permanente sumado a una perfecta afinación para decir la letra y acompañar la melodía. En la primera parte de su vida una serie de hechos significativos se sucedieron vertiginosamente, como para pensar que un sino trágico la acechaba. Nació en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, el 24 de noviembre de 1908 y a los dieciocho años ya había debutado profesionalmente en el teatro, en la radio, grabado su primer disco, se había casado y tenido a su única hija y estaba a punto de separarse de su marido. Pero luego, y hasta el día de hoy, su vida se caracterizaría por el permanente trabajo y una serie interminable de éxitos. . El Zorzal criollo Carlos Gardel Nacido el 11 de diciembre de 1887 en Tacuarembó - Uruguay. Hijo de padre desconocido y Berta Gardes, quien le dio su apellido, fue bautizado Charles Romuald Gardes. En 1893 su madre llegó a la Argentina con su pequeño hijo de poco más de dos años. Su infancia transcurrió en los alrededores del Mercado de Abasto, su barrio por adopción, a partir de ese momento nace "El Morocho del Abasto". Cursó sus estudios primarios en las escuelas San Carlos y San Estanislao y abandonó los mismos en el segundo año de secundaria, en 1906. Su vocación era el canto y animado por el payador José Betinotti, quien lo bautizara "El Zorzal Criollo", comenzó a cantar en ruedas de comités (centros políticos) y fondas del Abasto. Para la época del Centenario de la Revolución de Mayo (1910), era el número artístico del café O'Rondemann de los hermanos Traverso. En 1911 y junto a José Razzano, cantor del café El Pelado del barrio de Balvanera, forma el dúo Gardel-Razzano que marcará toda una etapa de su vida artística. En 1912 se agrega al dúo el guitarrista y cantor Francisco Martino. Este trío participa en los Festivales de la Casa Suiza de la calle Rodríguez Peña 254. Tiempo más tarde Gardel es convocado por la Casa Taggini para grabar sus primeros discos marca Columbia Record. En ese entonces, su repertorio no contenía tangos, sino canciones folklóricas. En 1913 el trío se agranda y se convierte en cuarteto sumando al cantor Saúl Salinas y salen de gira por el interior de la provincia de Buenos Aires. Al alejarse el recién llegado Salinas siguieron bajo el rótulo de Terceto Nacional y en diciembre de 1913, se desvincula Martino, y queda conformado definitivamente el "Dúo Nacional Gardel-Razzano". En diciembre de ese año debutan en el prestigioso Cabaret-Restaurant "Armenonville", cantando canciones criollas. El 8 de enero de 1914 el dúo debuta en el Teatro Nacional de Buenos Aires y a partir de entonces comienzan a cantar en todos los teatros porteños, haciendo giras a las principales ciudades argentinas, Rosario, Santa Fe y Córdoba. En 1915 debutan en la República Oriental del Uruguay, en el Teatro Royal de Montevideo, ese mismo año, emprenden una gira al Brasil y en ese viaje Gardel conoce a su gran ídolo, el tenor italiano Enrico Caruso. A fines de 1915 Gardel sufre en un altercado un balazo en el pulmón que lo marginó un tiempo del canto. Esa bala la tendría alojada para toda la vida. En aquel entonces se suma al dúo el guitarrista José Ricardo, apodado El Negro. En 1916, ya reestablecido, reanuda junto a Razzano su temporada en Mar del Plata. Al año siguiente decide cantar un tango en público, y así una noche en el Teatro Empire de Buenos Aires estrena "Mi noche triste" de Samuel Castriota y Pascual Contursi. A partir de entonces comenzará a incluir tangos a su repertorio. El 9 de abril de 1917 la Casa Glücksmann los contrata para grabar. Es protagonista de un film mudo: "Flor de Durazno" y junto con Razzano inicia su primer gira a Chile. De 1918 a 1922 el dúo trabaja intensamente en teatros de Buenos Aires, Montevideo y todas las ciudades del interior de la República Argentina. A partir de 1921 el dúo es acompañado por los guitarristas José Ricardo y Guillermo Desiderio Barbieri. Para 1923, y ya con Gardel metido de lleno en el