kumurikage
Usuario (Chile)
Investigadores de la Universidad de California (Estados Unidos) han inventado y mostrado en un vídeo un tatuaje que utiliza el sudor corporal para obtener energía eléctrica. Dicho tatuaje cuenta con un sensor con un fermento que obtiene electrones del ácido láctico, generando una carga eléctrica que llega hasta los 70 microvatios, cifra que no es muy alta de momento. Ahora están trabajando en mejorar la obtención de energía eléctrica y la manera de poder aprovecharla para algo útil, como recargar un dispositivo electrónico conectado al tatuaje. También podría servir para que los médicos puedan diagnosticar posibles enfermedades del corazón o de los pulmones relacionadas con los niveles de ácido láctico producidos durante el ejercicio físico, por ejemplo.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda. - Martin Luther King El artículo científico titulado: “A Stupidity-Based Theory of Organizations” (Una teoría basada en la estupidez de Organizacional), escrito por Mats Alvesson, profesor de la School of Economics and Management(Lund University, Suecia), y por Andre Spicer, profesor de comportamiento organizacional en la Cass Business School (City University of London) En el artículo los autores desarrollan un concepto súper interesante denominado: La Teoría de la Estupidez Funcional. ¿Qué es la estupidez funcional? La estupidez funcional es una forma de gestión promovida por las organizaciones que consiste eneliminar la reflexión crítica de los trabajadores. Consiste en hacer que los trabajadores se centren en sus tareas con cierto entusiasmo y no se cuestionen ni reflexionen sobre nada más allá. Para los autores la estupidez funcional surge de la interacción entre: La falta de voluntad y La incapacidad para comprometerse con la reflexividad, es decir, un cierre parcial de la mente, la congelación del esfuerzo intelectual, un enfoque reducido, y la ausencia de solicitudes de justificación. ¿Es beneficiosa para las empresas la Estupidez Funcional? Curiosamente esta forma de gestión permite que las empresas (al menos a corto plazo) funcionen mejor y sean más operativas. Parece ser, según los autores del estudio, que las empresas podrían estar fomentando este tipo de “Stupidity Management” que a corto plazo parece ser muy productivo. El obrar de esa manera permite, a quien ejerce el poder, no detenerse en dar explicaciones y suele conseguir que las compañías funcionen en su día a día. En el artículo los autores argumentan de forma extendida cómo, la estupidez funcional, no solo coexiste con la buena praxis organizacional, sino que es capaz de presentar beneficios, a corto plazo, tanto para las organizaciones como para los individuos. Por supuesto, esta forma de gestión eficiente a corto plazo, es muy perjudicial a medio y largo plazo. Los autores la califican de aberrante, ya que las empresas que aplican esta forma de gestión están jugando con un arma de doble filo: al hacer que los trabajadores se concentren solamente en sus respectivas tareas corren el riesgo de que estos profesionales no se identifiquen los problemas internos de la compañía o, que pese a conocerlos, los trabajadores no se impliquen en corregirlos, pues no los sienten como propios. La Estupidez Funcional, según Alvesson y Spicer, se ejerce en las empresas basándose, entre otras cosas, en la economía de persuasión, lo que implica manipulación, control y bloqueo de la comunicación, ejercicios de poder, gestión desde la estupidez, autolimitación de la reflexión y un largo etcétera. Los autores explican que los líderes de las empresas no quieren que los trabajadores que piensen demasiado profunda y críticamente acerca de las cosas, porque esto lleva su tiempo, puede crear conflictos, amenazar a las jerarquías establecidas y, a menudo, conducir a puntos de vista divergentes. Todo esto es visto como muy ineficiente en el corto plazo. Así que para que el trabajo se haga bien y para que dejen de sacudir las estructuras de poder, bloquean la acción comunicativa. Como los propios autores reconocen, con esta forma de gestión se produce una peligrosa paradoja, pues la reflexión crítica es fundamental para superar y prevenir las crisis. La no reflexión y la exclusión de esa práctica tan saludable, que fomentan unas relaciones sin fricciones y proporciona un sentimiento de confianza y seguridad incierto, mata a la larga el conocimiento, la creatividad y proporciona estrechez de miras, pero como consigue resultados a corto… pues no se plantean nada más allá. Lo interesante de contratar “estúpidos funcionales” Con respecto a el interés de contratar o fomentar “estúpidos” en las organizaciones, es interesante lo que dices Ovidio Peñalver, socio director de Isavia y autor del libro: Emociones Colectivas. Peñalver asegura que hay un tipo de estúpidos que pueden ser mantenidos en cualquier organización si en el fondo no se desea que cambie nada en ella, pues “su presencia te asegura que nada va a variar. Un profesional con talento puede ser molesto. Genera cambios, pide más, propone ideas… Cuando alguien no es precisamente brillante, lo cierto es que no molesta. No tiene iniciativa, ni buenas ideas. Estos profesionales son buenos mantenedores y en este sentido pueden jugar un papel útil en una organización”. Para concluir: Pues visto lo anterior, me puedo explicar mejor el porqué existe y se fomenta e borreguísimo en las organizaciones. Es triste, pero como por desgracia parece que a corto funciona, ¡pues todos alineaditos y a caminar…! Como de estupidez hemos hablado y para concluir este artículo, me gustaría hacer referencia a un ensayo de Carlos M. Cipolla, profesor emérito de Historia Económica en Berkeley, sobre Las Leyes Básicas de la Estupidez Humana. El autor nos cita Cinco Leyes de la Estupidez, que son simplemente geniales: 1ª Ley. Siempre subestimamos el número de gente estúpida. a) Personas que habíamos pensado que eran racionales e inteligentes, repentinamente resultan ser estúpidas sin lugar a dudas. b) Todos los días nos vemos afectados en cualquier cosa que hagamos por gente estúpida quienes invariablemente se aparecen en los lugares menos apropiados. 2ª Ley. La probabilidad de que una persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la persona. 3ª Ley. “La Ley de Oro”. Una persona estúpida es alguien que ocasiona daño a otra persona, o a un grupo de personas, sin conseguir ventajas para ella misma, o aún resultando dañada. 4ª Ley. La gente no estúpida siempre subestima el poder de causar daño de la gente estúpida. Constantemente se les olvida que en cualquier momento, y bajo cualquier circunstancia, el asociarse con gente estúpida invariablemente constituye un error costoso. 5ª Ley. Una persona estúpida es la persona más peligrosa que puede existir. Es de conocimiento común que la gente inteligente, sin importar lo hostiles que puedan ser, son predecibles, mientras que las personas estúpidas no lo son.
