kashira
Usuario (Perú)
Técnicas para la adquisición y mantenimiento de conductas adecuadas a. Reforzamiento positivo El reforzamiento positivo es un procedimiento mediante el cual se le presenta al sujeto un estímulo que le gusta o le interesa inmediatamente después de la realización de la conducta (presentación contingente). Con esto se consigue aumentar la probabilidad de que la conducta vuelva a ocurrir. El estímulo o situación apetitiva que se pone en juego en este proceso se conoce como reforzador positivo (Méndez y otros, 2001). Cuando se descubre un reforzador positivo para un individuo (por ejemplo, un caramelo para un niño), podemos utilizarlo en otras situaciones. A pesar de ello, no deberíamos abusar de un solo reforzador positivo ya que podríamos caer en la saciedad. Ejemplo: Tu hijo pequeño de 4 años no quiere comerse lo que hay en el plato. Tiene verduras de primero y no le gustan, como suele pasar con muchos niños pequeños. Pero tú sabes que a tu hijo le encantan las natillas de postre… ¿Cuál sería una conducta inteligente a seguir para conseguir lo que quieres, que en este caso es que se coma la cena? Una opción sería: “Está bien vamos a negociarlo. Si tú te comes, al menos, la mitad del plato de verduras, de postre te dejo tomarte unas gaseosa en vez del plátano que te había preparado. ¿Qué te parece?” b. Sistema de economía de fichas Los reforzadores que se usan son fichas que después se intercambiarán por algo que al sujeto le guste. Para eliminar la conducta indeseable se hará a través de la pérdida de las mismas en primer lugar se deben dejar claros los objetivos que se van a trabajar, así como los premios a los que se podrá acceder mediante la realización de conductas específicas, y fijación de “precios en fichas” para cada uno de ellos. Ejemplo: Vamos a ir dándole a los alumnos fichas cada vez que ellos respondan las preguntas que hace la maestra, como también toda acción buena que hagan; pero cada vez que ellos realicen travesuras o pegen a sus compañeros se les quitará una ficha, al finalizar la semana se les dará premio solo a aquellos niños que están con todas sus fichas completas. c. Moldeamiento o aprendizaje por aproximaciones sucesivas El moldeamiento consiste en el reforzamiento sistemático de las aproximaciones sucesivas a la conducta terminal y la extinción de las aproximaciones anteriores. Puesto que la conducta tiene una nula probabilidad de aparición, no es posible incrementar su frecuencia simplemente esperando a que suceda; el terapeuta ha de ir reforzando una respuesta que se da con frecuencia mayor a cero y que se parece, al menos vagamente, a la respuesta final deseada. Cuando esta respuesta inicial se da con una alta frecuencia, el terapeuta deja de reforzarla y comienza a reforzar una conducta más cercana a la final deseada. De este modo, la respuesta final se configura paulatinamente mediante el refuerzo de aproximaciones sucesivas. Ejemplo: El caso que vamos a tratar es el de un niño de 6 años y 8 meses que se ha quedado retrasado en el colegio en la tarea de recortar con tijeras; no sabe. Acuerdan que la conducta que desean instaurar en el niño es que aprenda a recortar correctamente con tijeras figuras complejas como círculos y semicírculos. Para conseguirlo el psicólogo le explica al profesor que necesita conocer las prioridades y los gustos del niño con el fin de emplear esos objetos o conductas predilectas como reforzadores. Sociales: halagos verbales, ánimos, enhorabuenas: en programa de refuerzo contingente y continuo, es decir, el sujeto recibe siempre e inmediatamente después de realizar bien la conducta, el refuerzo. Calendarización del programa: 1ª Semana: Rellenar una hoja de pedazos de papel de revista, recortados con sus propias manos. 2ª y 3ª Semana: Se limita el espacio de la hoja donde se deben pegar trozos de papel también cortados a mano. 4ª Semana: Experimentar con tijeras cortando unas hojas por la mitad. 5ª y 6ª Semanas: Debe recortar siguiendo las líneas punteadas. 7ª y 8ª Semanas: Recortar figuras de líneas rectas (como cubos y triángulos). 9ª y 10ª Semanas: Recortar figuras complejas, para terminar con recorte de líneas curvas, tales como círculos o medias lunas. *El maestro como educador posiblemente sabrá cuando es el momento de cambiar la tarea al niño porque la actual ya está perfectamente establecida, pero por si apareciese alguna duda, consideramos que la cantidad de respuestas correctas emitidas para pasar de una tarea a otra más parecida a la conducta meta será de 4 sobre 6. Por último le explicamos al profesor que es muy importante reforzar positivamente las tareas que se realicen bien, al tiempo que a medida que avanzamos hacia conductas más parecidas a la meta se debe extinguir el refuerzo de tareas ya superadas por el niño. d. Modelado El moldeamiento es una técnica mediante la cual se adquieren conductas ausentes o presentes muy vagamente en el repertorio conductual del sujeto (Méndez y Olivares, 2001). Consiste en reforzar consistentemente conductas semejantes a la conducta que pretendemos que el sujeto adquiera y eliminar mediante extinción aquellas que se alejan de la conducta deseada. EJEMPLO: Cuando un niño produce los primeros balbuceos es reforzado por sus padres, pero cuando produce las primeras sílabas ya no le refuerzan el balbuceo sino lo último. Lo mismo ocurre cuando pronuncian las primeras palabras. De esta manera, mediante el refuerzo diferencial los padres van reforzando aquellas conductas que cada vez se parecen más a la conducta deseada (hablar), pero no las anteriores. e. Contrato de conductas Se denominan también contratos de contingencias. Consisten en un acuerdo escrito entre las partes afectadas (padres- hijos, profesor- alumno…) establecido en torno a una negociación previa y que sea reflejo de este acuerdo negociado. Con este contrato