tango, inicia con Razzano, junto a la Compañía Rivera-De Rosas, una gira por Mar del Plata, Montevideo, Brasil y España, debutando en el Teatro Apolo de Madrid. En 1924 vuelve a Buenos Aires y canta por Radio LOW Gran Splendid y graba por vez primera acompañado por la orquesta de Francisco Canaro y un año después lo haría acompañado por la orquesta de Osvaldo Fresedo. En la ciudad santafesina de Rafaela el dúo canta por última vez. Y es a partir de 1925 que Gardel se convierte en solista, viajando a España junto a la Compañía Rivera-De Rosas. Debuta el 5 de noviembre de 1925 en el Teatro Goya de Barcelona, donde graba sus primeros discos con el sistema eléctrico. A su regreso a Buenos Aires, hace su primer toma eléctrica en el país -el 8 de noviembre- cantando el pasodoble "Puñadito de sal". En noviembre de 1927 viaja nuevamente a España y en enero del año siguiente canta en Radio Catalana y vuelve a grabar en Barcelona para luego recorrer toda España. A mediados del año 1928 vuelve a Buenos Aires, sumándose a su conjunto acompañante el guitarrista uruguayo José María Aguilar. Tras un breve paso por Buenos Aires y Montevideo viajan a Francia y debutan en el teatro Fémina de París el 30 de septiembre de 1928. En octubre debuta en el cabaret Florida de París, con formidable éxito y además graba discos. En enero de 1929 realiza una breve tournee por Italia y el 5 de febrero ya de vuelta en Francia, actúa en la Opera de París, viajando luego a la Costa Azul donde triunfa rotundamente. En marzo regresa a París y debuta en el Teatro Empire, dejando algunas grabaciones, luego viaja a España donde actúa en el Principal Palace de Barcelona y en el Teatro Avenida de Madrid, ciudad donde se desvincula del conjunto el guitarrista José Ricardo. A mediados de 1929, regresa a Buenos Aires lleno de gloria junto a Barbieri y Aguilar. Su éxito se desdobla en ambas orillas del Río de la Plata, graba discos y, en 1930, filma sus famosos cortometrajes sonoros. En 1930 realiza un nuevo viaje a Francia actuando en el Empire de París y al año siguiente en el Palacio del Mediterráneo de Niza, junto a las guitarras de Barbieri y Riverol, sin Aguilar que había regresado a Buenos Aires. En marzo vuelve al Empire de París y luego pasa al Palace de París donde está varios meses. Filma en Joinville, para la Paramount francesa la película "Luces de Buenos Aires". Retorna a Sudamérica y tras breve paso por Buenos Aires y Montevideo parte otra vez a Europa sin sus guitarristas. Entre fines de 1931 y agosto de 1932 Gardel realiza giras por la Costa Azul, Italia, Londres, París, Viena, Berlín y Barcelona. Entre septiembre y noviembre filma para la Paramount francesa "Esperame" y junto a Imperio Argentina "La casa es seria" y "Melodía de arrabal". Para estas películas comenzó a trabajar, junto a Gardel, Alfredo Le Pera y nacen sus primeros tangos juntos: "Melodía de arrabal", "Silencio", "Me da pena confesarlo", etcétera. En 1933 vuelven a Buenos Aires y su conjunto de guitarras estaba integrado por Barbieri, Riverol, Vivas y Pettorossi, trabajan en Montevideo y en el interior de la Argentina y del Uruguay. Esta será la última vez que su público lo vería. Su última grabación en Buenos Aires fue el 6 de noviembre de 1933 cuando registra "Madame Ivonne" de Eduardo Pereyra y Enrique Cadícamo. El 7 de noviembre se va para siempre. Nuevamente a Europa, donde tras un breve paso por Barcelona y París viaja a los Estados Unidos, para debutar en la cadena de radio más importante del mundo, la NBC de Nueva York, el 31 de diciembre del mismo año. En 1934 con la colaboración de Alfredo Le Pera, en los argumentos, Gardel filma "Cuesta abajo", "Mi Buenos Aires querido" y "Tango en Broadway", para la Paramount de Nueva York. Tras un breve viaje a Francia, a fines de 1934 vuelve a actuar en la NBC y a filmar, participando en el musical de la Paramount "Cazadores de estrellas" junto a Bing Crosby, Richard Tauber y Ray Noble entre otros grandes. Entre enero y febrero de 1935 filma "El día que me quieras" y "Tango Bar" donde canta sus éxitos más recordados. En abril, Gardel decide emprender una gira por Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curaçao, Colombia, Panamá, Cuba y México, pero el destino impidió que esta se completara por el trágico accidente aéreo de Medellín que terminó con su vida el 24 de junio de 1935. