juan_monse
Usuario (Argentina)
aqui les traigo una pequeña demostracion de los grandes cambios efectuados por el hombre en nuestro planeta,que tarde o temprano nos llevaran a nuestra destruccion, aunque sea miren las fotos que realmente son impactantes, aqui el articulo: Una interesante aplicación de las imágenes satelitales es la de mostrarnos cómo el Hombre es capaz de modificar la fisonomía del planeta Tierra en un lapso de tiempo muy breve. Las fotografías de satélite que vemos a continuación ilustran los profundos cambios sufridos en nuestro mundo en menos de treinta años, debidos principalmente a la actividad humana y sus consecuencias. Los procesos naturales que modifican las características de nuestro planeta normalmente tardan varios miles de años en completarse, dando tiempo a la adaptación de las especies a las nuevas condiciones. En casos excepcionales, se producen ciertas catástrofes capaces de provocar extinciones masivas en grandes áreas. En demasiadas oportunidades, las intervenciones del ser humano sobre su entorno se pueden comparar a verdaderas mini-catástrofes: la acelerada transformación del planeta impide que muchas especies animales y vegetales puedan adaptarse, y son condenadas a una rápida e inevitable desaparición. La División de Programas Ambientales de las Naciones Unidas ha elaborado un sitio web que contiene un Atlas digital de la transformación de nuestro ambiente con las principales alteraciones causadas por el Hombre y la Naturaleza en las últimas décadas. Con la ayuda de Google Maps, en el Atlas se señalan los cambios producidos en cientos de lugares de la Tierra. En cada punto se muestran dos imágenes satelitales con un promedio de treinta años de diferencia entre ambas, adjuntando una breve descripción de lo ocurrido. Los resultados son elocuentes y de un hondo dramatismo. El análisis de las imágenes evidencia el efecto que la actividad humana provoca sobre nuestro ambiente, que en la mayor parte de los casos es tristemente negativo. Hemos seleccionado cinco puntos a manera de ejemplo; para observar el resto, les recomendamos visitar el sitio web del Atlas Mar Aral - Uzbekistán, Kazajistán (1973-2004) El nombre del Mar Aral proviene de la palabra “isla”, reflejando el hecho de que su vasta cuenca se asemejaba a una isla en medio de enormes desiertos carentes de agua. El Mar Aral llegó a ser el cuarto mar interior más grande del planeta; pero los problemas comenzaron en las décadas de 1960 y 1970, con el desvío de los principales ríos que lo alimentaban, para favorecer el cultivo de algodón en esa árida región de Asia Central. La superficie del Mar Aral alcanzó a cubrir 66100 kilómetros cuadrados, aunque en 1987 casi el 60% de esa superficie había desaparecido, su profundidad había descendido un total de 14 metros y el contenido de sal de sus aguas se duplicó, matando a los peces que lo habitaban. El tamaño actual del Mar Aral es de un cuarto del que tenía hace 50 años y se ha dividido en dos partes: el Mar Aral del Norte y el Mar Aral del Sur. Se están realizando obras de ingeniería sobre el delta del río Syr Darya para retener el agua del Mar Aral del Norte, que según los cálculos habrán de secar por completo al Mar Aral del Sur dentro de los próximos 15 años. Golfo de Fonseca - Nicaragua, Honduras (1987-1999) Junto con Ecuador, Honduras es uno de los principales productores y exportadores de camarones de Latinoamérica. Extensas áreas del delta formado por los ríos Choluteca y Estero Real se han dedicado en los últimos años a la cría intensiva de camarones, causando severos daños ambientales y sociales en ese país. Los criadores de camarones están impidiendo a los pescadores y agricultores el acceso a las fuentes de agua del lugar. La floreciente actividad está arruinando por completo los ecosistemas locales al alterar drásticamente la hidrología de la región, degradando la calidad de las aguas y provocando una preocupante disminución de la biodiversidad. Las imágenes satelitales ofrecen una comparación visual del explosivo incremento de la actividad de la cría de camarones en el golfo de Fonseca en sólo doce años. Los criaderos se distinguen claramente como rectángulos de color azul, distribuidos a lo largo de los cursos de agua del delta. Parque Nacional Iguazú - Argentina, Paraguay, Brasil (1973-2003) El Parque Nacional Iguazú, ubicado en Argentina junto a las fronteras con Brasil y Paraguay, contiene los restos de lo que fuera la Gran Selva Paranaense. Aislada de las demás regiones selváticas por una serie de barreras naturales, en la Selva Paranaense se desarrolló un vasto y diverso ecosistema con miles de especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios únicos del lugar. Las Cataratas del Iguazú se encuentran en los límites del parque y son compartidas por Argentina y Brasil. Salvo en la zona protegida por la Argentina, entre 1973 y 2003 se han producido dramáticos cambios en el paisaje de la región. En 1973, la selva atravesaba las fronteras de las tres naciones. Sin embargo, treinta años después, enormes áreas de Paraguay y Brasil (y en menor medida, también de Argentina) han sido desmontadas para pasar a formar parte de la actividad económica regional. Se puede observar la variación de colores en los mosaicos que cubren la superficie de la imagen satelital más reciente, indicadores de diferentes tipos de prácticas agrícolas. Almería, España (1974-2000) Estas dos imágenes satelitales muestran