Hoy día el consumo de medios de comunicación, sobre todo TV, constituye un componente fijo de la vida cotidiana en la mayoría de las sociedades. Como se sabe, la cultura predominante de hoy es la producida masivamente por los estos medios. Esta “cultura de medios” se ha convertido en la experiencia cotidiana y en la conciencia común de la inmensa mayoría de la población. A ella pertenecen el trato cotidiano con los medios y sus contenidos, así como la forma de pensar y de sentir determinada por ellos, los hábitos de leer, oír y ver, de consumo y comunicación, las modas y una buena parte del lenguaje y de la fantasía. La cultura mundial de los medios de comunicación uniformiza y reduce el planeta, aunque no en el sentido del especialista en relaciones públicas M. McLuhan. El mundo no se ha convertido en la “aldea global” que él preconizaba en la década de 1960, sino que más bien ha desaparecido la aldea y se está urbanizando a marchas forzadas. Los diseñadores y promotores de esta cultura dedican cantidades ingentes de energías y dinero al estudio de la influencia y condicionamiento de las conciencias a través de los medios. El análisis de esta actividad revela que a través de ella se pretende crear el tipo de ser humano más conveniente para el sistema capitalista de producción y consumo. El objetivo ideal sería convertirnos a todos en apéndices del mercado. Es lógico, por tanto, que el reclamo comercial, la “publicidad”, constituya uno de los componentes fundamentales de la cultura actual (Cf. V. Romano: Desarrollo y progreso, 1993, cap. VI). LA ALIENACIÓN A TRAVÉS DE LA IGLESIA, LA ESCUELA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Durante el siglo XIX, a medida que la industria atraía a un sector cada vez mayor de la población a su esfera de influencia, a su modo de producción y de consumo, los capitanes de industria se preocuparon cada vez más de que la vida cultural coincidiese con sus objetivos económicos y políticos. Para ello no sólo trataban de imponer y administrar la disciplina laboral de la fábrica, sino de inculcar también las actitudes, lealtades y comportamientos adecuados a esos objetivos. Pronto se dieron cuenta de que era más barato meter al guardia de la porra en las mentes que mantener un costoso cuerpo de represión. A éste se recurre únicamente en caso de necesidad, cuando falla el otro. Cuando una clase depende de las bayonetas para preservar su poder es que no está segura. Pero con la represión de anarquistas, socialistas, comunistas, sindicalistas insumisos y toda clase de idealistas radicales, la clase capitalista, detentadora del poder económico, enrola a su causa a otras instituciones como la Iglesia, la escuela y los medios de comunicación. Como dice Michael Parenti (Inventig Reality, 1986, p.4), para asegurar su hegemonía como capitanes de la industria y de los negocios, los ricos han aspirado siempre a convertirse en “capitanes de la conciencia”. Los ejemplos son numerosos a lo largo de los siglos XIX y XX. Desde Lord Nordcliffe o Hearst hasta Axel Springer, Kirch, Berlusconi o Murdoch. Hace unos 40 años, el barón de la prensa inglesa Lord Beaverbrook, nacido en Canadá, declaró ante una Comisión Real que publicaba sus periódicos “solamente por razones de propaganda” (“purely for propaganda and with no other purpose”.) Cuarenta años después, otro hijo de las colonias, esta vez de Australia, Rupert Murdoch, llegó a Londres a buscar fortuna y ha adquirido la misma que Beaverbrook, aunque a nivel mundial. Puesto que la economía ya está mundializada, también debe estarlo la industria de la conciencia. EL GOBIERNO EXISTE PARA DEFENDER A LOS RICOS La historia enseña que la clase pudiente nunca está sola. Se arropa con la bandera de la religión, el patriotismo y el bienestar público. Pues sólo reconoce y proclama como bueno para todos lo que es bueno para ella. Tras el Estado existe todo un entramado de doctrinas, valores, mitos, instituciones, etc., que sirven consciente o inconscientemente a sus intereses. John Locke decía ya en 1690 que “el gobierno fue creado para protección de la propiedad”. Y casi un siglo más tarde, en 1776, Adam Smith afirmaba que “la autoridad civil se instituyó en realidad para defensa de los ricos contra los pobres, o de los que tienen alguna propiedad contra los que no tienen ninguna.” Las instituciones políticas, religiosas y educativas contribuyen a crear la ideología que transforma el interés de la clase capitalista dominante en interés general, justificando las relaciones de clase existentes como las únicas que son naturales y, por tanto, perpetuas e inalterables. Todas ellas se conjuntan para crear una conciencia uniforme, para dar unidad al pensamiento. Para preservar el sistema que es bueno para ellos, los ricos y poderosos invierten mucho en la persuasión. El control de la comunicación, del intercambio de informaciones y sentimientos, contribuye de modo eficaz a legitimar el poder de la clase propietaria. Y es en este marco general donde actúan los llamados medios de comunicación de masas. LA MISIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ES DESINFORMAR Y DISTRAER Los medios de comunicación de masas son los vehículos o canales de distribución de los productos de esta comunicación. La comunicación de masas es, antes que nada, producción masiva de comunicación. Y. como tal, se rige por los mismos principios que el resto de las industrias: producción en serie, indiferenciada, a fin de reducir costes y aumentar beneficios. Pero como en la producción comunicativa se trata de productos del pensamiento, de contenidos de conciencia, , esta simplificación y uniformidad tiene también algo que ver con la producción del pensamiento acrítico, indiferenciado, único. No hay que olvidar que no son los medios los que reducen y simplifican, sino quienes los dirigen. Con