josumezo
Usuario (España)
Tras un nuevo día de bombardeos contra la infraestructura del Estado Islámico en Siria, Rusia logró destruir una planta de producción de cinturones bomba del grupo terrorista, según informa este domingo el Ministerio de Defensa ruso. Los aviones Sukhoi Su-25 de la Fuerza Aérea rusa han atacado uncampamento de entrenamiento de los combatientes terroristas en la gobernación siria de Idlib y un taller de cinturones con explosivos, que ha resultado totalmente destruido. Los cazabombarderos Su-24M y Su-34 han destruido tres depósitos de municiones, armas y accesorios de los grupos armados. El resultado fue conseguido por el impacto directo en estos objetivos de las bombas teleguiadas KAB-500m, que incendiaron y provocaron la detonación de los explosivos almacenados. El uso de las bombas BETAB-500 (destructoras de hormigón) les permitió a los pilotos rusos destruir asimismo cuatro puntos de mando de los pelotones del Estado Islámico, en los cuales en el momento de los ataques se encontraban los combatientes. La intensidad de los ataques aéreos sigue aumentando, insiste el Ministerio de Defensa en su cuenta en Facebook. En las últimas 24 horas han sido alcanzados 10 objetivos de distintas agrupaciones del EI. Los aviones Sukhoi Su-24M, Su-25 y Su-34 han cumplido un total de 20 misiones. El operativo ruso en Siria arrancó el pasado 30 de septiembre. Ese primer día los aviones realizaron cerca de 20 vuelos, durante los cuales lograron destruir un puesto de mando y un cuartel general que los yihadistas tenían en las montañas.

Google Glass ¿Qué son? Las Google Glass parten de un concepto tremendamente simple. Se trata de introducir en unas gafas aparentemente normales una minipantalla, el cuadradito que vemos en todas las fotos del dispositivo. Es lo que permite que aparezca todo tipo de información delante de nuestros ojos como por arte de magia. Al estilo de lo que ven los pilotos de combate a través de los visores de última generación instalados en sus cascos. Como esta minipantalla se encuentra en una esquina de una de las lentes, fuera de nuestro normal campo de visión, ya no se corre el riesgo de sufrir un accidente por no ver bien lo que ocurre delante de nuestras narices. El peligro de dos imágenes, la real y la virtual solapándose a la vez, se elimina así totalmente. De hecho, deberemos de dirigir nuestro ojo hacia el lugar dónde está esa ventanita al mundo permanentemente conectada a Internet que Google ha ideado para nosotros, lo que, en algunos momentos, pueda dar la sensación de que nos hemos quedado un poco bizcos. La multinacional del buscador asegura que apenas se fuerza la mirada y que este proceso es más natural, cómodo y sencillo de lo que parece. ¿Para qué sirven? La respuesta es clara: para todo, tal y como podemos comprobar viendo el vídeo que ilustra este artículo. No hay límites y eso es lo que las hace tan atractivas. Sus aplicaciones para nuestra vida diaria son prácticamente infinitas, aunque, seamos sinceros, la mayor parte de ellas ya las podemos hacer con nuestros móviles. Eso sí, debe ser una gozada andar tranquilamente por la calle mientras accedemos al pronóstico del tiempo para el fin de semana o dictamos un mensaje para un amigo en cualquiera de los servicios de mensajería disponibles. También podemos actualizar nuestro estado en las redes sociales, sin necesidad de sacar el teléfono ni ponernos a teclear, mientras vemos una bonita puesta de sol. Por supuesto, también podremos buscar cualquier cosa en Internet y acceder a esta información al instante. También leer documentos online e incluso reenviarlos por correo electrónico a quién queramos con solo pronunciar un nombre de nuestra agenda de contactos. También puede facilitarnos la vida si viajamos al extranjero, ofreciéndonos un servicio de traducción instantánea, muy útil cuando tengamos que comunicarnos con alguien en otro idioma. Increíble. Precio Google ha dejado caer que se pondrán a la venta a finales de año por unos 1.500 euros. Demasiado caras por muy inteligentes que sean. Es verdad que se trata de un dispositivo que podría poner patas arriba la industria de la tecnología de consumo como hizo en su día el iPhone de Apple, pero todo lo que supere la barrera psicológica de los 600 euros, que es lo que cuesta un móvil de alta gama, va a ser tremendamente difícil venderlo. Y más en tiempos de crisis. Y si alguien se vuelve loco y decide gastarse el sueldo de un mes, o más, en ellas, habría que ver si es muy inteligente exhibir un objeto de tanto valor por la calle tan alegremente. Demasiada inseguridad, teniendo en cuenta que es tremendamente fácil quitar a alguien sus gafas. Los chorizos y mangantes habituales se pueden poner las botas con los primeros usuarios de las Google Glass. Ya pueden venir con un sistema antirobo. En todo caso, algunas fuentes aseguran que el elevado precio corresponde al modelo orientado principalmente a desarrolladores, el Google Glass Explorer Edition, y que después se efectuará una salida al mercado masivo con un valor mucho más ajustado y asequible para casi todos los bolsillos. Eso habrá que verlo. Eso es todo¡¡¡

El 10 de septiembre de 1945 el agricultor Lloyd Olsen de Fruita, Colorado (Estados Unidos), fue enviado por su mujer a buscar un pollo para la cena. Olsen seleccionó un joven gallo de cinco meses y medio llamado Mike. Era un pollo Wyandotte que sobrevivió durante 18 meses después de que su dueño le cortara la cabeza. Como muchos pensaron que se trataba de un fraude, el dueño llevó al pájaro a la Universidad de Utah en Salt Lake City para que confirmaran su autenticidad. Una vez que alcanzó cierta fama, Mike comenzó a ser exhibido en compañía de otras criaturas tales como un becerro de dos cabezas. También fue fotografiado por docenas de periódicos y revistas, entre ellas Time y Life.
