kemandito
Usuario (Argentina)
Estudios: Es un informático y político argentino. Estudió Licenciatura en Sistemas y cursó un máster en Administración de Empresas en la Escuela Kellogg (Estados Unidos). Absolutamente nada que se relacione con la educación. Es un ministro que se formó en el mundo de los negocios. Como ministro de educación del Gobierno de la Ciudad En la educación pública, pese al déficit de vacantes, se ordenó el cierre de 221 cursos en todos los niveles: afectando a 144 cursos de nivel primario, 52 de nivel medio y 25 de escuelas técnicas. Puso en marcha el Plan Sarmiento, anunciado a comienzos de 2010, con el fin de dar computadoras portátiles a 160 mil alumnos y 16 mil docentes.13 Actualmente se investigan sobreprecios en la compra de estas computadoras; el gobierno porteño pagó unos 274 millones de dólares, lo que significaría unos 185 millones de dólares de sobreprecio, según afirmó Ariel Garbarz, experto en informática y perito judicial: los sobreprecios serían del 285 por ciento. A comienzos del 2014 implementó un sistema de inscripción en línea en las escuelas de la ciudad que resultó ineficaz; el 3 de febrero afirmó que su renuncia estaba a disposición de Mauricio Macri tras reconocer su error por los 9000 niños del nivel inicial que quedaron sin vacantes en las escuelas públicas de la Ciudad. Panamá Papers En 2016 a raíz de la filtración informativa en medios de prensa de documentos confidenciales de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca conforme la cual existió el ocultamiento de propiedades de empresas, activos, ganancias, Esteban Bullrich se vió involucrado en dicho escándalo al aparecer junto a otros políticos como Mauricio Macri, Jorge Macri, Néstor Grindetti, Darío Lopérfido y Gustavo Arribas
El siguiente texto es un fragmento de un escrito de Roberto Arlt. Ciencias ocultas de la Ciudad de Buenos Aires, es una de sus primeras producciones que solo está publicada en las obras completas de Losada. En este texto Arlt relata cómo conoce al Astròlogo, celebre personaje de Los siete locos. Yo mismo durante bastante tiempo creí que se había perdido. en el caso de que a alguien le interes el texto me lo pide y veo como lo subo. Lucas La Logia Teosófica Fui presentado a la logia Vi-Dharma. Imaginaba, desconociéndola con religiosa unción, la austeridad, lo hiératico de aquel ambiente, mi espíritu ansioso de una superior idealidad que lo elevara por sobre las terrenas miserias, se complacía en sentirse conducido como los antiguos iniciados, por un hierofante, que dándole el ósculo de la paz, le lavara de toda mancha, para que se sintiera digno de sentarse junto a los inmortales. Suponía hombres purificados y sabios, buenos y humildes hasta donde la mansedumbre no es indignidad, creyendo que en sus palabras vibraría no sé qué divina premisa de vida mejor.Me conducirían hacia Palas Tritogenia por el sendero de la eternidad, por el camino de la gnosis, de la eterna sabiduría, la muy buscada, la muy querida. Y enternecido por mis propias reflexiones decíame: "soy el hermano menor", contemplando en ese período de expectación para mí inolvidable, pleno de una mística emoción, la ternura que palpitaba en los racimos de la vida. Estas alucinaciones que a veces son imperativas, en muchos casos conducen al crimen, tanto que los doctores Kraff-Ebing (citados por Ingenieros), al dividir los actos delictuosos en los melancólicos dan tres causas que son: sentimientos dolorosos, períodos de ansiedad y fenómenos alucinatorios, y estos pueden provenir, según Griesinger, a causa de un profundo agotamiento de espíritu o de cuerpo. Había desaparecido ese desequilibrio, suplantado por una paulatina serenidad que soplaba sobre mi frente todos los religiocismos despreciados, todas las emociones de un gran Evangelio humano, en cuyas páginas brotaran gloriosas como los fioretti de San Francisco de Asís, los sueños de una raza, cuya savia fuera la que nutre de tintas a las rosas. Fue rudo mi desengaño. En lugar de todo lo que había soñado, idealizado, descubrí lo bajo y lo triste, lo vulgar y lo mezquino. Ya en mis vagancias había tenido ocasión de conocer muchas vilezas; conocía el hastío y