kikolapersona
Usuario (España)
He aquí un creepypasta de mi invención: Esto me sucedió, hace 15 años, cuando todavía era una persona normal y corriente. Vivía placidamente en mi ciudad, y trabajaba para una tienda de ordenadores. Yo era el que atendía las reclamaciones de los clientes. Eran las 5 de la tarde cuando entró ese cliente. Venía encorvado, y vociferando, y traía un portatil en una funda. lo puso sobre el mostrador. Me dijo que el portátil estaba defectuoso, que no podía encenderse. Abrí la funda para verlo. Era de última generación, estaba nuevo y limpio. El cliente se fué con su peculiar andar por la puerta me dijo, que le llamase cuando estuviese listo y me dió su número de teléfono. Yo me quedé extrañado, pensé que sería un error de fábrica, ya que el portatil no parecía haber recibido ningún golpe o algún accidente similar. Instintivamente, aun sabiendo que no se iba a prender, le di al botón de encendido. La primera vez no pasó nada. La segunda vez que le dí oí que el ventilador del portátil se encendió. Me resultó extraño. Le dí otra vez, y se encendieron las luces del teclado. Era la cosa más rara que vi en mi vida, un ordenador que se encendía por partes. A la sexta vez que le di al botón, la pantalla se encendió y dio un pantallazo en blanco. El pantallazo me provocó un ataque de epilepsia, y me desmayé en el suelo. Me desperté. Eran las 2 de la noche, y la tienda estaba cerrada. el portatil seguía en el mismo sitio, apagado. Pensé que era hora de volver a casa y dormir. Cuando llegué, no había nadie. Ni mi novia, ni mis amigos. Yo pensé que se habían ido de fiesta, pero era extraño, ya que mañana tendrían que ir a trabajar. Cuando fui a mi cuarto, vi escrito en una ventana, manchada de sangre: "Si quieres recuperarlos, llámame". Aterrorizado, me dió un ataque de ansiedad, pero conseguí llegar hasta el inhalador. Cuando me calmé, fui a la tienda, donde había dejado el número del señor que vino a visitarme. Eran las 3:38 de la noche. Abrí la tienda, y todo estaba como lo dejé. Agarré el número del viejo y lo llamé: "Hola?" Se escuchó la voz de un anciano. Yo dije: "Quiero recuperarlos." Entonces él me dijo: "Has conseguido repararlo?" Le dije que no, y el me respondió: "Hasta que no lo hayas reparado no se te ocurra volver a llamar, gusano." Entonces me colgó sin que yo pudiese responderle. Me apresuré a encender el portátil. Le di al botón. Cuando lo presioné sentí un pinchazo de dolor en el dedo, como si me clavaran una aguja. Se oyó el ventilador. Le debía de dar 5 veces más, y a cada vez que le daba sentía pinchazos más agudos y dolorosos en la mano y en el brazo. Cuando le di la sexta vez, del teclado del portatíl comenzó a brotar sangre, como si de una pesadilla se tratase. Aterrorizado, vi que la pantalla se prendía, esta vez dio un pantallazo rosado, y se quedó apagado. Yo me sentí frustrado, y lo golpeé con todas mis fuerzas, pero no se rompió. Me decidí a darle otra vez al botón. Sentí un dolor inimaginable que recorría mi cuerpo. Pero tenía que seguir. Agarré todo mi coraje y mi fuerza de voluntad y le seguí presionando. El dolor casi me hizo desmayar, la sexta vez que lo pulsé sentí como me tronaban los huesos y la sangre de mis venas se removía de manera tal que las rompía. Y allí, ensangrentado, esperé a que se encendiese. Del teclado brotó tanta sangre que no me era posible ver las teclas, y la pantalla dió un chispazo rojo. Se prendió como un portátil normal. Había un usuario que no tenía contraseña. Le dí, el escritorio estaba todo normal. Sin embargo, había un archivo de video, que tenía de nombre "Demasiado tarde, ya no puedes recuperarlos". Temiéndome lo peor, lo abrí. En él se mostraban a mis amigos y a mi novia, desnudos, enganchados con cadenas y ensangrentados, gimiendo de dolor. Al cabo de un rato, después de ser torturados eran atravesados por una enorme cuchilla. Él lloró desconsoladamente, y se quedó ahí, sentado, mientras se desangraba. Lo último que recuerdo antes de morir, es a ese hombre, cogiendo su portátil y dándome las gracias con una sonrisa...