un guión correcto y unas intenciones adecuadas se pueden ofrecer presentaciones penetrantes, intelectualmente ricas, ampliadoras del conocimiento, acerca de temas de vital importancia, como demuestran los documentales. Los medios sirven a muchos fines y desempeñan diversas funciones. Pero su papel principal, parejo con el de incrementar las ganancias de los pocos que los poseen, su indeclinable responsabilidad, estriba en reproducir una visión de la realidad que mantenga el actual poder económico y social de la clase dominante. Su objetivo no radica en producir una ciudadanía crítica e informada, sino el tipo de gente que vota a R. Reagan o a J. Gil y Gil. Su meta es crear el clima de opinión marcado por la minoría que domina el mundo del dinero, los negocios, el gobierno, las iglesias, universidades, etc., puesto que casi todos ellos comparten la misma concepción de la realidad económica. Las técnicas para conseguir la uniformidad de las opiniones, el pensamiento único, son muchas y muy diversas. Y, aunque no sea éste el lugar más apropiado para exponer los recursos utilizados en la manipulación de las conciencias, sí conviene recordar que son los propietarios de los medios de comunicación y los directores puestos por ellos los que tienen la capacidad de seleccionar y publicar , de dar a conocer a los demás, los aspectos de la realidad más convenientes para sus intereses. Los pocos tienen así la capacidad de definir la realidad para los muchos y de producir las informaciones que dificultan a la mayoría de los ciudadanos el conocimiento y la comprensión de su entorno, la sociedad en que viven, así como la articulación y expresión de sus necesidades e intereses. En este sentido, los medios pueden dirigir efectivamente la percepción de la realidad cuando no se dispone de informaciones en contrario. Y aunque los medios no puedan moldear cada opinión, sí pueden enmarcar la realidad perceptiva en torno a la cual se forman las opiniones. Aquí radica tal vez su efecto más importante: establecer el orden del día para todos, organizando el espacio de lo público, las cuestiones en qué pensar. En suma, los medios establecen los límites del discurso y de la comprensión del público, del pueblo. No siempre moldean la opinión de todos, claro está, pero tampoco tienen por qué hacerlo. Basta, como dice M. Parenti (Inventing Reality, p. 23), con legitimar ciertos puntos de vista y deslegitimar otros. El resultado es un pensamiento único, uniforme, acrítco y, por consiguiente, la falsa conciencia. FOMENTANDO LA ESTUPIDEZ La mediación efectuada por el pensamiento único re*duce las contradicciones hasta el punto de eliminarlas. Su misión es la unificación de lo que se presenta dividido, dis*gregado. El pensamiento diferenciado, crítico, se realiza, sin em*bargo, como toma de conciencia de la realidad plural y con*tradictoria. Este tipo de conocimiento exige el esfuerzo constante de los seres humanos por aplicar el instrumento de la razón al dominio de su entorno La reducción y simplificación propias de la producción masiva de comunicación disminuyen todavía más el gasto de señales. Expresarse con brevedad significa dejarse cosas fuera, descontextualizar la información. Pero esto no signi*fica que esas cosas, relaciones, contradicciones, etc., no existan, sino que son desplazadas. Al mismo tiempo, cuando se comunica algo, ese algo adquiere un significado y una re*levancia que no son los que tiene de por sí, sino el que se le dé. Como se sabe, toda información es selectiva e interesada. Puede decirse entonces que cuanto más corta y estereo*tipada sea la comunicación, tanto mayor será la violencia simbólica y el poder mágico de los medios, y tanto menor el significado que puede utilizar para sí mismo el sujeto receptor. La comunicación estandarizada borra la distancia crítica del consumidor con su entorno, obstaculiza la reflexión necesaria para su conocimiento y dominio. De ahí que refuerce el poder de los pocos al ocultar las contradicciones y conflictos, al suprimir la diferencia entre imaginación y percepción, deseo y satisfacción imagen y cosa. La sociedad productora y consumidora de comunicaciones simplificadas y estandarizadas es una sociedad de necesidades insatisfechas. Semejante sociedad se revela como presa fácil de los intereses autoritarios de los pequeños grupos productores. La mediación efectuada por los “medios de masas” es, por tanto, unificadora e indiferenciada. En la era de la técnica y de la especialización, el pensamiento indiferenciado, es una forma de integrar los vacíos y carencias afectivas de la vida cotidiana, creados por la fragmentación del conocimiento y de las relaciones sociales. Apoyándose en el principio de que la técnica y la ciencia son omnipotentes, surge la creencia de que se puede saber a través de los medios, de que se puede conocer el mundo mediante el consumo asiduo de comunicaciones mediadas. Ahora bien, cuanto más numerosas son las informaciones que recibe el sujeto individual, cuanto más complejas devie*nen las redes de la mediación social, tanto más probable será que ese sujeto esté sobrecargado como “recipiente” y colocado en la imposibilidad de reducir esas informaciones a su experiencia personal. O de dirigir el pensamiento hacia sí mismo, distanciamiento que establecería la premisa de la diferenciación. Donde la reflexión es imposible, el mundo re*cibido debe considerarse como “la realidad”. La autenticidad de la percepción difusa con el medio técnico hace que la imagen televisiva o el texto de prensa sea la cosa misma. Lo “esencial” es haberlo oído, visto o leído en la radio, la TV o el periódico. LA FALSA CONCIENCIA Negar la posibilidad de que exista falsa conciencia equivale a aceptar que no ha habido socialización en los valores conservadores, ni control de la información, ni limitación de los