1. Sé original Cuando surge un problema, no esperes a que venga alguien y te lo solucione, ¡soluciónalo tú mismo! ¿Que no sabes cómo? ¡Improvisa! Si ya conoces una solución, piensa en 10 alternativas más. Incluso si no cuentas con la experiencia o las herramientas necesarias, practicar el DIY y construir tus propios aparatos es mucho más satisfactorio que seguir cualquier tipo de instrucciones. Realiza el proceso con autoconfianza y una gran sonrisa, de esta manera nadie se dará cuenta de que no tienes ni idea de lo que haces mientras lo haces. 2. Conduce como si cada carretera fuera una pista de Fórmula 1 ¿Quién eres si te encuentras detrás de otro coche? ¿Otra persona anónima que deja su vida pasar sentado en el tráfico? ¿Un tímido atontado esperando a poder pasar? ¡No! Eres un famoso piloto de Fórmula 1 y todo el mundo que está en la carretera lo que hace es estorbar en tu camino. Sé impaciente, orgulloso, maleducado y, sobre todo, rápido. Y cuando llegues a tu destino, no pierdas tiempo en buscar aparcamiento, usa la regla número 1 para inventarte tu propia plaza de aparcamiento. 3. Habla con las manos Este es seguramente el estereotipo numero uno de los italianos pero, ¿sabes qué? Es totalmente cierto. Los gestos con las manos son una parte imprescindible de la comunicación que incluso está representada y catalogada en el diccionario visual de Bruno Munari, Speak Italian: The Fine Art of the Gesture. Hablar italiano sin mover las manos es como hablar con un esparadrapo en la boca, ¡invita a tus manos a la conversación! 4. No solo hables, canta Para muchos no italianos este idioma suena muy musical. Es verdad que, además de los gestos con las manos, las palabras van acompañadas de entonaciones agudas o más graves. Supongo que no es casualidad que los italianos inventaran la ópera. 5. Ignora las barreras lingüísticas ¿Sabías que todos los italianos son políglotas? Bueno vale, eso no es completamente cierto, pero no deberías dejar de creer que lo es. La próxima vez que visites un país donde la lengua materna no sea el italiano, habla con las personas locales en italiano. Si no te entienden de primeras no importa, háblales más alto y gesticula más. Ante un italiano hablado al máximo volumen y con tantos gestos cualquier barrera lingüística colapsará, y podrás comunicarte con cualquier persona que se te antoje. Mi madre hace uso de esta técnica cada vez que viaja, ¡y siempre le funciona! 6. Ve a la moda Si hay una cosa en la que los italianos no van a ceder, esa es el estilo. Copia a los italianos ya que, algunos dicen, que incluso el italiano peor vestido va mejor vestido que un extranjero que va de punta en blanco… ¿Qué se le va a hacer? ¡El buen gusto para ellos es algo natural! 7. Encuentra una nueva queja cada día Los italianos necesitamos quejarnos de todo. Cualquier tema puede tocarnos la vena: un gobierno inútil, políticos corruptos, cotilleos locales. Y cuando nos hierve la sangre, nos podemos volver pasionales en nuestro enfado, y salimos a la calle a manifestarnos y hacemos huelgas. 8. Tu mamma y tu nonna son las mejores cocineras del mundo, ¡y punto! Para convertirte en un verdadero italiano o italiana tienes que creer —muy profundamente— que nadie cocina mejor que tu madre o que tu abuela. Pero un pequeño aviso para los hombres: no dejes que este profundo amor por la cocina de tu casa te convierta en un mammone (niño de mamá) que nunca se independiza porque en su casa se come tan bien… 9. Acepta críticas sobre Italia, ¡pero solo si vienen de otro italiano! Como comentaba en el punto 7, criticar es un deporte nacional, pero criticar cosas sobre Italia es una cosa que nos reservamos solo para nosotros. Cuando alguien que no es italiano critica Italia estando yo delante, me da como un calambre. Incluso si estoy 100% con lo que dice, una especie de orgullo, de impulso patriótico, sale de la nada y me lleva a defender mi patria imperfecta de forma extraña y vehemente. 10. Conoce las costumbres en lo relativo a la comida Hay algunas cosas que nunca jamás deberías hacer con la comida: nunca comas espaguetis con una cuchara nunca pongas pesto en un sándwich (en su lugar, pon una hoja de albahaca fresca) no bebas café con leche después de comer nunca pidas café para llevar, bébetelo en la barra nunca comas marisco con queso (¿O es que nunca te habían aclarado este tabú?)