el fuerte impacto que el acelerado desarrollo agrícola ha provocado en la provincia de Almería, sobre la costa Sur española. En la primera imagen, tomada en 1974, el paisaje muestra una actividad rural típica. Pero en la imagen satelital correspondiente al año 2000, más de 20 mil hectáreas de la región han sido cubiertas por invernaderos de producción masiva. Las crecientes necesidades de agua para la agricultura hicieron que el gobierno español adoptara en 2001 un Plan Nacional Hidrológico que involucraba inicialmente la construcción de 118 diques y 22 acueductos para transportar el agua hacia las zonas más áridas. A partir de 2004, el gobierno español anunció que comenzaría a explorar técnicas de conservación del agua más respetuosas del ambiente, como por ejemplo el reciclado y la desalinización del agua de mar. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (1975-2003) La ciudad de Santa Cruz de la Sierra está ubicada sobre los terrenos más fértiles de Bolivia, en una zona sumamente apta para el cultivo. En la imagen satelital de 1975, se observa un frondoso vergel que se extiende hasta el Río Grande. Hacia 1986, se construyeron varias rutas que vincularon a esta región con otras ciudades. Como resultado, se produjo la migración de un gran número de habitantes. La explotación agrícola subsiguiente provocó el desmonte para establecer terrenos de siembra. En el año 2003, cuando se tomó la segunda imagen satelital, casi toda la región había sido ocupada por tierras cultivadas, incluyendo la zona de La Esperanza, cruzando el Río Grande. Al noroeste, en la región de Los Cafés, se distingue una grilla cuadrangular con una figura en forma de estrella en el centro de cada una, correspondiente a un asentamiento urbano. fuente:
Del Potro descubrió la raqueta casi por casualidad: "Jugaba al fútbol y como sobraba tiempo, me quedaba al tenis", dice el "Marangoni" de Tandil. Del Potro y Nalbandian de un lado, Cañas y Calleri enfrente. El duelo, en las prácticas previas a la semifinal con Rusia, era a puro pelotazo angulado, algunos tiros al cuerpo, grandes voleas... pero la única referencia puramente tenística eran la cancha de polvo de ladrillo y la red, ya que los cuatro estaban jugando al fútbol-tenis; ejercicio útil para calentar antes de darle con la raqueta. Delpo no era el mejor, pero la movía. Como en el tenis: con su altura debería ser más tosco, pero se las ingenia para tener una agilidad típica de un jugador de estatura media. Del Potro alguna vez imaginó un futuro como futbolista, pero el tenis entró casi por casualidad: las canchas de tenis se ubicaban en el camino hacia las de fútbol en Independiente de Tandil, club del que también surgieron Mariano Zabaleta y Juan Mónaco. "Si tenía tiempo entrenaba al tenis. Me quedaba porque estaba aburrido, porque sobraba tiempo... el fútbol era lo que más me gustaba", contó Delpo, el héroe argentino en la semifinal de la Davis del fin de semana. El asunto empezó con el frontón a los siete años, pero el fútbol predominaba hasta los 13. Sus amigos lo recuerdan como hábil, encarador y con pegada fuerte, a lo Medina Bello. Mejor dicho, Batistuta, porque él es bostero a muerte, legado de su abuelo Francisco. En el baby empezó de cinco y con la mudanza a la cancha más grande apareció el Delpo delantero. "Era talentoso, pero perdí todo eso y ahora me puedo considerar un patadura", afirma en charla con Olé. En su primera época le veían un aire a Claudio Marangoni, aquel 5 de Independiente, Boca, San Lorenzo y Huracán. "Me comparaban con él, pero bueno, es exageradísimo", admite. Paradojas del destino: no pudo ingresar a la Bombonera como futbolista, pero sí lo hizo un par de veces en su rol de ídolo tenístico identificado con el club. Esa posición es privilegiada: sólo hay aplausos, nunca insultos como puede recibir un futbolista en crisis de bajo nivel. "No me arrepiento del cambio del fútbol al tenis, es posible que jamás hubiera llegado, aunque es cierto que el físico me ayudaba. Desde chico era bastante alto y sacaba ventaja con eso", afirma Juan Martín, quien hoy cumplirá 20 años y atraviesa un presente exitoso en lo deportivo, alejado de las amarguras que debió soportar a principios de año, cuando penaba con lesiones de espalda. El fútbol sigue estando allí: "Cada vez que puedo, juego, pero hay que cuidarse por el asunto de las lesiones. Mirá si viene uno fuerte y te parte un tobillo o te jode la rodilla. Mis amigos saben que si me marcan, tiene que ser con cuidado", cuenta. "Me gustan los dos deportes con la misma intensidad. Obviamente el sueño de muchos chicos era el mío: ser futbolista. Menos mal que me decidí por el tenis". Resignado, Delpo afirma que ya perdió todo el talento que tenía para el fútbol. Que el mejor tandilense en el rubro es Máximo González, y que Juan Mónaco se las arregla bien. Y por eso lo encara desde otro lado: la fama lo acercó a Martín Palermo, quien lo visitó en una práctica en el Tenis Club Argentino hace diez días y anoche lo esperaba en el living de Susana Giménez. Delpo eligió, ayer, no exponerse. Pese a los festejos, se levantó temprano para dejar el hotel de la concentración, hacer un trámite relacionado con su pasaporte -la semana próxima jugará en Tokio- y dormir una siesta prolongada. "Mañana (hoy) es mi cumpleaños, así que los festejos se extenderán varios días más". Un poco merecido lo tiene, ¿no? Fuente: http://www.ole.clarin.com/notas/2008/09/23/tenis/01766124.html