temas que deben incluirse en el debate nacional, ni que toda una serie de poderes e instituciones han contribuido a estructurar y definir de antemano nuestra visión del mundo y nuestros intereses. Efectivamente, si no existe ningún conflicto entre gobernantes y gobernados, entre explotadores y explotados, puede deberse, como dice M. Parenti, a estas razones: a) Los ciudanos están satisfechos con la situación porque se atienden sus intereses. b) Apatía y falta de percepción: la gente es indiferente a los asuntos políticos, puesto que, preocupados con otras cosas, no ven el nexo entre la política y su bienestar. c) Desánimo y miedo: la gente está descontenta, pero se achanta porque no ve ninguna posibilidad de cambiar las cosas o teme que cambien a peor. d) Falsa conciencia: la gente acepta las cosas tal como están porque ignora que existen otras alternativas y hasta qué extremo los gobernantes violan sus intereses, o porque desconocen hasta qué punto la gente se ve perjudicada por lo que creen ser sus intereses. Quienes están encantados con este orden de cosas quieren hacernos creer que sólo las tres primeras razones pueden estudiarse empíricamente por ser las únicas realmente existentes. Quienes creemos que la falsa conciencia existe realmente sostenemos que las preferencias de la gente pueden ser producto de un sistema económico, político y cultural contrario a sus intereses, y que éstos sólo pueden identificarse legítimamente cuando la gente sea plenamente consciente de su elección y libre y esté capacitada para elegir. Negar la falsa conciencia como una imposición “ideológica” (léase “marxista”) lleva a los sociólogos y otros formadores de opinión a la conclusión de que no se debe distinguir entre percepciones del interés e interés real u objetivo. Así, si admitimos que la preferencia expresada por un individuo es su interés real resulta que no se puede hacer distinción entre intereses percibidos (que pueden estar mal informados) e intereses reales (cuya percepción puede resultar difícil por falta de información adecuada y accesible). Sin embargo, se pueden ver ejemplos de falsa conciencia en todas partes. Hay gente con quejas justificadas, como empleados, contribuyentes y consumidores que dirigen su indignación contra los desvalidos que se aprovechan de la beneficencia y no contra las empresas que reciben miles y miles de millones en subvenciones. Están en favor de elevados presupuestos de defensa, de la industria armamentista y de las empresas contaminadoras, mientras denostan a quienes se manifiestan por la paz y contra la contaminación. Expertos comentaristas conservadores se encargan de alimentar su confusión atacando, por ejemplo, a las feministas y a las minorías en vez de a los sexistas y racistas, a los pobres en vez de a los ricos que crean la pobreza. El problema son los pobres y los inmigrantes. Las víctimas y los efectos se toman por la causa. La falsa conciencia existe, y en cantidades masivas. Sin ella, los de arriba no se sentirían nada seguros.

El 21 de julio de 1936, tres días después del alzamiento militar encabezado por Franco, Buenaventura Durruti organiza en Barcelona una campaña masiva de reclutamiento de voluntarios con el fin de formar columnas populares de milicianos que combatan a los insurgentes. El 24 de julio, la legendaria «Columna Durruti» salía de Barcelona con destino a Aragón. La integraban cuatro mil voluntarios. Poco antes de partir hacia el frente, Durruti, (quien también tiene su historia en Chile), fue entrevistado por el periodista canadiense Von Passen y sus palabras publicadas en el periódico Toronto Star. En ella explica, de manera práctica, como los Gobierno jamás lucharán contra el fascismo, de hecho, siempre recurrirán a él en momentos de crisis. “No hay gobierno en el mundo que luche contra el fascismo para destruirlo. Cuando la burguesía ve que el poder se les escapa de las manos, recurre al fascismo para mantener sus privilegios. Es lo que ha ocurrido en España. Si el gobierno republicano hubiera deseado de verdad poner fuera de combate a los fascistas, hace ya tiempo que lo habría podido hacer. En lugar de combatirlos a fondo, no ha hecho más que buscar compromisos y acuerdos” “Esos señores, como demócratas burgueses que son, no pueden tener otras ideas que las que profesan. Pero el pueblo, la clase obrera, no se engaña. Los trabajadores saben lo que quieren. Nosotros luchamos no por el pueblo, sino con el pueblo, es decir, por la Revolución. Somos conscientes de que en esta lucha estamos solos y que no podemos contar más que con nosotros mismos“ “No hay gobierno alguno que desee ayudar a una revolución proletaria. Sin embargo, es posible que las rivalidades que existen entre los distintos imperialismos puedan influir en nuestra lucha. Franco, por ejemplo, es indudable que hará lo que pueda para poner a Alemania contra nosotros. Pero esto, al fin de cuentas, no es lo más importante, como ya he dicho antes, no esperamos ayuda de nadie, ni siquiera de nuestro gobierno”