La isla Tiberina se encuentra ubicada en el río Tíber, en el trecho en que éste atraviesa Roma , cerca de la Colina Capitolina. Es famosa debido a que albergaba al Templo de Esculapio, el dios romano de la medicina. Posee una forma similar a la de una barca, y cuenta con algo más de 270 m de largo y cerca de 67 de en su parte más ancha. Leyendas de la formación de la isla Existe una leyenda que narra que después de la caída del rey Tarquinio el Soberbio , el pueblo romano arrojó el cuerpo de éste en el punto del Tíber donde luego surgiría la isla, ya que sobre él se habrían ido acumulando arena y sedimentos que traía el río. Según otra versión de esta leyenda, los romanos habrían recogido los granos de trigo reunidos por el odiado rey, y lo habrían arrojado todo en el lugar donde después se formó la isla. Debido a sus oscuros orígenes, la isla Tiberina era un lugar de mala fama y estaba considerada por los romanos como un lugar de malos augurios. A tal punto estaba arraigada esta creencia, que hasta que no se construyó el Templo de Esculapio, los romanos evitaban ir a la isla, y sólo los peores criminales eran condenados a pasar allí el resto de sus vidas. El templo La forma de la isla, que como anteriormente mencionado semeja a la de una barca, es casi todo lo que queda del gran templo que albergaba. Se cuenta que en 293 a. C. , la peste azotó Roma . Después de haber consultado los Libros Sibilinos , el Senado romano decidió construir un templo dedicado a Asclepio (Esculapio) (el dios griego de la medicina), y al mismo tiempo organizó una delegación para obtener la estatua del dios en Epidauro . Cuando esta delegación regresó, mientras se encontraba bordeando el río Tíber , una serpiente (el símbolo del dios) fue vista saliendo de la barca en que viajaban y nadando luego hacia la isla. Esto fue considerado como una prueba inefable de que Esculapio había elegido a la isla para que fuese el lugar donde se le edificara un templo. Cuando la construcción estuvo lista, la peste terminó de flagelar Roma . Maravillados ante tan milagroso evento, los romanos construyeron una enorme nave fija que abarcaba toda la isla: Revestimientos en travertino se le adjuntaron a la orillas con formas de proa y popa, se erigió un obelisco en el medio de la isla para representar el mástil de un barco, y se rodeó la isla con muros, lo que la hacía parecer un barco verdadero. Todavía se pueden ver algunos restos de los muros en la parte oriental, y parte del obelisco que ahí estaba, se encuentra ahora en el Historia Por su posición en el medio del río Tíber, la isla constituía –en caso de necesidad- un lugar que permitía "aislarse" de la ciudad. Durante la Edad Media , el templo fue utilizado como una fortaleza de los Pierleoni, quienes fueron sucedidos por los Caetani. El palacio Pierleoni Caetani funcionó como convento franciscano desde el siglo XVI al XVIII , y usado, en caso de una plaga, como hospital. En el año 1900 fue concedido su uso al Hospital Israelí, que todavía lo continúa utilizando. La parte alta de la isla alberga ahora el Hospital de San Juan de Dios , un centro médico de renombre en la ciudad de Roma . Los puentes A la isla se puede acceder por los antiguos Puente Fabrici o y Puente Cestio . Desde el extremo meridional se puede ver también el Puente Emilio , también conocido como el Puente Roto.