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=8dStp5hq294 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=N71VXQnM& link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Qm-bCDlfC5k&feature Bandoneonista, pianista, director, compositor y arreglador (11 de marzo de 1921 – 4 de julio de 1992) Nombre completo: Astor Pantaleón Piazzolla iazzolla no es sólo el músico de tango más célebre en el mundo, sino también un compositor cultivado por notables concertistas internacionales, conjuntos de cámara y orquestas sinfónicas. Es posible que haya llevado al tango hasta sus límites, tan lejos -estéticamente hablando- que muchos tanguistas no tuvieron capacidad de acompañarlo ni de entenderlo. A los que sí lo siguieron, y a los que vinieron después, les legó el difícil problema de sustraerse, aunque sea en parte, de su influencia y de encontrar un nuevo rumbo después de su obra. El "postpiazzollismo" es hasta ahora una colección de intentos, importantes algunos pero insuficientes. Su inserción en el medio tanguero de Buenos Aires comenzó en 1938, precisamente la época en que el tango despertaba aceleradamente de su relativo letargo, iniciado alrededor de 1930. La relación de Piazzolla con ese medio fue complicada, mezcla de amor y desprecio, de admiración y resquemor. Pero su lucha, que era la de un artista tan dotado como innovador, contra la mediocridad y el conservadurismo, la libró desde el interior del tango, con profundas raíces en él, tocando con orquestas ajenas o propias en palcos de café o en oscuros clubes suburbanos. Este barro ya no lo tienen en sus botas los postpiazzollanos. A pesar de esta raigambre y de la profunda esencia tanguera de todo lo que hacía Astor, incluso cuando se trataba de otra música, desde mediados de los '50 se extendió entre sus detractores una muletilla presuntamente descalificadora: "Piazzolla no es tango", como expresión absoluta del quietismo y la intolerancia. No obstante ese antagonismo, varios tangos fueron escritos en su homenaje, uno de ellos por Julio De Caro, figura capitular del género, testimoniando la admiración que despertaba ese personaje áspero y combativo, que rompía todos los moldes. Astor Pantaleón nació en 1921 en Mar del Plata, cuando este puerto pesquero del Atlántico, 420 kilómetros al sur de Buenos Aires, era a la vez un balneario aristocrático, aún no masivo. En 1924 pasó a vivir con sus padres en Nueva York, donde en 1929 sobrevino su encuentro con el bandeoneón. En 1932 compuso su primer tango, "La catinga", nunca difundido, e intervino como actor infantil en "El día que me quieras", film cuya estrella era Carlos Gardel. Ya de regreso en Mar del Plata, en 1936 comienza a formar parte de conjuntos locales y a conducir incluso uno que adoptaba el estilo del Sexteto Vardaro, que a partir de 1933 había intentado una audaz superación estilística, desdeñada por las grabadoras. Su líder, el violinista Elvino Vardaro, tocaría muchos años después para Piazzolla. En 1938 llegó a Buenos Aires, donde, luego de pasar brevemente por varias orquestas, fue incorporado a la del bandoneonista Aníbal Troilo, que se había constituido en 1937 y jugó un papel trascendental en el apogeo del tango en los dos decenios siguientes. Además de bandoneón de fila, Astor fue allí arreglador y ocasional pianista, en apurado reemplazo de Orlando Gogni (o Goñi), tan brillante como incumplidor. Troilo prohijó a Piazzolla, pero también recortó su vuelo para ceñirlo a los límites de su estilo, que no debía trasponer la capacidad del oído