Son “súper personas”, el nombre que les dio James Atlas, editor de The New York Times Magazine y presidente de Altas & Company. Tienen varias carreras, practican deporte como si fuesen profesionales, pueden hablar en varios idiomas, manejan a la perfección un instrumento musical, han ofrecido ayuda en los rincones más desfavorecidos del planeta, y han convertido sus hobbies en una provechosa afición. Han estudiado en las grandes universidades, y el futuro está en sus manos. Tiene que estarlo, con tan brillante currículum. Pero también están llenos de miedo, inseguridad, angustia y timidez. Apenas muestran preocupaciones intelectuales y desconocen qué quieren hacer con su vida, más allá de ganar dinero a espuertas, seguir el camino que profesores y padres han construido para ellos, y conseguir la aprobación de los demás. Esta es la paradoja que late en la vida de los universitarios de los centros de élite americanos, mantiene el profesor de Yale William Deresiewicz, que ha expuesto su tesis en un ya célebre artículo publicado en The New Republic y en su libro Borregos excelentes: la mala educación de la élite americana y el camino a una vida plena, publicado por Free Press. Deresiewicz ha comprobado con sus propios ojos y ha vivido en su propia piel la frustrante experiencia del estudiante de Harvard, Yale o el resto de centros de la Ivy League, que los convierte en esos “borregos excelentes” del título: “Son excelentes porque cumplen todos los requisitos para entrar en una facultad de la élite, pero es una excelencia muy limitada. Son chicos que cumplirán todo aquello que les mandes, y que lo harán sin saber muy bien por qué lo hacen. Sólo saben que volverán a pasar por el aro”. No se trata de un nombre inventando por el escritor. Al contrario, fue el concepto con el que uno de sus alumnos se describió a sí mismo. Ganado para alimentar la máquina Desde los años 60, asegura Deresiewicz, los valores que rigen los grandes centros educativos han cambiado por completo aunque, en apariencia, sigan defendiendo la excelencia y el auxilio de los más desfavorecidos. “Auto exaltación, estar a servicio nada más que de ti mismo, una buena vida pensada sólo en términos del éxito convencional (riqueza y estatus) y ningún compromiso real con el aprendizaje, el pensamiento, y con convertir el mundo en un mejor lugar” son los valores que, según el profesor, rigen el comportamiento de sus alumnos. Pero ellos no son los culpables, sino las víctimas. Entre la larga lista de responsables, Deresiewicz señala a los institutos privados, a los ambiciosos padres, al sistema de admisión, a las grandes marcas universitarias, a los empleos donde estos serán contratados y, en general, a la mentalidad de clase media-alta. Cada vez que ven que la luz roja se enciende, tienen que pulsar el botón, pero hay un momento en el que dejan de decirles lo que tienen que hacer El producto –es decir, los nuevos licenciados– parece perfecto. Pero, debajo de esa imagen homérica y dinámica del que algún día se convertirá en CEO de una gran empresa se encuentra latente una gran inseguridad. Esta se caracteriza, sobre todo, por una enfermiza aversión al riesgo. “Por definición, nunca han experimentado algo que no sea el éxito”, explica Deresiewicz. Y está en lo cierto. Los requisitos académicos y personales para ser admitido en cualquiera de estos centros son tan elevados que conseguir menos que un sobresaliente no es una opción. Por ello, “al no tener margen para el error, evitan los posibilidad de cometerlo”. Uno de sus alumnos miró a su profesor como si fuese un alienígena cuando le sugirió que quizá dedicar menos tiempo para el estudio le serviría para reflexionar sobre lo que ha aprendido. Otro manifestaba sentirse completamente inseguro ante la posibilidad de verse obligado algún día a comer solo. Algo que se refleja en las estadísticas de salud mental de los estudiantes, que se encuentran en su momento más bajo de los últimos 25 años. “Es casi como un experimento cruel con animales”, explica en una entrevista con The Atlantic. “Cada vez que ven que la luz roja se enciende, tienen que pulsar el botón”. Entre todos esos requisitos se encuentran la música o participar en una organización caritativa, algo que Deresiewicz explica que no hacen para los demás, sino para sí mismos y sus currículos. “La experiencia ha sido reducida a su función instrumental”. Por ello, durante cuatro años, los que aspiran a matricularse en una gran universidad se dedican exclusivamente a tachar de su lista todos esos hitos que deben haber alcanzado, pero nunca llegan a reflexionar sobre si realmente desean ser ricos y poderosos. El terrible mundo real Una vez llegan a la universidad, esta no plantea ningún problema. No tienen más que seguir el camino preestablecido y todo irá bien. Además, los cursos no son muy exigentes, recuerda Deresiewicz. Se ha llegado a un “pacto de no agresión” entre profesores y estudiantes, por el cual los alumnos son “clientes” que reciben altas calificaciones a cambio de un esfuerzo mínimo. Mientras tanto, los profesores siguen profundizando en sus proyectos de investigación, lo que realmente garantiza que reciban incentivos económicos. Es después de abandonar los estudios cuando la realidad se presenta amenazadora. “Por supuesto que están estresados”, recuerda el profesor. “Nunca han tenido la posibilidad de encontrar su propio camino. El problema es que hay un momento en el que dejan de decirles qué tienen que hacer”. Delirios de grandeza y depresión son dos de los grandes problemas a los que tienen que enfrentarse. El primero, ocasionado por el hecho de que sus padres les hayan dicho que son los mejores y los más listos desde su infancia, un refuerzo positivo que desaparece en el momento en que se dan cuenta de que, como decía David McCullough, no son especiales. Han dejado de medir su valía de forma realista, lo que provoca que su autoestima se desmorone a la primera de cambio. Wall Street se dio cuenta de que las facultades están produciendo licenciados muy listos y completamente centrados en el trabajo, que no tienen ni idea de lo que quieren William Deresiewicz Irónicamente, las personas que tendrían la posibilidad de hacer todo lo que quisieran, terminan siguiendo carreras muy similares. Que son justo aquellas en las que son necesarios trabajadores y líderes que sigan caminos preestablecidos, que se muevan únicamente por las ansias de dinero, estatus e influencia, y que no cuestionen el estado de las cosas. Es el caso de la bolsa americana. Como señala una cita del periodista de Newseek Ezra Klein que reproduce Deresiewicz, “Wall Street se dio cuenta de que las