kryfas
Usuario (Perú)
Sin querer haces aquello que más te hiere, sufres una y mil veces la misma pena por culpa de ese, tu maldito orgullo; eres para todos aquella mujer fuerte y decidida, aquella que sólo vive para ser feliz y hacer feliz a los que te rodean, te encargaste muy bien de esconder aquella figura de ternura bajo ese manto al que llamas diversión. Bajo ese rostro de fortaleza que hoy muestras, se esconde la mujer más dulce del planeta, que sólo un hombre pudo conocer y que, al ser mal tratada, decidió esconderse. Despertaste esta mañana, soñando con aquello que quieres alcanzar, tu meta más próxima, culminar tu carrera, después de todo un segundo título profesional se verá muy bien en tu pared, te hace sentir realizada - claro, es lo que pretendes demostrar - Pues estudiaste durante toda tu vida, mientras tus amigas se enamoraban, creyendo que de esa manera estarías, también, preparada para el amor. Al despertar viste el día nublado, pues junio te trae lo que más deseas: invierno y soledad, los ingredientes secretos para tu inspiración. Sonríes sin razón mientras saboreas tu café, a pesar de lo mucho que te conozco, no sé si es felicidad, o es una fingida sonrisa que pretende ocultar tu dolor, pues sin querer, volviste a pensarlo y toda tu entereza comenzó a desbaratarse. Ves por la ventana fuertes gotas caer, esperabas que llueva, ¿verdad? Y es por eso que sales ahora; pues, como siempre, crees que la lluvia cubrirá las lágrimas de tu rostro mientras deambulas por las calles solitarias del viejo suburbio, aquel que vio nacer hace un tiempo el amor, y el mismo que lo vio morir. Después de aquella ingrata experiencia creías que sería el fin. Pero te convenciste a ti misma que ese sufrimiento no duraría. Mientras caminas, sin pensarlo si quiera, encuentras a Earnest, tu amigo de toda la vida y quien aún guarda la esperanza de ser más que aquello. Lo miras y sonríes, que buena actriz eres, él ni siquiera ha notado tus lágrimas. Cortésmente te ofrece un paraguas, el cual rechazas pues le dices que lo tuyo es el aire libre y disfrutar de la lluvia en todo su esplendor. Eres muy astuta, sabes que de esa manera no notará tus lágrimas. Te repones, dándote ánimos desde lo más hondo de tu ser, si no has caído antes, ésta no será la primera vez -te dices a ti misma- Ocultas tu sufrimiento contándole tus nuevos planes, mientras él en un denodado esfuerzo, trata de invitarte a salir. Tú sólo puedes verlo como aquel chiquillo, que aun siendo mayor que tú, no ha conocido el dolor ni otro amor que no hayas sido tú, por ello piensas que no ha vivido. Él es un tipo de aquellos que sólo puede ser amigo de una mujer como tú, y así es como lo verás siempre. De repente unas ganas inmensas de desahogarte te invitan a contarle lo que te sucede, pero la voz de tu conciencia y tu vasta inteligencia repiten en tu cabeza: "Si no deseas que se hable de tu vida privada... No la hagas pública, olvídate de contar tus cosas a todo mundo". Entonces reflexionas y sólo caminas en silencio. Al llegar a casa despides a Earnest, bajo la excusa que tienes que trabajar. No sé si él te cree o realmente te entiende, pero se va. Bianca, eres una mujer muy divertida para todos, pero muy triste para ti, cuidado con eso pequeña, no hay pena más grande que la de un corazón solitario. El día termina y por la mañana te espera uno nuevo cargado de trabajo y estudio - me olvidaré todo al despertar - te dices a ti misma, creyendo que eso es suficiente para calmar tu afligido corazón. Cierra los ojos mi bien, hoy no fue un buen día, ahora, duerme. ... Ya amaneció, y creíste que hoy todo sería mejor, sin embargo el recuerdo de tu amado te ha perseguido durante el día, no se ha desvanecido. Endulzas un café mientras contemplas viejas fotografías, aquellas que debiste quemar hacer mucho. Sin pensarlo más, decides abordar el auto y partir hacia el puente, quieres ponerle fin a tu sufrimiento, quieres acabar con tus penas. Mientras conduces las lágrimas recorren tus mejillas, tu vista se nubla, pero qué importa ya, al fin y al cabo ya no quieres continuar, hundes el pie en el acelerador, pues quieres llegar cuanto antes. Bajas del auto y sin cerrar la puerta te diriges al puente, avanzas tristemente y con la mirada perdida; tu estrujado corazón te pide calma, tus nervios intentan hacerte una mala jugada, entonces caes desesperada y nadie puede ayudarte, te arrastras y sonríes, sonríes porque es lo único que tu rostro aprendió a hacer cada vez que sentía dolor, tus prendas ya están rasgadas y el cielo al fin se compadece de ti, enviando una tormenta, llora contigo. Estás en el puente, y el agua se ve tan inquieta, sientes que te llama. Estás a punto de saltar al lago, piensas en él y en tus fracasos, aquellos que siempre ocultaste bajo esa ficta sonrisa. Abres los brazos y saltas; rendida, sin fuerzas, sabes que al caer, todo habrá terminado. Ya estás dormida cariño, nadie podrá hacerte daño.