popular. El ímpetu renovador de Astor comenzó a desplegarse en 1944, cuando abandonó a Troilo para dirigir la orquesta que debía acompañar al cantor Francisco Fiorentino. Aquella fue la extraordinaria conjunción de un vocalista enormemente popular y un músico de talento único. Quedaron de ese binomio 24 temas grabados, con versiones descollantes (los tangos "Nos encontramos al pasar", "Viejo ciego" y "Volvió una noche", entre otros). La serie incluye los dos primeros instrumentales registrados por Piazzolla: los tangos "La chiflada" y "Color de rosa". Tras aquella experiencia inaugural, Astor lanzó su propia orquesta en 1946, todavía ajustada a los cánones tradicionales del género. Como tal se instaló desde su inicio entre las agrupaciones más avanzadas, junto a las de Horacio Salgán, Francini-Pontier, Osvaldo Pugliese, Alfredo Gobbi y el propio Troilo. Entre sus cantores sobresalió Aldo Campoamor. Hasta 1948 grabó un total de 30 temas, entre ellos versiones antológicas de tangos como "Taconeando", "Inspiración", "Tierra querida", "La rayuela" o "El recodo". Entre los registros se destacan cinco obras del propio Piazzolla, que ya anuncian -particularmente en los casos de "Pigmalión" y "Villeguita"- al genial compositor. Este surge muy pronto en toda su hondura y originalidad con tangos de inigualada inspiración: "Para lucirse", "Prepárense", "Contratiempo", "Triunfal", "Contratiempo" y "Lo que vendrá". Esas piezas son incorporadas al repertorio de importantes orquestas, como las de Troilo, Francini-Pontier, Osvaldo Fresedo y José Basso, muchas veces con arreglos escritos por el propio Piazzolla. Mientras tanto, su orquesta graba entre 1950 y 1951 cuatro obras, dos de ellas en un memorable disco de 78 revoluciones: los viejos tangos "Triste" y "Chiqué". En los primeros años '50 Piazzolla dudó entre el bandoneón y el piano, y pensó volcarse a la música clásica, en la que ya venía incursionando como compositor. Con esas ideas se trasladó en 1954 a Francia, becado por el Conservatorio de París, pero la musicóloga Nadia Boulanger lo persuadió de desarrollar su arte a partir de lo que le era más propio: el tango y el bandoneón. Allí graba en 1955, con las cuerdas de la Orquesta de la Opera de París, Martial Solal al piano y él mismo en bandoneón, 16 temas, todos suyos salvo dos. Aquello fue un nuevo torrente de asombrosa melopea, con tangos como "Nonino" (antecedente del célebre "Adiós, Nonino", emocionada despedida a la muerte de su padre), "Marrón y azul", "Chau, París", "Bandó", "Picasso" y otros. Orquesta Astor Piazzolla De regreso en la Argentina, Piazzolla se desplegaría en dos direcciones. Por un lado, la orquesta de bandoneón y cuerdas, con la que dio a conocer una nueva generación de tangos suyos, de actitud ya rupturista, como "Tres minutos con la realidad", "Tango del ángel" y "Melancólico Buenos Aires". Su repertorio incluía por entonces también tangos tradicionales releídos y otros más actuales de diferentes músicos, como "Negracha" (Pugliese), "Del bajo fondo" (José y Osvaldo Tarantino) o "Vanguardista" (José Bragato). La orquesta contaba con el cantor Jorge Sobral, ya que Astor quería extender al tango canción su propuesta renovadora. La otra gran empresa de Piazzolla en esa época fue la creación del Octeto Buenos Aires, en el que reunió a ejecutantes de gran nivel y con el cual subvirtió todo lo conocido en tango hasta entonces. Hay quienes juzgan a ese Octeto como el cénit artístico de toda su carrera. Aquel conjunto, que grabó sólo dos long-plays medianos, se dedicó sobre todo a reinterpretar grandes tangos tradicionales, como "El Marne", "Los mareados", "Mi refugio" o "Arrabal". En 1958 Piazzolla se estableció en Nueva York, donde vivió circunstancias muy difíciles. De aquella infeliz etapa quedó su experimento de jazz-tango, que él mismo juzgó con dureza -excesiva tal vez- por la concesión comercial que supuso. Pero al retornar a Buenos Aires en 1960 creó otro de