la maledicencia que rumia en las reuniones de los periodiquines de parroquia, donde al decir de Lorrain, se presencia la "ignominia de los queridos compañeros", mas encontrar fundidos todos los defectos en el ambiente de una logia, de un centro de Ciencia Divina, eso me desconcertó. Perdí la recuperada pureza, y entonces libre de todo prejuicio, afecto, o interés, consideré fríamente esa colectividad extraña. Reconocí que un pseudo espiritualismo, no excluía de esos que se consideraban superiores, el desprecio, el orgullo y la hipocresía. Recordé la Santa Sabiduría y la Santa Pureza de la Bizancio de Lombard, y díjeme: Hablemos a los "verdes", al pueblo que sueña y busca la verdad, de esos cenáculos dc aristócratas del espíritu. Me pregunté "¿Dónde se practican esos principios bases de la logia, la fraternidad, la sinceridad, la tolerancia de creencia y el sentimiento de humanidad sin distinción de raza o de sexo?" Entonces un teósofo, díjome, aludiendo a mi asombro: "Usted es muy niño." Tenía razón. Y pude comprobar en el trascurso de dos años, que reinaba allí, como en toda reunión de individuos que se unen tácitamente para un mismo fin, una armonía que sólo puede ser sometida por un medio: infranqueabilidad a todo lo que se juzga nuevo e innovador, sentándose para ello dogmas irrisorios, prevenciones absurdas, o asumiendo actitudes dignas de todo desprecio. Quien tratara de discutir un postulado de ciencias ocultas sería mal visto, porque existe una manifiesta hostilidad a lo que se considera un desacuerdo con las ideas dominantes de la logia, que es: respeto por todo lo emanado de los libros que la dirección central escribe de acuerdo con un fanático entendimiento de teosofía, magia, etc., etcétera. Después la vanidad adunada a la pedantería, los intereses comunes subordinados a las pasiones particulares, la sabiduría de los astrólogos logreros, y la dudosa honradez de ciertas mujeres equívocas. Esto no exento de groseras burlas para los espiritualistas panteístas, existiendo un desprecio absoluto por la ciencia, poniéndose en solfa a Comte, tratándose de degenerado a Nietzsche, y saboreándose el negativo idealismo de Schopenhauer. Sólo en un sanhedrín de la Edad Media pudiérase encontrar tal obsecación e hipocresía. En efecto, siendo la base de la S. T. la Doctrina Secreta6 de la Sra. Blavatski, producto de la revelación de los mahatmas7 a la autora, según se atestigua, por haber alcanzado el grado de chela8 en ulteriores encarnaciones hay que admitir si no se discute lo enunciado en su obra, que todo lo establecido es una verdad divina. Ahora bien, como Papus prueba que hay contradicciones fundamentales, aceptar sin distinción de ningún género sus conclusiones, es caer irremisiblemente en la locura o en la inconciencia. Si se discuten ciertos principios, se discute su infalibilidad de clarividente y en ese caso el sistema se desquicia o se produce un cisma. Mas como estos dos extremos son hábilmente salvados ya con interpretaciones que no tienen más valor por su carácter que el que se puede conceder a una interpretación, o por un premeditado silencio en torno de ella, caemos siempre inevitablemente en la simulación de parte de los inteligentes e ignorancia en lo que toca a los neófitos. Otro de los aspectos de esa corrupción interna, es la inmoralidad que merece los reproches más duros y acerbos, porque ella destruye toda finalidad de perfección que pueda animar a uno de sus miembros. En efecto, de acuerdo con los estatutos la entrada de mujeres, ya como socias, ya como oyentes no es prohibida. Lógico es suponer a lo que una promiscuidad de esa índole ha de conducir, porque haciéndose sociabilidad, la galantería suplanta la gravedad, y luego la galantería degenera.9 Roberto Arlt 6 Dicha obra se divide en tres volúmenes, que son: Cosmogénesis, Antropogénesis y Magia. 7 Entidades espirituales que sólo los muy evolucionados espiritualmente pueden percibir. 8 Maestra esotérica en un grado inferior. 9 Téngase en cuenta que lo aquí expuesto, no es una acusación vaga, sino una serie de realidades que en caso de controversia puedo probar valiéndome de testigos teósofos. 10 Véase Diccionario Enciclopédico.