facultades están produciendo una gran cantidad de licenciados muy listos y completamente centrados en el trabajo, que tienen una gran resistencia mental, una buena ética de trabajo y ni idea de lo que quieren”. En última instancia, recuerda el autor, se trata de lucha de clases. Pero no entre las clases bajas y las altas, sino entre los diversos escalones de las élites, a los que cualquier otro camino les parece una excentricidad. Como recuerda el periodista, el número de estudiantes de la mitad menos rica de la sociedad se ha reducido en la educación de élite desde el 46% de 1985 al 15% actual. Y como explicaba el fundador del Proyecto Minerva Ben Nelson, los habituales métodos de selección de los estudiantes de las universidades de élite no hacen nada más que dar preferencia a los más ricos, puesto que ellos son los que tienen el dinero para contratar a los mejores profesores y enrolar a sus hijos en las clases de música, fútbol americano, matemáticas, francés, béisbol, viajes al extranjero, economía y literatura que necesitan para garantizarse su puesto en la élite. fuente:http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-09-16/la-educacion-de-elite-produce-borregos-excelentes-segun-un-profesor-de-yale_180647/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook Pd:NO SOLO SE APLICA A LOS SUSODICHOS
¿Puede una persona vivir sin una zona del cerebro tan grande como el cerebelo? Aparentemente sí. Una joven china que acudió recientemente al hospital aquejada de mareos y migrañas es la prueba. La mujer, de 24 años, y con un desarrollo aparentemente normal, no tiene cerebelo. Se trata del noveno caso de este tipo que se ha documentado nunca. La mujer acudió a una consulta común en el Hospital General de Jinan, en la provincia de Shandong. Al practicarle una tomografía de la cabeza, los médicos descubrieron que, en el hueco donde debería estar el cerebro, sólo hay líquido cefalorraquídeo como el que baña el resto del cerebro. La condición es de nacimiento. El cerebelo es una parte muy importante del cerebro. Entre sus funciones está la coordinación motora, el equilibrio, el habla, y no pocas funciones cognitivas. Aunque supone solo el 10% del volumen del cerebro, contiene el 50% de sus neuronas. No existen suficientes casos documentados sobre cómo afecta la falta del cerebelo a una persona viva porque la mayor parte de pacientes anteriores murieron jóvenes y su condición solo se descubrió al practicar la autopsia. Al indagar más sobre su condición, la mujer reportó haber tardado más de lo normal en aprender a caminar cuando era pequeña, así como algunos problemas menores de coordinación y de habla. Nada tan grave como lo que cabría esperar en una persona que carece de cerebelo. El caso pone de manifiesto la increíble capacidad del cerebro para ajustar sus conexiones y desarrollar sus funciones incluso con una parte tan grande ausente. Los médicos no tienen nada claro cuál es el diagnóstico a futuro de la paciente. Los estudios sobre los contados pacientes que han sobrevivido sin cerebelo indican que mueren prematuramente pero, en realidad ya es un milagro que esta mujer siga viva

Si buscamos la verdad, o si hemos encontrado un pedazo de verdad y queremos compartirla, es indispensable que seamos conscientes de que hay gente que está trabajando activamente para suprimirla (COINTELPRO, el gobierno, los medios, etc.). Es igualmente importante que sepamos qué tipo de técnicas siguen. 17 técnicas para la supresión de la verdad Los acusaciones fuertes y creíbles de actividad criminal de altos niveles pueden derribar a un gobierno. Cuando un gobierno no tiene una defensa efectiva y basada en hechos, es necesario emplear otras técnicas. El éxito de estas técnicas depende grandemente de una prensa que coopere y de un partido de oposición que no represente oposición verdadera. 1. Hazte el tonto. Si no ha sido reportado, si no es noticia, no ocurrió. 2. Indígnate. Esto también es conocido como la maniobra “¿cómo te atreves?”. 3. Caracteriza los cargos como “rumores” o, mejor aún, “rumores descabellados”. Si, a pesar de la falta de cobertura noticiosa, el público de todos modos se entera de los hechos sospechosos, sólo puede ser a través de “rumores”. (Si tienden a creer los “rumores” debe ser porque son simplemente “paranoicos” o “histéricos”.) 4. Derriba a los hombres de paja. Trata sólo con el aspecto más débil de los cargos más débiles. Incluso mejor, crea tu propio hombre de paja. Inventa rumores descabellados y déjalos ser hasta que parezca que desmientes todos los cargos, reales o inventados por igual. 5. Llama a los escépticos “teóricos de la conspiración”, “locos”, “habladores” “chiflados”, y por supuesto “promotores de rumores”. Asegúrate, además, de usar verbos y adjetivos muy cargados al caracterizar sus cargos y defender al “más razonable” gobierno y a sus defensores. Luego debes evitar cuidadosamente un debate público y justo con cualquiera de las personas a las que has demonizado. Por ejemplo, planta a tus propios “escépticos” para derribar. 6. Impugna motivos. Intenta marginalizar a los críticos sugiriendo fuertemente que no están realmente interesados en la verdad sino que están simplemente siguiendo una agenda política partidaria o que están buscando hacer dinero (comparados con los sobre-compensados adherentes de la línea del gobierno que, se presume, no lo están). 7. Invoca autoridad. Aquí la prensa controlada y la oposición falsa pueden ser muy útiles. 8. Descarta los cargos como “viejas noticias”. 9. Sal medio-limpio. Esto también se conoce como “confesión y evasión” o “tomar la ruta limitada de la horca”. De este modo, creas la impresión de candor y honestidad mientras que admites sólo daño relativamente inofensivo, “errores” menos que criminales. Esta estratagema a menudo requiere adoptar una posición de caída bastante diferente de la cual se tomó originalmente. Con control de daños efectivo, la posición de caída necesita ser promovida por escépticos marionetas para mercados cuidadosamente limitados. 