los conjuntos fundamentales de su trayectoria: el Quinteto Nuevo Tango (bandoneón, piano, violín, guitarra eléctrica y contrabajo), que causó furor en ciertas franjas de público, entre ellas el universitario. Esta formación, cuyos integrantes fueron cambiando con el tiempo, frecuentó un repertorio variado, que incluyó nuevos tangos del director, como "Adiós, Nonino", "Decarísimo", "Calambre", "Los poseídos", "Introducción al ángel", "Muerte del ángel", "Revirado", "Buenos Aires Hora 0" y "Fracanapa", entre otros. Con la voz de Héctor de Rosas realizó notables versiones de "Milonga triste" y tangos como "Cafetín de Buenos Aires", "Maquillaje", "Nostalgias" y "Cuesta abajo", entre otros. En 1963 retornó a un fugaz Nuevo Octeto, que no alcanzó el óptimo nivel del anterior pero le permitió incorporar nuevos timbres (flauta, percusión, voz). Entre las diversas realizaciones de esos años intensos, sobresalen dos acontecimientos de 1965. Uno es el concierto que con el Quinteto ofrece en el Philarmonic Hall of New York, dando a conocer la Serie del Diablo y la completada Serie del Ángel, además de "La mufa". A su vez, graba en Buenos Aires una serie de excepcionales composiciones suyas sobre poemas y textos de Jorge Luis Borges (con su mitología de cuchilleros de arrabal), con el cantor Edmundo Rivero y el actor Luis Medina Castro. Ese mismo año dio a conocer "Verano porteño", primero de los valiosísimos tangos que conformarán las Cuatro Estaciones. Comienza luego su producción con el poeta Horacio Ferrer, con quien creó la operita "María de Buenos Aires" (que comprende el admirable "Fuga y misterio" y una sucesión de tangos. En 1969 lanzaron "Balada para un loco" y "Chiquilín de Bachín", que de pronto le proporcionaron a Piazzolla éxitos masivos, a los que no estaba habituado. Ese año los grabó por partida doble, con la cantante Amelita Baltar y con el cantor Roberto Goyeneche. En 1972, en otro gran momento de Piazzolla y tras haber registrado el año anterior el magnífico LP "Concierto para quinteto", formó Conjunto 9, con el que grabó "Música contemporánea de la ciudad de Buenos Aires", como trascendiendo la discusión sobre la tanguidad. Los álbumes que realizó ese noneto incluyen los sobresalientes "Tristezas de un Doble A", "Vardarito" y "Onda nueve". Tras abandonar nuevamente la Argentina, Astor inició su fructífera etapa italiana, donde entre otras obras dio a conocer "Balada para mi muerte", con la cantante Milva, "Libertango" y la conmovedora "Suite troileana", que escribió en 1975 bajo el impacto que le causó la noticia de la muerte de Troilo. Tres años después compuso y grabó con orquesta una serie de obras dedicadas al campeonato mundial de football, esa vez disputado en la Argentina, durante la sangrienta dictadura militar implantada en 1976, que manipuló políticamente ese torneo. Se trató de un deplorable paso en falso de Piazzolla. En 1979, de nuevo con su quinteto, presentó "Escualo", entre otros temas. A lo largo de aquellos años y los siguientes, Astor unió su talento al de artistas de diversos orígenes, como George Moustaki (para quien compuso los bellísimos temas "Hacer esta canción" y "La memoria", Gerry Mulligan y Gary Burton. Entre otras variadas performances, el disco recogió una apoteótica actuación del quinteto en 1987 en el Central Park de Nueva York. La última formación de Piazzolla fue un sexteto, que sumaba un segundo bandoneón al quinteto y reemplazaba el violín por el violoncello. Además de obras de concierto y música para cerca de 40 películas, Astor concibió numerosísimas piezas breves (tangos o no) omitidas en esta apretada reseña. Entre ellas figuran "Juan Sebastián Arolas", "Contrabajeando" (escrito con Troilo), "Tanguísimo", "La calle 92", "Oblivion", "Años de soledad", "Los pájaros perdidos", "Lunfardo", "Bailongo", "Vuelvo al Sur" y la serie "La camorra". Bucear en la inmensa obra de Piazzolla, encontrar partituras y arreglos o idear otros