se regulan las conductas y las consecuencias que el alumno debe realizar y obtener. Esta indicado para aquellos alumnos a los que se les supone cierta indicado para aquellos alumnos a los que se les supone cierta capacidad de responsabilidad en su comportamiento. No suele ser efectivo en alumnos pequeños o con escasa capacidad comprensiva Una de las principales ventajas que posee esta técnica es la claridad y objetividad con que se establecen las contingencias individuales; el alumno sabe en todo momento cuáles son las consecuencias de realizar o no determinadas conductas de modo que se eliminan efectos negativos como la hostilidad recíproca. f. Principio de Premanck El denominado principio de premack constituye una modalidad de reforzamiento positivo y consiste en administrar como consecuencia una conducta de alta tasa de ocurrencia a otra de menor tasa y que queremos aumentar su frecuencia. En este caso, las conductas que el niño o niña realiza voluntariamente se utilizan como reforzadores positivos (refuerzo de actividad) para fortalecer otras conductas que queremos desarrollar pero que tienen menor frecuencia de aparición. Algunos ejemplos del principio de premack son: - Después de realizar 5 operaciones de sumas y restas (conducta de baja frecuencia) el/la niño/a puede dedicar un tiempo establecido a una actividad muy habitual en él (colorear o modelar con plastilina). - Después de permanece atento a la actividad propuesta (realización de unos ejercicios de Lengua durante el tiempo establecido) a continuación puede dedicar un tiempo a trabajar con recortables (conducta de lata frecuencia o reforzador de actividad). TÉCNICAS PARA DISMINUIR CONDUCTAS INADECUADAS a. Extinción En la Extinción, una conducta deja de emitirse porque deja de producirse una consecuencia reforzante. La Extinción produce algunos efectos importantes: a) En un primer momento la conducta que se pretende extinguir aumenta su frecuencia (estallido de extinción) b) Asimismo, en las primeras fases de la Extinción se pueden producir reacciones emocionales (llantos, quejas....) y agresivas (gritos, patadas), lo que se denomina agresión inducida por la extinción. c) Una vez extinguida la conducta puede producirse una recuperación espontánea. La Extinción es una técnica que produce resultados duraderos sin efectos secundarios negativos, aunque es un procedimiento más lento, sobre todo si la conducta ha sido reforzada anteriormente de manera intermitente. Este procedimiento no debe aplicarse si: -Se pretende una reducción rápida de la conducta -Se trata de una conducta peligrosa para el sujeto o los demás. -Hay otros reforzadores que mantienen la conducta (así, de nada serviría ignorar una conducta que está siendo reforzada además por la atención de otras personas). La Extinción es más eficaz si se combina con el reforzamiento de otra conducta incompatible. Ejemplo: Este tipo de técnica se utiliza cuando se quiere extinguir una conducta en el alumno, evitando reforzar toda acción que se quiere extinguir podría ser dándole poca importancia a la acción, como por ejemplo subirse a la mesa, no mostrarle importancia hasta que el niño se baje de ella, y poco a poco ir extinguiéndola. b. Tiempo fuera Esta técnica, consiste en suspender o retirar al sujeto por un tiempo "x" de la situación en la cual manifiesta conductas indeseables. Ejemplo: “si el niño tira arena a sus amigos, la madre dice ¡eso no se hace! o ¡no se tira arena! y le sienta un rato a su lado. Durante ese tiempo no se le dirige la palabra al niño, ni se le echa la bronca durante y después del periodo de aislamiento. Luego se da opción a seguir jugando”. c. Costo de respuesta El Coste de respuesta es una técnica de eliminación de conductas inadecuadas, para lo que se quita un reforzador positivo después de emitirse éstas. Esta técnica se utiliza sobre todo en un sistema de economía de fichas. Un ejemplo actual de esta técnica es el denominado carné por puntos, en el que se retiran puntos por conducción inadecuada. Lógicamente, el sujeto debe tener reforzadores disponibles y hay que procurar que no pierda todos los reforzadores y menos aún que quede "en bancarrota", ya que a partir de entonces emitir la conducta inadecuada no le costaría nada. Así, por ejemplo, sería más efectivo quitar minutos de recreo por mal comportamiento en clase, que dejar al alumno sin recreo durante una semana. d. El Castigo Es una de las técnicas para eliminar conductas problemáticas que tiene mayor frecuencia de utilización en contextos sociales (Pinillos, 1979). Consiste en aplicar al sujeto una estimulación aversiva o desagradable como consecuencia de haber realizado una conducta no deseable y que se pretende eliminar. El castigo reduce la probabilidad de que la conducta vuelva a aparecer, aunque existen castigos que llegan a perder su eficacia y pueden incluso reforzarla. El castigo puede ser eficaz a corto plazo pero no es suficiente por sí solo como técnica, ya que no propone un modelo alternativo de conducta deseable. Algunas de las pautas a tener en cuenta en la aplicación del castigo son: - El castigo debería utilizarse solo en el caso de que otras técnicas de reforzamiento no hayan sido eficaces. - Si se aplica este, debe ser inmediato y proporcionado a la naturaleza de la infracción producida. - Debe valorarse el mal o costo producido por la conducta problemática y el costo que puede ocasionar la aplicación del castigo. - Si se castiga debe mostrarse cuál es la conducta incompatible y, a su vez, que esperamos que realice el/la niño/a. - La aplicación del castigo no debe conllevar una alteración emocional del profesor (enfado, ira, excitación,...) - No es aconsejable utilizar como castigo (consecuencia negativa) tareas escolares (copias, más deberes,...) puesto que se corre el riesgo de asociar la tarea como algo desagradable.