(No pretende ser un texto motivacional, es sólo una experiencia hecha lectura, que comparto con ustedes. Espero lo disfruten) Siempre nos hemos referido al ciclo de la vida con “nacer, crecer, reproducir y morir”; ciclo natural que cumple todo ser vivo, pero, al ser los humanos los únicos seres superiores ¿no deberíamos merecer más? Al hablar sobre el “Verdadero Ciclo de la Vida”, pretendo enfocarme en la razón por la que hemos nacido, hemos vencido obstáculos, soportado penurias y aún seguimos vivos. Es hora de que te des cuenta que no existes sólo por existir, sino que tu permanencia aquí tiene un fin, un propósito, un objetivo, y ese es tu propia felicidad, el disfrutar de la vida, de lo bueno que es y de lo que puede ofrecernos. Siempre escucho que muchas personas decir: “la vida es injusta, luché tanto para conseguir lo que quería y no pude”, bueno al escuchar esto amablemente les sonrío y les pregunto: “¿hiciste lo suficiente?”, tras meditar un momento responden diciéndome: “creo que pude haber hecho más”. En realidad la vida es muy justa, siempre nos da lo que nos merecemos, si nos preparamos para hacer bien las cosas y tomamos buenas decisiones, la vida nos dará buenos resultados. Pongámonos a pensar en una semilla, para que una semilla se convierta en un robusto árbol necesitará tierra fértil, luz del sol, abundante agua, mucha paciencia y cuidado; si sólo le faltara uno de los requisitos mencionados no obtendrás el resultado deseado (un árbol robusto). Aplicar el mismo sentido a la vida nos llevará a la conclusión de que justa, pues lo que sembramos cosecharemos, por tal motivo <esfuérzate>, todo depende de ti. Si ya hemos nacido, hemos crecido no nos sentemos a esperar a ver qué pasa luego, hagamos que nuestro ciclo de vida no concluya simplemente en la muerte. Busca el triunfo, crea tu propio éxito, puedes hacerlo que nada podrá detenerte. Cuando hablamos de triunfo, según RAE nos referimos a tener éxito, pero el éxito no crece en los árboles, ni cae del cielo; sin embargo es algo que está al alcance de todos. El Éxito es la satisfacción de metas logradas, es un conjunto de sensaciones producen satisfacción y felicidad, y que provoca movimientos masivos de personas que buscan la superación en ellos mismos, sin dañar a otros. Los Pilares del Éxito Oscar Wilde decía que “la enseñanza es buena, pero lamentablemente las cosas más importantes no se pueden enseñar”, queriendo decir con esto que siendo el Éxito una de las cosas más importantes, debemos aprenderla por si mismos. Pues en realidad no existe un libro ni receta para el Éxito, porque es algo que uno mismo debe aprender a conseguir, sin embargo hay cinco puntos que debemos tener en cuenta: 1.- Quiérete como eres Muchas personas, no se sienten completas ni contentas con lo que les ha tocado venir al mundo, sea por su físico, por su intelecto, por su carácter, etc. Es preocupante la cantidad de defectos que se encuentran, sin embargo, consideran que sus virtudes son ínfimas, y que para sentirse mejor consigo mismo buscan sacrificarse por otros, porque esperan que otros les digan: “eres una buena persona”, debido a que ellos no son capaces de decírselo. ¿Te has puesto a pensar cuánto vales?, ¿te gusta tu vida?, ¿te quieres?, espero que a todas estas preguntas hayas podido responder afirmativamente, de lo contrario estás en un serio problema. Me gustaría que pienses en cada pregunta, una conlleva a la otra, pero detente en la tercera. ¿Te quieres?, es fundamental desarrollar el amor por sí mismo, que no es lo mismo que autoestima (porque todo el mundo lo tiene), el amor por sí mismo es algo superior, es saber que si estás en este mundo es porque tienes un propósito, un reto, y ése es ser feliz, porque desde que fuiste una célula luchaste por ese propósito, a lo largo de tu vida sorteaste tantos peligros como estrellas en el cielo, porque eres superior a alguien, porque sabes que no conoces los límites de tu voluntad, porque sabes que si deseas realmente algo, lo podrás conseguir. Si Ud. tiene tantas cosas positivas, ¿por qué no quererse?, ¿qué es lo que le detiene?, lo que los demás piensen está bien mientras no interfiera en nuestro propósito. Sólo si puedes quererte podrás querer a tus amigos, a tus familiares, etc. Si fuiste creado a la imagen y semejanza de Dios, quiere decir que tienes capacidades ilimitadas, por tal motivo no defraudes a tu creador y dale el mejor trato su trabajo. 