10. Caracteriza los crímenes como imposiblemente complejos y la verdad como imposible de conocerse a fin de cuentas. 11. Razona en reversa, usando el método deductivo con una venganza. Con deducción impecablemente rigurosa, la evidencia problemática es irrelevante. Por ejemplo: Tenemos una prensa completamente libre. Si tienen evidencia de que la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas (OATA) tenía conocimiento previo de las bombas de la ciudad de Oklahoma, lo hubieran reportado. No lo han reportado, por lo tanto la OATA no tuvo conocimiento previo. Otra variación de este tema involucra la probabilidad de que un conspirador hubiera filtrado información y una prensa que la hubiera reportado. 12. Pide a los escépticos que resuelvan el crimen completamente. Por ejemplo: Si Vince Foster fue asesinado, ¿quién lo hizo y por qué? 13. Cambia el tema. Esta técnica incluye crear y/o publicitar distracciones. 14. Reporta hechos incriminantes muy pobremente, y después no hagas nada al respecto. A esto a veces se le conoce como reportar “golpeando y corriendo”. 15. Miente abierta y llanamente. Un modo favorito de hacer esto es atribuir los “hechos” diseñados para el público a una fuente que suene creíble, pero anónima. 16. Expandiendo los números 4 y 5, pon a tus propias marionetas a “exponer” escándalos y defender causas populares. Su trabajo es evitar de antemano que aparezcan oponentes reales y jugar fútbol americano de 99 yardas. Una variante es pagarle a gente rica para el trabajo para que pretendan gastar su propio dinero. 17. Inunda el Internet con agentes. Ésta es la respuesta a la pregunta, “¿Qué podría motivar a una persona a gastar hora tras hora en grupos de Internet defendiendo al gobierno y/o la prensa y acosando a los críticos genuinos?” ¿Acaso las autoridades no tienen ya suficientes defensores en todos los periódicos, revistas, radio, y televisión? Uno pensaría que rehusarse a imprimir cartas críticas y bloquear a críticos serios o echarlos de programas de radio sería suficiente control, pero, obviamente, no lo es.
Un grupo de investigadores de varias universidades rusas han desarrollado un nuevo método para sintetizar el fullerito: material de carbono más duro que el diamante, que es uno de los materiales más duros que se conocen. Este material interesa a los especialistas en el procesamiento de metales y otros materiales. El fullerito está formado por fullerenos C60: moléculas esféricas de carbono que consisten de 60 átomos. La durabilidad del fullerito depende de cómo estos átomos están conectados. En el material, descubierto por científicos rusos, los átomos están conectados en todas las direcciones, lo que lo hace el más duro: esto se llama polímero Sin embargo, para producir el fullerito tridimensional a nivel industrial, se necesita una presión de 130.000 atmósferas, como mínimo, que los equipos contemporáneos no pueden asegurar. Los investigadores rusos han encontrado una manera para ello: descubrieron que la adición de sulfuro de carbono a la mezcla básica antes de la síntesis permite crear el fullerito a una presión mucho más baja, 80.000 atmósferas. Además, este método no requiere temperaturas altas: es suficiente con la temperatura ambiente. El descubrimiento, publicado en la revista 'Carbon', permite producir este material a gran escala y abre una nueva dirección en los estudios de materiales, señalan los científicos.
El número de volcanes en erupción sigue en aumento y los científicos parece que no saben explicar por qué ocurre esto. En 2013, fuimos testigos de la mayor cantidad de erupciones volcánicas por todo el mundo en un mismo año y este aumento de la actividad volcánica ha continuado en 2014. En los últimos meses, hemos visto grandes volcanes rugiendo en Rusia, Perú, Hawai, la Isla de Reunión, Indonesia y Alaska. Según la publicación Volcano Discovery, hay 34 volcanes en erupción en todo el mundo en estos momentos de forma simultánea. Todas estas erupciones están expulsando grandes cantidades de polvo y cenizas a la atmósfera superior y eso podría explicar por qué muchas partes del planeta están experimentando un clima extrañamente frío en estos momentos. Si esta tendencia continúa, podríamos llegar a tener, en el peor de los casos, malas cosechas y hambrunas generalizadas por todo el mundo durante varios años. Y lo que hemos presenciado hasta ahora podría ser sólo el comienzo. Hay varios grandes volcanes en todo el mundo que preocupan a los científicos actualmente. Por ejemplo, observemos lo que está pasando en las Filipinas… El volcán Mayon, en la provincia de Albay, empieza a mostrar signos de alta actividad por lo que el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología declaró el “nivel de alerta 3″ la pasada noche del lunes 15 de septiembre. Volcán Mayon El “nivel de alerta 3″ es equivalente a una “alerta crítica” en el sistema de alerta de 5 niveles de la agencia. Esto significa que el volcán está mostrando una relativa alta actividad, que el magma se encuentra en el cráter y que una erupción es posible en cuestión de semanas. De hecho, cerca de 24000 personas ya han sido evacuadas de las poblaciones situadas en las inmediaciones del volcán. Pero aún más preocupante es el volcán Bardarbunga de Islandia. Es el sistema volcánico más grande de Islandia y una gran erupción podría llegar a tener efectos catastróficos… Existe una creciente amenaza de erupción en el volcán Barbandunga, que forma parte del sistema volcánico más grande de Islandia. Está situado en el centro del país, y su caldera de 10 kilómetros se encuentra a varios cientos de metros por debajo de Vatnajokull, el