nuevos es hoy la fascinante tarea de músicos de todo el mundo. Es sin duda un artista exitoso, y esto nunca estuvo en discusión. Su arte transitó cómodamente por todos los medios de difusión existentes: discos, radio, teatro, televisión y hasta el séptimo arte, el cine. Su popularidad se extendió por todo el país y en el exterior, tuvo siempre su público. Un público que buscaba un espectáculo con características de "music-hall". Una orquesta numerosa y estridente, con cantores que se brindaban a todo pulmón, bailarines, juegos de luces, algún coro y su director, hiperquinético, ora con sus dos manos sobre el teclado, ora con una sola y dirigiendo con la otra, ora alejándose del instrumento y utilizando ambas manos para conducir la orquesta. Todo al servicio del espectáculo. Pero paradójiacmente, esta receta popular y exitosa de Mariano Mores, utilizada a lo largo de su extensa trayectoria, fue ,al mismo tiempo, el motivo por el cual muchos gustadores del tango no lo aceptaran y lo criticaran por su estilo y "vedetismo". En efecto, el tanguero admirador de Troilo, Pugliese, Fresedo o del mismo D'Arienzo, nunca aceptó ese estilo, ni siquiera se prestó a su discusión. Era otra cosa. A Mores no se lo puede escuchar con unción, con Mores no se puede bailar, poco importaba quienes eran los cantores, era, en realidad, una orquesta para el teatro y para la televisión. Una orquesta para el espectáculo. Lo que nadie puede negar de este músico es su talento como compositor. Como alguien dijo: «Lleva la melodía en la cabeza». Tuvo inspiración y también inteligencia para musicalizar letras de los más grandes e indiscutibles poetas que dio el tango. Aunque poco reconocido, es un gran pianista, pero nuevamente su estilo lo traiciona y perjudica, sus poses y sus muecas al ejecutar el instrumento, le quitan seriedad. No obstante, hace gala de un molde artístico donde se conjugan en exhuberantes dosis, el desenfado, la simpatía, la viveza comercial y el talento, con que el destino favorece a unos pocos. Hoy se lo reconoce como un ídolo popular que representa una parte esencial de la historia del tango. «Era el año 1936, yo tenía catorce años,» (en realidad 18, probablemente una confusión del maestro) «y un día viajaba en tranvía por la calle Corrientes. Frente al café "Germinal" estaba el bar "Vicente", en cuya puerta había un cartel solicitando un pianista que tocara música internacional, leyera a primera vista y también transportara. Fui, me tomaron una prueba y quedé, a tres pesos con cincuenta por día. En seguida entré a estudiar en la academía que dirigía Luis Rubistein y nos hicimos amigos. Allí iban a vocalizar las principales figuras de la canción y muchos otros recién iniciados. Conocí a Rodolfo Sciammarella, que me pidió que le pasara al pentagrama las notas que se le ocurrían. Tenía buen oído, era un buen letrista, pero no sabía escribir música. De esta relación nació "Salud, dinero y amor", que originalmente era una zamba y yo la convertí en vals. Fue un gran éxito.» Nos sigue comentando Mores que le pidió una letra a Luis Rubistein, para ponerle música: «...así nació "Gitana", una canción de corte español, que yo nunca toqué, pero que cantó Tito Schipa y en nuestro medio, el dúo Gómez-Vila». «Estaba de moda la música paraguaya, a partir de "India", una guarania que había introducido Samuel Aguayo, y por eso escribí "Flor de hastío", canción que le perdí el rastro y que, años después, estando en Asunción (capital del Paraguay), supe que fue un éxito, pero la consideraban de autor anónimo.» Al poco tiempo, el director de la academia lo nombra profesor y en ese estado conoce a Margot y Mirna Moragues, de quien se enamoró. Entonces el novel profesor se integra al dúo que ellas formaban, "Las Hermanas Mores", transformándolo en el "Trío Mores". Actuaron en radio y diferentes escenarios, hasta que el pianista se integra a la orquesta del gran Francisco Canaro. De esta época nos dice: «Poco antes, había hecho unos arreglos musicales para unos japoneses, música popular de ellos en tiempo de tango. Me pagaron cinco mil dólares, una fortuna. Me compré siete trajes de los mejores, siete camisas y siete de todo. Así, hecho un "dandy", bajaba del tranvía en Callao y Corrientes y por esta, iba caminando hasta Florida, por la vereda de los números impares y volvía por la de los pares, haciendo pinta. La gente empezaba a preguntarse: "¿quién es ese cajetilla?". Un día me vio Ivo Pelay y me dijo: "Vos sí que sos un buen vendedor de imagen. No cambies nunca".» Canaro fue un padre para él, a quien llegó de la mano de Rodolfo Sciammarella, que lo presentó a Ivo Pelay, socio del director. En su formación debutó en el año 1939 en el Teatro Nacional de la calle Corrientes y se desvincula en el año 1948. Con Luis Rubistein hizo, en 1938, el tango "No quiero" y al año siguiente su primer gran éxito: "Cuartito azul", y al respecto nos dice: «... en realidad era un arreglo para "La cumparsita", una introducción, pero cuando la escuchó Mario Battistella me dijo que allí había un tango. Le puse ese título por una piecita que alquilaba en la calle Serrano 2410 (barrio de Palermo), para vivir cerca de mi novia. Un día se me ocurrió pintarlo disolviendo pastillas de un blanqueador para ropa que venía en cubitos de color azul. La letra fue escrita por Battistella sobre la música. Casi siempre compuse así. Primero la música, aunque hubo excepciones.» La primera colaboración para el cine fue hacer la música de "Senderos de fe", con Amanda Ledesma, Juan Carlos Thorry y Pedro Maratea. Se estrenó el 26 de octubre de 1938, «... no resultó, y los temas compuestos los pasé al olvido». Actuó como galán y fue autor de la música del film "Corrientes calle de ensueño", en el año 1939. También en "La doctora quiere tangos", con la actriz Mirta Legrand, en el mismo año. Y finalmente en "La voz de mi ciudad", con Diana Maggi, en 1953. «Mi tango más popular es "Adiós Pampa mía", un homenaje al folklore de la llanura, un tango con ritmo de pericón y estilo. Mi mayor desilusión fue "Por qué la quise tanto", quise que la estrenara Hugo del Carril y no pudo ser. Después fue éxito con Miguel Montero.» Es, a nuestro entender, lo mejor de su música los tangos que compuso con Enrique Santos Discépolo: "Cafetín de Buenos Aires" y "Uno". «Cuando Enrique me conoció me dijo: "Pibe, no escribo más música, para eso estas vos". Para entregarme la letra de "Uno", estuvo tres años, yo ya me había olvidado del tema.» «Manzi fue un gran poeta, era muy amigo de Troilo y trabaja con él. Ya enfermo lo fui a visitar un día y estaba en la cama. Me dijo: «¡Qué poco hice con vos! Me voy a morir y me voy a quedar con las ganas. No tengo consuelo». Entonces le empecé a tararear una música que tenía, una especie de tango-malambo, y de inmediato empezó a decir: "La voz... triste y sentida, de tu canción... una lágrima tuya...", así nació un nuevo éxito "Una lágrima tuya".» Mariano Mores nació en el barrio de San Telmo el 18 de febrero de 1918, tiene más de 300 grabaciones. Su primer cantor fue su hermano Enrique, con el seudónimo de Lucero, y por su orquesta desfilaron muchos vocalistas: el uruguayo Mario Ponce de León, Aldo Campoamor, Carlos Acuña, Miguel Montero, Hugo Marcel y su hijo Nito Mores, que falleciera en 1984. Mariano Mores es un inspirado compositor de verdaderos clásicos del tango, tanto por la calidad como por el éxito comercial de sus obras. A los ya nombrados "Cuartito azul", "Uno", "Por qué la quise tango", "Una lágrima tuya", "Cafetín de Buenos Aires" y "Adiós Pampa mía" hay que agregar "Taquito militar", "A quién le puede importar", "Sin palabras", "El firulete", "Cada vez que me recuerdes", "Cristal", "Tu piel de jazmín", "Gricel", "En esta tarde gris" y tantos otros más. Comenten y opinen ( y recomienden otros) el post llego hasta aca pero va a seguir

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