2.- Elige tu felicidad Siempre caminé buscando la felicidad, hasta que miré bajo mis pies y vi que la felicidad no estaba en el lugar al que iba, la felicidad era el camino. La felicidad no es una persona, no es tu novia o novio, ni tu amigo, ni tus padres, no está en una persona que no seas tú, y eso es porque tú eres capaz de crear felicidad. Felicidad es esa energía interna que produce satisfacción en el ser humano, debe ser un estado natural, aunque no todos piensen lo mismo, pues su estado de insatisfacción es tal que no logran valorar la felicidad que llevan, que comparten y que reciben de su entorno; al mencionar que debe ser un estado natural, me refiero a que no se necesita una razón concreta para ser feliz, a diferencia del odio y la tristeza que siempre necesitarán alguna razón para aparecer, y es por eso que si no tienes motivos para estar enojado o triste, deberías estar feliz. 3.- Disfruta haciendo lo que más te gusta. Elige siempre lo que quieres hacer, teniendo cuidado de no perjudicar a los demás. Para tener éxito en un trabajo a realizar, éste debe gustarte, porque de esta manera tendrás más empeño y cuidado en hacerlo, recuerda que el éxito de ese trabajo no sólo es el impacto que tiene sobre los demás, sino también el que tiene en ti mismo. Nunca dejes que los demás elijan por ti, porque ellos no superarán los retos ni disfrutaran los resultados de lo que tú hagas, el beneficiado directo serás tú, ahí radica la importancia de tu elección. Hacer lo que más te guste, es a veces confundido con el libertinaje, siempre nos vemos limitados por una falsa moral, o por el qué dirán, por personas que nos dirán que eso no es lo correcto, frases como: “ese chico o chica no es para ti, en ese trabajo no ganarás lo suficiente, o esa carrera profesional no es muy provechosa”, y así habrá siempre personas que intenten que declinemos de las decisiones tomadas, es por eso que tu primer reto a vencer es lo que dicen los demás y tu mejor arma será disfrutar lo que hagas. 4.- Busca conocimientos adquiridos - experiencia Todos conocemos el adagio popular “dime con quien andas y te diré quien eres”, pero si lo llevamos a un punto más objetivo, podríamos decir “dime con quien andas y te sabré qué conocimientos has adquirido”. El éxito lo construyes tú mismo, sin embargo necesitarás materiales fundamentales como el conocimiento y experiencia de aquellos que pudieron conseguirlo, ellos no podrán darnos un receta (porque no existe alguna para el éxito) sin embargo nos darán alcances y consejos que podremos aprovechar para lograr nuestro objetivo, busca a las personas que han logrado triunfar y observa su historia, así verás los obstáculos que tuvieron que vencer para llegar a donde están. Con esto en mente, y al ver que él lo consiguió, te darás cuenta de que tú también podrás conseguirlo. Reformulando nuevamente el adagio popular, si caminas con personas de éxito, tu éxito estará cada vez más cerca de ti. La vida es más que un simple ciclo que termina en muerte, porque cuando la persona triunfó, su vida continúa en las obras que realizó, es por eso que hoy conocemos a Picasso, Darwin, Einstein, etc. Estamos aquí y hemos nacido buscando sobrevivir desde el primer día de vida, asiéndonos al lecho materno para alimentarnos y protegernos de los males externos; crecemos con el deseo de ser cada vez mejores y así logramos superar los obstáculos que se nos presentan y es aquí donde se toma la decisión de simplemente esperar lo que venga o triunfar. El que elige morir sólo espera la muerte sin ponerse metas personales, esperando que las cosas pasen porque cree que así deben pasar, por otro lado el que decide triunfar sabrá que el solo hecho de existir no lo es todo, buscará su felicidad y tomará decisiones en pro de su beneficio, buscará siempre una mejor calidad de vida para él y los suyos, y que su nombre perdure por generaciones ensalzando no sólo su orgullo sino el de sus descendientes. Disfruta de tu Éxito, y ponte nuevas metas, disfruta de tu vida sin angustiarte ni preocuparte por cosas tan pequeñas e insignificantes, porque si pasas tu vida angustiado por todas las cosas malas que pueden pasar, te perderás de todas las cosas buenas que sí pasarán.