glaciar más grande de Europa por volumen. Los científicos se toman esta posible erupción muy en serio: hace unos 8.000 años, este leviatán volcánico provocó la mayor erupción de los últimos 10.000 años De hecho, los científicos afirman que en los últimos 10.000 años, el Bardarbunga ha producido “más lava que cualquier otro volcán del planeta” Si llegamos a ser testigos de una erupción a escala completa del Bardarbunga, la cancelación de unos pocos miles de vuelos quizás fuera la más pequeña de nuestras preocupaciones. La verdad es que podemos vernos abocados al invierno más frío que hayamos vivido en el hemisferio norte. Es bien sabido que las erupciones volcánicas pueden hacer descender las temperaturas globales. De hecho, algunos teóricos del calentamiento global ya afirman que la actividad volcánica es la causante de que las temperaturas no hayan aumentado en los últimos años como ellos predecían… “En la última década, la cantidad de aerosol volcánico en la estratosfera ha aumentado, por lo que más cantidad de luz solar se ve reflejada de vuelta al espacio”, dijo el autor Benjamin Santer, científico del clima en el Laboratorio Nacional Laurence Livermore, en un comunicado de prensa. “Esto ha provocado un enfriamiento natural del planeta y ha compensado, en parte, el aumento de la temperatura en la superfície del planeta y en la atmósfera que deberíamos estar viendo a causa de la actividad humana” Pero si estallara con toda su potencia el volcán Bardarbunga, nos podríamos estar enfrentando a algo mucho peor que un simple “enfriamiento global”. En casos extremos, podríamos enfrentaremos a inviernos que parecerían interminables. Es algo que ya ha sucedido con anterioridad en la historia. La siguiente lista proviene de Wikipedia… Los efectos provocados por las erupciones volcánicas en los últimos inviernos resultan modestos, pero históricamente han tenido una influencia significativa. La explosión del Monte Pinatubo en 1991, un estratovolcán de Filipinas, provocó un enfriamiento de la temperatura global durante un período de entre 2 y 3 años. Erupción del Monte Pinatubo En 1883, la explosión de Krakatoa provocó efectos notables. Los cuatro años siguientes a la explosión fueron inusualmente fríos y el invierno de 1887-1888 incluyó ventiscas potentes. Se registraron nevadas Record en todo el mundo. En 1815, la erupción del Monte Tambora, un volcán de Indonesia, provocó heladas en pleno verano en el estado de Nueva York y nevadas en pleno junio en Nueva Inglaterra, Terranova y Labrador, en lo que llegó a ser conocido como el “año sin verano” de 1816. Un artículo escrito por Benjamin Franklin en 1783 culpó del verano inusualmente frío de 1783 al polvo volcánico procedente de Islandia, donde la erupción del volcán Laki había liberado enormes cantidades de dióxido de azufre, lo que provocó la muerte de gran parte de la ganadería de la isla y una hambruna catastrófica que mató a una cuarta parte de la población islandesa. Las temperaturas del hemisferio norte se redujeron alrededor de 1 ° C en el año siguiente a la erupción de Laki. En 1600, el volcán Huaynaputina en Perú entró en erupción. Los estudios realizados en anillos de árboles muestran que 1601 fue un año frío. Rusia sufrió su peor hambruna en el período 1601-1603. De 1600 a 1602, Suiza, Letonia y Estonia sufrieron inviernos excepcionalmente fríos. La cosecha de vino fue especialmente tardía en Francia en 1601 y en Perú y Alemania, la producción de vino directamente colapsó. Los melocotoneros florecieron tarde en China y el lago Suwa de Japón se congeló antes de tiempo Todo lo que hemos expuesto, a mucha gente le puede parecer algo anecdótico y ciertamente no es necesario ponerse en plan catastrofista ni exagerar. Pero la posibilidad de que la gran cantidad de erupciones volcánicas que estamos viendo provoquen un enfriamiento sustancial del planeta, es la mayor “amenaza climática” que estamos afrontando en este momento. La mayoría de personas los ven como algo lejano, casi exótico, pero los volcanes pueden jugar un papel importante en nuestro futuro inmediato.

Una investigación muestra que un grupo selecto de familias tiene control de las plazas privilegiadas en la sociedad británica (algo similar sucede en muchos países). Hace un par de años el movimiento Occupy popularizó el término 1% en referencia a la élite que manipula el mercado financiero y controla la mayoría de los gobiernos. Este grupo que representa un diminuto porcentaje de la población mundial acapara gran parte de la riqueza. En este tenor un estudio de la London School of Economics revela que las clases sociales británicas tienen casi nula movilidad (al menos en lo que respecta de escalar las más altas esferas), con alrededor de 30 familias postradas en lo más alto de la pirámide desde hace 800 años. “El estatus social se hereda incluso más que la altura”, escriben Gregory Clark y Neil Cummins. “Esta correlación no ha cambiado por siglos. La movilidad social en Inglaterra en el 2012 era casi igual que en tiempos preindustriales”. Los autores, que analizaron la reiteración de los apellidos de ciertas familias en las universidades de Oxbridge (Oxford y Cambridge) y otras instituciones privilegiadas, hablan de una “inmunidad a la intervención gubernamental”: pese a la educación universal, el surgimiento de políticas social-democráticas y demás movimientos y retóricas que aseguraban potenciar el sueño de la clase obrera de escalar socialmente, casi nadie logra morir más arriba de la pirámide y pasar este “gen” de riqueza. Un estudio anterior muestra una parálisis de la riqueza similar en Estados Unidos (el sueño americano es sólo una fantasía colectiva diseñada para mantener el statu quo). Otro estudio detectó que una red de sólo 147 compañías estrechamente unidas controlan más del 40% del valor económico del mundo.